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14 abril, 2008

Boonen, un caballo de carreras en Roubaix

La foto corresponde al entrenamiento del Quick Step antes de la París-Roubaix. En cabeza, Boonen; todos los demás, a rueda. Incluso el caballo se para ante la fortaleza del belga, ayer un huracán en un día seco, en contra de las previsiones. La media, altísima (43.407 km/h) hizo que bajasen de las seis horas. Como si no hubiese pavé.

En la entrada al bosque de Aremberg se fueron al suelo Pozzato -que sigue sin poder bailar encima de los adoquines- y Flecha, que volvió a su más rancia tradición de perseguir a los favoritos, tras el breve paréntesis de Flandes. Delante quedó un grupo restringido con todos los predestinados y varios de sus lugartenientes, incluyendo cinco CSC, que para eso habían llevado el ritmo a un nivel de locomotora.

En Mons-en-Pevele, el Quick Step envió a Devolver al ataque y el CSC a O´Grady. No hicieron mucho camino juntos, pero consiguieron desarmar al otro equipo que había colado más de un corredor, el Silence-Lotto, que quemó en la neutralización al sorprendente Van Summeren (ganador de la Vuelta a Polonia, escalador que ataca el Tour). A 35 kms. para meta se fueron Boonen, Cancellara y Ballan -vaya tres trotones- y claro, el pobre Hoste no tenía a nadie en quien apoyarse. Y vaya como relevaban, a pesar de saber que Boonen era el más rápido de los tres. Quizás pensaban en un pinchazo o en que se cruzase el tren de mercancías.

Cancellara al menos lo intentó en el Carrefour d´le Arbre, mientras que Ballan esperó al velodrómo. Boonen, que había llevado el peso de la carrera, les fulminó. Segundo Cancellara, tercero el italiano -había sido cuarto en Flandes, gran campaña otro año más- y cuarto, a 3´39", la joven revelación Maaskant. No fue una edición especialmente emocionante, aunque Boonen se emocionó con su adoquín como la primera vez, en 2005. 27 años, dos Flandes, dos Roubaix, un Mundial, una Gante y el resto de carreras belgas, Boonen ha vuelto a ganar en su terreno. Sin novedad en el horizonte.
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En País Vasco, general final para Contador, como estaba previsto de antemano. Segundo Evans y tercero Dekker, que esperó a la crono final para enseñar la misma calidad que le ha dado una Tirreno y un Romandía en la misma disciplina y en el mismo día. Ya ganará la carrera algún día. La etapa del viernes, bajo un aguacero, fue para Cunego (cuarto final), pero hubiese sido para Herrero de no ser por una rotonda con arena de la cercana playa. Ayer repitió en Amorebieta ganando a un especialista en ser segundo: Piti, el desaparecido. Vale que Cunego es muy rápido, pero a Valverde ya le ganan hasta en su terreno, y eso que a dos kms. de meta iban escapados. Eso sí, llegará en forma a las Ardenas sin haber competido en ninguna prueba de primer nivel (su única cita antes de la A-G-R es la París-Camenbert). Phantastico.
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Parte médico: mientras Don Desmayos confesó un terrible dolor de muelas, que sin embargo no fue óbice para su triunfo -¿para qué narices lo dice? ¿algún calmante incompatible con lo diagnosticado?-, ahora resulta que Bettini tiene una costilla rota pero irá a las Ardenas. Este hombre es un cadalso en bici: el año pasado vomitona en la Flecha (después cuarto en Lieja, segundo si descontamos la escapada de Di Luca y Schleck), costilla rota -también, mira que es mala suerte- en el Giro, la famosa puerta del coche contra la rodilla en Verona 2004 -que nadie vió-, molestias antes del Mundial...toda la vida haciendo el mismo número y siempre le sale bien. En eso si que es un campeón, olímpico y mundial.

11 abril, 2008

Lloverá en Roubaix, se abren las apuestas

Este domingo se pone fin al ciclo del adoquín con la disputa de la París-Roubaix, la única carrera que un no aficionado al ciclismo sabe reconocer. 50 kms., de un total de 260, pasan por antiguos caminos de carros. Este año se prevé lluvia, y abundante, como pasó en la edición de 2002. Cuando eso pasa, se trastocan todos los planes y sale a relucir una carrera diferente, emocionante e irrepetible.

En la primera línea de favoritos están nombres muy conocidos. La Roubaix es muy selectiva en sus aspirantes, pero aún más en la gente que la repudia. Hay muchos corredores que jamás la han disputado, por el riesgo de caídas y porque el adoquín solo acepta amor u odio, nunca términos intermedios. El máximo favorito es el CSC, que para algo ha ganado la carrera en los dos últimos años y, en ediciones anteriores, rozó el larguero con gente como Hoffman, Hoj o Michaelsen. Este año parece que Cancellara, muy reservón en las carreras previas, intentará la estocada de 2006, pero no pierdan de vista a lo que pueda hacer Matti Breschel, que el año pasado fue decimocuarto y está en un gran momento de forma. El ganador del año pasado, O´Grady, dice que no está tan fuerte, pero en G-W estuvo escapado hasta dos kms. de meta y después se pudo meter en el sprint....

El otro bloque favorito, aunque no aparezca presentado como tal, es el High Road. El equipo del maillot blanco cuenta en sus filas con Hincapie -siempre es su última oportunidad-, Knaven, Eisel, Klier y Hammond. Todos cuentan puestos de prestigio, cuando no victorias, en este tipo de carreteras. Demasiada experiencia junta como para pasarla por alto, y más en una carrera que se prevé muy táctica por las condiciones metereológicas. A otro nivel hay que situar al Quick Step (Boonen no parece el de antes), el Liquigas (mucho ojo a Pozzato), el Lampre (Ballan) y lo que puedan hacer outsiders como Hoste, Hushvod o Backsted.

La duda está en lo que pueda hacer el Rabobank. Es el equipo más en forma del momento. Saldrá con un bloque muy potente, en el que quizá el único gran nombre sea el de Flecha, pero compuesto por gente con tanta experiencia -y amor a la carrera- como Horrillo. El Rabobank, que tiene 12 años de historia, nunca ha brillado en el llamado Infierno del Norte (como si el infierno estuviese en el sur: odio esa expresión), y ya va siendo hora. Pero bueno, todas estas consideraciones previas no tienen mucha importancia. Se anuncia lluvia, y de las gordas: baste recordar la maravillosa edición de 2001 para frotarse las manos. Y no por el sufrimiento de los ciclistas, sino por la posibilidad de ver cosas imposibles, como que un gregario se lleve una de las escasas carreras que justifican una vida deportiva.
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"La carrera más dura", el "Tour vasco" (verídico, lean, lean) y bla, bla, bla. A la Vuelta al País Vasco le pasa como al Tour: a la primera la venden como "dura" y al segundo como "el más limpio", y ni lo uno ni lo otro. La carrera vasca se decide casi siempre por la crono final -salvo exhibición metahumana-, y este año no será una excepción. Es ya un clásico la columna de Perurena o González Linares diciendo "falta dureza". Es que no la hay. Ese carrusel de puertos cortos y duros no sirve para marcar diferencias en el ciclismo actual. Y menos con un equipo como el Astana, heredero del UsPostal, que lleva la carrera con la libertad de un disidente en Cuba. La Vuelta al País Vasco es un tostón monotemático: ayer volvió a ganar Kirchen y volvió a ser tercero David Herrero. Llevamos viendo unos días la misma carrera. Unos cuantos años la misma carrera.

Al menos hoy se llega a Orio, recoleta población costera guipúzcoana, un pequeño microcosmos vasco. ¿Que Bilbao tiene ría? Orio también, y más bonita (la margen izquierda está prácticamente sin edificar) ¿Qué San Sebastián tiene paseo? Orio también, aunque molaba más la playa salvaje que había hasta hace unos años. Olor a besugo a la plancha, verdes campas y el pueblo natal de Benito Lertxundi y Oteiza. A ver si hoy los ciclistas dan espectáculo, porque la tentación de ver el paisaje es hoy más fuerte que nunca.

10 abril, 2008

Freire sempervirens

Hace nueve años, nueve, Oscar Freire obtuvo su primera gran victoria, un Campeonato del Mundo. Nueve años es mucho tiempo. Hay muy pocos corredores en la historia del ciclismo que puedan decir, nueve años después de ganar una gran cita, que todavía siguen sumando victorias singulares a su palmarés. Freire es un sempervirens, como las plantas que nunca pierden la hoja.

Desde hace algún tiempo se repite la misma letanía: que ya no es tan rápido. Que ya no tiene el famoso reprise Freire, ese famoso cambio de velocidad en los últimos cien metros. Habría que ver el sprint que se marcó, en cuesta, en la pasada Tirreno, para ver cúan equivocados están los que apuntan al eclipse de un corredor único, un patrimonio del ciclismo. El sprint de ayer en Wevelgem fue increíble, antológico: para enmarcar. Por cierto: el primer español que gana la carrera (setenta ediciones) y el primer español que gana una carrera con algo de pavé. De los considerados paraísos de los sprinters (San Remo, G-W, Hamburgo y P-T) ya solo le falta la cita de octubre en Francia, donde ha sido segundo y dos veces tercero. ¿Lo había dicho ya? Ha ganado tres Mundiales y dos San Remo.

Afortunadamente ayer no llovió en Bélgica. El sol y la modificación del peligroso descenso del Kemmel hizo que llegase un nutridísimo pelotón a los últimos kms., de más de 80 unidades. Y no es porque faltasen los intentos. En la primera subida al adoquín de Kemmel se fueron Pozzato y Gilbert, con más de sesenta kms. para meta. Hicieron camino, pero el buen trabajo de varios equipos (Quick Step, High Road, Millram) logró que fuesen cazados a 25 kms. para meta, especialmente por el fenomenal arreón de Flecha en su terreno favorito, que no es precisamente los últimos kms. Precisamente ahí vendrían las principales dudas: ¿se podría mantener un grupo tan grande hasta meta?

Los primeros en atacar fueron Arvesen (ganador en Harelbeeke) y Elmiger, un suizo habitual del top-ten en varias clásicas y mundiales. No eran mancos, y del pelotón surgió en su caza otro grupo peligrosísimo: O´Grady, Quinziato -qué gran rodador- y Guesdon. Se unieron y pedalearon con todas sus fuerzas mientras la caza en el pelotón la llevaba el High Road. Jugaron al gato y al ratón en las largas rectas. Fue muy emocionante, quizás demasiado, porque con dos corredores del CSC en la escapada cualquier cosa podía pasar, pero los neutralizaron con la distancia justa: dos kms. para meta.

Nervios. Freire estaba ahí, como siempre. Quizás demasiado delante. A falta de un km. sólo había otro corredor tirando, además del impagable escudero Horrillo. Yo veía un desastre generalizado con todo el mundo saltando y un treno paralelo rebasando por la derecha, pero Horrillo supo mantener una velocidad de vértigo hasta que, a 400 metros, dejó solo en cabeza a Freire. Este supo anticipar el movimiento -son muchos años juntos- y realizó su bendito cambio de lado, garantía de éxito: se pegó a la valla derecha (la izquierda en la toma frontal) y se marcó un sprint imperial. Doscientos metros para meta y, mientras toda la masa que le seguía perdía la plaza y se movía y retorcía, el cántabro seguía en línea como un cartabón. Cien metros para meta y Freire en cabeza. Cincuenta metros y la victoria es suya, porque nadie supera al tricampeón mundial en su terreno, el de los últimos metros, aunque ayer extendiese sus dominios mucho más allá, hasta la casi imposible distancia de los cuatrocientos. Brazos arriba, en su gesto característico. Gritos y saltos, aplausos y alegría. Perdón, vecinos. No todos los días se gana una clásica en Bélgica. Soplaba viento de cara.

El mejor reflejo de la brutalidad del sprint lo dice la clasificación. Segundo el suizo Clerc. Tercero el belga Weylandt. Cuarto Zabel y sus 38 años. Quinto De Haes, del Vlaanderen, un equipo continental. Sexto Paolini, de otro equipo de la misma categoría. Ochenta corredores en el pelotón, incluyendo a muchos de los mejores sprinters (Hushvod, su equipo tiró mucho en los últimos kms., McEwen o Cavendish), que ni siquiera pudieron aguantar el ritmo demoledor de los dos últimos kms. Ha sido la victoria con marca comercial en la que Freire más ha debido al equipo. De las otras, el Mundial-cyborg de Verona compite en categoría aparte. El Rabobank funcionó como una máquina de relojería. Qué pena que no haya sido así casi nunca. Ni tampoco en el Mapei. Qué pocas veces hemos visto a Freire perfectamente lanzado. Qué pena pensar todo lo que hubiese podido conseguir. Pero hay que conformarse con lo que hay. Y también con una certeza: no será la última gran victoria. Porque Freire es un sempervirens.
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A la tercera va la vencida para David Herrero, que en un final en cuesta gana a Bettini. Y a gran parte de los mejores uphill finishers del pelotón. Siempre ha sido un corredor con ciertas habilidades en la llegada (ha ganado en Ávila, por ejemplo), que ha entrado y salido del Euskaltel para acabar recalando en el Karpin Galicia, el equipo de las maravillas. Ahora anota en su palmarés una etapa de la Vuelta al País Vasco. Todavía joven (28 años) y una de las cabezas mejor amuebladas del pelotón -no por su título universitario, sino por las cosas que dice-, no estaría mal que se le viese más a menudo.

09 abril, 2008

Kirchen presenta su candidatura a las Ardenas...y al Tour

Ayer se preveía día tranquilo, con eso de que el último puerto estaba a 40 kms. de meta. Lástima que lloviese y la mayor parte de los ciclistas estén con una fuerza descomunal, porque últimamente todo el mundo se apunta a eso de ir a las Ardenas a tope, a ver si suena la flauta. Al final hubo un bonito espectáculo para todo aquel que, como el que escribe, ve el ciclismo con cierta suspicacia.

Escapada muy larga de inicio, neutralizada a 10 kms. para meta y de la que sólo sobrevive Albasini, un buen corredor suizo que algún día dará alguna sorpresa gorda. No fue ayer, y no gracias al Astana. El equipo de capital centroasiático se borró de sus obligaciones de controlar la carrera en cuanto neutralizó la escapada y aquello, con la lluvia, fue un sindiós. Con decir que el Karpin, el único equipo de categoría inferior, era el que controlaba el sprint...

Atacó Luis León Sánchez y, dadas las características del mocetón murciano, tan aficionado a la Huerta, pues lo más normal es que llegase. La sorpresa vino del personaje que saltó en su neutralización: el propio A.C. Yo me frotaba los ojos, claro. No por la sorpresa, sino por el descaro. Esta pareja unida en lo universal del destino ya ha dado buenas muestras de su capacidad para organizarse en común, y se la suda que militen en equipos distintos. O lo que pueda pensar el público. Desde el primer triunfo en Australia en 2005, cuando estaban en "el lugar equivocado, en el momento equivocado" (va por el equipo, no por el país), hasta la Vuelta a Mallorca del año pasado, donde recién cambiados de equipo se ayudaron para que el más grande de los dos ganase la general, que ni siquiera es una victoria.

Ayer fue un poco más de lo mismo. La historia de un amor como no hay otro igual, si exceptuamos el común y devoto a Manolón. El plan de llevar en volandas al de Barcarrota/Pinto a meta, para tí la etapa, para mí unos segunditos más, se fue al garete cuando Don Desmayos y su sola presencia arrastró, por mera lógica deportiva, al resto de favoritos. Menudo cachondeo hubiese sido que el máximo favorito saque tiempo a todos en las dos etapas, y encima en el llano. Ni que fuese Merckx. Pero bueno, aún nos quedarán más horrores por ver que nos harán más sabios y más escépticos.

Tras una caída aparatosa al final, el corredor-Guadiana Kim Kirchen se llevó el sprint ante Bettini y de nuevo ante David Herrero. Ojo con el luxemburgués para las Ardenas, porque sube muy bien (ya ha sido segundo en F-V, por ejemplo) y sprinta como los mejores. Bueno, hace lo que quiere: ha ganado clásicas de velocistas como el Laigueglia, etapas de alta montaña como en el Tour 2007 (tras la descalificación de Vinokourov), vueltas por etapas ProTour, todo ello alternado con desapariciones y, más sorprendente aún, reapariciones que le dan victorias, como esta del País Vasco. Ahora dice que va a por el Tour. Tal cual. Apenas había competido este año, pero eso ya no es una sorpresa en el País Vasco, la misma tierra que aplaudió el triunfo de Bertagnolli en la Clásica de San Sebastián del año pasado. A ver que pasa hoy, pero espérense cualquier cosa.

08 abril, 2008

Este sigue siendo el ciclismo que habeis querido

Quizás convenga recordar un post de hace un año, por estas mismas fechas. El titular es prácticamente el mismo. El contenido, más o menos. Y la conclusión, como no podía ser de otra forma, desoladora. Una de las regiones del mundo donde más se cultiva el mito del ciclismo apuesta por la impunidad, el aplauso bajo la lluvia y la venda en los ojos. Esto es lo que habeis querido y lo que teneis. Felicidades.

La carrera la desarrollaron dos equipos que no tienen oportunidad de participar en estas citas de alto nivel: el Astana y el Karpin Galicia. Este último tuvo en la escapada del día a Iban Mayoz, y logró el segundo y el tercer puesto en meta con Ezequiel Mosquera (¡que pena que haya tenido que esperar a los 32 años para brillar! ¡Que injusto es el ciclismo!) y David Herrero. Y eso compitiendo contra el 75% de los mejores corredores del mundo, una vez más reunidos en el País Vasco y una vez más chuleados -como en la práctica totalidad de las ediciones de la última década- ante sus ojos por sputniks venidos no se sabe muy bien de dónde. Cuando dicen que la Vuelta al País Vasco es dura no creo que se refieran únicamente a la orografía. Es dura, dura.

Los dos que aparecen destacados sobre el pelotón son Contador y el gallego de nombre profético. Se escaparon a poco de coronar Deskarga, y lograron hacer camino. En el caso del pinteño, incluso dejó de rueda en el último tramo a un corredor mucho más corpulento que él, en unas condiciones climatológicas muy adversas. Pero bueno, que se va a poder contar de nuevo sobre A.C, salvo que no se ha caído: el número de las pistolitas, la cara de rabia y las reivindicaciones. Ya se saben el número. Yo les diré los números: 3" a Mosquera y 8" a los favoritos, exigua diferencia que tendrá que ampliar en los próximos días. Por ganas y sangre negra que no sea, igual que el público que asistirá al espectáculo, llueva o truene: por ganas que no sea. Y por sangre fría, claro.

Hoy se sube Ixua, de primera. No lo verá Piti, que ya ni siquiera toma la salida en esta carrera que tantas victorias le ha dado. Todavía no ha disputado ninguna cita de nivel este año. Se presentará en las Ardenas -en una semana- para estar con los mejores. Porque este es el ciclismo que habeis querido. Venga, todos a aplaudir, que Urraburu nos arenga: "La estupidez humana no tiene límites. La historia se encarga de recordarnos constantemente hasta dónde es capaz de llegar el ser humano. El deporte no está libre de esa degeneración, en todos lo sentidos". ¡Y lo mete en medio de una loa a Don Desmayos! ¡Que fino hilan algunos la ironía!.

07 abril, 2008

Devolder, un todoterreno

En 2002, un jovencísimo neoprofesional de 21 años llamado Tom Boonen lograba ser tercero en la edición de la París-Roubaix con las condiciones climatológicas más duras de los últimos 20 años. Ese mismo año dejó el equipo porque "sólo pensaban en julio y querían convertirme en un corredor que no era". El equipo era el UsPostal, y el objetivo era un sucesor para Padrnos. Se quedaron con las ganas. O no.

Quién sabe que hubiese sido de Boonen. No es que le haya ido mal, en absoluto, pero todos sabemos el perfil del corredor: clásicas y sprints. Devolder, un año más viejo, debutó en profesionales con equipos pequeños, pero pasó en 2004 al UsPostal gracias al conocimiento de su paisano Bruyneel, siempre con un ojo en el mercado belga. En teoría era un corredor para clásicas, pero en 2006 acabó undécimo en la Vuelta -subiendo muy bien etapas como la de A Fonsagrada-La Cobertoria-, gana cronos y para la Vuelta 2007 provocó un despliegue de la televisión belga sin precedentes, esperando sinceramente ganar la carrera. La llegó a liderar, pero duró un día. Un todoterreno, igual que otro excompañero como Gusev (clásicas, cronos, pruebas por etapas, etapas de alta montaña), un típico producto de la factoría americana.

Este año Devolder fichó por la armada belga del Quick Step, pero parecía que seguiría con su progresión hacia las pruebas por etapas, más en un equipo con inflacción de clasicómanos y anémico para las grandes rondas. No ha sido así. Ayer ganó en Flandes vestido de campeón nacional, el summun para un ciclista de sus orígenes. Y ganó de una manera muy convincente. Cuando quedaban 60 kms para meta parecía que era el peón escogido por el equipo -junto a Barredo- para quemar fugas. Neutralizó la de Freire. Después fue escapado con Gilbert, su némesis desde la charlotada de la París-Tours 2005. Quedaban 47 kms. para meta. Se les unieron otros corredores, de los llamados favoritos, y al Cofidis y al Liquigas le costó 20 kms. tumbar la escapada.

Se subía el Eikenmolen y, mientras corredores como Ballan, Cancellara, Kroon o Hincapié se dejaban reintegrar, el belga con la bandera nacional se alzó de nuevo y subió el muro como un flandrien de toda la vida. Bah, ya le cojerán. Es el orgullo de ir por delante un poco más. Ha trabajado como gregario y quiere otro minuto de gloria. El propio Boonen, su jefe de filas, iba en la escapada y le dejó ir. Cuando los perseguidores se dieron cuenta, era demasiado tarde. Devolder es un contrarrelojista, y administró su ventaja de una manera exagerada. En los primeros momentos, cuando hay que neutralizar una fuga, Boonen incordió lo suficiente a un grupito perseguidor con Flecha a la cabeza como para que su compañero se fuese definitivamente.

De ahí a meta se intentó de todo. Un Langeveld increíble -también había trabajado como gregario- estuvo a punto de enlazar, Flecha atacó en la base del KappelMuur para asegurarse pasarlo y, sorpresa, sorpresa, lo logró y después hizo su habitual movimiento en el llano, con el que consiguió ponerse a 9" de Devolder. Fue inútil. Quemó todas sus fuerzas, lo alcanzó Nuyens -menuda campaña del norte está haciendo el Cofidis-, pero fue tercero en meta, el mejor resultado -y con mucha diferencia- de un nacional en la carrera. Merece todos los honores. En el sprint por las plazas de honor, cuarto Ballan, quinto Hincapie y sexto Pozzato, para que vean que quilates. Estos corredores se verán las caras este miércoles en Gante-Wevelgem y, sobre todo, el domingo en Roubaix. A ver si hay alguien tan cuco de marcarse 47 kms. de escapada, 25 de ellos en solitario, como Devolder. Probablemente lo haya, y se ve habitualmente en este tipo de carreras, lo raro es que en el resto de la temporada gane pruebas por etapas exigentes, cronos y se plantee carreras de tres semanas.
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Hoy empieza la Vuelta al País Vasco, que siempre nos venden como dura. Precedida el sábado por el GP Miguel Induráin -Weggman repitió la victoria de 2006, llega a punto para las Ardenas- y, con el permiso del Saunier Duval, la lista de favoritos es tan golosa como indica la lista: Contador, Schleck, Evans, Rebellin, Cunego...buf.

04 abril, 2008

El Tour de Flandes, la carrera-mito

Cuando el ciclismo empezó a cambiar, a finales de los ochenta y principios de los noventa, el Tour de Flandes no era, ni mucho menos, la mejor carrera del mundo. Era una clásica más, sin ningún elemento que la distinguiese netamente del resto de carreras de un día centenarias, salvo la denodada pasión con la que la afrontaban los corredores belgas. Hoy día, con un ciclismo tan opaco como el betún, el Tour de Flandes es una carrera que te reconcilia con este maravilloso deporte.

No existe una fórmula secreta, pero si muchos indicios. Por ejemplo, los organizadores nunca han tenido muchos problemas para cambiar el recorrido. Tiene sus subidas míticas, pero si un año no está disponible uno de los muurs, se pone otro y punto. Lo llevan haciendo toda la vida, en parte porque es difícil intentar organizar una prueba de 260 kms. en un sitio tan reducido como Flandes y que todo esté perfecto año tras año. Otro ejemplo es la auténtica veneración que se rinde a este evento deportivo: los Reyes de Bélgica en el podium, la región empapelada con este cartel que les reproduzco y las hordas de aficionados que pueblan las cunetas y que, por lo menos hasta este año (está de moda poner una pegatina a los corredores en plena carrera), respetan de una manera prácticamente increíble a todos los corredores. En resumen: el ambiente de gran evento, a la altura de las grandes citas del deporte, que consiguen lograr en Flandes el primer fin de semana de abril.

Por ejemplo, esa es una batalla que tienen perdida en San Remo, donde apenas si hay una fila de espectadores en la meta final. Claro, todo tiene su explicación: a San Remo vas porque quieres ir, no queda cerca de nada, mientras que el Tour de Flandes tiene en un radio de una hora de coche una de las mayores aglomeraciones urbanas, por densidad de población, de la Tierra. Pero no es solo es eso: una vez más, el ambiente. La famosa bandera flamenca del león rampante negro sobre fondo amarillo no tiene parangón en otras carreras, a pesar de que esté prácticamente en todas las demás citas del calendario. Al margen de su significado, en Flandes se crean auténticos pasillos negroamarillos por donde desfilan los corredores, entre el griterío y los ánimos de la gente. Sí, también se ve en la Roubaix, pero son básicamente los mismos espectadores.

Por todas esas cosas no se pierdan la cita del domingo. Se vaticina un poco de lluvia y un poco de frío. Los favoritos están en boca de todos y, como cada año, me sentaré a ver la carrera con la esperanza de ver a un español entre los diez primeros. En sus más de cien años de historia nunca se ha visto eso. El año pasado el desconocido Del Nero obtuvo el mejor resultado, undécimo, batiendo al sprint a Boonen. Tampoco quiero ver eso, lo de un arribista que llega del mismo equipo donde obtuvo sus éxitos Zaballa y donde cazaron a Mayo, se planta en una carrera del prestigio del Tour de Flandes y hace eso. No, yo me conformo con ver a ese español que ha sido pionero en fichar por un equipo del norte, con el corredor que siempre ha mimado las clásicas, disputando esta cita mítica del ciclismo hasta los últimos kilómetros. Y si no sucede, lo que no sería ninguna sorpresa, siempre nos quedará la carrera en sí.
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En los 3 días de la Panne, Cavendish volvió a ganar a Chicchi en el sector matinal, mientras que Poosthuma, el espigado holandés del Rabobank, se llevó la crono y la general. Se sabía poco de este corredor desde que se llevase la etapa de Cannes en la París-Niza de hace unos años. Parecía estancado, igual que otros corredores del vivero de este equipo, como Weening. Sacó 15" a Backsted (ojo con el para las clásicas), 16" a Devolder y 19" a Hincapié, todos gigantones. El viento soplaba con fuerza en el paseo marítimo de Osteende. La general se la arrebató por 2" a Quinziato, mientras que Gasparotto cayó al tercer puesto. Es una buena noticia para el Rabobank, que este fin de semana perdió, por sendas caídas, a Löwik (vital para las Ardenas) y otro corredor.
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Si no lo veo, no lo creo. Desde hace un tiempo llegaban noticias en esta línea. Esto no es el Tomate. Nunca lo ha sido. Cada uno hace con su tiempo libre lo que le viene en gana. O lo que le proponen y dice "si". Pero estamos hablando de un corredor que la última vez que alzó los brazos fue en julio de 2005, con el Phonak. Que desde que está en su actual equipo sólo ha ganado una carrera, y al tavolino. Pero qué carrera. Habrá hecho su cálculo: como jamás podré volver a ese nivel -porque ya nada es como era-, mejor me voy currando ser el nuevo Romay. O Cabestany. Así ha abandonado en la París-Niza, en otra carrera ni salió porque todavía estaba convalenciente de lo anterior (como no le dejan tratar su afección...), pero que araña tiempo para hacer de Danny. Y todavía la gente se pregunta porqué Echávarri se ha pirado....

03 abril, 2008

Cavendish hace fácil el sprint

21 años y once victorias de profesional. La última, ayer mismo en la etapa larga de La Panne, disputada a una bajísima media (37´algo km/h) pero con un sprint vibrante. El corredor de la Isla de Man enseñó su dorsal a Chicchi (que venía de dos victorias en Italia, y que conoce muy bien las carreteras belgas) y al resto del pelotón. Y lo pudieron ver bien, porque sacó una ventaja increíble en tan poco espacio. Venía fresco de su título mundial en americana en los Mundiales de Manchester. Junto con Ignatiev, compatibiliza la pista con la carretera. Y con bastante éxito en ambos mundos.

El año pasado obtuvo diez victorias. En abril, mayo, junio, agosto, septiembre y octubre. La Flecha de Flandes, dos etapas en Volta y dos etapas en Dunkerke, otra en la Ster Elektrotoer, después dos victorias parciales en Dinamarca y Eneco Tour , dos etapas en la Vuelta a G.B y la guinda de octubre en el Circuito Franco-Belga. Números impresionantes para tener 20 años. Sprinta con facilidad y suele acertar en la diana. Hoy por hoy es el principal activo de un equipo descapitalizado como el High Road, antiguo T-Mobile. Han pasado de ser un equipo centrado en las grandes vueltas a tener una nómina de sprinters muy decente (Greipel, Ciolek, Eisel) con bastantes capacidades todoterreno. Será difícil que Cavendish llegue a las diez victoria de 2007, pero de momento está en el camino. En el High Road.

Hoy se disputa la tradicional crono que decide Los 3 días de La Panne. En la costa belga, azotada por el viento. Gasparotto puede mantener el liderato, pero tiene a 5" a Paolini y a 7" a Quinziato, que va muy bien contra el reloj. Lo que parece claro es que ganará un italiano, nación que también cuenta en carrera con Ballan y Pozzatto, aunque estos dos están con la vista puesta en la gran cita del domingo, donde tendrán que luchar con la marea belga de Boonen, el eterno segundón Hoste y Nuyens. Por cierto, un favorito para la crono de hoy es Ignatiev, que también estuvo en Manchester con peor suerte que el inglés velocísimo que protagoniza el post de hoy.

01 abril, 2008

Gasparotto, el futuro por delante

Ayer Enrico Gasparotto se impuso con un fenomenal sprint en la primera etapa de los 3 días de La Panne. Quien brilla en la prueba por etapas flamenca brilla en Flandes, como le pasó a Ballan en 2005. Y Gasparotto brilla en todos los campos: sprinta como los mejores, sube como los ángeles -clase a borbotones- y anda fino contra el reloj. Junto con el corredor arriba citado, es el futuro de Italia en el adoquín, al menos mientras no reaccione Pozzato. Y eso es decir que, tarde o temprano, sumará a su palmarés una gran victoria. Y todo parece apuntar que más temprano que tarde.

Gasparotto logró dos victorias de neoprofesional: una etapa de la Volta y, un mes más tarde, el título italiano con otro sprint sensacional. Demostró que tenía fondo y clase. Al año siguiente una extraña afección le dejó en el dique seco hasta prácticamente el final de temporada. En 2007 demostró sus habilidades en montaña aguantando muy bien en la montaña de Tirreno, aquella etapa que se llevó el Lampre Bono y en la que Freire cimentó su segunda San Remo, pero fue sobre todo el año en el que saltó a la fama al ser la primera maglia rosa del Giro -en la foto-, para desesperación de su compañero Di Luca, que quería cruzar la línea de meta en primera posición. Eso marcó su salida del Liquigas, y ahora milita en el Barloworld.

Para empezar, ha sido segundo en Tirreno, estuvo en el corte decisivo de San Remo y ayer obtuvo su primera victoria en Bélgica. Apenas ha cumplido 26 años y tiene todo el futuro por delante. Ayer se quedó solo en cabeza a 20 kms. de meta y esperó a su excompañero Paolini, vencedor el año pasado en la misma fracción. Fue muy listo, pero también muy seguro de sus fuerzas, porque Paolini es muy, muy rápido. A 5 kms. para meta se unieron Quinziato -otro que estaba en Liquigas el año pasado, y el único que sigue- y el holandés Terpstra. No hubo color. Dió la sensación de que Gasparotto hubiese ganado ante 50 rivales. Afrontó el sprint en cabeza y nadie se pudo poner a su altura. Ojo con el para Flandes, y para los próximos años.
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Esto es lo que pasa cuando se empieza a trastear en el pasado. Se cambia Guatemala por Guatepeor, o Malaga por Malagón. En el ciclismo tenemos múltiples casos, desde todos los Tours de los últimos 15 años hasta la Lieja de 2003, donde si quitamos a 4142 aparecería como vencedor Ibán Mayo. ¿La solución? Un compromiso de todas las autoridades deportivas para pulverizar el palmarés de cualquier deportista que de positivo en cualquier momento de su carrera. Y a partir de más de tres ciclistas con positivo en una misma carrera, donde al menos uno de ellos sea de los tres primeros, prueba anulada. Año en blanco, o un lema que ponga "prueba no válida por dopaje masivo y engaño al público". Así de inocente soy.
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Ayer se jugó su futuro Di Luca. Perdón: el mismo se lo jugó en el mismo día en el que dijo SI a lo que todos sabemos. Sabía perfectamente que se podía enfrentar a algo de este tipo. En otro tiempo, en otro lugar, pensaría en una solución a la italiana, como la que le aplicaron en octubre y con tres mesecitos de invierno de sanción, lástima que calculasen mal con el reglamento y perdiese el ProTour; pero a día de hoy, y con el cambio de actitud en Italia, nos podemos encontrar con que Di Luca puede perder hasta el Giro del año pasado. De momento, la decisión final ha sido de nuevo aplazada al 16 de abril, porque ayer el de los Abruzzos prefieró no presentarse en el CONI con la excusa de que estaba compitiendo en la Semana Lombarda. Sus abogados hicieron el resto.

31 marzo, 2008

Voigt, el ciclista más previsible

Es una ocasión tan propicia como cualquier otra para poner esta bonita foto. Es Jens Voigt en la última Vuelta a Alemania, subiendo con su cuerpo no precisamente de escalador a una cima glaciar. Ganó la carrera y en la etapa anduvo bien cerquita. Este fin de semana ha ganado el Criterium Internacional por cuarta vez en su carrera, a sus treinta y muchos años.

La primera etapa fue para Ten Dam, que se escapó de inicio, acumuló 17 minutos de ventaja con un yanki y acabó llegando a meta solo, en el enésimo triunfo del Rabobank esta temporada. Vista que esta estrategia triunfa en corredores anónimos, que a nadie extrañe que a Voigt le siga funcionando lo de escaparse de inicio y que no le cojan. Lo volvió a hacer en el sector de montaña del domingo, su especialidad en esta carrera y en el País Vasco. Tres corredores de comparsa, incluyendo el australiano Gerrans que se llevó la etapa, y para el la general. El primero de los favoritos fue el doliente Valverde, tercero en meta, pero a 1´39", bastante tiempo para 100 kms.
El último sector, convertido en una fruslería contra el reloj, certificó lo matemático de Voigt para este tipo de carreras. Llovía de tal manera que se permitió entrar el 43º a 52", visto el colchón de segundos que había conseguido en montaña. Como suele pasar en esta modalidad ciclista cuando llueve para unos y no para todos, el triunfo parcial fue para los absolutamente desconocidos corredores del High Road Boasson Hagen (neoprofesional noruego) y Tony Martin (neoprofesional alemán, a 7"). Corredores como Voigt, por previsibles, hacen aburrido el ciclismo. Sus rivales también, que saben que va a atacar y llevan a corredores en el equipo que no se sacrifican. Y así sigue este deporte, con carreras que van a menos (el pelotón en el Criterium Internacional era de 120 corredores) y ciclistas y equipos (el CSC) que van a más con los años.
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En el E3 Harelbeeke triunfo para otro CSC, por si alguien se le podía pasar por la cabeza otro equipo. Esta vez el peón fue Arvesen, que obtiene su triunfo más prestigioso en profesionales. Cancellara y Boonen estuvieron escapados juntos a falta de 50 kms. para meta, con un Flecha incapaz de aguantar el ritmo. El final fue bastante bonito, con tres grupos muy heterogéneos separados por un suspiro, pero al final el grupo menos glamouroso llegó destacado y el noruego Arvesen supo imponer sus dotes de llegador, las mismas que anticiparon un sprint a Bettini en el último Giro. Sus compañeros Breschel (7º, ganando el sprint a Boonen) y Bak (12º) certificaron que en el CSC anda hasta un cojo.
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En la Flecha de Brabante se vió de todo. Un Chavanel que volvía a ganar, y de manera bastante autoritaria (se va solo a 25 kms. de meta, no pasa del 1´de diferencia, y llega con soltura), un Barredo que, entrando en el Quick Step como sustituto de Steegmans, era el jefe de filas y hasta Bettini le ofrecía su rueda (pinchó y se había caído antes), Freire que no pudo seguir el ritmo de los mejores y Nuyens que vuelve por sus fueros, formando una dupla bastante eficaz con Chavanel. Ojo con el belga para Flandes, este domingo. Por su parte, Gilbert volvía a navegar solo para ser segundo, mientras Flecha se sacó un poderoso sprint para la tercera plaza por delante de Visconti y Willems, ese belga del Liquigas que sirve para todo.
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Para Koldo FdL la última etapa de CyL, que fue muy bonita y animada, con S. Sánchez atacando en el último puerto, Moorenhout intentando romper el sprint (era el único del Rabobank que había permanecido en el anonimato, porque hasta el desaparecido Ardila ha brillado) y Dekker, su compañero de equipo, otra vez segundo. El triunfo final para Contador. Por su parte, en Coppi y Bartali Evans se lleva la general tras aguantar en el pelotón los dos últimos triunfos de Chicchi y Sella. Es curioso que primero y segundo del último Tour, a los que separó un puñado de segundos, estén por carreras menores ganando y de forma autoritaria.

28 marzo, 2008

Pantani, Jiménez y Valentino Fois

Qué triste es buscar una foto para ilustrar un obituario y que el buscador apenas cuente con dos o tres. Estamos hablando de un ciclista profesional. Tampoco es fácil dar con su palmarés. Valentino Fois, que ha aparecido hoy muerto en la casa de su madre en la periferia de Bérgamo, era un don nadie. Un muñeco roto del ciclismo. Ahora, con la fama que da la muerte a los anónimos, como le pasó a Alessio Galletti ("en España no ha muerto nadie de shock durante una competición deportiva", dijo el inefable Lissavetzky), la red se empezará a llenar de fotos de esta vida truncada a los 34 años.

La misma edad con la que murieron Pantani y el Chava Jiménez, otros dos escaladores y otros dos corredores que accedieron al profesionalismo en los turbios noventa, los Años de la Peste. Los años de la irrupción, horizontal y vertical, de la hormona sintética EPO. La droga mágica, que convertía a burros en caballos de carreras, por mucho que los médicos que la suministraban e instruían en su posología digan ahora que nunca, nunca podrían tener ese efecto. Bah, para que andarse con rodeos y esperar al final: en los pies de página que recibirá la muerte de Valentino Fois se dirá que dió varias veces positivo, señalando que era una oveja negra, cuando el mismo dijo que tomaba lo que todo el mundo tomaba.

Fue la última vez que alcanzó protagonismo. Durante la pasada Vuelta a España la Gazzetta dello Sport le dedicó una entrevista, porque había entrado a robar dos portátiles en una oficina. "E’ anche per colpa del ciclismo se sono ridotto così, ma senza ciclismo non so stare". Qué gran verdad, que se puede aplicar también a cualquiera de los sufridos seguidores de este deporte que devora su historia centenaria y a sus protagonistas. Valentino Fois era una joven estrella italiana que llegó a correr en Mapei, el mejor equipo de aquellos tiempos. Cazado en un primer positivo en 1998, en 2002 fue cazado de nuevo cuando corría con el Mercatone Uno, otro de los mejores equipos de la época, especialmente en la transmutación de burros en caballos. Asusta leer la lista de compañeros. Y el fin de muchos de ellos.

Al parecer, el único amigo que tenía en el ciclismo era Pavel Tonkov, con el que coincidió en el Panaria de neoprofesional y con el que pasó a Mapei. Llegó a decir que pasaba seis meses al año en la casa que tiene el ruso en Las Rozas, lugar de la periferia madrileña donde también vive su ex-compañero Dani Clavero, que a su vez también acogió a Pantani durante largas temporadas. Esos vasos comunicantes que se repiten tantas veces en el ciclismo, con la cantidad de lugares que hay en el mundo para dar con tus huesos. Un hotel barato de Rímini. Una clínica de desintoxicación. La casa de tu madre, como le ha pasado al desdichado de Fois.

Actualmente competía con el Amore e Vita, el equipo patrocinado por El Vaticano y Mc Donald´s. Dicen las crónicas que volvió a la casa de su madre a las 04:30, después de estar con los amigos. No es una vida de deportista profesional. Quizás no lo fuese. Quizás la auténtica vida de profesional fuese la que llevaba en los noventa, con todos esos detalles y siglas por la vena. Incapaz de remontar su errática vida deportiva, también fue incapaz de ver su propio futuro escondido detrás de la pregunta de un periodista: P: Non ha paura di fare la stessa fine di Pantani? R:"Ho vissuto da vicino il dramma di Marco e posso dire di non aver mai raggiunto il suo livello di disperazione". Roberto Heras dijo, tras la muerte del escalador-mito, que no era la muerte de un ciclista, sino de un ciudadano de a pie. Llegados a la forzosa conclusión de este improvisado obituario, habrá que advertir a un grupo de riesgo, y que las autoridades sanitarias tomen cuenta: escalador + pasado a profesionales en los noventa + en mitad de su treintena + dopaje a sus espaldas = alto riesgo de muerte.

Contador gana en Palencia

Cambien a Rasmussen por Soler -que también estuvo en la batalla del verano pasado- y lo que ayer se vivió en la remota montaña palentina fue una repetición del Tour. Contador atacando, Leipheimer conteniendo, y todos estupefactos. ¿Es esto la Vuelta a Castilla-León o bien una etapa del Tour que nos hayamos perdidos? Bueno, un ligero vistazo a la cantidad de público y la nieve acumulada en las cunetas nos saca del error. Por lo demás, Don Desmayos volvió a dar su espectáculo de revólveres, como si estuviese jugando a una versión violenta del popular videojuego Guitar Hero.

El puerto final estaba bien, algunas rampas duras y la novedad de una zona desconocida para la Vuelta a España. La altísima media de la etapa (41´181 km/h para 160 kms.) no es que haya sido una nueva exhibición al estilo Peyresourde, es que soplaba un viento de culo bastante intenso. Contador lo tuvo todo hecho con un equipo que funciona como la cohorte de un ejército, o como el antiguo ONCE, y sacó 11" a Soler y 33" a Dekker, que está cimentando en esta remota zona el espectáculo de las Ardenas (jefe del Rabobank tras la jubilación de Boogerd, el año pasado casi engancha a Di Luca/Schleck en el último km de Lieja) y el futuro del Tour. Con su mismo tiempo entró Menchov, que está preparando el Giro y, a tenor de lo visto, lo está haciendo en los plazos previstos. Mollema, el tercero de la triada del equipo naranja, entró 10" más tarde, pero subió muy bien.

Quien no pudo continuar su sucesión de éxitos y emplazamientos fue Samuel Sánchez. El ovetense entró a 4´37", en el poco honroso puesto 69, justo un puesto antes que Rubén Plaza, el huracán de Valencia, que curiosamente no está rindiendo en esta vuelta. ¡Qué manera de perder la forma en un suspiro! ¡Será porque tiene otras citas importantes en el calendario!. Bueno, hoy se acaba la carrera en Riaño, el pueblo refundado hace ahora 20 años a una cota superior a la que iba a anegar el pantano del mismo nombre. Montaña leonesa pura y dura: montes pelados, hoy nevados pero habitualmente secos y yermos, y un bello paisaje. Como en todos los pueblos fantasmas bajo un embalse, existe la leyenda de que se oyen las campanas de la iglesia, movidas por los espectros. No existe mejor escenario natural para la coronación de Contador.
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En Coppi y Bartali, etapa con final en alto para Cadel Evans. El australiano consigue así su tercera etapa de las mismas características en lo poco que llevamos de temporada. Un corredor acostumbrado a no ganar -sin ir más lejos, el año pasado no ganó nada alzando los brazos- y con las vista puesta en el Tour acumula ya victorias en Andalucía, París-Niza y la de ayer, donde seguramente se llevará la general.
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Fin de semana apasionante con E3 Harelbeke, que es como un pequeño Flandes, y la Flecha de Brabante, donde Freire busca ganar por cuarto año consecutivo. Visto el estado de forma de todo el Rabobank, el copo puede ser mayúsculo. En España se corre el GP de Llodio, que antes se disputaba en mayo con escaso éxito.

27 marzo, 2008

Y el zombi volvió a la tumba

¡Qué foto tan simpática! En orden vemos a 4142, el hombre que estuvo dopado la mitad de los días de 2003; al colombiano al que Eufemiano le dió un certificado de testosterona alta en 2000, y que alternaba victorias en cronos llanas del Tour con descalabros brutales; y Sevillano, que tan pronto vale para conducir el coche que lleva a Piti al altar como para decir que "nos tratan como perros". Y eso que el no tenía mote canino.

La iniciativa de un empresario americano hizo que estos tres corredores, que tienen en común entre ellos el paso por el Phonak, pero donde nunca coincidieron los tres a la vez, fuesen a coincidir en el mismo equipo. Lo que ha unido el médico y el arcón frigorífico, que lo santifique Rock and Republic. Lástima que la idea, tan grotesca, haya contado con el rechazo de carreras tan poco dadas al rechazo como el Tour de California. Y mejor no les hablo del calendario europeo, que tendrán que seguir por cycling.tv.

A este trío calavera se unió otro compañero de arcón congelador, el conocido como Pavarotti-Cipollini. Retirado desde marzo de 2005, el corredor de 41 años si que pudo salir en California, donde llegó a ser tercero en una etapa al sprint. Presionó todo lo que pudo para que su banda de verde fuese invitada a la Milán San Remo, donde este auténtico personaje de sí mismo esperaba ganar. Ni por esas. Confirmado que todavía queda algo de decencia en el ciclismo, el zombi de Lucca ha vuelto a su tumba, alegando desaveniencias con el mecenas de la industria textil que le dió un maillot y la posibilidad de volver a competir. Pero agárrense, que aquí viene el auténtico fenómeno de ultratumba. Y no es broma.

Pavarotti nos regaló un do de pecho sencillamente inigualable. Genio y figura, incluso desde la sepultura. Volvió a su tumba con un comunicado, como hizo hace tres años. Y esta vez añadió una coletilla donde explicaba que "desde el punto de vista deportivo, mi carrera concluyó en 2005". Vamos, que pretende borrar la historia, dar como no existido que se volvió a poner su disfraz de superhéroe. Le ha faltado pedir que se borren las fotos y los resultados de las clasificaciones. Hasta este nivel llega la desfachatez de uno de los máximos exponentes de Los Años de la Peste, capaz no ya solo de hacer de la mentira y el engaño el leit-motiv de su carrera deportiva (y el puñetazo a Cerezo), sino de pretender que colaboremos en la misma farsa. Amnesia voluntaria. Que a nadie le extrañe: es lo que practica el 100% de la prensa del ciclismo. Olviden esas cositas, como si no hayan pasado, y quedénse con esto otro que yo mismo le vende. Aunque sea adulterando la realidad. Cipollini sabe bien de lo que habla: son los mismos que dijeron con la boquita cerrada lo de Pavarotti en su megapublicitado regreso a la pasarela.

El se va como si estos meses no hubiesen existido, y ahí se quedan los otros fans de Thriller y George A. Romero, paralizados en el instante de la foto, como si no hubiesen existido. Bien pensado, ¡cuánta razón tiene Cipollini!.
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Victoria en A través de Flandes para Sylvain Chavanel, que se une a su éxito parcial en la París-Niza. Siempre ha sido un buen corredor con interesantes cualidades (rápido, sube bien, cierto sentido táctico). A ver si se olvida del Tour y empieza a mirar otros objetivos, porque aún tiene 28 años, y llevan desde los 22 dando la matraca sobre su posible maillot amarillo.
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Tercera etapa de Castilla-León para Ventoso, que el año pasado ganó tres etapas seguidas, amén de subir Navacerrada como un escalador. Este año no repetirá prestación todoterreno, porque ya le ha relevado Samuel Sánchez en esa función: el lunes en la crono quinto, el martes en Ávila cuarto, ayer segundo. Vamos, las mismas prestaciones polivalentes de L.L Sánchez en 2006, un mes antes de la Operación Puerto. Y para hoy, más de lo mismo en la subida a la montaña palentina, que ya del nombre asusta.
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En Coppi y Bartali, etapa para Axelsson, con sus 35 años y su historial. El año pasado se llevó una etapa y la carrera Scarponi. La verdad, no se que hace el nombre esos dos gigantes de la carretera acompañando a estos vividores.
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Lo de El País y Arribas con Contador empieza a ser el 11-M particular del Diario Global en Español. Lean, lean. Llueva o nieve, la periodicidad de los capotes a Don Desmayos empieza a ser casi diaria. Y ojo, que siempre evita hablar de A.C, del pestiño Astana o del historial de Johan Bruyneel. Yo creo que si sigo leyendo las crónicas-libelos del otrora insigne periodista acabaré creyéndome que Contador es víctima de una conspiración y no de su pasado, el de su equipo y el de su director. ¡Contador al Tour! ¡Contador al Tour! ¿Lo ven?

26 marzo, 2008

El CSC da miedo

Se acercan las clásicas de pavé y el CSC da miedo. No ya tener en el mismo equipo a los dos últimos vencedores de la P-R, incluyendo a un Cancellara que lleva cinco victorias esta temporada, en orden creciente de prestigio, sino que también tiene a segundos espadas en una forma exultante, como demuestra el triunfo de Karsten Kroon en la tradicional meta de Ávila, ante rivales nada fáciles.

El holandés cuenta con puestos entre los cinco primeros en las clásicas de las Ardenas y, el año pasado, se desmarcó con un extraordinario cuarto puesto en Flandes. Después desapareció como un azucarillo, para volver a final de temporada en la Vuelta (escapada camino de Reinosa, donde solo el condenó el doble paso por la ciudad) y un Mundial muy destacado, en su línea. Ayer se impuso en la segunda etapa de CyL con bastante autoridad ante sus paisanos Dekker (otro que apunta a un abril glorioso) y el joven Mollema, la última perla del Rabobank. En la parte más dura del ascenso a la muralla atacó Samuel Sánchez, que demuestra estar bastante entonado para abril.

A pesar de estos resultados, la firma americana de electrónica ha anunciado hace unas semanas que dejaba el patrocinio esta misma temporada. Como suele suceder en estos casos, hay que agradecer la apuesta de la empresa entre 2002 y 2008, que está muy feo eso de criticar al que paga cuando quita el dinero. Es más: en el caso del CSC lo que hay que preguntarse es cómo han aguantado tanto. El jefe de filas en 2002 y 2003, Tyler Hamilton, obtuvo alguno de los mejores triunfos del equipo completamente dopado; el que le sucedió, Ivan Basso, otro tanto entre 2004 y 2006; Jorg Jaksche obtuvo sus únicas victorias en el año 2004 que pasó en el equipo, donde dijo que existía "una estructura de dopaje organizada"; y el director de todos, el danés Bjarne Rijs, confesó su dopaje por EPO cuando ganó el Tour de Francia. Este año han puesto un programa antidopaje modélico dentro del propio equipo, pero CSC se va con su dinero y su floreciente empresa a otra parte. Ellos sabrán. El tiempo dirá si se equivocan o no, pero tal y como está el ciclismo y el historial del CSC, será difícil que encuentren un patrocinador lo suficientemente grande para que ponga los 16 millones de euros de cada temporada.
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(U)na (R)azonable (CO)njetura. Arribas vuelve a lanzar un capote a sus favoritos. De paso, viene a decir que el 40% de los deportistas profesionales es asmático, pero el objetivo del artículo es doble: el clásico ¿por qué unos sí y otros no? (buaaaaa, el tiene juguetes y yo no), pero cuidándose mucho de no afirmar el "todos no, en vez de todos sí", del que se intuye su versión inversa; y, sobre todo, explicar los problemas de un particular. Ya verán, acabarán explicándonos la extraña dieta de este individuo (se salta el almuerzo, por ejemplo) por cuestiones legales.
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Este deporte nunca morirá, pero ya se está musealizando, que es una forma de muerte. Por cierto, qué envidia y qué ganas de visitarlo.
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Oooooooooooohhhhhhhhhh, Bettini dice que renuncia al Tour de Flandes y al pavés para ir a País Vasco mirando a las Ardenas. Lo que pasa es que nunca ha rendido en los adoquines y en su equipo hay quince corredores que están en mejor forma que el. Pero ya ven: renuncia. "Cedo mi plaza a cualquiera que pueda ser más útil al equipo". ¡Qué generoso! Y yo me pregunto: ¿donde ha quedado la figura del director de equipo?
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Como ya le pasó en el Mundial de Madrid o en otros históricos flops, Petacchi está enfermo desde la San Remo, donde ganó el sprint del pelotón. Tan mal está que en su equipo dicen que no entrenará en toda la semana. Bueno, al menos nos perderemos esa eterna letanía de voglio il Fiandre.
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Para Chicchi la primera etapa de la Coppi&Bartali, y para su equipo la CRE. El campeón del mundo sub-23 en Zolder 2002 ya ganó la etapa final de la Tirreno en San Benedetto del Tronto, y parece que ha dado un salto de calidad saliendo del equipo C del Quick Step. O el salto que dan todos los corredores del Liquigas, de los abuelos Beltrán y Noé, pasando por Paolini o Di Luca, para llegar a Bertagnolli, el que ganó el año pasado en San Sebastián sin competir.

25 marzo, 2008

Contador gana una contrarreloj

La noticia es que Alberto Contador, vigente campeón del Tour de Francia, ha ganado la primera contrarreloj de su vida. Ya tenía dos cronoescaladas en su palmarés (en la Vuelta a Polonia 2003, de neoprofesional con el ONCE, y en PV 2005), pero no una contrarreloj. Lo ha hecho bajo el frío segoviano, en la carrera predilecta para probar los nuevos avances médicos (ahí están los rendimientos en los últimos años de gente como L.L Sánchez o Ventoso) y donde ganó el año pasado a Koldo Gil, cuando se preparaba como gregario de Ivan Basso. Fue una de las escasísimas pruebas donde el italiano lució los colores de Discovery. Estamos hablando de la Vuelta a Castilla-León, que comenzó ayer.

Ahora Contador gana por necesidad. Con su calendario jibarizado porque milita en el mismo equipo (¡mira que no cambiar el nombre!) que el año pasado protagonizó alguno de los escándalos -y rendimientos metahumanos- más sonados de la historia de este deporte, Contador ha pasado de ganar esta carrera como de regalo a compararla con el Tour. Ahí esta uno de los escribas más esforzados del pinteño para recordarlo, ya desde el titular. Es curioso: el año pasado se quejaba de que Basso no quería hablar con él -¿será por haber publicado la exclusiva mundial de los papeles de Birillo?- y este año de que no le dejan hablar con Don Desmayos antes de una crono. ¡Que duro es el papel de periodista! ¡Mejor hacer el papel de escritor de panegíricos!.

Así, nos enteramos de que mañana se entregarán 25.000 firmas a Patrice Clerc (director de ASO, organizador del Tour) reivindicando la presencia del madrileño de "sangre negra" en el Tour. Que cada uno saque sus conclusiones de si son muchas o pocas. Conviene recordar que en España viven 42 millones de personas, 6´5 en la Comunidad de Madrid, 40.000 en Pinto y que la audiencia del ciclismo tiene medias, incluso en carreras menores, por encima del medio millón. Ojo, todos estos datos los digo para contextualizar. En todo caso, Arribas ya está presto para anunciar un espectáculo folcklórico 48 horas antes de que se produzca, para ir creando el redoble de tambores.

Bueno, volvamos a la competición. La Vuelta a Castilla-León ha pasado de ser una prueba open ha consolidarse como una de las mejores en cuanto a participación de todo el calendario. A pesar del frío. Desconozco las razones, pero a la habitual presencia de formaciones sólidas que incluía al Discovery con toda su gala, se han unido nuevos incorporados como el CSC -con el lugareño Sastre-. Es un fenómeno digno de mención, porque ni hay buen tiempo, ni la prueba tiene prestigio, ni es especialmente llevadera. También ha dado varios ejemplos de Feria de Monstruos, y que a nadie le pase por alto que es la prueba profesional que más cerca pasa de ese gran foco de dopaje que es Madrid, con sus clínicas, farmacias de medicamentos bajo cuerda, doctores hemodruidas y centros de alto rendimiento.

En fin, que me pierdo: que Contador rodó a casi 50 km/h, que Leipheimer fue segundo a 4" y el tercero, Dekker, ya se fue a 13". El contrarrelojista S. Sánchez fue quinto, a 19", y parece que defenderá nuestros colores en la especialidad olímpica. Y bueno, que más quieren que les diga: que Valsaín y sus pinares lucían espléndidos con la nieve, que La Granja es un jardín que no tiene nada que envidiar a los mejores que se encuentran por Europa y que el ciclismo sigue siendo un deporte en el que gana el que menos tiempo invierte en recorrer una distancia. Al menos de momento.

24 marzo, 2008

Cancellara también ve las carreras

Enlazando con lo último escrito por aquí, nickBernard celebrará que el sábado no viese la Milán-San Remo. Y no fue por falta de ganas. Llegada la hora, comprobé como a la habitual desidia de TVE se unía Teledeporte y Eurosport, que decidieron programar un interesante espectáculo de acrobacias sobre el hielo, uno de esos deportes (junto con la petanca y la brisca) que le están comiendo terreno al ciclismo. Otro síntoma, otra evidencia de que es un deporte en regresión, y que ya cede espacios ante cualquier cosa. Sin embargo, lo sigo viendo. Y no soy el único.

El lamentable rótulo móvil de Eurosport invitando a seguir las evoluciones de la Clasiccisima por Internet era un puñetazo más. Desahuciado, me enteré del vencedor por el teletexto, para después ver la carrera en riguroso diferido, sabiendo de antemano el ganador. En una carrera como la San Remo, que concentra toda su emoción en los últimos veinte kms., esto es una sentencia de muerte, porque todos los 280 kms. previos son siempre una sucesión de un guión escrito hace muchos años, y que este año no se salió de lo estipulado.

Escapada de corredores completamente anónimos que se tragan 250 kms. en solitario, incluyendo un puerto inédito. Ataque de Bettini en la Cipressa, para decir "yo estoy aquí" y para que la Gazzetta y otros palmeros digan que fue decisivo en scremare a los velocistas. Total, que se llega a la subida al Poggio en grupo más o menos compacto-desgajado, y ataca Rebellin, algo también telegrafiado de antemano. Le siguen los corredores más en forma, quince en total, una variada selección de lo que hay en ciclismo, desde el caso médico-fisiológico de Bertolini a la prestancia exultante de Gilbert. Esta Freire, como lleva estando en esta carrera en las últimas diez ediciones, salvo una en la que no pudo participar.

Ya en las calles de San Remo ataca Landaluze, el menos veloz de los presentes, y también el más exógeno al grupo de seleccionados. Apenas sirve de lanzadera a Cancellara, que a dos kms. de meta utiliza el momento de neutralización para dar un espectáculo también telegrafiado de antemano: el de su ataque en solitario, de rodador. A pesar de que Liquigas (Pozzato y Pellizotti) y Lampre (Lorenzetto y Ballan) contaban con dos corredores en el grupo, nadie trabajó. Ataca el máximo favorito, y nadie sale tras él. Nadie organiza la persecución. Que hablar de Freire, de nuevo solo y sin equipo, y el corredor más vigilado porque, de haber visto la carrera en directo, tenía todas las opciones de ganar.

Cancellara entra en meta en solitario, ofreciendo a los fotógrafos la magnífica instantánea de celebrar el triunfo mientras los demás disputan las migajas. Fueron para Pozzato y Gilbert, los otros dos representantes de la escogida raza de los llegadores. Freire ni disputó el sprint, en donde entró octavo, una vez más entre los diez primeros. Cancellara leyó magníficamente la carrera. La vió con cinco minutos de anticipo. Como me hubiese gustado verla a mí. El cronista de Marca, en su abrupto de domingo, demuestra que no la vió, porque esas cosas se notan: ni en directo ni en diferido. Arribas, por el contrario, escribió una magnífica pieza. Todo sea dicho. Estaba en el lugar adecuado para ver la carrera, que no era precisamente España. Igual que Cancellara: en el lugar adecuado, en el momento adecuado.

12 marzo, 2008

Año olímpico

Este año hay JJ.OO, y se disputan en Pekín. Dicen que la prueba en ruta y la crono son muy duras, y la perspectiva ha hecho que muchos corredores se candiden. Algunos, como Contador, lo hacen porque tendrán todo el mes de julio para preparse a su manera y porque no tienen un calendario muy apretado. El seleccionador español ya ha anunciado una preselección, obligado por los rígidos calendarios olímpicos: Óscar Freire (Rabobank), Alberto Contador (Astaná), Iván Gutiérrez, Oscar Pereiro, Joaquim Rodríguez, Alejandro Valverde (Caisse d'Epargne), Carlos Sastre (CSC), Igor Antón, Samuel Sánchez (Euskaltel Euskadi), Carlos Barredo, Juan Manuel Gárate (Quick Step) y Juan José Cobo (Saunier Duval). Nos informan de que ya han pasado su primer control antidopaje.

De los citados, el que tiene más ambición es Samuel Sánchez, que este año irá al Tour por primera vez desde 2003, y con la vista puesta en Pekín. Le acompañarán otros cuatro corredores, presumiblemente Freire, Contador, Valverde y otro más de los que disputen el Tour. Los problemas vienen para la crono: Antequera baraja, para las dos plazas de España, los nombres de Piti, A.C y S. Sánchez, además del único contrarrelojista de la selección, Iván Gutiérrez. Puede ser divertido. En todo caso, es una carrera que se le da muy mal a la selección española: el mejor puesto sigue siendo el 5º de Mauri en Atlanta 96 y las medallas de Indurain y Olano en la misma olimpiada, hace doce años. Eso sí, peor que en Atenas, cuando se cayeron Astarloa y Freire a las primeras de cambio, imposible.

En fin. Que hay JJ.OO, y muchos corredores se preparan. No ya Sergi Escobar, que se ha recalificado como amateur para conseguir la preparación adecuada, es que hay casos curiosísimos. No se si ustedes conocen a Luke Roberts, un australiano que ha corrido -por decir algo- con el CSC en los últimos años. Medallista en Atenas 04, el canguro se ha recalificado para poder volver a intentar los JJ.OO. Una vez pasados, vuelta a la carretera. Vamos, como O´Grady, otro compatriota de intachable trayectoria, que también ganó en pista en las anteriores olimpiadas, a pesar del escándalo Cofidis de ese mismo año. El resultado puede ser el que quieran, que para eso el evento deportivo se disputa en un país tan libre como China. Vamos, que también se puede dar que gane un chino: está acostumbrado a la polución, en Atenas casi gana un portugués que no ha vuelto a hacer nada parecido y en el ciclismo ya estamos acostumbrados a ver de todo.
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Steegmans gana la segunda etapa de Niza, de nuevo bajo mal tiempo y picando meta a la mayoría de corredores. Solo consiguieron aguantar su rebufo Hushvod, Chavanel y el suizo Albasini, que sigue creciendo. No es la primera vez que el belga gana tanto y tan pronto: hace un par de años, cuando todavía estaba en el Lotto, hizo lo propio en Algarve, pero es otro tipo de carrera y otro tipo de rivales. Haimar Zubeldia sólo ha perdido en esta ocasión 1´15", menos de la mitad de lo perdido en la primera etapa. Con esta progresión, se candida como favorito para el Ventoux. Por su parte, Pereiro no tomó la salida, y Arkaitz Durán y Goméz Marchante, compañeros amarillos, no acabaron la etapa.
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Hoy comienza la Tirreno-Adriático, que un año más supera en participación a la París-Niza. Al habitual mejor tiempo se une en esta ocasión un recorrido clásico, pero que comparado con la salvajada ideada en Francia, prácticamente parece una carrera de juveniles. ¿Resultado? Todos los corredores con posibles para San Remo, que es dentro de diez días, estarán en la corsa dei due mari. Es bastante indicativo que Boonen, que ha dicho a diestro y siniestro que quiere ganar la carrera, haya optado este año por cambiar P-N por T-A. Los favoritos para la general se encuentran entre los contrarrelojistas, dado que hay una crono de 26 kms.
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¡No, Michael, tú no! ¿Cómo has podido? El corredor que desapareció en julio, poco antes de que su siamés Sinkewitz fuese cazado, seguirá unos buenos meses más en dique seco. Mientras tanto, el tiempo pasa y lo siguen vendiendo como estrella.

11 marzo, 2008

El mal tiempo del ciclismo

Ayer en la París-Niza sucedió algo muy habitual a estas alturas de temporada: el recorrido de una etapa se ve alterado por las condiciones climatológicas. Unas veces este imponderable favorece a unos (cuando se anula una etapa de montaña, los rodadores se ven beneficiados) y otras perjudica a otros, porque aunque la etapa sea corta, algunos aprovechan unas vacaciones no declaradas mientras otros atacan.

Esta vez fue el viento, el peor enemigo del ciclista. La lluvia no es que sea compañera, o el frío, pero el viento es mucho peor: los bandazos, las caídas, el esfuerzo añadido por mantenerte simplemente en trayectoria. La etapa pasó de 184,5 kms. a 93 kms, y el triunfo fue para Steegmans, el del yo no quería en la etapa de Gante en el pasado Tour de Francia. Se impuso a una buena nómina de sprinters, y picando tiempo en meta de lo fuerte que estaba. Un auténtico flandrien, que para algo las carreras de Flandes son famosas por su viento en cuanto te aproximas a la costa, especialmente en los 3 días de la Panne. Pero la noticia no estaba ahí, ni en Flandes, ni el viento.

En 93 kms. de etapa, insisto, hubo gente que se las arregló para perder la carrera. Zubeldia entró a 2´37", encabezando el principal grupo de perseguidores. Por fin Zubeldia encabeza algo, y es un grupo secundario. Quizás quiso entrar el primero para que la bronca de su director fuese menor. He aquí el quinto clasificado del Tour 2007, que con la rotación de escalafón que ha propiciado la exclusión de Astaná, podría ser podio en el Tour 2008. En forma en marzo, con el objetivo declarado de brillar en P-N, y entra a 2´37" en una etapa de 93 kms. Como todo es mejorable, vimos a Xabier Florencio, muy en forma y que corre para un equipo francés, entrar a 8´26". Y aún más, que esto es un no parar: Oscar Pereiro entró a 13´04", acompañado por un Arkaitz Durán al que le iban a apretar las tuercas para que estuviese en forma a principio de temporada. Ya ven que efecto ha tenido.

El ciclismo vive un mal tiempo perpetuo, que no es solo cuestión de viento, sapos y culebras. Hay ciclistas que, significativamente, cuando hay mal tiempo descansan. Después vienen los lloros, claro. Si hace mal tiempo, lo hace para todos los corredores, salvo que sea una crono y tengas la mala suerte de que te caiga el chaparrón encima justo durante tu recorrido, como esos tebeos de Bruguera donde el enfado se representaba con una nube negra perpetua encima de la cabeza. Ustedes reflexionen sobre lo de perder 13´04" en una etapa de 93 kms. y después me cuentan lo del esfuerzo, la entrega y la dedicación. Para empezar, que nos entendemos.

10 marzo, 2008

Valverde vuelve a ganar. En su pueblo, ante sus amigos, con aplausos

La última victoria de Valverde, el corredor que cuando militaba en el Kelme era calificado como el Eddy Merckx del Siglo XXI (De la Morena), databa de agosto pasado, cuando se impuso en la crono de la Vuelta a Burgos. Siete meses después vuelve a ganar una carrera, de nuevo una crono, de nuevo una general. Resulta difícil recordar la última vez que este fenómeno alzó los brazos al cruzar una prueba en línea.

Ha ganado en su terruño. El ciclismo, un deporte en decadencia imparable, gratifica de esta manera a sus héroes. Rubén Plaza en Valencia, Cabello o García Quesada en Andalucía, todo queda en casa. Todos compañeros en Kelme, como no. La segunda referencia en pocas líneas al equipo-símbolo del doping no es baladí: Valverde ha vuelto a los objetivos que tenía por entonces. Y los resultados.

Resulta escalofríante leer que es la tercera vez que gana en Murcia. O que un redactor semianalfabeto de Marca (perdón por la redundancia, y Segurola no es una excepción) escriba que "Valverde es el mayor especialista del mundo en carreras de cinco días", cuando no ha ganado ninguna ProTour. Gana Mallorca, gana Valencia, gana Murcia. Como cuando estaba en el Kelme. Gana en casa, y gana ante los amigos Garzelli (entrena la mitad del año en Valencia, donde su mujer) y Contador, con el que compartía médico de empresa.

La carrera fue así: primera etapa al sprint para Brown (enjuagando el fiasco de Almería) sobre Koldo FdL; segunda etapa para Rubiera aprovechando la lluvia; tercera etapa para Haedo sobre FdL; cuarta etapa, cronoescalada para Valverde sobre sus acompañantes en el podio; y quinta etapa para FdL. Clásica vuelta de cinco días, aguantar un día y estocar otro. Valverde es un especialista en cronoescaladas: ya dio buenas muestras en aquella Feria de los Monstruos que fue Monachil en la Vuelta 2004, en Hautacam 2005 -si, fue al sprint, pero realmente fue una cronoescalada hasta el último km- y en otros lugares. Desconozco si en su equipo están contentos o no, pero habían dicho que lo querían llevar tranquilo hasta el Tour. Quedan cinco meses. De momento, recoje los aplausos de la huerta, los mismos que recibe ultimamente.
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Segunda edición de la ghymkana Monte Paschi-Eroica. Si el año pasado, en octubre, ganó Kolobnev con lo que le quedaba en las venas de su numerito en el Mundial, este año la carrera ha ido a Cancellara en un espectacular duelo con Ballan. La carrera ocupa el puesto de la Milán-Turín, que vuelve al otoño, pero difícilmente ocupará el puesto de la París-Roubaix, a lo que aspira. Aunque con la edición de este año los vencedores sean los mismos que disputarán la clásica del pavés dentro de un mes exacto.
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Prólogo de la París-Niza para Hushvod, que demuestra su mejoría respecto al año pasado, y vuelve a ganar un prólogo tras la sorpresa del Tour 2006. Segundo Markel Irizar, en otro sorpresón tremendo. Dicen que Zubeldia va a por la general.

03 marzo, 2008

El arte de escribir obituarios

El obituario es un subgénero del periodismo, muy poco prácticado en España, donde se prefiere la esquela: más maciza, más contundente, sin equívocos. También porque la familia tiene que pagar al periódico, que son los mismos y los únicos que admiten publicidad de prostitución en Europa. Esa es la prensa que hay en España: de muertos y putas, pero pagando. La cosa está cambiando en el primer aspecto. El Mundo, que tiene un director obsesionado por lo anglosajón olvidando lo fundamental, tiene una sección fija de obituarios. Por su condición de permanente, a veces la tienen que rellenar con personajes tan variopintos como un líder comunista turco -verídico- o lo que les salga en gana, que para eso la gente sabe lo que está comprando. Para que les cuenten lo que les da la gana, no la verdad. El País, casi casi.

El sábado le tocó el turno a Arribas de confeccionar una pieza sobre Enrique Franco, mandamás de la Vuelta durante una buena porrada de años. Existe la costumbre de no criticar el finado en el momento de su deceso, pero también existe la buena costumbre de no contar mentiras. Son dos tensiones imposibles de resolver por su propia naturaleza, y es ahí donde el obituario adquiere su propia condición. El arte de decir y no decir, manteniendo íntegra la reputación del cliente. A veces se logra y, la mayor parte de las veces, no. A un mal obituario, como es el caso, le sucede que lo contado no guarda ningún parecido con la realidad.

Califica la Vuelta de 1979 de "prueba moribunda", para así ensalzar al exitus. Curioso el adjetivo de "moribunda", y no por el contexto de muerte y desaparación del artículo. Curioso, cuanto menos, dado que en 1978 la prueba la había ganado un tal Bernard Hinault, que meses después ganaría el Tour. Es más, califica a la prueba con un "carácter eminentemente local", a pesar de que en 1977 también se había impuesto un extranjero, nada menos que Freddy Maertens. Esas ediciones, como gran parte de las anteriores, las había organizado El Correo, que hacía que la prueba terminase en el País Vasco.

Arribas evita referirse al contexto de la época, con un país en transición, y eso no es solo los boicots y amenazas que recibió la prueba en 1978 por ser "a España", es también las serias dificultades económicas que había en un país con una inflacción al 25% y una tasa de paro del 20%. Pero bueno, ya saben cual es el uso del obituario: antes de Enrique Franco, el caos; a partir de 1979, la lozanía y el triunfo de Zoetemelk, también otro desconocido que acudía a una prueba menor. ¡Qué cosas hay que leer!. "Nada volvió a ser lo mismo en España desde entonces".

¡Y tanto, Arribas, y tanto! Agárrense los machos, que del obituario pasamos, directamente, a la hagiografía de un caudillo: "Franco hizo que el ciclismo dejara de ser el deporte cutre y paleto del subdesarrollo, con los equipos alojados en fondas cochambrosas, para convertirse en uno de los espejos de la España de la modernidad y la democracia". Ejem, ejem. ¿Iba construyendo los hoteles a medida que pasaba la carrera? ¿O la mejora del ciclismo no sería paralela a la mejora general de el país? Es más: como se me hubiera ocurrido a mí escribir lo de "deporte cutre y paleto del subdesarrollo", me llovían las yoyas de todas partes. La cuestión es preguntarse: ¿se ha quitado esa mancha el ciclismo? Hagan un estudio socioeconómico de la proveniencia de los ciclistas, y ya verán que geografía les sale. Hace tiempo que creo que Arribas hace un flaco favor al ciclismo: con esa frase no deja de confirmarlo, incidiendo en uno de los tópicos más generalizados. Como si Raúl no viniese de Orcasitas, Guti de Torrejón y el padre de Puyol no fuese un payés, eso por no hablar de los subsaharianos.

El tema podría llevarnos a como los periodistas del ciclismo cultivan la leyenda del ciclismo a base de una mitología caduca de pan, hambre y sufrimiento, y por qué lo hacen, pero no es el tema de hoy. "Paralelamente creció la ambición de Franco, pensó hasta en colocar a la Vuelta casi a la altura del Tour, deseo que provocó su mayor error de cálculo, el traslado, en 1995, de la carrera española al mes de septiembre". ¡Y dale con lo del traslado a septiembre! Eso fue la salvación de la Vuelta, edición que tuvo en los cinco años anteriores a estos runners-up: Giovannetti, Mauri, Montoya, Zulle y Zarrabeitia. Ya ven que panorama. Por cierto, todos corrían para equipos españoles, a los que la participación en la Vuelta se daba por obligada. ¡Si hasta Perico renunció a la Vuelta de 1988 por la bajada de pantalones ante Sean Kelly, la única figura internacinal que venía! ¡Y era un clasicómano!

Ya ven como el obituario se aleja de la realidad progesivamente. La traca final viene con el párrafo de cierrre: "Al final de sus años al frente de la carrera, Enrique Franco, un visionario que supo por dónde soplaban los vientos, se dedicó incluso a diseñar personalmente los recorridos. En busca permanente del espectáculo, poco importara que estuviera reñido con la lógica deportiva, trazó etapas cortas y muy intensas, siguió descubriendo puertos insólitos, como el tremendo Angliru, siguió explorando el mapa de España. En 2004, oliendo quizá el caos en que se sumiría enseguida el ciclismo, Enrique Franco vendió Unipublic, con la Vuelta como su principal activo, a Antena 3.". Ya ven: un "visionario". Si, como las etapas en fin de semana con final a las tres de la tarde. El Angliru, el puerto en el que los espectadores hacen subir a los ciclistas, subido tres veces (sí, tres veces, en el arco de nueve años). Lo que ya es grotesco es la narración fantástica de como se desembarazó de la Vuelta: ese año fue el del escándalo del Phonak. Hemotransfusiones, que las llaman. Fue en la Vuelta. Tampoco comenta lo putas que lo pasaron los organizadores ante el abandono de Telefónica del patrocinio del Gran Premio. Baste hacer un elenco de los patrocinadores de la Vuelta: FROM, algo público de pescados; una inmobiliaria conocida en su casa y a la hora de comer; el continuo baile de colores en los maillots, al son del patrocinador.

El arte de escribir obituarios incide en que no haya una distorsión muy grande entre el natural homenaje al protagonista y los hechos realmente acontencidos en su vida. Bien, pues Arribas no lo ha logrado. Su relato fantástico no resiste el mínimo análisis con la realidad. Que vaya practicando, pues es un género íntimamente ligado con el ciclismo, un deporte que se muere poco a poco.
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A mí me encantaría hablar de la Het-Volk, pero lo visto por la tele fue un monólogo de Gilbert. El ciclista más en forma del pelotón se tragó los últimos 50 kms. de la primera carrera belga en solitario. A lo Boonen. Segundo Nuyens y tercero Hushovd. Estuvo bien, pero había poca emoción sobre las posibilidades del valón de llegar a meta en solitario. Ya había ganado esta misma carrera en 2005 y de la misma manera.
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En la K-B-K, el belga De Jongh repite triunfo. Su equipo también metió a siete compañeros en el corte decisivo de veinte. . Jugaron al gato y al ratón, pero el campeón del mundo se fue al sueloTercer puesto -batiendo a Boonen- para el jovencísimo australiano del CSC Mathew Goss, un corredor a seguir.
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El fin de semana pasado Rebellin batió a Nocentini en Haut-Var. Ayer en Lugano se intercambiaron los puestos.
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En la Clásica de Almería naufragio del Rabobank y de Freire. No se que le pasa al cántabro cuando baja a Andalucía. El año pasado le regaló un triunfo en la vuelta local a Van Heejswik. Ayer intentó repetir la jugada con Graeme Brown y, cuando vió que Haedo iba a ganar, intentó remontar en vano. Le está bien empleado a él y a su equipo. En todo caso, y en contra de lo apuntado por expertos freirólogos, la Milán-San Remo sigue siendo un objetivo para el tricampeón del mundo. Como no podía ser menos.

En ese sentido, destacar el quinto puesto de Rojas. Se ha recuperado bien de su caída de morros en Mallorca. Vamos, que parece que no se haya caído.