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06 febrero, 2012

No había vaca, sólo clembuterol

Un thumb up muy furtivo
Por fin el Tribunal de Arbitraje Deportivo, última instancia para contenciosos sobre el mundo del deporte, ha emitido su laudo sobre el conocido como caso solomillo. Tras una serie de dilaciones, retrasos, aplazamientos y presiones realmente mezquinas, el organismo internacional con sede en Suiza ha establecido la sanción a seguir por lo que empezó siendo un caso de positivo de libro y ha terminado siendo sencillamente eso: un positivo de manual.

Nos esperan largos días de propaganda obtrusa revisando la sentencia (por lo visto en estas primeras horas, triunfa eso de que "no ha podido demostrar el dopaje", así como que la UCI quiere recaudar dinero), pero como ya estamos acostumbrados a ese tipo de bombardeo mediático y por tan malos propagandistas, es fácil evitar ese tipo de trampas.

Básicamente porque Alberto Contador dio positivo por clembuterol en el Tour 2010 y el TAS viene a aplicar la sanción que está recogida para este tipo de circunstancias: dos años de sanción. Como el corredor Alberto Contador Velasco, su entorno, los periodistas españoles, el ex-presidente del Gobierno Zapatero y la Federación Española de Ciclismo intentaron enfangar todo lo que pudieron -y a fe que lo consiguieron, aunque al final han sido batallas y no la guerra-, el proceso se ha alargado hasta tal punto que aquí el principal damnificado es el ciclismo.

Como siempre. Ahí está el reciente ejemplo de Alejandro Valverde, que ha vuelto a la competición a pesar del enorme daño causado a este deporte, y lo ha hecho recibido con los brazos abiertos por los principales protagonistas de este deporte. Hemos llegado a tal punto que un corredor que deja su sangre en un piso-patera de un conocido médico dopador tiene la desfachatez -y con él todo su equipo, que en teoría vende honradez- de decir que nunca ha dado positivo; o que, como en el caso que nos ocupa, un corredor que da positivo por una sustancia prohíbida en la víspera de las jornadas decisivas de un Tour que encabezaba por unos míseros 30", es capaz de hacer llegar su mensaje gastado y manoseado de "soy inocente". O me he comido un solomillo, que viene a ser lo mismo.


Vegetariano a la fuerza
 Contador no ha podido demostrar que esa sustancia llegase a su organismo de manera incosciente: de eso trataba todo el caso, artificialmente alargado y estirado como un chicle barato por sus huestes de periodistas afectos -el primero de ellos, Carlos Arribas, hoy muy comedido gracias a su dieta de hiel, o quizás de níquel, como el pasaporte biológico de su admirado-, y los expertos y abogados contratados al efecto. Como no ha podido demostrar la teoría de la contaminación alimentaria (una de las posibles vías por las que el clembuterol hubiese podido llegar a su orina, aunque existen otras muchas), y que era toda su defensa, el veredicto es muy sencillo: dos años de sanción.

No hay más vueltas. Hay que ir a las unidades básicas del caso solomillo, y no entrar en detalles del juez israelí, el cocinero Olalla, la puntita o la UCI. Contador tenía un positivo cuya sanción ha ido retrasando gracias a su derecho a la defensa (interpretado como argucias legales para retrasar, y que no ha dudado en poner en entredicho al sector vacuno español, porque aquí todo vale) y cuyos efectos se van a aplicar retroactivamente. Esa es la unidad básica de partida y medida. Que no les cuenten historias.

El gran momento de Jacinto Vidarte
De esta manera, los dos años de sanción de Contador empezaron a raiz del día en que se confirmó el positivo, el 25 de agosto de 2010. Como el positivo se produjo en plena disputa de una carrera, pierde todos los resultados obtenidos en ella: el ganador oficial del Tour 2010 es Andy Schleck, segundo Menchov y tercero S. Sánchez; como Contador aprovechó los recovecos legales para seguir compitiendo tras su positivo, pierde también todos los resultados obtenidos durante 2011: el Giro de Italia y dos etapas (que van respectivamente a Scarponi, Rujano y Nibali); la Vuelta a Murcia y dos etapas (Coppel general y crono, Menchov etapa de montaña): Volta a Cataluña y una etapa (Scarponi ambas); y crono de la Vuelta a Castilla-León, para su compañero Porte. Ah sí, y también dos etapas este reciente enero en Argentina.

No se trata de un ejercicio de reescribir la historia. Es lo menos que se puede hacer para intentar paliar el tremendo daño que ha hecho al ciclismo que este corredor haya podido seguir compitiendo a pesar de tener un positivo de tomo y lomo a sus espaldas, concretamente a la altura del solomillo. Si Contador hubiese cumplido su sanción desde el 5 de agosto, la disputa de todas esas carreras reseñadas (y también del Tour 2011, para qué negarlo, a pesar de que acabó en quinta posición y no ganó ni una etapa) hubiese sido completamente diferente. Ese es el daño que corredores como Contador, marcados desde su origen (desde que comenzó a competir en 2003 cuenta con un certificado médico que estipula que tiene un 52% de hematocrito de manera natural) hacen al ciclismo, y eso si que no se puede reescribir.

La sanción a Contador quedará como una marca indeleble en el palmarés de un corredor al que muchos situaban ya en el Olimpo ciclista, y que a fin de cuentas cuenta sobre el papel con dos Tour, un Giro, una Vuelta, dos París-Niza y dos Vueltas al País Vasco, algo más bien de la categoría plata en la historia de este deporte centenario. Como ni el mismo se creyó nunca eso de que dejaría el deporte si era sancionado, habrá que ver con qué palmarés cierra Contador su vida deportiva: independientemente de los nombres y el número de las carreras que trufarán ese elenco, siempre habrá que añadir lo de "sancionado dos años por dopaje".

Con Pepe Martí y unos amigos, año 2010
A Eddy Merckx lo expulsaron por dopaje de un Giro que iba a ganar, pero ni Coppi, ni Anquetil, ni Hinault, ni Induráin tuvieron -y ni el propio belga- su carrera deportiva asociada al dopaje de manera tan clara como Contador, algo que siempre, siempre, le acompañará. Ahora viene un largo camino por parte de los mismos que le metieron en este laberinto judicial vendiendo una absolución que, de haberse producido, hubiese sido un atropello al sistema de check&balance de este deporte, que si se ha dotado de estas medidas es para combatir precisamente casos como este. Ese largo camino consiste en edulcorar (enfangar: su auténtica profesión) la única realidad: positivo y sanción, dos años.

En esa misión sirve de referente válido lo de Valverde, el otro corredor que iba a rescatar el ciclismo español, el ciclismo de la Operación Puerto donde el murciano y el madrileño estaban implicados, los dos con nombres, uno con sangre. Cuando Valverde fue sancionado (mayo de 2010), era el número uno del mundo; cuando Contador es sancionado (febrero de 2012), es el número dos del mundo y el mejor corredor del mundo en vueltas por etapas. La carrera deportiva de ambos, su epopeya profesional, no puede ser entendida sin su origen (uno con Manolo Saiz, el otro con el Kelme, ambos bajo el amparo del mismo sistema sanitario) y su época.

¿Se podía haber salvado Contador? Dejando aparte métodos sicilianos con el TAS, que en todo caso jamás esconderían que dio positivo (poder justificar el positivo no lo anula, aunque si sus efectos legales), A.C podía haber salvado su imagen y haber ahorrado a este deporte un trago tan difícil como este -fíjense que nadie saca pecho de la efectividad del antidopaje, o de posibles efectos aleccionadores- de haber actuado como un hombre, algo que tantas veces se echa de menos en una profesión en la que la valentía se da por descontado, y casi siempre en estos casos, de manera errónea.

A ver qué cuentan de mí....
Contador podía haber citado los nombres que estaban detrás de su positivo, y que no corresponden a Jacinta, Tola o Engracia, todos ellos imaginarios nombres de la vaca del solomillo, y que seguramente no se encuentran en lejanos valles de ganaderos, y si en la trastienda del autobús de equipo, o de su propia consulta médica; podía haber -disculpen la metáfora forzada y facilona- haber cogido la vaca por los cuernos y ser dueño de su destino, y no que los abogados se enseñorearan de su vida. Podía haber confesado su positivo, y no quiso hacerlo. Por supuesto, no se hubiese librado de la sanción, pero quizás si que hubiese venido muy edulcorada, y no faltan los ejemplos, además de haber ganado altura y dignidad como persona. ¿Por qué no lo hizo?

La casualidad (¿casualidad?) ha hecho que Contador conozca la sentencia del caso solomillo durante la disputa de la Vuelta a Mallorca, el mismo escenario donde en 2008 dejó una de sus imágenes más recordadas y patéticas. "Astaná al Tour, Astaná al Tour", bramaba mientras hacia uno de sus números circenses, ensayo previo al de Alpe D´Huez en el Tour 2011. Ahí estaba defendiendo ¡a su equipo!, el mismo de capital centroasiático que en 2007 había tenido una cadena de positivos durante la carrera francesa y que, consecuentemente, era excluído para la nueva edición. Tanto, tanto ha defendido por omisión vacuna a su equipo/entorno, que ha preferido todo este largo proceso a dejar en evidencia a su escuadra, o a su médico, o a su entorno. Ha preferido dejar indemne el sistema del ciclismo, porque sabe perfectamente cómo funciona todo.

Al fin y al cabo, no parece mala estrategia. Podrá volver en siete meses y con 29 años, dispuesto para tomar la salida en...bueno, no se en qué carrera, porque la Vuelta, empieza una semana antes de que cumpla sanción. Volverá como si nada -ahí está el ejemplo de Valverde-, en su equipo y diciendo que todo es una conspiración. Y, dado lo escaso del tiempo sin competir -aunque en los anales del ciclismo vaya a quedar otra cosa-, no es previsible que el parón le afecte en nada. Al fin y al cabo, seguirá disponiendo de sus dos certificados médicos vitalicios.
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Una gran noticia en estos tiempos que corren: el próximo 26 de septiembre habrá Milán-Turín. Me dicen desde Italia que forma parte de la estrategia para candidar a Turín al Mundial de 2016, ¿Y qué? Bienvenida sea una nueva edición de una de las carreras ciclistas más antiguas y una de las más bonitas.
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Después dicen que si este blog hace tal o cual a la reputación del ciclismo....Lean, lean: "lo que más me impresionó fue que él estaba ahí aunque no estuviese. Simbólicamente hablando, tenía su silla cuando nos sentábamos en la mesa, su habitación, su dorsal, su bicicleta… Estaba en el Giro, en la Vuelta al País Vasco, en las clásicas, en el Tour… En todos lados. Se hablaba continuamente de él como de alguien divino. Era el esperado. El único que podía llenar su propio vacío".

¿Una sesión de espiritismo? No, simplemente la enésima loa a Valverde, que a sus epítetos de El Imbatido, El Intocable, Balaverde y El Donante añada ahora lo de El Divino. El rufián de Alain Laseka, especialista en inventarse diágolos y situaciones, trufa su lamentable reportaje con declaraciones de Rojas, Lastras y Unzué, pero curiosamente no pone autoría al texto entrecomillado que reproduzco, simplemente "un cuentan los recién desembarcados al equipo". Por el estilo lleno de puntos y sentencias lapidarias, es fácil deducir la autoría. Alain, eres un peliculero y un mal periodista. Muy malo.
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Nostalgia nacionalista por un equipo en el que había dos o tres asturianos (y para cumplir la cuota nacionalista, jamás con relevancia en las grandes carreras) entre veintimuchos corredores. Por cierto, da bastante repelús la continua referencia a lo de "una familia", que tan feos recuerdos trae en el mundo del ciclismo.
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"El año pasado tuve mala suerte. Lo intenté, pero Gilbert, para muchos el mejor ciclista del mundo, me ganó en San Sebastián y en el Tour y en la Vuelta no tuve suerte, pese a que estaba bien".

"Gané una etapa y estuve a punto de hacerme con otras dos"

 "donde espero, por fin, ganar una etapa"

"El seleccionador cuenta conmigo. En los de Pekín me quedé a las puertas como corredor reserva, por lo que espero ir esta vez"

¿Qué tienen en común todas estas declaraciones, además del autor? Pues eso, que son de alguien que pierde pero siempre tiene excusas. De hecho, todo son excusas.  Con todos ustedes, y en la más pura tradición regional de S. Sánchez, el campeón ciclista Carlos Barredo.
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Parece un incidente más, pero considerando la foto (es díficil creer que alguien desplazase la bici debajo del bus) habrá que dar algo de credibilidad a la ciclista. Más considerando que la empresa municipal de autobuses de esa ciudad tiene un simpático historial de conductores borrachos.
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Únete a la campaña del The Times por la seguridad de los ciclistas. Ya lo han hecho las celebrities.

02 febrero, 2012

"No estoy arrepentido de nada. En cada momento de la vida, he disfrutado, lo he hecho bien y conmigo mismo me siento contento"

¿Perrito faldero? Ahora también con pantalón
Aquí, cada loco con su tema. Un ciclista condenado por dopaje hablando de su inocencia, un periodista condenado en su credibilidad por sus servicios a favor del primero hablando de sus obsesiones, y un blogger sin ninguna relevancia todavía indignado por la desfachatez con la que se desenvuelven los dos primeros. Entre ellos y hacia los demás.

Ayer se presentó el Movistar, el único equipo ciclista grande que queda en España, heredero del Reynolds-Banesto-Caisse d´Epargne. Heredero, también, del Illes Balears, como en breve podrán leer con sumo detalle, aunque ya se empieza a olvidar ese pasado, como si nunca hubiese existido.

Como ven, todos los elementos son muy conocidos, y también su tratamiento informativo. Con estos ingredientes, ¿qué interés puede tener una entrevista de Carlos Arribas a Alejandro Valverde?; o bien, ¿qué interés puede revestir una entrevista del periodista que hizo todo lo posible por exculpar a 18.- Valv. (Piti), al sujeto de sus desvelos y su descrédito profesional de por vida? Pues simplemente el mismo interés que se puede encontrar en algunas de las parafilias más oscuras de la gente, y que gracias a Internet ahora están más alcance de todos.

El otrora prestigioso periodista comienza lisonjeando al conocido como El Imbatido, donde abundan los mismos tópicos de siempre sobre el ciclismo y el éxito: "me he cuidado" y "me he sacrificado" como antesala del éxito, cuando es bien sabido que hay muchos ciclistas que, sin necesidad de hacer eso, también llegan a las victorias. Incluso comiendo bocadillos de mortadela, por no hablar de las bolsas de sangre. Al igual que el retorno del Santo Basso, parece que hay una cuidada predeterminación en asociar las posibles victorias que vengan por parte del murciano con una vida cartuja y monacal. Por seguir con el paralelismo con Basso, que nadie deje de observar la referencia final a los tres vástagos de Valverde.

Sin embargo, lo más destacado del encuentro entre el periodista que se aferraba al informe de la Guardia Civil como clavo ardiendo (y después, durante años,  a minucias legales) y el donante de sangre está en cuando aborda este tema, que tanto les ha unido profesionalmente: uno por la sanción de dos años, otro por el estigma de por vida:

P. ¿No cree que para cerrar la historia tendría que haber confesado sus pecados, arrepentirse?
R. Si es que no tengo nada de qué confesarme. Se me sancionó estos dos años y he cumplido. No estoy arrepentido de nada. En cada momento de la vida, he disfrutado, lo he hecho bien y conmigo mismo me siento contento. No tengo que reprocharme ni que decir nada.
P. La bolsa era de su sangre...
R. No tengo por qué decir nada más. Si se estudia el caso, se verá todo lo que pasó realmente.
Ya está. Ahí se acabó el tema. Se empieza con el tono religioso (pecado y arrepentimiento, causa-consecuencia ¡qué bonito todo!), tan querido por el otrora prestigioso periodista, que acaba dando por buena la remisión al sumario y el "no tengo por qué decir nada más", que surte efectos sobre Arribas en el sentido de "no tengo por qué preguntar nada más". Total, ya lo sabe todo perfectamente, igual que lo ha sabido siempre.

Cada loco con su tema, les decía. Valverde con su obsesión por el Tour (¡pero si tiene 90 kms. contrarreloj!), Valverde con sobredosis de Prozac que habla de batir a Evans y especialmente a Gilbert (el año pasado "quizás le faltó un contrario como yo"), y Valverde que fue bien recibido en el pelotón ("nadie me volvió la cara. Todos me saludaron"). Al fin y al cabo, cumplió la norma del pelotón (tu calla, no delates a nadie, y podrás volver, no hagas como Sinkewitz) de este deporte que se muere lentamente.

Con el caso Piti (el caso Valverde es el de toda su carrera) se ha perdido una oportunidad única de hacer un borrón y cuenta nueva. Pocas personas han hecho tanto daño a su deporte como este corredor y el periodista faldillero que vuelve a dejar su poderoso altavoz para que se digan cosas como la del titular, sin duda alguna todo un ejemplo para otros deportistas en iguales circunstancias.

El mensaje es alto y claro, especialmente de Pirineos para arriba: aquí no pasa nada. Nunca ha pasado nada y haremos todo lo posible para que creas que nunca ha pasado nada.
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Ciclistas de primera fila en el Tour de San Luis, otra carrera que crece y crece cada año. Las dos primeras etapas para Chicchi, aquel ciclista que fue campeón del mundo Sub-23 en Zolder 2002 y que en todos sus años en el profesionalismo no ha ganado jamás nada relevante. Por no irse muy lejos, el año pasado no ganó ni una sola carrera. Este año empieza con dos etapas en Argentina, a la altura de su categoría.

Otro que se llevó dos etapas fue Alberto Contador: dos finales en alto, dos victorias. Aprovechó para decir que hasta mediados de diciembre no había cogido la bici. Suponiendo que el 24 y 25 de diciembre, así como en Nochevieja y Año Nuevo, no entrenó, es realmente sorprendente el rendimiento del vegetariano más famoso del pelotón. Gana en enero sin haber entrenado y su objetivo está en julio. El mismo Contador de siempre, y le da igual que sepamos lo de sus dos certificados médicos: supongo que es más facil ganar fuera de forma cuando tienes de manera "natural" un hematocrito del 52%, entrenes o no.

La general fue para Leipheimer, que ganó la crono (Contador se dejó un minuto) y que sigue coleccionando vueltas menores en sitios exóticos. Asimismo, también colecciona fotos en el podio con su ex-compañero de equipo, tras las recordadas del Tour 2007 y la Vuelta 2008. Tom Boonen, que no ganaba desde la G-W del año pasado, se llevó la última etapa. Esto fue el Tour San Luis: cuatro etapas y la general para tres corredores diferentes pero de un mismo equipo, y Contador exhibiendo certificado. ¡Viva el ciclismo!. 
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Holczer, el repugnante manager del Gerolsteiner que nunca vio ni supo nada, y que ahora vuelve en el Katusha, dice que si Menchov gana el Tour en su primer año en el equipo, irá de París a Moscú andando. Considerando que consiguió meter a Köhl en el podio del Tour 2008 cuando no había acabado entre los 20 primeros ninguna otra grande, y considerando que Menchov ha ganado tres grandes y ha subido al podio del Tour en dos ocasiones, el simpático alemán puede ir comprando un par de buenas botas. La cantimplora ya la llevan bien llena.
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En Miranda de Ebro se mea muy mal. Aunque depende para qué.
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Este post está dedicado a la memoria de mi amigo Sergio, fallecido súbitamente siendo todavía demasiado joven. Perfecto conocedor de este modesto blog, los vericuetos de la vida nos llevaron a encontrarnos por amigos comunes. Parecía que nos conocíamos de siempre a pesar de la diferencia de edad. Tenías toda la razón: los mejores siempre son los que se van antes. Y a la francesa. Nunca sabrás el vacío que dejas.

25 enero, 2012

Freire gana en Australia un año (y medio) después

Hace quince años
Se acaba de disputar el Tour Down Under, la carrera australiana que abre la temporada y que ha ido creciendo año tras año hasta convertirse en un fenómeno de primer orden en el calendario ciclista.  Los ciclistas piden ir voluntarios a 15.000 kms. de distancia y sacarse fotos con los canguros.

La carrera da para lo que da, y todos los años es lo mismo: todo sprints, salvo la tradicional llegada a Willunga, allí donde Contador resurrecto ganó en 2005 con cuatro de su equipo en los cuatro primeros puestos. Que al año siguiente pillasen a su mentor y director deportivo con una bolsa llena de drogas y bastantes dólares australianos en efectivo da bastantes pistas del éxito del Down Under en la preparación de los ciclistas contemporáneos. Que 15.000 kms. no son nada.

Greipel ganó tres etapas, Simon Clarke otra (corriendo en una especie de Wigarma, pero es local y se permite todo), Valverde en Willunga para goce y lujuria de sus muchos defensores y Gerrans, que entró junto al murciano, se llevó la general. La carrera reparte puntos WorldTour y bueno, Piti es especialista en esta clasificación, en gran medida porque es especialista en obtener este tipo de resultados, en estas carreras y sumar estos puntos.

Otro que también ganó fue Óscar Freire. La feliz coincidencia de victorias de Freire y Valverde daría para un post de vidas paralelas y en gran parte erradas, pero como la comparación no es posible y salta a la vista, está bien reparar una vez más en el ciclista cántabro. La victoria de Freire supone que en sus 15 temporadas de profesional (debutó en 1998, de esa época sólo queda Lastras) ha obtenido al menos una victoria en todas ellas, un registro sencillamente increíble y con muy pocos precedentes en el ciclismo.

¿Se creen que los medios han reparado en esto? Qué va, todo parabienes para el regreso de Valverde, un ciclista cuya sola presencia trae lo peor del ciclismo, lo mismo que ha llevado a ese deporte centenario a su difícil situación actual. El murciano ha vuelto como si no se hubiese ido (¡todo ha sido una conspiración! ¡no he tenido un juicio justo!) y uno que nunca se ha ido, que siempre ha estado ahí recibe el mismo tratamiento de siempre.

La etapa del Down Under es un victoria menor, la primera en casi un año para Freire, y que sigue a las otras dos victorias menores que fueron las sendas etapas de la Vuelta a Andalucía de 2011. Sin embargo, y sin crear falsas expectativas sobre un corredor que ya está en el lógico crepúsculo de su carrera a sus 36 años, la victoria de Freire fue antológica, ganando como en las mejores ocasiones: saliendo de detrás, remontando y yendo muy pegado a la valla derecha del espectador.

Freire gana por fin en Australia. No es que haya un afán completista por ganar en continentes diferentes (ya corrió en América el Mundial de Hamilton y en Asia los JJ.OO de Pekín) puesto que nunca ha ganado fuera de Europa, y si alguien quiere marcas de ese tipo, que pregunte por el también cántabro Ventoso, que ha ganado en los cuatro continentes que cuentan para el ciclismo.

Freire estuvo por primera vez en Australia hace año y medio, con ocasión del Mundial de Geelong ganado por Hushvod. Llegó al sprint final, muy favorable a sus características, y fue sexto. Sin duda, un gran resultado, pero lejos de las metas establecidas. Ahora consigue ganar en Australia, pero en una etapa del Down Under, un año después de su última victoria.

La viva imagen de la decadencia (otra)
En feliz coincidencia, la revista decada del ciclismo en España dedica la portada y una entrevista brevísima de su último número al campeón ciclista. La entrevista la salva la tradicional franqueza de Óscar Freire, que habla con soltura sobre el Adams, el antidopaje, la percepción social del ciclista y que también habla, con excesiva franqueza, sobre Gesink -sin citarlo- y su anterior equipo. Lo peor de todo es leer que sus objetivos siguen siendo los mismos de siempre (Sanremo, clásicas, Tour, Mundial), como si el tiempo no hubiese pasado, y viendo lo de Australia parece que así sea.

Sin embargo, la impresión de que es un ciclista que ya está saliendo o que no es muy consciente de la realidad que le circunda es haberse dejado retratar con los brazos en alto de victoria sin haber conseguido aún ninguna. En Australia ha conseguido que esa foto no quede en el ridículo más espantoso, pero no deja de ser significativo que un tricampeón del mundo pose de esa manera. Hay que saber decir no. Hay que saber decir basta, hasta aquí hemos llegado.
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Tres meses en Argentina, y claro, "con mucha ambición". Tranquilo, que ahora está parte de lo mejor del pelotón en ese mismo país para obtener lo mismo: la forma y la garra.
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Tras sus brillantes resultados en la especialidad, y especialmente cuando representa a España, el seleccionador español de ciclismo cuenta con SMS Sánchez para la crono olímpica.
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El método ADAMS, tu nuevo amigo. Y aquí Dick Pound llama a los abogados enfangadores por su nombre.
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En la noticia se puede ver claramente que, aunque la escultura sea una mierda -todas lo son, salvo honrosas excepciones y nunca figurativas-, a la atleta representada le gusta tener una escultura, pero no esa. Todos los detalles son escabrosos, desde su propia concepción, hasta cuando se tramitó, el importe o el hecho de la inauguración por parte del escultor. Seguro que también lo es la ubicación palentina, ciudad que es tan bella como desconocida.
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Muy interesante lo que cuenta Iker Caamaño (uno que se supo reinventar tras perder a su amigo y valedor Iban Mayo) sobre un tema que está de moda, la dieta de los deportistas, especialmente los ciclistas británicos que parecen surgir como setas gracias a que comen bien y se cuidan mucho: "Pero siendo verdad que son obsesivos con la preparación, luego no son nada estrictos con la dieta. Tienen sus menús de toda la vida y no se esfuerzan por salir de ellos. Del fish and chips no les saca nadie".

Después nos vendrán con que eran celiacos y no lo sabían, o que les cambiaron el bocadillo de chorizo por un "bocadillo inteligente" o de "diseño", con "azúcares de rápida absorción". ¡Ays!

17 enero, 2012

Una atención especial para...

                                                                                  Con algunos ciclistas ya rodando por Australia en ese criterium continuo que es el Down Under (etapas de apenas 100 kms., circuitos urbanos, 45º grados de temperatura) en algo que parece ciclismo, muchos ya dan por comenzada la temporada. Así, como todos los años en este vetusto y modesto blog, repasemos algunos corredores que, o bien se encuentran en una encrucijada de sus carreras, o bien tienen que empezar a descollar. En el fondo viene a ser lo mismo: corredores a los que seguir con especial interés a lo largo de la temporada. Fuera de Australia, claro.

Pozzato: un clásico de esta sección, y lo será siempre. El atribulado italiano ha pasado al modesto Farnese, que con este fichaje ha conseguido ser invitado en carreras muy prestigiosas. Il Principe sale de una temporada nefasta y una trayectoria descendente a la luz de todos; sin embargo, sigue siendo (potencialmente) uno de los mejores rematadores del mundo en un amplio abanico de carreras. O asoma de nuevo la cabeza este año, o se verá abocado a una retirada prematura.

Fuglsang: el danés, que en 2011 siguió creciendo (cuarto en Amstel, pero especialmente la primera mitad de la Vuelta, cuando parecía que podía luchar por el podio viniendo del Tour) manifestó su descontento con la fusión Leopard-RadioShack, porque le quitaba espacios. Sin embargo, no se ha movido. ¿Seguirá queriendo ser gregario en las citas más importantes del año?

Geraint Thomas: este maravilloso corredor, que domina todos los palos (pavé, sprint, crono) se desveló en el Tour como un potencial escalador y, para los que saben de esto, como aspirante a metas muy, muy altas, y todo gracias a su fuga en el Tourmalet, donde lo dio todo persiguiendo a Jeremy Roy. Si, una de esas etapas de ciclismo donde ninguno ganó, pero donde hubo más espectáculo que los 500 últimos metros que propone la Vuelta. En su equipo tiene espacio para crecer, especialmente en las clásicas, donde compite junto al caduco y quejumbroso Flecha.

Taaramae: acabó el 12º el Tour (incluyendo un 8º puesto en la etapa del Galibier, un resultado al alcance de poquísimos corredores), luchando por el maillot blanco. Vino a la Vuelta y ganó en La Farrapona. Tiene 25 años, sube como un ángel esforzado -pero un ángel-  y va bien contra el crono. Con un destino predestinado, estaría bien que este año obtuviese una bonita victoria ante los mejores del pelotón: puede y debe tener fuerzas para llegar. Y, en todo caso, su edad le da margen para fallar todo lo que quiera.

Tony Martin: tras una temporada de ensueño dentro de su especialidad contra el reloj y fuera (victoria final en P-N, por ejemplo), el alemán se va como jefe de filas en grandes vueltas (y en pequeñas) al Quick Step, un equipo que nunca ha tenido un rol así y que también ha fichado a Leipheimer y P. Velits, no se sabe si para arroparlo o por si se vuelve a quedar en el primer puerto duro-duro. Sigue siendo incapaz de pasar la gran montaña, pero se empeña en hacer cambiar su naturaleza: irá al Tour con el freno de mano puesto pensando en los JJ.OO, una auténtica religión en Alemania, y más en Alemania del Este, de donde procede. Veremos que tal le sale el año.

Kittel: el alemán consiguió el año pasado un récord de los que no se olvida. Es el neoprofesional más exitoso de la historia al haber debutado con nada menos que ¡17 victorias!, incluyendo la general de una vuelta en Holanda y una etapa en la Vuelta a España, además de cuatro en la Vuelta a Polonia, ambas WorldTour y ante parte de los mejores sprinters del mundo. Sigue en el Skil (que ha cambiado al imposible nombre de It4i) y es de esperar que no gane tanto, pero también puede ganar mejor.

Visconti: tres años después el italiano vuelve a un gran equipo, el sorprendente Movistar. Sorprendente porque nunca han tenido un corredor de sus características y nacionalidad, y porque tendrá que encontrar su espacio entre Valverde, Ventoso, Lastras y Rojas. Lo más seguro es que lo especialicen en el calendario italiano. También es probable que no aguante mucho en el equipo. Veremos.

Dani Moreno: competirá con 31 años y un caché creciente. El caso de Moreno es el del enésimo corredor español que va mejorando a través de un camino tortuoso y no muy esperanzador. El año pasado hizo un temporadón trabajando de gregario siempre, y aún así colándose en el top-ten de grandes carreras, clásicas y vueltas de tres semanas. O estalla, o revienta.

Gesink: este año el Rabobank, tras la brillante experiencia de los españoles en 2011, sólo ha fichado a Mark Renshaw, el sprinter-lanzador de Cavendish. Gesink, que fracasó en gran parte del año, ha visto como su espacio natural en el equipo se ha visto acortado por la espléndida eclosión de Kruijswik y Mollema. Él parece mejor, pero también se cae de una manera alarmantemente frecuente. Un año decisivo para ver qué corredor va a ser.

Leopold König: el brillante checo tendrá la ocasión de disputar el Giro de Italia, tras la invitación cursada a su equipo, en gran parte por la proyección de este talento. Escalador de raza, al que es una maravilla ver subir, acabó segundo en Austria, tercero en L´Ain y quinto en Gran Bretaña. Tiene 24 años y todos los ojos encima.

Romain Sicard: tras perderse todo el año pasado por una lesión de esas ignotas, y con extraños rumores en los que no queremos creer, el vascofrancés fue pillado borracho al volante. Su equipo lo respalda, pero nadie respalda a su equipo: nadie con dinero y nadie con dos dedos de frente. Se la juega esta temporada, y se juega ser alguien que cuenta o el nuevo Aurelien Passaron.

Rafael Valls: el supuestamente talentoso valenciano ha firmado un 2011 de pena, pese a lo cual ha fichado por el Vacansoleil. Si, si: el mismo equipo que fichó a Mosquera y Riccò hace justo un año. Ahí va a encontrar un ambiente donde será el único español en una plantilla de 29 corredores, y con las mismas características que los emergentes De Gent (mucho ojo) y Poels. Otro que estalla, o revienta, o dura un año.

Richie Porte: tras su increíble debut en 2010, el año pasado se tiró en el carro de Contador todo el año. ¿Resultado? Paso al Sky, y no al GreenEdge australiano. En el Sky no hay muchos espacios (Wiggins, Thomas, Urán, Froome, Rogers, Lovkvist, Cavendish y su tren), salvo que se especialice en el calendario italiano-español. Se juega quedarse en un buen contrarrelojista, cuando parece que da para más.

En el capítulo general, será sumamente interesante seguir la previsible explosión interna del superBMC en las clásicas ( Gilbert, Hushvod, Ballan, Van Avermaet) y el desempeño de Bruyneel guiando a los Schleck y a Cancellara. Nos vemos a final de temporada con estos mismos nombres, y a ver que ha sido de ellos.
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El Farnese Vini, invitado al Tour de Flandes junto a otros equipos de poca monta: la de puertas que abre Pozzato. Esperemos que aproveche su (última) oportunidad.
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La España profunda de la pandereta, en este caso de la gaita. Cangas de Onís, diminuta villa asturiana con grandes aspiraciones, ¡quiere albergar una etapa del Tour!, cuando dista 500 kms. de la frontera francesa. ¿500.000 euros? Eso no es problema. ¿Apoyos? Preguntamos a los ciclistas, que en estas cosas son ecuánimes y objetivos, igual que si preguntas a un motero sobre asfaltar una playa. Toda la noticia huele a petromocho, especialmente la última frase, pero da miedo eso del "director general de Política Deportiva del Principado de Asturias, Marcos Niño, gran aficionado por cierto al ciclismo, ya se ha informado, el cual ha mostrado gran interés por el proyecto", aparte del horror gramatical. Considerando lo que gusta la pandereta, la gaita y el grandonismo en los que rigen las políticas públicas en Asturias, a lo mejor ese "sueño" del que habla el titular se convierte en realidad. Mientras tanto, dejemos que muera la Vuelta a Asturias. Hay que defender "lo nuestro".
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Gómez Peña, bien conocido por sus fechorías, es capaz de construir una crónica de inicio de temporada cargando toda la culpa en la lentitud de la justicia. Como es Gómez Peña, el mismo que atacaba vilmente a Manzano por el simple hecho de hablar de lo que sabía y había experimentado, no dice en ningún momento que gran parte de ese retraso se debe las increíbles técnicas dilatorias que utilizan los abogados de Valverde y Contador, las figuras de su devoción. Sin ánimo de ser exhaustivos, me salen una máquina de la verdad, un recurso al Tribunal Constitucional suizo, un peritaje vacuno y el ocultamiento interesado de una bolsa de sangre perfectamente identificada. Gómez Peña pide rapidez, y en estos dos casos se podía haber aplicado inmediatamente: positivo y sanción tiene que ir parejos; bolsa de sangre y sanción también. Gómez Peña sabe cómo y lo escamotea al lector: mejor presentar a sus dos bienamados como víctimas de la justicia.

Después dice López-Egea, el colega suyo de El Periódico, que ataco gratuitamente a sus compañeros;  no, no: se descalifican ellos solos. Vosotros solos. Y si, lo hago gratuitamente, sin pedir nada a cambio, simplemente un poco de decencia en el ejercicio de vuestra profesión.

13 enero, 2012

El certificado médico de Contador (el otro)


Uhmmmmmmm...........

Fue y sigue siendo una de las entradas más populares de este modesto blog, y no ha perdido un ápice de vigencia, al igual que el certificado médico al que alude. Hay cosas de las que nunca se cura uno.

Al parecer, Alberto Contador tiene no uno, sino dos certificados médicos a presentar en todos y cada uno de los controles antidopaje que le hagan: el conocido -de manera subrepticia al final de un largo reportaje en verano de 2007, como se explica en el anterior enlace- para la epilepsia, y el popular y hasta ahora desconocido certificado para justificar un hematocrito natural del 52%.

Lo cuenta hoy Arribas a su manera en El País. Y si, se puede volver a decir lo subrepticio, porque hay cosas que nunca cambian y de las que no se cura uno, insisto: en medio de dimes, diretes y cotilleos sobre el resultado que la AMA emitirá la próxima semana sobre el caso solomillo, Arribas cuela de rondón y al final que Contador tiene de manera natural un 52% de hematocrito.

Lo del certificado lo digo yo, claro, pero se infiere. Dado que la UCI considera que los porcentajes de hematocrito por encima del 50% son indicio de dopaje (o de riesgo para la salud en el lenguaje edulcorado), Contador tiene que acreditar esa condición natural, de origen (esto es: opuesto a lo artificial, o a lo dado) con un documento que cuenta con el visto bueno de la UCI.

Evidentemente, la noticia está aquí y no en la chatarrería que cuenta -una vez más- Carlos Arribas. Que Contador disponga de un certificado médico de este tipo, del que no se sabía nada hasta ahora, obliga a una pregunta, visto que no hay un titular ni un artículo específico y todo se pierde entre bloqueos a Asheden -ya habrá tiempo de hablar la próxima semana de esto- y los trucos de tahúr habituales de este otrora prestigioso periodista.

¿Desde cuando? Arribas lo sabe perfectamente. Al fin y al cabo, él mismo publicó que Santiago Botero, cuando aterrizó en Europa, tenía esperándole un certificado médico expedido por Eufemiano Fuentes donde se acreditaba que disponía de manera natural de una tasa de testosterona inusualmente elevada. Ese tipo de certificados fueron muy habituales hasta que se popularizó el test IRMS, que diferencia la testosterona endógena de la exógena, la natural de la chutada.

¡Vaya si lo sabe perfectamente! Ahí está el conocido caso Landaluze, bien conocido por Arribas, así como todo lo relacionado con el dopaje y la propia trayectoria deportiva de Contador. Eso incluye los certificados médicos: por qué se hacen, quien los firma y cuando los firma. Los de testosterona cayeron en desgracia, pero al parecer los sanguíneos y de hematocrito siguen teniendo plena vigencia, al menos para Contador.

Cunego tenía uno, por la misma cifra: 52%. Sin embargo, cuando los controles antidopaje y sanguíneos se hicieron más intensivos a partir del caso Hamilton/S.Pérez a finales de 2004, el rendimiento del italiano, al menos ese que le permitió acabar como número 1 del mundo el mismo año del escándalo Phonak, ganando el Giro (y cuatro etapas) con 23 años, decreció y nunca volvió a ser el mismo

Contador pasa a profesionales en 2003 -atención a la fecha- con el ONCE, esa familia y escuela de vida. ¿Quién era el médico de la ONCE por entonces? El mismo que viste y calza, el que está en la mente de todos. El mismo de Botero. Si el hematocrito natural de Contador es del 52%, y ya por entonces se considera el valor por encima del 50% como de riesgo para la salud (¡ay!), el madrileño contó, desde sus primeras pedaladas, con su certificado médico.

Lo contrario sería pensar que ese hematocrito fue sobrevenido, queseyo, por un accidente, pero ahí lo que vino fue el certificado para tomar medicamentos para la epilepsia. Era principios de 2005. Qué fechas tan caprichosas. Contador ha competido siempre con esa tasa de hematocrito, de ahí el celo con el que guarda su pasaporte biológico, hasta tal punto que ni su supuesto experto en la vista del TAS (Paul Scott) lo sabía en el momento de defender al madrileño. Se quedó de piedra, claro. Como todos menos Arribas, que pasa de puntillas por el asunto. Porque sabe lo que significa.
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Qué gran foto. Insuperable, de las mejores que he visto acompañando una noticia. En cuanto a la noticia en sí, que sólo se puede digerir comiendo quesadas y sobados pasiegos (atención a cómo el periodista utiliza intencionadamente la misma fórmula que empleó el paisano Cobo en la última Vuelta: "dejar lo que empezó siendo su pasión y acabó siendo su profesión", o como cae en el leísmo tan propio de esa tierra en esta memorable frase: "un Tino que en 2009 ganó la medalla de bronce en el Campeonato deEspaña de ciclocross y sin prepararle"), ¿qué comentar?. Con alusiones exculpatorias a la Operación Puerto, y con ninguna alusión a ese Kelme donde descollaba este superclase (¡qué elegancia sobre la bici! ¡qué táctica! ¡para nada la fuerza bruta, sólo la inteligencia calva!), aún así queda patente que se va del ciclismo cagando. Según el periodista, decimos adiós a "el corredor más combativo encima de una bici que ha dado esta país". Pues adiós.
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Urraburu, provocando sobre el Euskaltel y el World Tour: "Ningún otro equipo vasco, de ningún deporte colectivo, se encuentra en ese nivel de exigencia deportiva, ni compite a tan alto nivel". ¿Este año no han nombrado a la Liga la mejor liga de fútbol del mundo? ¿En qué categoría está el Athletic? ¿Y la Real Sociedad? ¿Tendrá todo algo que ver con esta otra noticia?
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Lista UCI de sancionados por dopaje en 2011.

12 enero, 2012

La hipocresía de Aldag

El padre de Rudicio, modelo de Aldag
Rolf Aldag se despacha agusto en el Sueddeutsche Zeitung ante el conocido Andreas Burkett. El antiguo escudero polivalente de Ullrich (un percherón que tiraba en montaña y llano como un jefe de filas, y que la última semana del Tour se metía en escapadas a ver si sonaba la flauta), que después confesó su dopaje sistemático durante toda su vida deportiva y que, empero, era uno de los principales directores deportivos del superequipo HTC (doble campeonato del mundo en Copenhague, por ejemplo), ha tenido a bien desahogarse una vez fuera del mundillo.

Este es el requisito indispensable: se ve fuera y por eso raja. Cuando todavía estaba dentro, nada de nada, y cuando confesó públicamente su dopaje tampoco se vio especialmente perjudicado. Al igual que nuestro conocido y siempre recordado Igor González de Galdeano, cambió el sillín por el sillón del coche de equipo con una rapidez pasmosa, o vergonzosa si tenemos en cuenta su pasado.

En el London Eye, en la salida del Tour 2007
¿Qué experiencia pudo ver el HTC en Aldag? Mucha, y no siempre buena. Aunque raras veces se presente como tal, el HTC -nacido como equipo limpio- era la continuación del T-Mobile, y su corredor estrella debutó en profesionales y consiguió sus primeras victorias con el histórico maillot magenta de la formación, algo que los medios ingleses jamás recordarán: saben perfectamente lo que implica.

Además de haber corrido diez veces el Tour, seis la Vuelta y una el Giro, la principal experiencia de Aldag es que era el mejor aprendiz de Rudy Pevenage (padre de Rudicio, según Eufemiano del Gran Poder), al fin y cabo pasó trece temporadas en el T-Mobile y siempre con Pevenage como director, que veía en el alemán el perfecto instrumento para ejecutar sus órdenes tácticas (¡Ullrich, ataca! ¡Ullrich, aguanta! ¡Ullrich, a Madrid! ¡Aldag, persigue!) en carrera.

Es con este pasado con el que Aldag pasa a ser director deportivo de una auténtica máquina de conseguir triunfos como era el HTC, un equipo donde el 75% de los corredores conseguía victoria y que tuvo momentos señeros como la Vuelta a Suiza 2009, donde consiguieron seis etapas con cinco corredores diferentes. Después en el Tour la cosa no fue tan bien, pero es algo que suele pasar en este tipo de formaciones y con estos mimbres.
Rolf Aldag, explicando cómo se dopaba. Una miaja.

Ahora dice que "la UCI no es lo suficientemente fuerte como para luchar contra el dopaje" y que sólo sigue "intereses económicos", que es una cantinela muy frecuente entre ciclistas, directores, periodistas de ciclismo (especialmente entre estos) y amas de casa. Será eso, pero cuando la UCI persigue el dopaje también recibe las mismas críticas.

"No tengo ningún interés en volver a trabajar en un entorno que no me gusta y que no cambia", dice refiriéndose a eso que nosotros conocemos como el mundillo y que él tan bien conoce, tanto-tanto que raja una vez fuera. ¿Qué querrá decir Aldag con eso de que no cambia? ¿Qué querrá decir el director hasta hace nada de T. Martin, Cavendish, P. Velits y Goss? Bah, seguro que se refiere a algo que haya visto en estos dos meses fuera de el mundillo y no lo que le ha pasado a su pupilo A. Rasmussen, finalmente indultado por la UCI a pesar de saltarse tres controles en momentos clave de la temporada.

Sin embargo, Aldag se reserva lo mejor para Holczer, el antiguo director deportivo del Gerolsteiner que siempre dijo que no sabía nada de lo que cocía dentro y que fue a juicio contra alguno de los dopados, y que esta temporada vuelve con un puesto de mucha responsabilidad en el Katusha: "no se puede decir que tienes unos altos valores morales, haber tenido una serie de escándalos de dopaje como los de Schumacher, Rebellin y Kohl y que no veías nada, como si tuvieses una venda en los ojos. Algo no funciona".

Pues no, algo no funciona. Se debería prohibir volver a ocupar puestos de responsabilidad a mánagers o directores deportivos con pasado de dopaje, así evitariamos lo de Holczer. Y también lo de Aldag, pura hipocresía en alguien con su pasado.
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El AcquaSapone de los Masciarelli, Di Luca y Garzelli, excluído del Giro. Según este último, le han dado la puntilla para dejar el ciclismo: con 38 años sería lo más normal.

11 enero, 2012

La Vuelta a España (del Norte)

Hoy se presenta oficialmente el recorrido de la Vuelta a España 2012, dos meses después de que hiciesen lo propio el Giro y el Tour. No se saben las razones de este retraso, porque el recorrido se ha ido sabiendo a cuentagotas y ayer mismo tanto As como Marca (¡ay esas fuentes comunes!) publicaban la misma supuesta exclusiva del recorrido.

Exclusiva que no es tal, y el propio nombre es bastante explícito en esto; por no tener, no ha tenido ni relevancia internacional -a ver hoy-, dado que ayer se adjudicaron las invitaciones para las carreras de RCS (Tirreno, Sanremo, Giro, Lombardía) y eso tuvo mayor interés. Ni filtrando interesadamente el recorrido de la Vuelta despierta interés.

Los organizadores han diseñado un trazado con ¡diez! finales en alto y un recorrido íntegro por el norte peninsular, evitando el calor torrante de agosto que el año pasado envió supuestamente a casa a Cavendish y Goss. También puede ser que los ayuntamientos del sur tengan los bolsillos con telarañas, como en los tebeos de Mortadelo.

La Vuelta empieza el 18 de agosto -nada menos, poco más de dos semanas desde el final del Tour y con los JJ.OO en medio- con una CRE en Pamplona, la tierra del Movistar. Al día siguiente etapa llana entre la capital navarra y la principesca Viana, oportunidad única para ver los paisajes navarros dado que esta región apenas recibe ciclismo a lo largo del año. El tercer día llega el primer final en alto, en Arrate, una cima que cualquier seguidor de ciclismo sabe que ya no produce diferencias, aunque las bonificaciones serán el botín más codiciado.

El final en alto tendrá sucesión con la primera etapa de montaña, entre Barakaldo y Valdezcaray, la popular cima riojana (para el ciclismo, especialmente en la primera mitad de los noventa), pero que por geografía, toponímia y población se puede considerar perfectamente como la cuarta etapa vasca consecutiva. Los riojanos ya tendrán su oportunidad con la insulsa quinta etapa, una Logroño-Logroño entre viñas.

La carrera prosigue hacia el fin de semana con finales el jueves en Jaca (final en alto de 3 kms. al 11%) y el viernes en el circuito para quemar goma que han hecho en Alcañiz (Teruel), para el sábado realizar una etapa pirenaica con final en el Coll de la Gallina y el domingo el retorno triunfal a Barcelona, ciudad que no se visitaba desde la chapuza de 1999 y que quiere ver salir el Tour para 2014 o 2015.

El primer día de descanso servirá para que los corredores hagan un traslado de 1.000 kms. hasta Galicia, donde se disputarán las siguientes cinco etapas, una cifra que no se recuerda en la remota comunidad autónoma. Finales en Sansenxo, crono revirada de 40 kms. entre Cambados y Pontevedra (la única de la Vuelta, seguro que hay presiones para que Rajoy vaya a verla. De hecho, la han ideado y planificado con esa pretensión), final en una cuesta de cabras con vistas a La Coruña (Ézaro, 2 kms. al 25%), otro final en Ferrol del Caudillo y cierre con etapa de montaña entre Lugo y final en el puerto de Ancares, que es ya León.

El domingo se subirán los Lagos y el lunes verá la auténtica jornada reina de la Vuelta, que será el tercer día consecutivo de montaña. Y si les suena el recorrido, a joderse, que la Vuelta siempre es innovadora y Javier Guillén y Olano dioses que han salvado la carrera: San Lorenzo -por el lado durísimo-, Cobertoria y Pajares-Cuito Negro, que es como han bautizado la cuesta de cabras con la que han prolongado el mítico puerto de montaña. Lo mejor de la etapa es que las tres durísimas subidas van encadenadas.

Tras el merecido día de descanso (tópico periodístico aquí bien empleado), etapa cántabra entre Santander y Fuente Dé, otra con final en Valladolid (¿a que son capaces de poner el final en Parquesol, para así tener otro meta en alto?), en La Lastrilla y el sábado repiten la jugada de La Bola del Mundo, como en 2010. Será que les gustó lo de Mosquera. Seguro que ni habrá un recuerdo para el único vencedor en la cima.

Habrán notado que, salvo en el caso de la única CRI, no pongo la distancia de las etapas. No tiene ninguna importancia. Desde hace años la Vuelta apenas programa etapas de montaña donde cuente el fondo y la resistencia (uno de los fundamentos de este deporte) y ha apostado por finales supuestamente espectaculares, perfectos para digerir en píldoras de YouTube y para que Nico de Vicente pueda hacer sus resúmenes con caídas y caras retorciéndose.

Con este recorrido, el principal favorito es Valverde.  Sería el justo vencedor de una carrera diseñada para arañar bonificaciones y sacar más diferencia en los finales en cuesta de cabras que en los puertos de verdad. Esa es una tendencia que ha sabido interpretar muy bien J. Rodríguez, otro al que el recorrido favorece sobremanera. Cobo y Antón podrán estar ahí, y es difícil ver a algún foráneo que no venga rebotado de alguna caída en el Tour, el auténtico maná de la Vuelta.

Las dos últimas ediciones de la Vuelta han sido espectaculares, la mejor grande del año. Sin embargo, al programar ¡diez finales en alto! lo único que se consigue es aburrir, que no venga la espectacular terna de sprinters que venían a la carrera y empobrecer el ciclismo al favorecer a una figura como el buen llegador en cuesta. Con todo, veré la carrera: al disputarse íntegramente por el norte gana aliciente para el espectador.
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Murcia te necesita ahora más que nunca, Valverde.

05 enero, 2012

Biba Balberde

Uno de enero y este deporte maravilloso que es el ciclismo ofrece uno de sus momentos únicos, irrepetibles, difícilmente comparables en otro deporte como fecha singular. Antes de la revolución de Internet había que esperar a la primera revista de febrero o a que algún periódico publicase a los corredores nacionales -y sólo estos-, hoy en día con twitter, facebook y demás instrumentos el uno de enero se convierte en una fecha entrañable para cualquier aficionado al ciclismo.

Por el maillot, la bici y la cara, la estampa de la decadencia
La razón no es otra que la presentación de los nuevos maillots de los equipos, así como ver con la nueva indumentaria a los corredores que, a fuerza de verlos durante toda la temporada, se terminan identificando con su equipación como si fuese una segunda piel. Eso pasa en el ciclismo, y pasa el uno de enero por razones contractuales aunque no se dispute carrera de relieve desde hace dos meses y medio: en otros deportes este momento se extiende durante semanas.

Es un momento único favorecido por las nuevas tecnologías que permite ver a Gilbert con su maillot del BMC donde los reflectantes de las mangas hacen que parezca que tenga superpoderes, a Cavendish con la palabra Sky en el maillot más bello del ciclismo, a Pozzato con la pobre casaca del Farnese y la horrible bicicleta Cipollini -reflejo tipográfico de su ego- o, por no ser muy extensos, a Freire con un maillot diferente al naranja del Rabobank.

Ídem, con el añadido del fondo apocalíptico
Todo en un mismo día, lo que podría ser ocasión de celebración y de nuevos encuentros con este deporte tan maltratado por los que viven de el. Sin embargo, no falta siempre el que aprovecha la ocasión para hundir un poquito más a este deporte, lo poco que tiene de credibilidad y encima pretende hacer pasar la ocasión como si de otra cosa se tratase.

Ayer se presentó el Movistar, el único equipo español de primera fila que queda. La conocida epopeya navarra, cuyo mayor éxito no reside en llevar camino de los 30 años en el ciclismo de élite, sino en haber conseguido esquivar todo el lodo y la hiel con un habilidad sorprendente, sigue con su conocida política de hacer pasar por santos a auténticas calamidades de este deporte, y si en el camino se queda la credibilidad no es ningún incoveniente.

Si en el pasado colaron en el podio del Tour de Francia 83 a un descalificado por dopaje de la victoria en la Vuelta 82, si Stephane Heulot y Thomas Davy dijeron que en ese equipo se dopaban con EPO, si consiguieron hacer de un corredor incapaz de ganar una carrera de pueblo como Mancebo en alguien con posibles  ("tu vete al doctor, Paquito"), ¿que no iban a hacer con Valverde?

El corredor murciano cumplió sanción el 1 de enero pasado. Como ya se había anunciado, ha vuelto por el mismo sitio donde se fue: en el equipo navarro, que en el entretiempo de dos años de nada ha cambiado patrocinador y ha vuelto a un color muy familiar a Valverde, como se puede ver en el casco tipo Kelme. Aquí, como si no hubiese pasado nada.

Hasta el propio protagonista ha vuelto diciendo que es inocente, que el análisis del ADN de su sangre se hizo con maldad (¿también en el TAS estaban conchavados en su persecución?) y encima con capoteros como el periodista Sergi López-Egea de El Periódico, que si en su día fue pionero en publicar cómo llegó la sangre murciana a Italia, ahora es el primero en mostrar su fervoroso apoyo a Piti mediante twitter y futuros servicios desde su trinchera regional.

Y con él, otros tantos. Los ya conocidos aduladores de la escuela navarra y todos los que sumarán al retorno de Valverde sin ningún ánimo crítico, como si nada hubiese pasado. Como si todo fuese un accidente en el camino, o una conspiración, y no un ciclista condenado por dopaje. Un ciclista que fue expulsado de la competición cuando era el número uno del mundo (mayo de 2009) y que dice que va a volver el que era.

Paisaje español con corredor. De fondo.
¿Número uno del mundo? Será difícil. Sin embargo, también es difícil que jamás rasque bola en el Tour de Francia, y ya para la edición de 2012 (con 90 kms. contrarreloj) sus jefes lo dan como favorito. Será que el uso del Prozac se ha extendido hasta en los coches de equipo, o será la insufrible costumbre de vender humo, especialmente a los patrocinadores, que han tenido que aflojar más dinero para hacer hueco a Cobo, otro ciclista intachable para un equipo que "tiene que dar ejemplo".

Sea como fuere, el hecho es que la imagen de Valverde con el maillot del Movistar ya supone la primera noticia de la temporada. Al mismo tiempo, también supone un hito ineludible -así como toda su trayectoria- para que dentro de unos años podamos explicar lo que eramos y en lo que nos hemos convertido: en el nuevo boxeo, en el deporte del todo vale (¿a cúanto se venderá la Lieja este año?), en el circo de los monstruos.
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Brajkovic anuncia en su twitter tal cosa como esta: "I've been just told that I was racing with mononucleosis this year. Explains many things". Hombre, que se entere ahora de algo que merma su rendimiento suena un poco a excusa barata. El esloveno pasa la próxima temporada del establo de Bruyneel a la cuadra de Astana. Y diciendo estas cosas. Como siempre, un corredor a seguir.
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No se dejen engañar: la auténtica noticia está al final. Se entrena en Alicante. Y menudos resultados que tiene. Fuera de su país, claro.

15 diciembre, 2011

Objetivo: recuperar a Pozzato

Despierta Pozzato, último nº de BS
En Italia están en campaña. El 2011 se cerró igual que en 2010 o en 2009, con ninguna victoria de un nacional en grandes clásicas. Es más: ni siquiera están cerca de conseguirlo (el mejor resultado fue el 2º puesto de Bennati en G-W), porque no hay corredores de la talla suficiente (Bennati nunca lo ha sido ni nunca lo será) y porque el supuesto relevo está muy verde y no se sabe si llegará.

De todos modos, este desastre para un país sin el cual no podría entenderse el ciclismo estaba anunciado. Alargando la vida de sus corredores más exitosos (Bettini se retiró con 34 años, ejemplo que no han seguido ni Petacchi, ni Di Luca, ni Rebellin) se cierra el paso a otros y rara vez se vuelve a lograr un gran éxito.

La generación de engarce quedó descabezada con la caída en el infierno de Ballan, un corredor del que un médico dijo que "lo debe todo al dopaje" (y no es poco, habida cuenta de que ha sido campeón del Mundo y de Flandes) y que todavía tiene un juicio pendiente, además de una situación profesional nada halagüeña (se ha quedado en el BMC con Gilbert, Hushvod y Van Avermaet) y ahora se intenta recuperar a cualquier precio a Pozzato, el corredor más dotado, más elegante y ¡ay!, el más inconsistente.

Ahí está la portada de Bicisport de este mes, o una reciente entrevista en Gazzetta. Sin embargo, la situación tampoco se presta a muchas esperanzas. El próximo año Il Principe correrá en un equipo menor, un equipo que tendrá que mendigar las invitaciones para las clásicas del norte, y que ya por descontada su participación en las carreras italianas, donde a veces se producen sorpresas. Sinceramente, el Farnese Vini no parece el mejor equipo para relanzar una carrera.

Con el paso de Visconti al Movistar (veremos a ver qué hace, los navarros nunca han tenido un corredor así) el equipo de Luca Scinto le dejó su hueco a Pozzato, cuyos tres años en el Katusha sólo se pueden calificar de decadentes y muy mal enfocados. Gracias al imprescindible portal cqranking.com se puede ver una curiosa estadística que da alguna explicación sobre el trienio ruso del corredor italiano.

En 2009 Pozzato fue el ¡séptimo corredor del pelotón! que más kms. de competición disputó, sólo superado por Gilbert en cuanto a jefes de fila se refiere. Ahí, navegando entre un pelotón de gregarios y un corredor que clama al cielo lo que consigue en la carretera, sorprendía encontrar un nombre que, de figurar en alguna estadística, sería la de victorias de prestigio. En 2010 el caso no fue mejor: octavo, y esta vez como único corredor destacado. En 2011, el año del auténtico naufragio de Pozzato (una única victoria, y en octubre, y apenas un puesto destacado), ya cayó en el pozo del anonimato.

El dato es todavía más sorprendente si se tiene en cuenta que muchos de los corredores que están en los primeros puestos son habituales de la fugas: Hoogerland, Voigt o Voeckler.Tiene su lógica, al margen del rol que desempeñen en el pelotón: cuantos más kms. de competición tengas, es más probable que te hayas metido en fugas.

Sin embargo, Pozzato es un corredor alérgico a la fugas. En 2010 se metió en la fuga de la etapa de montaña de la T-A, y lo hizo porque pasaba por la zona terremotata de L´Aquila. Él mismo se mostraba sorprendido de la novedad, y decía que no recordaba cuando había ido fugado la última vez...Pozzato es un corredor para rematar una carrera, y ahí están los inolvidables ejemplos de la Sanremo 2006, la Het-Volk 2007 y Harelbeke 2009, obras maestras en su género.

Pozzato, compitiendo mucho, pierde. Pierde todo lo que gana ante esos críticos que siempre lo acusan de vago, indolente y de arrugarse: por lo menos compite a lo largo y ancho, cosa que muchos de los grandes corredores con los que se tiene que codear no pueden decir. Y va perdiendo su vida deportiva. En el Farnese volverá a las andadas de competir mucho, porque el calendario es limitado, y encima en citas menores.

Mientras tanto, las típicas promesas de muñeco roto e italiano: "quiero ganar porque he renunciado a los dulces, cremas y galletas por la mandarina, el melón y el kiwi", que inevitablemente lleva a recordar a Ivan Basso y su sandía, o directamente las promesas de tantos y tantos deportistas talentosos caídos en desgracias varias. No suena muy optimista, la verdad.

Sin embargo, Pozzato lo puede todo. Queda lejos aquella esperanza de sus años mozos de que algún día pudiese ganar todas las grandes clásicas del calendario, pero la mejor versión del italiano sería el rival más temible para Cancellara y Gilbert en Sanremo y pavés, al menos mientras esperamos a ver en qué evoluciona Goss. Por eso el objetivo de recuperar a Pozzato: porque es prácticamente increíble que la última gran clásica de un italiano haya sido el Lombardía de Cunego en 2008. Y porque no hay nadie más en el banquillo tricolore. Además, con Pozzato en liza, ganamos todos los aficionados. Incluso cuando corre para que no ganen los demás.
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Entrevista a Freire en Bicisport. Con 36 años hará el mismo calendario de siempre y con los mismos objetivos, como si el tiempo no hubiese pasado. La ilusión está muy bien, pero no puede justificar todo. Por su clase, se despedirá con honor.
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Por fin la esposa de un ciclista rompe su silencio. Se trata de la mujer de Thor Hushvod, un corredor que tras ganar el Mundial 2010 dijo que jamás en toda su vida profesional había visto doping. Ya saben lo que pueden esperar en esta entrevista viendo el tipo de revista y la especial relación de pareja.
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Piero Fassino, reciente alcalde de Turín y uno de los pocos políticos italianos que no dan vergüenza ajena, quiere convertir la ciudad en una capital del deporte. La fórmula ya parece agotada, pero al menos supone un buen respaldo a esa idea de llevar el Mundial 2016 a este lugar de Europa, durante mucho tiempo emparentado con el ciclismo íntimamente.
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Se empieza haciendo una loa a un libro que probablemente no haya leído (aunque sí visto las fotos) y se acaba desvariando de la manera más miserable: "El ciclismo, gracias a la escritura de autores todo terreno como Vallbona o el periodista Xavier G. Luque, de narradores como Javier García Sánchez (autor de la celebrada novela El Alpe d'Huez) o la oralidad de comentaristas tan bien informados como el periodista Carlos De Andrés o el ex ciclista Perico Delgado, ha generado un lenguaje rico para relatar el montón de detalles que confluyen en una carrera ciclista y la transforman en un evento capaz de integrar apasionantes acciones deportivas en un paisaje a menudo desconocido".

¿En serio? ¿Esos nombres? Como mucho el último, el que menos intenta pasar por periodista, y que tiene una gran capacidad para inventarse palabras -en el fondo, dice palabras existentes pero las dice mal-, pero especialmente situaciones y carreras.

14 diciembre, 2011

Astarloza ha vuelto


El ciclismo español se apresta a recibir a Valverde el 1 de enero. Sin embargo, desde el 1 de agosto -cuando cumplió los dos años de sanción por consumo de EPO- otro representante destacado de nuestro pelotón compite en carreras oficiales y con dorsal.

Al igual que el murciano, el corredor protagonista de hoy cumplió sus dos años entre acusaciones de una velada trama en su contra, sin reconocer en ningún momento culpa alguna. Al igual que el murciano, este corredor ha vuelto en el mismo equipo en el que estaba cuando su sanción, demostrando que no es el único que cree en una conspiración contra sus intereses, que viene a ser lo mismo que creer en la inocencia de un dopado.

Más o menos está todo aquí: desde el titular, hasta el enlace a la inolvidable rueda de prensa de aquel verano de 2009, hasta el nombre del protagonista, que seguro que no se les escapa. En estos dos años y medio transcurridos hay muy poco que añadir, en parte porque el protagonista ha mantenido un escrupuloso silencio -ya lo hizo tras la rueda de prensa y el positivo, donde no acusó a ningún médico ni a su equipo: se ha sabido comportar bien y por eso ha vuelto por donde se fue- y porque su retorno en agosto ha sido a un nivel muy inferior al mostrado cuando tomaba EPO.

Sin embargo, Mikel Astarloza, ciclista sancionado por dos años por consumo de sustancias dopantes, ha dado una entrevista a un medio de su terruño, esa Guipúzcoa tan próspera, tan bonita y tan paleta a la hora de defender a los "nuestros", que son los "suyos", y más en un caso tan claro como el del corredor de Pasajes. Fíjense que el periodista todavía escribe "presunto positivo".

Según este mismo juntaletras, "aún resuenan los puñetazos del guipuzcoano sobre la mesa del hotel Amara Plaza ante la que defendió su inocencia", aunque sin embargo, un poco más adelante, realiza esta impactante pregunta: "¿Qué queda de su rueda de prensa en el Amara Plaza nada más conocerse la noticia, en agosto de 2009?". ¿No habíamos quedado que el puñetazo acompañado del "¡lo juro!" todavía resonaba? En fin. Pues al parecer lo que queda es un recurso ante los tribunales ordinarios de justicia, porque Astarloza rechazó ir al TAS -el veredicto estaba muy claro-, y quiere que le suene la misma flauta que a Heras. La flauta de Hamelin, la que encantaba a las ratas.

Astarloa sigue diciendo que es inocente: "Sí, sí. Por supuesto (convencido)", donde el paréntesis es un nuevo añadido del periodista semianalfabeto que está agasajando a este ciclista inocente. Preguntado por el caso Contador -pero sin ser citado así- y sobre si tiene envidia sobre cómo ha ido de ágil en el terreno judicial, el guipuzcoano lo vuelve a tener muy claro (convencido): "Cada uno sabe cómo es su caso, y tiene que ser consecuente con lo que ha hecho o con lo que ha dicho". Bueno, pues aquí está la rueda de prensa de agosto de 2009 de Astarloza.

Tras hablar del trato recibido por su entorno en estos dos años -el mismo trato que los guipuzcoanos reservan para los suyos, especialmente si son víctimas de una conspiración-, habla sobre su retorno a la competición en Burgos 2011: "Siempre he sido muy competitivo. Tuve la suerte de que estaba a un buen nivel, y podía permitirme el lujo de llegar trabajando hasta los kilómetros finales. Terminaba cerquita de los primeros, y eso te hace sentirte más corredor". No es lo que aparece en las clasificaciones, pero bueno: tengan en cuenta que estamos hablando de un corredor que incluso yendo con EPO le costaba mucho esfuerzo realizar una clasificación entre los diez primeros, vista su absoluta nulidad al sprint.

Reconoce que iba a ir a la Vuelta, pero se cayó del nueve del Euskaltel (su equipo, y también el de tantos otros como él) en algo que "para mí supuso un palo muy grande no correr la Vuelta. Me pasé todo el 2011 preparándola, desde el primer día de enero. Pero después de Burgos el equipo decidió que no me iban a llevar, y sinceramente me fastidió muchísimo". ¡Una pena esa jugarreta de su equipo! ¡Esperemos que no tuviese nada que ver con el pasado de Astarloza! ¡Es inocente!

"Mira, si te soy sincero, todavía no he logrado entender por qué no corrí la Vuelta. Pero bueno, tampoco he querido insistir más en el tema". Yo tampoco he entendido por qué un corredor con un positivo de tomo y lomo ha vuelto con el mismo equipo donde fue pillado; lo entiendo si me meto en cosas del etnicismo, Carmen de Mairena y our boys, pero si que coincido en que tampoco es cuestión de incidir más en el tema: está a la vista de todos.

Según el periodista, Astarloza protagonizó la escapada del día en Lombardía. Cualquiera que viese la carrera le daría ese título a Nibali, que se escapó a 62 kms. de meta, pero parece que todo mérito es poco para el corredor querido, que simplemente fue de apripista -sagaz expresión italiana-, igual que los corredores ucranianos y Pavel Brutt en cualquier carrera que se disputa en Italia. "Sabía que era una locura meterme en la escapada desde el principio, pero me apetecía ese capricho de pasarme toda la prueba en fuga. Fue curioso, porque en una clásica Pro Tour como esa, las escapadas suelen coger diez minutos por lo menos. Pero aquel día a nosotros no nos dejaron ni tres". Es que te tenían miedo Mikel, al igual que los fabricantes de mesas.

Tras hablar de su calendario para 2012, y de fantasías como levantar los brazos en una etapa del Tour -insisto con que es un corredor con serios problemas para ganar, y encima el pelotón no le deja coger diferencia- termina con una apelación a su motivación y las ganas de que Euskaltel prolongue su patrocinio del equipo.

Pues no se. Sinceramente creo que sin el Euskaltel el ciclismo no perdería gran cosa y el ciclismo vasco podría crecer, algo también extensible a Astarloza en particular. A mí de todo este asunto lo que más me preocupa es saber que ha sido del Astarloza Talde, los menores de edad alineados y alienados que arroparon a Astarloza en su mítica rueda de prensa. ¿Habrán crecido? ¿Seguirán pensando lo mismo? ¿Nadie se plantea aquí las preguntas más básicas, como que hace esta persona compitiendo como si nada mientras se intenta buscar patrocinio e imagen de limpieza en el ciclismo?
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Peligra la Vuelta a Castilla-León. Como posibles soluciones ya se habla de pasar de cinco a tres días de competición. Yo propongo que López-Cerrón, que llevó a esta prueba muy menor a contar con una participación digna de gran vuelta, ofrezca a los incautos patrocinadores que tienen que salvar tan magno evento una ración del mismo solomillo de Irún que llevó a Contador. Por mantener todo en casa.
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Entrevista a S. Sánchez, que prácticamente tiene sección fija en este modesto blog. "Para un deportista, una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos es lo máximo". Hombre, eso si eres gimnasta, jinete o atleta. Si eres tenista, futbolista o, como en este caso, ciclista, hay otras pruebas mucho más prestigiosas dentro de tu disciplina deportiva. El mismo S. Sánchez se da cuenta y añade: "En el mundo de mi deporte, el ciclismo, el Tour de Francia es lo máximo, hay una tradición e historia inigualables, y conseguir etapa y maillot de la montaña en la carrera más prestigiosa es otro hito", por lo que queda todo equiparado. Y a favor del que lo dice.
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Carabias, el periodista de ABC que en su día publicó cositas de la OP y que desde entonces muestra indelebles muestras de adhesión nacional, se marca este reportaje sobre la OP, lleno de errores y omisiones. Interesadas, claro. Por ejemplo, de Isidro Nozal afirma que "llegó de casualidad al ciclismo y con la misma contingencia accidental lo dejó hace unos años", cuando la realidad es que siguió en Portugal y dejó el ciclismo por un positivo por EPO en 2009. Eso sí, será que todo también era casualidad; del juez de la OP, que "el 23 de noviembre abrió juicio oral", pero este debe ser mudo, porque no hemos sabido nada, aunque sí que ese día establecía que abría juicio; que la OP fue impulsada por "el gobierno de Zapatero personificado en Lissavetzky", y no por un juez y la Guardia Civil, aunque estoy seguro de que Carabias estudió en algún momento la división entre poderes en un Estado; de Beloki no dice que trabaja activamente y con un papel destacado en la revista de ciclismo referencia en este país; de Heras dice que ganó cuatro Vueltas y "fue desposeído de una"; de Manolo Sáiz que llegó a conseguir "una relevancia social de primer orden por su discurso innovador en un deporte que generaba una gigantesca industria" (relevancia-social-de-primer-orden, han leído bien); de Eufemiano Fuentes, por fin, no dice que continuó con el dopaje (como quedó a la luz con la Operación Galgo), sino que insiste sobre la mentira de estos seis años: que tiene un empleo normal y mal pagado, que para eso ponen la cantidad.

A Carabias le gusta mucho la Fórmula-Uno. También le debe gustar ir oliendo los tubos de escape. Sólo con una intoxicación de plomo en el cerebro se explican algunas cosas.

07 diciembre, 2011

Más clavos para el ataud del ciclismo

Me apetecía poner esta foto
¿Cúanto cuesta ganar una Lieja-Bastogne-Lieja? Probablemente, la mayor parte de los aficionados al ciclismo creerán que pasar a la historia no tiene precio, que obtener la victoria en la carrera más antigua del calendario no se puede comprar, porque directamente no se puede vender.

Pues no.

Una vez más, el deporte en decadencia y retirada que es el ciclismo vuelve a superar con crudas dosis de realidad a la ficción más lujuriosa. Esta vez también supera a las leyes de la economía, puesto que hay oferta y demanda coincidentes, y las hay sobre un bien muy escaso: nada menos que la Lieja-Bastogne-Lieja, La Doyenne.

A Vinokourov le hackearon el otro día su cuenta de correo electrónico. Es algo relativamente fácil si no se tienen en cuenta las debidas precauciones, e incluso tiene algún precedente en el ciclismo cuando le pasó lo mismo a M. Rasmussen tras el escándalo del Tour 2007. El kazajo denunció el hecho, y advirtió que no toleraría que se publicase su contenido.

Bueno, pues han salido a la luz en el semanal suizo L´Illustre, que mezcla cotilleos con denuncias y poca cosa más, que estamos en un país discreto. El primer contenido conocido de los correos -y es que estamos hablando de Vinokourov, nada menos que el corredor que moviliza los recursos de un Estado para su mayor gloria personal, aunque para esto no hace falta salir de nuestro país- se refiere a un hecho que en su día ya causó mucha controversia.

Una ley no escrita del ciclismo decía que aquel corredor que vuelve de una larga sanción por dopaje ya no es el mismo de antes. Lo dice la lógica y el sentido común de no volver a ser pillado en lo mismo. Vinokourov protagonizó un positivo de libro en pleno Tour 2007, y volvió en 2009 ganando carreras menores, para en 2010 imponerse nada menos que en la L-B-L tras una fuga con Kolobnev, carrera que ya había conquistado en 2005. De manera similar, pero eso lo veremos más adelante.

El panorama que dejó esa carrera fue desolador: por primera vez en mucho tiempo el público abucheaba al ganador, una actitud que después se ha repetido varias veces. El ambiente de tongo por el triunfo de Vinokourov no escapaba a nadie.  Lo que los e-mails robados a Vinokourov ha venido a confirmar es que el tongo era mucho mayor.

Kolobnev vendió la carrera a Vinokourov. Una Lieja-Bastogne-Lieja. Como si el ruso tuviese muchas victorias semejantes. De hecho, no tiene nada parecido: ni una clásica de un día medianamente prestigiosa. Pues nada: vendió la carrera por 100.000 euros y, la cosa más extraña, por simpatía hacia Vinokourov y su situación.

Aquí se puede leer un extracto, donde también se ve el papel de la mujer de Kolobnev (que no estaba nada convencida del trato), un papel bastante común en su rol y que siempre, en todas las noticias de escándalos en el ciclismo, se ha querido escamotear interesadamente. Imaginénse la situación: el ruso llega a casa tras ser segundo en la L-B-L y le dice a su mujer "pude ganar, pero escogí 100.000 euros". Normal que no le gustase el trato: sólo ganar una carrera de ese prestigio hubiese aumentado el doble el caché de un corredor como su marido.

O Kolobnev tiene un claro problema de cognición -no descartable viendo sus twitters y cómo y con quien gestiona su imagen- o hubo algún otro tipo de trato, de ese que no aparece en un simple e-mail, y que ni siquiera se puede contar a la mujer. A saber. El ruso termina su e-mail con su cuenta bancaria y la petición de un borrado del mensaje -que obviamente no se produjo-, porque si no "me van a cortar las bolas como esto transcienda".

¡No hombre, no! No hay que ponerse tan dramáticos. Si no le cortaron las bolas tras el positivo del Tour, o su exoneración por la Federación Rusa (la UCI ha recurrido y se verán las caras en el TAS), el corredor representado por el hijo del presidente de la UCI (lo siento, el mundo es así de puerco y no lo he inventado yo) puede estar seguro de no acabar como Farinelli.

Al fin y al cabo, era una pieza ya cobrada. Incluso Vinokourov, al que este último escándalo probablemente lo aleje de su re-regreso para 2011, donde quería precisamente retirarse corriendo la L-B-L. ¿No les parece casualidad que poco después de anunciar este objetivo hayan salido filtrados estos mails, sobre esta carrera en 2010, y con estos dos protagonistas ya suficientemente marcados?

¡La de mails que tendrá Vinokourov y que no han salido! Por dejar volar un poco la imaginación, si yo fuese el hacker o el semanario suizo, me hubiesen interesado mucho más lo relativo a la relación del kazajo con Michelle Ferrari (su médico personal y de parte de la plantilla del Astana) o los relativos a Contador durante 2010. Será que están escritos en kazajo y por eso no han salido. Por cierto, ¿en qué lengua creen que se entendian Kolobnev y Vinokourov en sus misivas?.

McQuaid ya ha anunciado que se investigará y que el reglamento comporta sanciones. Veremos. De momento, de esta penosa historia se sacan nuevas y valiosas enseñanzas para el que quiera narrar el hundimiento de este deporte centenario, una situación a la que lo han llevado sus protagonistas y no una imaginaria mano negra que quiere el mal para este deporte.

La principal, ya sabida pero rara vez vista con estas pruebas, que las carreras se compran y se venden, y que todo el mundo tiene un precio. Y no importa que tipo de carrera sea. Ya se vió en el Mundial de 2003, cuando un Astarloa todavía caliente dijo que Bettini le había ofrecido "un maletín lleno de dinero" con tal de ayudarle a ganar el Mundial. Astarloa ganó la carrera, Bettini negó todo y siguieron tan contentos. ¡Un campeonato del Mundo!.

Y la segunda, que el fenómeno es más corriente de lo que se piensa y que parece rodear a algunos corredores. Vayamos a 2005, cuando Vinokourov ganó su primera Lieja. Se escapó a ¡51 kms.! de meta con Jens Voigt, con el que fue relevando sin que el pelotón pudiese recortar nada, hasta que en la última subida el gigantón alemán se quedó entre grandes muestras de sufrimiento y novoy-novoy-novoy.

Tras ver cómo se dilucidó el resultado final de la Lieja de 2010, con idéntica situación e idéntico vencedor, viene también a cuento recordar como Voigt regaló la etapa reina del Giro 2006 a Gárate, poco después de estallar el escándalo de la Operación Puerto que afectaba directamente a su líder Ivan Basso. A saber qué favor se pidió a cambio, monetario o en especie.

Bueno, pues este es el ciclismo realmente existente: no es ya que la mayor parte de los aficionados se estén dando cuenta de que la competición está adulterada porque unos van con la dosis extra y otros con la dosis menos extra, sino que encima la etapa reina del Tour 2010 con final en el Tourmalet acaba con un palmoteo entre amigos y se venden sin apenas tapujos y a un precio para nada fantasioso o fabuloso una carrera como la Lieja-Bastogne-Lieja.

Esto se muere, amigos. En los mails también se ve que Kolobnev está "contento de que no haya ganado un local", en referencia a los belgas. Y en la lamentable referencia que Arribas realiza hoy al asunto, y al nivel de su papel de sepulturero de la poca credibilidad que le queda a este deporte, aprovecha para recordar que "Valverde terminó tercero en la Lieja de 2010". No, no: Valverde fue descalificado de esa carrera por su dopaje durante la Operación Puerto, y no aparece en los registros. ¿Saben que es lo más gracioso? Que este corredor vuelve en enero sin haber pedido perdón, y sin reconocer los hechos. Así, todos juntitos y de la mano, hacia el abismo.
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Entrevista a dos bandas con S.Sánchez e Igor Antón. Tremenda la recomendación de El volcán de Barakaldo al entonces joven asturiano: "Tú Samu, aquí hasta que te echen"; el ejemplo de Roberto Heras (¿puede ser un referente a la hora de saber lo que hacer cuando se deja el ciclismo? No "dejó el ciclismo", lo echaron; pone recursos judiciales; y monta ferias y romerías en su honor); y bueno, como hablan de dinero en gran parte de la entrevista.
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"La entrada será libre hasta que se completen las 900 plazas del aforo". Que ya es llenar. Al día siguiente -y la foto lo atestigua- se dice que "se registró una gran entrada". Todo acabó con una cerrada ovación, porque es de los suyos, como también lo fue del Kelme y del UsPostal.
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Jo, hace falta tener la cara muy dura para llamarte Carlos Sastre, haber estado en el ONCE, CSC, Cerveló y Geox y decir sin ruborizarse "La verdad cierra puertas, pero si eres paciente, al final las abre".
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(Pongan el mismo inicio del anterior suelto y cambien el nombre por "Alberto Contador"): "Nunca me he dopado y siempre me he rodeado de personas que rechacen (sic) el uso de sustancias dopantes"
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¿Un Mundial en Turín? Todo parece muy cogido por los pelos, pero la sola idea ya resulta fascinante.