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| En EE.UU es un gesto de celebración |
Curiosamente, la UCI ha dejado al margen -la USADA no investigó los años entre 1992 y 1997- los años 2009 y 2010, donde la agencia antidopaje americana demuestra con mucha más autoridad que Armstrong iba completamente drogado: como no ganó ninguna carrera, se da por bueno que un tío con 38´5 años y después de tres años sin competir acabe tercero de todo un Tour de Francia.
Sirvan estos dos párrafos para demostrar como esta el ciclismo: para barrer la casa se levanta una esquina del felpudo, pero apenas una esquina y sin mover los muebles. Esto de los muebles es muy importante: en las primeras reacciones no ha faltado quien se quería repartir el palmarés vacante de Lance Armstrong, cuando de momento no hay una decisión firme.
Esta se tomará el viernes, cuando el órgano de la UCI dedicado a estas cosas decida muy previsiblemente dejar en blanco los resultados de las carreras que ganó el ciclista caído de su torre de marfil. El único resultado que cambiará será su bronce en CRI de los JJ.OO de Sidney 2000, que pasará a Olano, dentro de lo que es la praxis normal del COI hacia sus medallas. Se da por supuesto que el Tour dejará también en blanco esos años, y es muy probable que apañen de alguna manera el horror de dejar en el podio de 2009 a Armstrong.
Como pueden ver en el enlace, no hay mucho más. Lo interesante vino en el turno de preguntas, cuando McQuaid dijo "tuvimos que escuchar a Landis", cuando realizó sus denuncias en 2010; lo que no dijo es que en vez de eso, la UCI le denunció ante los tribunales, igual que tiene una demanda en marcha contra el periodista Kimmage.
"¿Piensa hacer la UCI algo sobre la investigación en curso de la Fiscalía de Padova?" "Afecta a ciclistas ya muy viejos", contesta McQuaid sin inmutarse. No se si considerará que Cunego, con 31 años, es muy viejo. Supongo que opinará lo mismo de Benjamín Noval, 33 años y en pleno ajo del UsPostal, al que nadie ha preguntado todavía nada ni se le ha movido un pelo.
Cada respuesta era ridicula, y eso que las preguntas no eran muy difíciles. "La UCI no volverá a aceptar donaciones de ningún ciclista": será las de material inventariable, seguro que las fungibles siguen entrando por los mismos cauces, a los dirigentes o al simple empleado que va recogiendo las muestras. "Destaco especialmente el testimonio de Zabriskie" ¿Por qué? Es uno de los peores del informe USADA, donde ni siquiera se dice que era el compañero de habitación de Landis en Girona. Quizás sea por eso.
Sin embargo, lo mejor de todo es cuando afirmó que "un sistema de dopaje como el del UsPostal es imposible en el ciclismo actual". Será que no ha visto el Tour de este año, donde un equipo ha dominado la carrera a su antojo desde el km. 0 de cada etapa, llegando en trenecito hasta la mismísima línea de meta, con un líder lanzando sprints masivos y un noruego tirando el solo el 70% de una etapa de montaña.
El ciclismo sigue como estaba, y ya son incapaces de engañar a nadie. Bueno, quizás a los ingleses, que ahora están en la cresta de la ola, como también estuvieron los españoles, los italianos y los estadounidenses.
Sin embargo, hay que extraer lecciones positivas de todo esto. En primer lugar, agradecer a Floyd Landis (un hombre sin esperanza es un hombre sin miedo) haber roto la omertá del ciclismo y la del UsPostal en particular, un carro al que después se subieron Tyler Hamilton y otros, hablando con la boca pequeña y contando medias verdades, que son mentiras completas, y que simplemente servían para ratificar el testimonio del pelirrojo de Pennsylvania.
Si alguien canta, y lo hace de la manera en que lo hizo Landis, hay que apoyarle e investigar lo que declara, no darle carpetazo y tratarlo de loco (fue como se refirió al menonita Bruyneel, un personaje que debería ser expulsado del ciclismo, al margen de sus responsabilidades criminales), una postura que se repite con demasiada frecuencia en el ciclismo, y si no que se lo pregunten al olvidado Sinkewitz, por no hablar de Manzano y Jaksche.
Y otra lección positiva de todo este caso es dar la bienvenida a la damnatio memoriae, eso que hacían los romanos con los caídos en desgracia: borrar cualquier recuerdo o traza, "echar al olvido". Desde luego, hay que recordar al UsPostal y Armstrong en lo que fueron y su contexto y efectos, pero lo que no tiene recibo es que se siga con esa costumbre del ciclismo y del deporte de seguir agasajando a dopados como si no hubiesen hecho nada, conservando en gran medida su palmarés.
Quitar a Armstrong todos sus Tours es un paso significativo: ya sólo podrá presentarse como heptacampeón ante una parroquia de militantes en franca merma, y desde luego jamás ante los medios de comunicación de su país o de cualquier otro -incluso el Marca- como lo hacía habitualmente. Eso sí que sirve como acicate para no doparse, porque hasta hoy en día el simple razonamiento de "me dopo y si me pillan lo niego" sale más rentable de la lógica "si me dopo lo perdería todo: victorias, premios, vida post-ciclista".
Hacer un Roberto Heras, el famoso tricampeón (para los anales que sólo ponen año y vencedor, sin ningún análisis) de la Vuelta a España. Lo que ha hecho la USADA y ha refrendado la UCI lo podría hacer aquí la AEA, pero siempre pondrán la excusa de que hasta 2006 el dopaje no era delito en España. No, no lo era, pero la sanción deportiva sí: por ese inmovilismo y conformismo, cuando no directa connivencia con los dopados y su trama, está el ciclismo como está.
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JotDown es una revista para modernos con licenciatura y máster, esa especie urbanita que abunda tanto, y sin profesión definida. Con apariencia culta, es simplemente un vehículo de cualquier tontería, alguna firma prestigiosa y más de lo mismo, con una brutal vacuidad de contenidos. Para compensar estas carencias, los artículos son larguísimos -en contra de lo indicado en Internet-, bellamente presentados y totalmente irrelevantes. Y sí, hay una versión impresa que cuesta 15 euros, quin-ce euros.
Aquí va una larga entrevista con la jefa del departamento de investigación de Agencia Estatal Antidopaje. A pesar de lo que indica el titular, 2/3 partes de la larguísima entrevista van de otras cosas mucho más evanescentes, incluyendo una primera pregunta de peloteo que da vergüenza ajena. Todo suena a campaña publicitaria para esta señora, que no contenta con dirigir ese organismo inútil (¿van a hacer algún día algo en Girona? ¿Y en el Teide? ¿Y en Sierra Nevada?) se pavonea de otras cosas, recogiendo el guante que le tienden.
Y qué fotos. Este es el nuevo periodismo, y hay tantos seducidos con ese panfleto llamado JotDown...














