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11 abril, 2013

En la spiaggia de Brabante

Gilbert, con la maldición del arcoiris
La clasificación, como casi siempre, es artificial: si hay clásicas "monumento" es por su longitud y otras características, pero eso no asegura que siempre vayan a ser buenas. Después hay clásicas que son un monumento y un espectáculo casi todas sus ediciones, aunque se queden en 200 km, no suban más allá de 100 sobre el nivel del mar y se disputen en un circuito periurbano entre casas: es el caso de la Flecha de Brabante, que año tras año es una de las mejores citas de la temporada.

La carrera de un día, que en las nueve veces que la disputó Freire acabó siete veces entre los diez primeros, ganó tres veces (y otra un compañero) y fue dos veces segundo, es un objetivo codiciado por muchos corredores, que ven una buena oportunidad de poner en su palmarés una prueba belga de prestigio que parece a su alcance, aunque a la hora de la verdad no sea así.

Ayer hubo tanta disputa a 10 km. de Bruselas que parecía una clásica mayor: por nombres, por entrega y por resultaodo, es la prueba del norte que mejor ha salido este año. La escapada del día tenía 6 corredores y, aunque parecía que el pelotón comandado por Argos iba a devorarlos a 30 km. de meta y antes de la última vuelta al circuito de 22 km. lleno de tachuelas, mantuvieron una diferencia de 42" a 20 km. de meta.

Entre los fugados había buenas piernas, esencialmente a cargo de Devolver, que no se veía en una así desde hace cuatro años -y menudo carrerón que hizo- y Leukemans. Como comentó muy maliciosamente en twitter el gran Laurens Ten Dam:

Sí, antes se decía que una Roubaix te deja tan machacado que no puedes competir en los días siguientes, siquiera coger la bici para entrenar. Los dos belgas no parecían muy afectados, y eso que disputaron la Roubaix para ser protagonistas. Será el ciclismo que cambia, pero si los protagonistas son un sputnik de manual como Devolver -que llegó a preparar el Tour 2008 en los Alpes para ganarlo, pero primero cayó Riccó y de Devolver no se supo nada más- y un dopado/exonerado como Leukemans, mejor demos toda la razón a Ten Dam.

A estos fugados se unió un grupo de cinco corredores cuando ya se estaba en la última vuelta al circuito, compuesto por nada menos que Chavanel -otro Roubaix-, Van Avermaet -idem, ¿he dicho ya que fue la segunda Roubaix más veloz de la historia-, Gilbert, Geschke y Sagan. El eslovaco no había competido desde el Tour de Flandes, teniendo tiempo para desplazarse a Madrid, con lo que eso conlleva.

Gilbert parecía muy centrado. Anteriormente, había sufrido un pinchazo resuelto con la habitual parsimonia del BMC (¡un saludo a Evans!), momento que un espectador aprovechó para hacer cucamonas que no gustaron mucho al campeón del mundo. Recuerden que Gilbert, durante el pasado Tour, abroncó con razón a una señora que se había acercado a ver la carrera y cuyo perro se escapó cuando pasaba el pelotón. Se evitó la tragedia de milagro.

Sagan también tuvo las suyas. La Flecha de Brabante es una carrera con múltiples problemas mecánicos, porque los corredores van saltando a y desde las aceras para esquivar tramos adoquinados. Al eslovaco le pasó algo en la bici y, mientras su compañero Agostoni se acercaba para incorparlo al grupo, el joven de 23 años le mandaba, con una autoridad sorprendente, de nuevo al pelotón, que no necesitaba sus servicios. Tremendo.

Esta vez no hubo Sagan-show en meta. Tampoco lo hubo en la salida, donde se encontró con la azafata vejada por él, a la que ofreció de nuevo disculpas. El Sagan-show fue en carretera. Van Avermaet saltó poco antes de la última subida, pero fue superado como siempre -no falla en ninguna carrera, no remata nunca- con el propio Sagan neutralizando.

Sólo le pudo seguir Gilbert, y a duras penas, y Leukemans un poco más retrasado. En el sprint final, Gilbert se precipitó lanzando muy de lejos -no todo el mundo es Bugno o Freire para aguantar un sprint así, y menos con Sagan a rueda- para que el eslovaco lo batiese de manera muy justita en la línea de meta. Los dos estuvieron muy fuertes y dejaron en esta clásica menor más ciclismo que en lo que llevamos de mes de abril.

En meta Sagan explicaría que soplaba aire de cara y que Gilbert le hizo un favor lanzando el sprint. Hasta en este asunto el eslovaco demuestra su poderío: tiene errores, pero por lo general lee la carrera con una veteranía improcendente para su edad. Incluso en el podio se comportó como se espera de alguien que va a transcender los ámbitos normales de este deporte.

Dicen que hoy participará en el GP de Denain, prueba menor francesa. El domingo, en la Amstel, pero sólo para probar. El miércoles, en la Flecha. Y el domingo, en lo que dice que es su mayor objetivo, la Lieja. Algunos ya apuntan a que puede lograr el poker de Gilbert en 2011, empezado precisamente en Brabante. No se. Espero por el bien del ciclismo que no sea así.

Lo dijo Riccò, que para algunas cosas tenía su valía. "¿Que te parece que Contador esté así habiendo preparado el Giro en la playa" "Si, nella spiaggia di Madrid", contestó aquel Riccò que llegó a la crono final del Giro 2008 con 4" más que Contador. Lo dijo riéndose de lado, porque los ciclistas lo saben. Sagan ha estado en Madrid entre Flandes y Brabante, no precisamente el mejor sitio del mundo para entrenar.

Dicen que su representante es Lombardi, el calvo italiano que estuvo en el Domina cuando su estrella Pavarotti alargaba sus 35 años con la mejor temporada de su vida, y donde también estaban otros cuatreros como Santos González o M.A Martín Perdiguero, y antes, durante muchos años, en la caverna del Telekom; que en 2005 pasó al CSC, y Basso lo quiso a su lado en el Giro y en el Tour, a pesar de su poca valía para la general; que en 2006 muchos lo señalaron con la Operación Puerto y su residencia en Madrid -posee varias zapaterías- como nexo común. Que dejó el ciclismo ese mismo año. Que Lombardi sigue en Madrid.

Si Sagan quiere ser creíble, que se busque otro representante. O que vaya al Teide, porque entre la multitud allí congregada, la extrema rareza de venir a Madrid en medio de abril y de las citas más importantes de la temporada quedará diluida. Todo suena a ciclismo antiguo, ese que sigue siendo contemporáneo. Como las arenas movedizas en las que se mueven sus figuras, arenas de la spiaggia di Madrid. 
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Parece que Nairo Quintana estará en las tres clásicas de las Ardenas. Bien, bien y bien. Especialmente en Flecha, que lo lleven bien colocado hasta el final, y ahí que la naturaleza disponga.
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Caleb Ewan, el mismo que había ganado el Palio del Reciotto en Italia, gana la Cote Picarde, una de las pruebas más prestigiosas del circuito aficionado francés. Tiene 18 años y lo veremos muy pronto en profesionales, porque ya fue dos veces campeón del mundo como juvenil y lo de aficionados le queda pequeño ya....

07 junio, 2011

Más trolas de David Millar

Portada de la edición en tapa dura
Londres, Covent Garden. Una de las zonas más espantosas de la fascinante -como turista- ciudad inglesa. Un antiguo mercado cubierto convertido en un sitio de chalaneo, cervezas y espectáculos de malabaristas en las inmediaciones. Una preciosa iglesia del gran Iñigo Jones en la que nadie repara. Mucha tienda de ropa pija. También la ópera, claro. Y Londres, siempre: gente, gente, gente a cualquier hora, cualquier día.

Todos esos elementos estuvieron ayer presentes en la presentación de la biografía de David Millar en la tienda de Paul Smith -famoso diseñador británico fanático del ciclismo- en las cercanías de Covent Garden, un lugar poco habitual para un deporte que crece día a dia en el Reino Unido. Titulada Corriendo a través de la oscuridad. Caida y resurgir de David Millar y, sin haber leído el libro, se puede hacer ya una valoración.

Se tiende a menospreciar al lector que juzga un libro por la portada, cuando es un recurso que se desarrolla institivamente cuando tienes que afrontar muchas lecturas a la semana. Qué quieren que les diga: viendo la portada, quien protagoniza y, especialmente, que todavía es corredor en activo, se puede calificar el libro como parcial, irrelevante y hagiográfico. Y no me hace falta leer ni una sóla línea, simplemente ver los resumenes.

Otra portada, pero con la misma cara dura
Escrito con la ayuda de David Brailsford -el manager del Sky- el libro parece muy abundante en todo lo relativo al pasado de Millar -resumen rápido: uno de los mayores dopados del pelotón fue pillado, sancionado y volvió convertido en un apostol del ciclismo limpio- y más bien escasito en todo lo relativo a la actualidad. Insisto: Millar es ciclista en activo.

El libro, por decirlo claramente, es otra piedra en el monumento a sí mismo de este personaje egocéntrico e insoportable, el mismo del It´s Millar time cuando iba hasta las cejas de droga y soberbia. Ahora es más o menos lo mismo, pero como apostol de una pureza que sólo los más estúpidos se pueden creer. Es todavía más insoportable.

Entre las tonterías que leerán estos días extractadas del libro está que se empezó a dopar en 2001 en Toscana, en casa de un ciclista al que llama L´Equipier. Es fácil identificarlo con Massimiliano Lelli, pero no lo hace porque este -sorpresa, sorpresa- ganó el juicio-farsa que se montó: al parecer, Cofidis -el equipo de ambos- era culpable del despido improcedente de Lelli, aunque el italiano fuese el camello señalado por todos.

En fin, está todo en el juzgado de Tourcoin, Francia. No sabemos si el juez se quedó parte de los 50.000 euros que tuvo que pagar el Cofidis a Lelli, vistos los servicios que prestó. Tampoco sabemos si Millar se extiende en estos detalles a lo largo de las 340ypico páginas de su hagiografía, que serían realmente los interesantes. Sin embargo, viendo que se refiere a Lelli como L´Equipier, hay poco que esperar. Se va confirmando lo intuido por la portada, el autor y el título.

Pero bueno, quédense con la fecha de 2001. Al parecer, antes de eso Millar corría con agua bendita y galletas de avena, y eso que en 2000 había ganado el prólogo del Tour ante algunos de los mayores dopados de la historia. Una vez más, el dopado confeso -y confeso porque le pillaron, que también es importante- prefiere dejar incólume un pedacito de su pasado. Quien quiera creerle que le crea, yo nunca lo hice.

De aquel liderato del Tour recuerda la fialdrad con la que le trató Pantani, y que Casagrande no se creía que hubiese ganado con un 40% de hematocrito la crono de los Tres Días de la Panne de 1998, que por qué no iba al 50%. También que, tras ganar el prólogo del Tour, se despertó en mitad de la noche y vio que su maillot amarillo estaba en su lugar y que "lo había logrado corriendo limpio". Pues vale.

Millar también tiene algo para Ferrari, el famoso doctor: "estaba obsesionado con la báscula. La primera vez que lo vi me preguntó por mi altura, peso y potencia. No había nada de romántico en su visión del ciclismo, sólo números". Lamentamos que Millar, hijo de militar, no hubiese ido a la consulta de un médico con anterioridad, porque es precisamente lo primero que te piden. Algunos hasta te meten un palito en la boca y te mandan decir "ahhhhhhhhh", pero Millar buscaba calor y confianza: un buen subterfugio para no entrar en detalles, porque cuando vas a la consulta de Ferrari es a buscar dopaje. Por cierto, el médico es el único que queda reflejado como un profesional y no como un meapilas en este breve pasaje.

Ya ven que se van juntando todo los elementos para este santo: "me dopé porque la cultura de drogas en el ciclismo era como un zumbido constante (white noise)" y por la presión de los compañeros, según se lee en la breve presentación del libro en un portal de venta de libros. Ya lo ven: el no se dopo, le doparon. ¿Se puede ser más hipócrita y caradura? Se puede, porque en el mundo del ciclismo y las confesiones todavía queda mucho camino por recorrer.

Después dice que Riccò se chutaba en el bus del equipo antes de las carreras (¡un saludo, Josean!) y que ya era famoso en el pelotón porque llevaba siempre el hematocrito al 50% -yo creía que era por sus oscilaciones- y que Armstrong tiene un horizonte judicial muy complicado, aunque esto no lo dice en el libro, lo dijo en la presentación de libro. Demostrando sus especiales habilidades para ver una realidad deformada, también dijo que confiaba al 100% en la limpieza de Gilbert, Cavendish y Wiggins, y que Contador "es una maravilla física", y que sobre el caso del clembuterol tiene "abiertas todas las posibilidades".

Sinceramente, ¿hay alguien ahí que quiera saber lo que dice este impresentable? Yo no, desde luego. Que hable del ciclismo de hoy en día, de su equipo Garmin radicado en Girona o de como el año pasado corrió las tres grandes y llegó al final de temporada con fuerza suficiente para el Mundial CRI y ganar en la Commonwealth. Con 34 años.  Eso sería posible si en este libro hubiese algo interesante y no sólo propaganda de este mentiroso profesional, ejemplo vivo de que en el ciclismo la raiz de la podredumbre está firmemente enraizada.

06 abril, 2010

Valverde alza por fin el puño

Cumpliendo objetivos políticos, la Vuelta al País ha llegado hoy a Navarra. Es una cita anual con la comunidad foral que cuenta con una único día de competición profesional propio, el reciente GP Miguel Indurain, a pesar de su importante peso relativo en el conjunto del escenario ciclista. A lo mejor la carrera vasca llega a Navarra en una especie de ayuda humanitaria, y quizás por eso siempre llegue a pequeñas poblaciones aisladas.

Este año le ha tocado a Viana, cuyo título nobiliario ostenta el actual sucesor a la Corona Española: Navarra siempre ha contado con más importancia de la que su escaso territorio, su ubicación y su aún más exigua población haría esperar. El norte, montañoso y pirenaico, es asimilable a la mitología y población vasca; el sur, mucho más extenso, es meseta pura y descarnada, con poblachones amarillos y feos. No es cuestión de ahondar más, pero en las últimas elecciones municipales donde se pudieron presentar todas las formaciones (1999), en Pamplona ese extraño engendro que era (y es) UPN-PP sacó doce concejales y el siguiente partido fue EH con seis concejales: mayoría absoluta que haría emigrar al más pintado. Y eso por no hablar del carlismo, que siempre tiene su paginita en el diario local. Sin embargo, la gente vive muy a gusto en esta comunidad autónoma con cifras increíbles de ocupación y bienestar.

De eso se ha visto en Viana. El centro histórico esta tan renovado que parece nuevo o de Disneylandia. Los campos arados y ordenados que han dominado toda la retransmisión de la etapa recuerdan a países centroeuropeos, pero en cuanto rascas un poco debajo te sale el poder el Opus en la comunidad (donde no se puede abortar y hay que salir fuera, por ejemplo) o esa locura que es San Fermín. Un sitio raro Navarra, ya les digo. La escapada del día contaba con Rogers, que el primer día perdió 9´ y su condición de favorito. También Txurruka en una de sus escasas apariciones fuera del Tour de Francia. No llegó muy lejos porque el Caisse y el Rabobank se aliaron para defender las opciones de Valverde y Freire.

En los últimos kms. lo intentó Gómez Marchante, que vivió sus mejores momentos como ciclista en esta carrera, pero el guión llevaba escrito mucho tiempo. Y no defraudó: con una llegada que picaba hacia arriba, muy italiana, Valverde se ha impuesto a Freire por un escaso margen, pero suficiente y sin polémicas: se han saludado cortesmente. Y eso que el murciano ha celebrado la victoria con ostentosos puños al aire, primero el izquierdo y después el derecho. En la entrevista posterior no ha querido valorar la decisión de los jueces de ayer ("no opino": es lo que suele hacer cuando le dicen la palabra juez) y ha felicitado a SMS Sánchez por su victoria en La Sarthe.

Valverde llevaba esta temporada una victoria (la general del Tour del Mediterráneo), cinco segundos puestos y tres terceros. Como la victoria de ayer la consiguió por decreto judicial, esta es su primera victoria de la temporada alzando el puño, y debe ser algo así como su séptima etapa en la carrera. Sólo ha conseguido ser segundo en 2006, y aunque no haya bonificaciones, este año va bien encaminado. Hoy ha picado, junto a Freire, un segundo a todos sus rivales, si es que los tiene en carrera.
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¿Que Samuel no da excusas por su rendimiento en la primera etapa de P-V? Pues las da Igor por el: la alergia. Es curioso esto de las alergias. Incluso siendo mal pensado se podría leer la columna de Igor como un ejercicio de ironía, la misma del personaje que cambió el maillot del Liberty por el asiento del Euskaltel en dos semanas y con 31 años. Por cierto, al campeón olímpico no le había afectado esa alergia en sus tres podios en la Vuelta al P-V, que siempre se disputa en las mismas fechas. Habrá sido esto del invierno tan duro, que ha retrasado todo, hasta la polinización...
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Basso nos anuncia que cambia el programa: ya no irá a la L-B-L y hará el Romandía antes del Giro, donde quiere presentarse en la salida "al 120%". La verdad, que un corredor con el historial del italiano diga ese porcentaje es para echarse a temblar: no porque lo vaya cumplir, sino por su escaso tacto y su nulo tino con las matemáticas. Y para ello, de nuevo a Tenerife. Por su parte, Menchov no aparece en la primera lista de participantes facilitada por el Rabobank. A mí, como dije en su momento, me parece una buena elección, porque el recorrido no le va nada bien -crono inexistente, varias etapas con porcentajes aterradores: más incluso que el de Basso- y, en cambio, el del Tour es perfecto para sus características.
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Riccò gana también la última etapa de la Bergamasca, esta vez al sprint ante todos los favoritos. En la general se queda segundo a 22" del vencedor final, Michele Scarponi. A ver qué tal le va al del hematocrito ballerino en el próximo Giro del Trentino ante los aspirantes a ganar el Giro de Italia donde no participará.
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Un simpático corredor del Xacobeo se metió en la fuga del primer día y, tras lo visto hoy, parece que disputará la montaña. Lo explica así: "Andaba con problemas gástricos, pero me pasé el día escapado. Al principio intenté disputar metas volantes, pero en la primera de ellas nos confudimos. Luego me fui a por la montaña. Y rompí el radio de una rueda esprintando en el primer puerto". La primera frase es antológica, y más de un corredor dirigido por Pino. El resto es de chiste.
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Con la Vuelta al P-V todos los medios locales despliegan muchas páginas y contenidos relacionados. Y muchos son muy buenos. Bajo la recomendación general de que lean todo lo que puedan, les recomiendo especialmente esta magnífica crónica de Gómez Peña (con maldad sobre el viento incluída) y este no menos bonito artículo. Ojalá fuese así el resto del año.
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Creo que no ojeé el último número. Y puede que tampoco el anterior. Sin embargo, he caído con el número "4", porque esta revista no pone meses a sus ejemplares. Les explico: me captó que en la portada apareciese Don Desmayos y ni una referencia a la Sanremo de Freire. En el editorial explican que envían la portada a imprimir antes que el grueso de la revista y que no podían modificarla: la Sanremo fue el 20 de marzo, o sea que ya saben porque ponen un "4" y no abril. Porque todo es una chapuza y una vergüenza. Y en caso de que quieran editar su preciosa revista el 23 de marzo, o el 32 de febrero, quédense con que habían mandado a imprimir la portada independientemente de quien ganase la Sanremo.

El resto de contenidos por el estilo: un absolutamente bizarro y chanante reportaje de los comentaristas de Eurosport (que uno de ellos sea redactor de la revista no tiene nada que ver), entrevista al sprinter murciano que nunca gana (define a Manolo Saiz como "un segundo padre"), poster de Tondo y dudas sobre el proceso y condena a Valverde. Seguir así y a por otros 25 años, campeones.

05 agosto, 2008

Más CERA que la que arde

A Emmanuelle Sella se le esperaba para una carrera italiana post-Tour, su primera competición desde su exitoso Giro. No se presentó en la salida y ahora sabemos el porqué. Sin precisar todavía cúando, un control sorpresa fuera de competición ha dado positivo por CERA, esa sustancia tan nueva, tan nueva que ya estaba en circulación durante el pasado Giro. Mala suerte para los dos mejores escaladores de la pasada edición de la carrera italiana, ganada por un compañero que venía de estar en la playa.

Como a los aficionados de base solo nos queda el sentido común ante la desaparición del periodismo de investigación, la omertá del pelotón -¿quién se quejó de que alguien ganase tras 189 kms. de fuga? ¿y que repitiese por dos veces? ¿que fuese segundo en la cronoescalada?- y la ponzoña que rodea este deporte, yo siempre les digo: desconfíen de las exhibiciones. El dopaje nos ha robado la capacidad de maravillarnos. Mientras tanto, muchos periodistas chapotean alegremente mientras cacarean edades de oro, olvidando que esta periodización artificial siempre acaba en una edad de la decadencia. Y suele ser brusco, sin transiciones.

Sella era uno más del pelotón italiano. Amateur con posibilidades, consiguió una etapa en el Giro de su debut, en el lejano 2004. Jamás pasó a un equipo grande, cosa extraña. Con 27 años y poco que llevarse a la boca, se ha marcado un Giro imposible. Mañana los periodistas ad-hoc ya les hablarán de sus éxitos, pero no se olviden que ya lo intentó en la etapa de Pescoconstanzo, donde fue tercero. Perdió la etapa por un pinchazo, y entró en meta llorando como un chaval, para disgusto de la anacarada entrevistadora de la RAI. Se había ganado el corazón de su país. Para más escarnio, una caída camino de Cesena -donde ganó en 2004- le dejó magullado y lejos, y casi echa a perder todo el carísimo tratamiento con la nueva hormona dopante.

Afortunadamente para la industria médica y el progreso científico se recuperó con tres etapas de alta montaña, lo nunca visto en muchos lustros de Giro. A cada cual más increíble. Hasta el ciclista con el que compartía tratamiento se sintió celado, y juntos se marcaron una subida de duelo al Mortirolo, para goce de sus respectivos médicos. Sella, que significa sillín en italiano, hizo las paces con Riccò antes del fin de la carrera, porque lo que ha unido la medicina no lo puede separar la ambición desmedida. No una ni dos etapas. Tres. Y porque no hubo cuarta semana.

Cuando Riccò dio positivo por CERA en el Tour, las autoridades italianas se apresuraron a decir que durante el Giro ellos ya tenían el sistema de detección y que no habían encontrado nada. Sonó a mentira de última hora, las habituales estrategemas de un país que presume de ir a la última y que se ha quedado el último en todo. L´Equipe anunció hace pocos días que habría un cotejo retrospectivo de las muestras almacenadas durante el Giro. Bueno, a la espera de saber en dónde y cúando ha cantado la sangre de Sella/Sillín, estamos expectantes ante lo que pueda pasar.

Que no pasará nada, claro. Les pongo un ejemplo de que hay más CERA de la que arde: para el Tour se esperaba a un hábil sprinter italiano que había sumado ocho etapas en grandes vueltas en menos de un año. Poco antes de la salida de Brest, este houdini de las mentiras dijo que tenía una malvada tendinitis y que no podría ir a Francia. Es más: hasta precisó que la tendinitis se la produjo en la etapa del Mortirolo. Evidentemente, eso no fue óbice para que acabase séptimo en la crono final del Giro, esa de los tiempos extrañísimos y las clasificaciones inverosímiles. Cuando uno está fuerte, no hay nada que se le resista. Ni los controles. Y si no, a buscarse un buen certificado médico que vuelva locos los medidores y que permita una plácida y relajante vida profesional. Feliz agosto chiclanero.
***
Rueda de prensa de nuestros olímpicos. Veo que sólo se presentan Freire, Valverde y Sánchez, y sólo hablan los dos primeros. Por la tarde salta la noticia -a través de L´Equipe- de que la WADA ha tenido a bien hacer turismo por Pekín ahora en agosto. Sastre no ha podido ir a atender a los periodistas porque estaba atendiendo a los viajeros impertinentes. Una pena, porque sus encuentros con los periodistas son siempre simpáticos, cordiales y amables.

14 julio, 2008

Contador, presente en el Tour de Francia

La semana pasada algunos medios sacaron la noticia -en Cuatro siempre hablan de exclusiva- de la concentración de Contador en los Pirineos, inspeccionando las etapas de la Vuelta. No era la primera vez que el ciclista estaba por la zona -el 23 de mayo de 2006 Manolo Saiz faltó a la cita, y sus corredores se quedaron desamparados y sin palomo mensajero-, y la noticia era que estaba triste, que apenas veía el Tour y bla, bla, bla.

Contador está presente en el Tour. No porque los periodistas lo metan con calzador siempre que pueden -¿pero quien le echa de menos realmente? ¿Nos gusta el ciclismo o nos gustan los nombres?-, sino por el propio desarrollo de la carrera. Supongo que el viernes A.C rasparía tiempo de sus rigurosos entrenamientos a caballo entre Chiclana y los Pirineos para asistir al triunfo-exhibición de su amiguísimo Luis León Sánchez, un nuevo hito médico en la historia de este deporte.

Se llegaba a Aurillac, donde en 1985 había ganado Chozas, el del globo-sonda para correr la Vuelta hace unos años con 40 tacos. Ahora es comentarista en una televisión, entrevistador de prestigio y militante del PP, muy implicado en la trascendental lucha de los carriles-bici y todo lo que sea salir en la foto. Esto lo cuento para que vean los componentes de la ensaladilla rusa del ciclismo: refresca por el verano, como el Tour, pero mejor no saber de qué esta hecho. 23 años después ha tenido digno sucesor en un corredor que aparece en la Operación Puerto bajo el código de L.L y otro más prosaico y de hortalizas.

La cosa fue peliaguda. Una etapa corta, de 150 kms., convertida en una encerrona de ataques y cortes. Bueno, eso da igual. De cuatro escapados, tres españoles, entre ellos nuestro protagonista. Los cazan y bueno, lo más normal es que acaben descolgados. Pues no: antes de coronar el último puerto L.L vuelve a pasar segundo, ataca bajando y llega en solitario tras una exhibición del fenomenal rodador que es. Veo ciclismo desde hace muchos años y esto se ve muy poco, poquísimo: un polaco que ganó el GP de Zurich -se retiró al poco, uno de los sucesos más extraños de los Años de la Vergüenza-, Dekker en una París-Tours y Hushvod en una etapa de la Volta, eso en los últimos ocho años.

Curioso lo este León murciano. El año pasado se arrastró, como su paisano Piti y el gallego batallador, todos integrados en la estructura de Caisse d´Epargne. Para estos dos últimos, la excusa ha sido que estaban desconcentrados por eso de la Operación Puerto, con la que no tienen nada que ver, pero que condicionó toda la temporada: con la fácil que sería acabar con todo dando un poquitín de ADN. Ahora han vuelto por sus fueros y alguien tan militante de su causa se atreve a titular así: "Sobre las cenizas de los viejos hábitos". Como L.L nunca ha estado en la O.P, como A.C, a pesar de que aparecen en varios papeles, no se qué excusa se habrán inventado para su miserable 2007, donde participó en la Vuelta a España como el que recoje altramuces. Seguro que Contador disfrutó con el triunfo de su amigo. Y también Manolo Saiz, qué cojones. Que hace falta ser maleducado para no acordarse de los mentores.

Al día siguiente Cavendish, otro abanderado del nuevo ciclismo, sacó bicicleta y media de nuevo a todos. Para rematar la faena, su lanzador fue segundo. El Columbia. "Sobre las cenizas de los viejos hábitos". Ay, ay, que veo que algún periodista va a tener que comerse algunos titulares. Sin ir más lejos, hoy se disputa la etapa de Hautacam, esa del titular de "Terminator en Hautacam". ¡Qué indigesto tiene que ser el papel de periódico! ¡Con un poco de aceite de la almazara de Beltrán se digiere mejor! ¡O con un poco de ceniza de los viejos hábitos!

En esa etapa Riccò se pegó un piño y fue haciendo un numerito con su rodilla. Un periódico francés había filtrado su nombre como uno de los sospechosos de tener la sangre como el Carnaval de Río de Janeiro, con un viñeta donde la serpiente multicolor se había convertido en una cobra. Por supuesto, el muy irónico italiano -asume que esto es un circo, cómo no hacerlo después de perder el Giro ante uno que decía venir de la playa- gimoteó y se quejó de la rodilla, especulando con ese anhelo de Probenecid: que no va a acabar el Tour. Mientras, su compañero humorista, en la más pura tradición celtíbera de Tip y Coll, afirmaba sin ruborizarse que Riccò tenía un hematocrito natural del 53%. Y un certificado que lo atestigua, como no.

Así las cosas, sucedió lo de ayer. Etapa de montaña de 223 kms., la distancia del ciclismo. Un corredor de un equipo que desaparece, contrarrelojista, va escapado con 9´ de diferencia. Por detrás tira el...¿equipo del líder? ¿el equipo de un candidato? Noooooo, tira el Euskaltel. Con tres corredores. Y no rebajan la diferencia. Un homenaje a la afición vasca: ya que no pueden ver a uno de los ciclistas de sus amores escapado, que los vean a todos persiguiendo. No tengo calificativos para lo visto, aunque probablemente el Columbia tenga una cifra en un sobre.

Se subió el Peyresourde, donde Contador realizó cinco ataques hace un año, con muelles en las piernas. Ya les digo que el pinteño está presente en todos los rincones de la carrera. No pasó nada y todo el pelotón subió agrupado. Hasta se veía a Ciolek o Freire en las últimas posiciones. Lo que va de un año a otro. En el Aspin fue diferente. Atacó Schumacher, Pereiro hizo el gallego -ataco o no ataco, subo a bajo, soy un ciclista o un modelo- y Riccò probó a todos. Le alcanzaron. Más escaramuzas. Se para el pelotón. Riccò ataca seco, fuerte. No se gira. Se va solo. Alcanza al Gerolsteiner antes de coronar. Baja solo con 25 kms. para meta, 1´20" de ventaja y viento de cara. Llega a meta solo, con la misma diferencia. Una exhibición. Como Soler el año pasado.

El mismo corredor que se había caído el día antes. También Valverde en SuperBesse. El propio Evans, que se llevó una costalada de aupa ayer. Caerse es sinónimo de buen rendimiento. Como todo es una hipocresía, a Riccò se le compara con Pantani. En todos los medios y en todos los ámbitos. ¿Se imaginan que a un velocista lo comparasen con Ben Johnson? ¿a qué no?. Nos han vendido que el ciclismo ha cambiado, y sigue siendo el mismo. Se sigue honorando a los mismos ladrones que lo alejaron de su tradición. Pantani es un campeón, y no un yonki muerto con 33 años, con records comparables a los de la RDA. Armstrong es heptacampeón del Tour, y no un mafioso que amenazaba al pelotón, con cuatro gregarios positivos (Hamilton, Heras, Landis, Beltrán). Ullrich, el único alemán que ha ganado el Tour, cuando debería estar desposeído del mismo.

Riccò huele a Charleroi. Y, sin embargo, resulta hasta simpático. Si uno dice que gana el Giro estando en la playa, yo voy al Tour viniendo de la playa. Y lo voy a ganar a base de atacar en la montaña. Bravo por Riccò. En un circo de payasos, de hipocresía a la beltraneja, yo tiro para´lante hasta que me pillen. A aprovechar el Tour en el que no participa el que tiene un certificado médico mucho mejor que el mío. Y que me quiten lo bailado.
***
Agradezco todos los enlaces que dejan los lectores, pero especialmente los de la prensa regional, más difícil de seguir. En esta suelen ser protagonistas los corredores locales, que se dejan llevar por el endiosamiento propio de las pequeñas comunidades y dicen paridas sin fin. Aquí tenemos una buena muestra. Lean el titular. ¿Saben lo que encontró la policía francesa en la habitación de Beltrán? Prozac. Con receta médica. Lo que no ha trascendido es la posología ni la cantidad. Solo ese titular.
***^
El detenido en Francia pide que se respete la presunción de inocencia. Espero que ningún lector me tenga a reparo el (presunto) que tengo que añadir en el anterior post, por lo menos hasta que se analice la muestra B. Es todo profiláctico, no vaya a ser que el activo despacho de Garrigues me empapele por escribir "dopado" sin (presunto) delante. Ya lo aviso: no tengo ni un duro, este blog sobrevivirá a sus autores y, lo más razonable, no teneis ni una razón que os ampare.

11 julio, 2008

SuperRiccò en SuperBesse

Riccò dijo que su objetivo era la etapa de ayer, y lo ha cumplido; también dijo que atacaría en Monte Pora, y lo hizo. Por otra parte, también se le esperaba en el aeropuerto de Charleroi, pero llegó tres días tarde y ni si equipo ni sus familiares más directos tenían idea de dónde estaba. Mientras le funcione el plan con el que ha montado su carrera deportiva, hay corredor para rato.

En el circo que es el ciclismo profesional, el italiano desempeña un papel arrogante, no exento de cierta ironía: se ha presentado en el Giro tras haber estado en la playa, como el corredor de certificado médico que le derrotó en el Giro. Si él puede -parece que lo puede todo, menos participar en el Tour-, ¿por qué yo no? A la playa, a entrenar en lugares desconocidos evitando la competición, y me presento y gano. A cascarla.

Todo fue ejecutado a la perfección. A falta de la cuesta final, iban por delante Vandevelde -otro de Girona- y Piepoli, el trampolín habitual del Saunier. Por detrás, un estúpido Caisse d´Epargne que había llevado toda la etapa, como si el equipo del líder no contase con Fothen, Kohl y Weggman, se cebó en un ritmo que ni el mismísimo El Imbatido podía aguantar. Entre tanto, Carlos de Andrés flipando, pero con una cosa que nadie veía: en el grupo aguantaban 30, por mucho que se empeñase en una escabechina.

El destrozo lo sufrió el propio interesado, Valverde. Y fue ridículo. En un momento dado, Pereiro se aparta. Pero de dejar de pedalear. La meta estaba todavía lejos, todos se empezaron a mirar, y ¡arre!, el gallego se tuvo que volver a poner el ritmo. Con desgana, reservando fuerzas de la misma manera que Rogers en el Tour 2006 -seguramente para alcanzar el mismo puesto, el 10º final- el vencedor del Tour 2006 aguantó unos metros más y volvió a realizar la misma operación: desvío a un lado y dejar de pedalear. En ese momento salió Riccò, al que habían llevado en volandas y Piti, pasado de vueltas, no le recuperó ni un metro. Una gran lección de humildad para el considerado -con razón- el mejor uphill finisher del pelotón, que aún así se cobró unos segunditos sobre todos sus rivales, menos Evans.

Schumacher sufrió una inoportuna caída que le privó del liderato, a favor de Kirchen. Entre los damnificados de la jornada se encuentra Cunego, cocido por el ritmo, y poco más, sólo un puñado de segundos. Será difícil que Piti gane el Tour de esta manera, esperando al ataque a 100 metros. Tampoco Arroyo ni David López parecen tan pimpantes como prometían. Y Pereiro va a lo suyo, a amarrar. Riccò dice que irá día a día. Probenecid, gran envidioso, afirmó hasta tres veces durante la ceremonia del podio que iba a abandonar. Veremos. Desde luego, las vacaciones ya se las ha tomado. Y le han sentado tan bien, tan bien, que parece que haya estado en Chiclana.

26 junio, 2008

Esas corrientes....

Uno de los tópicos más manoseados y vulgares del ciclismo es que sus protagonistas están hechos de una pasta especial. No, no es un chiste sobre hemotransfusiones y arcones congeladores: más bien se refiere a esa capacidad para reincorporarse tras las caídas, el sufrimiento y toda esa mitología del torero. Pues resulta que hay una serie de ciclistas que, a pesar de esa pasta especial, una corriente de aire les jode la temporada.

Ahí está, en el recuerdo, la increíble performance de Ivan May. en el Tour 2006. En la primera etapa de montaña se queda en el primer puerto, pedaleando en el aire e insultando a un cámara de televisión. El mismo nos dijo que había pillado un mal viento por culpa del aire acondicionado del hotel, que era central y no discriminaba entre ciclistas y clientes normales. Que intentó taparlo con mantas y todo, pero que esa maldita corriente de aire criogenizador le amargó la noche, el Tour y el desempeño de su trabajo al cámara de televisión. Esas corrientes...

O sea que ya ven entre que dos extremos se manejan los ciclistas: muy resistentes para algunas cosas, pero extremadamente sensibles para otras. Fíjense en el caso de Thomas Dekker, genial corredor de 23 años que ya tiene la general de Romandía 07 y Tirreno-Adriático 06. A sus años. Vale que con la tierna edad de 20 años se mudó a Italia, bien cerquita de la clínica de Cecchini, con la sana intención de "ganar el Tour de Francia", pero no me sean cicateros. Después pasó la Operación Puerto, y ese tipo de prácticas -así de descaradas- empezaron a dejar de estar bien vistas.

Este año Dekker, que sube como los ángeles -tremenda su ascensión a Palhieres en el Tour 2007, puerto que Contador, que de esto sabe la tira, considera más duro que el Mortirolo- y llanea como todos los holandeses, ya había sido 3º en País Vasco, 5º en Amstel y Flecha, y 6º en Lieja. En sus números, en sus marcas. Se presentó en Romandía para revalidar victoria y enjuagar un cierto amargor de las Ardenas. Empezó 9º en el prólogo, bien. 4º en la primera etapa, fantástico. 2º en la crono del tercer día, a sólo 6" de Kloden. Iba a por ello. Lástima que al día siguiente, en la etapa de montaña, abandonase entre vómitos y fiebre. Una persona de la organización que lo vió dijo que estaba completamente blanco. Una mala tarde la tiene cualquiera, que decía Chiquito de la Calzada.

Volvió para la Vuelta a Suiza, carrera donde el año pasado ganó una etapa de festival alpino, y su rendimiento fue muy mediocre. Acabó abandonando. El lo atribuyó "al frío cogido en los Alpes, entrenando con mal tiempo". Confíaba, aún así, a entrar en la selección del Tour. Pues no. Erik Breukink lo ha dejado en casita -¿la de Holanda o la de Toscana?-. El propio Dekker dijo que el lunes siguiente a finalizar la Vuelta a Suiza se sintió como nuevo entrenando en Toscana, que podía ser muy útil para el equipo y que iba a ir a ayudar a Menchov. Ni por esas.

El equipo holandés deja al mejor holandés en casa en el primer año que Boogerd, el mejor corredor holandés de la última década, no corre el Tour. Conviene recordar que el año pasado el Rabobank compitió con Rasmussen, y esquivaron el escándalo colectivo por muy poco. Parece que este año no quieren ningún juego. En el país de los tulipanes están que trinan: basta leer De Telegraaf, donde ya dan a la joven figura el rol de jefe de filas para Pekín. Hombre, primero que se recupere de esas corrientes y esos resfriados, tan profundos y dolorosos que su propio equipo ha preferido dejarlo en casa a esperar que mejore a lo largo de la primera semana del Tour.
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A un puñado de días del comienzo del Tour, que hace escala en Italia, el CONI filtra la noticia de que ya no investigará a los no italianos investigados en la Operación Puerto. La razón alegada es que no hay ninguna colaboración de las autoridades judiciales españolas, las mismas que supuestamente colaboraron para cazar a Basso, en lo que no fue más que una treta típicamente italiana. Se despeja así el último escollo de Valverde para intentar ganar el Tour de Francia. En cuanto a las razones españolas, ya saben que aquí no está implicado oficialmente nadie, que las bolsas de sangre reposan en el silencio de los corderos, y que Eufemiano sigue recibiendo a ciclistas en su consulta itinerante, uno de los cuales va a dar el campanazo en el Tour.

Año y medio de la ley de dopaje, y todavía no se ha aplicado ni una sola vez.
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Riccò es un crack: acaba de decir que ha preparado en Tour en las playas de Rimini y Riccione, bien cerquita de su casa en Formigine. Imbuido del mito de Pantani, dice que su intención es ganar en Alpe d´Huez. Lo que no dice es que el mito del escalador calvo también se basa en haber ganado el Tour sin haber competido tras su victoria en el Giro. Y Riccò dice que el Giro no lo ganó el mejor....

24 junio, 2008

¿Al Tour?

El ciclismo no para de producir sorpresas. Se especula con la posibilidad de que Riccardo Riccò, segundo clasificado en el Giro, tome la salida en el Tour. El ciclista italiano no ha competido en absolutamente ninguna carrera desde la crono final de Milán, y su equipo sigue con la tónica gris y opaca de toda la temporada. Se produjo el fogonazo de la Bicicleta Vasca con Capecchi, pero en Dauphiné y Suiza los amarillos han vuelto a ser un equipo en la cola del pelotón.

¿Quien se fiaría de un equipo que va a ir al Tour con jefes como Gómez Marchante o Cobo? El madrileño sigue enredado en sus incógnitas, y el cántabro ha realizado una decente Dauphinè -caída incluída-, pero no parecen garantía suficiente para una carrera en la que los amarillos, desde que participan en 2005, han fracasado. Ese año se cayó Zaballa en un avituallamiento, para desesperación de De Andrés y Probenecid, siempre al tanto de las capacidades y puestas a punto de nuestros corredores. Menos mal que pudo congelar su estado de forma (ejem) y recuperarse de su fractura de clavícula para ganar, tres semanas después, la Clásica de San Sebastián.

El Saunier en el Tour siempre ha sido una escapada de Cañada, De la Fuente haciendo de Voeckler pasiego, y poco más. El año pasado Cobo anduvo escapado algún día y quedó relativamente arriba, pero tengan en cuenta que estamos hablando de la temporada en la que los del Saunier arrasaban donde iban. Qué tendrá el Tour que tantos equipos se disuelven como azucarillos. Difícil de saber, pero se intuye. Qué tendrá el Tour que Riccò quiere ir. Algo muy evidente: muy poca crono y rivales al alcance de las posibilidades del italiano.

Ya se presentó en el Giro de manera muy parecida a como está preparando el Tour. Stealth. Y Piepoli, una de las claves citadas por todos y que condicionó el resultado final en Italia, también parece que irá al Tour. Cuesta recordar la última vez que el italiano tomó la salida en la carrera francesa: en sus catorce temporadas de profesional habrá participado, como mucho, tres o cuatro veces. Y creo que no ha acabado nunca. Estará acompañado por Litu Gómez, que debuta, y otros de esa serie de corredores formados bajo Matxín y de los que se sabe muy poco, únicamente que son todos muy buenos, buenísimos, casi tanto como Arkaiz Durán.

El recorrido favorece a Riccò, y no sólo por las cronos. El primer día la etapa finaliza en un repecho exigente, su especialidad. El sexto día, en un puerto de segunda. En medio, una crono de 29 kms. Y después Alpes y Pirineos. El italiano indómito ya participó en el Tour en su temporada de debut, en 2006. Venía de hacer dos veces tercero en sendas etapas de Tirreno, algo que Flecha, desde su puñalada en forma de columna, ha calificado con los términos que le caracterizan: una mezcla de envidia (mucha) y desprecio (quizás más). Por cierto, uno de los atractivos anuales del Tour consiste en ver a Flecha naufragando en todo lo que se propone y lo que cuenta al día siguiente en su columna.

Aunque toda la atención amarilla en aquel Tour 2006 la centraba David Millar y su programa del Centro RETO (Reconozco Estar Totalmente Obligado), ya recuerdan las especiales circunstancias que condujeron a que Pereiro ganase. Y lo de Gontchar, Landis y demás. "El Tour más limpio de la historia". Como el de este año, mismamente. En el prólogo, 124º a 41". Dos días de sprints en el pelotón y, en la llegada al Cauberg ganada por Kessler, ya nos hace un 17º puesto. En la crono larga hace el 62º, a 4´53" de Gontchar. No está mal para un debutante en grandes vueltas, neoprofesional, que nunca había competido en esa distancia. Primera etapa de montaña, escapada victoriosa de Mercado, y nuestro héroe hace el 13º, sexto del pelotón. En Pla de Beret el chocolate se pone espeso y pierde 44´, pero considerando que el vencedor final del Tour perdió 26´, ya me dirán ustedes. Al día siguiente, en el de la exhibición de Popovych en Carcassonne, entra en el grupo de cola. Quizás sea hora de ir retirando a un neoprofesional de 22 años de la carrera más exigente del mundo.

¡Pues no! Pasa el segundo día de descanso y en Alpe D´Huez entra el 59º, a 10´53" de Schleck y menos de los favoritos. Y eso que pasó a profesionales como sprinter hábil en grupos reducidos y finales en cuesta. Ojo, estamos hablando de Alpe D´Huez. En La Toussuire vuelve a los 44´del grupo de sprinters. Y el de DisneyLandis, otros 52´. En la crono final pierde 10´, pero fue por culpa de no llevar el botellín aerodinámico de Landis, si hemos de hacer caso a las teorías del galeno de cabecera de El País (uhm, otro atractivo del Tour que se acerca).

Total, que nuestro protagonista acaba el Tour, su primera grande, en el puesto 98º a 3 horas del vencedor. Con algún destello de calidad, como hemos visto en la primera crono y en Alpe D´Huez. Hombre, ha habido debutantes mucho mejores. Y no hace falta remontarse a la noche de los tiempos. Sin ir más lejos, Don Desmayos de Chiclana acabó el 30º en 2005, con el maillot del Liberty y siendo muy regular. ¿Conclusión? Riccò tiene armas suficientes para ir por el Tour como algo más que un turista. Dos años después es otro corredor. Hasta en tropela.net lo han puesto en la terna de destacados...
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Escalofriante el último número de la revista de ciclismo más veterana de España. En su especial del Tour hay una entrevista a Valverde del mismísimo Carlos Arribas, retratado con el protagonista como mandan los cánones de la casa, donde no se sabe quien es más protagonista: si la familia Chico o los ciclistas. Y si no, vean la tercera página. En todo caso, esa foto sirve como epígono de la Operación Puerto: el mismo personaje que escribió aquello de "están todos, menos Valverde" y que después en la SER daba a entender que la bolsa 18 no tenía mucho misterio, alegremente departiendo con un serio candidato a ganar el Tour. ¡Cómo hemos cambiado!.

Por cierto, por los 3,5 euros que cuesta la revista se pueden hacer muchas otras cosas. Yo la ojeo en el quiosco, práctica que no es delito. Igual que mi quiosquero coloque las revistas de ciclismo ("no vendo ni una, se devuelven todas") al lado de las pornográficas. Viendo las fotos de este número se comprende.

04 junio, 2008

El Giro de Riccò

Damiano Cunego renunció a disputar este Giro de Italia por una razón muy concreta: "Demasiados kms. contrarreloj". No se sabe el porqué, pero Riccò si que aceptó participar en la misma carrera, a pesar de su nulidad en la disciplina. Al final lo ha pagado: de llegar a la última etapa con 4" de desventaja a subir al podio con 1´57" de retraso.

Curiosamente, en el Giro de 1996, el pobre Abraham Olano sólo tuvo una crono de 62 kms, a tres días del final y sin haber pasado las dos grandes etapas de montaña. Ya podían haber repartido esos exiguos kms. contrarreloj entre una etapa de 40 kms y otra final de 22 kms...Pero no: todavía estaba reciente el pasazo que le dió Induráin a Chippucci en el Giro de 1992, y los organizadores no estaban por la labor. En el año 2003 se volvió a experimentar con una crono final, pero la diferencia de Simoni era tan abrumadora que de poco sirvió.

Riccò, que ha realizado una preparación stealth para este Giro, ha sido el mejor en la montaña. Hombre, está Sella, pero competía en una liga aparte. Ha sacado tiempo al vencedor final del Giro en todos y cada uno de los finales en alto. En Agrigento, 10" más la bonificación; en Pescoconstanzo, 6"; en Tívoli, la bonificación de ganar la etapa; en Pampeago, 36"; en Marmolada, 16" más la bonificación de tercero de la etapa; y en Monte Pora, 37". En total, 2´27", una renta considerable si tenemos en cuenta que el único ataque en solitario y de lejos que realizó fue el de Monte Pora, porque en Pescoconstanzo fue Piepoli el que llevó el peso. El propio Riccò reconocería que la ausencia del veterano escalador en la parte final de la carrera fue decisivo.

Riccò hubiese ganado este Giro de no haber tomado la salida el Astana. Los ciclistas siempre saben la verdad, porque forman parte de la misma comunión de intereses. El año pasado, tras subir Covadonga en la quinta etapa, los comentaristas de TVE felicitaban a Sastre: "Me preocupa Menchov, no esperaba que viniese a competir". El ruso acabó ganando la Vuelta, aunque no hubiese salido especialmente reforzado de la subida a la montaña asturiana. Sastre, huelga decirlo, fue segundo. Riccò, tras acabar la etapa de Pescoconstanzo, donde solo entraron delante un puñado de corredores, dijo su famosa frase de "Contador ha estado en la playa de Madrid", desconociendo la popular canción de The Refrescos. Ellos los saben. Riccò ha sido segundo en Milán.

Matxín, en su absolutamente prescindible columna en un periódico vasco, decía que si en la salida les dicen que quedan segundos en el Giro y con dos etapas, hubiese firmado. También reprochaba a su pupilo lo bocazas que es, una labor en la que él tiene que decir algo, porque para algo está un director deportivo, no solo para conducir el coche y firmar albaranes. Matxín tiene motivos para estar contento: su corredor estrella -el único fichaje de un joven que le ha salido bien en sus cinco años de historia- ha corrido el Giro prácticamente solo, tras el descalabro de Piepoli. A Camaño, Cañada, Benítez, Pagliarini y demás, en principio buenos corredores sobre el papel, ni se les ha visto. Ganar dos etapas y ser segundo en la general es un buen resultado, se mire como se mire. Más cuando en el resto de la temporada no se ha hecho nada ni remotamente parecido.

En todo caso, el ciclismo puede extraer otra conclusión del Giro realizado por Riccò. Se puede ganar una gran ronda por etapas a base de rebañar bonificaciones, pequeños ataquitos en montaña y un poco de mejor actitud contra el crono. También siendo menos bocazas y buscando alianzas. Tiembla Tour, en un mes aterriza Piti con sus mejores armas.
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Con lo caro que le tiene que salir el servicio jurídico de Carlos Bueren, y encima que le haga esa mierda de denuncia...Más gracia tiene el suelto posterior de Arribas: "Desgraciadamente para sus intereses, la posterior investigación que descartaba la implicación de Contador y Paulinho llegó tarde". Posterior investigación, tiene narices....
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La Agencia Francesa contra el Doping hará durante el Tour de Francia de este año un control extra: escoltarán al ciclista justo en el momento de acabar la etapa y lo llevarán al control antidoping sin pasar por autobús de equipo, furgoneta o detrás de una valla a mear. Vamos, como a Moreni, pero justo al acabar la etapa.