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13 julio, 2010

"Los Alpes serán sólo de desgaste"

El pasado 16 de junio escribí esto: "Contador dice que el día de la Madelaine en el próximo Tour no pasará nada, a pesar de los 4.500 metros de desnivel acumulado, de salir de un día de descanso -petardazo de algún favorito asegurado- y del complicado descenso a meta. Pues eso, que no pase nada". Lo dijo aquí y a todo el mundo le pareció de lo más normal: lo habitual cuando te rodeas de palmeros y tu equipo es una banda amigos que entra por detrás en las etapas bebiendo refrescos.

Desde el inicio de su carrera deportiva las declaraciones de Contador son una mina inagotable de barbaridades, fanfarronadas y destellos de su personalidad, bien patente cada temporada que pasa. El día de la Madeleine ha llegado y ha dejado la carrera patas arriba, con sólo dos favoritos al triunfo final. "Los Alpes serán sólo de desgaste". Ya. Resulta que ha pasado una etapa de escabechina como hacía años que no se veía. Supongo que es algún tipo de desgaste.

La escapada del día se formó de salida, al saltar Hushvod y Pineau en busca de sus puntitos para sus respectivos maillots. Lo que parecía un movimiento inocente de dos corredores que buscan otra carrera se acabó convirtiendo en un grupo de doce con tres Caisse (Gutiérrez, SMS Sánchez y Moreau), Voigt y Casar entre lo más destacado. Más adelante se unieron Cunego y Taarame, tras un buen calentón persiguiendo a un grupo que en la cima de Aravis, el tercer puerto del día, tenía más de seis minutos sobre el pelotón y dejaba al murciano de Mula como maillot amarillo virtual.

El equipo del líder es un poco mejor que el del Giro, pero está claro que el BMC de Evans no sirve para llevar el liderato de una gran vuelta. Por cierto, un saludo a Thomas Frei. Eso lo ve hasta un director navarro, que envió a lo mejor de su equipo en pos de una especie de L´Aquila-bis, pero que al final se quedó sin nada y con las cartas sobre la mesa, por si alguien se había creído alguna vez eso de que L.L Sánchez iba al Tour a hacer lo del año pasado: una etapita y aguantar con los mejores.

En el tránsito del valle hasta La Madeleine, el puerto que Contador ha ninguneado y que ha dejado al grupo temblando, la ventaja de los fugados cayó un minuto, gracias también a la colaboración del Silence. Con el BMC bien cocido en las primeras rampas, saltó Vinokourov. ¿Quien sale a por el kazajo de 36 años? Nadie, porque a nadie le interesa. Llega a alcanzar un minutejo de ventaja, igual que cuando corría el Tour por delante de Ullrich, o Ullrich por delante suyo, mientras el resto de corredores y los espectadores se preguntaban el tipo de estrategia.

Se lo digo porque mientras el kazajo hemotransfusionado hacía su numerito, por detrás tiraba su mismo equipo, pero la división italoespañola: Navarro y Tiralongo ponían un ritmo en el pelotón que diezmaba a los corredores, quizás aplicando eso de "los Alpes sólo serán de desgaste", o quizás alguna guerra interna del equipo, la misma que hace que los kazajos entren delante en el pelotón en las etapas llanas y los italoespañoles jueguen a la baraja mientras tanto. Y mejor no preguntemos a Martinelli, que nos saldrá con lo de Pantani y el Mercatone Uno.

El caso es que Vinokourov fue neutralizado por sus propios compañeros, ocasión que aprovecho Andy Scheck para atacar. Han leído bien: el Astana quema el pelotón, y salta su mayor rival. Medalla de oro al mérito deportivo al que ideó la estrategia. Al joven luxemburgués sólo le pudo seguir Contador, y un poco después S. Sánchez que, viéndose muy gallu, se fue para adelante, en contra de toda su trayectoria y potencial como ciclista, si es que con 32 años se puede seguir mejorando. La Madeleine no es La Pandera o esos puertos donde hace de vez en cuando esas cositas, y el ovetense volvió a caer a sus puestos habituales en cuanto A. Schleck se cansó de esa mancha naranja delante de el y su destino.

En el paso por La Madelaine -y toda la historia de Tours destrozados que tiene este puerto, hoy uno más- un cuarteto con Casar, SMS Sánchez, Cunego y Charteau tenía 2´11" sobre Contador y Schleck, al que ayudó en la parte final un impresionante Voigt. El resto del pelotón, destrozado en mil unidades, perdía minutos, incluyendo un Cadel Evans que ha vuelto a vestir, como en el pasado Giro, un sólo día el maillot de líder. Dicen que tiene el codo roto. Se lo habrá roto subiendo el puerto, porque antes bien que tiraba.

Al duo luxemburgués-español se unió Moreau, el corredor más veterano de la carrera (hay que dejarlo escrito: 39 años), pero que no dio ni un sólo relevo, supongo que porque iba su líder delante. En el largo valle hasta la meta, consiguieron dar alcance a los cuatro de cabeza en el último km. Sí, los 2´12" de ventaja a 25 kms. del final de la etapa y con un largo descenso no sirvieron de nada al cuarteto cabecero. En esta circunstancia, uno esperaría que Moreau, fresquísimo de ir a rueda, saltase a por la etapa: pues no, se quedó el último y sin levantarse del sillín. Será que iba agotado. O será que los primeros de la etapa tienen que pasar por la oficina amarilla. En todo caso, otro premio al mérito deportivo a la estrategia navarra de hoy.

Sandy Casar se llevó el sprint y su tercera victoria de etapa en la prueba. La segunda fue el año pasado, la que le robó Astarloza completamente dopado, y así consta en los libros del ciclismo; una semana antes había estado escapado con este mismo corredor y SMS Sánchez, que le hicieron una pinza para que ganase el murciano, hoy segundo. Doble victoria para Casar, que se ha tomado cumplida venganza y, como siempre que gana un francés, felicidades especiales.

S. Sánchez entró a 50" de A. Schleck y Contador, tras mostrar la cámara su lengua, torcer la cabeza y, en fin, toda la panoplia de este particular corredor, lamentablemente descubierto para el Tour de Francia a una edad tan tardía. A 2´05" Leipheimer y Menchov tres segundos peor. Basso y Armstrong a 2´48". Kreuziger, compañero generacional del duo español-luxemburgués, a 3´48". Wiggins y Rogers, a 4´53". "Los Alpes serán sólo de desgaste".

Schleck es ahora líder con 41" sobre Contador, que tendrá que atacar en los Pirineos y agradecer que F. Schleck se cayese en el pavés. S. Sánchez es tercero a 2´45" y Menchov cuarto a 2´58", justo en el límite de los tres minutos que agrupa a tantos corredores. Queda todo el bloque de los Pirineos, muy duros y selectivos. Y queda la crono final, demasiado dura como para decir el tópico ese de todo estará decidido. Sin embargo, el mismo personaje que da el titular y la foto de hoy dijo en su twitter el 27 de junio esto: Hoy en Bordeaux viendo la crono final del Tour,es totalmente llana,entre campos inmensos sembrados de viñedos.Sera mas de1h acoplado ufff!. Pues eso, ufff! Y que tenga tanto ojo como para los Alpes.
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El viernes Cavedish ganó su segunda etapa, mientras que el sábado Chavanel ganó etapa y maillot amarillo como el día de Spa. El domingo fue el turno de Andy Schleck, desde luego todo lo contrario a un ganador nato, pero que anunció lo de hoy. Derrotado Samuel Sánchez, que siempre expresa su dolor de manera ostensible.
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No se si me equivoco, pero las noticias de agencia que transmite EFE y que los medios reproducen están escritas por un auténtico patán. Vaya como ejemplo la de la jornada de hoy, llena de hipérboles, lugares comunes y muy, muy poquita información. Para empezar, ninguna declaración ni nada por el estilo. Después dirán que el periodismo ha muerto, pero no podremos saber el nombre de quien lo perpetró.
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Entrevista a Brajkovic en Cycling Sport: "El año pasado hice algunas pruebas, y los doctores y preparadores dicen que tengo mucho potencial pero que no soy capaz de aprovecharlo. Como que he estado entrenando mal o algo así".
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Increíble. McEwen, que se ha caído en su larga trayectoria profesional un buen puñado de veces, dice en su twitter que nunca le había puesto la vacuna del tetanos: Just found out i'm probably allergic to tetanus meds. They gave me a shot after crash - no wonder I feel so shit. Lo descubre ahora, después de hacer cuarto en dos etapas. Bueno, unos Hemoal y otros el tetanos, pero el objetivo es el mismo.
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Pimpinela
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En fin

08 julio, 2010

Una muesca en el particular palmarés de Cavendish

Es difícil encontrar los estímulos necesarios para contar algo interesante sobre una etapa llana del Tour y en la primera semana. Es difícil, pero si te pagan por ello y tienes una audiencia millonaria te tienes que esforzar. Vamos, que no se note desde el titular que lo que haya pasado te la suda, hasta el punto de colar un párrafo entero con las clasificaciones del día anterior. Sin embargo, como ya ha quedado varias veces demostrado, ya no se tiene ninguna vergüenza. Tampoco ninguna ilusión, por lo que parece.

Para hoy estará la cosa más fácil, porque ha ganado un ciclista que hace la vida más fácil a los que, por falta de temas que tratar (de la misma manera que sólo se trató lo de 18 Valv. (Piti) por obligación) o simple dejación, hace ya un tiempo que se toman el mes de julio como una buena oportunidad para llenar la buchaca por Francia y ganar kilos. Ha ganado Cavendish, el ciclista bocazas y que siempre deja una noticia además de su victoria.

La etapa se disputó bajo un intenso calor y con el impulso de J.I Gutiérrez, todo un veterano del Tour que forzó un fuga de salida con otros dos ciclistas, un belga y un francés. El cántabro, que con la sentencia del caso Valverde publicó una carta defendiendo a su compañero que no tenía ni pies ni cabeza, porque no se había tomado ni la molestia de leer la sentencia, dice que se encuentra muy bien de forma -se proclamó campeón de España hace dos semanas- y que en este Tour quiere buscar la gloria personal

Muy bien. Ya había sido protagonista. El día de la caída de Spa discutió acaloradamente con Cancellara sobre si tirar o no. Desistió, y después explicó con esa franqueza de esclavos que tienen los ciclistas que, de haber insistido, no le hubiesen dejado ni un metro en lo que queda de Tour: sacrificó convertir un día de gloria y una probable victoria de su compañero SMS Sánchez en una fuga como la de hoy, destinada a desaparecer de la memoria, tal y como el desapareció en medio del pelotón a -4´5 kms. de meta. Lo volveremos a ver, no se sabe si al nivel de 2007, cuando estuvo en todas las fugas de etapas de montaña a pesar de su porte recio de percherón. El ha escogido que sea así.

El sprint fue más ordenado que en las dos ocasiones anteriores. El Columbia montó su columna, el Garmin la intentó puentear, Hushvod iba como podía y a Freire lo zarandeaban por todos lados. Como le suele pasar al cántabro cuando no está en su mejor forma, un cierra en la trayectoria le hizo desistir justo en el momento en el que Cavendish, magníficamente lanzado por Renshaw por el centro de la calzada, despegaba a por la etapa. Sacó un par de bicicletas a Ciolek, que se impuso por un margen más normal a Boasson Hagen, Rojas y Hushvod. Farrar, a pesar de la caída del lunes, ya ha sido décimo.

El británico, que en el sprint de ayer dejó de pedalear y a continuación se fue muy enfadado a su autobús para seguir con el enfado y tirar el casco al suelo -exactamente como haría un niño pequeño-, ha subido al podio llorando a moco partido, como hacía tiempo que no se veía en el ciclismo (¿fue Sella el último cuando fue tercero en la etapa de la primera semana del Giro 2008 que ganó Bosisio?), y eso que no era un Don Nadie que de repente gana una crono en la Vuelta (¡un saludo Isidro!) y se abraza a su mentor, sino un sprinter que suma su undécima victoria en tres participaciones en el Tour de Francia. Sí, llorando. Exactamente como haría un niño pequeño.

En otro ocasión dí mi opinión sobre lo que me parece la psicología, así que no voy a entrar a explicar las lágrimas de este corredor repugnante en todos y cada uno de sus comportamientos. Simplemente reparen en un ciclista profesional (esto es: que vive de ello, es su profesión) que alterna gestos como el de la imagen de hoy -en Romandía de este año, dedicado a los periodistas- con poner a parir a un compañero simplemente porque tiene aspiraciones de crecer, con tirar el casco y con ponerse en el escaparate más mediático del mundo a llorar. Yo no me acercaría mucho a él, y no sólo porque también embiste con la delicadeza de un bisonte a compañeros en plena disputa del sprint, ocasionando caídas que no son tragedia por simple casualidad, y no lo haría porque no sabes lo que te vas a encontrar: si al del gesto agresivo fácil o al de las lágrimas.

Su corte de defensores ya tendrá preparada la retahíla de justificaciones (que si la muela, que si la temporada mal empezada y peor continuada, que si su hermano está en la cárcel, que si es muy joven, que si Adam Hansen ya no está en carrera, que si la paraguaya), algunos de hecho ya lo dejaron escrito hace días, porque todo vale (que si el calor, que si el estres, que si todo un país le sigue) para justificar el comportamiento excéntrico y lunático de corredor. Yo, y sin temor de que me acusen de caer en esa trampa tan común de la psicología barata que les he estado explicando, no tengo ninguna duda después de la plañidera húmeda de hoy: este tío está complementamente loco.
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Contador secunda a S. Sánchez y también afirma que "podía haber estado con Andy Schleck". Jo, al final va a resultar que en el grupo cabecero iban a estar todos los que corrieron delante de los grises, o los que iban a Rockola...Ojo también a lo que sigue: la rueda le empezó a frenar más en los dos últimos kms., la emisora no funcionaba...
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Petacchi, entrevistado por Alessandra De Stefano tras ganar ayer en Reims: "Tras la victoria de Bruselas, Freire me ha dicho una cosa muy española: "ahora que has ganado una etapa, todo lo demás que venga es un añadido, no tienes nada que perder". Pero yo no soy así: yo soy italiano y, si puedo, gano. De todos modos, quizás tenga razón Freire". El sprinter italiano, muy tranquilo en términos de lo habitual en su especialidad y en su nacionalidad, no evita algunos detalles un poco grimosos como referirse a sí mismo en tercera persona (en España sólo lo hace Pereiro, por ejemplo), pero esta anécdota que empieza muy mal acaba bien solventada.

Básicamente lo que dice es lo que todo el mundo sabe de Freire: que nunca fue a ganar tres etapas en el Tour porque con una basta y hay otras carreras en el mundo, una frase que ha dicho en múltiples ocasiones. Le da el toque de "español" como sinónimo de vago y poco persistente, un tópico italiano muy feo. Sin embargo, mientras Freire tiene 11 etapas en grandes vueltas (4 en el Tour y 7 en la Vuelta ) y el italiano tiene 46 (21 en el Giro, 6 en el Tour y 19 en la Vuelta), esa diferencia no sirve de nada: etapas. Hace lo mismo una que dos en una misma edición, y más en el mundo de los sprinters. ¿Quien se acuerda de al menos cinco de esas 46 victorias de Petacchi? Son todas iguales. Ganas una vez, muy bien, pero lo demás ya viene añadido. Freire tiene razón, una vez más, como el italiano acaba reconociendo.
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Tanto ayer como hoy, los dos últimos corredores del pelotón, y perdiendo mucho tiempo, han sido Dani Navarro y Jesus Hernández. El día del pavés también entraron de los últimos y juntitos. No parecen que estén con caídas o heridas. Extraña estrategia la del Astana: siempre nos dijeron que se iba más cómodo y resguardo en el grupo, ahora parece que se va más cómodo entrando el último y pedaleando en solitario. Mira que me dolería ver a Parches de calor abandonando en el Tour, pero más aún le dolería a cierto ciclista gallego que se quedó fuera de la selección simplemente porque no conoce al capitán desde pequeñito.
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Una buena noticia, siempre y cuando se lleve a cabo. No se yo si la industria farmaceútica está dispuesta a renunciar a los ingentes beneficios que le proporciona el mercado del dopaje. Ya saben: su cliente objetivo son los enfermos, pero si a estos les sumas también los sanos...

07 julio, 2010

Debutantes treintañeros

Como todos los años, una parte muy importante de los participantes en el Tour de Francia son debutantes. Forma parte de la ley natural y de la propia continuidad: siempre hay una primera vez. No es tan natural lo de que un equipo este formado completamente por debutantes, como el Footon, pero tampoco es muy frecuente el caso de los tres corredores treintañeros que también debutan en la carrera francesa.

Jeremy Hunt tiene ¡36 años! y empezó como ciclista en el Banesto de 1996. Esto es: fue compañero de equipo de Induráin. Catorce años después conoce el Tour como ciclista. Fue fichado junto con otro joven sprinter para que los navarros se asegurasen algunas victorias antes del ciclo de grandes vueltas en las que practicaban el monocultivo, y permaneció en la estructura hasta el año 1999. Nunca más se repitió el experimento. Sprinter de serie Z, estuvo hasta el 2007 en equipos de ese mismo nivel. En 2008 pasó al Credit Agricole como lanzador de Hushvod, y el gigantón noruego se lo llevó en 2009 al Cervelò.

Como tantos otros corredores de ese equipo debutante, sufrió una mutación: 3º en K-B-K, 10º en G-W y 19º en P-R. Con 35 años. Que Hushovd fuese 3º en esta última carrera y necesitase confiar en un compañero no tiene ninguna relevancia. Que el compañero no tuviese ninguna experiencia en carreras de ese nivel -aunque si en el norte- tampoco. Cosas del Cervelò, el mismo equipo que ha decidido alinearlo para este Tour. Lástima la baja a última hora de Xavier Hemoal Florencio, porque hubiesen formado un duo terrible para el sprint del noruego. En la salida el lastimoso Sastre decía que el equipo, que lleva una temporada del mismo color que el maillot, se ha construido en función a revalidar el maillot verde, olvidando que a él le han puesto a su fidelissimo Gustov. Eso sí, el ruso no tiene 36 años y no debuta en el Tour: ya lo hizo en 2003 con un sonoro abandono, cuando abandonó la carrera junto a otros cuatro compañeros.

Joaquím Rodríguez es hoy por hoy uno de los mejores corredores del mundo. Lo dice la clasificación UCI, donde es cuarto. Carrera en la que sale, carrera en la que acaba entre los diez primeros. De hecho, hay algunas carreras donde está entre los primeros desde la línea de salida. Aunque esa carrera dure siete horas y se llame campeonato del mundo, como el año pasado, donde tras ir escapado toda la jornada, todavía tuvo tiempo de escaparse de nuevo y conseguir el bronce. Por increíble que parezca, este corredor no había disputado jamás el Tour.

Profesional desde el 2000 con el ONCE, permaneció bajo el cuidado atento de Manolo Saiz hasta el 2003. Enjuto y liviano, no daba las características de apisonadora que exigía el cántabro para su querida CRE del Tour. Que haya sido compañero de Isidro Nozal en la mítica Vuelta de 2003 (donde ganó una etapa de montaña y fue líder gracias al turnismo que tanto gustaba en el equipo) le daba bastante experiencia en las grandes vueltas. De hecho, se dice que pasó en 2004 al neonato Saunier porque Matxín le había prometido ser jefe de filas en este tipo de carreras.

La cosa no fue muy bien y sus dos temporadas con el equipo de las calderas se saldó asi: 72º en la Vuelta 2004, 80º en el Giro y 37º y la montaña en la Vuelta del año siguiente. Hubo otros resultados, porque un corredor de esta clase no puede estar constreñido y sometido a disciplinas de ningún tipo -de hecho, esta es su principal característica-, pero la triste realidad fue esta. En 2006 pasa al Caisse junto a Tino Zaballa, dentro de esa política de arropar a Valverde con paisanos y amigos. 17º en la Vuelta, una buena mejoría, lamentablemente no continuada porque al año siguiente su equipo no tuvo a bien llevarlo a ninguna de las tres grandes. No se saben las razones, igual que no se saben las razones por las que Valverde ese mismo año sólo gano cinco carreras, ninguna de ellas ProTour.

En 2008 realiza una gran temporada y acaba el Giro en el puesto 17º y 6º en la Vuelta, a un solo puesto del murciano polivalente. ¿Será 2009 el año de su debut en el Tour? ¡Que ya tiene 30 años, hombre! Pues no: tras ir creciendo en el Giro, abandona de buenas a primeras por una lesión que también le impide ir al Tour, y en la Vuelta concluye 7º. Ficha por el Katusha para 2010 con el compromiso explícito de debutar en el Tour. Ahí esta, tras hacer una temporada estratosférica. No se puede decir que haya ido reservándose. ¿Techo? El cielo. O el suelo.

Y el último treintañero debutante en el Tour es el paradigmático canadiense Michael Barry. Confieso que este corredor me fascina al nivel de Benjamin Noval u otros corredores del pelotón de los que no comprendo su finalidad. Tiene 34 años y medio. Profesional desde 1999, estuvo hasta 2001 en el Saturn, desde donde pasa al UsPostal al mismo tiempo que Landis, aunque este venía del Mercury. Se queda cinco temporadas en la estructura de Bruyneel, pero nunca lo llevan al Tour. A pesar de todo, saca tiempo para escribir un libro en 2005 sobre sus experiencias en la temporada 2004 ayudando a Armstrong...Hijo de ciclista y casado con una ciclista que fue plata en los JJ.OO de 2004, vive -¡cómo no!- en Girona.

En 2007 pasa al T-Mobile a pesar de no tener victorias de profesional ni ninguna característica definida como corredor. Seguro que lo asetearon a preguntas sobre su preparación y todo eso, porque si no, no me lo explico. Se queda con los alemanes y sus sucesivas mutaciones hasta 2009, y en 2008 logra su única victoria: una etapa del Tour de Missouri, potentísima carrera y forja de campeones. Bueno, en 2005 había ganado una etapa de la Vuelta a Austria, pero considerando que tenía 50 kms. de distancia, dejémoslo en un "casi". En 2010 ficha por el Sky, con el que por fin consigue debutar en el Tour tras haber competido en cinco Vueltas y cuatro Giros.

¿Y por qué lo lleva este equipo al Tour? Más teniendo en cuenta que jóvenes como J.L Augustyn ya estuvieron en 2008 y ahora están en Austria compitiendo a buen nivel...¿hará buen ambiente como hace Noval, el Pepe Reina del ciclismo? Pues no se, pero si que sabemos que Landis lo señaló abiertamente como uno de los ciclistas a los que vió doparse durante sus años en el UsPostal. Lo ha negado todo, pero las autoridades canadienses -que para los JJ.OO de Vancouver se pusieron a la vanguardia de la lucha contra el dopaje, por no decir que Dick Pound ha dejado escuela en su país- quieren tomarle declaración. Y saber bastantes pormenores, como quiso el T-Mobile en 2007.

Evidentemente, no van a poder hacerlo mientras esté disputando el Tour. Y a un equipo que se vende como limpísimo como es el caso de los británicos, además de abanderados del nuevo ciclismo tecnológico, no le viene muy bien estar en el mejor escaparate del mundo con un empleado declarando al mismo tiempo, vaya usted a saber qué, a unas insidiosas autoridades antidopaje que sólo preguntan por el pasado. Y aquí llegamos a la conclusión: cualquier ciclista de más de treinta años, aunque debute en el Tour como un joven, lleva una pesada carga de pasado.
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En el Tour el pelotón no dejó ningún margen a la escapada del día. Marcando el ritmo en el grupo, el sprinter Bole del Lampre y el escalador Siutsiu del Columbia, será que ambos equipos no tenían otra cosa. No pasó nada más allá del sprint: Petacchi, como ya había apuntado en Bruselas, ha ganado un nuevo sprint y esta vez sin caída. Derrotados Julian Dean y Boasson Hagen, muy bien colacado en el sprint por Flecha, como casi nunca hizo con Freire. Cavendish dejó de pedalear a 100 metros de meta.
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En la Vuelta a Austria la etapa de ayer fue para Bertagnolli, ese gran ciclista que aparece y desaparece. Aunque no se lo crean, estuvo en el pasado Giro, pero ni una fuga, ni un ataque, ni nada. En la etapa de hoy, con final en el durísimo GrossGlockner, Riccò ha vuelto a entrar en solitario con una ventaja similar a la que logró el segundo día sobre los perseguidores, que han vuelto a ser Sergio Pardilla y Emmanuelle Sella: entonces fueron 52", hoy han sido 40".
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Atención que esta fantasmada de Samuel Sánchez es muy fuerte: "podía haber ido en el grupo de Cancellara y Schleck".
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Haussler, a punto de hacerse australiano. No habrá dado ni una derechas en toda la temporada, pero se está preparando de la mejor manera para el Mundial de Melbourne.
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Tras lo de las alergias y las caídas, se confirma que nada humano le detiene. De hecho, se están pidiendo los papeles a Brajkovic ante la certeza de que no es esloveno, sino marciano.
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El WSJ sigue con sus cosas de Landis. De nuevo, no dicen casi nada significativo, porque eso de que Interpol y la WADA estaban manos a la obra ya se sabía. Me pregunto qué colaboración encontrarán estos dos prestigiosos organismos internacionales de las autoridades españolas. Seguro que mucha y diligente. Total, como sólo hay que investigar las nimiedades de compañeros de equipo de Landis (Rubiera, Heras, Noval, Beltrán), lo de Girona y lo Pepe, de Valencia, seguro que la AEA y la RFEC ya está colaborando antes de que se lo pidan. Y el que lo dude, es que es víctima de la envidia internacional.
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¡Albricias! ¡Una sanción de por vida! La pena es que se la ponen a un corredor que ha confesado su dopaje. A ver si esto sirve de acicate para que cuente algo más. De momento, quédense con la reacción de Pinotti en su twitter: Well done Swiss Federation. Y lo dice un tío que podía tener una crono del Giro 2006 en su palmarés, cuando fue superado por Ullrich y Basso...eso sí, de eso no ha dicho nunca nada. Quizás sea porque estaba en el Saunier. Tampoco vamos a entrar en su extraña mejora del rendimiento deportivo con 33 años. Al tiempo.
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Como ya sabrán, las revistas de ciclismo se han reconvertido en los últimos años en revista de ciclismo + trapos y bicis y, sobre todo, pruebas cicloturistas. Así se colman las aspiraciones de cada uno, o los quince minutos de fama de los que hablaba Warhol, siempre que alguien tenga la paciencia de buscar en el puesto 574ª de la Quebrantacarteras su nombre o el de un amigo. Yo no pago dinero para que 20 páginas de una revista estén dedicadas a eso. De hecho, me parece una estafa.

No he sacado nunca el tema, porque me parece que no es ciclismo y sí circo, pero les pongo este enlace. El vencedor de la prueba más multitudinaria de Italia dio positivo poco antes de la prueba. Nada nuevo, por otra parte. Lo que es preocupante es ver a un tío inteligente como Capodacqua escribiendo como si se tratase del positivo de un profesional. De hecho, y este es un buen tema para retomar, cada vez hay más confluencias entre las pruebas cicloturistas y las pruebas profesionales: este año en el Giro se hizo parte del recorrido de una muy famosa por la zona de Emilia, para que después se comparen los tiempos. Para el que esto escribe, otra muestra más de la decadencia irremisible de este deporte.

06 julio, 2010

Thor Hushovd, un caballero del pavés

A 30 kms. de meta, y con una fuga en marcha digna de la Roubaix -corredores eclécticos, no muy protagonistas, salvo un canadiense que dará que hablar en este Tour-, se armó lo que todo el mundo esperaba de la etapa con tramos de pavés. Un corredor habituado a besar el asfalto, en tal medida que ya lo había hecho el día anterior, se fue al suelo en pleno tramo de adoquines y, además de dejarse la clavícula y la carrera, realizó la primera selección del pelotón.

El corredor no era un Don Nadie: nada menos que Frank Schleck, maillot amarillo en 2008 y 6º final, y 5º el año pasado, el corredor más decisivo en montaña. Se puede decir que su sacrificio no fue en vano a pesar de que su ausencia condicionará todo el devenir de la carrera. Su hermano Andy, que también se fue al suelo ayer y fue indultado por el pelotón, se marchó por delante hábilmente guiado por el Señor de los Adoquines -y también de los plantes- Fabian Cancellara.

A su estela sólo se pudieron unir un atentísimo Evans -que maravilla de año como arcoiris-, el joven galés Geraint Thomas y Thor Hushvod, un corredor que vale todo su peso en oro. Con el paso de los kms. incorporarían a Cummings, otro británico del mismo equipo británico Sky, y el fenomenal canadiense Hesjedal, todo el día escapado y al que sólo pudieron neutralizar a 6´5 kms. de meta. Sube con los mejores, tiene sprint, ojo para las escapadas, no es cojo en la crono y ahora, sin saberlo, baila sobre los adoquines. Toda una sorpresa. Relativa, eso sí, como su segundo puesto telegrafiado en la Amstel Gold Race de esta primavera.

Esta vez si se corrió a ritmo de clásicas y no como la estafa camino de Spa: los de delante no esperan. Nunca. Y daba igual que se hubiese quedado el maillot amarillo, que hubiese sido otra caída y que incluso hubiese afectado a los mismos. Las obtrusas leyes del ciclismo: hay etapas en las que no vale atacar, y otras en que sí. Por detrás se formaron varios grupos, el primero de ellos con Menchov -había algo de irreal en ver al ruso pasando entre el polvo de los adoquines tirando con elegancia de su grupo- y Contador, muy ayudado por Vinokourov. También iban Van den Broeck y Wiggins, al que reintegró muy bien Flecha. Como siempre le pasa al catalán, por delante iban Cancellara y Hushvod, pero cada cual da para lo que da.

Al señor de Texas le paso algo muy malito: lejos de la carnicería pronosticada, resulta que de su equipo sólo aguantó Popovych, que encima tuvo que esperarle por un pinchazo. Mala suerte, pero circunstancia de carrera. Lo que no era tan mala suerte era ver al ganador más joven de etapa en la postguerra del Tour (Verdún 1993) dando botes y cogiendo todos los baches, mientras sus compañeros iban por la mejor zona. La fuerza bruta no lo es todo. Tampoco la psicología y la guerra de nervios, hoy en contra suya. Entre una cosa y otra, apenas pudo alcanzar a un numeroso grupo con S. Sánchez y otros corredores.

Y peor suerte corrió el maillot amarillo Chavanel, al que la ilusión le ha durado un día: doble pinchazo con su flamante nueva bici -ver más abajo el proceso-, para lo que poco sirven los colorines y las tonterías. Se dejó en meta 3´58" con Cancellara, que recupera el liderato que quiere para sí en todas las primeras semanas del Tour, a la espera de plantearse asaltar la segunda y la tercera semana. Aparte de esto, no pasó nada más: sobre la polémica de pavés sí, pavés no, recuperaré un argumento que utilizó un lector no hace mucho. El recorrido se anuncia en diciembre y, si estás de acuerdo, participas, y si no, pues buscas otra carrera. El pavés forma parte de la historia del Tour, al menos mucho más que los porcentajes del 22% a los que ahora son tan aficionados en Vuelta y Giro, y tampoco es para tanto. Además, al revés que en las etapas de circo-cross, pasan cosas.

El grupo delantero, con esa mula suiza delante, hizo su camino, sin que Hushvod relevase ni un sólo instante. Se llevó la etapa con la fuerza que le caracteriza, no en vano ha sido 3º y 2º en las dos últimas ediciones de la Roubaix. Segundo Geraint Thomas, tercero Evans y cuarto Hesjedal, que todavía sacó fuerzas para sprintar. A 53" entró el segundo grupo, encabezado por ese fantástico gregario que es Van Summeren (7º), y que incluía a Wiggins, Menchov -el ruso está muy centrado-, Van den Broeck, Roche y Vinokourov. Contador, que iba muy cómodo, tuvo un problema mecánico en el último km. y perdió 1´13", y ya se encargó de entrar en meta señalando que el problema no era suyo. Tanto publicitar las bondades de su bici, que lleva el nombre de la carrera de los adoquines, y resulta que se jode en el peor momento. Bueno, ya nos dirán que alguna otra cosa pasó, porque no está bien hablar de esas marcas que tanto dinero meten en el ciclismo y tantos trastos nuevos nos proponen.

A 1´46" fue el turno de un ecléctico grupo con L.L Sánchez, Arkaitz Durán, Rojas y Kreuziger, y a 2´08" el de Armstrong y S. Sánchez, mientras que Basso, Gesink, Rogers, Sastre y Rodríguez perdieron 17" más. Nunca se había visto tanto español delante en una carrera de adoquines. La general queda con Cancellara de nuevo líder con 23" sobre Thomas, 39" sobre Evans, 46" con Hesjedal -si el Cerveló y el Saxo no hubiesen apretado tanto antes de los adoquines sería líder- 1´09" con su compañero A. Schleck, 1´40" con Contador, 1´49" con Menchov y Wiggins, 2´24" con Kreuziger, 2´30" con Armstrong y 3´20" con Basso. Son diferencias considerables, especialmente las favorables a Evans, esto es: todas.

Sin embargo, la etapa de hoy ha sido comparable al estropicio que hacía en la general la primera crono del Tour, suprimida en esta edición. Eso por no hablar de la crono por equipos. Lo que ya no va a remediar nadie es lo F.Schleck, una baja que altera toda la carrera: Fulgsang tendrá que madurar de golpe y en el mejor escenario. En cuanto a Hushvod, se ha llevado el gustazo de batir a Cancellara en su terreno. Y también de vengar la humillación de Spa, donde le impidieron luchar por el triunfo.
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De Andrés, hoy mismo al filo de la tres de la tarde, aborda el tema Valverde. Dice "no voy a entrar en el fondo de la cuestión", y se mete con lo de la sanción a partir del 1 de enero. Perico no ve el tiempo de meter baza y apunta a la idea de que se quisieron cobrar la cabeza del murciano. Por supuesto, ni una palabra sobre la bolsa de sangre y quien la puso ahí. Eso sí, se oyó como cuatro o cinco veces que nunca ha dado positivo, "una caza", "supuesta bolsa de sangre" y demás.  En el organismo público existe la figura de la Defensora del Espectador, que encarna una periodista represaliada durante los tiempos de Urdaci y compañia. Yo ya envíado mi queja. Es una vergüenza que alguien, pagado con el dinero público, diga esa sarta de mentiras y propaganda negra habiendo ya múltiples sentencias sobre el caso. Juntos somos más que ellos.
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Brett Lancaster, el corredor del Cerveló que tuvo la valentía y el oficio de tirar en cabeza junto con Iván Gutiérrez, escribe en su twitter: (1) Team worked hard today for thor to get some points for the green jersey. It was all for nothing in the end because some riders crashed!!! (2) This is a bike RACE right?. Pues no, no es una carrera: como vengo diciendo desde hace tiempo es un teatrillo, una farsa y sólo sois peones. Como nosotros.
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Jo, vaya inocentes que son estos holandeses...por desarrollar un nuevo método para descubrir el doping se ponen a fantasear -ocupa la mitad de la noticia- sobre posibles análisis retrospectivos...eso es que no conocen a la UCI y su política de "no existía la EPO hasta julio de 2008".
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En esta página web australiana van a entrevistar a Valverde. Para ello, piden a sus lectores que pongan preguntas al corredor sancionado por dopaje y eximio representante de la raza murciana. Pueden realizar sus preguntas, y a lo mejor es una de las 15 seleccionadas. Las mías ya se que no van a pasar, pero prueben suerte. (Gracias a nickBarko)
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Bonito reportaje fotográfico sobre como se trabaja durante la noche para que al día siguiente los ciclistas tengan las bicis con los colores del líder de la general y la montaña.
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Si meten cada año entre diez y quince millones para el equipo ciclista que canta las bondades de su capital y su economía estatalista-soviética, ¿a quien puede extrañar esto?
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El Real Madrid ficha a Pedro León, hermano del campeonissimo murciano. Salió bien la jugada de dejar al Valladolid por sorpresa y fichar por el Getafe el año pasado, puesto que cualquier equipo madrileño tiene más relevancia mediática que uno de fuera del rompeolas de España: lo mismo pasa con los presentadores y los formatos de TeleEsperanza. Hala, a seguir con la mejora del rendimiento deportivo y mover los poderosos contactos para no entrar en una operación a tres bandas de intercambio de cromos...
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La RFEA rebaja la sanción a Paquillo Fernández de dos a un único año, de tal manera que el atleta que tenía productos dopantes en su casa podrá volver el 11 de febrero del próximo año. Todo por colaborar. Será eso, porque en los primeros momentos lo negó todo y parecía que la droga la habían dejado en su casa unos amigos, seguramente después de ver un partido de La Roja y junto con unas cervezas y ganchitos. También conviene recordar que fue la Federación Internacional la que presionó a la española para que aplicase la sanción al marchador, y ahora tiene que ratificar -esperemos que no, ya se pronunció en su momento- el indulto del 50% aplicado al mejor medallista español de los últimos tiempos. En fin, otro ejemplo más de la relación de las autoridades deportivas españolas con sus dopados: defenderlos de "la envidia internacional", que es la que envía paquetes de droga a domicilio, firma los recibís y ordena en los armarios.
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Y cerramos las noticias polideportivas y politodo, que sirven para contextualizar el ciclismo, con este maravilloso enlace: "recibió la primera infiltración de factores de plasma rico en factores de crecimiento que han mejorado y acelerado su recuperación". ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!

05 julio, 2010

Mi favorito para el Tour: Michael Rogers.

Que nadie lo malinterprete. Favorito para el Tour es Contador y los demás, aspirantes. Lo único que pretendo es recuperar una idea antigua poco explotada: la de centrar la atención en un corredor que, por uno u otro motivo, intuyo que va a hacer algo en la carrera. Estamos en el segundo día, todavía es aceptable.

Michael Rogers, australiano ya treintañero del que se dicen sus cualidades para grandes vueltas desde hace más de un lustro, ha ido postponiendo su explosión por diferentes circunstancias. Primero, que pillaran a su compañero de equipo y muy amigo Sinkewitz dopado en una concentración en los Pirineos donde el también estaba. En sincero homenaje, el protagonista de hoy se cayó en una etapa de montaña donde iba a por la general, y tuvo que abandonar incapaz de reeditar su 10º puesto de 2006. Después, se libró de que su nombre apareciese en la investigación por la kunda del T-Mobile en el Tour de esa edición, y aunque esas malas fiebres que se citan le impidieron tomar la salida en las Ardenas, fue al Giro 2009 para ser 7º, su mejor resultado en una gran vuelta.

Rogers siempre ha estado protegido, no se por qué. Esta temporada se está saliendo: gana la Vuelta a Andalucía en febrero (su primera victoria en una ronda desde el año 2003, cuando ganó tres), 3º en Strade Bianche, 6º en Tirreno, 2º en Criterium, 3º en la crono final del P-V, 3º final en Romandía y ganador de la Vuelta a California (con estos parciales de 17º-10º-2º-2º-3º-2º-8º). Al nivel de los mejores, y en un equipo como el Columbia donde no puede esperar con el apoyo de muchos compañeros: él se lo guisa, él se lo come. Da un poco igual.

La verdad, en un corredor con esa trayectoria impresionan un poco estos resultados. Sin embargo, impresiona todavía más lo acontecido en la Vuelta a Suiza. Cuando llevaba disputadas las tres primeras etapas, abandonó motu propio: nada de disimular con una caída o una cagalera, qué va. Se fue por propia voluntad y con excusa sin malicia: me piro porque quiero entrenar en altura para el Tour. Estoy seguro de que algún compañero de equipo, al ver que iba a dejar sin competir seis etapas de la ronda helvética, le hubiese sugerido que, visto que ya tenía prevista la concentración en altura, que le hubiese dejado su puesto en la formación.

¿La Vuelta a Suiza utilizada como la Challenge de Mallorca? Desde luego, la curiosa decisión de Rogers y su equipo no tiene muchos precedentes. Y más si tenemos en cuenta que su compañero Tony Martin era el líder de la prueba helvética. Sin embargo, tuvo el apoyo de su director Rolf Aldag, otro ex-Telekom que confesó su dopaje sistemático y continuo durante toda su carrera deportiva. Esta bien recordarlo, porque nos venden que es un ciclismo nuevo y no lo es en absoluto. Es el ciclismo que llevamos padeciendo desde hace muchos años.

Rogers, que lleva viviendo en Italia en las cercanías del Lago di Garda desde sus tiempos de amateur, es el tapado de esta edición del Tour. A pesar de sus resultados este año, tiene la condición de tapado porque ya pocos pueden creer en su condición de aspirante a nada: de su antigua potencia contrarrelojista poco queda, y siempre ha tenido problemas con la alta montaña. Que ande bien en clásicas y pruebas de un día -como los JJ.OO de Sidney, donde fue quinto- se debe a su clase innata, que cualquier puede observar en su pedaleo redondo y nada forzado. Decir clase es decir Rogers, igual que decir alta costura es decir alpargata.

Como todo tiene su explicación, apuntar también que el médico de este simpático australiano es nada más y nada menos que Aldo Sassi, el preparador de moda que no ocultaba que quería colocar a sus pupilos Basso y Evans en los dos primeros cajones del Giro, y que algo tendrá puesto que su fórmula mágica está yendo esta temporada de maravilla. Y como el australiano que casi se pierde para el ciclismo (¡maldito virus de Eppstein-Barr que lo dejó prácticamente sin competir dos temporadas, como si de una sanción se tratase!) es muy agradecido, ahí que le dedica las victorias a su preparador. Dice que le ayuda a entrenar mejor. Ya.
Todo esto de Sassi aquí, Sassi allá, huele a cuerno quemado, y si se fijan bien, algo de humo le sale a nuestro protagonista en la foto de hoy.
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Mercadeo asqueroso en la etapa del Tour. A 30 kms. para meta iba escapado Chavanel con Roelandts con el pelotón a 50". De repente, una caída deja a gran parte de los favoritos cortados. Por delante también se quedan algunos muy buenos, desde el líder Cancellara hasta Evans, pasando por Menchov, Gesink, Freire, Hushvod, L.L Sánchez y varios gregarios. Incomprensiblemente, no tiran. Se quedan a esperar a que primero entre el grupo de RadioShacks con Contador -que iba muy tranquilo mientras a Vinokourov lo metían delante sus kazajos- y más tarde a los Schlecks, cortados y sólo con Voigt y N. Sorensen tirando. El pelotón, parado por Cancellara haciendo lo que mejor sabe hacer -desconectar el motor- se quedó de tertulia una vez conjurada la amenaza. Encima en meta intentaba entrar todos juntos, en plan manifestación, y abroncó a un Ag2r que hizo segundo.

Para Chavanel la etapa y el liderato con más de tres minutos de diferencia, a 42,9 km/h de media. Si Armstrong llega a estar delante, no hubiese esperado a nadie. Mañana en el pavés es probable que Menchov o Evans se queden detrás. A ver quien les espera. Pardillos. Este deporte es una estafa. Prefiero acabar la crónica antes de leer que excusa pondrán (circuito peligroso, aceite en la calzada, llovía, no nos gusta estar en tres paises diferentes en los cuatro primeros días), todos los años lo mismo.
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En la Vuelta a Austria llegada al Cuerno de Kitzbueler, una subida muy dura. Triunfo para Riccò en solitario, que ha endosado 53" a Sella y su compañero de equipo Sergio Pardilla. El cuarto, el que nunca acaba de despegar Morris Possoni, se ha ido ya a 1´43". Y el quinto, Tiago Machado, a 2´11". Habrá que buscar el vídeo por ahí para ver la subida, porque se anuncia antológica.
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Hace ya tiempo que se fue Segurola, el inventor de esta corriente, pero su sustituto se empeña con especial denuedo en seguir la historia. Pan y circo. También aparece en el artículo la palabra "orgullo", el deporte como "nexo" en un país "diverso", y "el deporte es la sonrisa de España", que podría haber firmado Manuel Fraga Iribarne en sus tiempos de Ministro de Información y Turismo. Con ser lacerante y odioso, el artículo no llega a los niveles de otro miembro de la redacción, que se cubrió de gloria hace un tiempo. Lean y reflexionen: yo me quedo con la frase "no hay en España un sector más propagandístico". Ni un enemigo la hubiese escrito más franca. Ni más cierta.
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¡Pues como para que salga un caso de dopaje! Mejor decir y hacer que vayan todos limpios...
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Vaya, parece que Armstrong no es el único que tiene listas negras de periodistas...
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Relacionado con un reciente tema que ha salido en el blog...y sobre este mismo personaje, un poco de estupor al leer el punto siete de este brevario...Menos mal que el hemodruida canario sólo tenía la cuenta para recibir un ingreso de 7.000 euros...aunque claro, si antes nos habían dicho que no te permitían abrir una cuenta con un saldo inferior a 1´5 millones de euros, el punto siete me parece una tomadura de pelo. Otra más. ¿Hay espacio en las cárceles españolas para 1.000 defraudadores de guante blanco? No, pero si para carteristas y robagallinas.
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El vídeo de la venganza de Birillo...No pongo este vídeo para regodearme en la caída -por otra, parte sin consecuencias para tentato doping- sino como ejemplo de que los perros tienen amor propio y no tolerarán más humillaciones.
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La página oficial del Tour decepciona porque tienes que ir punto por punto y clickando en cada aspecto para ver una simple etapa y su perfil. Mucho mejor este interactivo de The Guardian, todo de un vistazo a un simple click.

04 julio, 2010

Petacchi gana el primer sprint

La etapa de hoy en el Tour ha sido una magnífica muestra de este deporte. Se calcula que alrededor de 1´5 millones de personas se han agolpado a lo largo de los 225 kms. que han llevado al pelotón desde Rotterdam hasta Bruselas: una marea humana en el una de las zonas donde más se vive y aprecia este deporte, esta actividad, día y a día y desde hace muchos años. Mientras existan Bélgica y Holanda este deporte, tan en duda, tendrá un poco de luz.

No salieron Cardoso del Footon y Frank del BMC, caídos en el prólogo. El primero quería meterse en los sprints y, como ha dicho muy cruelmente Carlos de Andrés, tendrá muy difícil volver a tomar la salida en un Tour; el segundo era un apoyo para Evans en la montaña, pero que el australiano vaya a estar solo una vez más no es ninguna novedad. Además, merced a lo sucedido en el día, Adam Hansen del Columbia tampoco continuará por una rotura de clavícula.

La etapa fue todo lo nerviosa que suele ser una fracción de este tipo con un pelotón de casi 200 ciclistas y las peculiaridades de las carreteras de la zona. Hasta un perro se cruzó, tirando al suelo a Basso y otros ciclistas: está claro que los cánidos no traen mucha suerte al italiano. La fuga del día fue con corredores de relleno como Alan Pérez y Lars Boom, a los que el pelotón dejo ir hasta bien cerca de la meta. Al menos pasaron en solitario por Amberes y Malinas, y aunque sólo fuese por el gentío, mereció la pena. Una vez neutralizados, pasó otra de esas cosas que últimamente pasan en el ciclismo y que no tienen parangón.

Con el hambre que da el primer sprint del Tour, ningún equipo imponía el ritmo: decían que hacía un fortísimo viento de cara, pero para eso están los gregarios. A cinco kms. de meta nadie tiraba, y la cabeza del pelotón, en vez de ser una fila india, ocupaba todo el ancho de la calzada. El Columbia dio un poco de brío, pero para qué: Cavendish se fue al suelo a -2´5 kms. de meta al encarar una curva con la delicadeza del papel de lija, arroyando a Freire. A pesar de que el muy morboso Arribas -cada día más parecido a María Patiño- fue a entrevistar al cántabro para que le diese el deseado nombre, de su boca no salió nada. No pasa nada, todavía queda una semana de peligros y previsible sangre y ya podrá componer su crónica en torno a lo que busca. Es sólo insistir.

Con el británico pifiándola de nuevo esta temporada -y casualmente Greipel ganando la primera etapa de Austria-, el pelotón se fue al suelo ya en la recta de llegada, no se sabe muy bien por qué. Se formó un fenomenal tapón mientras un grupo de sprinters seguía a su faena. Entre ellos, Mondory que volvió a hacer el afilador con Farrar -el francés ya estuvo en la caída de Suiza promovida por el hooligan-, que se quedó enganchado a la bici del corredor del Ag2r. El residente en Gante pero con el equipo con base en Girona, donde viene siempre que hace mal tiempo -esto es: siempre- sí que dijo el nombre del culpable, como si no lo hubiesemos visto por la tele. Cuestión de estilo.

Con Cavendish, Freire y Farrar fuera, pescó muy elegantemente Petacchi, que saltó tras la estela de un Cerveló que iba desbocado intentando ganar la etapa -saltó en cuando oyó el sonido del metal contra el asfalto, sin preocuparse de si Hushvod iba a su rueda-, y lo hizo de tal manera que a uno no le quedan dudas de que hubiese batido a los tres de al principio. Sprint imperial de Petacchi, magnificado por una toma lateral con moto que aporta poquita cosa, y que hace todavía mas desaconsejable ir a ver una etapa a la línea de meta. Batidos Renshaw, Hushvod y McEwen. Es la primera victoria italiana en el Tour desde el año 2007, porque el año pasado no mojaron ni en una ocasión, y las tres de 2008 fueron anuladas por dopaje.

En cuanto a Petacchi, es su primera victoria en la carrera desde el 2003. Llevaba sin venir a la carrera desde el 2004. La historia se contó en su momento aquí, cuando parecía que iba a volver. En fin, repasar nombres de esos años, y formaciones completas como la de ese equipo, es quedarse con la boca abierta. Todo el mundo saluda el triunfo del tranquilo italiano, porque hay ánimo de olvidar. A mí hoy no me apetece poner en la foto a un corredor de 36 años, que da su primera felicitación a la familia Galbusera y después a Saronni.  Ya puestos, prefiero poner la de dos corredores retirados.

Mañana se disputa una etapa con final en Spa y que sube algunas de las cotas de la Lieja-Bastogne-Lieja. La más famosa de todas, la de Stockeu. Además, los dos kms. finales son en cuesta y el sprint será a cara de perro entre lo que queda de los mejores uphill finishers del pelotón, tras la quema de DiLuca -otro que jamás iba al Tour, como el vencedor de hoy-, Bettini -ídem-, Rebellin -ídem- y nuestro querido Valverde: será el tiempo de Freire, Hushvod, Gerrans, Hesjedal, Gavazzi y tantos otros, porque todo el mundo quiere asomar estos primeros días.

En 1995 se disputó una etapa similar, más selectiva. Muy recordada por aquí porque el gran Miguel Induráin metió 50" a sus principales rivales para colocarse muy bien en la crono del día siguiente, donde ganó por un suspiro a Bjarne Rijs. El otro hombre de la foto, que ganaría la etapa y también el maillot amarillo, es Johan Bruyneel, en su particular momento de gloria como ciclista. Bueno, ese año también acabó tercero en una Vuelta a España ganada por un compañero sprinter, y eso que se subía el Tourmalet. Cosas de esos años.

Tanto Rijs como Bruyneel siguen vinculados al ciclismo en calidad de directores deportivos de dos de los equipos más potentes de la carrera. El primero confesó que ganó su Tour completamente dopado y el segundo estaba en un equipo del que su compañero Alex Zulle, segundo aquel año, dijo que se dopaba sistemáticamente con EPO. Por no hablar de lo que ha dicho Landis sobre parches de calor y otras cosas. Mañana enviarán a sus hombres a ver qué pueda pasar, y el espectador suspicaz recordará las trayectorias de ambos y tendrá que hacer un acto de fe para pensar en que este ciclismo se regenera. Venga, que es el segundo día de carrera, ánimo.
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Urraburu lo tiene muy claro: mientras no haya pruebas son todo palabras. También lo tuvo muy claro en la Operación Puerto: con bolsas de sangre y documentos (lo que vienen siendo pruebas, mismamente) también lo tenía muy claro. Pase lo que pase, el ciclista es inocente. Y se debe pensar que sus lectores también. Curiosamente, Gómez Peña emplea la misma fórmula de palabra contra palabra. Lejos de mí la intención de pensar en una Escuela de Pensamiento Vasca sobre este asunto, es simplemente estupidez de estas dos calamidades. En honor de este último, decir que al menos no le ha dedicado a Landis los mismos epítetos que a Manzano. Eso sí, no se ha quedado lejos. En cuanto al asunto de la pomada y Florencio, resulta que este último la compró en Andorra, cuando se da sin receta en cualquier farmacia. ¡En Andorra! Por supuesto, al periodista esto le parece anecdótico. En el País Vasco sí que se sufre en silencio.
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I ride for Aldo Sassi es uno de los mensajes que aparece en la bici de Armstrong. Sin palabras.
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Mancebo, quinto en la Vuelta a Venezuela. Cuatro años después de la Operación Puerto, sólo queda felicitar a este corredor que escogió callar y que ha acabado pagando como si cantase, y todo para retener un palmarés con varios puestos de honor y una etapa en la Vuelta y otra en Alemania.

03 julio, 2010

Cancellara gana su cuarto prólogo del Tour

Ya está en marcha una nueva edición del Tour de Francia. En el prólogo de Rotterdam sólo salieron 197 corredores, tras la baja de última hora del español Xavi Florencio. El corredor del Cervelò fue excluído por su propio equipo tras haberse tratado con un producto con efedrina sin haber avisado a los médicos. Al parecer, la dolencia eran unas hemorroides, una dolencia que está adquiriendo tintes de plaga en el pelotón.

Una pena para el discreto corredor tarraconense, que merced a la sobreexposición mediática del Tour, quedará marcado de por vida por este episodio, un poco como le pasó a Txema del Olmo en 2001. En todo caso, este excesivo castigo mediático no es óbice para disculpar la extrema negligencia de un corredor que no es precisamente neoprofesional, a no ser que se trate de otra cosa y la típica operación de camuflaje en el ciclismo. Y más en un equipo que lleva una temporada muy mediocre.

A pesar de lo que le digan las guías y algún allegado de dudoso gusto, Rotterdam merece una visita. No es una ciudad bonita al estilo clásico, porque en la II G.M tuvo el dudoso honor de ser bombardea tanto por los aliados como por los nazis, y de su centro antiguo apenas quedan cuatro calles. Es una ciudad renacida a partir de las mismas armas que le dieron prosperidad desde el Siglo de Oro holandés: el puerto y el comercio. Hoy día, los rascacielos que se asoman al Maas llevan las enseñas de grandes multinacionales holandesas e internacionales y la ciudad, que vive con Amsterdam la misma dicotomía que Barcelona con Madrid, Milán con Roma o Reus con Tarragona -tanto por volver a los mismos temas del principio-, respira la misma prosperidad que el resto de este pequeño gran país.

Con estos mimbres, que a nadie le extrañe que el símbolo de la ciudad sea el puente Erasmus, por donde han pasado los ciclistas en la disputa de este prólogo. Era la principal dificultad de un recorrido rápido y, tratándose del país, obviamente llano, más que nada porque los cuerpos de los ciclistas quedaban expuestos al viento en un día poco apetecible y con lluvia. Los equipos planificaron estas eventualidades y muchos metieron a algunos de sus mejores corredores entre los de la primera tanda: el Columbia a Tony Martin, que durante mucho tiempo ha estado marcando el mejor tiempo sobre Boasson Hagen del Sky nada menos que con 22" de diferencia, aunque después Leipheimer consiguió ponerse a 18".

Al corredor multiherramienta alemán -el año pasado segundo el Ventoux- se le esperaba de antemano, no en vano en la crono final de Suiza logró la machada de ganar a Cancellara por 17", la primera derrota del corredor suizo en los últimos tres años en su modalidad predilecta en la carrera de su país. A los favoritos les iba a costar remontar ese tiempo, más teniendo en cuenta que Wiggins, otro que salió a primera hora y vencedor del prólogo del Giro, se dejó ¡46"! en los 8´9 kms. de recorrido, la belleza de 5" por km, una burrada bajo cualquier punto de vista.

La crono, así planteada, tenía poca emoción. Se acercaron un poquito Geraint Thomas (a 13") y Millar (a 10"), mientras la realización ponía una ventanita a la cara de Martin y, sobre todo, tomas de Cancellara calentando, la última esperanza. A Kreuziger, que perdió el prólogo de Suiza por un suspiro, sólo lo sacaron cuando estaba en la rampa: la carretera se empezaba a secar y el checo marcó un tiempo discreto, 14º a 28"; Brajkovic, 7º a 25";  Evans, 19º a 30"; Rogers, 11º, a 25"...

El señor de Texas se acercó ya mucho a 12" y en 3ª posición, pero Cancellara entró inmediatamente después rebajando 10" el mejor tiempo...otra animalada más del corredor suizo. Sólo quedaba por entrar Contador, que realizó un buen tiempo a 27" del vencedor y 6º de la etapa, 5" por detrás del antiguo jefe de Landis, Beltrán y Heras. Y mañana etapa por los diques y polders, perfecta para Farrar -que vive en Gante y ha ganado multitud de carreras por la zona- y para alcanzar el maillot amarillo, que tiene a sólo 28".
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Por primera vez en la temporada escucho al duo cómico de TVE. A pesar de todo, hay una sensación de falsa familiaridad. Ya vendrán los disgustos. Hoy, escamoteando a Freire sus dos victorias en P-V y diciendo que Ballan había tenía problemas físicos este año, cuando son de dopaje. La mismas mentiras de de siempre. Sólo por citar un par.  También escucho la radio, y oigo que Rubalcaba nos avisa en pleno sábado sobre los riesgos de incendio. Mejor me quedo con la tele: al menos no hay partes gubernamentales que interrumpan. La misma propaganda de los últimos meses, todos los días.
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El artículo-bis del WSJ sobre Landis no aporta casi nada nuevo, sólo concreciones y detalles de lo ya conocido. Entre las escasas novedades de interés, porque a mí eso de que Armstrong se vaya de señoritas y le de a la cocaína en 2001 me da un poco igual -tras los casos del escalador abulense y Tom Boonen, ni los más abyectos apolegetas del ciclismo han seguido con el discurso ese de que es una profesión que exige entrega total: se puede ser un campeón y un crápula, de hecho es lo más habitual- está la sugerencia de que el equipo encargaba al patrocinador muchas más bicicletas de las que requería para revenderlas y así financiar el programa de dopaje. Curiosamente, el mentor de Bruyneel hacía ese tipo de tocomocho a sus patrocinadores de bicicletas, aunque válgame Eufemiano de decir algo parecido de El Gordo. ¡Ah! Y también muy divertido lo que dice de sus abogados españoles, algo que ya todos sospechábamos, pero dispénseme que no me extienda en ese tema del que hoy es abogado asesor de la RFEC, la misma que no ha tomado declaración a Jose Luis Rubiera, de nuevo citado por Landis.
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Ayer, en la Gazzetta. Basso: "Evans está muy fuerte, me lo ha dicho Aldo Sassi". Todavía hay corredores tan estúpidos que fian su preparación a médicos que tienen a rivales entre sus clientes (no pacientes, ojo) y piensan que no tienen favoritismos entre ellos. Y en su twitter remata con esto, "me acompañarán todo el Tour". Por su parte, el preparador médico de moda será entrevistado diaria y telefónicamente por la gazzetta.it: yo he tenido la paciencia de aguantar los primeros seis minutos y son de vergüenza. Preguntado sobre la posibilidad de hacer doblete Giro-Tour, dice que ahora es más posible que antes gracias a la transparenza. Está mal decir esto de un hombre enfermo y con las facultades mermadas, pero hace falta ser un auténtico majadero para dedicarse a la medicina deportiva y opinar esta tontería. El experimento de preguntar a un médico diaramente es interesante -aunque queda cutrísimo lo del sonido teléfonico-, o sea que habrá nuevas entregas.
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Brazofuerte explica las razones por las que este será su último Tour: sus hijos. Exactamente las mismas razones que dijo en 2005. Me pregunto si la mentira patológica y compulsiva también tendrá certificado médico.
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Según Urraburu, Contador "ha sido siempre una esponja que ha absorbido lo mejor de los directores que ha tenido". ¿Absorber? ¿De Manolo Saiz? Benito, Benito, apenas ha empezado el Tour y ya confundes el verbo: aquí el más adecuado es tragar, deglutir, ingerir o inyectar.
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Otros que calientan el Tour publicando un día antes un reportaje sobre Eugenio Bani, el chaval positivo y que después tiró de la manta.
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"Voy a ir a disfrutar de la carrera. Quiero salirme de las grandes batallas porque, sinceramente, creo que hay gente que está a otro nivel. He cubierto un ciclo importante. Será quizás el primer año, por la lesión, por no haberlo preparado como quería, que lo afronte de una manera diferente".

"Dejé la bicicleta hasta diciembre, cinco meses"

"Con el invierno, suave, que hemos tenido aquí [Ávila], me he subido de nuevo cuando me apetecía montar en bicicleta" (¿invierno suave? ¿Ávila? ¿Y precisamente este invierno de nevadas y temporales? La típica chulería sastrense)

Todo eso de las caídas y el sufrimiento y aún así acabar octavo en el Giro está muy bien, pero casa mal con la etapa de L´Aquila, donde ya tenía esas complicaciones. En el Marca también le dedican dos páginas al mismo corredor, donde dice que su lesión hernia lumbar es de hace diez años...
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Una estatua para un campeón olímpico en un lugar que ha hecho de lo estrambótico de sus estatuas (incluyendo una Woody Allen) una seña de identidad. 30.000 euros, y donada a fondo perdido por una constructora. ¡Una constructora!.
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Dedicado a todos los triatletas, que son muchos, que siguen este blog a pesar de que no dedico ni una línea a su deporte. Es todo muy exagerado, ¿no? Y su explosión ya en la madurez...en fin, lo dicho: un saludo muy afectuoso.
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Salir de la droga gracias a la bicicleta es posible. También a la inversa.

02 julio, 2010

¿El Tour? Para algunos, mejor que un balneario

Mañana comienza el Tour y, aunque parezca mentira, un corredor que cumplirá 39 años en septiembre está en las quinielas como favorito para ganar la carrera. La ganó en siete ocasiones y el año pasado, tras tres temporadas sin competir, volvió para ser tercero. Contra cualquier sentido común o lógica normal. ¿Verdad que hay cosas maravillosas en la vida? Y mejor no les cuento lo del cáncer.

Una parte importante del descrédito actual del ciclismo es una derivación de la parte más importante de la decadencia de este deporte centenario: el dopaje. Quien más quien menos tiene la sospecha de que el grueso de los ciclistas recurren a la droga dura para rendir a nivel competitivo en la carretera, y a partir de ahí se infiere que todo es una farsa, un teatrillo mediante el cual vemos bellos paisajes y realizamos turismo virtual. La consecuencia del dopaje, al margen de las secuelas físicas, es la adulteración de la competición, la sensación de estar asistiendo a un bochorno constante por parte de deportistas sin ninguna credibilidad. La gente normal, y cualquiera que haya intentado compartir su afición con neófitos lo puede corroborar, ya no ve el ciclismo como un deporte, sino como un espectáculo donde se espera una burrada más grande que supere a la anterior.

Pues una parte importante de esta farsa se basa en que Lance Armstrong, que siempre dijo haber competido limpio, dio positivo en unos análisis retrospectivos realizados en 2005 -y publicados sólo cuando se había retirado- a partir de unas muestras recogidas en 1999 durante su primer Tour victorioso. Este personaje, en muchos sentidos una auténtica calamidad para el ciclismo -y para Simeoni en particular- pudo volver en 2009 bajo los auspicios de la organización, que últimamente anda muy fina a la hora de publicar positivos o de utilizar L´Equipe como ariete de ataque. Nadie como el Texas personifica mejor la decadencia de este deporte, y su retorno es una risotada a la cara. Nadie mejor que él representa el teatrillo y la farsa, mismamente.

Dentro de la campaña propagandística con la que se anunció a finales de 2008 el retorno del campeón del mundo más joven de la historia se incluía una cuidada estrategia mediática para demostrar que iba limpio. Contrató al más prestigioso analista independiente para después despedirlo (Don Catlin) y publicaba en su página de autobombo y promoción personal los datos de los análisis antidopaje que le iban realizando. No hacía falta ser muy listo para darse cuenta que publicaría lo que le interesase y lo que, pues no. No hacía falta ser muy listo, insisto, porque hasta Contador y su apologeta más famoso se hicieron eco de la iniciativa.

El cowboy machaba en su twitter cotidianamente sobre los controles que le realizaban y, cuando estaban convenientemente cocinados, los publicaba para el que los quisiese leer. Esta agradable práctica se vio bruscamente interrumpida cuando, tras el Tour de Francia, alguien reparó en lo extraño de sus valores. Inmediatamente se retiró la tabla y adiós muy buenas, nos vimos privados de esa información que seguíamos con desvelo y atención. O, mejor dicho, gracias a retirarlo, empezó a captar algo de atención.

Aquí tienen la tabla. Nos interesan los valores de la parte baja, y tengan en cuenta que en el mundo anglosajón se pone antes el mes que el día a la hora de indicar la fecha. Ese siete del principio es por julio, cuando el texano disputaba el Tour de Francia tres años después de su retirada. A pesar de lo que el sentido común nos pueda indicar, o la propia práctica del deporte de resistencia que es el ciclismo, los valores de ese hombre de 37 años apenas variaron durante la disputa de la prueba. Especialmente interesante es la tabla del hematocrito, que se mueve siempre entre 41-43%, pero que ¡llega a aumentar en la disputa de la etapa del Ventoux donde se jugaba el podio!.

A pesar de que el hematocrito puede variar por episodios de hemorroides y asuntos de este tipo, no quiero pensar que un superhombre, un macho-man capaz de superar un cáncer y aprovechar la recuperación para modificar su musculatura, su Vo2 max., su pedalada y sus objetivos como corredor pueda padecer esas cosas tan mundanas. Y el resto de los valores de la tabla, pues exactamente igual de inalterables. A nivel fisiológico, el corredor americano disputó el Tour como el que va a un balneario. Y fue tercero.

Evidentemente, las sospechas se dispararon. Más cuando se comparaba esta extensa tabla con esta otra, publicada a principios de temporada y donde se puede apreciar que algunos valores de reticulitos -el indicador más claro de hemotransfusión- no coinciden. Por ejemplo, el análisis del 18 de diciembre de 2008, una fecha que los casos de Pellizotti y Dekker nos demuestran como clave en la preparación de la mejora del rendimiento físico: en la tabla inferior se ve que era un 1´39, meses después ha pasado a ser, por mor de la cocina de datos, un 1´49. Puestos así, estoy de acuerdo con Armstrong en que lo mejor es quitar esos datos de la red. Por cierto, un saludo al hotel Las Madrigueras de Tenerife y también a la AEA.

Yo me rindo ante la evidencia de que estamos ante un superhombre. Es capaz de lograr que un esfuerzo como el Tour de Francia no se note en su organismo y, además, con el paso de los meses, mejora algunos valores de sus tablas, como una ouija que va ordenando los números. Eso está al alcance de muy pocos, aunque actualmente no se cuantos corredores cuentan con certificado médico. En todo caso, sigamos con lo del superhombre y no vayamos por ese camino tan trillado de un certificado que quitaría alcurnia y mérito ante este auténtico privilegiado de los dioses, especialmente esos que llevan bata blanca y se encabezan por "Dr."

Precisamente uno de esos es Carmichael, uno de sus preparadores de confianza. Siempre he pensado que ese apellido es un homenaje a la serie de El Coche Fantástico, con el que nuestro protagonista comparte tantas características.  "Con dos o tres días de entrenamiento mejora un 10%". Flipante, ¿verdad? Publicado en el último número de la típica revista para machitos -al cowboy no le ha gustado mucho la portada, se ve demasiado joven y photoshopeado: joven en los indicadores hematológicos, en lo otro no- dentro de ese estilo americano del we can, el gran Carmichael deja caer esa frase, en sí misma el remate a todo este teatrillo y farsa.

Dejen atrás toda esperanza. Hay corredores que, con 38 años, mejoran su rendimiento con "dos o tres días de entrenamiento" en un "10%". Aunque ese entrenamiento se haga en Hawai, Nuevo Mexico o Australia, los lugares predilectos entre diciembre y enero. Por no decir que, en vísperas de acabar una gran vuelta por etapas, su hematocrito sube. Hay corredores que, en definitiva, son una lacra para este deporte y su regeneración.
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New Scientist, una revista divulgativa de ciencia de amplia difusión, publica este reportaje en la víspera del Tour. ¿Quien sería este corredor que desarrolló 480 vatios de potencia subiendo Alpe D´Huez? Intuyo que está muerto.
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Unzué todavía cuenta los segundos y terceros puestos de Valverde: "hemos logrado triunfos individuales y alrededor de 35 segundos y terceros puestos que hablan de nuestro papel protagonista". Sobre las victorias pasa de puntillas, pero habrá que recordarle a este navarro que también se anularon los segundos y terceros puestos, lo más abundante en Valverde.
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Ayer, a dos días del inicio del Tour, el Marca dedicó dos páginas enteras a ciclismo. Ni una línea al Tour. El reportaje, digno del Pronto o el Qué me dices, era sobre el primogénito de Induráin, ya un adolescente que pedalea con su padre. Firma con orgullo Garai, cómo no.
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El mejor análisis de lo que va a ser el Tour, de la mano de uno de los corredores más inteligentes del pelotón.
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El domingo empieza la Vuelta a Austria, una prueba que ha conseguido crecer en interés y participación precisamente por coincidir en fechas con el Tour de Francia. Ocho etapas, dos finales en alto y esta página web.
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El sputnik alemán del tránsito de los setenta a los ochenta Dietrich Thurau dice que el 70% de los profesionales se dopan. Pues muy bien. ¿Qué credibilidad tiene alquien que lleva fuera del ciclismo 30 años? Ninguna. En el mundo del ciclismo no tiene credibilidad ni Landis, que es mucho más reciente y habla de protagonistas todavía en activo.

Su compatriota Andreas Klöden, que en el año 2000 recibía drogas en paquetes dirigidos a su novia, y que hace un año se libró del juicio de la kunda del T-Mobile en el Tour 2006 porque pagó una cantidad de dinero establecida por el Tribunal, escribió al respecto estos cuatro mensajes consecutivos típicos del twitter

(1) what an idiot is Diddi Thurau! He has no idea about the latest cycling, and tells all that crap! Such people need not sport! (2) now i saw a Report about the Tour de France in the German TV (ZDF) only about Doping, Doping , Doping, what asholes !!!! (3) Sorry Guys (German Press & TV) you cant Kill Cycling with you shit Reports, to many People like this Sport and what you told is not true (4) Hey Fans, when you want to wach the Tour de France, wach on Eurosport, than you are sure you can see and hear only Thinks about cycling !!!

Evidentemente, Kloden tiene su parte de razón cuando dice eso de que Thurau no tiene ni idea del ciclismo actual. Seguramente no es un 70%.

01 julio, 2010

Los nombres del Tour

Dos días para el Tour de Francia y el tema no puede ser otro: la lista de favoritos, equipos y participantes en la carrera francesa. No es un tema que me apasione, aunque este año el Tour cuenta con una magnífica participación donde sólo faltará Gilbert, Boonen, Nibali y Haussler entre los mejores corredores del pelotón. De hecho, estarán en carrera estos corredores que han logrado podio en los últimos años: Basso, Kloden, Contador, Sastre, Leipheimer, Evans, Menchov, Armstrong y A.Schleck.

Por encima de todos los favoritos está Contador. Sería una estupidez plantear cualquier otra alternativa: ha ganado cuatro de las cinco grandes vueltas que ha disputado, es el vigente campeón -y con cuatro minutos de ventaja sobre el segundo, que no le recortó tiempo en ningún terreno- y viene de hacer segundo en el Dauphiné. Y lo demás son conjeturas. Mucha gente da opciones al señor de Texas, 38 años y que dice estar en marcas de sus años mozos. Viene de ser segundo en Suiza, pero la triste realidad es que desde su second coming no ha ganado una carrera, no ha logrado acabar entre los diez primeros en ninguna crono y que el año pasado logró acabar tercero gracias a que su equipo maniató la carrera para que fuese a su ritmo: no hizo entre los cuatro primeros en ninguna etapa.

Una revista anglosajona más mala que pegar a un padre dice que el Astana es el equipo más fuerte del Tour, por delante del RadioShack. Como provocación tiene su gracia, pero la realidad es otra: el Astana acude al Tour con lacayos fieles (Noval, Navarro, De la Fuente, J. Hernández), un corredor con problemas para medir sus esfuerzos (Vinokourov), un italiano gregario y otros dos corredores del este bastante buenos. En el grupo español destaca una característica común: o no tienen victorias de profesionales, o si las tienen son anecdóticas. A pesar del buen tono mostrado en la Dauphiné, no es de recibo considerar a la formación turquesa la más potente de la carrera. La sumisión y la lealtad son valores volubles, pero a la hora de tirar por las rectas del Midi o en el terreno pestoso del Macizo Central no valen absolutamente de nada.

El RadioShack acude con un equipo muy potente, como le gusta al ex-corredor de Manolo Saiz que dirige la formación y al texano que dice que es un empleado más. Leipheimer y Kloden estarán ya viejos, pero en Suiza estuvieron en la etapa reina muy arriba. Y son ganadores. En el Dauphiné compitieron a gran nivel Horner, uno que se ha descubierto ganador este año, y Brajkovic, para el que vale la misma frase, pero con 12 años menos. Y el resto del equipo son excelentes rodadores. En un mano a mano con Contador ningún corredor tiene la más mínima posibilidad, pero en un choque de equipos sí. Y así plantean la mayoría de los equipos la carrera.

En la tercera etapa se pasan varios tramos de pave: largos, encadenados y cerca de meta. Todo el mundo dice que será una carnicería. Veremos. Desde luego, el equipo de Armstrong no dejará pasar la oportunidad, pero no corren solos. El Saxo Bank irá a la ofensiva toda la carrera: sin patrocinador para el próximo año, este suele ser el mayor acicate para un rendimiento sobresaliente de los nueve corredores de una formación. Y qué nueve corredores: para esa etapa Cancellara, Breschel y O´Grady. Tremendo. Para la montaña, los Schleck, el joven Sorensen -que ha ganado una etapa de montaña en el Giro- y Fulgsang. Y Voigt y el viejo Sorensen. Para el que esto escribe, el mejor equipo del Tour. Una vez más.

El Liquigas, tras el apabulle del pasado Giro, presenta unos jefes de fila muy claros como Basso y Kreuziger -el italiano dice que el checo está para servirle: veremos- y con ojo especial en el llano y el pavé con Quinziato, el tremendo Kuschynski, Oss y escaladores como Bellotti y el imprescindible e inagotable Szmyd. No llevan a un sprinter, y eso es toda una señal. El Rabobank presenta un equipazo para todos los terrenos: Boom para el prólogo y la primera semana, Freire, dos jefes de fila clarísimos como Menchov y Gesink, apoyo en la montaña con Gárate, Tankink y Niermann, y rodadores en la escuela holandesa. Sólo hay que esperar que el ruso con tres grandes vueltas, y galones para lo máximo en el Tour, pase bien la primera semana.

Otro equipo que ha puesto especial interés en el pavé es el debutante Sky. Con un jefe de filas muy claro, el británico Wiggins que el año pasado dio uno de esos saltos inexplicables, el resto del equipo incluye a Boasson Hagen y Flecha para esa etapa, y con Pauwels -desaparecido hasta el Tour-, Lovkisvt y Gerrans para la montaña, además de buenos rodadores. Un equipo para la general, pero sin músculo en la montaña. Y yo me resisto a ver a Wiggins pasando el carrusel de los Pirineos, sencillamente porque se tendrá que ir al ataque y ese no es su punto fuerte. El BMC, que tiene cuatro victorias con dos corredores, tiene un equipazo para el famoso tercer día (Hincapie, Kroon, Ballan y Burghardt), un jefe de filas que nunca desfallece (Evans, del que nadie habla), un prologuista (Bookwalter) y unos suizos en el momento de su vida, pero sólo un escalador como Santambrogio. El sino de Evans, diremos.

Como es lógico, y también por sus jefes de fila, el resto de equipos están a un nivel inferior. A ver qué hace SMS Sánchez, que el año pasado decepcionó en la montaña (tendrá a Kiryenka y otros escaladores, pero no los mejores de otro equipo que busca patrocinador), viene muy ligerito y tendría que acabar a más; Samuel Sánchez, otro que en vez de ligerito llega ligerísimo y con ese ejército de hombres naranja que en julio se multiplican, y que tiene alguna etapa muy propicia además de un recorrido donde podrá sacar esa característica suya de ir de menos a más; el veterano Vande Velde (4º y 8º los dos últimos años), que llega con pupas y un buen equipo mezcla de sprint, escapadas y montaña con Hesjedal; Van den Broeck lidera un compensado Silence con Moreno -no eres jefe ni lo serás-, Lloyd y Wegelius para la montaña; El Columbia tiene a Rogers y T. Martin, cuyo talón de Aquiles es la alta montaña, donde tampoco tendrán a compañeros de equipo solventes más alla de Monfort y Siutsou: gajes de ir con Cavendish y su corte de lanzadores.

El Cervelò tiene a Sastre, que en el Giro fue de menos a igual, y cuyas opciones pasan por sus 35 años, su absurdo record de acabar siempre entre los diez primeros y Hushvod, su principal valor; el Katusha presenta un equipazo sin un jefe de filas solvente. Habrá que estar atentos a lo que hace en su debut en el Tour J. Rodríguez, uno de los mejores corredores del mundo este año, un Karpets en el que ya nadie cree y la corte de cazaetapas representada por Ivanov, Kolobnev y el adicto a las escapadas Brutt. Dicen que el tercer día pondrán a Vandenbergh a tirar en el pavé, pero ¿para quien? ¿McEwen? ¿Es un chiste?; de esto último sabe mucho el Lampre: Cunego, una caricatura de corredor, y ¡cinco! sprinters como Petacchi, Bole, Hondo, Gavazzi y Lorenzetto. El resto se completa con el joven Malori, a conocer mundo, Da Dalto y Spilak, el vencedor de Romandía.

El Millram presenta lo mejor que tiene, y es bastante: Ciolek para los sprints y esa corte de buenos corredores llamados Gerdemann, Knees, Tepstra y Weggman. Un equipo romántico, de los que ya no se estilan; igual que el Quick Step: con su problema crónico de un jefe de filas para la general, este año se une la ausencia de Boonen. Lo fiarán todo a Chavanel y Barredo, corredores de características aptas para las escapadas, y a ver que hacen jóvenes como Seeldraeyers y Devenyns; y para romántico, lo que se dice romántico de locura de amor, el Footon: los nueve corredores, debutantes. Capecchi, Durán, Felline y Valls darán guerra.

Los equipos franceses han experimentado una notable mejoría, pero siguen necesitanto un análisis aparte. El más débil de los cuatro es el Cofidis, donde habrá que ver que hace el notabilísimo estonio Taaramae en su debut. El resto del equipo, a lo que pueda caer; el FDJ tiene a Casar el incombustible y buenísimos escaladores como Di Gregorio y Le Mevel; el BBox tiene a Voeckler, el escalador Rolland, el muy en forma Vogondy -el típico corredor francés del que se ha reído toda la vida Carlos de Andrés, siempre muy interesado en las figuras de este país- y Fedrigo, uno de los mejores corredores del pasado Tour.

Y el más potente de los equipos franceses es sin duda alguna el Ag2r. Un equipazo al mejor nivel: sprinters como Mondory, cazaetapas como Elminger y Nocentini y cuatro escaladores muy solventes, hasta el punto que en los dos últimos años han aparecido en las etapas clave de montaña en gran número:  Gadret, Le Lay, Riblon y Roche. Esto será el Tour 2010. Los actores. La función empieza ya.
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Más de Cavendish: dice que si no llega a ser por un motorista que ayudó a un corredor, hubiese ganado siete etapas en el pasado Tour (se quedó en la poco elefantiásica cifra de seis) y consecuentemente el maillot verde. No dice el corredor, pero se intuye que es Voeckler. En fin: las cuentas de la vieja.