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02 marzo, 2013

El ciclismo no necesita gente como Piepoli

Vaya banda. Y cómo han acabado todos, incluyendo el único en activo
Con su permiso, voy a colgarme una medallita por lo acertado de este titular de 2008, aun actualizando la edad. Leonardo Piepoli ha roto su silencio de cuatro años y lo ha hecho para pedir trabajo: ahí fuera hace mucho frío y el escalador de la Puglia pide volver a ser admitido en el circo en alguna de las funciones auxiliares.

El patético momento viene acompañado de una entrevista que es muy indicativa de la asquerosa omertà del ciclismo y del viejo adagio de "el ciclismo ha cambiado". Antes de pasar a ella, conviene recordar que durante dos meses Piepoli negó haber tomado lo mismo que Riccò en el Tour 2008, hasta que el antidopaje lo dejó desnudo. Preventivamente, el Saunier ya lo había expulsado. Porque sabían, claro.

¡Piepoli! ¡Qué bonito sería que hablase! Un corredor que volaba en aficionados en Italia, que pasó a profesionales muy cacareado, que militó y compitió en España en los años de la EPO a gogó -ganando no pocas carreras- y que, pasada una edad que llevaba al retiro, empezó a ganar etapas en grandes vueltas, esas carreras donde nunca le llevaban en el Banesto de los santos Unzue y Echavarri, que nunca supieron nada.

Bueno, pues no lo hará porque no lo hizo, y encima vuelve pidiendo un puesto de trabajo en el ciclismo, vendiendo lo que es su mayor activo: haber mantenido el silencio que se exige en esta sociedad secreta. Por eso es tan divertida y humillante la entrevista, como van a poder observar. También es 100% italiana.

Tratemos esto en primer lugar: hace referencia "a los ojos de su hijo Yanis de 5 años, quiero que sepa que su papa se equivocó, que fue un imbécil, pero que también un día tuvo la fuerza de levantarse y supo hacer algo relevante para volver a encontrar el buen camino". Todos los elementos: el bambino, la redención y la parafernalia católica. ¿Resultado? Una buena montaña de mierda y mentiras.

Por cierto, el bambino es el mismo que le obligó a retirarse en la Vuelta 2007 cuando estaba volando, porque al parecer había habido complicaciones en el alumbramiento. Son temas delicados, pero viendo la trayectoria de este profesional de la mentira ya no me creo nada: son capaces de cualquier cosa con tal de seguir pareciendo santos y "victimas de un sistema" que propiciaron y sostienen, aunque no lo inventasen.

"Después de Armstrong venía Ricardo Riccò" Así de transtornado está Piepoli, que viene a decir que fue el malvado poseedor del ematocrito ballerino quien le sedujo por la vía oscura, y sólo puntualmente para el Tour 2008. Como si no hubiese hecho ya bastantes fechorías metahumanas en el Giro 2006, el 2007 -una etapa y tres segundos puestos- o esa Volta de 2005 perdida por estúpido.

"Todo lo que he hecho en mi carrera es ayudar a ganar a mis jefes de equipo". Mentira, pero hay que vender la imagen del esforzado gregario. Piepoli, en cuanto entra en el Saunier, se comporta como un capo, y empieza a sumar victorias que antes ni había soñado. De hecho, el ganó en Hautacam 2008, el famoso día de la CERA y la maldición.

Dice que "estaba un poco bajo de preparación y era justo que me diese una ayudita". El lenguaje usado por Piepoli es muy colorido y vistoso, con abundantes metáforas y referencias a Pinocho -donde el no es el mentiroso, es Riccò-, algunas provocando el efecto contrario: el de la risa, como cuando dice Mi sono fatto ingolosire come un bimbo davanti ad una pasticceria.

Da la risa, porque me imagino a Riccò y Piepoli y el resto del Saunier con posibles salivando ante las primeras jeringas precargadas de CERA, que no fueron precisamente las que circularon para preparar el Tour 2008. ¡Ah! Y no pasen por alto la nueva referencia a la infancia, la inocencia y toda la petulancia de un italiano en plena crisis de lamentelle. 

Dice que el día de Hautacam se siente triste y culpable. No es lo que muestran las fotos, sino más bien a  un enano rabioso entrando en meta desafiante y huraño, secundado por Juan Jose Cobo, que se salvó por milagro del antidopaje. También estaría bien recuperar la borrachera de éxito que lucía ese día Matxín, el director que no sabía nada, que se pavoneó por todas las radios como si al día siguiente no tuviese que trabajar, o ya hubiese hecho todo el trabajo.

La entrevista es delirante bajo cualquier punto de vista: por el protagonista, por como actuó y por su propia trayectoria personal, donde llega a afirmar que aunque hubiese tomado de todo lo disponible, no hubiese llegado a ser un Armstrong o un Pantani. Es que menudo cuerpecito: el Cacaíto Rodríguez pasa por un Taschenko a su lado. Y todos tomabais lo mismo, pero al mismo tiempo buscabais la fórmula mágica.  Cuando la tuvo, ya se ve en lo que se convirtió.

Hasta nos cuenta que su matrimonio ha fracasado por el doping....y dice que en Saunier había muchas buenas personas....por cierto, ¿no habían presentado una querella con Riccò y Piepoli? Ah, esas buenas personas....seguro que la querella duerme el sueño de los justos, o al menos el sueño de los calvos, bajitos y feos que intentan dar pena.

"Me siento un poco como esos drogadictos que están en un centro de rehabilitación y, cuando ya han salido de su adicción, quieren seguir dentro para ayudar a los demás" ¿Ven como está buscando trabajo? "Quiero ir visitando escuelas y centros sociales para contar lo que hice y como se siente uno cuando se toca fondo, cuando se siente marginado". Ya. Y que te paguen por eso.

Al final llega la pregunta: "¿Es cierto que entrenas a Joaquím Rodríguez?". Que conste que esto lo dijo el propio ciclista catalán, que llegó a publicar fotos en su blog de sus alegres entrenamientos en Italia -por la zona de Toscana-Cecchini- con el escalador italiano. Eran los primeros meses de 2008, cuando nuestro querido número uno empezó a volar hasta límites insospechados años antes, incluyendo un segundo puesto en la Lieja.

¿Y que responde ante una pregunta como esa este mentiroso compulsivo llamado Piepoli? "No es verdad" ¡Pero si hasta lo dijo el propio J. Rodríguez! Les juro que a veces pienso que el requisito que se pide a los ciclistas profesionales es ser tontos, porque dice que es amigo de su mujer Yolanda, y de "tres o cuatro chavales jóvenes españoles muy interesantes", a los que se sobreentiende que entrena.

Aquí ya está todo el juego hecho, señores: la salida a la luz de Piepoli es que tiene miedo de, con su merecida fama, perder esa fuente de ingresos en cuanto transcienda que tampoco ha estado tan alejado del ciclismo, por mucho que venda un drama personal que no se cree ni el mismo, de tan mal mentiroso que es. "He escrito una carta al presidente de la Federación Italiana (...) para poder hacer algo directamente con ellos (...) si no lo logro, me federo en cualquier otra parte del mundo, me junto a un amigo y profesional del entrenamiento y ya está". Vamos, que lo podría hacer perfectamente, pero quiere salir a la luz.

"Decidme lo que tengo que hacer y lo hago". Vale, recojo el guante: que empiece cantando por qué el Saunier Duval tenía una doctora recién salida de la Facultad con perfil de hematóloga; que cojones tomó su equipo para el Giro 2007, cuando ganaron cuatro etapas con cuatro corredores diferentes; si Unai Osa decía en el Banesto que lo llevaba Eufemiano Fuentes; en fin, que hable de lo que sabe, que es mucho, y que deje de lloriquear, que uno ya está harto de estas confesiones de habitante del sur de Europa o del norte de África, que para esto del dopaje es lo mismo.
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Este domingo empieza la París-Niza, con una participación bajísima: no ya la tradicional ausencia de sprinters, que siempre han ido a Tirreno-Adriático, es que la carestía de corredores para la general es tal que asusta. Fíjense que del Sky señalan como destacado a David López, el vizcaíno fichado este año desde Movistar....
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Una noticia magnífica: la Agencia Antidopaje Francesa hará los controles durante el Tour de este año, como ya hizo en 2008 con notables resultados.
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(relacionado con lo anterior) En España López Solomillón va a llorar a Arribas, que le brinda un titular glorioso que debería hacer reflexionar DE UNA VEZ a los responsables del periódico donde perpetra continuamente desmanes del género: La ruina del antidopaje. La parte final es delirante, con un exportador de solomillo diciendo que el ciclismo ha cambiado, cuando el ha vuelto a entrar; y no se pierdan el detalle delirante que, entre todos los gastos y penurias de la federación, no citan en ningún momento el Mundial de Ciclismo que se empeñan en organizar, lo más oneroso posible en el deporte en el que se mueven.
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Y otra magnífica noticia para los aficionados al ciclismo: RCS Sport ha ampliado su contrato otros cuatro años más con la RAI, que se encargará de la realización televisiva de las pruebas. Lo "magnífico" es que dicen que van a introducir la HD, pero considerando como van esas cosas en Italia, y especialmente en lo público, a lo mejor tenemos que espera al cuarto y último año de la prórroga del contrato; en todo caso, llegaría antes que en la Vuelta.
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Makarov, el listillo presidente de la Federación Rusa que exoneró a Kolobnev, jamás ha interrogado a Ekimov, y no ha pedido cuentas a Galimzyanov, dice que quería montar una Vuelta a Rusia, consultó a la UCI y esta le pidió 7 millones en concepto de licencia. También es el responsable del Katusha: o lo era, pero lo sigue siendo.
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En Yale, la prestigiosísima universidad de New Haven, reunen en una charla a Tygart (presidente de la Usada), Vaughters (personaje de sí mismo) y Landis, que no hablaba desde la entrevista con Kimmage en 2010. El avecindando desde hace 15 años en Girona dice, tras escuchar que Landis afirmaba que tenía un 5´9 w/kg en 2006 ¡sin doping!, que la pena es no saber si Landis hubiese podido ganar por sus propias fuerzas un Tour de Francia en un contexto completamente limpio.

Vaughters tiene necesidad de creer, esa que atenanaza a nuestros periodistas, porque vive del ciclismo y, de hecho, es uno de los principales payasos de la pista central del circo. Por eso cree esas tonterías narcicistas de Landis...si tenía el motor trucado -perdón por la expresión- desde hace años, ¿cómo puede afirmar que ese 5´9 w/kg era el suyo de manera natural?....y precisamente en 2006, cuando compitió toda la temporada dopado: salvo en Dauphiné, ganó todas las carreras que disputó. Se ha olvidado de que también tenía la cadera necrosada.

En Yale se graduaron George Bush Sr y Jr. Si, George Bush
Para rematar la faena, Vaughters afirmó que el doping sólo te da 0´5 w/kg añadidos. Difícil de creer, cuando en los noventa y años posteriores había registros de 6´7 w/kg en los vencedores de grandes etapas de montaña, y de 6´2 w/kg en el gregario más rastrero, que es lo que era el propio Vaughters; aún así, en 1999 batió el record de la subida al Ventoux midiendo 1´88 metros. También dijo que 5´9 w/kg es lo que dieron sus corredores Vande Velde en el Tour 2008 cuando acabó cuarto, Wiggins en 2009 cuando también acabó cuarto y Hesjedal en el Giro 2012 que ganó. Lo que no dice es que esos corredores jamás habían hecho nada parecido en una gran vuelta por etapas, por lo que se intuye que hay algo añadido. Como siempre.

Además, Vaughters dijo que ya había hablado de doping con Walsh en 2003, pero que este no lo metió en "L.A Confidential" porque era una "conversación privada" (absolutamente increíble que rompiese la omertà en ese momento) y que a los pocos días de que Landis escribiese a la Usada en 2010 el hizo lo propio -le ha faltado decir que se adelantó al menonita-.

Ya ven que nivelón en Yale.
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Bélgica, con su inigualable amor por el ciclismo, es de los pocos sitios donde las estrellas del pedal siguen protagonizando las antes comunes publicidades de objetos variopintos, al menos en cuanto a su relación con la bicicleta. Aquí tienen a Gilbert en una conocida marca de chimeneas.
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Federer a la CNN: "Es pueril pensar que el tenis está limpio" 

27 febrero, 2013

Roma mínima, pero Roma

Los organizadores buscan una imagen así
La temporada ciclista sigue su curso, aunque la atención esté puesta en otros focos. Hoy se disputa Le Samyn en Bélgica, el jueves el GP Camaiore en Italia bien cerquita de la casa de Cecchini -hay tantos ciclistas profesionales estos días por ahí que no se justifica por la escasa relevancia de la carrera- y el fin de semana las dos fruslerías con las que RCS Sport quiere dotarse de carreras de prestigio.

El sábado es la ya conocida Strade Bianche, carrera a la que no acabo de ver la gracia, y en la que los organizadores y propagandistas dicen ver una Roubaix con mayor fascino. Será eso, pero la realidad es que no tiene público -nadie se quiere tragar el polvo blanco- y su desenlace en las seis ediciones disputadas ha distado mucho de ser espectacular, memorable o reseñable.

Para el domingo han recuperado el Giro del Lazio, histórica carrera del calendario ciclista internacional que no se disputaba desde 2008, cuando ganó el entonces emergente Francesco Masciarelli, hoy día retirado con una edad muy joven y una enfermedad muy grave. La prueba había caído en una decadencia bien patente en sus continuos cambios de recorrido, donde las últimas ediciones eran sencillamente estúpidas.

Por una sencilla razón: una carrera que se disputa en la región de Roma y no llega a Roma -ni siquiera pasaba- es un desperdicio. En 2005 -victoria de Pozzato- se llegó a Nettuno, cuyo nombre indica claramente que está a nivel de mar y tras un recorrido muy suave que incluía varios pasos por meta. Era agosto y muy pocos del pelotón profesional se iban a acercar hasta un sitio tan alejado de los circuitos tradicionales del ciclismo en Europa.

En 2008 se intentó un salto en el vacío trasladando la carrera a octubre después del Mundial, para atraer al pelotón que había disputado la carrera arcoiris en Varese y programando un recorrido con final en cuesta en Rocca Priora, pero el resultado fue decepcionante y RCS Sport se desentendió de la carrera igual que había hecho el año previo con la Milán-Turín, una carrera que ya se disputaba en el siglo XIX.

El año pasado recuperaron la carrera lombardo-piamontesa -y con triunfo de Alberto Contador- y este año le ha tocado el turno al Giro del Lazio, convertido para la ocasión y con fines promocionales en un horrendo Roma Maxima, que si fuese una mala parodia de Gladiator. Para mí, siempre será el Giro del Lazio, una carrera que podría ser de las más bonitas del mundo y que tendrá que recuperar todo el tiempo perdido.

Al menos se ha recuperado uno de sus elementos característicos: la llegada a Roma. Se hará después de un recorrido escasamente imaginativo con salida de la Ciudad Eterna hacia el sur por la Via Appia -la actual, no la de 2000 años-, paso por el Agro Pontino menos agraciado (Aprilia y Cisterna) para encarar los Colli Romani desde el sur, con Rocca Massima, Rocca Priora y Campo di Annibale (la tradición dice que el general cartaginés observó Roma desde aquí, pero la realidad es que no llegó a estar tan cerca), desde donde quedarían 30 km. de suave descenso hasta Roma.

Aquí llega lo más interesante, y a poco que RCS Sport sepa jugar sus cartas obtendrán una estampa memorable, de esa que se vende en telediarios más alla de las caídas y montoneras que tanto gustan. Los ciclistas volverán a Roma por la Appia Pignatelli -el tramo que linda con el parque de la Caffarella, donde pastan las ovejas- para encarar la Appia Antica poco después de las catacumbas de San Sebastián y San Calixto.

Todo el tramo está adoquinado: no es la Roubaix, ni es el adoquín original romano. Es un adoquín del siglo XIX, gastado y que patina mucho, en una carretera concava hacia la cuneta. La bici vibra mucho, especialmente a la altura de la iglesia Domine, Quo Vadis?, donde están impresas las huellas de San Pedro y desde donde ya se intuyen las murallas de Roma.

La famosa caída: ojo al adoquinado
En vez de entrar en la Ciudad Eterna a través de la puerta de San Sebastián -por donde si pasan de salida- lo harán tras varios requiebros paralelos al tramo menos bello de la muralla de Roma y pasando por detrás las Termas de Caracalla. Desde ahí, y en descenso, directos a la suave pendiente de la via de San Gregorio Magno, donde se cayó Menchov en la última crono del Giro 2009: con todo empedrado, girarán en torno al Coliseo para acabar hacia la mitad de la vía de los Foros Imperiales, la avenida construida por Mussolini destrozando el Foro Romano.

Solo por esto la carrera merecerá la pena, porque la participación no es para tirar cohetes. La organización vende el gran gancho de Valverde, pero hasta que no lo vea no me lo creeré. El murciano no corre en Italia desde el Giro del Piamonte de 2008 -donde llegó a ir escapado-, donde fue seducido por Bettini y la promesa de que así tendría apoyos frente al CONI. No fue así, por fortuna.

Ahora Valverde regresaría tras dos años de sanción, y un comienzo de 2013 que le convierte en el gran favorito si no fuese por los adoquines: cuatro victorias y dos podios en ocho días de competición. Ya digo que hasta que no lo vea no me lo creeré. Sólo habrá nueve equipos World Tour para un total de dieciseis, por lo que más bien la carrera será una Roma mínima, pero siempre Roma.
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Arribas lanza sus tañidos habituales: el domingo que la AMA no investigará ninguna bolsa de sangre ni apodo más allá de los conocidos -exactamente como hizo él, que todavía la semana pasada amagaba con sacar a Triki Beltrán- y ayer mismo ("nadie está libre de inexactitudes") tiraba de archivo histórico (parece que ha vuelto a esconder los tomos I, II y III de la Operación Puerto) para decir que Odriozola es malísimo.
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La Agencia Antidopaje Luxemburguesa -sí, se que es de chiste, pero es así- no apelará la sanción de un año a Frank Schleck, protegido oficial porque tampoco recibió sanción alguna por pagar a Eufemiano Fuentes los famosos 7.000 euros por "planes de entrenamiento". Es tiempo de que la AMA y la UCI recurran al TAS, pero no estoy seguro que lo hagan.
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Armstrong, que finalmente se ha negado a colaborar con la Usada tras ramonear un buen rato -y ha recibido en pago la desagradable noticia de que los federales se unen a la causa que mantiene Landis contra el y UsPostal como empresa, que en justicia le debería llevar a la cárcel por haber mentido bajo juramento-, dice en el Texas Monthly que va a escribir un libro:

“Now it is time for me to do nothing. To stop the bleeding, let things calm down, draw a new path. To write a book. I do not know yet what he speaks. I know I’m going to write, but I do not know yet what I’ll say" 
Que "todavía no se de qué" va a ir el libro. Considerando que, por la omertà que tan bien guarda, no va a citar ni médicos ni compañeros de profesión, el libro tiene un interés nulo. Como todos los escritos por el y sus negros.
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Según el nauseabundo Andy Rihs, patrón del Phonak y ahora del BMC -otro equipo limpísimo-, las declaraciones de Hamilton (por ejemplo, la kunda que montó la empresa de audífonos en 2004) "no tienen ninguna credibilidad". Por lo que más quieran: no compren jamás ninguno de los aparatos de esta empresa. No sirven para nada, visto que el dueño no sabe escuchar.....
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(relacionado con lo anterior) El manager general del BMC es el famoso Jim Ochowitz, el famoso crecido a la vera de Armstrong, y que tampoco sabía nada del yanki, a pesar de que amenazaba a los periodistas que siquiera se atrevían a insinuar que su amado ídolo se dopaba....¡El ciclismo que cambia, señores! ¡Sal de ahí en cuanto puedas, Tejay!
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Según Federer,  Armstrong debería devolver todos sus títulos y premios.
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Primero se lanza a las masas urbanitas y consumidoras de medios de propaganda a la calle con sus bicis recién compradas con la excusa de que es guay, ecológico y mejora la vida, y después viene papá Estado a preocuparse por sus súbditos.  La bici no es un juguete, ni para ir montado en sandalias. Quizás había que haber empezado por ahí, y así no veríamos a los típicos/as que en gimnasia no saltaban el potro "porque no quiero" montados en bici mientras zozobran entre el tráfico. Ahora, los demás pagar por el carnet de mierda.
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El equipo azulgrana cae espantosamente derrotado en Milán por un 2-0, donde lo destacable es que sólo tiraron una vez a puerta: no fue catenaccio. Iban andando.  Ayer mismo cae en casa 1-3 contra el Real Madrid en la vuelta de las semifinales del torneo de Copa. Según las crónicas, salieron muy rápido para marcar un gol, en contra del uso normal en ese equipo -y en la selección española donde ha llegado a alinear a nueve jugadores a la vez- de marear el balón y al contario, algo sólo posible gracias a un mayor rendimiento físico, el que hace que los centrocampistas corran 12 km. cada partido. Después viene lo de "tienen un imán en el pie", pero lo primero es correr.

Previamente, el técnico interino había cargado contra los árbitros, el argumento del débil cuando tiene que recurrir a argumentos fuera del campo. Atención: previamente. Parecía que se mascaba la debacle y había que recurrir a cualquier ayuda. ¿Y cómo se podía saber eso, si el partido todavía no se había jugado? Me llamaran de todo, pero cinco días antes del partido de Milán, la UEFA hizo un control antidopaje (sólo de orina, que esto es fútbol) y a una serie de jugadores de segundo nivel del equipo.
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¿Que hace ahí, inane ante su ordenador o dispositivo móvil de entretenimiento antes llamado teléfono? ¿Acaso no sabe que los chicos de tropela.net ya tienen abierta la participación para la París-Niza? ¿Se ha parado a pensar las implicaciones que tiene esto? ¡Debería avergonzarse! Venga, enfiladito a hacer su equipo, refrescar su euskera y ver como todos su corredores van sumando puntos y éxito para usted.

21 diciembre, 2012

Desaparece Banesto, sigue su marca

Ayer mismo se conocía que Nissan, poderoso copatrocinador de RadioShack, pedía no aparecer en el maillot del equipo el próximo año. Seguirá pagando el año comprometido, pero prefiere que no aparezca su marca, al igual que Rabobank o T-Mobile en el pasado. Así es el ciclismo de hoy en día, y no hay que culpar a los dirigentes nipones (o franceses, visto que la empresa está integrada en Renault) por su decisión, habida cuenta que el año pasado conducía el coche de equipo -Nissan, claro- un tal Johan Bruyneel.

Unos días antes también se conocía que el Banco Español de Crédito, más conocido como Banesto, va a desaparecer como marca independiente tras más de cien años, integrándose al fin dentro del Santander. Si se fijan, era el banco que tiene las mejores y mejor ubicadas sedes en las ciudades españolas, y sobre el que el abuelo Botín aleccionaba a su hijo con un modelo a imitar. El viejo defraudador en Suiza no lo llegó a ver, pero la familia santanderina se hizo con el banco en 1994, previamente saneado con el dinero de todos los contribuyentes tras la plaga gallega que le cayó encima en forma de Mario Conde.

La ocasión es propicia para reflexionar sobre el patrocinio en el ciclismo, y con un ejemplo de los que se encuentran pocos, especialmente en España. Banesto comenzó a patrocinar el equipo navarro Reynolds en la temporada 1990, primero como copatrocinador en el Tour y, a partir de 1991, como único anunciante. Así estuvo hasta 2003, esto es: mucho tiempo después de la debacle de Conde.

Entró como parte de la estrategia de imagen -la más importante en la mentalidad netamente rural del banquero de Tuy (Pontevedra)- del banco en aquellos años, que se representaba a sí mismo y a su dirigente como la nueva España -otra vez más-, que está vez venía a lomos de la gomina y el traje italiano de rayas y hombreras. El ciclismo, por entonces, era muy popular.

A Conde le duró poco. O mucho, según como se mire: apenas tres años, pero en los que consiguió el indudable éxito de ver su marca/imagen vinculado a los éxitos de tres Tours de Francia y dos Giros de Italia.  En todo caso, lo que si es seguro es que no le sirvió de mucho, igual que su costosísima cartera de inversiones industriales: cayó con todo lo puesto, por fortuna para todos.

El patrocinio continuó al margen del devenir de la empresa y de su impulsor. Continuó incluso más allá de Indurain y del recambio que vendieron los medios, el siempre criticado y sin embargo grande Abraham Olano, llegando a rizar el rizo vendiendo la moto de Jose María Jiménez, Zulle -que duró 18 meses en el equipo- y caer en una siniestra decadencia con los Osa, Piepoli, Mercado, Pascual y Mancebo.

Esa época final de tres años se evidencia en el nombre, el "ibanesto.com". Era cuando la burbuja tecnológica del 2000, y algún banco llegó tarde y tuvo que poner delante la "i". Hasta el maillot era horrible, una cosa a medio camino entre un castillo fallero y pesadilla de Dalí, y que junto a otros muy recordados pertenece al selecto grupo de los más feos de la historia del ciclismo.

Sin embargo, y gracias a este largo patrocinio y la figura de Miguel Indurain, la marca Banesto seguirá viviendo a pesar de que el banco vaya a desaparecer. Lo seguía haciendo cada vez que sale una foto del gran campeón navarro, y probablemente surtiendo efectos positivos en el banco, porque siempre consiguieron alejar de su imagen pública el flagelo del dopaje para este deporte. Eran otros tiempos y bueno, se podía decir alegremente que Indurain llevaba una preparación "científica" y decir el nombre del médico, el entonces celebérrimo y ahora caído en desgracia Sabino Padilla.

Ma quanto eravamo belli
Banesto pasará a formar parte de otras marcas históricas del ciclismo como Salvarani o Faema. En unos años, las nuevas generaciones se preguntarán que era lo que anunciaba Banesto, igual que ahora nos preguntamos por los patrocinadores históricos de Gimondi y Merckx que, aunque siguen existiendo (y en el caso del primero todavía hacen referencia a un patrocinio de hace cuarenta años), hace tiempo que desaparecieron de la memoria.

Siempre he creído que el ciclismo era un magnífico vehículo de promoción comercial. Largas horas en televisión y en otros medios, presencia duradera y un ámbito internacional que favorecería que empresas implantadas internacionalmente -hace unos años se habló de Ikea- difundiesen su imagen. Sin embargo, el ciclismo sigue teniendo patrocinadores locales o que no explotan al máximo todos los recursos de su inversión, porque ya me dirán que impacto tiene Sky en España.

Y eso cuando los tiene: Nissan, que encaja perfectamente con el tipo de empresa multinacional y de bienes de consumo que tiene en el ciclismo un magnífico canal comercial, llega a preferir omitir su nombre y seguir aportando dinero que ver su nombre vinculado al ciclismo. Todo se debe al dopaje, aunque lo digan. Desaparece Banesto, pero sigue su marca y los valores positivos asociados a su inversión en ciclismo mientras veamos fotos de Indurain. No pasa lo mismo con Gerolsteiner, Phonak, Kelme o Discovery Channel, por poner sólo unos ejemplos. El dopaje y sus efectos nocivos también son esto, y algunos no se darán cuenta hasta que desaparezca todo.
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López Solomillón, nuevo presidente de la RFEC, nombra seleccionador a su amiguísimo Mínguez, que alguno recordará de los tiempos pre-Internet: no dirige un equipo ciclista desde el año 2000, cuando desapareció Vitalicio. Antes estuvo en BH y Amaya. Una vez en TVE, cuando hacían contenidos extras a la mera retransmisión de la Vuelta, pusieron que tenía una gestoría en su Valladolid natal.

Pues con ese bagaje y esa cultura que da estar trece años fuera del ciclismo, vuelve Mínguez. Y vuelve porque es amiguísimo de López Solomillón. Así es España, donde prima el mérito y el proyecto a relaciones clientelares, paterno-filiales, y el puro y simple oportunismo. Les avisé que con este presidente de la RFEC tendríamos (aún) más caos y entropía y, aunque nombrar seleccionador nacional a Mínguez entra dentro de lo previsible (es como si en Francia nombrasen a Guimard o en Italia a Stanga, ya me entienden), no me imaginaba que todo fuese tan cruel con este deporte.
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(Relacionado con lo anterior) Unos días antes supimos que en la nueva junta federativa estaría, en calidad de  vicepresidente, el alcalde de Ponferrada.
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Ya se ha filtrado que la penúltima etapa de la Vuelta 2013 tendrá la subida al Angliru, por sexta vez en la historia. Para el evento ya han empezado las campañas de propaganda, cada día más mezquina y voraz: parece que llega Mr. Marshall. Es normal, porque hay que vivir de la ilusión los próximos nueve meses, pero la realidad es otra muy diferente, y que empieza por el hotel construido en el inicio de la subida. Fue construido con subvenciones públicas, como todo en la zona, y no tiene clientes que justifiquen su apertura. Es pasto de la ganadería y de sus excrementos, como se lee detalladamente en la noticia.
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Sally Jenkins fue, en su día, la coautora de la (primera) biografía de Armstrong, la que más vendió y que sirvió de inspiración a Alberto Contador o Loyola de Palacio, entre otros. Ahora se desmarca, dice que por cuestiones objetivas y no por ese vínculo con el tramposo, de la corriente generalizada -menos en los ciclistas españoles- de revisitar al ídolo. Lo hace con una columna en el Washington Post que es de vergüenza. Defiende el dopaje porque todos lo hacían, y afirma haber leído el informe de la USADA: estoy seguro que no, porque de ese informe sale bien claro que no todos se dopaban, y no todos se dopaban con la misma, digamos, intensidad.

David Walsh, que también ha publicado libros de interés decreciente sobre Armstrong y de sentido totalmente contrario, ha respondido -está de promoción de su último libro, escrito a toda prisa y con resultados previsibles- a Jenkins sin medias tintas y, lo más interesante, criticando al Post por haber permitido publicar tamaña mierda de columna.
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Arribas ejecuta uno de sus artículos más nauseabundos, y eso es decir mucho. Consigue dar su toque personal a la noticia de la próxima vinculación del antidopaje del CSD a la AEA, llamando "arqueóloga" -con lo que eso significa para el otrora prestigioso periodista- a la que ha impulsado todo el proceso. A buen entendedor...También califica la lucha contra el dopaje en España de "gran teatro", donde sin duda el tiene el papel de bufón.
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Vaughters gana por segundo año consecutivo el premio de cyclingnews.com a mejor cuenta de twitter de no ciclista, y con una buena sarta de argumentos. El siniestro bufón que va de limpio y vive en Girona no se lo ha tomado muy bien el completísimo análisis de sus gilipolleces en 140 caracteres y dice (por twitter, claro) que "Gotta say, I am flattered by analysis of my twitter feed. It's not PR bullshit. Just a window into a trying world", que viene a ser algo así como "me han pillado en mi ego rampante, pero voy a decir que sólo estoy experimentando con un nuevo medio".
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Cualquier ocasión es buena para pillar una borrachera. Wiggins, el mejor ciclista del año, ya apenas necesita excusas. En el mismo periódico -el más visitado de todo Internet- describen un invento perfecto para Wiggins.
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Cancellara, que es un ciclista que no me cae precisamente simpático, y que está endiosado hasta unos límites que impiden reprocharle que se fuese recto en una curva de los Juegos Olímpicos, dice en una entrevista que los fichajes de Hondo y Devolder por el RadioShack suponen "un refuerzo y dos buenas bazas para poder jugarse las carreras". Pffffffffffffffffffffffffffff...................
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El domingo por la mañana falleció atropellado, al ser embestido por detrás, Iñaki Lejarreta. Era un tramo urbano, con arcén de dos metros. Iba a ser padre en enero. Dicen que, en contra de lo que dicta el sentido común y las circunstancias del accidente, el chaval al volante venía de pasar la noche de voluntario en la Cruz Roja. Conozco esa forma vasca de exculpar.

Apunto una estadística: el porcentaje medio de los conductores que dieron positivo por drogas en las carretera europeas entre 2006 y 2011 fue del 1´9%; en España, en ese mismo periodo, fue del 7´64%, especialmente marihuana y cocaína. Ah, y el 41% de los fallecidos en accidente de tráfico mientras conducían -no valen sus víctimas ni acompañantes-, el-cuarenta-y-uno-por-ciento, iba drogado. En España. Pero no se si el País Vasco es también España para esto.

(Días después de escribir esto sale la noticia intuida) El conductor iba drogado, no se sabe de qué. A los pocos minutos, la Ertzaina dice que a lo mejor era de un medicamento que le dieron para superar el shock. ¿Se lo dieron cuando todavía estaba el cadáver de Iñaki en la calle con la manta dorada encima, o después?. Ah no, que venía con certificado médico. Como un ciclista.

Y eso de que tampoco se sabe nada de su identidad...en el País Vasco, donde se conoce todo... en fin, lo dicho: conozco esa forma vasca de exculpar. Ahora, cuando se conozca su identidad, vendrá la propaganda de "es joven, cometió un error, es destrozar una vida además de la que se ha perdido, sólo escribía poesía y nunca se manchó las manos, ha dado positivo por Nandrolona, pero es porque le han engañado a sus 22 años ..."

Pues no: que lo encierren en la cárcel y tiren la llave. Pero no lo van a hacer. Nunca lo hacen. Es de los nuestros. Perdón, de los suyos. Se que es incómodo decir esto, pero si el conductor hubiese sido marroquí estoy seguro que el caso y su tratamiento informativo hubiese sido completamente diferente.



27 junio, 2012

El que de joven corre, de viejo trota (I)

El futuro era esto
Ayer el Lampre tuvo a bien presentar su nueve definitivo para el Tour, siguiendo una inveterada constumbre del equipo italiano, como aquel recordado caso previo al Giro 2010, donde dieron de baja a Caucchioli poco antes de la salida, y después se supo que era por el pasaporte biológico y no por ninguna decisión técnica o táctica.

Y hoy toca hablar de biología y el pasaporte, pero no del pasaporte biológico. Sin hacer el trabajo estadístico que daría la cifra exacta, por primera vez en la  historia del Tour la edad media de los participantes superará los 30 años, una cifra que hace no mucho tiempo marcaba el inicio del declive de un corredor, y que hoy día anuncia el inicio de sus mejores éxitos.

Sólo 92 corredores tienen 29 años o menos, y el resto ya están de lleno en la fabulosa cifra de 30 años. La media de los equipos es igualmente significativa: el Saur-Sojasaun es el más joven, con una media de 27,52 años, mientras que el más viejo -y esto no es ninguna sorpresa- es el RadioShack, con la impresionante cifra de 33,70, y porque han metido a Gallopin, el octavo más joven y de 24 años.

Todos los datos están sacados de la interesante página velofacts.com, a la que les remito para ver el desglose de los datos. Que en la carrera más importante del calendario la media de edad sea superior a los 30 años es la confirmación de una tendencia que es motivo de asombro y preocupación por la deriva de este deporte, más que nunca centenario.

Si hace dos años podían ser noticia los debutantes treintañeros en la carrera -que es parte del mismo fenómeno-, ahora la noticia es el envejecimiento a marchas forzadas de la profesión ciclista, fenómeno que ni siquiera escapa a alguien tan poco dotado como Unai Osa, que en una entrevista reciente decía sobre su retirada a raíz de la Operación Puerto "Yo tenía 31 años, y aún tenía bastantes años de ciclismo. De hecho, ahora cada vez se van alargando más las carreras. No sé por qué… tal vez porque la gente joven no empuja como antes. No tiene sentido que gente como Lastras mismamente, esté andando ahora más que antes".

Lo dice el hermano de uno que acaba de dar, con 39 años, positivo en una carrera de montaña a pie. Sí que tiene sentido, todo sentido en este universo cerrado que es el ciclismo, donde se pasa del sillín de la bicicleta al sillón del coche deportivo en un mes (como Igor o Aldag, aunque este último ha renegado), donde hay siempre los mismos nombres en la medicina deportiva, o donde mismamente tu hermano da positivo por EPO frisando los cuarenta porque en el fondo tiene los mismo hábitos de siempre. Todo forma parte de "el mundillo", palabra con la que la gente de la bicicleta gusta englobar todo.

Quedense con la reflexión en voz alta de Unai Osa, un pobre muñeco roto que conoció muy bien "el mundillo" desde dentro. De aficionado corría y arrasaba -su Balenciaga sigue siendo insuperable- en la fábrica de monstruos que era el Banesto aficionado, donde se destacan los éxitos (Sastre), se olvidan los fracasos (Mancebo) y directamente se entierran los fiambres (J.M Jiménez). Sabe perfectamente el combustible y las enseñanzas que recibían, al menos no se ha ido a la tumba con ellas.

Otra cosa es que lo quiera reconocer, primero porque no le da la mollera: intuye el fenómeno ("cada vez se van alargando más las carreras"), no sabe por qué (y tanto que lo sabe, le basta con preguntar a su hermano) y acaba apuntando una hipótesis muy justificativa de su posición y la de los colegas que quedan de su generación, que son muchos: "tal vez porque la gente joven no empuja como antes".

Los jóvenes siempre empujan: va con la edad y con tener el casillero a cero. Con debutar en el Tour o en cualquier otra carrera y querer ganar, querer destacar. Parece mentira que algo así venga de alguien que fue joven en su momento, y muy cacareado: también se habrá olvidado. La explicación del fenómeno no está en los jóvenes, está en esos viejos que resisten. Y que saque el ejemplo de Lastras, que se educó en el mismo Banesto aficionados, no deja de ser sangrante.

Dice que los veteranos se saben cuidar y entrenar, pero un conocimiento somero del ciclismo acaba con esos tópicos interesados de la profesión de monje y cartujo que durante muchos años vendió la propaganda oficial: competir en una carrera como la Vuelta a España es compatible con salir de copas, ganar una gran clásica del norte se puede celebrar con cocaína, y los ciclistas tienden a comer comida-basura, o directamente engordar como sapos por la buena comida gallega o alemana, por citar únicamente los ejemplos de Pereiro y Ullrich. Todo esto por no hablar de los clásicos de siempre en estas profesiones saludables, como ir de putas (en "el mundillo", azafatas, o encargar una, como Manzano en la Vuelta 2003) o fumar.

Por ahí no va el discurso, porque parece que nadie se ha detenido a ver que uno de los fenómenos más lacerantes de la tendencia del ciclismo a acumular años y años es que los más veteranos no son precisamente cojos, o no permanecen en la profesión. Sin ir más lejos, Lefevre acaba de declarar que espera que Leipheimer acabe entre los cinco primeros este Tour, con sus 39 años, y que pondrá a Velits (27 años, 2º en la Vuelta 2010) a trabajar para el americano.

Los más viejos del pelotón no son, como fueron en su momento, actores menores como Arsenio González o Elli, son destacados protagonistas en este Tour y en los anteriores: Voigt y Horner, con 41 años los dos y los más veteranos -lo serían en cualquier profesión o ámbito con esa edad-, además de compañeros de equipo, darán que hablar en este Tour, dicen que el de la despedida para el alemán. No están solos en su veteranía: Petacchi, Kloden, O´Grady -que después acudirá a sus ¡sextos JJ.OO!-, Vinokourov o Hincapié también aspiran a papeles protagonistas.

No para la general, claro, para eso ya dejan a Evans, el 20ª corredor más viejos de 198 participantes, que defiende el título -fue el tercer ganador más viejo del Tour- y que, sin el menor atisbo de rubor o sana incredulidad, es el segundo máximo favorito tras Wiggins, que también tiene sus 32 años, la frontera que antes de la aparición de Armstrong marcaba la edad final para poder aspirar a ganar una grande por etapas.

"No tiene sentido que gente como [pongan el nombre que quieran por encima de los 34 años] estén andando ahora más que antes" Sí que tiene sentido en este loco juego que es el ciclismo, convertido desde hace tiempo en un circo sobrehumano y ahora, más que nunca, decrépito.
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Homenaje institucional en Girona a Hesjedal.  La industria del ciclismo y todas sus actividades auxiliares -especialmente las farmaceúticas- aportan riqueza a la ya de por sí rica provincia de Girona, que parece que quiere más. Tanto como vincularse directamente con esta gente.
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Eso sí, han montado este mismo año un Campeonato de España cojonudo: bellísimo y disputado, con mucho público e impacto publicitario. Como siempre, las categorías inferiores son las sacrificadas -no les hablo ya del deporte base- en aras de lo que ya está asentado y bien conocido. Iban a ser "los mejores campeonatos de España de la historia".