Desde el 7/06/2013 en www.ciclismo2005.com
Mostrando entradas con la etiqueta Unai Osa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Unai Osa. Mostrar todas las entradas

13 febrero, 2013

Sangre de Las Madrigueras (del ciclismo)

Siempre invitan a la primera dosis
¿Se dopó Armstrong en su third comeback en 2009? La respuesta, evidente para cualquiera incluso con las evidencias de entonces -acabó tercero en el Tour con 38´5 años-, lleva aparejada otra pregunta, mucho más insidiosa, pertinente y acertada: ¿Por qué no se detectó? o, mejor aún, ¿Por qué no se hizo nada? Antes de empezar a desentrañar el asunto, hay que celebrar que el ciclismo esté empezando a plantearse estas preguntas.

Según la Usada, Armstrong iba igual de drogado que siempre en 2009. Sin embargo, Rasmus Damsgaard, un viejo conocido de este blog y figura peripatética de estos años oscuros, dice que no. El danés, el mismo que dijo certeramente a las 24 horas de conocerse el positivo-solomillo de Contador que "se ha hecho un Landis", era el encargado de los controles internos en el Astana de aquel año, y pretende salvar su ya mellada reputación profesional, además de echar un capote a la UCI y su pasaporte biológico. Por cierto, Contador también estaba en ese Astana.

La UCI, por su parte, ha vertido toda la responsabilidad en Michael Asheden, el famoso interpretólogo de la sangre, que validó y dio por buenos esos resultados. Por si alguien lo recuerda, Asheden fue el mismo que testificó en el juicio del TAS sobre el solomillo, y que afirmó que el pasaporte biológico "de níquel" del que presumia Arribas y Contador -por este orden, por favor- era más bien de chapa vieja y oxidada.

Ashenden se ha defendido de una manera virulenta. Y muy interesante. Ha solicitado que los otros miembros del panel encargado de interpretar los valores sanguíneos de los corredores (que se hacía al azar y respetando el anonimato de los mismos, algo imposible de creer) revisen de nuevo los datos -la decisión de dar por bueno el pasaporte biológico de Armstrong fue colegiada, y colegiada tiene que ser su revisión-, porque el ya no puede.

Ashenden se fue del panel de revisión sanguínea en 2012, y eso incluye una claúsula de confidencialidad de ocho años. Sin embargo, para defender su honorabilidad como experto, puesta seriamente en duda, no ha dudado en revelar el código secreto y anónimo de los datos de Armstrong (BPT374F23), una soberana tontería porque ya eran públicos desde hace años, como se comentó aquí.

No es el único sitio del que se ha ido Ashenden. No suelo comentar estas cosas por aquí, por asco y repulsión, pero creo que la UCI y no se quien más andan con una especie de comisión de la verdad, amnistía y comerse la polla mutuamente (perdón por la expresión, nada habitual en el blog, pero no encuentro una forma más gráfica y directa de expresarlo) que, como todas las comisiones de amnistía, lo que busca es meter todo debajo de la alfombra, no culpar a nadie, y que todo quede como estaba. En el ciclismo eso significa dejar a Riis, a Bruyneel, a Benjamin Noval, a Michel Rogers como aquí se dejó a Serrano Suñer.

Asheden formaba parte de ese teatrillo, el enésimo, pero se fue a finales de enero cuando intentaron meter en el coro de la autofelación a Armstrong. Como lo oyen. Por eso no sigo esas cosas, ni el movimiento (¡prietas las filas!) por el ciclismo creíble, que tras incorporar a Astana ahora tiene llamando a las puertas al Katusha. Conozco bien a qué han llevado sus equivalentes en política: cuando se hicieron (como en Argentina)  y cuando no se hicieron.

La UCI, que en teoría no tiene nada que ver con ese circo en el que están los conocidos payasos Vaughters,  Walsh o Boyer, ha emprendido una campaña de descrédito de Ashenden, publicando ¡nuevos datos! sobre los valores sanguíneos de Armstrong en 2009 y 2010, y que reflejarían que el experto australiano fue el único del panel que dio por "normales" los valores del americano.

La última vuelta de tuerca es que la UCI ha tenido que admitir que los valores sanguíneos de Armstrong previos al Giro 2009 nunca fueron suministrados a los ocho miembros del panel, por lo que el supuesto seguimiento progresivo que está en la base de la efectividad del programa estrella de la UCI jamás existió. Cinco días antes, McQuaid había afirmado lo contrario en el conocido portal de propaganda ciclista velonews.com

Es más, de esas nueve muestras de sangre, dos no fueron tomadas en consideración (las del 4 de diciembre y el 11 de diciembre de 2008) porque no se analizaron dentro de las 36 horas que da la AMA para su análisis válido a efectos de ser tenidos en cuenta como prueba. ¿Por qué? No lo leerán en ninguna parte, claro, pero es que por esas fechas el Astana estaba en Las Madrigueras (Tenerife), un lugar de entrenamiento ideal para todos los deportistas por la altitud, el clima, la laxitud de España hacia el dopaje y, al igual que el crecientemente popular Hawai, muy lejos de laboratorios antidopaje certificados.

Mientras tanto, los ciclistas siguen entrenando en el mismo sitio y la directora de la AEA luciendo abrigos de pieles en el juicio de la Operación Puerto. Gracias a este tipo de detalles, conocidos por trifulcas entre los miembros de la Mafia, es como vamos conociendo lo que hay de verdad y de mentira en este deporte. Gana lo segundo, por supuesto.
***
Ayer declararon en el juicio de la O.Puerto Nozal, Beloki, Unai Osa y David Etxebarría. Todos por videoconferencia. Arribas ha compuesto una buena crónica de la jornada, trufada de cotilleos sobre la vida personal de cada uno de los testigos, un terreno en el que se mueve como pez en el agua.  Yo destaco dos cosas de la jornada: David Etxebarría diciendo que tenía un certificado de hematocrito del 52%, y Unai Osa diciendo que su director deportivo y equipo en  2004 -hay planificaciones suyas con droga de esa temporada- era Eusebio Unzue y el Illes Balears. Para el que quiera saber.
***
Pablo Antón, que según Jaksche le obligó a firmar una declaración tras la Operación Puerto diciendo que en el equipo no había dopaje, está en el comité organizador de Ponferrada 2014, ese engendro.
***
Este es el level playfield del periodismo nacional. Juanma Castaño, que allá por 2005-2006 elogiaba y defendía a Armstrong por doquiera con auténtica fe de creyente, y cuya creencia basaba sus raíces en los apóstoles Rubiera y Noval -de su misma región de origen, porque la fe mueve montañas, pero sobre todo las deja donde está-, se desmarca ahora con este tweet. 
Por poner un paralelismo que hasta este gijonés podría comprender,  Michelle Ferrari sólo dopaba a Lance Armstrong y el resto de pérfidos americanos, mientras los asturianos Rubiera y Noval iba a base de sidrinas, cabrales y mucho morro.
***
El Comité del COI está discutiendo la situación del ciclismo.
***
El otro día Nadal pedía desde Francia "más análisis", una fruslería que ha permitido a una estrella emergente del periodismo sanguijuela perpetrar una columna elogiando la actitud. Recuerden: esta vacante la plaza de periodista combativo con el dopaje. Sin embargo, Federer pide lo que hay que pedir: pasaporte biológico para el tenis, añadiendo que "no me han hecho ningún control de sangre antes del Open de Australia".

27 junio, 2012

El que de joven corre, de viejo trota (I)

El futuro era esto
Ayer el Lampre tuvo a bien presentar su nueve definitivo para el Tour, siguiendo una inveterada constumbre del equipo italiano, como aquel recordado caso previo al Giro 2010, donde dieron de baja a Caucchioli poco antes de la salida, y después se supo que era por el pasaporte biológico y no por ninguna decisión técnica o táctica.

Y hoy toca hablar de biología y el pasaporte, pero no del pasaporte biológico. Sin hacer el trabajo estadístico que daría la cifra exacta, por primera vez en la  historia del Tour la edad media de los participantes superará los 30 años, una cifra que hace no mucho tiempo marcaba el inicio del declive de un corredor, y que hoy día anuncia el inicio de sus mejores éxitos.

Sólo 92 corredores tienen 29 años o menos, y el resto ya están de lleno en la fabulosa cifra de 30 años. La media de los equipos es igualmente significativa: el Saur-Sojasaun es el más joven, con una media de 27,52 años, mientras que el más viejo -y esto no es ninguna sorpresa- es el RadioShack, con la impresionante cifra de 33,70, y porque han metido a Gallopin, el octavo más joven y de 24 años.

Todos los datos están sacados de la interesante página velofacts.com, a la que les remito para ver el desglose de los datos. Que en la carrera más importante del calendario la media de edad sea superior a los 30 años es la confirmación de una tendencia que es motivo de asombro y preocupación por la deriva de este deporte, más que nunca centenario.

Si hace dos años podían ser noticia los debutantes treintañeros en la carrera -que es parte del mismo fenómeno-, ahora la noticia es el envejecimiento a marchas forzadas de la profesión ciclista, fenómeno que ni siquiera escapa a alguien tan poco dotado como Unai Osa, que en una entrevista reciente decía sobre su retirada a raíz de la Operación Puerto "Yo tenía 31 años, y aún tenía bastantes años de ciclismo. De hecho, ahora cada vez se van alargando más las carreras. No sé por qué… tal vez porque la gente joven no empuja como antes. No tiene sentido que gente como Lastras mismamente, esté andando ahora más que antes".

Lo dice el hermano de uno que acaba de dar, con 39 años, positivo en una carrera de montaña a pie. Sí que tiene sentido, todo sentido en este universo cerrado que es el ciclismo, donde se pasa del sillín de la bicicleta al sillón del coche deportivo en un mes (como Igor o Aldag, aunque este último ha renegado), donde hay siempre los mismos nombres en la medicina deportiva, o donde mismamente tu hermano da positivo por EPO frisando los cuarenta porque en el fondo tiene los mismo hábitos de siempre. Todo forma parte de "el mundillo", palabra con la que la gente de la bicicleta gusta englobar todo.

Quedense con la reflexión en voz alta de Unai Osa, un pobre muñeco roto que conoció muy bien "el mundillo" desde dentro. De aficionado corría y arrasaba -su Balenciaga sigue siendo insuperable- en la fábrica de monstruos que era el Banesto aficionado, donde se destacan los éxitos (Sastre), se olvidan los fracasos (Mancebo) y directamente se entierran los fiambres (J.M Jiménez). Sabe perfectamente el combustible y las enseñanzas que recibían, al menos no se ha ido a la tumba con ellas.

Otra cosa es que lo quiera reconocer, primero porque no le da la mollera: intuye el fenómeno ("cada vez se van alargando más las carreras"), no sabe por qué (y tanto que lo sabe, le basta con preguntar a su hermano) y acaba apuntando una hipótesis muy justificativa de su posición y la de los colegas que quedan de su generación, que son muchos: "tal vez porque la gente joven no empuja como antes".

Los jóvenes siempre empujan: va con la edad y con tener el casillero a cero. Con debutar en el Tour o en cualquier otra carrera y querer ganar, querer destacar. Parece mentira que algo así venga de alguien que fue joven en su momento, y muy cacareado: también se habrá olvidado. La explicación del fenómeno no está en los jóvenes, está en esos viejos que resisten. Y que saque el ejemplo de Lastras, que se educó en el mismo Banesto aficionados, no deja de ser sangrante.

Dice que los veteranos se saben cuidar y entrenar, pero un conocimiento somero del ciclismo acaba con esos tópicos interesados de la profesión de monje y cartujo que durante muchos años vendió la propaganda oficial: competir en una carrera como la Vuelta a España es compatible con salir de copas, ganar una gran clásica del norte se puede celebrar con cocaína, y los ciclistas tienden a comer comida-basura, o directamente engordar como sapos por la buena comida gallega o alemana, por citar únicamente los ejemplos de Pereiro y Ullrich. Todo esto por no hablar de los clásicos de siempre en estas profesiones saludables, como ir de putas (en "el mundillo", azafatas, o encargar una, como Manzano en la Vuelta 2003) o fumar.

Por ahí no va el discurso, porque parece que nadie se ha detenido a ver que uno de los fenómenos más lacerantes de la tendencia del ciclismo a acumular años y años es que los más veteranos no son precisamente cojos, o no permanecen en la profesión. Sin ir más lejos, Lefevre acaba de declarar que espera que Leipheimer acabe entre los cinco primeros este Tour, con sus 39 años, y que pondrá a Velits (27 años, 2º en la Vuelta 2010) a trabajar para el americano.

Los más viejos del pelotón no son, como fueron en su momento, actores menores como Arsenio González o Elli, son destacados protagonistas en este Tour y en los anteriores: Voigt y Horner, con 41 años los dos y los más veteranos -lo serían en cualquier profesión o ámbito con esa edad-, además de compañeros de equipo, darán que hablar en este Tour, dicen que el de la despedida para el alemán. No están solos en su veteranía: Petacchi, Kloden, O´Grady -que después acudirá a sus ¡sextos JJ.OO!-, Vinokourov o Hincapié también aspiran a papeles protagonistas.

No para la general, claro, para eso ya dejan a Evans, el 20ª corredor más viejos de 198 participantes, que defiende el título -fue el tercer ganador más viejo del Tour- y que, sin el menor atisbo de rubor o sana incredulidad, es el segundo máximo favorito tras Wiggins, que también tiene sus 32 años, la frontera que antes de la aparición de Armstrong marcaba la edad final para poder aspirar a ganar una grande por etapas.

"No tiene sentido que gente como [pongan el nombre que quieran por encima de los 34 años] estén andando ahora más que antes" Sí que tiene sentido en este loco juego que es el ciclismo, convertido desde hace tiempo en un circo sobrehumano y ahora, más que nunca, decrépito.
***
Homenaje institucional en Girona a Hesjedal.  La industria del ciclismo y todas sus actividades auxiliares -especialmente las farmaceúticas- aportan riqueza a la ya de por sí rica provincia de Girona, que parece que quiere más. Tanto como vincularse directamente con esta gente.
***
Eso sí, han montado este mismo año un Campeonato de España cojonudo: bellísimo y disputado, con mucho público e impacto publicitario. Como siempre, las categorías inferiores son las sacrificadas -no les hablo ya del deporte base- en aras de lo que ya está asentado y bien conocido. Iban a ser "los mejores campeonatos de España de la historia".

21 mayo, 2012

Un gran Giro (y lo que viene)

Para el etapón de ciclismo que se vivió ayer en el Giro hacía falta el ingrediente básico del ciclismo, que es resistencia. Doce días de competición seguidos llevaba la carrera merced a la herencia de Zomegnan, la estúpida excursión a Dinamarca y el día de descanso el cuarto día.

Hasta Ventoso, un corredor experimentado, reconocía que jamás había hecho doce días de competición seguidos. Aparte de lo ya recorrido y comentado, los ciclistas habían acumulado en los últimos días etapas de esas de "transición", como por ejemplo la que ganó Roberto Ferrari con 242 km. y 6h 30´ en la bici. Ganó por el desorden de una caída -Cavendish tuvo que frenar y sólo fue cuarto- y porque el rival era Chicchi, el supuesto sprinter treintañero que jamás se había colado entre los tres mejores en el sprint de una gran vuelta.

También porque recorrió toda esa distancia, claro, y ha seguido ganando porque es de los pocos sprinters que no se han ido a casa antes de la primera etapa de montaña (Goss, Demare, Haedo, Renshaw, Lancaster, Bonnet), o no han tenido la connivencia de los jueces tras dejarse remolcar en etapas que no eran de montaña, como Cavendish. El británico pudo ganar el jueves en la etapa-farsa de Cervere (121 km., una etapa de descanso camuflada antes del fin de semana de montaña) en un sprint de nuevo caótico donde se impuso por poco a Kristoff, otro Katusha que vuela.

El día anterior el pelotón disputó una etapa muy interesante por Liguria, donde la escapada llegó y se impusó Bak del Lotto, un especialista en la Roubaix que este año se perdió las clásicas por una caída en la Het Volk. Casar, segundo en la etapa, estuvo rozando el liderato durante mucho tiempo -acabó cuarto de la general ese día- y Andrey Amador, el tenaz costarricense del Movistar, acabó tercero. Era su presentación en sociedad, pero tras este fin de semana ya no podrá pasar inadvertido, o sólo advertido por su nacionalidad o su filiación materna con Ucrania.

En la etapa del sábado camino de Cervinia -casi 50 km. de ascensión de los 206 km. de la etapa- también llegó la escapada, y también iba en ella Andrey Amador. Con 13´ de ventaja al pie del primer puerto, el mal tiempo reinante y que no había nadie peligroso en la fuga, el pelotón dejó ir hasta tal punto que parecía que los fugados no importaban a nadie. Ya saben, el soniquete de "la primera etapa de montaña, atacarán los favoritos, habrá el espectáculo que os prometíamos".

En contra de lo esperado, hubo ataques, y los hubo en el primero de los dos puertos: atacó en la fuga Jan Barta, el extraño checo del NetApp que ya ganó la Coppi&Bartali, quizás porque pensaba que iba a ganar con 22 km. del Col de Joux por subir, o los 28 km. de Cervinia, ese puerto que nunca se mete en los colosos, quizás porque sólo se ha subido tres veces, una de ellas muy recordada. Fue en 1997 y Gotti, con un ataque a cuatro km. de meta, fundió a Tonkov, que parecía el seguro ganador de aquel Giro que en España sólo retransmitió EITB y TeleMadrid. No, no había streaming por Internet.

También atacaron en el pelotón Cunego y Rujano, escaladores livianos y, en el caso del italiano, con ambiciones en la general, donde sólo estaba poco más de un minuto del liderato. El venezolano no fue muy lejos -aunque no llegó a abandonar por la lluvia, como en 2006-, y Cunego llegó a empezar a escalar en solitario Cervinia, pero su apuesta de "o todo, o nada" -siempre elogiable, y más cuando lo ha intentado varias veces- queda ahí como demostración que otro ciclismo es posible.

Entre los fugados Amador se lanzó en un descenso loco-loco, dio caza a Barta y se fue solo, otra cosa loca-loca. Sólo fue cazado de nuevo por el checo y otro fugado como De Marchi a 11 km. de meta. Sorprendentemente, no se descolgó y aguantó el ritmo mientras el pelotón se acercaba por detrás, dejando su diferencia al pie de Cervinia de 7´ en apenas un minuto de margen.

Hesjedal demostró estar muy bien y atacó a 5 kms. de meta con Nieve, y sólo J. Rodríguez salió tras ellos. Reintegrado de nuevo, el canadiense de origen escandinavo repitió la jugada a dos kms. sacando un botín de nada menos que 26" en meta al resto de favoritos. En el sprint por la etapa, Amador batió a un fundido Barta, con Hesjedal entrando cuarto a sólo 20" de la victoria de etapa. A la velocidad que iba, 400 metros más le hubiesen bastado. Se tuvo que conformar con recuperar el liderato.

Con el cansancio acumulado, la etapa de ayer se convirtió en un magnífico espectáculo y una escabechina. 172 km., ningún puerto por encima de los 1.600 metros de altura, pero entre la lluvia, el frío y el desgaste, además del ingrediente más necesario -un puñado de ciclistas valientes- se convirtió en un día de esos que recuerdan los aficionados, aunque sólo sea por las escasas veces que se ha subido el puerto final.

En Pian de Resinelli, ocho kms. muy constantes, sólo había pasado el Giro en 1962, cuando ganó el español Angelino Soler. Sobran las montañas alrededor de Bérgamo y Lecco, y siempre que pasa el Giro por esa zona hay un buen espectáculo. El héroe de la jornada se escapó de salida con el francés Bonnafond, que no llegó al final, y acabó ganando la etapa tras 150 km. de fuga, los últimos 75 en solitario. Se llama Rabottini y quizás les suene su nombre porque su padre, profesional en los ochenta, ganó la Tirreno-Adriático de 1986 gracias a una fuga.

A lo mejor al hijo le pasa lo mismo que al padre: recordado por una única victoria, pero ¡qué victoria!. Cuando en el grupo salió otro grupo de fugados Rabbotini ya llevaba 7´ de ventaja, y ahí detrás se juntaron los habituales de los últimos días: Cunego, Bruseghin, Txurruka o Andrey Amador, además de los peones de J. Rodríguez Alberto Losada y Petrov.

El pelotón seguía dejando hacer, de tal manera que a 50 km. de meta Rabottini tenía 9´ de ventaja y los otros fugados más de cinco minutos, lo que convertía a Cunego en líder virtual. En la cumbre de Culmine di San Pietro -donde se despeñó Horrillo en 2009-, penúltimo puerto de la jornada, Rabottini pasó con 2´45" sobre Cunego, Losada, Txurruka, Amador y Pirazzi, los únicos supervivientes de la fuga, mientras el pelotón  estaba a 6´.

Rabottini se cayó bajando, y realizó un agónico esfuerzo final en Pian de Resinelli. Lo más duro estaba al inicio, y ahí mantuvo a la fuga, donde el que más lejos llegó fue un sorprendente Losada. El catalán, que es profesional por esa condición y la de amigo de J. Rodríguez, jamás había rendido así en carrera alguna. Hasta ayer. Otro Katusha. Otro de Mikhailov y Holczer.

Por un momento parecía que Losada se lanzaba a por la etapa, pero un ataque de Scarponi (¡qué poco le pudo ayudar un fundido Cunego!) liberó a J. Rodríguez, que atacó en su distancia, pero no en su pendiente, aunque logrando el mismo resultado: una diferencia sorprendente para tan poca distancia. Alcanzó a Rabottini tras el suspiro de ayuda de Losada, pero no pudo descolgarlo.

El italiano se aferró a su rueda ante el delirio de los comentaristas de gazzetta.it, que acabaron desgañitándose cuando ganó la etapa. ¿Cedió J. Rodríguez la victoria? Si fue así, lo hizo de una manera muy convincente: entre la grosería de Contador o Armstrong, y el freno de Induráin, J. Rodríguez habría encontrado el tono perfecto para esta desagradable lid. A mí me pareció que Rabottini se enganchó bien, le favoreció el terreno y el rival, y ganó bien. Con eso basta.

Además, como apunta hoy López-Egea, con su gesto o derrota J. Rodríguez se gana el respeto y el cariño de los aficionados y periodistas italianos, lo que no es poco con las tres superetapas de montaña que quedan por delante. El español afronta estos desafíos como líder de la general, tras meter 25" a Basso y Scarponi, y encabezar la general con 30" sobre Hesjedal y 1´22" sobre Basso. Otro año más, otro español se jugará el Giro en los cuartos de final del ciclismo español, el Mortirolo, donde sólo Contador en 2008 salió victorioso, y donde cayeron Induráin (1994), Olano (1996) y Arroyo (2010). Eso por no hablar de la maldición del Stelvio, donde Galdós perdió el Giro en 1975.
***
Como era esperable, Frank Schleck abandonó el Giro ayer, aduciendo problemas en un hombro. Bruyneel, ha dicho que no le parecían para tanto, y que confiaba en un podio final del luxemburgués. El RadioShack de este año va camino de ser uno de los equipos más ruinosos de la historia.
***
La competencia que la UCI ha puesto al Giro este año ha salido rana, por mucho que algunos digan que este Giro es sólo la última semana. De ocho días de competición que ha habido este año en California, cinco han sido para Sagan, incluyendo las cuatro primeras etapas de manera consecutiva. Competencias así las querrían muchos. El quinto día la crono fue para Zabriskie, especializado desde hace años en este competición -que no modalidad- y del que se sabe muy poco en el resto del calendario profesional, y al día siguiente ganó escapado Sylvain Georges, un francés del Ag2r. ¿Segundo y ganando el sprint del pelotón? Sagan. Total, que la carrera se decidió el penúltimo día en la etapa de montaña (de 126 km., tiene narices), donde Gesink voló como acostumbra a hacer de vez en cuando. Se lleva la general sobre Zabriskie, Danielson y Van Garderen.
***
El Tour de California ha sido la última carrera de Robbie McEwen, que cumpliría 40 años dentro de un mes, y donde al menos los últimos cuatro de profesional han sobrado. Se retira con 12 etapas en el Tour y 12 etapas en el Giro, pero sin ninguna gran victoria a pesar de ser sprinter -durante algunos años de los más rápidos del pelotón- y tener un calendario apto: su mejor éxito en una clásica fue un 4º puesto en una París-Tours de 2005, y 2º en el Mundial de Zolder 2002, cuando se cayó medio pelotón y fue la comparsa de Cipollini. Macarra, desafiante y marrullero, deja tras de sí un legado escasamente edificante y lo que dice su palmarés: etapitas, simplemente eso. Etapitas. Lamentable la cadena de despedidas en el twitter: la previsible a cargo de los anglosajones (Leipheimer e Hincapié, quizás porque tienen una edad parecida a la del australiano) y de algunos italianos muy tontos (Bennati y Chicchi, que lo califican de "leyenda" o "uno de los mejores sprinters de la historia", simplemente porque ha ganado más que ellos, lo que tampoco es mucho).
***
Visconti abandonó el Giro el domingo, presa de una crisis asmática. Después de conocerse durante la carreera que Urán y Leezer eran alérgicos, la infame bacalá que han colado a los navarros abandona por esa dolencia que afecta al 66% de los ciclistas profesionales, cifra no comparable con la población normal.
***
Cavendish, un profesional como la copa de un pino. Aquí se puede ver cómo, a pesar de los esfuerzos del campeón del mundo por quitarse ese seguidor de encima, el intruso no ceja en su empeño de empujar a tan noble corredor. Menos mal que fue sólo un momento y no se volvió a repetir.
***
Lo más destacado de la noticia es la posibilidad cierta de José Campos pasando su dieta a Manolo Sáiz.
***
La AMA se gastó 312.000 euros en el caso Contador.
***
Entrevista muy interesante a Unai Osa en una página que, aprovecho para decir, también es muy interesante. No estoy de acuerdo en mucho de lo que dice, pero al menos lo dice sinceramente y hay que tener en cuenta eso. Las preguntas están muy bien, y aún mejor las explicaciones. Sólo por esta que dejo de colofón merece la pena: "En mi época de juveniles corrían 200 ciclistas y ahora salen 70. Todo está cambiando. Los chavales están demasiado ocupados. Salen de la escuela, y si no es la Play Station, tienen música, inglés o Espíritu Santo. Están medio amariconados y no les gusta sufrir"

27 mayo, 2011

Contador el Magnánimo

Eh, que yo estaba primero
Antepenúltima etapa del Giro de Italia, de nuevo final en alto. El grupo neutraliza la fuga del día al inicio del puerto de Macugnana. A seis kms. de meta ataca Paolo Tiralongo, ya fugado ayer -hizo una cronoescalada subiendo el único puerto de la jornada, infructuosa- y hace camino de manera muy sufrida y lastimosa, no en vano es y ha sido siempre un gregario.

Primero de Cunego, el año pasado de Contador y este año de Kreuziger. Siciliano de Avola -donde el vino del mismo nombre- y rondando la treintena, no tiene victorias de profesional. En el grupo no se mueve nadie y, por una vez, Contador tiene dos corredores de su equipo trabajando, uno de ellos el desconocido Porte: el año pasado séptimo final y tres días de maglia rosa siendo neoprofesional, y este año el anonimato más absoluto.

El australiano hace lo que puede, igual que el siciliano hizo lo que pudo el año pasado en el Tour de Francia, destacando especialmente la jornada de los Alpes. A tres kms. del final ataca Gadret de una manera muy buena -es irreconocible respecto a otras temporadas- y parece que va a hacer buen camino. Sin embargo, es el ataque de J. Rodríguez el que parece acercarse más a Tiralongo.

El movimiento del corredor español, cuyo papel esperable en este Giro lo está haciendo Gadret, hace que Contador ataque. Con una facilidad pasmosa, supera al corredor del Katusha y va a alcanzar a su ex-gregario a un km. del final. Lo supera y le dice "a mi rueda". Y efectivamente así hace: sufriendo como un condenado, Tiralongo se pega a la rueda del corredor que no debería estar corriendo.

Mirando continuamente atrás, Contador lleva hasta la meta a Tiralongo, que obtiene su primera victoria de profesional por regalo de un corredor que está en otro nivel respecto a la totalidad del pelotón internacional. Hoy y mañana leerán estupendas crónicas glosando la magnanimidad de Contador, cuando no es esa la lectura: el madrileño ha vuelto a mear en la cara a sus rivales, a los que humilla una y otra vez (ha hecho entre los tres primeros en seis de los siete finales en alto disputados), a los que deja de rueda cuando y cómo quiere. Y con sus rivales, también a los sufridos aficionados de este deporte.

En fin, imagino que con esta aborrecible etapa -un matón impone su ley al pelotón: quiero que gane un amigo mío y puedo hacerlo- Contador ganará muchos amigos aquí y en el cielo, quizás también en el TAS -a Koldo Gil no le sirvió-, pero los más contentos tras el sufrido Tiralongo son otros dos corredores que carecen de victorias profesionales y cuyo mayor mérito para seguir compitiendo es ser amigos de Contador. Jesús Hernández y Benjamin Noval se ponen a la cola para cuando Contador vuelva a repartir la pedrea. Porque llueven piedras sobre este deporte.
***
Si se fijan bien, en las atolondradas y mesiánicas crónicas de Carlos Arribas sólo cita a un puñado de corredores y directores: Ferreti, Martinelli, Lastras, Flecha y poco más. Quizás sea esa separación del mundo que teóricamente sigue lo que le haga elucubrar párrafos como este (sin relación alguna con el que le precede): "Del lirismo y la locura, de su relación inevitable, escribe Louis Althusser en sus cartas a su esposa, que no van de ciclismo aunque podrían. De hecho, algunos ciclistas, agarrando el rábano por las hojas, combinaban poesía y locura cuando bautizaron Poe (por Edgard Allan) a la Epo (por eritropoyetina), la pócima que los hacía invencibles. Hablaban en clave, confiesan ahora, ignorantes. No sabían, seguro, que la raíz del ciclismo como deporte, la razón de su carácter único, lo que hábilmente captaron al vuelo las empresas que usaron al ciclismo como vehículo comercial, es justamente esa, el lirismo de la locura, que aún se aprecia a diario, también en el Giro, en un descenso interpretado por Nibali o Lastras, por ejemplo, en Contador danzando sobre pendientes imposibles al ritmo de su corazón, por supuesto, en etapas como la de ayer, el pelotón dos horas a más de 50 por los montes de Bérgamo, antes de que el grupo pariera una fuga de casi 20 que se quedó en tres para el sprint sobre el río Brembo, en San Pellegrino, donde el agua con gas. Ganó la nueva Italia de nuevo, ganó Eros Capecchi."

Conviene recordar que Louis Althusser padecía psicosis maníaco-depresiva y que acabó matando a su esposa, a la que humilló durante toda su vida.  Así a lo mejor se entiende mejor el párrafo, la relación cogida por los cuernos (o el rábano por la hojas) y al propio periodista y su relación con este deporte centenario. Cuando el ciclismo sea como el boxeo, ¿cúal será la parte de culpabilidad que se atribuirán los periodistas del gremio? Ninguna. La mate porque era mía.
***
Fe de vida de Unai Osa.
***
El Katusha irá al Tour con un equipo completamente ruso. La vieja aspiración de la alcanforada revista italiana Bicisport -que las grandes rondas se vuelvan a disputar con combinados nacionales-, más cerca de cumplirse.
***
Dos carteles leidos en el Giro sobre la anulación del Crostis: "Contador. Se il Crostis ti fa paura, torna in Spagna che e più sicura" y "Là sul Crostis l´aria è pura, a chi si dopa fa paura".