Mientras se esperaba el contraánalisis de DiLuca, el periodista semianalfabeto Paolo Viberti, de Tuttosport, publicaba esto. Decía que el laboratorio de Barcelona no había encontrado nada extraño en las muestras (citando rumores, voci da corridoio) e incluso acuñaba el término de "positivo subjetivo", al que veo amplio recorrido. Todo vale para exculpar o dar alas al ciclista querido, en una actitud que hemos visto muchas veces en España. Para ubicar la noticia en su contexto, Tuttosport pretende ser un diario de deportes y es un diario de humor y fichajes inventados de tal categoría que deja al Marca/As al nivel del BOE. Fíjense que hasta tiene sección fija dedicada a "cotilleos"...Bueno, esto último sobraba visto el nivel de información que maneja Paolo Viberti. A este pobre hombre le han debido contar una historia que circula por los ambientes ciclistas desde hace un par de meses, y el la ha interpretado a su manera. Historias de estas circulan desde la noche de los tiempos y a este modesto blog llegan por decenas: unas veces provocan risas, otras no tanto, la mayor parte son obviedades. La que hoy interesa, y sólo hoy porque nunca hay que dar pábulo a estas cosas, es que desde hace un tiempo circula por el pelotón ¡una EPO invisible! ¡Dios Mío, que notición! ¡Una sustancia indetectable con la que conseguir los mismos rendimientos que las tradicionales! ¡Paren las rotativas, esto puede hacer caer al Gobierno!.
El mismo día (5 de agosto) que Viberti publicaba su espasmo periodístico, Eugenio Capodacqua -el único periodista de ciclismo que hay en Italia que trata el dopaje como lo que es- daba espacio en La Repubblica a que Ivano Fanini lanzase sus periódicas acusaciones. Son esas casualidades que ya no sorprenden a nadie, pero que siguen repitiéndose en estos asuntos. Fanini, patrón del Amore e Vita, decía que Pellizotti y Nibali eran llevados por Ferrari, estos reaccionaron el mismo día querellándose -en Italia es delito frecuentar un médico sancionado- y Guarinello, el fiscal jefe de Turín, llamó a declarar al director de Valentino Fois (en la foto) durante dos horas. Sin embargo, lo relevante es que Fanini daba nombre a esa supuesta sustancia indetectable: Hematide.
¿Ahora entienden lo de Viberti? Le habrán dicho, como me han dicho a mí, que lo de DiLuca no era positivo por CERA, si no por algo parecido, y de ahí acuña lo de "positivo subjetivo". Bueno, pues ya ha salido el contraánalisis y es por CERA, o sea que se cae abajo -una vez más- ese castillo de naipes. Y eso de sustancia nueva...ejem: si hasta tiene entrada en wikipedia. Que las autoridades antidopaje no tengan ultimado el protocolo para su detección es una cosa, que no sepan que existe o que esté ya en la lista de sustancias prohibidas ya es otra cosa. Conviene recordar que cualquier inductor de la producción de glóbulos rojos es dopaje, y así está escrito en el código WADA, para que no haya problemas con las denominaciones comerciales que las farmaceúticas van poniendo a sus productos. Esta vez, como tambien en las anteriores, no cabe alegar lo de "la sustancia todavía no estaba prohibida".
La nueva sustancia análoga de la eritoproyetina no está comercializada. Está en las fases finales de los ensayos clínicos, pero parece que ya se ha filtrado al pelotón, igual que la CERA en 2005, a tres años vista de su lanzamiento comercial. Considerando que ya estaba en Fase II en noviembre de 2007 se pueden ustedes imaginar su posible difusión. El Hematide ha sido creado para combatir una rara enfermedad en la que el paciente desarrolla anticuerpos para combatir la eritoproyetina, lo que combinado con anemia hace que a los afectados no sirva de nada la EPO exógena y haya que gastar ingentes cantidades de sangre e inmunodepresores para que su propio cuerpo deje de combatir a este estimulante de la producción de glóbulos rojos.
Parece un gran invento. Así lo deben pensar la californiana Affymax y la japonesa Takeda, que unieron sus esfuerzos en las fases iniciales para sacar un producto conjunto. Ya en 2006 el mercado, siempre tan sabio, había dado un gran espaldarazo a Affymax por su línea de investigación, porque la gente que invierte sus dineros no es tonta y ¡quien hubiese invertido en Amgem a principios de los noventa, cuando era una pequeña compañía y que gracias a la EPO se ha convertido en una de las grandes farmaceúticas! Se dice que la anemia, o la que gente que no teniendo anemia consume eritopreyetina, mueve un mercado de 12.000 millones de dólares....La propia Amgem ha sacado de sus 20 años de licencia de EPO 22.000 millones de dólares y otros 7.000 millones de la Aranesp....
Yo, si tuviese dinero, invertiría en Affymax. Sin dudarlo. Hombre, viendo la web parece que sólo tienen como producto Hematide, y que ni siquiera está comercializado porque las autoridades sanitarias no están muy convencidas de los trombos vasculares que han salido durante los ensayos: los oficiales y los que están haciendo algunos voluntarios, siempre dispuestos a probar lo último para elevar su rendimiento. Pero que no esté comercializado no significa que no se esté vendiendo. A precios elevadísimos, claro. Por canales no muy convencionales, aunque muy trillados. Compren ahora, que después se pondrá más de moda y se perderá el coste de oportunidad.
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El Cofidis da un golpe de mano en el final en La Colombiere del Tour de l´Ain y gana la etapa y la general con el brillante estonio Taaramae. Además, el segundo y el tercero de la etapa también fueron del equipo de créditos telefónicos. Horner, que se las prometía muy felices, se queda segundo. Vinokourov se fue para casa, será que se quedó muy cansado tras ganar la crono.