Hace unas semanas un lector me preguntaba por Eufemiano Fuentes y su suerte. Yo le dije que fuese un poco paciente y que, con un poco de fortuna, a lo mejor antes del Tour podía poner algo. La condición es debida a las propias limitaciones de este blog, que nunca podrá ser de información y si de opinión, a pesar de que agradezco a todo el mundo los datos que me facilita. La liebre la tiene que soltar otro, no yo.
La suerte ha ocurrido en forma de noticia supuestamente económica, pero de esas que siempre suele arrastrar lodos y mierdas. Resulta que las autoridades fiscales españoles han apercibido a 3.000 contribuyentes que tenían sus ahorrillos en Suiza en unas cuentas secretas que en el año 2006, junto con otras 12.000 identidades, fueron facilitadas al fisco francés en un acto de despecho y venganza de un antiguo empleado. Las autoridades de París han avisado a sus colegas de Madrid y así transcendió ayer al gran público todo el asunto.
A Eufemiano Fuentes lo habíamos dejado hace ya bastante tiempo, y no por la insularidad de Canarias y su condición de territorio ultramarítimo. Como antes de su paso a la fama mundial, el canario ha vuelto a su vida discreta y detrás del telón, sin ningún periodista que le incomode o vaya a comprobar in situ la cantidad de imposturas que se han difundido -de manera muy interesada- sobre a qué dedica el tiempo libre. De hecho, lo último que supimos de él fue en otoño de 2008, cuando lo de los famosos pagos de F. Schleck en 2008 de manera desinteresada y sin pedir nada a cambio a una cuenta a nombre de Eufemiano Fuentes en el HSCB de Suiza, el mismo banco donde han pillado a estos 3.000 contribuyentes.
¿Cómo? ¿En una sede del HSBC en Suiza? ¿No será la de Ginebra? Bah, seguramente no: según la noticia, se trata de 3.000 grandes fortunas con unos 6.000 millones en depósitos, pero en el caso de Eufemiano Fuentes tenía abierta una cuenta en ese banco y en ese país únicamente para que F. Schleck le ingresase 7.000 euros por un curso por correspondencia. De todos es sabido que el hemodruida canario no maneja grandes fortunas ni cosas ajenas al fisco, y que si así fuese, el tenaz e infatigable Hacienda somos todos caería encima de él y su opaca fortuna conseguida a través de cursos CCC y pichicacas.
Resulta que el poderosísimo HSBC tiene tres sedes permanentes en Suiza (y una estacional en St. Mortiz, para cuando la temporada de esquí) repartidas en Lugano, Zurich y Ginebra. La primera, como todo el Ticino, está orientada al mercado italiano y su famosa propensión a evadir impuestos más allá de sus fronteras. La segunda es porque es donde hay que estar, de siempre. Y la tercera, que es la más importante y la destina a banca privada, es la de nuestros españolitos, no en vano Ginebra tiene más vuelos directos desde España que Zürich, por no decir que es una de las bases operativas más importantes de EasyJet, y no precisamente porque la ciudad o el país sea uno de turismo de masas: 50 destinos, más de 130 operaciones diarias. Vuelos baratos, equipaje valioso.
En fin, así es el mundo y el gran invento del secreto bancario. Al parecer, los 3.000 contribuyentes poco solidarios que han sido apercibidos por la Agencia Tributaria acumularon su tesoretto en los años 2005 y 2006, justo cuando el burro disfrazado de caballo de carreras de Luxemburgo pagaba las minutas. Eso lo pone la noticia de El País, además de las macarradas que podrán hacer estos conciudadanos que no quieren arrimar el hombro para hacer legal ese dinero, que deja al ciudadano común con cara de tonto, especialmente si su declaración ha salido a pagar. Y también a devolver, porque este sistema es injusto.
Mucho más interesante es lo que aporta Cinco Días, del mismo grupo empresarial. Como cualquier puede sospechar, eso de las cuentas en Suiza no están hechas para el ciudadano común, sino que piden "alrededor de 2 millones de dólares (1,62 millones de euros) en activos líquidos para disponer de una cuenta". ¡Coño Eufe, para hacer anotaciones cutres en papeles de borrador, había algunas cosas que se te daban muy bien! ¡Y eso que sólo tenías un cliente que te pago la mísera cantidad de 7.000 euros, bien lejos del límite mínimo que impone el exclusivo banco! ¡Un único cliente!
Como todo es una vergüenza, hasta la asociación de inspectores de Hacienda ha protestado por el desvergonzado trato de favor (por favor, pagar ahora y no os meteremos por la vía del delito fiscal) propinado a esta panda de listos y espabilados, sin parangón con el que dispensan al ciudadano común. Y a ver si esta misma asociación tiene a bien leer este modestísimo blog y ver qué le parece lo de Eufemiano, sí, porque esto ya es de clamar al cielo.
Como ya se indicó más arriba, estos defraudadores han salido a la luz (¿no se puede publicar la lista de nombres como se hizo en Alemania en un caso equivalente? Si en el aquel caso también hubo 198 españoles y apenas si salió el nombre de tres o cuatro, pocas esperanzas hay, ¿que vergüenza de periodismo es este?) porque los franceses, que con Ginebra sufren su particular Gibraltar financiero, han presionado para conseguir la información y después la han facilitado a sus colegas españoles.
Y lo sabemos ahora, a escasos cinco días de que caduque -prescribe a los cuatro años, la declaración de 2005-, cuando gracias al pago de Frank Schleck las autoridades españolas sabían desde otoño de 2008 que un ciudadano español tenía una cuenta secreta en Suiza donde recibía pagos por sus actividades profesionales. No hacía falta esperar a los franceses. Dos años, dos, de inopia y dejadez, cuatro si contamos el inicio de la Operación Puerto, donde ya estaba claro que una vía a seguir era la del delito fiscal. Sin embargo, esto parece un nuevo caso de protección a Eufemiano The Untouchable, que como bien dijo en su momento su esposa, si tirase de la manta se montaría una gorda. De resultas, ahí están nuestras autoridades, arropando y manteniendo calentito a este personaje, al que le han enviado una carta cortés para que regularize su situación. Y mejor no mover mucho la cosa, no vaya a ser que salga la lista de clientes que ingresaban dinero a Eufemiano. ¡Qué vergüenza de país!
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Muchas gracias a J.L.G.L y D.V.C por todo.
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Como si se hubiese dado un golpe en la cabeza...
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Confieso que le empiezo a coger gusto a las entrevistas con S. Sánchez, por la cantidad de burradas que llega a decir. Si encima el escriba es Urraburu, pues imagínense. Empieza con un "Siempre me gusta, después del Dauphiné Liberé, ver cómo se asimila el trabajo que he hecho" ¡Pero sí sólo ha corrido Dauphiné-Tour en 2008! ¡Y habla como si fuese algo de toda la vida! El resto es en la tónica acostumbrada: sucesión de excusas por lo que pueda pasar. Que si es un Tour muy duro, que si las caídas, que si el pavés...Lo mejor es cuando apunta el resto de su calendario: no correrá ni Vuelta ni Mundial, igual que este año no ha corrido las Ardenas. Cosas veredes, y eso que el equipo se juega la clasificación para el próximo Tour. Para rematar, duda de la eficacia de la estrategia clásica del Euskaltel en Francia y en otras carreras, y en eso estoy de acuerdo, pero no se que opinará el manager y el director, que hacen de ese batallismo sin fruto su seña de identidad. Y esta frase, preciosa en sí misma: "Si el Tour dependiese sólo de (Alberto Contador), ya lo tendría ganado". Claro, como todos, empezando contigo mismo y tus batallitas.
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Si lo dice Induráin será verdad, dado que es un conocido economista y gestor público, pero la triste realidad económica de El Bierzo casa mal con las aspiraciones de un concejal de deportes con megalomanía.
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Estaba claro que acabaría pasando. Como la moda reinterpreta -y no se apropia- y contextualiza -y no se apropia-, además de actualizar -y no apropiarse- de cualquier subcultura, el turno del ciclismo estaba a la espera tras el boom de estos últimos años en torno a la bici urbana, el ejecutivo que hace marchas cicloturistas y el pijerío bobo. Los que inician la tendencia, que acabará en el Zara y otras high street shops, además de el puesto del gitano que grita "tres bragas quinientas, tres bragas quinientas, la que no tiene bragas es porque no quiere", es la marca muy pija Moncler. Esta es su colección para la primavera de 2011. En Inditex ya han puesto a sus esclavos a copiar y en breve veremos por la calles este estilo, muy original y creativo, como es la moda en sí misma. Avisados quedan.
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Así es Cavendish. Se rie de los que protestaron al día siguiente, admite sus culpas con peros y media boquilla, y después saca sus cuentas de la vieja: que sólo ha sido derrotado dos veces esta temporada, que en el Tour hay entre seis y nueve etapas susceptibles de sprint, y que se conforma con ganar una sóla, que su interés es el maillot verde.
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Muy de acuerdo en el titular y con la persona que lo dice, muy conocedor de la situación.
Mostrando entradas con la etiqueta Kirchen. Mostrar todas las entradas
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24 junio, 2010
21 junio, 2010
Demasiado ciclismo para tan poco país
¿Otro caso de vidas paralelas? Ojalá fuese así, pero en esta ocasión la primera premisa, la de la vida, está en entredicho. Mientras el domingo Frank Schleck conseguía el mayor éxito de su vida deportiva, su compatriota, ex-compañero de equipo y ex- amigo Kim Kirchen estaba en coma inducido tras haber sufrido un colapso en la habitación del hotel donde descansaba, tras haber disputado ambos la etapa del viernes en la Vuelta a Suiza.
El mayor de los Schleck consiguió, contra todo pronóstico, ganar la general de una vuelta por etapas defendiendo su ventaja en la última crono, especialidad donde dice haber mejorado mucho a pesar de sus 30 años de edad. Antes de la crono de 27 kms. era 4º en la general a 38" del liderato, pero tras desplomarse los tres corredores que le precedían, consiguió la general por 12" sobre Armstrong y 17" sobre su compañero Fuglsang, que estaban en los puestos 7º y 9º a 55" y 1´17" del liderato. Una crono extraña por la mucha gente que se cayó de los primeros puestos y porque estos tres corredores tampoco hicieron tiempos extraordinarios.
Viniendo de Luxemburgo, F. Schleck y Kim Kirchen se conocen desde pequeños, como atestigua esta simpática foto. A pesar de los dos años de edad que los separan, pasaron juntos a profesionales en el modestístimo De Nardi. Era el año 2000 y el equipo no fue muy allá. Mientras Kim encontró rápido acomodo en el potentísimo Fassa Bortolo, donde permaneció hasta el año 2005 obteniendo resultados muy notables, Frank apenas consiguió un contrato a mitad de temporada en el Festina, que desaparecía ese año, y en el 2002 pasó al CSC, por entonces un proyecto de equipo grande. Sólo empezó a obtener resultados como profesional, por otra parte muy sorprendentes, a partir del año 2005.
La razón que explica esa evolución imprevista en un corredor de su trayectoria se puede leer aquí. También que no le pasó absolutamente nada por esa razón, a pesar de las pruebas evidentes. F. Schleck es un peso pesado del pelotón, y se nota: una de los pocos corredores que quedan que son capaces de poner patas arriba una carrera en una etapa de montaña, como ha hecho repetidas veces. También una clásica. Lástima esa falta absoluta de sprint, su única carencia conocida ahora que ha mejorado en contrarreloj.
A Kirchen no le pasaba nada de eso. Era el perfecto corredor multiherramienta: fuerte en el sprint -en el Tour ha realizado varios mano a mano con Zabel o Hushovd desde joven-, aún más fuerte en el sprint en cuesta, escalador -este año se vuelve a subir el tremendo Port de Bâles, que holló por primera vez en 2007-, clasicómano, corredor de grandes vueltas y también contrarrelojista, puesto que llegó a ganar una crono en el Tour 2008 por descalificación de Schumacher, sobre la que después volveremos.
El año pasado realizó un Tour anónimo y cerró la temporada en falso con un abandono en una Vuelta en la que le obligaron a participar a pesar de que ya se sabía que cambiaría el Columbia por el Katusha. Su temporada con los rusos seguía la tónica de la anterior -tirada por la borda por una estúpida caida en California-, esta vez por múltiples dolencias sin origen conocido. En la Vuelta a Suiza había dado su primera muestra de estar a punto filtrándose en una fuga en la etapa que precisamente ganó F. Schleck, pero nada hacía presagiar lo que pasó en la noche del viernes.
O no lo sabemos, como tampoco sabemos qué razones le llevaron a enemistarse con el mayor de los Schleck hace ya muchos años, de tal manera que ni se hablaban. ¡Con los útiles consejos que le podría haber dado! No ya de su próxima paternidad -Frank acaba de ser padre, Kim va a serlo en breve-, sino también sobre la manera de recuperarse de insidiosas lesiones. Parece que la reciente dolencia del corredor del Katusha va a reconciliarlos, si alguna vez recupera la consciencia.
Vayamos a lo conocido. Al principio se habló de un paro cardíaco sobrevenido la noche del viernes mientras el luxemburgués estaba en su habitación con su compañero, nada más y nada menos que J. Rodríguez. Después se intentó desmentir y, como suele pasar en estos casos, se confirma por la naturalidad con la que se habla del asunto: aquí mismo se da voz a un cardiólogo que sigue a Kirchen desde hace ¡15 años!, que como bien saben ustedes es muy normal que un cardiólogo te siga desde que tienes 17 años, especialmente si eres deportista profesional.
Como el fútbol nos ha enseñado, un cardiólogo es muy cuco a la hora de cobrar la minuta, pero cuando hay que pedir explicaciones siempre tiene el recurrente alivio de poder decir malformación congénita, indetectable o la vida es ansín. En este caso la coartada adopta la forma de "en muchos casos, no sabemos lo que provoca una parada cardíaca". ¿No? ¿Y en un ciclista profesional de altos y bajos, multiherramienta y con una trayectoria en Fassa, T-Mobile, Columbia y Katusha tampoco? Este último equipo, el mismo de Toni Colom y Pfannberger, ha tenido arrestos de emitir un comunicado de prensa donde tampoco se excluye como causa "una trombosis", un accidente vascular ajeno a las prácticas más oscuras del ciclismo.
Al parecer, el corazón luxemburgués se detuvo a las 23:40, y tuvo que ser reanimado por el médico del equipo Andrei Mikhailov y un amigo personal que andaba por ahí -¿visitas de gente íntima en plena disputa de una carrera? ¿alojándose en el mismo hotel? ¿no había cambiado el ciclismo?- Marc Joseph. A resultas de todo esto descubrimos que Kirchen se había sometido a algún tipo de cirugía cardiaca esta misma primavera. Y seguía compitiendo y nadie le había retirado la licencia antes de saber a qué riesgos se exponía practicando deporte de élite. O eso, o un certificado médico. O las dos cosas. Pueden leer un buen resumen, entre líneas, aquí mismo.
Si tenemos que confiar en que las autoridades suizas interroguen a su compañero de habitación o a su amigo Marc Joseph para saber que pasó cerca de la medianoche del viernes vamos aviados. El primero concluyó su participación en la carrera helvética con una lamentable contrarreloj donde sólo pudo ser el 41º a 2´19" del vencedor, cayendo de la quinta a la novena posición cuando también parecía que había mejorado en esta disciplina. Eso sí, sigue siendo el 4º corredor de la clasificación UCI en una temporada sencillamente increíble donde se apresta a debutar en el Tour. Ahora estará descansando bien cerquita de Girona o se habrá ido a entrenar a Italia con su amigo Piepoli. El segundo se habrá ido como entró: sin saberse muy bien de dónde ha salido.
Total, ¿qué más da? Si hasta los cardiólogos dicen que es perfectamente posible que a un deportista le de una parada cardíaca, ¿por qué las autoridades van a tener que investigar algo? Al menos de momento ha tenido más suerte que Zanetti o Salanson, otros dos compañeros de fatigas que un día no se despertaron de una cabezadita: en esos casos si que se abre una investigación de oficio, aunque después los resultados se tengan a los nueve meses desde Coverciano. Por lo que a nosotros atañe, el caso parece reducirse a un pobrecito Kirchen, que va a ser padre de gemelos en una semana y al que la vida le ha dado una cornada en las dos semanas previas al Tour, claves para tantas cosas, pero donde ambos elementos no se tienen por qué mezclar. Es más: son perfectamente autónomos y para nada interdependientes.
Y es una pena que Kirchen no vaya a ir al Tour. En el año 2008 quedó segundo en la crono de casi 30 kms. del cuarto día, disputa en Cholet. Con posterioridad, Schumacher daría positivo por CERA y la victoria pasó a formar parte de su palmarés, igual que la etapa de montaña del Tour 2007 que ganó Vinokourov: dos etapas del Tour, las dos por descalificación. Aquel día Kirchen realizó un tiempo de 36´02", a una velocidad de 49´12 km/h, la mejor crono de su vida. Venía de hacer segundo y cuarto en las etapas anteriores, de sprint.
El doctor Íñigo San Millán, actualmente vinculado al Garmin, publicó en el Marca del día siguiente un artículo sobre los rendimientos de esa crono. De aquí se saca este párrafo: "cabe destacar la grandísima contrarreloj que realizó Kirchen (...) al rodar a una media de 428,9 watios y a una altísima potencia relativa (6,6 w/kg), así como un altísimo consumo de oxígeno (83,4 ml/kg/min). Ambos parámetros fueron los más altos de los participantes en la crono y denotan un gran estado de forma. Fue séptimo el año pasado y, a la vista de sus impresionantes parámetros fisiológicos de la etapa de ayer, puede ser una de las sorpresas de este Tour".
Bien, esos parámetros se hubiesen utilizado en el pasado Giro para decir que iba dopado. No seré yo el que lo diga, ni tampoco Íñigo San Millán, pero ahí están para el que los quiera interpretar. Por otra parte, las prediciones no se cumplieron: tras experimentar Riccò en sus propias carnes que la CERA se podía detectar, en ese Tour Kirchen a duras penas pudo amarrar su séptima plaza de 2007 tras desaparecer la última semana, pero al menos no se fue a casa como Devolder o gran parte del Barloworld que había asombrado en 2007. Cosas que pasan.
Evidentemente, esta constatación no tiene ningún interés ni para la UCI, ni para las autoridades competentes suizas -Kirchen sigue internado en un hospital de Zurich- y ni siquiera para establecer una relación causa-consecuencia de lo más básico. Aquí, en este ciclismo que padecemos, damos por perfectamente normal que a un hombre joven de 31 años, sometido a rigurosos controles médicos, le de un ataque al corazón en la crítica quincena previa al Tour y con un amigo suyo merodeando por el hotel. ¡Si le da uno de 85 años, también le puede dar a uno de medio siglo menos! Y la agencia antidopaje de Luxemburgo, la misma que no vio ningún atisbo de infracción en que F. Schleck pagase dinero a Eufemiano Fuentes, tampoco va a investigar nada, porque si no lo hizo entonces no lo va a hacer ahora. Luxemburgo, demasiado ciclismo para tan poco país. Y vale lo mismo para Suiza.
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En la antepenúltima etapa de la Vuelta a Suiza más lluvia y más espectáculo a ritmo de clásicas. Una fuga muy tempranera con muy buenos corredores habituales del mes de abril hizo camino en la molicie del pelotón, bastante fatigado tras la paliza de la etapa de La Punt. A 60 kms. de meta Burghardt decidió probar las fuerzas de sus compañeros de fuga y se encontró en solitario en cabeza. De la escuela alemana de rodadores enormes y apisonadoras, agachó la cabeza y llegó solo a meta. Tre-men-do. Y por detrás no eran mancos. Quinziato hizo la rata durante toda la fuga y sólo atacó para ir a por el segundo puesto de la etapa. Freire, que este año ha descubierto que sprintar para ser segundo a veces te acaba trayendo victorias, remachó al italiano remolón y a Van Avermaet. El penúltimo día nueva fuga numerosa y doblete del Caisse d´Epargne -que sigue sin patrocinador para el próximo año- con el portugués Rui Costa, del que dicen maravillas, y J.J Rojas, el sprinter que nunca gana.
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En la Vuelta a Eslovenia triunfo final para Nibali. De cuatro etapas disputas, su equipo -el famoso Liquigas ¿todavía no han oído hablar del Columbia de la temporada 2010?- ha ganado dos: una con el triunfador final y otra con Chicchi, que lleva siete victorias esta temporada. Las dos primeras etapas fueron para el local Grega Bole del Lampre: en una de ellas quedó segundo Bennati, lo que es una noticia por el corredor y no por el equipo en el que milita. Este famoso sprinter hipocondriaco no podrá ir al Tour, como era su deseo, porque ni siquiera estaba en la preselección de ¡quince! corredores que su equipo presentó hace unos meses. Eso sí, llegará a la Vuelta y al Mundial como un tiro, no lo duden.
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En la Ruta del Sur, Moncoutie ganó la cronoescalada y también la general.
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Stephen Roche opina que las cosas del pasado son del pasado y así deben quedar. No está hablando de su trayectoria como ciclista, sino del caso Landis...y eso que tiene un hijo corriendo -y muy bien- en profesionales. Estaría bien que Hincapié, Armstrong, Rubiera o Barry, todos corredores denunciados por Landis, le ganase un mano a mano a su hijo, a ver que opinaba...
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Muchas felicidades a Istvan Varjas por su invento, y también por su próxima aplicación comercial: los prototipos han tenido un calado mediático impresionante.
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Un lector me pone en conocimiento de esta banda vasca, con una divertida letra haciendo un cover de "Tour de France" de Kraftwerk. Las otras letras también esta muy bien. Espero que el nombre del grupo, el mismo que una conocida tienda de bicicletas, no les cause ningún problema. En todo caso, siempre pueden hacer como el grupo "Garzón", que pasó a llamarse "Grande-Marlaska" o "Superjuez", ya no me acuerdo.
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El Numancia, el próximo año en Primera.
El mayor de los Schleck consiguió, contra todo pronóstico, ganar la general de una vuelta por etapas defendiendo su ventaja en la última crono, especialidad donde dice haber mejorado mucho a pesar de sus 30 años de edad. Antes de la crono de 27 kms. era 4º en la general a 38" del liderato, pero tras desplomarse los tres corredores que le precedían, consiguió la general por 12" sobre Armstrong y 17" sobre su compañero Fuglsang, que estaban en los puestos 7º y 9º a 55" y 1´17" del liderato. Una crono extraña por la mucha gente que se cayó de los primeros puestos y porque estos tres corredores tampoco hicieron tiempos extraordinarios.
Viniendo de Luxemburgo, F. Schleck y Kim Kirchen se conocen desde pequeños, como atestigua esta simpática foto. A pesar de los dos años de edad que los separan, pasaron juntos a profesionales en el modestístimo De Nardi. Era el año 2000 y el equipo no fue muy allá. Mientras Kim encontró rápido acomodo en el potentísimo Fassa Bortolo, donde permaneció hasta el año 2005 obteniendo resultados muy notables, Frank apenas consiguió un contrato a mitad de temporada en el Festina, que desaparecía ese año, y en el 2002 pasó al CSC, por entonces un proyecto de equipo grande. Sólo empezó a obtener resultados como profesional, por otra parte muy sorprendentes, a partir del año 2005.
La razón que explica esa evolución imprevista en un corredor de su trayectoria se puede leer aquí. También que no le pasó absolutamente nada por esa razón, a pesar de las pruebas evidentes. F. Schleck es un peso pesado del pelotón, y se nota: una de los pocos corredores que quedan que son capaces de poner patas arriba una carrera en una etapa de montaña, como ha hecho repetidas veces. También una clásica. Lástima esa falta absoluta de sprint, su única carencia conocida ahora que ha mejorado en contrarreloj.
A Kirchen no le pasaba nada de eso. Era el perfecto corredor multiherramienta: fuerte en el sprint -en el Tour ha realizado varios mano a mano con Zabel o Hushovd desde joven-, aún más fuerte en el sprint en cuesta, escalador -este año se vuelve a subir el tremendo Port de Bâles, que holló por primera vez en 2007-, clasicómano, corredor de grandes vueltas y también contrarrelojista, puesto que llegó a ganar una crono en el Tour 2008 por descalificación de Schumacher, sobre la que después volveremos.
El año pasado realizó un Tour anónimo y cerró la temporada en falso con un abandono en una Vuelta en la que le obligaron a participar a pesar de que ya se sabía que cambiaría el Columbia por el Katusha. Su temporada con los rusos seguía la tónica de la anterior -tirada por la borda por una estúpida caida en California-, esta vez por múltiples dolencias sin origen conocido. En la Vuelta a Suiza había dado su primera muestra de estar a punto filtrándose en una fuga en la etapa que precisamente ganó F. Schleck, pero nada hacía presagiar lo que pasó en la noche del viernes.
O no lo sabemos, como tampoco sabemos qué razones le llevaron a enemistarse con el mayor de los Schleck hace ya muchos años, de tal manera que ni se hablaban. ¡Con los útiles consejos que le podría haber dado! No ya de su próxima paternidad -Frank acaba de ser padre, Kim va a serlo en breve-, sino también sobre la manera de recuperarse de insidiosas lesiones. Parece que la reciente dolencia del corredor del Katusha va a reconciliarlos, si alguna vez recupera la consciencia.
Vayamos a lo conocido. Al principio se habló de un paro cardíaco sobrevenido la noche del viernes mientras el luxemburgués estaba en su habitación con su compañero, nada más y nada menos que J. Rodríguez. Después se intentó desmentir y, como suele pasar en estos casos, se confirma por la naturalidad con la que se habla del asunto: aquí mismo se da voz a un cardiólogo que sigue a Kirchen desde hace ¡15 años!, que como bien saben ustedes es muy normal que un cardiólogo te siga desde que tienes 17 años, especialmente si eres deportista profesional.
Como el fútbol nos ha enseñado, un cardiólogo es muy cuco a la hora de cobrar la minuta, pero cuando hay que pedir explicaciones siempre tiene el recurrente alivio de poder decir malformación congénita, indetectable o la vida es ansín. En este caso la coartada adopta la forma de "en muchos casos, no sabemos lo que provoca una parada cardíaca". ¿No? ¿Y en un ciclista profesional de altos y bajos, multiherramienta y con una trayectoria en Fassa, T-Mobile, Columbia y Katusha tampoco? Este último equipo, el mismo de Toni Colom y Pfannberger, ha tenido arrestos de emitir un comunicado de prensa donde tampoco se excluye como causa "una trombosis", un accidente vascular ajeno a las prácticas más oscuras del ciclismo.
Al parecer, el corazón luxemburgués se detuvo a las 23:40, y tuvo que ser reanimado por el médico del equipo Andrei Mikhailov y un amigo personal que andaba por ahí -¿visitas de gente íntima en plena disputa de una carrera? ¿alojándose en el mismo hotel? ¿no había cambiado el ciclismo?- Marc Joseph. A resultas de todo esto descubrimos que Kirchen se había sometido a algún tipo de cirugía cardiaca esta misma primavera. Y seguía compitiendo y nadie le había retirado la licencia antes de saber a qué riesgos se exponía practicando deporte de élite. O eso, o un certificado médico. O las dos cosas. Pueden leer un buen resumen, entre líneas, aquí mismo.
Si tenemos que confiar en que las autoridades suizas interroguen a su compañero de habitación o a su amigo Marc Joseph para saber que pasó cerca de la medianoche del viernes vamos aviados. El primero concluyó su participación en la carrera helvética con una lamentable contrarreloj donde sólo pudo ser el 41º a 2´19" del vencedor, cayendo de la quinta a la novena posición cuando también parecía que había mejorado en esta disciplina. Eso sí, sigue siendo el 4º corredor de la clasificación UCI en una temporada sencillamente increíble donde se apresta a debutar en el Tour. Ahora estará descansando bien cerquita de Girona o se habrá ido a entrenar a Italia con su amigo Piepoli. El segundo se habrá ido como entró: sin saberse muy bien de dónde ha salido.
Total, ¿qué más da? Si hasta los cardiólogos dicen que es perfectamente posible que a un deportista le de una parada cardíaca, ¿por qué las autoridades van a tener que investigar algo? Al menos de momento ha tenido más suerte que Zanetti o Salanson, otros dos compañeros de fatigas que un día no se despertaron de una cabezadita: en esos casos si que se abre una investigación de oficio, aunque después los resultados se tengan a los nueve meses desde Coverciano. Por lo que a nosotros atañe, el caso parece reducirse a un pobrecito Kirchen, que va a ser padre de gemelos en una semana y al que la vida le ha dado una cornada en las dos semanas previas al Tour, claves para tantas cosas, pero donde ambos elementos no se tienen por qué mezclar. Es más: son perfectamente autónomos y para nada interdependientes.
Y es una pena que Kirchen no vaya a ir al Tour. En el año 2008 quedó segundo en la crono de casi 30 kms. del cuarto día, disputa en Cholet. Con posterioridad, Schumacher daría positivo por CERA y la victoria pasó a formar parte de su palmarés, igual que la etapa de montaña del Tour 2007 que ganó Vinokourov: dos etapas del Tour, las dos por descalificación. Aquel día Kirchen realizó un tiempo de 36´02", a una velocidad de 49´12 km/h, la mejor crono de su vida. Venía de hacer segundo y cuarto en las etapas anteriores, de sprint.
El doctor Íñigo San Millán, actualmente vinculado al Garmin, publicó en el Marca del día siguiente un artículo sobre los rendimientos de esa crono. De aquí se saca este párrafo: "cabe destacar la grandísima contrarreloj que realizó Kirchen (...) al rodar a una media de 428,9 watios y a una altísima potencia relativa (6,6 w/kg), así como un altísimo consumo de oxígeno (83,4 ml/kg/min). Ambos parámetros fueron los más altos de los participantes en la crono y denotan un gran estado de forma. Fue séptimo el año pasado y, a la vista de sus impresionantes parámetros fisiológicos de la etapa de ayer, puede ser una de las sorpresas de este Tour".
Bien, esos parámetros se hubiesen utilizado en el pasado Giro para decir que iba dopado. No seré yo el que lo diga, ni tampoco Íñigo San Millán, pero ahí están para el que los quiera interpretar. Por otra parte, las prediciones no se cumplieron: tras experimentar Riccò en sus propias carnes que la CERA se podía detectar, en ese Tour Kirchen a duras penas pudo amarrar su séptima plaza de 2007 tras desaparecer la última semana, pero al menos no se fue a casa como Devolder o gran parte del Barloworld que había asombrado en 2007. Cosas que pasan.
Evidentemente, esta constatación no tiene ningún interés ni para la UCI, ni para las autoridades competentes suizas -Kirchen sigue internado en un hospital de Zurich- y ni siquiera para establecer una relación causa-consecuencia de lo más básico. Aquí, en este ciclismo que padecemos, damos por perfectamente normal que a un hombre joven de 31 años, sometido a rigurosos controles médicos, le de un ataque al corazón en la crítica quincena previa al Tour y con un amigo suyo merodeando por el hotel. ¡Si le da uno de 85 años, también le puede dar a uno de medio siglo menos! Y la agencia antidopaje de Luxemburgo, la misma que no vio ningún atisbo de infracción en que F. Schleck pagase dinero a Eufemiano Fuentes, tampoco va a investigar nada, porque si no lo hizo entonces no lo va a hacer ahora. Luxemburgo, demasiado ciclismo para tan poco país. Y vale lo mismo para Suiza.
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En la antepenúltima etapa de la Vuelta a Suiza más lluvia y más espectáculo a ritmo de clásicas. Una fuga muy tempranera con muy buenos corredores habituales del mes de abril hizo camino en la molicie del pelotón, bastante fatigado tras la paliza de la etapa de La Punt. A 60 kms. de meta Burghardt decidió probar las fuerzas de sus compañeros de fuga y se encontró en solitario en cabeza. De la escuela alemana de rodadores enormes y apisonadoras, agachó la cabeza y llegó solo a meta. Tre-men-do. Y por detrás no eran mancos. Quinziato hizo la rata durante toda la fuga y sólo atacó para ir a por el segundo puesto de la etapa. Freire, que este año ha descubierto que sprintar para ser segundo a veces te acaba trayendo victorias, remachó al italiano remolón y a Van Avermaet. El penúltimo día nueva fuga numerosa y doblete del Caisse d´Epargne -que sigue sin patrocinador para el próximo año- con el portugués Rui Costa, del que dicen maravillas, y J.J Rojas, el sprinter que nunca gana.
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En la Vuelta a Eslovenia triunfo final para Nibali. De cuatro etapas disputas, su equipo -el famoso Liquigas ¿todavía no han oído hablar del Columbia de la temporada 2010?- ha ganado dos: una con el triunfador final y otra con Chicchi, que lleva siete victorias esta temporada. Las dos primeras etapas fueron para el local Grega Bole del Lampre: en una de ellas quedó segundo Bennati, lo que es una noticia por el corredor y no por el equipo en el que milita. Este famoso sprinter hipocondriaco no podrá ir al Tour, como era su deseo, porque ni siquiera estaba en la preselección de ¡quince! corredores que su equipo presentó hace unos meses. Eso sí, llegará a la Vuelta y al Mundial como un tiro, no lo duden.
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En la Ruta del Sur, Moncoutie ganó la cronoescalada y también la general.
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Stephen Roche opina que las cosas del pasado son del pasado y así deben quedar. No está hablando de su trayectoria como ciclista, sino del caso Landis...y eso que tiene un hijo corriendo -y muy bien- en profesionales. Estaría bien que Hincapié, Armstrong, Rubiera o Barry, todos corredores denunciados por Landis, le ganase un mano a mano a su hijo, a ver que opinaba...
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Muchas felicidades a Istvan Varjas por su invento, y también por su próxima aplicación comercial: los prototipos han tenido un calado mediático impresionante.
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Un lector me pone en conocimiento de esta banda vasca, con una divertida letra haciendo un cover de "Tour de France" de Kraftwerk. Las otras letras también esta muy bien. Espero que el nombre del grupo, el mismo que una conocida tienda de bicicletas, no les cause ningún problema. En todo caso, siempre pueden hacer como el grupo "Garzón", que pasó a llamarse "Grande-Marlaska" o "Superjuez", ya no me acuerdo.
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El Numancia, el próximo año en Primera.
12 noviembre, 2008
A Cobo lo que es de Cobo
Para estos comentaristas la carrera francesa se había saldado con cuatro etapas, a pesar de que ya por entonces se sabía la expulsión de Riccò y que la etapa de SuperBesse era para Valverde. Bueno, ya saben que un ciclista nunca cuenta como propias las victorias obtenidas por descalificación por dopaje de un compañero, y el propio ganador del Tour, el sinpar Carlos Sastre, jamás se ha apuntado el tanto de la etapa de DisneyLandis en el Tour 2006, que le pertenece. Esas leyes no escritas del ciclismo, y sin embargo bien palpables.
Ha habido más casos en el Tour: el Ag2R ha ganado dos etapas en el Tour (la de Dessel y la de Bagneres de Bigorre) y nadie ha salido sacando pecho. Kirchen suma dos etapas en el Tour, las dos por descalificación por dopaje de Vinokourov -alta montaña- y Schumacher -contrarreloj- pero no saca mucho pecho. Y Menchov se convierte en el primer ruso que sube al podio del Tour, y el primer corredor de Rabobank en lograrlo, pero no se conoce su reacción. Está mal eso de alegrarse de las desgracias ajenas, pero cuando esas desgracias son dopaje...bueno, es la ley que han pactado entre ellos.
Mención aparte merece lo sucedido el infausto día de Hautacam. La verdad, una cima que había sido hollada previamente por Luc Leblanc -Festina-, Pantani u Ochoa -Kelme- no invitaba al optimismo. Lo sucedido superó las expectativas, y el hedor inundó la carrera. Piepoli, expulsado del equipo y positivo dos meses después, ha perdido su triple corona de victorias en las tres grandes, conseguida a partir de los 32 años. Dicen que ha solicitado un contraanálisis, a ver si suena la flauta como los análisis que pasó con éxito durante la carrera: lástima que aquellos fuesen de orina y estos son de sangre.
¿Y para quien va la etapa birlada por Piepoli? Pues a otro español, lo que ya es la sexta victoria de etapa en el mismo Tour, algo inaudito. Y eso por no recordar Alpe d´Huez, donde el simpático país de la Operación Puerto logró colar al primero, al segundo y al cuarto de la etapa. Ya ven que balance más positivo. O no. No veo a nadie dispuesto a sacar pecho por la brillante victoria de ese talento bruto que es Juan José Cobo en Hautacam, digno heredero de Ochoa. Y sin embargo, así será: su muestra de sangre y orina ha resultado inocente y las leyes son así, a pesar de que el hedor sobre la victoria permanezca imborrable. En ese misma etapa se clasificó tercero F.Schleck -cliente de Eufemiano y empleado de Rijs-, cuarto el dopado por CERA Kohl y sexto Riccó. Pero Cobo es inocente.
Como la página de Saunier Duval se ha extinguido es imposible comprobar si suman el tanto de su única victoria de etapa en sus tres participaciones (más una interruptus) en el Tour, pero lo que está claro es que en la página web del conocido como Bisonte de La Pesa no se hacen eco de la gran victoria de su ídolo. Y es un pena. Yo desde aquí animo a la peña de seguidores del increíble corredor cántabro, que todavía tiene mucho ciclismo en sus piernas, para que subsanen esa gran laguna en el escaparate en Internet del gran escalador, contrarrelojista y clasicómano. Que por esas cosas de la omertà ciclista no dejen de reivindicar la victoria para el corredor montañés, que habrá de brillar para siempre con letras doradas en la historia del Tour.
¿Que Sastre no quiere su victoria en Morzine 2006? Será porque le sobran ¿Que Piti no quiere su victoria en Super Besse? Será porque le basta ganar el primer día. Pero en esta labor de reclamar lo que es nuestro hay que implicar a la RFEC, siempre aguerrida en la labor de defensa de los intereses de sus federados, porque esa etapa pertenece a Cobo en primer lugar, a su inmaculado equipo en segundo y a todos los españoles en conjunto. A Cobo lo que es de Cobo: el honor de ganar una etapa que será recordada por todo buen aficionado al ciclismo.
Ha habido más casos en el Tour: el Ag2R ha ganado dos etapas en el Tour (la de Dessel y la de Bagneres de Bigorre) y nadie ha salido sacando pecho. Kirchen suma dos etapas en el Tour, las dos por descalificación por dopaje de Vinokourov -alta montaña- y Schumacher -contrarreloj- pero no saca mucho pecho. Y Menchov se convierte en el primer ruso que sube al podio del Tour, y el primer corredor de Rabobank en lograrlo, pero no se conoce su reacción. Está mal eso de alegrarse de las desgracias ajenas, pero cuando esas desgracias son dopaje...bueno, es la ley que han pactado entre ellos.
Mención aparte merece lo sucedido el infausto día de Hautacam. La verdad, una cima que había sido hollada previamente por Luc Leblanc -Festina-, Pantani u Ochoa -Kelme- no invitaba al optimismo. Lo sucedido superó las expectativas, y el hedor inundó la carrera. Piepoli, expulsado del equipo y positivo dos meses después, ha perdido su triple corona de victorias en las tres grandes, conseguida a partir de los 32 años. Dicen que ha solicitado un contraanálisis, a ver si suena la flauta como los análisis que pasó con éxito durante la carrera: lástima que aquellos fuesen de orina y estos son de sangre.
¿Y para quien va la etapa birlada por Piepoli? Pues a otro español, lo que ya es la sexta victoria de etapa en el mismo Tour, algo inaudito. Y eso por no recordar Alpe d´Huez, donde el simpático país de la Operación Puerto logró colar al primero, al segundo y al cuarto de la etapa. Ya ven que balance más positivo. O no. No veo a nadie dispuesto a sacar pecho por la brillante victoria de ese talento bruto que es Juan José Cobo en Hautacam, digno heredero de Ochoa. Y sin embargo, así será: su muestra de sangre y orina ha resultado inocente y las leyes son así, a pesar de que el hedor sobre la victoria permanezca imborrable. En ese misma etapa se clasificó tercero F.Schleck -cliente de Eufemiano y empleado de Rijs-, cuarto el dopado por CERA Kohl y sexto Riccó. Pero Cobo es inocente.
Como la página de Saunier Duval se ha extinguido es imposible comprobar si suman el tanto de su única victoria de etapa en sus tres participaciones (más una interruptus) en el Tour, pero lo que está claro es que en la página web del conocido como Bisonte de La Pesa no se hacen eco de la gran victoria de su ídolo. Y es un pena. Yo desde aquí animo a la peña de seguidores del increíble corredor cántabro, que todavía tiene mucho ciclismo en sus piernas, para que subsanen esa gran laguna en el escaparate en Internet del gran escalador, contrarrelojista y clasicómano. Que por esas cosas de la omertà ciclista no dejen de reivindicar la victoria para el corredor montañés, que habrá de brillar para siempre con letras doradas en la historia del Tour.
¿Que Sastre no quiere su victoria en Morzine 2006? Será porque le sobran ¿Que Piti no quiere su victoria en Super Besse? Será porque le basta ganar el primer día. Pero en esta labor de reclamar lo que es nuestro hay que implicar a la RFEC, siempre aguerrida en la labor de defensa de los intereses de sus federados, porque esa etapa pertenece a Cobo en primer lugar, a su inmaculado equipo en segundo y a todos los españoles en conjunto. A Cobo lo que es de Cobo: el honor de ganar una etapa que será recordada por todo buen aficionado al ciclismo.
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Ya les digo que a este ritmo terminará volviendo Tom Simpson. En este caso, que lleva publicitándose casi un año y nadie se atreve a reengancharlo, se demuestra que no ha aprendido nada: "iba tercero pero me perdí: no vi una señalización y tomé el camino incorrecto". Claro, claro: como en la Vuelta 2005, cuando se saltaba los conos de delimitación en el descenso de una crono. También dijo que nos los vio, a pesar de su llamativo naranja.
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27 julio, 2008
C.S.C
Lo de menos son las siglas. Carlos Sastre ha ganado el Tour de Francia. Un corredor con cuatro victorias de profesional consigue un 25% más en una mes de julio prodigioso, resumido en: cronoescalada oficiosa a Alpe d´Huez, igual a victoria final en el Tour. Con lo fácil que es el ciclismo, no me explico como el escalador abulense ha conseguido lo que otros corredores más preparados soñaron y nunca consiguieron.En fin, todo parabienes. De todos los epítetos que siempre han acompañado la carrera de este paisano de Arroyo -descalificado en 1982 de su Vuelta-, el Chaba o Mancebo, aquí el que escribe se traga ya, con el contorno que sea necesario -apuesto por lo el mismo menú que Divine- el calificativo de mediocre. Alguien que gana el Tour de Francia no puede ser mediocre. Es más: es un superdotado. La pena es que haya tenido que esperar hasta los 33 años, edad zoeetmelkiniana para dar el gran golpe sobre la mesa.
Sastre cambia el amarillo del ONCE, equipo con el debutó en 1998 y en el que estuvo hasta 2001, por el amarillo del Tour de Francia. Bah, lo de los colores es lo de menos. Como las siglas. Como las fechas. O como los Bassos comunicantes. Ya todo da igual. Un corredor, este corredor, ha ganado el Tour de Francia y encima se cuelga los galones -fieramente compartidos con Millar y otros de la recua- del ciclismo limpio, del spagghetti y el vaso de agua. El Tour encantado, claro. Desde que se fue el patrón, ha ganado el Tour un gregario suyo -posteriormente descalificado- y otros dos designados de antemano como gregarios de su delfín designado, que no vuelve hasta 2010. Así se añaden nuevas páginas de gloria a una historia centenaria.
Tiempo de interregno. Sastre no podrá marcar ninguna época. Por su edad, y porque dijo en la salida de Brest que estaba ante una de sus últimas carreras. También en la salida de la Vuelta 2007 dijo que el máximo favorito era el capitán de la Guardia Civil, en una de las pocas veces que hemos visto sonreir a este sillar de las murallas de Ávila. Igual que Rijs, su mentor y patrón, que no marcó ninguna época deportiva, y que consigue completar la corona de su equipo sin tener un líder sólido, más bien una bicefalía.
Las casas de apuestas no salen de su asombro. Es cierto que Evans tenía que remontar tres puestos en la crono del sábado, y que bastante hizo remontando dos. No anduvo todo lo fuerte que acostumbraba, y Sastre hizo la crono de su vida, si exceptuamos la final de la Vuelta 2005 (¡uy!), de infausto recuerdo para otro escalador castellano. 12º en la crono final del Tour, con la victoria final en el bolsillo ya desde el kilómetro 18, donde las primeras referencias. Le ha acompañado en el podio, aparte del australiano -otra vez el ciclismo canguro se queda a las puertas de algo grande, como siempre en su historia-, el austríaco Kohl, que cuenta con dos victorias de profesional, una de ellas el pierdepaga del campeonato nacional de su país.
Menchov, que no ha hecho entre los cinco primeros en ninguna etapa, ha sido cuarto, y el hecho de haber batido a Sastre en dos Vuelta -por cierto, queda demostrado que el nivel de la ronda nacional es altísimo a tenor de los resultados en este Tour- es sal añadida a la herida abierta. Vandelvelde quinto, demostrando que esta edición ha sido como el Quijote de Avellaneda. En el resto de posiciones nobles, Schleck logra el raro éxito de bajar del segundo puesto al sexto después de 53 kms.; Samuel Sánchez séptimo tras solo brillar en Alpe d´Huez, a lo Sastre; octavo Kirchen, que retrocede un puesto respecto a 2007; noveno Valverde, que ha pasado de quedarse a un cuarto de hora del vencedor a sólo 7´, lo que sólo añadirá dolor a una carrera deportiva mal planificada (bueno, el también cumplirá 33 años, y a esa edad se sigue mejorando); y décimo Valjavec, un clásico del puestómetro. Venga, que llegue el 2009 que ha sido un gran Tour. Basta con ver la clasificación.
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En la etapa del jueves se enfrentaron los 193 cms de Burghardt contra los 173 cms. de Barredo. Mala suerte para el ex joven Liberty, que habiendo superado un malestar durante la carrera, ha sacado arrestos para acabar a más. Ese mismo malestar envió a casa a Devolder, con el que estuvo entrenando en los Pirineos en la previa del Tour. El belga se ha llevado lo peor, ya que ha causado baja en su selección para los JJ.OO. No se dejen llevar por las buenas temperaturas del verano: no duerman con la ventana abierta, que puede entrar de todo. El viernes Chavanel obtuvo el justo precio a sus años de ataques y fugas, y todavía nos parece poco a todos los que vemos el ciclismo de las etapas intranscendentes con el mismo interés que las grandes jornadas alpinas. Y hoy domingo Steegmans se ha sacado un sprint imperial en París, tras un Tour bastante anónimo: supo cerrar la ventana a tiempo.
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Bettini gana el GP de Valonia, con final en Namur. Es la tercera carrera que gana en el último mes. El 9 de agosto es la prueba olímpica. Ya es la rueda a seguir
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Astana nos comunica que el sabueso que comparte con el CSC -¿se imaginan que una auditora se encargase al mismo tiempo de los dos mejores bancos del mundo? ¿pondrían sus ahorros en ellos?- ha cazado a un tramposo, el ruso Gusev. En una reciente entrevista en ProCycling, decía que quería ser estrella de rock. Curiosa aficción para un joven corredor -que sigue los pasos de J.A Redondo en cuanto a finalización unilateral de un contrato con Astana- que había brillado en París-Roubaix, ganado el festival alpino de la Vuelta a Suiza, marcado tiempos contra el reloj asombrosos y que, en definitiva, era un todoterreno de aupa. Creo que los Babyshambles buscan a alguien para sustituir a Pete Doherty...
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11 julio, 2008
SuperRiccò en SuperBesse
Riccò dijo que su objetivo era la etapa de ayer, y lo ha cumplido; también dijo que atacaría en Monte Pora, y lo hizo. Por otra parte, también se le esperaba en el aeropuerto de Charleroi, pero llegó tres días tarde y ni si equipo ni sus familiares más directos tenían idea de dónde estaba. Mientras le funcione el plan con el que ha montado su carrera deportiva, hay corredor para rato.En el circo que es el ciclismo profesional, el italiano desempeña un papel arrogante, no exento de cierta ironía: se ha presentado en el Giro tras haber estado en la playa, como el corredor de certificado médico que le derrotó en el Giro. Si él puede -parece que lo puede todo, menos participar en el Tour-, ¿por qué yo no? A la playa, a entrenar en lugares desconocidos evitando la competición, y me presento y gano. A cascarla.
Todo fue ejecutado a la perfección. A falta de la cuesta final, iban por delante Vandevelde -otro de Girona- y Piepoli, el trampolín habitual del Saunier. Por detrás, un estúpido Caisse d´Epargne que había llevado toda la etapa, como si el equipo del líder no contase con Fothen, Kohl y Weggman, se cebó en un ritmo que ni el mismísimo El Imbatido podía aguantar. Entre tanto, Carlos de Andrés flipando, pero con una cosa que nadie veía: en el grupo aguantaban 30, por mucho que se empeñase en una escabechina.
El destrozo lo sufrió el propio interesado, Valverde. Y fue ridículo. En un momento dado, Pereiro se aparta. Pero de dejar de pedalear. La meta estaba todavía lejos, todos se empezaron a mirar, y ¡arre!, el gallego se tuvo que volver a poner el ritmo. Con desgana, reservando fuerzas de la misma manera que Rogers en el Tour 2006 -seguramente para alcanzar el mismo puesto, el 10º final- el vencedor del Tour 2006 aguantó unos metros más y volvió a realizar la misma operación: desvío a un lado y dejar de pedalear. En ese momento salió Riccò, al que habían llevado en volandas y Piti, pasado de vueltas, no le recuperó ni un metro. Una gran lección de humildad para el considerado -con razón- el mejor uphill finisher del pelotón, que aún así se cobró unos segunditos sobre todos sus rivales, menos Evans.
Schumacher sufrió una inoportuna caída que le privó del liderato, a favor de Kirchen. Entre los damnificados de la jornada se encuentra Cunego, cocido por el ritmo, y poco más, sólo un puñado de segundos. Será difícil que Piti gane el Tour de esta manera, esperando al ataque a 100 metros. Tampoco Arroyo ni David López parecen tan pimpantes como prometían. Y Pereiro va a lo suyo, a amarrar. Riccò dice que irá día a día. Probenecid, gran envidioso, afirmó hasta tres veces durante la ceremonia del podio que iba a abandonar. Veremos. Desde luego, las vacaciones ya se las ha tomado. Y le han sentado tan bien, tan bien, que parece que haya estado en Chiclana.
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09 julio, 2008
Schumacher sale de las tinieblas
Alguien que no aparecía en ninguna quiniela ha ganado la primera crono del Tour. Corredor-guadiana por excelencia, y con un expediente impresentable, el alemán Schumacher realizó un portento de carrera en Cholet, en un disciplina que sin serle ajena -cuarto en una crono del Giro, ganador en Tirreno 07- tampoco es la suya. Lo suyo son las arrancadas de fuerza y potencia, uno de los mejores del pelotón. Todavía joven, está por ver a donde llega.De momento, en este Tour se puede esperar poco. El año pasado debutó y acabó a tres horas, en un anonimato inexplicable. Como todo su equipo. Al contrario que el segundo clasificado, de nuevo Kirchen, y que al menos sabemos que puede llegar al final gracias a su 7º puesto de 2007, Schumacher se dedicará a ganar etapas, tras una temporada calamitosa donde no ha asomado la oreja en ninguna carrera. Hasta ayer.
El más beneficiado de los grandes favoritos, como cualquiera podía ver, fue Evans. Y el segundo, Menchov, para sorpresa de De Andrés y Probenecid, que parece que desconociesen el rendimiento del ruso en la disciplina, a pesar de exhibiciones como las de la Vuelta 2005 o el año pasado en Zaragoza. Aún así, apenas le sirven para enjuagar los 38" de la etapa de Nantes. Una pena, porque es un corredor de la escuela navarra -no se despega subiendo, defiende lo ganado contra el crono- y siempre es bonito ver una defensa de ese tipo.
A Piti lo querían convertir en algo así. De hecho, ganó la Dauphiné, en sus propias palabras, "a lo Induráin". Ayer se dejó 1´07" con Evans en 29 kms. Un mes antes le había sacado 21" en 31 kms. Saquen ustedes las cuentas. Aún siendo bastante decente la crono ejecutada por el murciano, no deja de ser una involución de Cronoman, que parece encontrar la kriptonita en el Tour de Francia. El 23º de la etapa, algo bastante peliagudo para querer ganar el Tour, aunque insisto que los tiempos no han sido tan demoledores.
En medio han quedado clásicos (Millar, Cancellara el esperado, Voigt, Hincapie, Chavanel, Iván Gutiérrez) y auténticas sorpresas. Vandevelde, el hombre cuya confesión podría aclarar los Años de la Vergüenza (ha militado en UsPostal, Liberty y CSC, en solución de continuidad, siempre sin resultados) ha sido 8º, su mejor resultado como profesional. Nibali -han leído bien- un sorprendente 10º, tras haber acabado el Giro arrastrándose en el Mortirolo. Y entró en meta pedaleando con rabia, como si quisiese más kms. Probablemente, el mejor resultado de un italiano en una crono del Tour en un lustro.
En cambio, el resultado más esperanzador de un transalpino en esta disciplina corresponde a Cunego, ayer mismo. 17º, metiendo tiempo en crono a todos los escaladores y cediendo poquito con los mejores rodadores. Habrá sido el parche, pero aquí hay corredor para las zonas nobles de la clasificación general. Desde luego, la nota positiva del día. Y otro muy destacado ha sido Kohl, el escalador austríaco apodado faccia di maiale en Italia, 31º y militando en el Gerolsteiner: lo veremos cuando la carretera se empine.
En el capítulo negativo se queda F.Schleck, que no mejora contrareloj y se queda el 46º, por detrás de sprinters; Zubeldia -no es una novedad-; Popovych, el año pasado 4º en las dos cronos, éste por encima del puesto 100º; y Cobo, a 3´45". Dice que no fue cómodo, que las pulsaciones no le subían de 160 y tal y cual. Bueno, más trabajo para Piepoli cuando aparezca la montaña. La general, en sus diez primeros puestos, está copada por rodadores, salvo dos: Kirchen, que está a 12" de asaltar el maillot amarillo el jueves; y Evans. O sea que ya saben: a atacar, que esto es el Tour y ya hay algunos que han cobrado ventaja. Y es sólo la cuarta etapa.
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A Urraburu no le cae bien Schumacher. Por eso elenca y se deleita en todo su historial de dopaje, lo nunca visto en este periodista. Qué saludable sería que lo hiciese con todos los corredores. Pero ese no es el periodismo que se practica en este país, de amistades y clientelas.
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Anker Sorensen, que estuvo en el Giro de paseo para después ganar una etapa de montaña en Dauphinè, repite en Austria, nada menos que en el Kitzbühler, otro puertarraco de aupa de esos que hay en los Alpes de ese país.
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07 julio, 2008
Valverde, etapa y liderato en el Tour de Francia
Poco le ha durado el maillot de campeón de España a Valverde. Primera carrera disputada con la enseña rojigualda -y la horrible bici que le acompaña- y primera victoria, nada menos que una etapa inaugural del Tour, con maillot amarillo incluído. Piti hizo lo que mejor sabe hacer: un sprint metahumano en subida, donde toma la curva por el exterior y a toda velocidad, de tan sobrado que iba. En meta picaron 1", pero eran 2". Podían haber sido más.El que primero atacó fue Schumacher, muy fuerte. Sólo el impresionante trabajo de Evans -como en el pasado Mundial, como en la Flecha Valona- hizo que Valverde pudiese reengancharse, porque iba muy retrasado. Aún así remontó a diez corredores, incluyendo a un Kirchen que tenía una gran ventaja. Victoria y liderato, todos los focos sobre él. Riccò fue quinto, y lo hizo silbando, demostrando que ha venido al Tour a dejarse notar.
Al día siguiente nueva etapa por Bretaña, donde se alternaba la lluvia con el vendaval de viento. En la foto ven al líder con el chubasquero puesto, prenda de la que disfrutó incluso cuando nadie del pelotón la llevaba puesta. Inflado como un globo, tragó viento situado en el lateral del pelotón, debido a que ya tiene la experiencia de caerse el solito en medio del grupo. El equipo controló, incluso utilizando a un escalador como David López, y la etapa se resolvió con un desordenado sprint en el que Hushvod fue el mejor sobre Kirchen y Ciolek. Para hoy se prevé lo mismo, ya sin cuesta final.
Tras estas dos etapas, hay tres españoles entre los cuatro primeros de la general (Valverde, Kirchen, Freire, Cobo). Como si hubiese habido una contrarreloj por equipos. Dicen que con la crono de mañana la situación se aclarará un poco, como si ya no estuviese bien claro a los ojos de todos. Pero bueno, esto es lo que hay. Piti líder del Tour. Que el mismo titular no sirva para después de Alpe D´Huez. O de "Terminator en Hautacam".
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Arribas, en horas bajas. Ya hace años que sus crónicas desde el Tour son una mezcla de misticismo y paté de veinte duros, pero es que encima se equivoca para zaherir a un corredor que ayer lo hizo muy bien, vengando una San Remo que era -con permiso de Freire- suya. Dice que Pozzato sólo tiene una victoria en el Tour. Tiene dos, las dos obtenidas ante españoles: la que el recuerda y la del año pasado, ante Freire en un espectáculo de etapa. Pero eso es lo de menos: que dos magníficas victorias no te estropeen una mierda de crónica, donde ni siquiera se cita al vencedor de la etapa.
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Miedo y terror el viernes noche en La Primera. Un SMS me alerta de que están en pantalla A.C y Probenecid. Alarmado, enciendo la tele y veo a Gemma Nierga presentando un programa para niños. La periodista, una persona taimada y retorcida, está sumando puntos para ser más conocida: que menos que un programa con niños, como pasarela a metas más ambiciosas. Los dos invitados cuentan chanzas, compiten en bicis estáticas y, llegado un momento, reciben la pregunta "el dopaje". Perico se queda con el gesto serio. Empieza a contar no se qué movidas de que si un ciclista está enfermo no puede tomar un medicamento, que es todo muy estricto y que al ciclismo le han colgado un San Benito. Contador habla de que ha tenido que informar de que está en Barcelona, que es una persecución. Y todo con niños delante. Fue obsceno. Una vergüenza. La persona sectaria que preguntaba estaba toda contenta, con su collarón de catalana, porque ya habrá otros días para hacer sus preguntas favoritas, esas sobre el hambre, la pena de muerte y lo malos que son todos lo que no piensen como ella, la del manifiesto en la muerte de Ernest Lluch. Apago la tele que nunca debí encender y pienso que mañana empieza el Tour. Y que ya hay niños que tienen como ídolo a Contador.
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24 abril, 2008
Lo que no se vio en la Flecha-Valona
Quizás lo más normal sea empezar por lo que si se vio. Mucho mal tiempo y un par de fugados que, en vez de colaborar para llegar juntos a Huy, aprovecharon la caída de un trotón del CSC -que no sabía frenar- para hacerse la guerra particular. Ni Weggman ni A.Efimkin parecían hombres para ganar la carrera, aunque el primero de ellos siempre aparezca en las quinielas y nunca haya sido top-ten. Ayer tampoco.La subida no tuvo color. El campeón de España descubriendo sus limitaciones como ciclista, igual que S. Sánchez en el Mundial de Stuttgart; el Rabobank haciendo la guerra por su cuenta -Gesink por delante de Dekker, que venía remontando: al final cuarto y quinto respectivamente-; Evans haciendo de Schleck -al australiano le encanta seleccionar el grupo a ritmo y después no hacer nada al sprint, como en el último mundial- y Rebellin, el eterno, con Kirchen soldado a su rueda.
El luxemburgués dejó al italiano cuando y cómo quiso. Victoria neta, santificada por los besos y abrazos de su madre en meta, y también de su novia. Su pequeño país está a media hora de coche. Rebellin obtiene, según leo en cyclingnews.com- su ¡52 top-ten! en carreras de un día. Sería interesante saber de esos cúantos son top-five, seguramente muchos porque al italiano siempre le ha costado rematar. Pero bueno, siempre está ahí, llueva o haga sol, y ya son 12 años desde que se marcó Giro y Vuelta acabando sexto en ambas. Como ayer.
Uno que casi nunca está ahí -prefiere correr la Vuelta a Murcia-, y esto es lo que no se vió en F-V, es Alejandro Valverde. En ningún momento de la subida a Huy estuvo delante, y eso que su equipo había trabajado de lo lindo con L.L Sánchez, Chente y otros corredores. Entró en meta el 21º, cuando los dos años anteriores había sido 1º y 2º. Dirán que apostaron por J. Rodríguez, al que le vienen muy grande estos objetivos. Bueno, ambos tienen excusa. Prácticamente la misma.
Ya están ustedes avisados de su rendimiento como el domingo llueva camino de Lieja.
Los ocho primeros de la carrera disputaron el País Vasco: el primero se llevó dos etapas; el segundo, fue segundo; y el tercero, Cunego, también una etapa y cuarto, además de haber ganado la AGR hace tres días. Normal que Valverde no estuviese entre los primeros. En el País Vasco llovió de lo lindo, y sería gracioso que alguno de estos protagonistas hubiese puesto como excusa para su rendimiento "el frío y la lluvia me bloquearon". En la imagen se ve una bonita toma de una cota y las torres de refrigeración de una nuclear al fondo. En ningún momento de la retransmisión televisiva se ven, por lo que tiene de escaparate promocional y por lo mal entendida que está la industria dentro del paisaje. Lo que no se ve de la Flecha-Valona. Como Valverde.
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En la segunda etapa del Trentino, sprint masivo con triunfo para Garzelli. En el grupo iba gente muy, muy rápida como Bettini, Paolini, Di Luca, Bennati o Gasparotto. A sus 34 años, el italiano todavía conserva una de sus mejores -y menos explotadas- armas, una punta de velocidad francamente envidiable.
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11 abril, 2008
Lloverá en Roubaix, se abren las apuestas
Este domingo se pone fin al ciclo del adoquín con la disputa de la París-Roubaix, la única carrera que un no aficionado al ciclismo sabe reconocer. 50 kms., de un total de 260, pasan por antiguos caminos de carros. Este año se prevé lluvia, y abundante, como pasó en la edición de 2002. Cuando eso pasa, se trastocan todos los planes y sale a relucir una carrera diferente, emocionante e irrepetible.
En la primera línea de favoritos están nombres muy conocidos. La Roubaix es muy selectiva en sus aspirantes, pero aún más en la gente que la repudia. Hay muchos corredores que jamás la han disputado, por el riesgo de caídas y porque el adoquín solo acepta amor u odio, nunca términos intermedios. El máximo favorito es el CSC, que para algo ha ganado la carrera en los dos últimos años y, en ediciones anteriores, rozó el larguero con gente como Hoffman, Hoj o Michaelsen. Este año parece que Cancellara, muy reservón en las carreras previas, intentará la estocada de 2006, pero no pierdan de vista a lo que pueda hacer Matti Breschel, que el año pasado fue decimocuarto y está en un gran momento de forma. El ganador del año pasado, O´Grady, dice que no está tan fuerte, pero en G-W estuvo escapado hasta dos kms. de meta y después se pudo meter en el sprint....
El otro bloque favorito, aunque no aparezca presentado como tal, es el High Road. El equipo del maillot blanco cuenta en sus filas con Hincapie -siempre es su última oportunidad-, Knaven, Eisel, Klier y Hammond. Todos cuentan puestos de prestigio, cuando no victorias, en este tipo de carreteras. Demasiada experiencia junta como para pasarla por alto, y más en una carrera que se prevé muy táctica por las condiciones metereológicas. A otro nivel hay que situar al Quick Step (Boonen no parece el de antes), el Liquigas (mucho ojo a Pozzato), el Lampre (Ballan) y lo que puedan hacer outsiders como Hoste, Hushvod o Backsted.
La duda está en lo que pueda hacer el Rabobank. Es el equipo más en forma del momento. Saldrá con un bloque muy potente, en el que quizá el único gran nombre sea el de Flecha, pero compuesto por gente con tanta experiencia -y amor a la carrera- como Horrillo. El Rabobank, que tiene 12 años de historia, nunca ha brillado en el llamado Infierno del Norte (como si el infierno estuviese en el sur: odio esa expresión), y ya va siendo hora. Pero bueno, todas estas consideraciones previas no tienen mucha importancia. Se anuncia lluvia, y de las gordas: baste recordar la maravillosa edición de 2001 para frotarse las manos. Y no por el sufrimiento de los ciclistas, sino por la posibilidad de ver cosas imposibles, como que un gregario se lleve una de las escasas carreras que justifican una vida deportiva.
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"La carrera más dura", el "Tour vasco" (verídico, lean, lean) y bla, bla, bla. A la Vuelta al País Vasco le pasa como al Tour: a la primera la venden como "dura" y al segundo como "el más limpio", y ni lo uno ni lo otro. La carrera vasca se decide casi siempre por la crono final -salvo exhibición metahumana-, y este año no será una excepción. Es ya un clásico la columna de Perurena o González Linares diciendo "falta dureza". Es que no la hay. Ese carrusel de puertos cortos y duros no sirve para marcar diferencias en el ciclismo actual. Y menos con un equipo como el Astana, heredero del UsPostal, que lleva la carrera con la libertad de un disidente en Cuba. La Vuelta al País Vasco es un tostón monotemático: ayer volvió a ganar Kirchen y volvió a ser tercero David Herrero. Llevamos viendo unos días la misma carrera. Unos cuantos años la misma carrera.
Al menos hoy se llega a Orio, recoleta población costera guipúzcoana, un pequeño microcosmos vasco. ¿Que Bilbao tiene ría? Orio también, y más bonita (la margen izquierda está prácticamente sin edificar) ¿Qué San Sebastián tiene paseo? Orio también, aunque molaba más la playa salvaje que había hasta hace unos años. Olor a besugo a la plancha, verdes campas y el pueblo natal de Benito Lertxundi y Oteiza. A ver si hoy los ciclistas dan espectáculo, porque la tentación de ver el paisaje es hoy más fuerte que nunca.
En la primera línea de favoritos están nombres muy conocidos. La Roubaix es muy selectiva en sus aspirantes, pero aún más en la gente que la repudia. Hay muchos corredores que jamás la han disputado, por el riesgo de caídas y porque el adoquín solo acepta amor u odio, nunca términos intermedios. El máximo favorito es el CSC, que para algo ha ganado la carrera en los dos últimos años y, en ediciones anteriores, rozó el larguero con gente como Hoffman, Hoj o Michaelsen. Este año parece que Cancellara, muy reservón en las carreras previas, intentará la estocada de 2006, pero no pierdan de vista a lo que pueda hacer Matti Breschel, que el año pasado fue decimocuarto y está en un gran momento de forma. El ganador del año pasado, O´Grady, dice que no está tan fuerte, pero en G-W estuvo escapado hasta dos kms. de meta y después se pudo meter en el sprint....
El otro bloque favorito, aunque no aparezca presentado como tal, es el High Road. El equipo del maillot blanco cuenta en sus filas con Hincapie -siempre es su última oportunidad-, Knaven, Eisel, Klier y Hammond. Todos cuentan puestos de prestigio, cuando no victorias, en este tipo de carreteras. Demasiada experiencia junta como para pasarla por alto, y más en una carrera que se prevé muy táctica por las condiciones metereológicas. A otro nivel hay que situar al Quick Step (Boonen no parece el de antes), el Liquigas (mucho ojo a Pozzato), el Lampre (Ballan) y lo que puedan hacer outsiders como Hoste, Hushvod o Backsted.
La duda está en lo que pueda hacer el Rabobank. Es el equipo más en forma del momento. Saldrá con un bloque muy potente, en el que quizá el único gran nombre sea el de Flecha, pero compuesto por gente con tanta experiencia -y amor a la carrera- como Horrillo. El Rabobank, que tiene 12 años de historia, nunca ha brillado en el llamado Infierno del Norte (como si el infierno estuviese en el sur: odio esa expresión), y ya va siendo hora. Pero bueno, todas estas consideraciones previas no tienen mucha importancia. Se anuncia lluvia, y de las gordas: baste recordar la maravillosa edición de 2001 para frotarse las manos. Y no por el sufrimiento de los ciclistas, sino por la posibilidad de ver cosas imposibles, como que un gregario se lleve una de las escasas carreras que justifican una vida deportiva.
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"La carrera más dura", el "Tour vasco" (verídico, lean, lean) y bla, bla, bla. A la Vuelta al País Vasco le pasa como al Tour: a la primera la venden como "dura" y al segundo como "el más limpio", y ni lo uno ni lo otro. La carrera vasca se decide casi siempre por la crono final -salvo exhibición metahumana-, y este año no será una excepción. Es ya un clásico la columna de Perurena o González Linares diciendo "falta dureza". Es que no la hay. Ese carrusel de puertos cortos y duros no sirve para marcar diferencias en el ciclismo actual. Y menos con un equipo como el Astana, heredero del UsPostal, que lleva la carrera con la libertad de un disidente en Cuba. La Vuelta al País Vasco es un tostón monotemático: ayer volvió a ganar Kirchen y volvió a ser tercero David Herrero. Llevamos viendo unos días la misma carrera. Unos cuantos años la misma carrera.
Al menos hoy se llega a Orio, recoleta población costera guipúzcoana, un pequeño microcosmos vasco. ¿Que Bilbao tiene ría? Orio también, y más bonita (la margen izquierda está prácticamente sin edificar) ¿Qué San Sebastián tiene paseo? Orio también, aunque molaba más la playa salvaje que había hasta hace unos años. Olor a besugo a la plancha, verdes campas y el pueblo natal de Benito Lertxundi y Oteiza. A ver si hoy los ciclistas dan espectáculo, porque la tentación de ver el paisaje es hoy más fuerte que nunca.
09 abril, 2008
Kirchen presenta su candidatura a las Ardenas...y al Tour
Ayer se preveía día tranquilo, con eso de que el último puerto estaba a 40 kms. de meta. Lástima que lloviese y la mayor parte de los ciclistas estén con una fuerza descomunal, porque últimamente todo el mundo se apunta a eso de ir a las Ardenas a tope, a ver si suena la flauta. Al final hubo un bonito espectáculo para todo aquel que, como el que escribe, ve el ciclismo con cierta suspicacia.Escapada muy larga de inicio, neutralizada a 10 kms. para meta y de la que sólo sobrevive Albasini, un buen corredor suizo que algún día dará alguna sorpresa gorda. No fue ayer, y no gracias al Astana. El equipo de capital centroasiático se borró de sus obligaciones de controlar la carrera en cuanto neutralizó la escapada y aquello, con la lluvia, fue un sindiós. Con decir que el Karpin, el único equipo de categoría inferior, era el que controlaba el sprint...
Atacó Luis León Sánchez y, dadas las características del mocetón murciano, tan aficionado a la Huerta, pues lo más normal es que llegase. La sorpresa vino del personaje que saltó en su neutralización: el propio A.C. Yo me frotaba los ojos, claro. No por la sorpresa, sino por el descaro. Esta pareja unida en lo universal del destino ya ha dado buenas muestras de su capacidad para organizarse en común, y se la suda que militen en equipos distintos. O lo que pueda pensar el público. Desde el primer triunfo en Australia en 2005, cuando estaban en "el lugar equivocado, en el momento equivocado" (va por el equipo, no por el país), hasta la Vuelta a Mallorca del año pasado, donde recién cambiados de equipo se ayudaron para que el más grande de los dos ganase la general, que ni siquiera es una victoria.
Ayer fue un poco más de lo mismo. La historia de un amor como no hay otro igual, si exceptuamos el común y devoto a Manolón. El plan de llevar en volandas al de Barcarrota/Pinto a meta, para tí la etapa, para mí unos segunditos más, se fue al garete cuando Don Desmayos y su sola presencia arrastró, por mera lógica deportiva, al resto de favoritos. Menudo cachondeo hubiese sido que el máximo favorito saque tiempo a todos en las dos etapas, y encima en el llano. Ni que fuese Merckx. Pero bueno, aún nos quedarán más horrores por ver que nos harán más sabios y más escépticos.
Tras una caída aparatosa al final, el corredor-Guadiana Kim Kirchen se llevó el sprint ante Bettini y de nuevo ante David Herrero. Ojo con el luxemburgués para las Ardenas, porque sube muy bien (ya ha sido segundo en F-V, por ejemplo) y sprinta como los mejores. Bueno, hace lo que quiere: ha ganado clásicas de velocistas como el Laigueglia, etapas de alta montaña como en el Tour 2007 (tras la descalificación de Vinokourov), vueltas por etapas ProTour, todo ello alternado con desapariciones y, más sorprendente aún, reapariciones que le dan victorias, como esta del País Vasco. Ahora dice que va a por el Tour. Tal cual. Apenas había competido este año, pero eso ya no es una sorpresa en el País Vasco, la misma tierra que aplaudió el triunfo de Bertagnolli en la Clásica de San Sebastián del año pasado. A ver que pasa hoy, pero espérense cualquier cosa.
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