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12 marzo, 2013

Una Tirreno-Adriático como un Tour

Era una edición de la Tirreno-Adriático con una participación sólo comparable al Tour de Francia, y de sobra que está cumpliendo. Las últimas cuatro etapas han colmado el apetito de los aficionados al ciclismo y quiero pensar que también el de nuevos aficionados a este deporte, que por lo menos en los países anglosajones y a rebufo del trenecillo de los Sky, está descubriendo estas carreras históricas que languidecían.

El viernes el increíble Peter Sagan -como me alegro de haber estado a la altura de las circunstancias en su inolvidable debut en sociedad- ganó al sprint la etapa de Indicatore, 230 km. por el centro de Italia y los 70 últimos bajo un intenso aguacero, imponiéndose de manera magistral y freiriana a Greipel, Cavendish y Goss: remontó a todos por las vallas en un sprint de fuerza, potencia y mucha velocidad.

El sábado era la etapa con final en Prati di Tivo, la subida estrenada en 2012 con victoria de Nibali y cuyas características (14´7 km., final de etapa, 7% de pendiente) son francamente extrañas a la historia de la carrera.  Se vieron cosas muy extrañas y remarcables: el insoportable tren de la fórmula Sky, representado en carrera por Cataldo, Henao y Urán, llevó al grupo a un asfixiante ritmo hasta el último km.

Curioso encuadre para la foto
Ahí saltó Froome, hasta entonces escondido entre los fuegos de artificio de Contador (llegó a atacar a 5 km. de meta) y Nibalia. Al doble de velocidad de sus rivales, el keniata se plantó en meta con 6" sobre Santambrogio (exLampre y exBMC, con un pasado de dopaje), 11" sobre Nibali y 15" sobre Contador. Además, Urán entró a 20". Cambien el nombre del colombiano por Azevedo o Hincapié y tendrán una idea aproximada de lo vivido.

En 2012 Nibali subió Prati di Tivo en 38´56", a 22´65 km/h de velocidad media; este año ha mejorado su tiempo en 23", pero sin marcar diferencias con nadie. Se ha ido mucho más rápido, con Froome marcando un w/kg de potencia estimada en torno a 5´93. Sin embargo, el rendimiento del africano, tan parecido al de su compañero Porte en Lure, no le sirvió para hacerse con el liderato, que recayó por apenas 4" en el joven polaco del Quick Step Kwiatkowski, buen contrarrelojista.

El domingo otra etapa-fondo de 230 km. con final en Chieti, que poco a poco se va convirtiendo en una tradición en la carrera. Es una etapa durísima, que incluye el paso por Lanciano, el Block Hause acortado, una subida de ¡14 km. al 8´4% de pendiente media! Evidentemente, aunque el pelotón se reagrupa en el descenso, eso se nota en la piernas. También el kilometraje acumulado, elemento esencial del ciclismo que hemos vivido estos días en Italia, basado en la resistencia y el desgaste.

Como era de esperar, J. Rodríguez aprovechó las duras rampas de acceso a la ciudad medieval para demostrar que es el mejor del mundo en esto de los porcentajes elevados y las cuestas cortas (además del mejor del mundo por los resultados obtenidos) y se llevó su cuarta etapa en la carrera. Sacó 8" a Froome y 17" a Nibali, que sufrió mucho en las últimas cuestas. El nuevo líder era el corredor del Sky.

Y ayer lunes otra etapa de 209 km. con final en Porto Sant´Elpidio, que incluía un circuito final digno de una carrera de juveniles. Era una chaladura consistente en dar vueltas a la diminuta población, incluyendo un triple paso por una cuesta de cabras con picos del 30%. Añadan a esto una escapada peligrosa de salida, la lluvia y el desgaste acumulado y se produjo la fórmula mágica del ciclismo: pasaron cosas.

No tantas como les dirán en su medio de propaganda, pero suficientes. La más destacable es que, en contra de lo esperado, el Sky perdió la carrera. A los 25 km. de etapa se formó una fuga numerosa, peligrosa y de trotones impresionantes: Cancellara, Nocentini, Montaguti, Lars Boom, Tom Dumoulin, Cunego (ya había estado escapado el día anterior, se lleva la montaña), Visconti, Intxausti, Egoi Martínez, Vicioso (felizmente recuperado de su lumbalgia y con domicilio permanente), Impey, O'Grady, Finetto, Sprick y Selvaggi.

Curiosamente, y cuando la fuga ya llevaba 3´de ventaja, un integrante de la misma y que no he citado fue obligado por su equipo a dejarse caer. Era Henao del Sky, que se había metido dentro y que se convertía en líder virtual. Si el Sky le hubiese dejado ir, probablemente todavía tendría la victoria, pero apostaron por Froome y fallaron.

Les tocó tirar por detrás durante todo el día por un terreno sin un mínimo espacio llano, y sólo en la última vuelta al circuito dieron caza a los fugados, el último de ellos Intxausti. El desgaste era evidente, con corredores haciendo eses en las duras rampas, en parte también por la lluvia: esta es la razón que adujo Contador ("nada humano le derrota") para explicar no haber estado más delante.

Nada más coronar la durísima rampa, Nibali hizo uno de esos movimientos que le caracterizan y le distinguen, y se fue por delante con Sagan, S. Sánchez e Intxausti. Relevando muy bien, en la última cuesta se quedaron solos la antigua pareja del Liquigas, mientras desde el grupo enlazaba J. Rodríguez. Quedaban 8 kms. a meta de descenso y llano, que los tres fugados aprovecharon magistralmente.

Froome se había quedado descolgado y, aún más sorprendente, sin compañeros. Al parecer, los mecánicos no habían montado el desarrollo adecuado, lo que unido al desgaste obró el milagro, que los believers en el ciclismo que cambia han aprovechado para cimentar su fe. Les pongo este patético tweet para que lo entiendan:


Claro, haberse equivocado en el desarrollo para una rampa del 30%. Desde luego, no les volverá a pasar. El rodillo del Sky ha quedado bien patente para cualquiera que haya seguido la Paris-Niza y la Tirreno-Adriático, menos para los que viven del circo y de vender humo, siempre ansiosos por indicios mitificados desde la ignorancia que justifique su trabajo de propagandistas.

Muak y muak
En meta, con 5h 45" de etapa, Sagan sacó cuatro bicicletas a Nibali y J. Rodríguez, que cedió de manera elegante los segundos de bonificación adicionales al italiano, igual que la etapa de Rabottini en el pasado Giro. Lo hace muy bien y apenas se nota, y después gana favores para otras carreras. Ambos sacaron 42" a Santambrogio, S. Sánchez, Horner y su antiguo jefe de filas Contador, y otros 6" adicionales al grupo donde estaba Froome. Sagan celebró sus triunfos besando sus brazos, donde la marca de la bestia, aunque dijo que con esas cuestas, el 30% de la victoria estaba en ellos. Extraño y feo gesto para lo que es este deporte.

Sí, más diferencias que en una etapa de montaña o en una de esas con final en cuesta de cabras. Distancia, cuestas duras y después espacio hasta meta: es lo que hace al Mortirolo el puerto más duro del mundo, precisamente porque es un puerto de paso. La fórmula es bien conocida, aunque en la Vuelta de este año habrá ¡once finales! en alto, que aportan gran innovación y aplauso de los propagandistas.

A falta de la crono final de hoy (recta y contrameta en un paseo marítimo, 9´2 km. para que se luzcan Cancellara y Tony Martin), Nibali encabeza la general con 34" sobre Froome, que le deberían bastar para ganar. J. Rodríguez es tercero a 37", pero acosado por Contador a 48" y Kwiatkowski a 58". Es muy probable que la tercera plaza del podio sea para el madrileño o el polaco, como tantas veces le ha pasado al catalán con las cronos finales.

Contador dijo tras Prati di Tivo unas enigmáticas palabras, sobre que nunca había visto al Sky en acción (¿¿??), sólo en televisión,  y que había sacado muchas lecciones para el futuro, con números y SRM. "Me ayudará a planificar mi táctica para el Tour". Nibali le contestó, vía twitter, casi inmediatamente y via @laura_meseguer "Dado que queremos un ciclismo espectacular, quizás deberíamos quitar los SRM en carrera, en vez de quitar los pinganillos".

Hoy Nibali, que ayer perdió en carrera a sus compañeros Kessiakof, Agnoli y Tiralongo (no se ha apoyado en el equipo, por tanto), ganará su segunda Tirreno-Adriático consecutiva utilizando unas armas muy antiguas: atacar bajando, aprovechar cada espacio disponible en el recorrido y no rendirse jamás.  Parece que también son las de Contador, y seguramente sus seguidores dirán algo parecido, pero a la vista está el rendimiento de uno y otro. Porque, digan lo que digan, el Contador que ha vuelto de su sanción por dopaje no es el mismo y tendrá que reinventarse de algún modo. No va a poder contra Wiggins, Froome y Porte.
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Muy interesante artículo -de 2010- sobre los orígenes de Porte.
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Millar, que cumple 36 años esta temporada, dice que el ciclismo es más limpio ahora. En Girona especialmente. "No tenemos que apartar a la gente que vivió esa época". Claro, lo puede decir el. Y termina con un clásico: "el ciclismo ha cambiado".
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Entrevista con Verbrugghen. Me ha impactado la decoración del estudio. El antiguo mandamás de la UCI no dice nada nuevo, claro, por eso hago ese comentario. Por contra, Ashenden si que dice cosas interesantes en este artículo.
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¡Qué chuli! La revista Elle dedica un artículo a los sitios más chulis con la bici como motivo. Son ideales para un café o un brunch, y no están decorados con fotos de ciclistas, que son tirando a feos y más drogatas que una misma. Además, sudan mucho ¿por qué no usan una toalla mientras están corriendo? Simplemente la bici está de moda, y colectivos realmente extraños y excéntricos se ven atraidos hacia las dos ruedas con pedales y, claro, pasa lo que pasa....
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Divertido -especialmente la parte gráfica- resumen sobre 50 años de dopaje en el fútbol. No dice nada nuevo, pero lo dice con gracia. En estos tiempos de Internet y desprecio de la cultura escrita de más de cinco minutos, casi más vale esto de mezcla de declaraciones y fotos que otra cosa.¿Saben por qué? Porque nunca va a haber estudios sesudos sobre el tema.
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Completa tabla de los controles antidopaje en el tenis en 2012.
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ASTI no se presentará a la reelección como presidente de la Liga.  Una pena, y más cuando los cargos en el fútbol español (Porta en su día, Villar) son casi vitalicios. Estoy seguro, y lo digo sobre la honorabilidad del hombre cuya contabilidad cuadraba exactamente con la de Eufemiano Fuentes, que su dadivosa decisión se debe a su ánimo de dejar el paso a personas más jóvenes, y que nada tiene que ver con el asqueroso escándalo que supone para la mejor Liga del mundo que su presidente sea alguien que usaba una caja b para pagar droga para futbolistas. Seguro que no ha recibido presiones al respecto. Seguro, porque en el fútbol no existe eso. Ni el dopaje, ni las amenazas.

Por cierto, prueben a buscar en las noticias de hoy en su medio de propaganda favorito alguna relación, siquiera inferencial, entre ASTI y RSOC. No la verán, porque este es el level playfield del periodismo en este país. 
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Y para acabar los sueltos polideportivos, un vistazo al baloncesto, un deporte que detesto por lo absolutamente decisivos que son los árbitros. Y si no, recuerden la famosa canasta de Montero. Gracias a @RuRuBar me entero de esto: un base que estaba en un mal momento aprovecha una pausa en la masacrante -por cantidad e intensidad de partidos- NBA para darse "una dieta a base de zumos", chutes de cortisona e inyecciones de "plasma rico en plaquetas", el mismo que por cierto también usa Nadal.

El tratamiento sólo duró tres días, pero el jugador ha regresado a la competición espectacularmente: logrando un récord NBA (es la competición de las estadísticas) consistente en meter ¡nueve triples en una parte! y 42 puntos al final, que no será récord pero es una marca impresionante, casi igual que sus 26´8 puntos por partido desde que ha vuelto de su terapia a base de zumos. Se llama Deron Williams y el aficionado al baloncesto, ingenuo. 



23 octubre, 2012

No puede haber renovación en el ciclismo si sigue Vande Velde

No me dopo desde 2006.....jajajajajaj
El dossier de la USADA que ha servido para hacer caer el mito de Lance Armstrong es francamente irregular, como no puede ser de otra manera cuando estamos hablando de más de 1.000 páginas, de las que 200 son el informe y, el resto, documentos y testimonios.

Sin ánimo de ser exhaustivos, merece la pena ir viendo algunos de los elementos más singulares y, tras haber expurgado el de Bileka en lo que tenía de útil, hoy toca el turno de Vande Velde, un corredor único en cuanto a su hipocresía y trayectoria.

Nadie como Vande Velde presenta este historial de servicios: UsPostal-Liberty (2004)-CSC-Garmin. Siempre en Girona. Si este corredor realmente hablase de lo que sabe, se sabría mucho más, pero su testimonio es realmente romo y autoexculpatorio, con frases que provocan la carcajada sin proponérselo, cuando no la profunda repulsión ante tamaño caradura.

En EE.UU es símbolo de celebración
El relato es muy sencillo y clásico: yo era un ciclista de pista muy bueno (atentos al detalle vanidoso de decir que en 1997 ganó a O´Grady, punto 13) de por natural, pero un día vino la hydra, me hipnotizó y me obligó a hacer cosas malas, señor profesor. En el punto 21 dice que hacia 1998, con el de neoprofesional y Armstrong volviendo de su cáncer, le vio un termo, y que sospechó algo, "dado que no le había visto tomar bebidas calientes".

La verdad, leer el testimonio de Vande Velde y pensar que es algo parecido a un border line (es amigo personal de Carlos de Andrés, cosa que siempre recalca el comentarista de TVE) es todo uno, pero en el fondo es un tío bastante espabilado, aunque se exprese con la gracia y locuacidad de una pirámide. Ya verán como al final coinciden conmigo en este análisis.

En el punto 23 afirma que en 1998 también se fue a vivir a Girona con Vaughters y otro corredor (Ryder 17) no identificado porque no ha querido formar parte de la investigación, aunque es muy fácil de identificar. Será el tema de otro post. ¿Por qué Girona y no otro sitio, visto que fueron los pioneros? Johnny Weltz, el director de UsPostal y ex-ONCE, poseía un edificio entero y les alquiló un apartamento (punto 24).

Snurfffffllllllllll........¡yeah!
Ahí vio por primera vez la EPO, de la que sólo conocía referencias, en manos de Vaughters, otro personaje miserable íntimamente ligado a Girona, a la droga y al compromiso con el ciclismo limpio, que al parecer es compatible con las dos primeras premisas. En la Vuelta de ese año, donde Armstrong acabó 4º a sólo 3" de Jose María Jiménez, Pedro Celaya empezó a chutarle "recuperantes" (punto 30), sin que se negase, aunque dice que tenía miedo. También le subió "pastillas" a Armstrong en plena carrera, que entonces pensaba que eran "aspirinas" y que después descubrió que eran de cortisona.

¿A que parece un poco lelo este Vande Velde? Pues es un listo de cuidado. Gran parte de su testimonio se extiende en torno a este 1998, de neoprofesional de 22 años y recién caido en Europa, y habla de lo puesto que iba Vaughters, de la novia de Armstrong repartiendo pastillas en pleno Mundial, de Pedro Celaya albergado en el mismo B&B de la selección americana....de lo de los años siguientes no es tan exhaustivo, por la parte que le trae.

Al año siguiente Bruyneel sustituye a Weltz, y con el también se va Celaya para dejar paso a Del Moral. En el punto 42 dice que venían de la ONCE de Manolo Saiz, "con cuyo equipo corrí en 2004 y pude experimentar de viva carne el dopaje de la estructura". Eso sí, no lo explica ni lo explicará jamás, que es lo que podría dar valor a su testimonio. Vande Velde tiene 36 años y el próximo año seguirá compitiendo en profesionales.

El punto 48 es especialmente viscoso. Dice que Del Moral siempre iba con la jeringa en la mano, y que te inyectaba sin decirte nada. Hacer preguntas estaba visto como "cosas de americanos": "al parecer, en los equipos españoles los corredores no deben hacer preguntas a los médicos". Aquí hay bastante de neocolonialismo y buen salvaje: el venía de EE.UU, por eso hacía preguntas. Menudo personaje.

En 2009 salió a por la Vuelta y se cayó, como siempre
Vande Velde entró en el grupo del Tour 1999, tras haberse drogado con Actovegym para las Ardenas de ese año. Del Moral le ofreció pastillas de testosterona, que tomó con un "yes", aunque seguramente también hubo un "thank you" que se ahorra en el testimonio, porque de EE.UU vienen muy educados: hacen preguntas y dan las gracias.

En el punto 62 dice que para la temporada 2000 ya le pidió un programa de dopaje ("preparación") a Del Moral que no incluía EPO (¿¿??), pero si hormona del crecimiento y cortisona. Bruyneel le tranquilizó diciéndole que el había hecho lo mismo de corredor y que si al principio se sentía mal, después se iba a sentir muy bien. Habrá que preguntarle a Bruyneel que tal se siente ahora, en 2012.

(Punto 68) "Tenía dificultades para seguir el programa de Del Moral cuando no estaba él para inyectarme, porque realmente me desagradan las inyecciones y las agujas" y que (punto 69), "sólo seguí el programa entre la Semana Catala y la Vuelta al País Vasco", esto es: un mes. Que alguien como Vande Velde diga que no le gustan las agujas, con la familiaridad que tiene con ellas, es realmente hipócrita.

Conoció a Ferrari en la concentración de finales de 2000 y estuvo con el hasta 2003, cuando dejó el UsPostal. Según Vande Velde, fue el médico italiano el que le introdujo en la EPO: hasta entonces no la había tomado, si alguien se lo quiere creer. Y era Pepe from Valencia quien le suministraba la EPO. En el punto 108 dice "no era un paciente modelo". Ay, esa vanidad....

Nunca se deja de ser gregario
En el punto 135 dice que en abril de 2006 tomó la decisión de que "solo seguiría en el ciclismo profesional corriendo limpio", y que desde entonces lo ha cumplido. Ahí se acaba su testimonio: de sus años en el CSC (2005-2007) sólo dice que tomo una vez cortisona por prescripción médica, y otra vez testosterona. Apunta a que había un plan de dopaje de equipo tanto en Liberty (2004) como en CSC, pero no dice ningún nombre de doctor.

Se podrá decir que no interesa, porque la USADA ha recabado su testimonio en lo referente al UsPostal y su relación con Armstrong, pero no es así. Vande Velde sigue siendo ciclista profesional. Y sigue viviendo en Girona, esa cueva de dopaje. Además, ¿qué valor se puede dar a un testimonio que dice que no se dopa desde abril de 2006?

Vande Velde siempre ha sido un gregario con tendencia a caerse, incapaz de ganar una carrera: ¿por qué esa fecha de abril de 2006? Bueno, quizás les ayude a comprender la fecha en su justo contexto el hecho de que una de sus escasísimas victorias se produjo en junio de ese año, cuando ganó la Vuelta a Luxemburgo. Casualidades, claro.

Te meto los dedos en los ojos; eso sí, sonriendo
Sin embargo, el cuadro del conjunto queda más completo cuando en 2008 se funda el equipo basado en Girona y extremadamente limpio llamado Garmin. ¿El director? Jonathan Vaughters, el mismo que enseñó a Vande Velde la EPO por primera vez. Ese año Vande Velde, con 32 años y tres victorias de profesional, acaba ¡cuarto! en el Tour, el rendimiento más sorprendente de un corredor no cazado en muchos años. Al año siguiente su compañero de equipo Wiggins, con un salto igualmente inexplicable, logra la misma posición en el Tour.

Actualmente cumple la sanción de seis meses impuesta por la USADA a los ciclistas que declararon en la investigación Armstrong, una sanción de invierno y sin efectos prácticos para este corredor que el año pasado fue decisivo en la victoria de su compañero Hesjedal en el Giro, y que afronta 2013 con 37 años y con la afirmación de "no me he dopado desde abril de 2006". El ciclismo no tiene remedio.
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McQuaid deja bien claro de dónde venimos y a dónde vamos: considera que la tirada de manta de Landis y Hamilton no tiene nada de elogiable, y que "han hecho mucho daño". "Landis quería hundir este deporte, pero no lo ha conseguido": me cuesta imaginar Landis como un pérfido villano al estilo de los de James Bond, pero si lo dice McQuaid....Mientras tanto, elogia a Millar.
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(continua del anterior) Yo sigo sin encontrar palabras en el diccionario para definir a este apóstol de la redención y la salud, ahora columnista ocasional en el Daily Telegraph contando sus batallitas. Incapaz de poner en su libro el nombre completo de Massimiliano Lelli, es elogiado por McQuaid por "publicar un libro y después callar", cuando en el libro todo es callar y venderse a sí mismo. Como en este artículo.
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Según Riccó, "es el único que tiene dos cojones". Según mi modesta opinión, Samuel Sánchez ha vuelto a demostrar esa inteligencia asturiana de vacas y sidra, la misma que trasluce en todas sus entrevistas: "Armstrong nunca ha dado positivo" y "no se puede sancionar sólo por testimonios". En fin. Lo más divertido de todo es que dice "curiosamente, no hay ningún europeo [entre los acusadores]". Claro, claro: pregúntale a tus paisanos Rubiera y Noval porque no están.
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Giro y Oakley también abandonan a Armstrong, aunque seguirán con la fundación Livestrong, que es como dejar al Papa y seguir con la Iglesia Católica.

15 julio, 2012

Millar, Arribas y cinismo: el nuevo ciclismo

¿Estoy guapo? Sácame bien
Aprovechando que el domingo la gente compra más el periódico, convertido en el caso de El País en un resumen de la semana, hoy el diario independiente de la mañana nos ofrece una extensa entrevista con David Millar, realizada por el simpático Carlos Arribas poco antes de comenzar el Tour. Una feliz coincidencia ha hecho que la publicación de la entrevista coincida con la reciente victoria de etapa de Millar en el Tour, por lo que al menos nos ahorramos las últimas tonterías sobre esto, aunque hay de todo lo demás: de este desgraciado personaje del ciclismo, y también de este periodista, que se interroga a sí mismo.

Utilizando ese lenguaje y código religioso que le gusta tanto, Arribas se siente cómodo con el autoproclamado héroe del antidopaje -saca sus buenos dinero de esto-, por lo menos mucho más cómodo que en una supuesta entrevista a algún dopado no confeso, como sus amigos Valverde o Contador. Con ellos nunca hablaría de dopaje, como mucho de ¿qué tiempo hace? o el clásico ¿tienes hambre de victorias?.

El titular es muy arribiano: "Los deportistas que se dopan son seres humanos". Tienes durante media hora a un tío que te puede hablar del dopaje contemporáneo en equipos como el Garmin y sacas un titular que dice una obviedad, al menos mientras no se compruebe que en la tierra habitan alienigenas. Ah, que lo que quiere decir es que los dopados son buenas personas merecedoras de respeto. Acabáramos.

¿Como Millar, que sigue repitiendo sus mentiras y medias verdades, sin que el periodista afecto lo incomode con preguntas? Será por eso que Arribas empieza su perorata con esta asunción: "En español la palabra periodismo rima con cinismo" (y yo hago de esto mi leiv motiv), que es como si Torrebruno hubiese salido algún día a la pista central del circo -es la edición del domingo de El País, doblan difusión- con un "En español circo rima con Cristo, oremos", en vez de cómo el tradicional "¿Cómo están ustedes?".

Toda la entrevista tiene ese aire de circo, de enano italiano, de cara pintada de payaso y de tradicional familiaridad infantil que desvela la última frase entrecomillada. Pregunta Arribas, el hombre que conociendo la Operación Puerto y muchas otras cosas más, se dedica a llamar arqueólogos a los que no comulgamos -lenguaje religioso: esto es un guiño- con su política de perdonar y olvidar, cuando no de hacer su trabajo, y responde David Millar, una especie de Armstrong -por lo que tiene de sacar dinero- del antidopaje.

Sufriendo mucho en el Saunier
Falta un explícito "¿Cómo está usted, David Millar?", sustituido para empezar por un por qué escribió su libro, ya reseñado aquí. Atentos a la respuesta: "pensé: “Si escribo el libro ahora, tengo que estar a la altura de lo que escriba, porque sigo en el pelotón”". Claro, esa es la clave: como sigo en el pelotón, no cuento nada del Garmin, muy poquito del Saunier y me quito mis años mozos -eh, que yo no he ganado siempre dopado, tengo una Edad Dorada de joven donde ganaba a megadopados con el hematocrito al 40%- y algunas otras cositas por aquí, por allá.

"Tengo que estar a la altura". ¿Qué se puede creer de este personaje? Yo jamás me creí su retorno limpio, el propio Arribas publicó por aquel 2006, a raíz de su victoria en una crono de la Vuelta a España, que lo llevaba Cecchini...Ya, estás a la misma altura a la que te fuiste: ya no quieres ganar el Tour (It´s Millar time) pero tampoco te quieres arrastar a cola del pelotón, como Sella, Valverde, Di Luca u otros corredores con tu misma parábola deportiva.

Es tan abanderado del antidopaje que, sobre el tema Armstrong -recuerden que el cowboy copatrocinó junto a Trek un libro de ensalzamiento propio que se regaló con revistas de ciclismo hace muchos años, donde Millar tenía la condición de heredero del yanki- dice que no se pronuncia. "No llego a entenderle del todo". Claro, David, claro.

"No se deben imponer inhabilitaciones de por vida si es la primera infracción" Claro, David, claro. Ambos llegan al mito actual consistente en lo que Arribas plasma en una frase propia de periodismo/cinismo, del que es un consumado maestro: "puede significar dos cosas: o que sigue haciendo lo de antes y miente o que el ciclismo ha cambiado y estando limpio se puede estar al primer nivel".

De cuando cruzaba la muga
¡Evidentemente! Y con los mismos rendimientos: se quita el gluten, se pone un condón a los cascos, se queman los monos de contrarreloj, y eso iguala lo que se consigue con la EPO, subir puertos a 26 km/h, o convertir a rodadores en escaladores, de Padrnos a Knees. Y todo por llevar buenos hábitos al alcance de todos: de ciclista del montón a dominador de todas las especialidades. Y no estoy pensando en Froome, uno de los abanderados del "nuevo ciclismo". Anglosajón.

"Como nos metimos en este deporte más tarde, hay una actitud moderna y unas técnicas modernas. Y estos atributos resultan muy útiles en el ciclismo moderno, que es limpio", dice Millar, siguiendo la línea argumental. Sí, han contado bien, dice hasta tres veces la palabra "moderno". Y combina muy bien con "actitud" (¿?), "técnica" y "ciclismo". También con su personaje.

Arribas le pregunta por su confesión religiosa, y como recibe un cortante "protestante escocés" -en Edimburgo hay un sitio llamado ChurchHill donde en cada esquina hay una iglesia de una confesión diferente, un buen ejemplo de la pluralidad religiosa en Escocia, algo difícil de entender para el católico castellano viejo Arribas- le suelta igualmente su hipótesis, leída en algún lugar que no es este, que se podría resumir en un "Ética protestante, espíritu menos dopador".

El único pellizco que suelta Arribas a Millar es que no cite en su libro a su médico dopador español -lo digo yo: Jesús Losa-, pero ¡él tampoco lo dice!, a pesar de que hubo juicio en Francia y su nombre aparece en los documentos, además de que fue el propio Millar quien lo delató. Estas son las condiciones: vamos a hacer como que hablamos de dopaje porque presentas tu libro, pero vamos a hablar de lo mismo de siempre. Sin nombres, sin decir nada, vamos a vender una historia de ascenso-caída-redención, que mi redactor-jefe dice que quedan muy bien en el periódico de los domingos, cuando se lee en pareja.

"Periodismo rima con cinismo". En español arribiano. No vamos a citar a Jesús Losa, pero vamos a decir que el ciclismo ha cambiado cuando los médicos de entonces son los de ahora: ninguno ha cambiado de profesión, ninguno, porque no han tenido ninguna necesidad. Ni siquiera tienen que salir a buscar sus clientes: como ha dicho Pozzato sobre Ferrari, son tan famosos que llegas a ellos a ciegas. Y a tientas, después de probar todo.

Con Botero, "un tipo magnífico"
"Es una pena que Italia y España hayan adquirido una reputación tan mala porque en realidad eran solo unos pocos médicos los que lo estaban haciendo. Pero se podría decir que eran los mejores", dice Millar. Y lo dice cuando su actual equipo está, casualmente, radicado en Girona, escenario desde los tiempos de Armstrong de algunas de las transformaciones más milagrosas en el ciclismo. Girona es España, aunque Andorra no lo sea.

Dentro de su relato autoconstruido, "yo decidí dejar de doparme en 2003, después del Mundial, y luego me di cuenta de que había tomado la decisión correcta cuando me enteré de la muerte de Pantani y de Jiménez". Cuando registraron su casa a raíz del llamado caso Cofidis -ya habían caído los polacos de su equipo y Gaumont, pero él seguía callado- iba a ir a tope a por el Tour 2004, a pesar de que ahora diga que dejó el dopaje tras ganar el Mundial CRI de 2003, título del que fue desposeído.

Ahí aprendió Millar: no voy a decir que voy dopado desde que empecé a correr, que me quitan victorias, una táctica seguida por todos los de su calaña. Recuerden que Roberto Heras tiene tres Vueltas, para que crean en ellas sus seguidores bejaranos."Porque hayan cometido un error, no se les puede encasillar en dicho error de por vida".

Existe otra vida fuera del ciclismo, pero si algo demuestra la lucha antidopaje es que la mejor medida es la sanción de por vida ante el primer positivo. Así nos ahorraríamos tener que aguantarte a tí y al periodista que te utiliza para contar su propia historia de su profesión entendida como un ejercicio de cinismo. Y como existe otra vida fuera del ciclismo, que se la busquen, pero que no vuelvan al ciclismo.

"Creo que hubo una época en la que los periodistas no querían saber la verdad, no indagaban lo suficiente, y eso también formaba parte del problema: que había cierta negación en todos los niveles del deporte, desde la UCI hasta los propietarios de los equipos, los patrocinadores, los periodistas…" ¡Y es David Millar el que dice esto a Carlos Arribas! No puede haber mejor epitafio: este deporte no tiene remedio.
***
La etapa del 14 de julio en el Tour fue absolutamente preciosa. La carrera llegaba a la zona de Sette -la más turística por masiva del Mediterráneo francés- por carreteras junto al mar, lagunas marinas, bungalows y una espléndida realización televisiva. El infatigable Morkov se escapó una vez más y fue neutralizado en la subida al Mont St. Claire, un peñón no muy pronunciado que parece un gigante en un paisaje dominado por la cota cero del mar.

Poco antes se había descolgado Valverde, desentendido por completo de la batalla por delante. Y eso que la etapa le favorecía. La subida separó al grupo y hubo una espléndida persecución por parte de un increíble Lotto -pasaron a cinco corredores por delante- a la peligrosa pareja de Albasini y Vinokourov.  Poco antes del repecho final, atacó Luis León Sánchez, con fuerza y categoría suficiente para llegar, pero el propio Wiggins encabezó la persecución.

El británico superó al murciano mientras este realizaba aspavientos desaprobando su actitud, que el nefasto Duo Cómico de TVE no supo o no quiso interpretar correctamente: "le estaba indicando que le superase por la derecha". No, lo que el joven Liberty decía era que estaba hasta las narices del dominio acaparador del Sky, y lo corroboró en meta: "Lo quieren ganar todo". Lo mismo dijo Roberto Heras de Pantani en el Giro 1999.

El UkPostal mejora a su modelo del UsPostal: Armstrong nunca lanzó un sprint en sus años victoriosos, pero Wiggins quería hacerle un favor a Boasson-Hagen. Inútil: el noruego sólo fue tercero, superado por Sagan y por Greipel. El eslovaco, más veloz, perdió la etapa por no dar ese último golpe de riñones propio de los sprinters, cosa que si hizo Greipel para obtener su tercera victoria de etapa. La actitud del Sky empieza a cargar a todos, incluso a alguien tan pusilánime como SMS Sánchez.



14 julio, 2012

De dopado a dopado

Oye Brad, ese maillot me suena
La etapa más larga de este Tour tenía dos primeras en los primeros 100 km., perfectos para formar la fuga, y dos trampas al final, perfectas para despertar al personal, que no entiende este tipo de etapas, puestas de moda desde que en 1999 el Tour metió el Tourmalet a mitad de una etapa, y el resto llano hasta Pau.

Se formó una gran fuga de la que sobrevivieron 5 corredores destacados de los demás subiendo el segundo primera: Kiserlovski, Millar, Peraud, Egoi Martínez y un Europcar, que ya están todos recuperados de su rodilla colectiva y patologías varias. Otro grupo de fugados donde todo el interés lo ponían dos gregarios del Liquigas para llevar a Sagan al punto intermedio fue neutralizado por la gran labor del Green Edge para su su líder Goss.

Superado ese punto de interés (ojo: un sprint intermedio) el pelotón se dejó llevar a gran velocidad -la marcada por la salida de la etapa y el paso por los momentos cruciales- y la etapa acabó con gran adelanto. Los fugados colaboraron muy bien y, en la cota que subía a un bonito pueblo en la rivera del Ródano, se marcharon Peraud y Millar. El británico no tuvo problemas en batir al francés y celebrar su victoria a su manera: tirándose al suelo y contando su vida.

En el pelotón quedaban por repartir los jugosos puntos de la sexta plaza de la etapa, y Goss desvió su trayectoria de muy mala manera para impedir que Sagan le adelantase. El eslovaco, gesticulando con la mano como un italiano, le dedicó un sonoro y pautado "Vaffanculo", y no era para menos. Al principio del Tour ya se quejó Freire de las malas artes de este australiano que gana muy poco. Ayer las vio todo el mundo.

Eso incluye a los jueces, que aplicaron una sanción de -30 puntos en la clasificación de la regularidad a Goss por su marrulería, un castigo que envía directamente a la mierda el fenomenal trabajo que hicieron Albasini y Weening neutralizando la fuga de los Liquigas para el sprint intermedio. Es dudoso que Goss haya aprendido la lección, y en un sprint más numeroso volverá a aplicar la guerra sucia propia de los sprinters de su país: Allan Davis, McEwen, Renshaw a codazo limpio o Cooke.

Con la victoria de Millar ya son cuatro corredores británicos diferentes que ganan etapa en este Tour, después de Cavendish, Froome y Wiggins. La etapa de ayer, obtenida por un corredor de 35 años y con un larguísimo historial, sirve de gozne perfecto para una serie de sucesos correlacionados que también se produjeron ayer.

Al parecer, era el 45º aniversario de la muerte de Tom Simpson, ese referente del ciclismo británico que murió en las faldas del Ventoux porque quiso transformar su fisiología de clasicómano a ganador del Tour según el nivel tecnológico de su época, 1967: anfetaminas. Era británico, muy británico. Millar también: un contrarrelojista del que se alababa su clase (¡esa etapa de Córdoba! ¡esa etapa de Beziers!) cuando todo era fruto del nivel tecnológico de su época: EPO.

Según dicen los propios interesados (ciclistas y gente que vive del ciclismo, desde fabricantes de bici a los necesarios periodistas), esa época tecnológica de la EPO ya se ha superado, y con ella todo el dopaje. Ahí está el propio Millar, que se ha construido un personaje ad hoc copiando las técnicas de los pastores evangelistas americanos y la dialéctica del cristiano renacido: antes era pecador, ahora estoy purificado. Gano limpio.

Gano limpio y dedico la victoria a un corredor que murió completamente dopado. Como si alguien gana algo y lo dedica a Pantani. Así es el ciclismo, el deporte esquizofrénico transmitido por periodistas acríticos que, cuando oyen el nombre del británico o el italiano, aplauden igualmente. ¿Qué referente puede ser Tom Simpson? Murió dopado, murió a causa del dopaje, intentó tragar más de lo que le cabía  ¿Qué intentan transmitir con eso?.

A mí, francamente, no me extraña nada que Millar dedique su asqueroso triunfo de etapa a Simpson: es su referente necesario, dentro del personaje que se ha construido. ¿Sabían que pertenece al comité asesor de la AMA? Sí, y es el mismo corredor que cuando volvió de su sanción lo hizo militando en el Saunier de Mayo, Cobo, Piepoli, Simoni, Ricco y Marchante, el mismo que estuvo en el Tour 2008 del cuarto puesto del gregario Vandevelde, el mismo que consiguió al año siguiente el hasta entonces incapaz de subir un puerto con los mejores Wiggins. Millar, el que en 2010 se hizo Giro-Tour-Vuelta-Mundial. Y todo limpio.

Fue una dedicatoria de dopado -le gusta que le llamen ex, pero ¿la condición de dopado se pierde alguna vez?- a dopado, pero vendida como algo elogioso. Sobre el nuevo ciclismo británico, ese que ha ganado en este Tour cuatro etapas con cuatro corredores diferentes (sprint, montaña, crono, fugado), ya comenté en el lejano 2009, cuando empezaba a asomar la patita, lo que me parecía. Simplemente aplican el nivel tecnológico de su época. Simpson, anfetas; Millar, EPO; esta nueva hornada, todavía no se sabe.

Casualmente, el mismo día de esta apoteosis bufa de Millar ganando una etapa en el Tour , Bradley Wiggins publicaba una columna en The Guardian que merece un tratamiento más extenso, donde dice que gracias a la cultura del fair play de los británicos nunca se podrá dopar, que eso pondría en peligro muchas cosas de su entorno y, bueno, más propaganda para la mente británica y gran parte del mundo del ciclismo.

Aquí, que ya hemos visto cartas semejantes de alguien tan mentiroso como Contador -ha competido toda su vida con un certificado de hematocrito del 52%, y a partir de 2005 con un certificado de epilepsia- uno que es capaz de decir en un juicio en el TAS que "siempre me he rodeado de gente que ha rechazado el dopaje" -incluso el reciente médico Pepe from Valencia, sancionado de por vida por la USADA-, ya sabemos el valor que tienen esas cartas.

Para mí, ninguno. De dopados hemos oído de todo, incluso alguno ha convocado manifestaciones de apoyo popular en su pueblo -el toque berlanguiano que no tendrá un inglés, es cierto-, y siempre con las mismas argumentaciones mientras estaban en la cresta de la ola, las que ahora repiten los británicos, que se dirigen a una audiencia nacional mucho menos familiarizada con el ciclismo que la nuestra.  Sin embargo, esa falta de trato con la historia del ciclismo ¿lleva a que se desconozca que Simpson murió completamente dopado? ¿O es que ya se da por bueno todo, hasta una dedicatoria? No me creeré a ningun adalid del antidopaje o del nuevo ciclismo -ambos términos están relacionados- jamás, y menos si con una nueva victoria va a una dedicatoria a alguien como Tom Simpson.
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Jopé, qué entrada de blog más currada, aunque el tema sean cotilleos. Cosas del New York Times: los piques en twitter entre las parejas de Froome y Wiggins, con visión general al mundo de twitter en los ciclistas, dopaje y otras cosas.
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En el próximo Purple Weekend o Euro Yeye, seguro que vemos a algún leonés o asturiano súbitamente interesado por el ciclismo. 

05 julio, 2012

A Armstrong le crecen los gregarios

Año 1992, con Julich, Armstrong e Hincapie
Con las debidas precauciones en estos casos, parece que el veterano periodista de De Telegraaf @raykerckhoffs se ha apuntado una buena exclusiva: hoy publica que la USADA ha alcanzado un acuerdo secreto con Hincapie, Leipheimer, Zabriskie, Vandevelde y Vaughters para lograr su testimonio en la causa contra Armstrong a cambio de una reducción de su sanción particular por dopaje de dos años a seis meses. 


Como bien sabe usted, lector de este blog minoritario, el tema Armstrong me aburre sobremanera, y creo que cualquier mención a este personaje de sí mismo sólo redunda en su beneficio; sin embargo, la historia contiene elementos muy interesantes para entender el ciclismo tal y cómo está concebido, donde dopados hablan de dopados, dopados son comentaristas y prescriptores de opinión en medios de comunicación masivos (y públicos), defensores con fe ciega de dopados escriben en los principales periódicos sin nadie que los envare, y donde una autoridad encargada de la lucha contra el dopaje llega a acuerdos secretos con federados a espaldas de la UCI.


Así esta montado el vodevil, y ningún elemento es nuevo; quizás algún nombre, y ni eso. Disculpen mi falta de entusiasmo, pero había que haber parado a Armstrong hace muchos años, cuando competía, y entonces había prácticamente los mismos elementos que ahora, con una única excepción: los testimonios directos, esos que siempre que surgen y se rompe la omertá del ciclismo propician estas situaciones. Un saludo a Jesús Manzano, siempre tan solo en esta España de Roberto Heras, Jose Luis Rubiera, Benjamín Noval y Manuel Beltrán, compañeros que fueron de Armstrong y que, en el caso de los dos asturianos, siguen defendiendo a muerte. Los otros dos murieron en vida deportiva, quizás por eso estén tan callados.


Sacerdote de su propia religión
No es el caso de Landis y Hamilton, que también murieron en vida deportiva y que han decidido acusar -tras haber pasado años panza arriba defendiendo su inocencia, años en los que recibieron apoyos directos de Armstrong- a su antiguo jefe y la estructura de dopaje que tenía montada en su equipo. Andreu, el viejo amigo del joven Armstrong, lo había hecho mucho antes, pero nadie le escuchó: por entonces se ganaban los Tours de corrido, y la USADA estaba muy contenta.


No se sabe nada del testimonio que pueden haber aportado a la USADA, pero si que de el se ha derivado una acusación formal de dopaje contra Armstrong y su equipo médico, muy bien nutrido de españoles, y de Michelle Ferrari; si el testimonio se ajustado a la realidad del ciclismo, habrá sido prolijo en detalles como sustancias, tiempos, lugares y amedrantamientos -o peticiones- de dopaje, y ojalá eso vea a la luz, porque es lo más interesante.


De ser cierta la noticia que adelanta De Telegraaf, el testimonio más descollante de los añadidos a la investigación sería el de George Hincapié. El americano de origen colombiano estuvo en todos y cada uno de los siete Tours victoriosos, llegando incluso a acercarse al rendimiento de su capo. Era tal el aplastamiento que el bueno de George estaba entre los favoritos para el Tour 2006, el primero sin el americano.


En España siempre muy bien protegido
Como se ha contado varias veces aquí, ese Tour salió muy mal para el Discovery Channel, con una bajada de rendimiento que Carlos de Andrés y Juanma Castaño -por citar sólo dos egregias mentes del ciclismo hispano-  explicaron como "la falta de un líder hacer perder la motivación". Debió ser otra cosa. Desde entonces, Hincapie ha seguido compitiendo con curiosos giros de equipo, y en este Tour está batiendo un récord a sus 39 años: 17 ediciones disputadas de la carrera. 


Parece que este detalle de vanidad y coquetería es lo que justifica el apaño con la USADA. Hincapie anunció durante el Dauphine que dejaría el ciclismo -no parece que esté muy mal de forma, debe tener un buen certificado médico, quizás por su horrenda variz en la pierna- tras el Tour, donde le bastaba con salir para lograr el récord. A ver si lo consigue acabar, porque esa es otra historia.


Tanto el yanki de origen colombiano como Leipheimer (39 años, su director quiere que acabe entre los cinco primeros), como Zabriskie (compañero de piso de Landis en Girona), como Vandevelde y como Vaughters (director del Garmin, el equipo que ha ganado el Giro) están en plena disputa del Tour. En otro tiempo, la organización les habría invitado cortesmente a abandonar la carrera, pero desde que deja participar -entre otros- a Klöden o Petacchi ya no se puede esperar gran cosa. Ya saben: el dopaje ha muerto. No hay ningún positivo=no hay dopaje. El viejo argumento de los dopados, convertido en eslogan de la organización y el antidopaje.


Firmando autográfos. O ante periodistas, qué más da
Todo se soluciona entre bastidores: la USADA llega a un acuerdo con estos corredores para que su declaración no se sepa hasta después del Tour -alguno apunta hasta incluso después de la Vuelta-, pero por si acaso no selecciona a Leipheimer (bronce CRI en Pekín) o Zabriskie (campeón nacional CRI) para los JJ.OO, porque ahí quitan las medalla sin muchos miramientos. Y les pone sanción por confesar su dopaje (vinculado a Armstrong, y de hace mucho tiempo: nosotros no nos dopamos ya, señoría) de seis meses, estos que se cumplen entre octubre y marzo, cuando no hay carreras.


¿A qué parece una solución digna de la Federación Española? O de la misma UCI, que intentó algo parecido con Contador y su famoso solomillo. Parece que es cosa común en el ciclismo. Aquí es donde está el interés del enésimo giro de tuerca de Armstrong: lo de los testigos se iba a saber tarde o temprano, porque su abogado lo había pedido, y parecía que ese era el mayor interés de Armstrong, más incluso que defenderse.

La USADA ha tenido el buen ojo de tomar declaración antes de que recibiesen las famosas amenazas del tejano, uno que cuando empezó a ganar Tours tenía a periodistas a sueldo -alguno español- para que amenazasen a colegas sobre las informaciones que publicasen -menuda manera de tirar el dinero, ninguno lo iba a hacer-, emprendía juicios, negaba todo y llegaba a amedentrar a corredores no afectos con su ley del silencio en plena carrera. No, en plena carrera no: en pleno Tour de Francia, que siempre ha sido más que una carrera.

Los que están detrás de lo que parece ser el golpe definitivo contra Armstrong -que nadie cante victoria- también se han llevado por medio, como víctima colateral, a Filippo Pozzato, por su especial y duradera relación con Michelle Ferrari. A la espera de la sanción de un año propuesta por el CONI, de momento ya se pierde los JJ.OO y su carrera se asemeja cada vez más a la de un Van den Broucke a la italiana. No deja de ser paradójico que el por entonces jovencísimo Pozzato fuese de los que más abuchease a Simeoni en los espantosos sucesos del final del Tour 2004. Un plato servido frío.


Sin embargo, si la sanción a Armstrong llega a término -dicen que le quieren quitar los siete Tours- será un plato más que frio, criogenizado. Volverá a dejar al descubierto las miserias de este deporte que se desangra: la connivencia de los organizadores con las estrellas del pedal, del propio organismo federativo, la incapacidad del sistema antidopaje para detectar sustancias dopantes, el lentísimo proceso, montañas de mentiras -especialmente, de periodistas aduladores en contra del sentido común- y, por terminar con un happy end tan americano que matice todo esto, al menos dará la señal que se pueden aplicar castigos deportivos -la via penal se acabó en febrero- sin importar los años que hayan pasado.
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Ayer en el Tour ganó Greipel: una caída dejó fuera de juego a Cavendish. Segundo Petacchi (39 años). Goss cuarto, superado por un lanzador de Kittel.
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Publicada en el BOE la ley vasca antidopaje, que tendrá un tratamiento desglosado en este blog. Como pasó en 2008 con la estatal, se publica justo antes de los JJ.OO -pero no entrará en vigor hasta tres meses después- para salvar la papeleta. Y es muy interesante: por lo que dice en el preámbulo de las "autorizaciones terapeúticas" y por todo lo demás. A los que nos les gusten los post en los que se mezclan política y deporte, ya saben.
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Gilbert saca un libro sobre su "año mágico". Dudo que tenga un epílogo sobre su igualmente "mágica resaca": quedándose en los muros más flojos de las clásicas y cero-cero-cero victorias a día hoy, mitad ya pasada de la temporada. Desde luego, debe tratarse de magia.
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Al final ese llorón mentiroso y pueril que es Millar ha conseguido lo que se proponía con su libro de hace un año: tras la revocación por parte del CAS de la doctrina del COI sobre sancionados por dopaje, el juerguista Millar -no hace mucho reconocía que se pillaba una cogorzas de campeonato, compatible con su nivel profesional- es agraciado con la quinta plaza para los JJ.OO en la selección británica. Irá con otros cuatro Sky, equipo que aporta los dos hombres para la crono: Wiggins y -sorpresa, sorpresa- Froome.
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Por su parte, Pozzato se queda fuera de una extremadamente pobre selección italiana: Nibali, Modolo, Pinotti, Trentin y Paolini. El esquema de carrera parece ser: meter a Nibali o el amigo del seleccionador Paolini en fugas; Pinotti a hacer amigos -es un especialista- y porque alguien tenía que ir para la crono; y, de llegar al sprint, el jovencísimo e inexperto Trentin, y Modolo, que apenas corre fuera de Italia, no ha ganado nada en su vida, y en el pasado Mundial fracasó estrepitosamente, por no hablar del pasado Giro. ¡Bravo por Bettini! ¡Hurra! Parece que quiere ser el único campeón olímpico italiano...

Me pregunto si alguno de los seleccionadores ha caído en la cuenta que el circuito olímpico podrá ser todo lo duro y tramposo que quieran en la primera parte, pero todo el final es un calle urbana de Londres sin curvas, llamada King´s Road. Y vale que las selecciones de 5 corredores no facilitan un control de carrera, pero no hay terreno para una fuga desde tan lejos....a no ser que vaya Cancellara en ella.
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En el documento bancario donde se hace constar el pago de Vinokurov a Kolobnev por la Lieja 2010 se ve el número de cuenta del kazajo y el del ruso. Lo digo por si alguien está interesado en hacer una donación anónima al kazajo o al ruso, en plan F. Schleck. Por cierto, el documento aparece en italiano, que para todos los asuntos bancarios no es una lengua minoritaria en Suiza.

13 junio, 2012

Cobo, a por el Tour 2012

Vacaciones Santillana, más de lo primero que de lo segundo
Un fantasma recorre el pelotón, y se llama J. J Cobo. El vigente campeón de la Vuelta a España lleva a día de hoy un año impropio de alguien capaz de ganar una gran vuelta, y del que no se conocen problemas de salud física: su último aldabonazo ha sido el abandono en el reciente Dauphine Libere, donde se bajó de la bicicleta tras subir el primer gran puerto de la ronda -que también se subirá en el Tour-, el Grand Colombiere.

Casualmente, porque estas cosas nunca vienen solas, su amigo, paisano y ex-compañero De la Fuente lleva una temporada similar, donde a pesar de su supuesta condición de escalador (¡ay aquel Tour de 2007, tan combativo!) entra con los sprinters en la mayor parte de las etapas de montaña.

Ahora viven separados: el primero en el Movistar, la misma estructura donde estuvo en 2010 dejando este papelón, y el segundo en el Caja Rural, dentro de su política de ir dando tumbos: cuatro equipos diferentes en los últimos cuatro años, y eso que hace tres estuvo con la corte de Contador, donde hizo tan buenas migas que dijeron que siempre estaría con ellos de palmero, para que ahora esté en el Caja Rural.

Hace diez meses, durante la disputa de la Vuelta a España, las cosas eran muy diferentes. Como se contó en su momento, ambos enlazaron tres etapas por el noroeste español -las tres etapas decisivas de la Vuelta- a un nivel altísimo: todos los días escapados, o atacando, labor en la que estuvieron muy acompañados por Dani Moreno, rival en el Katusha y que no ha padecido el extraño mal que este año aflije a la pareja cántabra. Al contrario.

¿Cómo es posible que corredores que rindieron a ese nivel ahora mismo se arrastren? Es posible porque esto es el ciclismo. La excusa oficial, además de la manida de que "el chico es así, ya se sabe", o que "tiene la regla",  está en que sus objetivos reales están en la Vuelta, pero no cuela. Poco se hará por la credibilidad de este deporte cuando corredores como estos -o como Gilbert- pasan de ser los mejores del mundo a ser de los peores del mundo, en esos movimientos pendulares tan característicos.

Matxín/Sade, tras firmar con Geox
Su antiguo descubridor y director deportivo en sus mayores éxitos, el sinpar Josean F. Matxín -de profesión sus labores-, preguntado al respecto, escurre el bulto y se refugia en su laguna, como la criatura que es. Este año sabático ha podido celebrar la Vuelta a Suiza 2006 de Koldo Gil, una injusticia que tuvo que corregir el TAS. ¿Cúantos directores pueden celebrar triunfos así en un año en el que no han cogido el volante, su auténtica labor? Pero lo dicho: nadie parece saber nada del tema que nos ocupa, y sin embargo Cobo sigue siendo de la partida para el Tour.

Yo confío en Cobo, y desde este modesto blog quiero romper una lanza a favor de este corredor de indudable talento. Estando el Tour amenazado como está por el dominio del Uk Postal, nuestro genial corredor es la mayor esperanza del ciclismo.

Al fin y al cabo, a Cobo corresponde el honor de haber ganado la etapa del Tour 2008 en Hautacam, la de mayores diferencias en montaña de los últimos años. 2´17" sacó a los favoritos atacando en el mismo puerto, sin nada de escapadas: eso es para los débiles o pusilánimes, adjetivos que casan mal con el pundonor del hijo de Cabezón de la Sal.

Y en la Vuelta 2011, lo mismo. La pareja que amenaza el entretenimiento de las tardes de julio con el Tour, esos pérfidos hijos de Albión llamados Wiggins y Froome, mordieron el polvo ante el arrollador empuje de Cobo, que el día del Angliru les dio a base de bien. Es el único corredor que puede decir que ha ganado a Wiggins una carrera de entidad en el último año.

Además, este Tour le favorece sobremanera. Como si volviésemos a los noventa, la primera semana de carrera son etapas llanas-llanas, perfectas para ir cogiendo la forma y, al igual que Pantani -ese referente necesario cuando se habla de estos corredores- en 1998, dar el hachazo en una única etapa de montaña, suficiente para quitar de enmedio a esos arribistas contrarrelojistas bebedores de té. ¿Qué más da que haya tres cronos? ¿Qué más da que Cobo no haya rascado bola en todo el año? Es más: esto es una garantía de que llegará fresco al Tour.

¿Qué más da que en el Tour apenas haya montaña? Pues eso: como ha quedado demostrado por su brillante y constante palmarés y trayectoria, al cántabro le basta un único día inspirado para infligir gran dolor en el pelotón. La etapa La Touissuire -Croix de Fer por el Glandon antes- o la de los Pirineos -Aspin, Tourmalet, Peyresourde y descenso a meta- son suficientes.

Además, el valiente cántabro ira con Valverde, una garantía, y otros corredores muy en forma como Kiryenka, Arroyo o Rojas, que tan pronto valen para subir bidones como para controlar el pelotón, o rematar una etapa. Desde aquí sólo quiero dar mis mejores deseos al que sin duda será protagonista del Tour 2012, aunque en su equipo estén dudando si llevarlo o no.
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Sagan-show en Suiza. Si en el último post vaticinaba que el eslovaco nunca gana una única etapa en las vueltas que disputa -y aquel suelto iba por la efeméride de su primera crono ganada, en la Vuelta a Suiza actualmente en curso-, el genial corredor de 22 años ya ha ganado otras dos etapas. La primera era una llegada complicada con mucha curva y el suelo mojado. Cooke, el veterano corredor del GreenEdge, hacia como que lanzaba el sprint pero en realidad se estaba lanzando a sí mismo, como especialista en marrullerías -escuela y pasaporte igual que el McEwen- y este tipo de finales que es; Sagan se pegó a su rueda y, a pesar de que se le fue la bici -¿se salió el pedal? ¿se fue la rueda?- a 150 m. de la meta, pudo ganar. D. Millar, en sus ingenioso tweets, dijo que Sagan era un Jedi, por la manera de controlar la bici. Lo dice el, que hace unos años arrojó la suya al campo. Era otro ejemplo de fuerza Jedi, pero del lado oscuro. Negative energy, como dice el británico que recientemente se ha autoexcluido para los JJ.OO tras el capote que le hizo el TAS.

Jedi o no, Sagan hace cosas al alcance de muy poquitos corredores, y no sólo de su generación. Ayer volvió a ganar la etapa, disputada completamente bajo la lluvia. El sprint fue una recta, tras haber pasado por meta a 40 km. de la llegada. El derrotado esta vez fue J.J Rojas, un especialista en esta lid y este puesto. También dejó jugosos tweets: en el primero calificaba a Sagan como "el mejor de 2012" -mentira, están por delante J. Rodríguez y Boonen- y en el segundo se citaba con un fantasmagórico rival (¿Sagan? ¿Cavendish?) dentro de un mes, diciendo que la gente "no valora un segundo puesto". No lo valoran ni los propios sprinters, gremio al que pertenece, pero estos posts reflejan muy bien una mentalidad de segundón.
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Está publicado en una revista de muy bajo impacto y dice básicamente gilipolleces -como que mejora la circulación del oxígeno en la sangre, una obviedad...-, pero ahí está: la EPO podría tener efectos beneficiosos para la inteligencia.
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Según el periodista de ciclismo del Telegraph -el mismo que quedó enamorado de los 100 km. de subida vertical entrenados por Wiggins en el Teide-, "no hay evidencia de que Wiggins vaya a llegar pasado de forma al Tour". Lo dice él, que no sabía nada de ciclismo hasta hace unos años, cuando le dijeron que dejase su puesto de watermelons y se dedicase a escribir de ciclismo...y lo dice como un médico, ojo. La noticia es tan babosa y laudatoria que en vez de llamarse Brendan Gallagher y estar hablando de Wiggins, parece que se trate de Josu Gari hablando de Alberto Contador.
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¿Alguien se acuerda de doctor-periodista Romo? Sí hombre, aquel que hacía juego con su apellido -sin aristas, liso- y que pontificaba desde Público. Pseudociencia y pseudoperiodismo. El periódico cerró porque era malo y dogmático, además de por sus decisiones empresariales, pero nos ha quedado Romo, al que han ofrecido una trinchera en As. En su estreno calificó la creatina de "proteína", uno más de tantos errores que comete. Le llovieron los palos en todos los comentarios y lo ha rectificado. Ahí sigue el resto. Algunos comentarios -como el mío- no pueden decir lo mismo. Total, cita a Nicolás Terrados elogiosamente...

Pues bienvenido sea el Dr. Romo, fuente inagotable de humor y escepticismo. La chica desnuda de la contraportada del As ya tiene su contrapartida en el ciberespacio. Ahora bien, ¿quien ha tomado la decisión de dar un espacio a este charlatán titulado en lo suyo? Después dicen que el periodismo está amenazado por las nuevas tecnologías: no, no, el mayor enemigo está dentro.

29 junio, 2011

¿Dónde está el dopaje?: murió de éxito

A tres días del inicio del Tour de Francia, a mitad de temporada, y los dos únicos positivos relevantes -por decir algo- que se han producido son los del infeliz Pasquale Muto, un corredor de tercera fila, siciliano y enrolado en el Miche de Rebellin y Schumacher; y el de Patrik Sinkewitz, un corredor que ya cumplió sanción, ha reincidido y corría en el Farnese, otro equipo de tercera fila.

Sin duda, este es el indicio más claro de que el dopaje ha sido felizmente derrotado: no olviden que Lissavetzky y el organismo que dirigía cifraba el éxito en la lucha contra el dopaje en el porcentaje de positivos detectados, siempre bajísimo, porque se hacen muchos controles y se pillan a una minoría, cada vez más minoría. Por supuesto, para que esta ficción se mantenga en pie (nosotros combatimos el dopaje, cada vez hay menos, incluso hay deportistas que lo denuncian, competimos limpios) es necesario pasar por alto que ni Ullrich, ni Basso, ni Valverde dieron jamás positivo; es necesario no entrar en detalles banales como que los controles antidopaje sólo pillan a una minoría, y que incluso cuando pillan a alguno, este recurre a la justicia ordinaria en vez de asumir la realidad como lo que es.

Pero ahí está el dato: ningún positivo en el Giro, ningún positivo en las clásicas y, muy previsiblemente, ningún positivo en el Tour, porque ya el año pasado no los hubo (¡maldito solomillo!) y, no lo olviden, el dopaje está retrocediendo. Aquí les voy a exponer dos claros indicios de que el dopaje está en franca retirada, dos ejemplos al alcance de todo el mundo y que demuestran el cambio de prácticas, discursos y oficios en el ciclismo.

El BMC es un equipo suizo donde el año pasado dio positivo por EPO Thomas Frei, y donde los corredores Ballan y Santambrogio han estado excluidos por turbios asuntos relaciones con el dopaje en el Lampre; como es un equipo de nueva constitución, vende la pulcritud como una enseña, aunque Frei dejase bien claro que se había dopado para ayudar a su líder Evans en el Giro 2010.

El australiano, cuya preparación está dirigida por el espíritu insepulto de Aldo Sassi, achacó gran parte de sus males en el Tour del año pasado a haber disputado el Giro. Este año acude al Tour con una preparación sencillamente increíble (1º en T-A, 1º en Romandía, 2º en Dauphiné) y con un equipo en el que ninguno de los corredores ha competido en la gran ronda italiana, para llegar más desahogados. Por supuesto, tampoco están ni Ballan ni Santambrogio, a saber por qué, a pesar de que el primero ha disputado cinco Tours.

El Liquigas, otro equipo cuyo jefe de filas está preparado por el espíritu incorruptible e incorrupto de Aldo Sassi, copia la preparación. Si bien Basso ha obtenido unos resultados desastrosos en las carreras de aproximación, todos sus gregarios menos Smzyd -por insustituible- y Vanotti no han disputado el Giro. Por otra parte, Oss (el año pasado, de neoprofesional), Longo Borghini (en 2008, con el Barloworld: se cayó improvisamente cuando cazaron a Dueñas), Koren (igual que Oss), Sabatini (compitió en 2009) o el propio Vanotti (corrío en 2005 con el Domina Vacanze) cuentan con escasa experiencia en la carrera, pero siempre algo más que Paterski o Bodnar, que no han corrido jamás el Tour, al margen de su supuesta valía como ciclistas.

¿No les parece curioso, o cuanto menos relacionado? En fin, se podría elucubrar con bastante acierto por las razones de esta curiosa planificación de calendario, resultados, compañeros y experiencia, pero todo palidecería ante el summun de los summuns, Don Alberto Contador Velasco, que tras pelar la pava con si iba a ir o no al Tour -como si hubiese alguna duda en la decisión final- ha llevado un curioso calendario, en el que merece la pena detenerse.

Tras disputar el Giro a tope, incluso cuando ya no hacía falta -tercero en la crono final, por ejemplo-, Su Magnanimidad ha participado en los campeonatos de España. En el de crono, que ganó en 2009, fue tercero, y en el de ruta, en el que no participaba desde el año 2003, fue segundo tras haber acudido con masajista, director, coche de equipo y sus tres compañeros españoles. Bueno, realmente participó en el campeonato de 2006, pero protagonizando la lamentable sentada que dio al traste con ese día, una sentada contra las informaciones publicadas en El País por la Operación Puerto. Una sentada contra el medio, no el mensaje. Está bien recordarlo.

Asimismo, acudirá al Tour con 45 días de competición en las piernas, cuando en 2009 y 2010 llegó con la mitad. Al revés que los casos analizados de BMC y Liquigas, Contador ha disputado el Giro -y a tope, insisto-, así como ¡cuatro! de sus sirvientes: Hernández -que provocó el corte decisivo en el campeonato nacional, la primera vez que hace algo así en su vida deportiva-, Navarro, Porte y Tosatto. Me dirán que en Saxo Bank no hay nadie más, y quizás sea así, pero...

¿No habíamos quedado en que era un Giro muy duro? ¿El Giro más duro de las últimas décadas? Estos cuatro corredores que harán el doblete Giro-Tour estuvieron defendiendo el liderato desde el día del Etna, a finales de la primera semana, con el consiguiente desgaste, incluso aunque su jefe estuviese por delante la mayor parte de las veces. Lo que parece claro, aunque hayan estado de relativo descanso durante el periodo que media entre el Giro y el Tour, es que su preparación es radicalmente diferente a la de otros equipos, y no vale eso de que Contador no sabía su calendario por todas sus peripecias legales-carniceras.

A saber que conclusión se saca tras el Tour sobre la preparación más idonea. ¿Descanso? ¿Actividad? ¿Descanso activo?. Sea lo que sea vendrá bañado por la pátina evidente de que el dopaje ha desaparecido del ciclismo: como mucho, hay contaminaciones alimentarias. Fíjense en esto. No hace tanto tiempo, mismamente el año pasado, el periodista de la Gazzetta Claudio Ghisalberti analizaba el VAM de todos los corredores y todas las subidas, para demostrar que habían bajado los octanos. Cuando le salía algo contrario, lo dulcificaba como podía (el viento, el peso, la carrera venía lanzada). Este año ya no lo hace.

¿Y qué decir de la media de las carreras, el mejor método para calibrar la gradación del pelotón, como dijo Eufemiano Fuentes ("sin dopaje, seguiría habiendo ciclismo, pero no a esas velocidades")? Pues hete aquí que en el reciente y supuestamente duro Giro de Italia, con ocho finales en alto y sólo una crono individual -que sube la media-, resulta que la velocidad media final ha sido ¡la cuarta más alta de la Historia! ¡Con ocho finales en alto! La conclusión es clara: el dopaje ya no existe porque murió de éxito.
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¿Vansevenant el nuevo Willy Voet? Quizás. De momento, le han pillado con el carrito de los helados -un paquete desde Australia con "productos dopantes ultrasofisticados" a tres días del inicio del Tour, cuando es miembro del staff del Lotto- es demasiado relevante como para pasarlo por alto, pero en estos tiempos del ciclismo ya no se puede esperar nada.
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S. Sánchez con el pelo largo -impagable la foto- y "cremas antiarrugas y exfoliantes". A veces creo que lo hacen adrede. Como siempre que hay una entrevista con este personaje, abundan las respuestas pintorescas: "Intentaba ganar a toda costa, sin tener un estilo definido" -y todavía sigue así-, "sí que lograba buenos puestos, pero no victorias" - y todavía sigue así-, "poco a poco fui viendo el corredor que era y hasta dónde podía llegar. Me ha costado mucho llegar hasta donde he llegado" -y todavia sigue así-, "Es difícil mantenerse en la élite. A partir de los 28 años, cada vez te cuesta un poquito más" -¿?-, " Hoy creo que tengo la mejor versión de Samuel, el T4, el 'Terminator' más evolucionado" -sin comentarios-, "Hay que ser líder siempre, incluso cuando no estás para ganar" -¡un saludo a Intxausti y su brillante Criterium e Itzulia del año 2010!-, "Tengo experiencia y capacidad organizativa para estar dirigiendo un equipo. Puedo enseñar a los jóvenes" -pidiendo dinero para una subvención, como todos sus paisanos-.
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Urraburu, desatado con el gudari Astarloza, o enfanga todo lo que puedas, que algo queda: "El positivo de Mikel Astarloza generó un debate en muchas instancias por muchos de los aspectos que rodearon todo el caso y la documentación que hay sobre todo aquello no deja en muy buen lugar a muchas instancias, a pesar de lo cual se ha visto obligado a estar dos años parado que ya son historia". No precisa qué debate, qué instancias, qué aspectos, qué documentación (¿dónde está?): es simplemente propaganda negra de la peor calaña, inventada para una causa perdida. Positivo de libro, y no hay otra vuelta. ¡Lo juro! (golpe en la mesa).
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Millar concede una entrevista con reseca. Después dicen los escasísimos y cada vez menos ciclistas que leen este blog que los caricaturizo a partir de uno o dos rasgos. Lean, miren y después digan quien inventó a quien. Aquí otra entrevista-haiku, donde parece que el de la resaca es el periodista. "My worst habit is I always have to be the last man standing on a night out. I hate missing a party. But I am a lovely drunk. I'm gregarious. I'm a party boy". No hombre, no, tu peor costumbre es la de ser un mentiroso profesional. Que después seas un borracho (Sr. Juez, ¿es delito llamar borracho a alguien que se define como lovely drunk?) y al mismo tiempo ejemplo como ciclista es algo que sólo se entiende en este esquizofrénico deporte, devorado por los malditos hijos de la peste que lo han poblado en estos últimos lustros.
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Rojas, que sufre mucho para ganar carreras, se plantea ganar el maillot verde en el Tour, que no es una victoria. Simplemente por eso lo veo factible.
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De interés

08 junio, 2011

Un personaje de sí mismo

Tras el Mundial CRI de 2010, ¡cómo me he esforzado!
¿Por qué ahora? ¿No hubiese sido más lógico que Millar presentase su biografía exculpatoria -le dopó el sistema, no él- cuando volvió a la competición hace justo cinco años, en la previa del Tour 2006? Al fin y al cabo, el corredor pasa deprisa y corriendo por este último periodo, y prefiere centrarse en su larga militancia en el Cofidis.

Ya les digo que no he leído el libro de Millar, pero estoy seguro que no hablará de su relación con Cecchini cuando ya era un "ciclista renacido". A saber si el médico toscano le preguntó lo mismo que el médico de Ferrara: altura, peso, potencia. Seguro que sí, porque es lo que hacen los médicos, y los médicos de ciclismo ni les cuento. Sin embargo, es a Ferrari al que califica de "frío", como si tuviese que fingir que le interesaba algo más que tu dinero.

Héroe griego
"El escocés David Millar (...) ha regresado este año a la competición tras dos años de suspensión y a parte de ciclista ejerce de misionero de la lucha antidopaje -arrepentidos los quiere Dios-, lo que no le ha robado un ápice el ansia de recuperar en la carretera, y limpio, lo que perdió por sus malos andares. Para conseguirlo, también se ha entrenado en Italia, como Rogers, aunque con otro maestro, el toscano Luigi Cecchini, a quien ha llegado a través de su amigo, el ex ciclista ítalo-británico Max Sciandri".

Lo leí en su momento aquí, pero no creo que aparezca en la biografía, como tampoco aparecerá nada de Marchante, Cobo, Piepoli o Iban Mayo, corredores con los que compartió el infame maillot del Saunier Duval cuando rendían a nivel metahumano, pero que al parecer no le parecen tan interesantes como Riccò. O sus cuatro años en Girona, donde el limpísimo equipo Garmin tenía un director que enviaba a un corredor (¡pero sólo uno, eh!) a la consulta de Del Moral a Valencia.

No, no, que nadie espere nada de eso, que es lo realmente interesante. Millar ha publicado una hagiografía con una finalidad muy clara -qué bueno soy, qué honesto, soy un ejemplo- y en un momento muy determinado. No ya sólo justo antes del Tour, para obtener el mayor impacto, sino con una finalidad muy clara. Y pobre del que pensase que Millar publicaba su exégesis como un brindis al sol.

No sin mis gafas
Como sabrán, el próximo año se celebran los JJ.OO en Londres. Como ha aprendido en sus propias carnes Paquillo Fernández, de nada sirve tener amigos en la Federación nacional -amigos que rebajen tu sanción de dos a un año, que se crean que tenías la EPO en casa porque se la habían dejado unos amigos, que publiciten que "un error lo tiene cualquiera" y que sólo fue un momento puntual que no empaña toda una carrera-, porque en el COI tienen una norma muy clara.

Todo aquel deportista que haya tenido una sanción por dopaje superior a seis meses, y da igual en qué momento de su carrera deportiva haya sido, no puede ir al evento que se celebra cada cuatro años. Esto se conoce como "regla Osaka", porque se empezó a idear en los Campeonatos Mundiales de Atletismo en esa localidad japonesa celebrados en 2007, aunque no se aprobó hasta un mes antes de los JJ.OO de Pekín del año siguiente.

¿Es un pájaro? ¿Es un avión? Sí, es un pájaro
No tenía efectos retroactivos. Sin embargo, el Comité Olímpico Británico extendió la norma sin ningún tipo de limitación temporal (sanción de por vida, la única efectiva) y afectando también a técnicos, entrenadores y preparadores. Con lo que sabemos de dopaje, parece una medida muy apropiada, de esas que hacen por ahí fuera, y que sin embargo aquí en España no se hacen, porque ya saben que "tenemos la legislación antidopaje más avanzada del mundo". De hecho, "somos unos pioneros".

Y en esas está Millar, claro. Y por eso saca la biografía, obviously. En la rueda de prensa dijo que "el ciclismo tiene una normativa antidopaje medieval", pero es que poco antes ya había manifestado que "me deberían dejar competir en Londres 2012", así como el que no quiere la cosa. Las declaraciones son espantosas, pero muy reveladoras de este tahúr profesional.

"No, no pienso batallar contra la sanción de por vida. Creo que no debería existir, y no tengo ninguna duda al respecto, pero no se porque debería ser yo la persona que combatiese esto, porque no estoy seguro de querer arriesgarme a exponerme a todo el mal rollo (negative energy) que habría si lo intentase. Me encantaría defender los colores del equipo británico, pero me temo que los contras superan a las ventajas".

Negative energy, mismamente
Ya ven: tirar la piedra y esconder la mano. Espero que todos los conversos a la fe del millarismo (casi una más de las muchas creencias milenaristas) hagan caso del llamamiento difuso a que sean ellos los que defiendan la causa de este ciclista esclavo de su personaje y de su pasado, alguno tan cercano como Cecchini. Su presente, porque plantear lo contrario sería entrar en su juego de ciclista renacido y tal.

Quédense en todo caso con eso de negative energy, otra chaladura más de este personaje que se embadurna las piernas de betún blanco, especialista en lucir gafas estrafalarias y con accesos de violencia y circo como el día que se bajó de la bici nada más subir el Angliru en 2002, o cuando arrojó la bici en una etapa del Giro. Seguro que eso de negative energy aparece en algún libro de chamanismo, a los que es bastante aficionado.

En su ronda de presentación del libro -ha ido hasta al festival literario de Hay-on-Wye, ahí es nada- también ha dejado caer que estará en los próximos Juegos de la Commonwealth, a celebrar en Glasgow en 2014 y cuando tenga 37 años. Defendiendo los colores de Escocia, claro, que ahí no le ponen problemas. Después se dejó fotografiar inadvertidamente en pose intelectual, leyendo -claro está- su propio libro. Narciso frente al espejo. El mismo Millar de siempre. It´s lying time.
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Maravilloso titular cavernario y español. Ese "le" refleja toda una cultura periodistica, cincelada con un duro trabajar transmitiendo consignas. "Con As, siempre acertarás".
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Otro hombre que bordea la demencia. Y no sólo por sus insistentes y atemporáneas ideas sobre el himno nacional, sino por su largo historial. Mi momento preferido sigue siendo la rueda de prensa con Lissavetzky en Pekín, diciendo que Maribel Moreno había hecho tal y cual sin ellos saberlo...Por cierto, ha aprovechado para presionar a Gallardón para que se presente a Madrid 2020, hay plazo hasta finales de julio. No creo que suceda, y menos sabiendo esto. Una de esos dos JJ.OO sin conceder tiene que ir a EE.UU, que es quien pone la pasta televisiva, y que no organiza el evento desde Atlanta 1996. A Alejandro Blanco eso le da igual: el quiere himno, Olimpiadas, y una España sana y deportista. Racial y viril. Sin complejos.