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30 octubre, 2012

Se busca equipo desaparecido

La mejor victoria de 2012: el Giro 2011
A lo largo de la temporada todo un equipo ProTour ha desaparecido, y nadie lo ha reclamado: no ha sido por pérdida de patrocinador, ni por un accidente colectivo, aunque por detrás se intuye una de esas feísimas historias del ciclismo, un deporte tan dado a los movimientos de péndulo con determinadas formaciones. El Lampre no era un equipo dominador, pero acabar el año con siete victorias, y ninguna de ellas WorldTour, merece ser destacado.

El año ya empezó mal, con el anunciado fichaje de cuatro o cinco ucranianos sin mayor mérito, en base a un acuerdo con el país eslavo que supongo que tiene detrás la venta en ese país de productos Lampre: es normal que Vitaly Buts, Denis Kostyuk, los hermanos Krivtsov, Kvavuch y Sheydyk no hayan hecho nada, porque tampoco se esperaba nada de ellos, a pesar de ser el 20% de la plantilla.

Petacchi, que tiene 39 años, ganó tres etapas seguidas y sin rival en la Vuelta a Baviera, que suponen el 43% de las victorias del equipo: el joven Ulissi ganó otras tres carreras, por lo que entre dos corredores ganaron el 90% de las carreras; la otra victoria fue para Cunego, un corredor que siempre ha ganado al menos una carrera profesional desde 2002, pero que este año casi se cae de la lista.

El mejor resultado de la temporada es el cuarto puesto de Scarponi en el Giro, del que nadie se acuerda. Normal: el corredor ya sancionado por dopaje es parte central de la investigación de la Fiscalía sobre Michelle Ferrari, con el que mantuvo una entrevista en su mítica furgoneta donde, de buenas a primeras, el médico dopador le habló de bolsas de sangre y no seguir el ejemplo de Alberto Contador.

Siempre con problemas con la Policía
Y eso por no hablar de Bertagnolli, que este año estaba en plantilla y cuyas jugosas declaraciones en el informe USADA han dejado malparados a muchos compañeros de profesión, mientras decía que dejaba el ciclismo por una sanción a raíz del pasaporte biológico, aunque es difícil seguir la pista a este corredor politoxicómano que merece entrada aparte por su increíble trayectoria de sputnik.

Al margen de nombres particulares, lo que sorprende del Lampre es la caída colectiva de todo el equipo, salvo quizás los jóvenes (que no haya una generación perdida) Ulissi y Malori, y que ningún medio haya considerado el paupérrimo rendimiento del equipo -que el próximo año seguirá World Tour-, muy por deabajo del Saur, Argos, Euskaltel, Saxo o Ag2r.

No hace falta buscar muy lejos o levantar muchas piedras para encontrar la causa. El Lampre, uno de los patrocinadores más veteranos del ciclismo, está siendo investigado en el marco de la investigación iniciada en 2010 donde se ha demostrado que toda la plantilla -incluyendo ese Gavazzi que ha huido al Astaná, para tener el mismo destino que sus excompañeros- se drogaba a través de una farmacia de pueblo italiana.

No, si fe (fiducia) tenemos, pero en las sanciones de por vida...
De hecho, el propio Pat McQuaid, a la sazón presidente de la UCI, fue preguntado en la rueda de prensa por el caso Armstrong, sobre si su organismo iba a adoptar alguna medida preventiva a raiz de cómo iba evolucionando la investigación sobre el Lampre: recuerden que Scarponi se entrevistó con Ferrari antes de ganar en 2011 -Contador mediante- Giro y Volta a Cataluña.

La respuesta fue heladora: "son ciclistas ya muy viejos". No lo dirá por Cunego, que cumple 31 años, pero lo que se intuye con esta respuesta tan operaciónpuertesca ("tendrán sanciones cuando se hayan retirado") es que la UCI  no va a hacer nada, que le basta con que el equipo sea un zombie ambulante que toma la salida en las carreras para clasificarse los últimos invariablamente, incluyendo un Cunego que vino a la Vuelta a hacer turismo.

Era Zapatero, pero también tiene perro
En fin: que el Lampre haya cerrado la temporada con siete victorias de chichinabo a cargo de dos corredores y con el nivel de un equipo griego no extraña nada viendo la trayectoria reciente del equipo, uno de los focos eternos de positivos (¡un saludo a Caucchioli, apartado por el equipo en la previa del Giro 2011!) del pelotón. Ahora parece que sólo se dopaba el UsPostal, cuando el ciclismo propone eternamente ejemplos de equipos enteros que tienen un perfil de victorias y rendimientos similar a una montaña rusa. O ucraniana.
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El Sky, el equipo del futuro del ciclismo, no tiene mejor cosa que por medio de algún empleado, vender desde Girona la ropa usada del equipo por medio de eBay. Es todo tan cutre y gañán que debería vivir el gran Berlanga y hacer una peli sobre el ciclismo. Por cierto, también han largado a De Jongh (que dijo que se dopó brevemente en el TVM, y después fue limpio) y Sean Yates, demasiado vinculado al Motorola y Armstrong. Quizás algún día reparen en la figura de Michael Rogers....ah no, que ese es corredor y no aprietavolantes.
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McGee aprovecha la marejada y nos cuenta que su vida deportiva quedo malograda por culpa de los dopados ¡McGee! Estuvo sus diez primeros años de profesional en el Française des Jeux y los Madiot, siempre con aura de gran estrella, para fichar en 2008 y con 32 años con Riis: duró un año y se retiró.

Curiosa trayectoria para ir ahora de limpio. Vale que el FdJ no era una cueva de Alí-Babá, pero que sinvergüenza. Estuvo ganando sus cositas de crono en carreras menores francesas -venía de la pista, donde tiene algún titulo mundial que alguna vez lució en la bocamanga en ruta, sería la vanidad o culpa del dopaje de los demás, vaya usted a saber- y era absolutamente incapaz en la montaña, porque era pequeño, musculado y ridículo, como la mayor parte de los ciclistas australianos.

Cuando vio lo que había para sus características, se especializó en prólogos y escapadas, consiguiendo un extraño récord: líder de las tres grandes gracias al prólogo del Tour (2003), el del Giro (2004) y una escapada en Vuelta a España de 2005, sobre la que volveré. Un prologuista que venía de la pista y que ahora dice que no llegó a más por culpa de los dopados, donde no se incluye. Tremendo.

En 2004 le pasó algo, una transformación súbita: estuvo a un tris de ganar en Romandía (tres días líder) y fue al Giro, donde subió con los mejores escaladores. Es verdad que aquel Giro tenía etapas de montaña de risa, pero también Mortirolo y Gavia y cosas así, y aún así acabó 8º y sprintando en etapas de montaña. Todavía calentito, ganó la Ruta del Sur, que es una carrera montañosa. Si alguien se acuerda, llegó a tomar la salida en el Tour como un outsider, nunca mejor dicho. Tras ser cuarto en el prólogo, se puso muy malito con las caídas y abandonó a los pocos días. Curiosamente.

En 2005 intentó de nuevo el butrón: muy fuerte en Suiza -incluso ganó una etapa en fuga-, llegó al Tour para desvanecerse, pero en la Vuelta fue tercero en el prólogo y al día siguiente se coló en la fuga camino de Córdoba para alcanzar el liderato. Estuvo cuatro días de líder hasta la primera etapa de montaña.

A partir de entonces, jamás volvió a obtener un resultado fuera de su espacio natural: los prólogos. En 2008 fichó por el CSC, apenas compitió, y acabó cambiando el sillín por el sillón a los 32 años. Ahora va de limpio, cuando ha estado con Riis desde entonces, e incluso era quien llevaba el volante en la victoriosa cabalgada de Fuente Dé.

En Australia son muy mojigatos con el doping: todavía no han asumido lo de Allan Davis (que al contrario que Matthew White no ha sido expulsado del Orica) y mucho menos lo de Michael Rogers, pero parece que se van a tragar el cuento de McGee, que seguirá muy bien en el Saxo Bank y después se irá al Orica, que para eso es un equipo de integridad racial australiana, con algún toque picantón eritreo.
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Óscar Freire no busca excusas en el empedrado: "la culpa del dopaje es de los ciclistas". Como siempre, la entrevista abruma por la razonabilidad y entereza de las respuestas, utilizando la parte del león de los argumentos que desde siempre he ofrecido en este blog.
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Circula estos días por la red una imagen de Alberto Contador amordazado y maniatado, y no es un fake. Lo  sería si estuviese comiendo un filete, o leyendo un libro. Al parecer, el simpático corredor está haciendo un cameo en una serie de televisión de esas españolazas, de tan buena producción e ideas originales. Como carece de asesor de comunicación, aunque paga a Jacinto Vidarte por eso, es capaz de retratarse así.
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Andy Murray, que sólo ha empezado a ganar esta temporada (oro olímpico y USOpen), dice que el tenis debería aumentar las pruebas antidopaje para no caer en la misma espiral que el ciclismo. No se si lo dirá por el lesionado Nadal, o por el celiaco Djokovic, aunque quizás lo diga porque en 2011 sólo hubo 21 controles de sangre fuera de competición a tenistas federados.
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Gijón es una ciudad postindustrial en crisis perpetua, de la que ha querido salir con el espejismo de un gran evento deportivo, como tantas otras. En este caso ha sido una semifinal de la Copa Davis, cuyo simple canon de organización costó 1´2 millones de euros que se embolsó la Federación Española de Tenis. Pasados los fastos, de los que dudo muchísimo que cualquier aficionado al deporte se acuerde, sale el coste real: 400.000 euros de montar las gradas, y otros gastos paralelos todavía por computar. Ya se está cerca de los 2 millones de euros por tres días de evento.

Evidentemente, la Federación de Tenis vendió la moto -y siempre hay ayuntamientos que la quieren comprar, aunque petardee- consistente en "30 millones de euros de beneficio" a la ciudad. No ha sido así, y leer las explicaciones del concejal de Turismo, magníficamente retratado en la noticia, son de chiste, sino fuese porque es dinero público. Como siempre.




29 mayo, 2012

Un Giro para Girona

Hesjedal y Vande Velde, muy contentos
Perder un Giro de Italia por 16" debe ser duro cuando has ganado dos etapas, has llegado líder a la crono final y has sido 10 días líder. También cuando has sido cuarto el año pasado. Y debe ser aún más duro cuando pierdes contra un corredor que, con esta victoria, obtiene su tercer triunfo profesional.

Ryder Hesjedal ha ganado el Giro 2012 por sólo 16" -la cuarta diferencia más corta en la historia de la carrera italiana-, suficientes. Salió en la crono final con una desventaja de 31", tras haber perdido únicamente 1" en las etapas de los Dolomitas.

Se sabe las armas con las que Hesjedal ha ganado la carrera de tres semanas -nominales-: tesón, un equipo que voló como acostumbra en la CRE (visto el resultado del Giro y la igualdad que reina en el pelotón, esta disciplina es cada vez más decisiva) y aguantar en montaña. Así visto, parece que este Giro no ha tenido momentos decisivos, y sí que los ha tenido, pero visto a posteriori.

Tanto tiempo con la monserga de "el Giro comienza mañana" o "con esa montaña que queda habrá hundimientos" crea su propia mística basada más en el deseo que en la realidad, y que favorecía las aspiraciones de J. Rodríguez, el gran derrotado y que no volverá a tener una oportunidad así en su vida deportiva. Al final si que hubo momentos decisivos.

Al igual que el Tour 2010, ganado año y medio después por A. Schleck, el análisis de cúando perdió la carrera por medio minuto se remontó al prólogo de Rotterdam, en el que nadie había reparado y donde el luxemburgués de había dejado 42" con el carnívoro de Pinto. Aquí pasa algo parecido: J.Rodríguez y Ryder Hesjedal perdieron y ganaron la carrera en una de esas etapas en las que no pasó nada, y si pasó.

Habrá que empezar a considerar Cervinia, que sólo ha sido tres veces final de etapa en el Giro, como un puerto decisivo. En 1997 Ivan Gotti arrebató el Giro al superfavorito y en forma Tonkov con un ataque a 4 km de coronar ese coloso infinito, y en 2012 Hesjedal atacó a dos km. de la cima, sacando 28" a un J. Rodríguez que prefirió quedarse a rueda de Basso. Fue la única vez que el canadiense entró por delante del catalán en una etapa de montaña, pero fue suficiente junto con la crono.

En todo caso, que no se llore mucho sobre el Giro perdido. Chirriaba un poco que J. Rodríguez fuese a ganar ahí donde corredores españoles inmensamente mejores como Fuente, Olano o el mismísimo Marino Lejarreta habían fracasado, aunque en su descargo hay que decir que es mucho mejor que Quique Gutiérrez, Arroyo o el propio Galdós, con los que pasa a formar parte del amplio elenco de españoles segundos en Milán.

No merece la pena llorar, porque tanto Hesjedal como J. Rodríguez viven y entrenan por las mismas partes. Del catalán, su piso en la montaña pirenaica, sus salidas con el grupetón de Girona y sus entrenamientos con Piepoli se sabe bastante; de la trayectoria del canadiense -aquí escrita hasta 2010, después dio el salto en el Tour del mismo año y su segundo puesto en una Amstel- y su residencia en Girona, donde le sirve de amigo y confidente nada menos que Vande Velde -UsPostal, Liberty, CSC-, pues tampoco se ha dado especial relevancia: parece muy normal que alguien que jamás ha hecho un top-five en una grande gane una.

El tercero en el podio ha sido finalmente De Gendt, autor de la hazaña más notable de este Giro y por lo que será recordada esta carrera: su ataque en tramo cementado de la nueva vertiente del Mortirolo, y su fenomenal escalada del Stelvio auguran un campeón de largo recorrido. El podio en Milán -el primero de un belga en la carrera desde que Johan De Muynck ganase en ¡1978!) es la punta de lanza de una generación de flamencos que apuntan a las grandes vueltas por etapas, la primera en décadas: Vanendert, Van den Broeck y él mismo.

Quinto en la crono final, desplazó al cuarto puesto a Scarponi, que ya lo conocía de la edición 2010. A Zapatero le ha bastado con aguantar y algún tímido ataque donde nunca sacó tiempo a los favoritos: es la posición que se merece, e incluso le debería corresponder a Cunego -sexto final-, un corredor que ha estado en escapadas lejanas en muchas etapas de montaña y que el día del Stelvio sólo subió un poco peor que De Gendt, ante el silencio de los medios y los aficionados. En todo caso, al Lampre no le sirve ninguno de los resultados, incluyendo su victoria por equipos.

Quinto Basso, ese señor viejo y quejumbroso que dice que va a ir al Tour a ayudar a Nibali: no se sabe muy bien en qué, claro. Fuera de juego, y en su posición natural por sus características como corredor, ha malogrado todo el rendimiento de su equipo, desde hace años protagonista principal en el Giro. Ya encontrará una justificación. Y si no, sacará la foto de los hijos.

Séptimo Urán, que durante la carrera lució un pelo a lo Theunisse. El talento colombiano se lleva el maillot de mejor joven, pero falló en la etapa del Stelvio. Va cumpliendo años y le falta algo para rematar: sólo tiene  dos victorias profesionales (una en 2006, con 20 años, otra este año) y muchos puestos de honor. Y por detrás vienen muy fuerte. Octavo Pozzovivo, que rozando la treintena consigue meterse por primera vez en el top-ten del Giro, la única carrera de nivel en la que participa. Protagonista destacado hasta la tercera semana, después se diluyó. Noveno Henao, que debutaba en una gran vuelta, igual que debutó en Europa hace unos meses: un resultado sorprendente. 25 años -la edad de Urán- y un rendimiento parecido. Habrá que ver dónde llega.

Décimo Nieve, que consigue meterse otra vez en el top-ten de una grande en la que participa. Eso sí, siempre el 10º. Y esta vez sin ganar la etapa reina: se tuvo que conformar con un 3º puesto en el Stelvio, que no es poca cosa. Parece un corredor ya muy configurado en sus características: siempre obtiene sus buenos resultados por una fuga y consigue a duras penas entrar entre los diez primeros.

En las clasificaciones secundarias, J. Rodríguez ganó la regularidad -en el Giro suele caer a un corredor de los que disputan la general- por un único punto ante Cavendish, que dijo al principio de la carrera que quería llegar a Milán y nadie le creyó. El británico ha cumplido, y eso que sus objetivos están en París y Londres: su actitud también es elogiable, pero parece que tiene cierto problema en ganar la clasificación de la regularidad. En el Tour, a pesar de sus 20 victorias de etapas, sólo ha podido lograrla el año pasado. En el Giro, a ver cuando.

Termina así un Giro que deja algún sprint memorable -el de Guardini ante Cavendish-, una etapa de montaña pasada a la antología del mejor ciclismo posible por De Gendt, que propone nuevos nombres al circo del ciclismo y muy poquita cosa más, porque esa montaña asesina ha servido de poco. Ya lo ha dicho Acquarone, el responsable del Giro que heredó el engendro diseñado por patán de Zomegnan -que haya ganado Hesjedal es su último legado-: "El Tour es la Champions League y el Giro es la EuroLiga". Y eso, dicho por italiano, es reconocer una derrota monumental como organizador.
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En la parte final del Giro se han disputado otras dos carreras "nacionales", aunque todas lo son, hasta la Vuelta a la Rioja. En la Vuelta a Bélgica ese ciclista llamado Greipel y especializado en citas menores ganó las tres primeras etapas. En la cuarta hubo crono y ganó Tony Martin, que al final se ha recuperado muy bien de su caída (ya el 1 de mayo estuvo escapado en el GP de Frankfurt y acabó 6º, apenas veinte días después de su accidente) y también se llevó la general tras la última etapa para el prometedor Betancourt. Acompañaron en el podio al alemán Westra -tercer segundo puesto en una general este año, tras P-N y La Panne- y un sorprendente Barredo, cuarto en la crono.

En la Vuelta a Baviera, la única carrera por etapas de nivel que queda en Alemania -el país más poblado de Europa y el más rico- tras el azote del dopaje, Petacchi ganó tres etapas, y Rogers otras dos y la general. Quizás hubiese sido mejor que corriese el destino del resto de carreras alemanas. Petacchi cuenta 39 años, y Rogers llevaba dos años sin ganar ninguna carrera profesional, en un palmarés donde sus victorias en Alemania suponen el 35% del total. El australiano acaba de bajar del Teide, donde ha estado con el grueso del Sky para el Tour, donde tomará parte como lugarteniente de Wiggins.
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(Relacionado con lo anterior) Por si alguien se acuerda de Chris Froome, el sorprendente segundo en la pasada Vuelta. Esta bien, gracias. No ha hecho absolutamente nada desde entonces, pero entrena en el Teide y sus pulmones "se llenan de oxígeno". De sus venas, paradójicamente, no dice nada.
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Hoy le dan el maillot amarillo del Tour 2010 a su legítimo poseedor, Andy Schleck. La ceremonia será emitida en directo por la tele pública luxemburguesa, y lo pueden seguir desde Pinto aquí: rtl.lu
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La señorita descalza de la foto es la responsable de que De Gendt no haya ido este año al Tour -¡con tres cronos!- por llevarla al altar.

12 mayo, 2011

Maravilloso sprint de Ventoso en Anagni

Penúltima etapa del Giro 2009, ya no parece el mismo
No hace tanto que una etapa del Giro acabó en Anagni. Fue en la edición del centenario, la que fue a Menchov y que después fue cambiando el podio a medida que salían los escándalos de dopaje: fue una edición preciosa, con Di Luca recortando tiempo por las bonificaciones al ruso etapa a etapa. La de Anagni estaba situada entre el final en el Vesubio y la crono final de Roma.

Por eso casi nadie se acuerda de ella. Anagni es una bella localidad de la pobretona provincia de Frosinone -para los muy aficionados: de aquí era el gran Franco Vona-, famosa por su maravilloso duomo románico y las tradicionales fuentes termales que hay por casi toda Italia, y cuya relativa abundancia hace que una localidad termal no tenga nada de exclusivo, al contrario. Sin embargo, en aquella penúltima etapa del Giro 2009 la victoria de etapa fue para un tal Phillipe Gilbert, que por entonces apenas contaba en su palmarés con una París-Tours, un nuevo maillot y tres semanas de anonimato por Italia hasta que ganó su primera etapa en una grande, imponiéndose a Voeckler.

La etapa de hoy ha tenido su fuga, compuesta por cinco corredores (Popovych, dos belgas y dos finlandeses, uno de ellos venía con aspiraciones a la general y ayer perdió una minutada) que han hecho camino hasta muy cerca de meta. De hecho, tres de la escapada todavía sobrevían al primer paso por Anagni, con 15 kms. para meta y el corredor local Stefano Pirazzi -es de Alatri, un pueblo muy cercano- saltando del grupo para alcanzar a los fugados.

En el grupo trabajaba el Movistar para Ventoso, pero a diez kms. del final los fugados todavía tenían un minuto de ventaja con casi 200 kms. de fuga en las piernas. En esas tareas de persecución también se unió el Lotto, quizás pensando que tenían a Gilbert a rueda y no un equipo de circunstancias con nueve corredores favoritos a nada, porque Adam Blythe todavía está muy, muy verde. En vano: por delante el trio de Popovych, Veuchelen y Kristoff Vandewalle iba muy fuerte hasta que este último atacó a sus compañeros con ocho kms. para meta.

A cinco kms. de meta, y con Vandewalle todavía con 25", saltó Enmanuelle Sella, justo a la salida del túnel. El corredor que robó tres etapas en el Giro 2009 no fue muy lejos, pero en los continuos ataques y contraataques la ventaja del belga del Quick Step quedó reducida a nada, para ser definitivamente neutralizado a 1´5 kms. para la llegada. Ahi comenzó lo que es una carrera en Italia: la carretera pica hacia arriba, y siempre se ven sprints en toda la regla, de fuerzas de tu a tu y donde el equipo cuenta bien poco.

El de hoy es para recordarlo: sencillamente maravilloso. Cuando Hondo terminó su aceleración, saltó Di Luca justo por el lado donde se retiraba el alemán lanzador de Petacchi. El antiguo campeón de la carrera hizo un buen hueco y aceleró el ritmo del sprint a tal nivel que lo convirtió, sin quererlo, en una carnicería: Petacchi se vio obligado a lanzar el sprint a 400 metros de meta, y ahí salió Ventoso por el lado contrario.

El cántabro salió muy bien, pero todavía quedaba mucho para meta, mientras Petacchi parecía que iba a recuperarse. A 100 metros de meta Petacchi ha dejado de pedalear y Ventoso, sin dejar de dar cabezazos, ha ganado una etapa en el Giro de la misma manera y en los mismos sitios en los que su paisano Freire ha impuesto su ley en tantas etapas de la Tirreno-Adriático: en un final en cuesta con esa pendiente lo das todo para acabar derrumbado en meta, como les ha pasado a todos los protagonistas de este maravilloso sprint.

Tercero el joven Ferrari, cuarto Di Luca -no ha dejado de pedalear cuando le han superado, irá a más en la carrera y tiene mucho terreno propicio- y quinto el jovencísimo Apollonio del Sky, que también quisó fichar Unzué el año pasado. Fichó a Ventoso, y no hacía falta ser muy listo para adivinar que el de Reinosa se iba a hinchar a ganar etapas en la estructura navarra. Cinco etapas del Giro y dos victorias españolas, y las que vendrán.
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Según esta página de Internet, el equivalente de Libertad Digital pero en el otro bando, la tele que está emitiendo el Giro de Italia está en quiebra técnica. Pero no teman, no: seguirá emitiendo, y con esa calidad característica que impregna toda su programación.

09 mayo, 2011

Petacchi y Vicioso, ciclistas ejemplares en un deporte que ha cambiado

Otro ciclista enamorado de un loro
Cuando acaba la propaganda, queda la realidad del día a día. En estos días de avalancha previa sobre la excelencias del Giro, del que se insiste mucho en su dureza cuando no tiene ni punto de comparación con las ediciones de los años noventa y del que se insiste sobre la pureza de sus participantes, es difícil parar un momento y reparar en que se disputa en Italia, tradicional tierra de grandes propósitos y escasa resolución.

Verán: el viernes, en la presentación de la carrera, cundió tal caos organizativo que los ciclistas tuvieron que esperar hasta dos horas sentados en el pavimento de la Piazza Castello turinesa hasta que pudo empezar la ceremonia, todo lo empalagosa que se quiera. Quedan serias dudas de que todo fuese algo intencionado por parte de la organización, por eso de "llevar a los ciclistas con la gente", que se dedicó a atosigar a los deportistas, y alguna foto hay de Nibali escapando por la cercana Via Garibaldi. Ya lo intentaron hace unos años con la Sanremo, en un intento de recuperar las históricas punzonature y que se saldó con un tremendo fracaso: no acudieron ni la mitad de los equipos.

El sábado la CRE, que gusta mucho a los organizadores, apenas enseñó la bellísima ciudad de Turín. La salida estaba en Venaria Reale, y había interés en mostrar la costosa rehabilitación de una residencia real que, salvo su famosa galería central, estaba abandonado. Fuentes, empedrado y del resto de la ciudad nada se vio. Los tiempos estuvieron en lo esperado en esta disciplina: el favorito más beneficiado fue Nibali, la sorpresa el Lotto y el Euskaltel fue el último equipo, en sus mismos tiempos y marcas que en 2006, 2007 y 2008, sus últimas participaciones. Hubo mucha, mucha gente en todo el recorrido, más incluso de la que habitualmente se ve en un Mundial: no había ningún espacio vació y en la mayor parte del recorrido se acumulaban hasta cinco filas de espectadores.

La primera maglia rosa fue para Pinotti, un ciclista realmente repudiable que se dedica a insultar a los corredores que son pillados en el antidopaje, pero que militó en el Saunier, donde empezó su evolución como ciclista a una edad ya madurita, de tal manera que el año pasado acabó noveno en la general. Ahora está en el HTC-Columbia, donde Cavendish ha heredado su maillot tras el primer sprint en Parma.

En la etapa más larga de la carrera (244 kms, toda llana y el segundo día: siguen diciendo que este es un Giro muy duro, cuando el año pasado tuvimos la etapa de L´Aquila de 265 kms. y en la segunda semana) sólo hubo un corredor fugado, el Lotto y ex-Gerolsteiner Sebastian Lang. Lo cazaron cuando quisieron, aunque merced a la rara planificación de etapa, su valentía y sus dotes de contrarrelojista -el esfuerzo solitario del ciclismo por excelencia- estuvo 200 kms. escapado, cosa nada frecuente.

El sprint fue para Petacchi, que ya tiene 37 años y se ha estado preparando el Tour de Turquía, una cita de prestigio y donde se midió a rivales de la talla de Cavendish o Farrar, a los que batió ayer. Mentira. Se midió a corredores de cuarta fila -o Greipel, que viene siendo lo mismo- y consiguió ganar un sprint de cuatro. Petacchi tiene edad para estar en la pensión y, desde 2009, el primer zarpazo lo da ante la credibilidad del ciclismo y ante sus rivales, sean quienes sean.

En 2009 ganó los dos primeros sprints del Giro de Italia luciendo el maillot del LPR, un equipo de mala muerte en el que duró un año, más que nada porque la estructura se disolvió envuelta en los escándalos de dopaje de Di Luca y un gregario-camello que llegó a ganar una etapa en el Giro ese año, del que nadie se acuerda. Decir que el LPR se disolvió quizás resulta excesivo: lo que quedó sin sanciones se integró en el Lampre, y allí acabó el ciclista.

Para que no estuviese solo, le ficharon a Bernucci y Hondo, ambos con positivos pasados. El primero no tardó en reincidir, en una investigación en la que también esta implicado Petacchi. Da igual: fue al Tour y ganó otras dos etapas en la primera semana -es su patente en esta vejez fructífera-, ante la bendición de los organizadores, que le permitieron seguir hasta París, donde obtuvo el maillot verde.

Y si lo hacen en Francia, ¿qué no harán en Italia? Pues han dejado salir al equipo de Petacchi, el mismo Lampre que tiene a 16 de sus 25 corredores de 2009 en la investigación de Mantova, además de la mayor parte de sus dirigentes. ¿A que ya no sorprenden tanto lo de los 37 años y ganar a Cavendish? ¿A que ya es difícil mostrar algo de indignación con este ciclismo que proponen los organizadores con su connivencia con los peores ejemplos de este deporte?

Petacchi, agradecido ante estos gestos, quiso dejar bien claro en la rueda de prensa que en su particular mundo sigue considerando como propias las cinco victorias de etapa que perdió por su positivo por Salbutamol en el Giro 2008, de la misma forma que otros famosos dopados cuentan en su mundo de fantasía con cuatro Vueltas, un solomillo traidor o más que un equipo, una familia.



Moreno, Sevilla, Mancebo, Vicioso y S. Pérez: el equipo de Lissavetzky 2007 y momento clave en la lucha contra el dopaje. El médico era Jesús Losa y la razón social estaba en el CSD.
 Hoy se llegaba a Rapallo, la espléndida ciudad ligur donde ya llegó el Giro en 1999 con triunfo de Virenque con el maillot del Polti, tras abrir de piernas a Santi Pérez. Se subía el Bocco y después el pequeño puerto de Santa Madonna delle Grazie, más peligroso por su descenso que por su ascenso, donde hicieron camino Le Mevel y Millar del Garmin, Lastras, Moreno y Vicioso. Con Le Mevel tirando como un poseso para un improbable triunfo del escocés nacido en Malta, la etapa fue para Vicioso cuando y como quiso. El grupo entró a 23", y Millar es el nuevo líder.

Poco antes del Giro, además de cumplir 34 años, había ganado el GP de Larciano. Cuando corría en el Kelme era el típico corredor que servia para lo que fuese o lo que quisiese el médico. Estaba en el Liberty cuando la Operación Puerto. Jamás ha cumplido sanción, como todos los españoles de la Operación Puerto a excepción de Valverde. Ahora gana una etapa en el Giro, en la misma carrera que le birló un triunfo en 2000 para dárselo a B. Conte. Hacía cinco años que no participaba en una carrera de este tipo. Ha aprovechado su primera oportunidad. Cuando das segundas oportunidades, este tipo de corredores la aprovechan a la primera. Sanciones de por vida ya.
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Wouter Weylandt, antiguo gregario de Boonen que este año buscó sus oportunidades fichando por el Leopard -era su única cabeza visible en este Giro-, ha fallecido tras sufrir una terrible caída en los últimos kms. de la etapa de hoy. La cosa ya pintaba mal cuando la organización, antes incluso de que acabase la etapa, decidió que no habría ceremonia de premios: muy mal lo tuvieron que ver los médicos de carrera. Descanse en paz.
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La clásica de Alcobendas se convierte en la Vuelta a Madrid, desapareciendo la carrera del mismo nombre que se disputaba durante el Tour. Toda una metáfora de la capital de España. La crono en la Casa de Campo fue para Castroviejo, mientras que la general final fue para Rui Costa. Rebellin reapareció en competición concluyendo 7º, a 22" del portugués.
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Thomas Voeckler gana los 4 días de Dunkerke, en la que es su ¡octava! victoria de la temporada. La carrera fue muy sencilla: de las cinco etapas, cuatro fueron para el sprinter alemán Marcel Kittel, y la otra para el vencedor final.
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Al pobre italiano que se atrevió a cuestionar el mito de Pantani le han caído insultos de todas partes. Vean qué primitivo y rupestre es este, incluyendo la comparación final. En Italia, lo de santo subito es casi obligatorio. Miren que hasta el alcalde del municipio natal de uno de los mayores símbolos de los efectos del dopaje también interviene. Vamos, como si aquí el alcalde de Chiclana emitiese un bando diciendo que es falso que Rocío Jurado creyese que había una cura al cáncer de páncreas. Por cierto, la foto es impagable.
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Chat con Carlos Arribas, que en el trato indirecto con sus lectores muestra más tacto y menos arrogancia que en sus mefistofélicas crónicas de ciclismo. En todo caso, el pelo de la dehesa se ve en la pregunta 17, que reproduzco íntegramente:

Pregunta: "crucifixión totalitaria", "auto de fe" : expresiones suyas para hablar de la « campaña » mediática contra Contador. Yo utilizo su artículo para mostrar a mis alumnos franceses la formación del delirante consenso español en torno al corredor, un fenómeno de un gran interés cognitivo ¿Es usted un cínico postmoderno y demagogo o cree realmente lo que escribe?

Respuesta: Enseñe también que el mundo es gris, no solo blanco y negro...
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Gómez Peña, de profesión humorista delante del teclado, tiene una ocurrencia lingüística y empieza un artículo así: "El dopaje se creó para evitar el cansancio y, sin embargo, pocos temas son tan cansinos". Exactamente igual que haría un humorista, o un mal periodista seducido por una frase pretendidamente ingeniosa, porque la formulación es falsa. El dopaje al que se refiere se creo para curar enfermedades en pacientes no deportistas, y se aplica al deporte para ganar carreras: que lleguen cansados o no es totalmente irrelevante, lo importante es que sean los más veloces. Lo de la salud es secundario.
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Muere Severiano Ballesteros, cuya historia vital es digna del mejor Hollywood. Sus tempranos éxitos deportivos entroncan con la tradición de aquellos españoles que surgían espontáneamente y no como en una cadena de producción, cuando todo era más bonito y, quizás, más genuino. Por su caracter, su historia, su clase y su personalidad era muy querido en Reino Unido, un país donde el golf es algo más. En el mítico Old Course de St. Andrews, en sus tiendas aledañas, nunca faltaba un cartel con "Seve", a pesar de que sus éxitos habían sido hace 25 años.

Seré un romántico o me conformaré con poco, pero prefiero un deportista como Ballesteros cada 20 o 30 años que la bulimia vivida en España a partir de mitad de los ochenta, cuyos orígenes no escapan a nadie. Como Ballesteros, ninguno, y no lo digo porque se haya muerto.

15 marzo, 2011

Que la Sanremo vuelva a Bélgica

En cuatro días se disputa la mejor prueba ciclista de un día, la conocida como La Primavera o la clasicissima, el espectáculo de siete horas sobre la bicicleta para ir de Milán a Sanremo en la que es la carrera más larga del calendario, casi 300 kms. resueltos tradicionalmente con un sprint que justifica toda una vida deportiva.

En vísperas de la Sanremo, que para mí es uno de los momentos cumbre de la temporada, está bien recordar que el ciclismo es  un deporte que puede escoger entre una miríada de pruebas, muchas de ellas centenarias, y que hay tanta variedad que podemos hablar perfectamente de diez grandes citas cada año, cada una con sus específidades. Si lo piensan bien, no hay otro deporte igual. No hay nada igual a la Sanremo, la cita con la velocidad y el vértigo de cada primavera.

Tras los vaivenes de los últimos años, parece que el final se asienta sobre el lungomare Italo Calvino, dejando esos casi tres kms. que hay entre el final de la bajada del Poggio y la meta, el escenario en el que se teje todo el drama de la victoria y el fracaso. El año pasado llegaron todos en fila india, con el Liquigas haciendo el tren para Bennati y dejando la victoria en bandeja para Freire. Será difícil que se repita algo así.

El favorito número uno es Phillipe Gilbert. El tremendo belga lleva tres victorias esta temporada, en Italia se siente como en casa, ya ha sido tercero en la carrera y es extremadamente ambicioso, como ha demostrado en la recién concluída Tirreno-Adriático. Sin embargo, luchará por evitar el sprint masivo, porque en un final llano no es el más rápido. Habrá ataque en el Poggio o en el tramo final. Es muy probable que la Milán-Sanremo vuelva a Bélgica, tras la última victoria de un nacional en 1999 (Tchmil) y la tremenda serie de victorias de Eddy Merckx  (siete).

Y si no es por Gilbert, será por Boonen. El flamenco, ya de por sí uno de los mejores corredores de clásicas de todos los tiempos, necesita una Sanremo para completar su palmarés, excesivamente belga. No fue hasta el año pasado -etapa en T-A- que obtuvo su primera victoria en Italia, continuada después con un segundo puesto en la carrera que nos ocupa. Ha pasado de manera anónima por la carrera de los dos mares, igual que Freire, pero nunca hay que descartarlo, como al cántabro.

El tercero del año pasado se llama Alessandro Petacchi y ha estado muy malito de anginas, paperas y lupus, tan malo que no podido evitar meterse en todos los sprints de la carrera de preparación, y quejarse allí donde le han puesto un micrófono. Abandonó hace dos etapas, igual que el joven Oss, otro que fue tercero en una etapa de T-A, después se puso malo, y que el año pasado llegó como lanzador -¡de neoprofesional!- al sprint final. Seguramente se recuperarán de sus dolencias y estarán el sábado en la salida, porque ya se sabe que en este ciclismo que nos ha tocado vivir: estar enfermo antes de una gran cita es sinónimo de rendimiento mayúsculo.

El cuarto del año pasado, el neoprofesional Sacha Modolo -perdió el podio por un centímetro- está desaparecido en combate, igual que Ginanni y otros italianos pintorescos, pero es probable que también se dejan caer por el sprint final. Quien si estará y con sus opciones de triunfo es Bennati, que ha empezado muy fuerte la temporada y que quiere quitarse el gafe en las grandes citas, como si fuese fácil. Me resisto a darle el rol de italiano con más opciones en la carrera, honor que reservo para Ballan: se la tiene que jugar de lejos, pero está en muy buena forma y va con un equipazo. Además, sabe lo que es ganar grandes carreras, aunque la última fuese en 2008.

Y para cerrar el grupo de grandes favoritos no hay que dejar de mencionar al Garmin con su tridente de Farrar, Haussler y Hushvod (¿quien lanza a quien? en este equipo van a acabar mal) y bueno, a ver que puede hacer Cavendish, el sorprendente ganador de 2009 en su primera participación, con un sprint sencillamente jamás visto en el ciclismo contemporáneo. Le hará falta llegar con Goss. Sin embargo, sus opciones pasan porque no haya mucha batalla antes y no parece que vaya a ser el caso, especialmente con Gilbert y Cancellara en liza, especialmente con el suizo cerrando el grupo de favoritos.

Cualquiera fuera de este reducido grupo sería una gran sorpresa. Pozzato ha empezado muy tranquilo la temporada -año tras año es uno de los corredores que más compite-, Greipel y McEwen jamás han ganado en una gran cita, Ventoso lo puede hacer muy bien pero no entra en ninguna cabeza un puesto entre los cinco primeros, y pare usted de contar. Año tras año la lotería de la Sanremo toca siempre a unos pocos, que casualmente suelen ser unos grandes campeones muy escogidos y donde el azar influye muy poco. Si no puede ganar Freire, que al menos gane Boonen o Gilbert. Porque se lo merecen y porque se lo merece la carrera.
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Evans gana la etapa de Macerata de la Tirreno-Adriático. En un final idéntico al del año pasado, con victoria de Scarponi, el BMC trabajó magníficamente para llevar el ritmo elevado. El primero en atacar fue Cunego, al que se intentaron pegar Oroz e Izaguirre, y también hubo un bonito ataque de Madrazo, el joven cántabro del Movistar y uno de los españoles más prometedores. Evans aprovechó su agilidad sobre la bicicleta para ponerse en cabeza en la curva más estrecha y, un poco como en la F-V del año pasado, ganar en un recorrido ideal para sus características. Curiosamente, ya hasta nos hemos acostumbrado a ver a Evans ganar. Tanto que hoy no ha parecido extraño verlo en el primer cajón del podio, al hombre que ha sido tres años seguidos segundo en Dauphiné, y dos años seguidos segundo en el Tour. Le acompañan en el podio Gesink a 11" y Scarponi a 15". La crono final ha sido para Cancellara.
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Yo de este tío no me creo absolutamente nada. Es más: estamos ante otra operación de maquillaje ante un previsible retorno a la competición. Ha preferido cumplir su sanción a decir donde adquirió su EPO "no prohíbida específicamente" -así la definió en el momento de su positivo- y colaborar con las autoridades, si las hubiera.  ¿Por qué equipo podría fichar? El sabrá.  Yo quiero que recupere su proyecto de "ir a ganar la Vuelta a España". Mallorca se lo merece. Y Bunyola ni te digo.
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Como la famosa carrera de quesos cuesta abajo. Mira que no me gusta poner vídeos de caídas, pero cuando son adrede...estos ingleses...
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Decisión editorial en la línea de la política del régimen: El País amplia su sección de deportes. Ayer eran como veinte páginas, veinte, incluyendo alguna tipo Ana Rosa sobre Raúl el que nunca hace nada, o artículos del insufrible, penoso e indolente Juan Cruz, una persona capaz de aburrir a las pirámides y hacer odiar a los canarios. Ahora entiendo la campaña previa sobre que el dopaje son pelillos a la mar...

27 octubre, 2010

El ciclismo en Alemania (I): se va el Milram, no viene nadie

Durante la disputa de la pasada Vuelta a España un corredor abandonó como consecuencia de un positivo. Al igual que pasó con Bernucci en 2007, la organización se lavó las manos porque el positivo era de antes de empezar la carrera. Igual que los positivos gallegos, después de la carrera. Lo importante es que no sucedan durante, o dar esa impresión.

La historia de Roy Sentjens, ciclista belga de clase baja, es paradigmática. Pasó a profesionales con el Rabobank en 2002, con 22 años. Al año siguiente ganó la Kuurne-Bruselas-Kuurne, gracias a que la escapada llegó a meta y fue el más listo. Nunca volvió a acercarse a nada parecido. En 2007 pasó al Lotto, donde estuvo tres temporadas en la misma tónica hasta que en 2010 fichó por el Millram, donde hasta su última carrera (la etapa de Pal, donde fue el 32º, su mejor resultado) siguió en tono gris.

Aunque en un primer momento llegó a negar el positivo, dos días después recapacitó y dijo que se había dopado a sabiendas. Consecuentemente, no quiso analizar la muestra B. "Mi temporada estaba siendo un desastre. Quería un contrato para el año siguiente. Tenía una nueva casa, un hijo, un coche, y quería empezar una nueva vida. Después todo fue a peor". En fin, la misma historia de siempre. Su positivo por EPO del 16 de agosto se logró gracias a la decisiva contribución de España: "Conduje hasta Barcelona, aparqué el coche en el centro, donde hay varias farmacias donde podría encontrar EPO, y en la segunda que entré encontré lo que buscaba". Ya ven: se hizo todo Bélgica y Francia para llegar a España a comprar EPO. Por lo que parece, iba con una dirección de farmacias colaboradoras. No les quepa la menor duda de que la AEA ha tomado buena nota de esto y ya ha tomado cartas en el asunto.

Su equipo desaparece a final de temporada. Era una decisión ya tomada antes del positivo de Sentjens, que sólo ha añadido más basura a una historia complicada. El equipo empezó en 2006 en el punto culminante del ciclismo alemán: dos equipos del máximo nivel (T-Mobile y Gerolsteiner), Ullrich dispuesto a ganar el Tour una vez retirado Armstrong, Zabel todavía dando guerra, y Kessler, Sinkewitz y Schumacher en la recámara. Ya saben la historia que vino después. Aunque el patrocinador es un gigante alemán de los productos lácteos, la versión de 2006 tenía licencia e impronta italiana, obtenida del Domina Vacanze.

Eran 30 corredores (cosas del ProTour y el calendario), pero realmente era el equipo de Petacchi y su lanzador Zabel. La temporada del italiano, por problemas en la rodilla, fue desastrosa, y al final los mejores resultados los tuvo Zabel, al ganar dos etapas de la Vuelta. Dirigía Gianluigi Stanga, viejo conocido del Gatorade, Polti...el ciclismo italiano de los noventa. Al año siguiente fichan a Astarloa como mayor refuerzo, que pagó con su eficacia habitual: lo despidieron al año siguiente, tras dar unos valores de tiovivo en un control interno poco antes del Giro de Italia.

El Milram no quería vivir la misma situación. En 2007 ganaron cinco etapas en el Giro con Petacchi, que después fue desposeido de las mismas por su positivo por salbutamol. Además, Jorg Jäksche declaró que Stanga fue el que le introdujo en el mundo del dopaje y los alemanes, que empezaban a estar sensibilizados con el dopaje tras lo de Ullrich, cortaron por lo sano. Petacchi obtuvo a final de año la mejor victoria de las cinco temporadas que ha durado el Milram, la París-Tours.

En 2008 el equipo optó por un perfil bajo, sin ninguna estrella, mientras el Gerolsteiner se hundía en el dopaje. Al año siguiente intentaron remontar el vuelo con Ciolek, el muñeco roto Markus Fothen, Weggman y Gerdemann, pero por un motivo u otro estos buenos corredores jamás han logrado en el Milram lo que habían obtenido en otros equipos. De hecho, en este 2010 sólo han ganado 11 carreras, ninguna de primer nivel, y quizás su mejor resultado hayan sido los campeonatos nacionales de Terpstra y Knees, que como es bien sabido no se corren en las mismas condiciones que el resto de la temporada, sólo entre compatriotas.

Al Milram no lo sustituirá nadie. A mí era un equipo que me gustaba: siempre en escapadas, con corredores de la casa a los que se ve crecer y nunca llegan en forma a las últimas etapas, su maillot abiertamente retro y muy batallador. El ciclismo alemán no tendrá ningún equipo en la máxima categoría. No hay ni patrocinadores ni interés. Como ya se apuntó cuando desapareció la Vuelta a Alemania - y el resto de vueltas menores, prácticamente sólo queda la Vuelta a Baviera-, es un fracaso del ciclismo: que el país más poblado y más rico en términos macroeconómicos de Europa -es decir, del mundo- de la espalda conscientemente al ciclismo es un fracaso rotundo y una derrota absoluta. Y lo es por culpa del dopaje.

Que el Milram, que era un equipo que había apostado abiertamente por correr limpio tras la experiencia Stanga-Petacchi-Astarloa, desaparezca con un nuevo positivo tan infantil e inocente -también tan insignificante- como el de Roy Sentjens es sólo otra ironía más en la difícil situación del ciclismo en Alemania. La puntita.  Por cierto, con el asunto del solomillo ha vuelto a salir publicado que las cadenas públicas ARD y ZDF dejarían de emitir el Tour de Francia. Sería una decisión lógica, y no sólo por el dopaje: será prácticamente un milagro que en la edición 2011 de la carrera francesa salgan más de seis o siete corredores de esa nacionalidad. Evidentemente, el Tour seguirá teniendo un valor intrínseco al margen de las nacionalidades, pero estamos hablando de un país que se enganchó al ciclismo a raíz del Tour de Jan Ullrich, el primer y único alemán en ganar la carrera. Y que se ha desenganchado precisamente por lo mismo por lo que ganó Ullrich. Simple lógica alemana.
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Oye, qué bien se han portado estos chicos. Y qué bien se ha portado la administración con ellos, impidiendo que se conozcan sus nombres. ¡Con lo buenos contribuyentes que son! ¡260 millones de euros! ¡Con eso se financia algún hospital, puente o instituto! ¡Quizás más de uno! ¿No les parece maravilloso que parte del dinero que Eufemiano Fuentes ganó con dinero público vuelva a las arcas públicas? Me refiero al dinero de las máquinas de criogenización desviadas, el suero que Merino Batres sacaba del Hospital de la Princesa (Madrid) o los pagos que recibía de ciclistas del Comunitat Valenciana y otras instituciones públicas que financiaban equipos ciclistas. Al final, todo es un pichichaca de dinero público.

No es ya que no se haya aprovechado la investigación para conocer los clientes de Eufemiano por los movimientos de la cuenta del HSBC en Ginebra, es que ni siquiera hemos conocido a los titulares de las cuentas. Brillante.
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Más de 14.500. Empate técnico. Algo ha fallado en la comunicación de lo de la teoría del solomillo, Jacinto.
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Marion Jones publica un libro, de esos de fácil lectura -basado en dos cartas enviadas desde la cárcel- y previsible recomendación en el club de Oprah. Dice que tomó el esteroide anabolizante indetectable inconscientemente -seguramente a través de un filete-, tan inconscientemente que sus marcas en Sidney 2000 le parecían muy normales y lógicas, como las crónicas del iluminado de S. Segurola en la época. De lo único que se arrepiente es de haber mentido ante el juez, lo que finalmente la llevó a la cárcel. Pues muy bien.

06 septiembre, 2010

Una Vuelta apasionante

Primer día de descanso en la Vuelta y ya han pasado tantas cosas como las que solían pasar en otras vueltas al término de la carrera. Está siendo una carrera apasionante y llena de hechos relevantes. Dura pugna por el liderato, ganadores de prestigio, un recorrido muy acertado y situaciones muy emocionantes.

El jueves se llegó a Murcia tras subir la Cresta del Gallo, donde por una vez no se descalabró nadie en su peligroso descenso. El pelotón se cortó (por delante los corredores destacados y por detrás los sprinters puros) con un buen puñado de esos notables corredores que año tras año escogen la Vuelta por encima de otras carreras o consideraciones: ganó Hushvod contra todo pronóstico, imponiéndose a Bennati, Bole, Davis, Pozzato o Gilbert.

El viernes fue el turno de Petacchi en un sprint clásico sin alterar su trayectoria. El damnnificado fue Cavendish, que sin lanzadores a su altura no es tan imbatible. Al italiano de 36 años (una etapa en Suiza, dos en el Tour y el maillot verde, esta etapa de la Vuelta) le duró poco la relativa alegría, visto que abandonó a los dos días y todavía tiene pendiente la causa por dopaje en Italia, la misma que le puede llevar a dejar la profesión por la puerta de atrás. Es significativo que en una revista como Bicisport apenas se destacase su maillot de la regularidad en el Tour, a pesar de ser la primera vez para un italiano en 40 años.

El sábado el pelotón se despertó con la noticia del fallecimiento de un masajista del Sky, equipo que abandonó la carrera en señal de duelo. Ya le quedaban pocos corredores, aquejados de una extraña dolencia como hacía tiempo que no se vivía: un muerto, ya les digo. Pero bueno, ya nos han dicho que no hay que preocuparse y que son cosas que pasan. En el km. 10 de la etapa hubo una fuerte caída que afectó, entre otros, a Menchov.

El ruso fue el mayor perjudicado de la lucha por la general en la llegada al Xorret del Catí: perdió 2´15" con los favoritos, y a ver donde los recupera, o si su tradicional costumbre de desconectar de la carrera cuando se ve con dificultades espera una mejor oportunidad. La etapa fue para Moncoutie, un clásico de la Vuelta desde hace tres año, que se impuso con oficio y garra ante Serafín Martínez, uno que estaba cantado que lo iba a volver a intentar tras su exhibición camino de Málaga.

Entre los favoritos hubo continuos ataques de J.Rodríguez para alcanzar el liderato, que sin embargo fue para Antón por mejor puestómetro. El catalán se quejó amargamente en meta de que se hubiese anulado la primera meta volante por la caída (fue tercero y le correspondía una bonificación) y de que los jueces no hubiese picado tiempo a su favor en la línea de meta. Lo peor de todo es que desaprovechó, quizás por su ansiedad, una llegada inmejorable para sacar más diferencias a sus rivales, porque así está la Vuelta: Antón líder empatado a tiempo con J.Rodríguez y Nibali a 2".

Y la etapa de ayer fue un carrusel por todos los puertos de la provincia de Alicante. Se formó una escapada de salida con un buen montón de buenos corredores, que fue abriendo camino hasta el punto que Barredo era el líder virtual. Inexplicablemente, el ciclista asturiano se descolgó y acabó entrando a 20 minutos. Dice que fue una pájara. Pues bueno. Después, el que pasó a ser líder virtual fue Peraud, 4º en la Vuelta al País Vasco de este año y víctima de otra infección cuando iba a debutar en el Tour con 34 años, tras ser un as en el mountain-bike.

El Euskaltel hizo lo que pudo para reducir la diferencia, que al final fue de 7´a favor del vencedor, el vizcaíno David López del Caisse. Este corredor, que en 2007 logró ganar la etapa reina de la Vuelta a Alemania -en la imagen- y completó una temporada sensacional (como todo el equipo menos Valverde en ese año, un saludo a Fertonani), estaba perdido en labores de equipo en las que es un consumado especialista. Se impuso con oficio a sus peligrosos compañeros, entre ellos Kreuziger, Caruso, Moncoutie, el del Xacobeo de turno -a por todos los puertos, da igual- y al calor y dificultad de la jornada.

Salvo el ascenso de Peraud a la quinta plaza -es muy buen contrarrelojista-, la general quedó sin cambios y, como dice el tópico, con todas las espadas en alto. De las siete etapas que vienen en el siguiente bloque de carrera, cuatro son de final en alto. Y final en puerto, no en cuesta pendiente: Pal, Peña Cabarga, Lagos de Covadonga y Cotobello, la única etapa de montaña. Los tres primeros de la clasificación son escaladores y están separados por 2". Hay bonificaciones. ¿Se puede pedir más? Está siendo la mejor Vuelta en años, y va a continuar así.
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Para Sinkewitz el Giro di Romagna. Ya había mostrado un buen nivel de forma en la Vuelta a Portugal y ahora obtiene este importante triunfo. Se fugó a 50 kms. de meta con Pozzovivo, que no fue un obstáculo en el sprint. Tercero Visconti y cuarto Sagan.
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"Tozudo como buen Tauro". Tras la cabalística mostrada en el último Tour, Arribas sigue en su línea de utlizar técnicas de dudosa fiabilidad para analizar la carrera. La verdad, este estilo casa muy bien con su ética periodística.
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Unzué: "A veces me entran dudas de la conveniencia de tanto día de carrera. No es fácil hacer atractiva una competición que dura tres semanas". Tampoco es fácil encontrar atractivo en un director de tácticas conservadoras que lleva 20 años de zozobra continua en su deporte mientras el flota sobre su balsa, como si no fuese con el la cosa.
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La mano negra política sigue vigente en la mente de algunos. Se ven con fuerza, hasta el punto que olvidan lo de "+1 gratis". Cosas de que la carrera pase por su terruño. En este divertida fotografía con entrevista, porque así es la importancia de las cosas pequeñas, insiste en la teoría de la conspiración política.
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Unos viajecitos para vivir del cuento
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Los riesgos de consumir productos para deportistas cuando no se practica ninguna actividad deportiva.

29 julio, 2010

La clásica de San Sebastián recupera su atractivo

Los ingleses tienen un término para lo que ha experimentado la clásica de San Sebastián: revamped. Es castellano sería remozado o algo así, pero no da la sensación de una cosa que, manteniendo sus características, se vuelve a presentar joven y sexy.

La prueba guipuzcoana es la más jóven de las clásicas de prestigio del calendario y, tras unos orígenes muy modestos, se afianzó en los noventa incluída en la finiquitada a traición Copa del Mundo y con una nómina de vencedores impresionantes, algunos de los cuales utilizaban la prueba vasca como remedo del Tour.

Sin embargo, en los últimos años su prestigio había decaído. Ediciones bochornosas como la ganada por Perdiguero, la del doblete Saunier Zaballa-J.Rodríguez, la de Bertagnolli -sin palabras-, la de Florencio o la de Barredo convirtieron a esta prueba en otra cita más del calendario, cuando tenía el potencial de ser una de las más bonitas -ahí esta la foto de hoy, la bahía del Txingudi desde el Jaizkibel- y de las más competidas entre los mejores corredores del pelotón, y no sólo corredores españoles de la clase media, o media baja.

La prueba era de por sí bastante selectiva, y sólo llegaba a disputar la victoria un grupo reducido de corredores, pero esa dureza se ha incrementado con una doble subida al Jaizkibel y Arkale. La razón es "buscar un recorrido más espectacular", y así lo reconoce el organizador en el mismo artículo donde también afirma que han tenido muchos problemas para sacar adelante la edición de este año. Al menos no ha desaparecido, como muchas otras carreras vascas, empezando por la Subida a Urkiola que se disputaba el día siguiente y que este año habrá que imaginarse.

Lo de las carreras que cambian para acabar pareciéndose todas entre ellas es un pésima tendencia en el ciclismo, como se ha visto en la Gante-Wevelgem, pero la Clásica de San Sebastián tiene la característica única -ahora visiblemente potenciada- de ser el recorrido ideal para que se confronten los grandes corredores de las vueltas por etapas con los clasicómanos, y en el mejor momento posible del calendario: seis días después del Tour.

El palmarés reciente puede engañar, pero en los noventa aquí se enfrentaban Pedro Delgado contra Bugno, Chiapucci contra Rooks y ganaban Indurain o Armstrong. La edición de este año, con el recorrido endurecido, contará con el segundo, el tercero y el cuarto del pasado Tour, además de los corredores de un día habituales y gente escocida del Tour como Cunego.

El principal favorito es J.Rodríguez, que ya subió al podio en 2005 y que busca arañar puntos donde sea en pos de su objetivo de acabar el año como número uno. Además, su equipo será el más potente con otros posibles ganadores potenciales como Kolobnev, Pozzato o Ivanov. El resto de favoritos pasan desde un S. Sánchez que buscará ganar por primera vez esta carrera para el Euskaltel hasta un Rabobank potentísimo con Menchov y Gesink, sin olvidar el Quick Step (Chavanel, Barredo y Pineau), Andy Schleck, Gilbert, Carlos Sastre -que siempre se ha hecho notar en la carrera-, Hesjedal, Roche o Gendermann. La cita es el sábado, no se la pierdan.
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Thomas Dekker rompe su silencio con una larguísima entrevista en cyclingnews.com. Va en el tono habitual de estos casos. Reconoce que se empezó a dopar a partir de 2007, todo sea por salvar sus triunfos en Tirreno y Romandía, donde deja sobreentender. Así está la credibilidad del ciclismo. Por supuesto, el periodista no le pregunta por su traslado de residencia en 2006 a Italia para vivir al lado de Cecchini, o por su vomitona en el campeonato holandés tres días antes de que le comunicasen su positivo de hacía año y medio. También dice que se ve compitiendo hasta los 37 o 38 años. Pues muy bien.
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Fantástica redacción de esta noticia, donde se escribe "el azahar de la vida" como el que escribe "en el candelabro" o "dar un giro de 360º". Se intenta hacer el gracioso con el titular y acaban pasando estas cosas: con Girona no se bromea.
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Esta noticia es increíble y refleja lo que todavía le queda al periodismo anglosajón para entender de ciclismo. No es ya sólo que en cuanto un corredor se apellida "Gutierrez" lo confunden (o con el Búfalo o con Jose Iván), igual que pasa con "Rodríguez", es que les falta un hervor. Decir que Contador se va del Astana por los problemas técnicos de quedarse sin emisora en los momentos controvertidos -ya verán como en el equipo al que vaya la emisora seguirá fallando cuando convenga- o sin monitor de tele en el coche es no tener ni idea del personaje que estamos tratando o del deporte.
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El artículo en general esta muy bien, pero lo más interesante es eso de que J.Rodríguez compartirá casa en las alturas con S. Szmyd, el magnífico escalador polaco del Liquigas. Ya lleva una temporada cargadísima (Giro, Dauphiné, Tour) y no se sabe muy bien para qué necesita concentrarse en altura. Tampoco cómo ha llegado a esa intimidad con el catalán, puesto que son corredores muy distintos y jamás han coincidido en equipo alguno. A lo mejor los ha presentado Piepoli...
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Jo, y eso que esperaba al final del Tour para dar todas sus respuestas al juez...
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Ciberchat de 60 preguntas con S. Sánchez. Sí, son así de cutrongos cuando no hay correctores y adecentadores. Eso sí, el filtro bien que funcionaba...Destaco, por diversos motivos, las preguntas y respuestas 18-30-41-46 y 51.
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En sus kioskos la revista decana. Con las imágenes de la portada y los primeros interiores pixeladas y con una pésima resolución, nos aborda el director con un clarificador editorial de cómo ve la realidad -explica muchas cosas de la revista que dirige-, la habitual sección de mezclar venta de cacharros con noticias, Beloki hablando de qué es el juego limpio (¿quizás no doparse? Y si te han pillado ¿reconocer que te has dopado?), un poster horrible de S.Sánchez y, en definitiva, la misma tontería de siempre.

21 julio, 2010

¿Por qué sigue Petacchi en el Tour?

Día de descanso en Pau tras tres jornadas de Pirineos. Aunque nadie lo señale, en estos tres días no ha habido ni un sólo ataque de entidad entre favoritos. Si acaso, algún distanciamiento y una conocida avería mecánica en el peor momento. Tres días, tres, y esto es lo que hay.

No ha faltado el que, escrutando las runas y el tarot, ve en esto una señal inequívoca de que las fuerzas van muy justas, apuntando a que la razón es que ya no hay tanta droga en el pelotón, un tema tan repetido -y ahí está el reciente Giro para corroborarlo- que hiede a cualquiera que haya seguido el ciclismo en estos años. Tantas veces anunciado eso del fin del dopaje, y tan difícil de creer, porque un cambio cultural no se produce con un chasquido de dedos.

Yo no se por qué ya no hay ataques entre los favoritos, o por qué ya no hay tropicientos españoles en cada escapada, un signo de los últimos Tours, pero desde luego la última hipótesis que me plantearía sería esa que desean los que siempre han tenido necesidad de creer, los que viven de estos y veían como el corralito se iba estrechando.

Lo que si que veo es un cambio fundamental en la actitud ante el dopaje. El año pasado, cuando se dejó tomar la salida a F. Schleck y A. Kloden a pesar de los indicios contra ellos, cuando en anteriores ocasiones se dejó fuera a corredores por cosas mucho menores, ya fue un buen indicador de la evolución del organizador del Tour. Por ejemplo, es muy divertido leer que Le Monde -durante muchos años sin páginas de deportes, es lo que tiene ser intelectual de gauches- llaman a L´Equipe el Pravda del Tour; y sí, tienen razón, pero igual de Pravda ahora que antes, cuando indicaba con el dedo a los culpables.

Ahora, sencillamente no los hay. Han desaparecido, neutralizados por los ultraeficientes controles antidopaje (los mismos que nunca cazaron a Landis en sus años de UsPostal, aunque corría a velocidad de líder, Basso o Ullrich) o, como a la propaganda oficial le gustaría vender pero no se atreve -de momento- a hacer, convencidos de que el dopaje es malo y que, comiendo bocadillos de diseño y durmiendo, se consigue lo que antes requería un arsenal de bolsas de sangre y medicinas para enfermos de cáncer. Un cuerno.

Les pongo como ejemplo a Petacchi. El sprinter italiano de ¡36! años ganó dos sprints imperiales en los primeros días en lo que era su retorno al Tour tras seis años de ausencia, en esa tradición transalpina de rendir muchísimo fuera de Francia, pero poquísimo en el país de la baguette y los controles antidopaje. El mismo se calificaba con un oggi si ha visto un grande Petacchi y cosas por el estilo. Ahora está compitiendo de tú a tú por el maillot verde de la regularidad, algo para pellizcarse y sacar sangre en la salida de Rotterdam.

Resulta que ayer se supo que el sprinter italiano, ya condenado por dopaje en 2007 -fue expulsado del Millram y perdió sus cinco triunfos de etapa en el Giro-, ha recibido un avviso di garanzia por su implicación en otra trama de dopaje. Esta formalidad jurídica italiana, que sólo sirve para avisar al implicado que está siendo investigado, fue notificada a Petacchi diez días antes de comenzar la carrera. Su equipo, el mismo de Caucchioli preseleccionado antes del Giro 2009 y, una semana antes, sustituido a toda prisa, lo sabía perfectamente y lo llevó a la carrera francesa, quizás conocedor del estado de forma de su fichaje estrella de la temporada (el otro sólo fue al Giro, pero les dio tiempo a perpetrar la foto de hoy) o quizás conocedor de que la organización no iba a hacer nada. En el Lampre ya no sorprende nada.

Todo viene de la redada de principios de temporada en donde cayó otro corredor fichado por el Lampre esta temporada y con antecedentes por dopaje, el italiano Lorenzo Bernucci. Mientras al lanzador de Petacchi le encontraron varios productos dopantes en su casa, al italiano que se quiere vestir de verde en París le hicieron también un registro domiciliario sin ningún éxito. Aunque se dijo en un principio que lo incautado al fiel gregario era poquita cosa (sibutramina y albumila para diluir), resulta que ahora aparece unas viejas siglas del ciclismo, el PFC.

Esta sustancia, con efectos equivalentes a la EPO pero cuyas consecuencias para la salud son inmediatas -de la otra sustancia más famosa hay que sentarse y esperar que vejez tendrán los actuales ciclistas- tuvo su momento de auge en 1998, cuando se comentó que Mauro Gianneti, todo un ejemplo como corredor y director, había acabado en un hospital en un delicado estado de salud por la ingesta de esta sustancia. No es que lo confesase, no: es que en el hospital, al ver el cuadro que presentaba el paciente, le hicieron una analítica y salió esa sigla. La defensa de este suizo, capaz de organizar un concurso para adjudicárselo a sí mismo (¡en Mali ya tienen árboles!), fue decir que alguien le había puesto algo en la comida, el recurrente botaronme droja no colacao. Lo contó en su momento el New York Times.

Ya ven que caprichoso es el mundo del ciclismo. Ahora que nos venden el Edén de un ciclismo sin dopaje, vuelve a aparecer esta sustancia, que no se la ha inventado un malvado blogger que quiere destruir el mundo desde su base secreta bajo un atolón mientras acaricia un gato con su guante de cuero negro, sino en una investigación judicial. Una sustancia que se puede detectar en los controles, pero si se va a buscar: no esta en el protocolo de análisis obligatorio, que va buscando alteraciones en la hemoglobina, reticulitos y cosas así que el PFC deja inalterados. Casualmente, esta sustancia aparece vinculada a un corredor que esta siendo inesperado protagonista en este Tour.

¿Reacción de la organización, la misma que invitó a Rasmussen a irse por haber saltado un control? Ninguna. Y no la habrá: el ciclismo italiano lleva sin ganar una etapa en el Tour desde el sprint de París en 2007 a manos de Bennati, otro que es para coger con pinzas. Bueno, en 2008 ganaron tres etapas, las tres desposeídas por dopaje: dos con Riccò y una con Piepoli, casualmente ambos pupilos de Gianneti, el primero de ellos el niño de sus ojos. En 2009 nada de nada, pero sí el protagonismo el rey de las montañas Pellizotti, actualmente esperando sanción por dopaje. El ciclismo italiano está tan mal que ha tenido que recurrir en este Tour al clavo ardiendo de un sprinter de 36 años. ¡Qué digo el ciclismo italiano! El ciclismo está tan mal que nos venden que está bien, y el ejemplo de la relación Petacchi/Tour ante las revelaciones de ayer es el mejor ejemplo posible.
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En la edición impresa de 20 minutos (PDF pág 13), cuyas crónicas está haciendo un patán y no el notable Juanfran de la Cruz, se puede leer una cosa que no aparece en su versión digital, a saber por qué. Desde luego, no será por falta de espacio en Internet. La cosa en cuestión es esto sobre los pitidos a Contador por parte del público: "Perico Delgado (...) lo supo resumir: "Le pitan porque es español"". Fantástico. Ya ven como las teorías de Jaime Ignacio del Burgo y la envídia internacional encuentran acomodo en las mentes más predispuestas, por propia naturaleza berroqueña-segoviana, a ello. Seguramente a él también le pitaban porque el Probenecid era de fabricación española...
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Tras experimentar una temporada con el lenguaje religioso, Arribas se pasa ahora a la cabalística y la numerología, con el final de su crónica de Pau. Terminará citando a Nostradamus y vendiendo las bondades de las Flores de Bach para la mejora del rendimiento deportivo. Por cierto, las semillas de sésamo y la dieta de la alcachofa van fenomenal para el bienestar personal y el equilibrio energético.
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Curiosa la opinión de este personaje sobre el incidente de Bales. No porque diga nada interesante, porque entonces lo relevante sería simplemente que dice algo más que bobalicadas -una buena muestra es el final-, sino porque este mismo corredor, del que se rien en antena Probenecid y Carlos de Andrés por su forma de hablar, tuvo también sus más y sus menos con Contador. Fue en la Vuelta 2008 y en la llegada a Fuentes de Invierno: el gallego lanzó un ataque financiado con dinero público y, cuando le superó Contador buscando la bonificación del primer puesto, se quedó lamentando que el patrón no le dejase las migas. Evidentemente en esa ocasión la razón asistía a A.C, pero en una de sus jugadas características ante el micrófono, dijo que hubiese regalado la etapa a Valverde por el trabajo que había hecho el equipo. Ya ven como está el ciclismo.
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Bruyneel ya se ha acordado del fin que tuvieron las bicis de equipo en los años del UsPostal: las vendieron por eBay, que no deja recibo -como la máquina regalada por Armstrong a la UCI- pero, ayayayayay, siempre deja registro de la venta y a quien. Eso sí, ya advierte de que no tiene ni idea de a qué se dedicó el dinero generado. No obstante, aprecien el cambio que existe entre las primeras declaraciones, donde dijo que las bicis se devolvieron al fabricante, y esta nueva versión.
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Un resumen de deportividad y su contrario.
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¡El Tour acaba dentro de unos días! ¡Dios mío! Como agosto es un mes propicio para las lecturas, les recomiendo este libro que adorna mi mesa. No es barato -nunca lo son en este caso- pero son horas y horas de diversión asegurada. ¡Y qué calidad de autores! ¡Cúantos nombres conocidos! ¡Qué contenido! Lo único que me falta en este volumen es el logo de la AEA...¡Lástima que el segundo tomo se esté retrasando tanto!.

08 julio, 2010

Una muesca en el particular palmarés de Cavendish

Es difícil encontrar los estímulos necesarios para contar algo interesante sobre una etapa llana del Tour y en la primera semana. Es difícil, pero si te pagan por ello y tienes una audiencia millonaria te tienes que esforzar. Vamos, que no se note desde el titular que lo que haya pasado te la suda, hasta el punto de colar un párrafo entero con las clasificaciones del día anterior. Sin embargo, como ya ha quedado varias veces demostrado, ya no se tiene ninguna vergüenza. Tampoco ninguna ilusión, por lo que parece.

Para hoy estará la cosa más fácil, porque ha ganado un ciclista que hace la vida más fácil a los que, por falta de temas que tratar (de la misma manera que sólo se trató lo de 18 Valv. (Piti) por obligación) o simple dejación, hace ya un tiempo que se toman el mes de julio como una buena oportunidad para llenar la buchaca por Francia y ganar kilos. Ha ganado Cavendish, el ciclista bocazas y que siempre deja una noticia además de su victoria.

La etapa se disputó bajo un intenso calor y con el impulso de J.I Gutiérrez, todo un veterano del Tour que forzó un fuga de salida con otros dos ciclistas, un belga y un francés. El cántabro, que con la sentencia del caso Valverde publicó una carta defendiendo a su compañero que no tenía ni pies ni cabeza, porque no se había tomado ni la molestia de leer la sentencia, dice que se encuentra muy bien de forma -se proclamó campeón de España hace dos semanas- y que en este Tour quiere buscar la gloria personal

Muy bien. Ya había sido protagonista. El día de la caída de Spa discutió acaloradamente con Cancellara sobre si tirar o no. Desistió, y después explicó con esa franqueza de esclavos que tienen los ciclistas que, de haber insistido, no le hubiesen dejado ni un metro en lo que queda de Tour: sacrificó convertir un día de gloria y una probable victoria de su compañero SMS Sánchez en una fuga como la de hoy, destinada a desaparecer de la memoria, tal y como el desapareció en medio del pelotón a -4´5 kms. de meta. Lo volveremos a ver, no se sabe si al nivel de 2007, cuando estuvo en todas las fugas de etapas de montaña a pesar de su porte recio de percherón. El ha escogido que sea así.

El sprint fue más ordenado que en las dos ocasiones anteriores. El Columbia montó su columna, el Garmin la intentó puentear, Hushvod iba como podía y a Freire lo zarandeaban por todos lados. Como le suele pasar al cántabro cuando no está en su mejor forma, un cierra en la trayectoria le hizo desistir justo en el momento en el que Cavendish, magníficamente lanzado por Renshaw por el centro de la calzada, despegaba a por la etapa. Sacó un par de bicicletas a Ciolek, que se impuso por un margen más normal a Boasson Hagen, Rojas y Hushvod. Farrar, a pesar de la caída del lunes, ya ha sido décimo.

El británico, que en el sprint de ayer dejó de pedalear y a continuación se fue muy enfadado a su autobús para seguir con el enfado y tirar el casco al suelo -exactamente como haría un niño pequeño-, ha subido al podio llorando a moco partido, como hacía tiempo que no se veía en el ciclismo (¿fue Sella el último cuando fue tercero en la etapa de la primera semana del Giro 2008 que ganó Bosisio?), y eso que no era un Don Nadie que de repente gana una crono en la Vuelta (¡un saludo Isidro!) y se abraza a su mentor, sino un sprinter que suma su undécima victoria en tres participaciones en el Tour de Francia. Sí, llorando. Exactamente como haría un niño pequeño.

En otro ocasión dí mi opinión sobre lo que me parece la psicología, así que no voy a entrar a explicar las lágrimas de este corredor repugnante en todos y cada uno de sus comportamientos. Simplemente reparen en un ciclista profesional (esto es: que vive de ello, es su profesión) que alterna gestos como el de la imagen de hoy -en Romandía de este año, dedicado a los periodistas- con poner a parir a un compañero simplemente porque tiene aspiraciones de crecer, con tirar el casco y con ponerse en el escaparate más mediático del mundo a llorar. Yo no me acercaría mucho a él, y no sólo porque también embiste con la delicadeza de un bisonte a compañeros en plena disputa del sprint, ocasionando caídas que no son tragedia por simple casualidad, y no lo haría porque no sabes lo que te vas a encontrar: si al del gesto agresivo fácil o al de las lágrimas.

Su corte de defensores ya tendrá preparada la retahíla de justificaciones (que si la muela, que si la temporada mal empezada y peor continuada, que si su hermano está en la cárcel, que si es muy joven, que si Adam Hansen ya no está en carrera, que si la paraguaya), algunos de hecho ya lo dejaron escrito hace días, porque todo vale (que si el calor, que si el estres, que si todo un país le sigue) para justificar el comportamiento excéntrico y lunático de corredor. Yo, y sin temor de que me acusen de caer en esa trampa tan común de la psicología barata que les he estado explicando, no tengo ninguna duda después de la plañidera húmeda de hoy: este tío está complementamente loco.
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Contador secunda a S. Sánchez y también afirma que "podía haber estado con Andy Schleck". Jo, al final va a resultar que en el grupo cabecero iban a estar todos los que corrieron delante de los grises, o los que iban a Rockola...Ojo también a lo que sigue: la rueda le empezó a frenar más en los dos últimos kms., la emisora no funcionaba...
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Petacchi, entrevistado por Alessandra De Stefano tras ganar ayer en Reims: "Tras la victoria de Bruselas, Freire me ha dicho una cosa muy española: "ahora que has ganado una etapa, todo lo demás que venga es un añadido, no tienes nada que perder". Pero yo no soy así: yo soy italiano y, si puedo, gano. De todos modos, quizás tenga razón Freire". El sprinter italiano, muy tranquilo en términos de lo habitual en su especialidad y en su nacionalidad, no evita algunos detalles un poco grimosos como referirse a sí mismo en tercera persona (en España sólo lo hace Pereiro, por ejemplo), pero esta anécdota que empieza muy mal acaba bien solventada.

Básicamente lo que dice es lo que todo el mundo sabe de Freire: que nunca fue a ganar tres etapas en el Tour porque con una basta y hay otras carreras en el mundo, una frase que ha dicho en múltiples ocasiones. Le da el toque de "español" como sinónimo de vago y poco persistente, un tópico italiano muy feo. Sin embargo, mientras Freire tiene 11 etapas en grandes vueltas (4 en el Tour y 7 en la Vuelta ) y el italiano tiene 46 (21 en el Giro, 6 en el Tour y 19 en la Vuelta), esa diferencia no sirve de nada: etapas. Hace lo mismo una que dos en una misma edición, y más en el mundo de los sprinters. ¿Quien se acuerda de al menos cinco de esas 46 victorias de Petacchi? Son todas iguales. Ganas una vez, muy bien, pero lo demás ya viene añadido. Freire tiene razón, una vez más, como el italiano acaba reconociendo.
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Tanto ayer como hoy, los dos últimos corredores del pelotón, y perdiendo mucho tiempo, han sido Dani Navarro y Jesus Hernández. El día del pavés también entraron de los últimos y juntitos. No parecen que estén con caídas o heridas. Extraña estrategia la del Astana: siempre nos dijeron que se iba más cómodo y resguardo en el grupo, ahora parece que se va más cómodo entrando el último y pedaleando en solitario. Mira que me dolería ver a Parches de calor abandonando en el Tour, pero más aún le dolería a cierto ciclista gallego que se quedó fuera de la selección simplemente porque no conoce al capitán desde pequeñito.
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Una buena noticia, siempre y cuando se lleve a cabo. No se yo si la industria farmaceútica está dispuesta a renunciar a los ingentes beneficios que le proporciona el mercado del dopaje. Ya saben: su cliente objetivo son los enfermos, pero si a estos les sumas también los sanos...

07 julio, 2010

Debutantes treintañeros

Como todos los años, una parte muy importante de los participantes en el Tour de Francia son debutantes. Forma parte de la ley natural y de la propia continuidad: siempre hay una primera vez. No es tan natural lo de que un equipo este formado completamente por debutantes, como el Footon, pero tampoco es muy frecuente el caso de los tres corredores treintañeros que también debutan en la carrera francesa.

Jeremy Hunt tiene ¡36 años! y empezó como ciclista en el Banesto de 1996. Esto es: fue compañero de equipo de Induráin. Catorce años después conoce el Tour como ciclista. Fue fichado junto con otro joven sprinter para que los navarros se asegurasen algunas victorias antes del ciclo de grandes vueltas en las que practicaban el monocultivo, y permaneció en la estructura hasta el año 1999. Nunca más se repitió el experimento. Sprinter de serie Z, estuvo hasta el 2007 en equipos de ese mismo nivel. En 2008 pasó al Credit Agricole como lanzador de Hushvod, y el gigantón noruego se lo llevó en 2009 al Cervelò.

Como tantos otros corredores de ese equipo debutante, sufrió una mutación: 3º en K-B-K, 10º en G-W y 19º en P-R. Con 35 años. Que Hushovd fuese 3º en esta última carrera y necesitase confiar en un compañero no tiene ninguna relevancia. Que el compañero no tuviese ninguna experiencia en carreras de ese nivel -aunque si en el norte- tampoco. Cosas del Cervelò, el mismo equipo que ha decidido alinearlo para este Tour. Lástima la baja a última hora de Xavier Hemoal Florencio, porque hubiesen formado un duo terrible para el sprint del noruego. En la salida el lastimoso Sastre decía que el equipo, que lleva una temporada del mismo color que el maillot, se ha construido en función a revalidar el maillot verde, olvidando que a él le han puesto a su fidelissimo Gustov. Eso sí, el ruso no tiene 36 años y no debuta en el Tour: ya lo hizo en 2003 con un sonoro abandono, cuando abandonó la carrera junto a otros cuatro compañeros.

Joaquím Rodríguez es hoy por hoy uno de los mejores corredores del mundo. Lo dice la clasificación UCI, donde es cuarto. Carrera en la que sale, carrera en la que acaba entre los diez primeros. De hecho, hay algunas carreras donde está entre los primeros desde la línea de salida. Aunque esa carrera dure siete horas y se llame campeonato del mundo, como el año pasado, donde tras ir escapado toda la jornada, todavía tuvo tiempo de escaparse de nuevo y conseguir el bronce. Por increíble que parezca, este corredor no había disputado jamás el Tour.

Profesional desde el 2000 con el ONCE, permaneció bajo el cuidado atento de Manolo Saiz hasta el 2003. Enjuto y liviano, no daba las características de apisonadora que exigía el cántabro para su querida CRE del Tour. Que haya sido compañero de Isidro Nozal en la mítica Vuelta de 2003 (donde ganó una etapa de montaña y fue líder gracias al turnismo que tanto gustaba en el equipo) le daba bastante experiencia en las grandes vueltas. De hecho, se dice que pasó en 2004 al neonato Saunier porque Matxín le había prometido ser jefe de filas en este tipo de carreras.

La cosa no fue muy bien y sus dos temporadas con el equipo de las calderas se saldó asi: 72º en la Vuelta 2004, 80º en el Giro y 37º y la montaña en la Vuelta del año siguiente. Hubo otros resultados, porque un corredor de esta clase no puede estar constreñido y sometido a disciplinas de ningún tipo -de hecho, esta es su principal característica-, pero la triste realidad fue esta. En 2006 pasa al Caisse junto a Tino Zaballa, dentro de esa política de arropar a Valverde con paisanos y amigos. 17º en la Vuelta, una buena mejoría, lamentablemente no continuada porque al año siguiente su equipo no tuvo a bien llevarlo a ninguna de las tres grandes. No se saben las razones, igual que no se saben las razones por las que Valverde ese mismo año sólo gano cinco carreras, ninguna de ellas ProTour.

En 2008 realiza una gran temporada y acaba el Giro en el puesto 17º y 6º en la Vuelta, a un solo puesto del murciano polivalente. ¿Será 2009 el año de su debut en el Tour? ¡Que ya tiene 30 años, hombre! Pues no: tras ir creciendo en el Giro, abandona de buenas a primeras por una lesión que también le impide ir al Tour, y en la Vuelta concluye 7º. Ficha por el Katusha para 2010 con el compromiso explícito de debutar en el Tour. Ahí esta, tras hacer una temporada estratosférica. No se puede decir que haya ido reservándose. ¿Techo? El cielo. O el suelo.

Y el último treintañero debutante en el Tour es el paradigmático canadiense Michael Barry. Confieso que este corredor me fascina al nivel de Benjamin Noval u otros corredores del pelotón de los que no comprendo su finalidad. Tiene 34 años y medio. Profesional desde 1999, estuvo hasta 2001 en el Saturn, desde donde pasa al UsPostal al mismo tiempo que Landis, aunque este venía del Mercury. Se queda cinco temporadas en la estructura de Bruyneel, pero nunca lo llevan al Tour. A pesar de todo, saca tiempo para escribir un libro en 2005 sobre sus experiencias en la temporada 2004 ayudando a Armstrong...Hijo de ciclista y casado con una ciclista que fue plata en los JJ.OO de 2004, vive -¡cómo no!- en Girona.

En 2007 pasa al T-Mobile a pesar de no tener victorias de profesional ni ninguna característica definida como corredor. Seguro que lo asetearon a preguntas sobre su preparación y todo eso, porque si no, no me lo explico. Se queda con los alemanes y sus sucesivas mutaciones hasta 2009, y en 2008 logra su única victoria: una etapa del Tour de Missouri, potentísima carrera y forja de campeones. Bueno, en 2005 había ganado una etapa de la Vuelta a Austria, pero considerando que tenía 50 kms. de distancia, dejémoslo en un "casi". En 2010 ficha por el Sky, con el que por fin consigue debutar en el Tour tras haber competido en cinco Vueltas y cuatro Giros.

¿Y por qué lo lleva este equipo al Tour? Más teniendo en cuenta que jóvenes como J.L Augustyn ya estuvieron en 2008 y ahora están en Austria compitiendo a buen nivel...¿hará buen ambiente como hace Noval, el Pepe Reina del ciclismo? Pues no se, pero si que sabemos que Landis lo señaló abiertamente como uno de los ciclistas a los que vió doparse durante sus años en el UsPostal. Lo ha negado todo, pero las autoridades canadienses -que para los JJ.OO de Vancouver se pusieron a la vanguardia de la lucha contra el dopaje, por no decir que Dick Pound ha dejado escuela en su país- quieren tomarle declaración. Y saber bastantes pormenores, como quiso el T-Mobile en 2007.

Evidentemente, no van a poder hacerlo mientras esté disputando el Tour. Y a un equipo que se vende como limpísimo como es el caso de los británicos, además de abanderados del nuevo ciclismo tecnológico, no le viene muy bien estar en el mejor escaparate del mundo con un empleado declarando al mismo tiempo, vaya usted a saber qué, a unas insidiosas autoridades antidopaje que sólo preguntan por el pasado. Y aquí llegamos a la conclusión: cualquier ciclista de más de treinta años, aunque debute en el Tour como un joven, lleva una pesada carga de pasado.
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En el Tour el pelotón no dejó ningún margen a la escapada del día. Marcando el ritmo en el grupo, el sprinter Bole del Lampre y el escalador Siutsiu del Columbia, será que ambos equipos no tenían otra cosa. No pasó nada más allá del sprint: Petacchi, como ya había apuntado en Bruselas, ha ganado un nuevo sprint y esta vez sin caída. Derrotados Julian Dean y Boasson Hagen, muy bien colacado en el sprint por Flecha, como casi nunca hizo con Freire. Cavendish dejó de pedalear a 100 metros de meta.
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En la Vuelta a Austria la etapa de ayer fue para Bertagnolli, ese gran ciclista que aparece y desaparece. Aunque no se lo crean, estuvo en el pasado Giro, pero ni una fuga, ni un ataque, ni nada. En la etapa de hoy, con final en el durísimo GrossGlockner, Riccò ha vuelto a entrar en solitario con una ventaja similar a la que logró el segundo día sobre los perseguidores, que han vuelto a ser Sergio Pardilla y Emmanuelle Sella: entonces fueron 52", hoy han sido 40".
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Atención que esta fantasmada de Samuel Sánchez es muy fuerte: "podía haber ido en el grupo de Cancellara y Schleck".
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Haussler, a punto de hacerse australiano. No habrá dado ni una derechas en toda la temporada, pero se está preparando de la mejor manera para el Mundial de Melbourne.
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Tras lo de las alergias y las caídas, se confirma que nada humano le detiene. De hecho, se están pidiendo los papeles a Brajkovic ante la certeza de que no es esloveno, sino marciano.
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El WSJ sigue con sus cosas de Landis. De nuevo, no dicen casi nada significativo, porque eso de que Interpol y la WADA estaban manos a la obra ya se sabía. Me pregunto qué colaboración encontrarán estos dos prestigiosos organismos internacionales de las autoridades españolas. Seguro que mucha y diligente. Total, como sólo hay que investigar las nimiedades de compañeros de equipo de Landis (Rubiera, Heras, Noval, Beltrán), lo de Girona y lo Pepe, de Valencia, seguro que la AEA y la RFEC ya está colaborando antes de que se lo pidan. Y el que lo dude, es que es víctima de la envidia internacional.
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¡Albricias! ¡Una sanción de por vida! La pena es que se la ponen a un corredor que ha confesado su dopaje. A ver si esto sirve de acicate para que cuente algo más. De momento, quédense con la reacción de Pinotti en su twitter: Well done Swiss Federation. Y lo dice un tío que podía tener una crono del Giro 2006 en su palmarés, cuando fue superado por Ullrich y Basso...eso sí, de eso no ha dicho nunca nada. Quizás sea porque estaba en el Saunier. Tampoco vamos a entrar en su extraña mejora del rendimiento deportivo con 33 años. Al tiempo.
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Como ya sabrán, las revistas de ciclismo se han reconvertido en los últimos años en revista de ciclismo + trapos y bicis y, sobre todo, pruebas cicloturistas. Así se colman las aspiraciones de cada uno, o los quince minutos de fama de los que hablaba Warhol, siempre que alguien tenga la paciencia de buscar en el puesto 574ª de la Quebrantacarteras su nombre o el de un amigo. Yo no pago dinero para que 20 páginas de una revista estén dedicadas a eso. De hecho, me parece una estafa.

No he sacado nunca el tema, porque me parece que no es ciclismo y sí circo, pero les pongo este enlace. El vencedor de la prueba más multitudinaria de Italia dio positivo poco antes de la prueba. Nada nuevo, por otra parte. Lo que es preocupante es ver a un tío inteligente como Capodacqua escribiendo como si se tratase del positivo de un profesional. De hecho, y este es un buen tema para retomar, cada vez hay más confluencias entre las pruebas cicloturistas y las pruebas profesionales: este año en el Giro se hizo parte del recorrido de una muy famosa por la zona de Emilia, para que después se comparen los tiempos. Para el que esto escribe, otra muestra más de la decadencia irremisible de este deporte.