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30 enero, 2013

De mayor quiero ser luxemburgués


Marca del diablo y grifón de Luxemburgo, todo en uno
Hoy, siete meses después de su positivo, la Agencia Antidopaje del Gran Ducado ha comunicado a F. Schleck la sanción por su positivo en el pasado Tour de Francia. Lo ha hecho tras -al menos- tres aplazamientos, y lo ha hecho de una manera que a todos resultará familiar.

Para los paisanos de F. Schleck, que dado el tamaño del país y que la mayor parte son extranjeros se podrían calificar de familiares, el ciclista es merecedor de una sanción de sólo un año, cuando el reglamento indica para la sustancia enmascarante con la que dio positivo un mínimo de dos años.

No se conoce que F. Schleck haya colaborado con las autoridades, al contrario: sigue proclamando que es inocente, que no entiende el veredicto y que la sustancia entró en su organismo de una manera que desconoce, pero que desde luego es involuntaria. Un solomillo, mismamente.

La solución luxemburguesa para su hijo pródigo es la misma que aplicó España para su Alberto Contador en la primera fase del caso solomillo, y digo España con conocimiento de causa: no fue la autoridad competente, fue España, puesto que para eso el entonces presidente del Gobierno envió un SMS público apoyando la inocencia del corredor, un SMS que seguro que no influyó en la decisión del comité de sabios que impuso a Contador una primera sanción de un año.

Al corredor de Pinto tampoco le gustó demasiado lo que a todas luces, tanto en España como en Luxemburgo, es un flagrante trato de favor en interés de unos corredores especialistas en recibirlos por parte de las autoridades federativas y disciplinarias de sus respectivos países. Como son unos malcriados, todavía dicen que no están de acuerdo.

La actitud intransigente de Frank Schleck, al que su federación ya salvó de una manera increíble en el caso de los pagos a Eufemiano Fuentes, sólo lleva a una vía: la apelación de la AMA ante el TAS y los consiguientes dos años de sanción, que el corredor cumpliría el 12 de julio de 2014, a la considerable edad de 34 años, y tirándose dos años en blanco, porque al revés de Contador no ha podido competir desde su positivo.

A veces creo, y ejemplos no faltan, que los ciclistas están hechos de una pasta especial, especialmente a la altura del cerebro: te ponen un capote para lo que es un positivo de manual -en el Tour, justo antes de las etapas de montaña, tras una temporada cargada- se quede en un positivo light que le permita volver para una Vuelta con once finales en alto -y donde el mayor de los Schleck fue 5º en 2010, un logro pocas veces recordado- y no le parece suficiente.

Un análisis de la sentencia indica el pucherazo a favor de F. Schleck: sólo indican la cantidad de Xipamida en el organismo (tenía un hematocrito del 40%, punto 73) ya muy avanzada la sentencia, y a título exculpatorio (punto 83, 100 pg/mL), lo que produce vergüenza propia y ajena, especialmente porque se repite en boca de otro doctor/experto más adelante (punto 137). Por otra parte, resulta curioso ver que su sueldo estaba en 1´8 millones de euros por temporada (punto 114). Paga Luxemburgo, ya les digo.

 F. Schleck se perderá el Tour 2013, igual que se perdió el 2010 por caída en las primeras etapas, y el 2012 por el positivo. En 2011 fue tercero, algo que parece que ya no va a volver a repetir. Es un pésimo corolario para un equipo como el RadioShack, fundado para mayor gloria de los hermanos Schleck y con capital luxemburgués, y que en 2011 consiguió a última hora ganar el Giro de Lombardía con un gregario sin victorias tras un año muy negativo, y que en 2012 pasó lo de Bruyneel, lo de Fulgsang y lo de los hermanos Schleck, en otro año pésimo para lo que se ideó como un superequipo.

Ahora afrontan un 2013 con perspectivas muy bajas y con sólo dos corredores de nivel: Cancellara, que ya ha avanzado que pasa del Tour, y A. Schleck, cuyo rendimiento es una incógnita tras un año en blanco, y que salvo en 2009, sólo rinde en una única carrera en toda la temporada. O vuelve este año a su nivel habitual, o no se que será de un equipo formado para mayor lucimiento de los dos icónicos hermanos luxemburgueses.

Tampoco es que me interese mucho. A mí lo que me interesa es ser luxemburgués: 50.000 euros al año de renta media, la familia real apoyando a los deportistas, un equipo creado única y exclusivamente para el lucimiento de sus dos deportistas más famosos, y un sistema federativo y disciplinario al servicio de los intereses privados de la pareja Schleck. Me tengo que conformar con ser español, pero salvo en el caso de los dineros, tampoco es tanta la diferencia.
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"El problema del ciclismo (...) son los arrepentidos". Lo escribe Arribas, sin citar la fuente, bajo un titular inequívoco. La virtud, mismamente.
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(Relacionado con lo anterior) Según Basso, que no es ningún arrepentido y que entiende perfectamente las leyes del pelotón, "he recuperado mi dignidad". Hombre, sin decir ningún nombre, sin especificar ningún tratamiento, cumpliendo prácticamente la sanción máxima, con la famosa foto comiendo sandía....bueno, la dignidad de Basso está al mismo nivel que la de un verdugo, un concejal valenciano, un cacique gallego o un periodista español. El problema del ciclismo es que gente como Basso siga compitiendo, un problema que se soluciona con sanciones de por vida, damnatio memoriae y retirada de todo su palmarés. No hay otra solución.
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Otro Rabobank se une a la cascada de confesiones, en este caso el alemán Niermann. Es un caso curioso: ha corrido toda su vida en el equipo holandés (hasta 2012, cuando se retiró), pero dice que sólo hubo dopaje organizado entre 2000 y 2003. Por su parte, Pedro Horrillo mejora aún más esta versión y dice que nunca hubo dopaje organizado en el equipo, donde estuvo cinco años y donde también se retiró. Flecha y Freire, especialmente el primero que sigue siendo ciclista en activo, no quieren dar declaraciones. Sí, Flecha, el que habla con Arribas en el 60% de los artículos del otrora prestigioso periodista.

Por cierto, sobre la credibilidad de Horrillo, recordemos dos momentos señeros: cuando se opuso al pasaporte biológico porque "la UCI quiere hacer un banco de datos a saber con que fines", o cuando no vio la mafia de Bettini en la famosa etapa Ponferrada-Zamora de la Vuelta de 2008. Si alguien entiende las leyes del pelotón es el ciclista de Ermua, que para algo dio positivo en una de sus mejores actuaciones como ciclista, en la Flecha de Brabante 2007. "Los que se aburren", en una frase de que se debería tragar, también tenemos bastante memoria.
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Dag van Eslande, citado por Landis en su declaración a la Usada como médico dopador en el staff del UsPostal, era también inspector antidopaje.
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Dani Moreno, El Hombre, vuelve mañana de Argentina. Se ha pasado en el cono sur un mes, y encima le viene ¿de rebote? la capitanía del Katusha para un montón de carreras, porque ya ha dicho que el se queda en el equipo haga lo que haga J. Rodríguez. Con esa preparación austral, me imagino un año de gloria para el corredor de Móstoles con peinado de Chiclana. De la Frontera. 
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El golf es un deporte que se ha musculizado en los últimos años, algo a la vista de cualquiera. Como los biceps de Nadal. Ya saben de las relaciones del caído en desgracia Tiger Woods -¡pobre! sigue deprimido después de sus líos de faldas-, con un médico pillado cruzando la frontera entre Canadá y EEUU con un arsenal de drogas, por no hablar de la habitual propaganda en torno a la mejora de materiales para justificar esos pelotazos a cientos de metros.

Bueno, pues ahora el jugador del circuito PGA Vijay Singh, que pasaba por ser un estajanovista de su trabajo a sus 50 años, confiesa a Sports Illustrated que ha tomado sustancias prohibidas, en concreto un spray que tenía que aplicarse a la moderada dosis de ¡cada dos horas!. Y así, durante dos meses. Pagó por todo el tratamiento 9.000 dólares. Además, duerme bajo la influencia de "rayos" de colores, y se ha colocado inhibidores de frecuencia en muñecas y tobillos para anular la perniciosa influencia de los teléfonos móviles. Vamos, como Cristiano Ronaldo y su protector bucal.

A nivel oficial, la PGA sólo ha reconocido un caso de dopaje en toda su historia: el de Doug Barron en 2009. Cuando volvió en 2011 -después de que el organismo que regula el golf rebajase su sanción- lo hizo anunciando una droga a base de testosterona. Como John Bobitt haciendo pelis porno. El dopaje en el golf no existe, igual que en el tenis, el fútbol o el baloncesto.
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¡Esa reaparición que siempre se retrasa! ¡Esa rodilla juguetona! Aquí ponen que Mogwli ha pasado cuatro controles antidopaje en las últimas dos semanas.  
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(Relacionado con lo anterior) Estos días se desarrolla el vodevil del juicio de la Operación Puerto. Cuando pase algo interesante lo pondré. De momento, todo sigue el guión establecido, con una juez miembro de la Francisco de Vitoria haciendo méritos para la promoción jurídica. 


13 junio, 2012

Explota (por fin) el equipo de Bruyneel

Como suele pasar en el ciclismo, el superequipo que se formó de sorpresa a finales de la temporada pasada está a punto de saltar por los aires. No, no es el BMC, es el RadioShack-Leopard de Johan Bruyneel.

La historia es corta en meses, pero densa en detalles, como siempre que está la figura del belga de por medio, elemento central de estos años de decadencia del ciclismo, que tan bien ha sabido aprovechar y explotar en su propio beneficio personal.

Tras salir de Astana en 2009 con su corte de corredores, el más importante de ellos -sí, más importante que Contador a la hora de obtener un patrocinador, que es lo que le interesa al belga- hizo de ancla para que RadioShack, una cadena de aparatuquis eléctricos norteamericana y con escasa implantación en Europa, empezase a patrocinar su equipo.

El texano hizo un 2010 lamentable, incluyendo una deshonrosa despedida del Tour, y el equipo salvó los muebles con el Dauphine de Brajkovic y el Pais Vasco de Horner, un corredor que tiene su aquel en esta larga historia. Sin embargo, no fue suficiente para el patrocinador, que dijo que 2011 sería el último año, habida cuenta de la pérdida de su mayor reclamo.

¿Y que pasó en 2011? Que muchos volaban en el equipo de Bruyneel, incluyendo algunos resucitados milagrosamente como Klöden (segundo en Niza y ganador en País Vasco), de tal manera que parecían una seria amenaza para el Tour. Sin embargo, en la carrera francesa y tras una concatenación de mala suerte -la caída de Brajkovic, Horner, Klöden y Leipheimer, que venía de ganar en Suiza- no hicieron nada.

Por su parte, los Schleck dejaron a Riis en 2011 para formar un equipo sin patrocinador, donde supuestamente aflojaba la güita un millonario paisano suyo, pero donde se sospecha que el dinero proviene realmente del mismísimo Gran Ducado de Luxemburgo. El equipo no consiguió ni una victoria relevante al margen del etapón de Andy Schleck en el Tour, hasta que al final de la temporada y con mucha sorpresa un corredor de 30 años que hasta entonces no tenía ninguna victoria como Oliver Zaugg ganó el Lombardía y pudo por fin enseñar el maillot sin patrocinador.

Por entonces ya se sabía que ambas estructuras se iban a fusionar, con RadioShack poniendo a título de inventario el nombre y el Gran Ducado poniendo la pasta, además de una miriada de pequeños patrocinadores que hacen del maillot un recuerdo de los equipos de Savio y su horror vacuii. No parecía un equipo de Bruyneel, acostumbrado a un único y poderoso patrocinador, incluso cuando era corredor multiherramienta en el Once, aquella famiglia.

La megafusión -poner a los Schleck y Cancellara bajo Bruyneel y su engrasada maquinaria de corredores experimentados- produjo reacciones muy significativas. La primera de ellas, la estampida de algunos corredores muy vinculados al belga -el principal de todos, Brajkovic-, que ya no encontraban su lugar en el equipo, y el recelo de otros -como Fulgsang- que con mucho fundamento veían cercenada su trayectoria.

Y la segunda de ellas, muy significativa, que el Tour idease un recorrido destinado a contrarrestar ese poderío: sin CRE, con tres cronos, tres finales en alto -uno de ellos de pandereta- y bueno, un Tour anti-Schleck y muy pro-Wiggins. Lo que parecía que iba a ser un superequipo que iba a ganar todo se encontró con un escollo muy difícil en la cita más importante de la temporada.

Después vinieron los otros problemas, claro. Cancellara, que se las prometía imperial en el Norte, se cayó en Flandes y adiós a la temporada que realmente cuenta para él; Fulgsang, que iba de jefe de filas al Giro, hizo lo propio y hubo que llamar a última hora a un desganado F. Schleck, que no ocultó jamás que iba obligado. Hizo tercero en una etapa con final en puerto de chichinabo, adujo que un corredor le había dado en una caída,y para casa a los dos días, antes de la montaña.

Para entonces él y su hermano, que siempre estaban en el top-five de las clásicas de las Ardenas, habían hecho un abril espantoso. Como Klöden y Horner, que tenían que haber brillado en las rondas por etapas de esa época. Ni rastro, pero tampoco de jóvenes prometedores y medio escaladores como Tiago Machado y Ben Hermans (este ha realizado un Giro absolutamente anónimo): apagón total en el equipo.

No es la primera vez que pasa en un equipo de Bruyneel. Ya en 2006, con la primera retirada del cowboy, el Discovery Channel hizo una temporada lamentable, especialmente en el Tour: sin mediar caídas ni accidentes, corredores que antes arrasaban como Hincapie o Popovych desaparecieron por completo. Según Carlos de Andrés "el no trabajar para un líder claro te quita motivación". Según el idiota de Gijón Juanma Castaño, por entonces experto en ciclismo, "el americano daba mucho al equipo". A saber qué, o lo que le podrían haber contado entre sidra y chorizos sus paisanos Rubiera y Noval, por entonces en el equipo. Después ya se pasó a Villa, que es lo que le gusta, pero con el mismo menú y chalanería.

Esto de los apagones totales en un equipo, donde de repente no anda nadie (pero nadie-nadie) es consustancial a este ciclismo que Bruyneel encarna tan bien. Parece que es el caso del Radio Shack 2012, donde están empezando a saltar las chispas de una forma que sólo puede resultar prometedora para todos aquellos que vemos el ciclismo desde la barrera, al menos por los escasísimos precedentes con los que contamos  de enfrentamiento público entre corredores y equipo.

No pasará nada, claro, porque Bruyneel es mucho Bruyneel y manda mucho. Tanto, que incluso ha tentado alguna vez la suerte intentando puentear a la UCI, cosa que le tienen -y con razón- jurada, pero para lanzar ese órdago hace falta tener mucho poder paralelo y saber organizarlo. Manolo Saiz, su mentor, lo intentó y acabó como acabó, pero no sabía idiomas, su inteligencia no se podía medir con aparatos y llevaba camisas de cuadros. Lo que viene siendo un pasiego, vamos.

Andy Schleck, que en los últimos tres Tours no se había bajado del segundo puesto, no correrá la edición 2012. Abandonó el Dauphiné por una caída en la crono, pero antes de esa vicisitud ya se había descolgado en puertos de tercera. A 20 días del inicio del Tour. En lo que va de temporada, sólo ha completado dos rondas por etapas, y las dos en febrero. Hoy ha anunciado que en esa caída en la crono se fisuró un par de vértebras -acabó esa crono de 53 km. y eso que se cayó en el km. 18, y después hizo la etapa del día siguiente- y ¡ale!, que no va al Tour.

Entretanto, habían surgido rumores de desavenencias con Bruyneel, que había llegado a amenazar a su hermano con no llevarlo al Tour. Desavenencias desmentidas por ambas partes, claro. Lo que no se ha desmentido, y es francamente interesante, es lo de Horner, un ciclista que podría ser el protagonista de una película de terror gótico, y no sólo por su calvicie vampírica.

Bruyneel anunció la preselección del Radio Shack para el Tour hace dos días, con catorce corredores donde no estaba el americano que ronda los 40 años de edad. Descubrió que era asmático con 38 -y se llevó una cámara de fotos para inmortalizar el momento- y bueno, todo en él es despropósito y cacharrería. Tras su victoria en el País Vasco 2010 y su 9º puesto en el Tour, en 2011 había planificado ¡el asalto a la carrera francesa! ¡Y menudos números que presentaba! Carrera en la que salía, carrera en la que volaba, como Landis en 2006, como Evans en 2011 o como Wiggins este año: 3º en la Volta, 2º en País Vasco, 1º en California, se presentó en la salida del Tour volando directamente desde EE.UU, porque siempre ha ido por libre.

Una caída -tiene tendencia a besar el suelo- le apartó de su sueño. Tanto, que no volvió a competir, porque después de la caída y ya en EE.UU descubrió que ¡tenía un coágulo en la sangre! ¡Un ciclista con un coágulo en la sangre! Claro, le prescribieron lo indicado para esos casos: medicamentos que mejoran la fluidez del torrente sanguíneo, tan espeso que formaba coágulos...

No volvió a competir hasta la Tirreno-Adriático, donde fue ¡segundo! en su reaparición. ¡Con 39 años! Otro ejemplo del ciclismo que cambia. En el País Vasco -su carrera preferida- se puso malito de tos y ahora pretendía aterrizar en el Tour directamente desde EE.UU, habiendo rechazado ir a Suiza...esta es la razón que ha aducido Bruyneel para no incluirlo, pero el lector sabe perfectamente que hay otra mucho más evidente.

Lo mejor de todo es que al principio Bruyneel dijo que lo dejaba fuera por un problema de ¡vértebras! ¿Les suena a algo relacionado con Andy Schleck? ¡Y mira que hay huesos en el cuerpo! ¡Malditas vértebras! Todo el pastel se ha descubierto porque Horner, que quiere ir con EE.UU a los JJ.OO de Londres, dijo que el no tenía ningún problema físico y que el seleccionador tuviese eso en cuenta...

De ahí vino el contracomunicado de Bruyneel...y hoy lo de Andy con las vértebras. Para completar el panorama, uno que no tiene pelos en la lengua como Klöden está secundando la versión de Bruyneel con sus tweets inequívocos. De Andy Schleck no dice nada, claro, a pesar de que parece que la enésima versión consistirá en que Bruyneel ha confundido las radiografías de Horner y el luxemburgués. ¿Apostamos a que la rueda de prensa de Andy a las cuatro no será con Bruyneel?

Los organizadores de la Vuelta ya se frotan las manos con su recorrido de diez finales en alto y el concurso de Contador y Andy Schleck, una especie de revancha de los Tours 2009 y 2010. Sin embargo, parece que el divorcio entre el pequeño de los Schleck y Bruyneel va para más. Para una temporada en blanco, que es lo que suele pasar cuando falta la mandanga para todo un equipo.
***
(Actualización de las 17:15) Andy Schleck ha llorado en la rueda de prensa. Bruyneel no estaba claro, aunque si que estuvo en la entrega del maillot amarillo del Tour 2010. Ahora dice que lo suyo no es por las vértebras -a pesar de que medios de su pequeño país lo habían dicho por la mañana, abundando en gráficos y precisando "dos vértebras"-, sino la cadera. Entre cuatro y seis semanas de baja. Dice que quiere ir a los JJ.OO -suyas son las únicas opciones de Luxemburgo de rascar algún metal, y aún así son remotas-, la Vuelta y el Mundial. A los dos primeros objetivos va a llegar justito si realmente es una lesión de pelvis, al último, que se disputa al lado de su casa, será el máximo favorito si vuelve a ser el mismo corredor. 

23 agosto, 2011

Cuatro líderes para cuatro etapas

¿Me compras un coche usado?
La Vuelta es un carrusel, igual que lo fue el año pasado. En las cuatro primeras etapas de carrera ha habido cuatro líderes diferentes, muy variados y donde ha influido el recorrido, el arrojo, las bonificaciones, la crono y la montaña. Todo en cuatro días. Así es la Vuelta.

La CRE inaugural en Benidorm logró lucir la inconmensurable ciudad alicantina -todo un modelo de urbanismo sostenible, y no hay ninguna ironía aquí-, y la victoria fue para el Leopard. Cancellara, en su twitter, no se lo creía: el liderato fue para Fuglsang, recuperando el testigo de Michaelsen en 1996, cuando la Vuelta salió de Lisboa. Las diferencias entre los favoritos estuvieron dentro de lo normal.

El segundo día se impuso al sprint, tras un fuerte repecho con la carrera ya lanzada, el desconocido sprinter neozelandés Sutton, otro más de la cuadra de Girona del Sky. Batió en meta a Reynes, ese simpático raza mallorquina que sobrevive en equipos internacionales de nivel (antes HTC, ahora Lotto) sin ninguna atención ni tampoco ningún resultado. El liderato fue para Bennati, que tradujo su sexto puesto en el sprint -el resultado que obtiene desde hace tres años en grandes citas- en este éxito, gracias a formar parte del Leopard.

Ayer se llegó a Totana por primera vez en la historia de la Vuelta, y todos esperaban a Luis León Sánchez, que es como esperar a Godot. Sin embargo, la fuga del día contaba con dos trotones como Chavanel y Lastras, que consiguieron llegar a meta ayudados por su valentía, el calor que amodorró al pelotón y un recorrido muy inteligente y muy bien planteado por la organización para la tercera etapa. El ciclismo tiene que premiar a los valientes, y eso es posible evitando recorridos por autopistas o finales en cuesta.

El corredor de San Martín de Valdeiglesias, todo un clásico del pelotón y de los más queridos, consiguió irse en solitario a 12 kms. de meta para lograr su tercera victoria de etapa en la Vuelta, la quinta en una grande. Tras haber realizado un Giro sencillamente increíble, el madrileño se coló en el equipo para la Vuelta merced a las sensibles bajas del Movistar, que en la temporada del estreno de su patrocinador logra éxito en las tres grandes.

Y hoy llegada a Sierra Nevada, y con etapa monopuerto. Antes se habían hecho 150 kms. con puertos y terreno quebrado. Cuarto día de carrera, cuarto: la escapada del día empezó a subir el puerto granadino con 3´30" de ventaja sobre el pelotón, después de que el Rabobank redujese las diferencias de casi siete minutos de una manera sorprendente y rapidísima. En el camino se quedó Cavendish, poco dado a estos esfuerzos, igual que el primer día se fue su compañero Goss.

A 17´5 kms. de meta, los fugados ya sólo tenían 2´10", mientras en el grupo Antón iba a cola y el Katusha mandaba tirar a Karpets, que ha pasado de ser jefe de filas en el Tour a gregario en la Vuelta, condición que probablemente ya no pierda hasta el final de su vida deportiva. Fue un espejismo: al poco el peso de la persecución lo empezó a llevar el ¡Vacansoleil!.

No, no, afortunadamente no está Mosquera -ese gran fichaje- en la Vuelta, toda una novedad desde que en 2007 se abonase a acabar entre los cinco primeros, pero el equipo holandés tiraba para unas posibles opciones de Poels o Carrara. El ritmo no era alto, en absoluto: a Santo Anzá, el amiguisímo de Riccò, le daba tiempo de saludar a la cámara, algo inédito en un final en alto y por parte del que va tirando.

A 10 kms. de meta la ventaja sólo había descencido hasta 1´30", el mejor reflejo de que el ritmo no era el mismo que el de la aproximación al puerto. Sin embargo, los cuatro fugados no podían soñar con ganar la etapa, más cuanto eran gente como Rohregger, Vorganov Bonnafond o el debutante Busche (muy, muy bien). Con Lastras descolgado, el Duo Cómico de RTVE, hoy brillantemente secundado por el bufón de Flecha, empezó a pensar en el liderato.

Rápido repaso al pelotón y se dan cuenta que aguanta Chavanel. Eso sí, hasta entonces el flujo de chistes, chismorreos y tonterías no cejó nunca. Igual que jamás identificaron a los corredores del Rabobank que tiraban en el pelotón, o cualquier información mínimamente útil al espectador y relacionada con el desarrollo de la carrera.

El Liquigas empezó a asumir las riendas de la carrera a nueve kms. de meta, de la mano de Eros Capecchi. Antón se descolgó inmediatamente, y encima con viento lateral. Inexplicablemente, con todo ya hecho, el propio Nibali se acercó a su compañero para que dejase de tirar, e inmediatamente después atacó a unos increíbles 8´5 kms. para meta. No se fue muy lejos, pero refleja toda una actitud.

En la confusión subsiguiente saltó C.A Sorensen y Kiselovski, que hasta el año pasado corría con los verdes y ahora lo hace con los kazajos. El danés iba mucho mejor y no tardó en llegar a los escapados y convertirse en cabeza de carrera, toda una novedad tras su Tour calamitoso, porque una cosa es que Navarro, Noval o Hernández no rasquen bola, pero lo del danés respecto a Contador fue de antología.

A cuatro de meta saltó Dani Moreno, un ciclista que es todo un programa de medianoche (con dos rombos y todo), supuestamente en labores de apoyo a un ulterior ataque de J. Rodríguez. Sin embargo, como el corredor se considera campeón, no se sabe muy bien si va a por su propio lucimiento personal con 30 años o para otra cosa. Alcanzó a Sorensen y ahi se quedó.

Moreno, el amigo de Jesús Losa, esperó al último momento para arrancar y se llevó la etapa que llevaba buscando desde que en 2007 fuese segundo en Abantos tras S. Sánchez, defendiendo los colores del Relax de S. Pérez, Mancebo, Vicioso, Sevilla y Lissavetzky. Nuevo líder Chavanel e Igor Antón que se ha dejado en meta más de un minuto. Y lo que queda de Vuelta.
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Mira por donde, el Mundial de Ciclismo de Ponferrada va a traer una buena noticia, aunque este cantamañas -nunca mejor dicho- seguro que al final se desdice, porque aspira a morir delante del micro, o cumplir su programa 100.000 al frente de Protagonistas. La entrevista es digna de Radio Califata: en sus preguntas y en sus respuestas. Por cierto, el Mundial de Florencia 2013 tiene serias dificultades económicas, dificultades que la poderosa sede de Ponferrada ni siquiera padece. Vencimos -porque no se presentó nadie- y venceremos (veremos).

21 julio, 2011

Así se honran los cien años del Galibier

Andy Gaul, en un momento de la etapa de hoy
Aquí lo tienen: el ciclismo como era y como debería ser. Ataques de lejos, hundimientos, defensas heroicas del liderato, juego de equipo, tres colosos alpinos y una etapa para la leyenda. Por días así merece la pena, pero para que haya días así tiene que haber tantos días tediosos en los que parece que no pasa nada.

190 kms. de etapa y unos 5.500 metros de desnivel acumulado. De salida, y antes de afrontar el coloso del Agnello (carnero, en italiano) se forma la escapada del día con ningún escalador destacado -el único N. Roche, que no está teniendo su Tour- y dos gregarios del Leopard de los vilipendiados hermanos Schleck: Poosthuma y Monfort.

Villipendidos porque "nunca atacan" (Frank metió 30" el día de Luz Ardiden), vilipendiados porque "no bajan" -¿para qué meterse en fuegos de artificio en un puerto de segunda?-, vilipendiados por no ser españoles, igual que la garrapata Evans, que mira por donde hoy ha hecho su mejor etapa de alta montaña.

Y es que en los dos días anteriores Alberto Contador y su gregario S. Sánchez habían hecho ataquitos en puertos de segunda, seguido de números circenses en los descensos, que les reportaron magros resultados en cuestión de segundos, pero mucha propaganda. En puertos de segunda. Hoy se subían colosos alpinos, y han dictado sentencia.

Iglinski, el único corredor kazajo de nivel que queda, coronó Agnello e Izoard. Cuando se subía este segundo coloso, uno de mis puertos favoritos por como cambia abruptamente la pendiente y el paisaje, y cuando quedaban 60 kms. para meta y 10 kms. para coronar, ha atacado Andy Schleck. Previamente su equipo había intentando acelerar el ritmo con O´Grady y Voigt, pero sin tanto éxito como en los Pirineos.

Inexplicablemente, nadie salio a su rueda. El manual del ciclismo dice que, a un ataque de líder tiene que responder el líder, salvo que este tenga gregarios que anden tanto como los primeros espadas. Como eso ya no pasa desde que Armstrong se retiró, y como Pierre Rolland no estaba por la labor, Andy hizo camino de una manera prodigiosa. Aunque Poosthuma le ayudó en un par de kilómetros de ascensión, fue el luxemburgués el que movió los pedales contra el fortísimo viento de cara para coronar con 2´10" sobre los favoritos.

Era el mítico escenario de Casse Desserte en el Izoard, ahí "donde los campeones transitan en solitario". Andy lo hizo, cumpliendo el rito del ciclismo, ese que hoy ha sabido encarnar en una jornada inolvidable. En la bajada le esperaba el reducido grupo de fugados, donde su gregario Monfort trazó perfectamente las curvas y llevó en exclusivo el peso de la fuga durante todo el falso llano que precede a la subida al Lautaret.

En Briançon, al final del descenso, la ventaja era de 3´. Por detrás tiraban los cinco corredores del Euskaltel y algún BMC, pero a pesar de su ventaja numérica la ventaja aumentó hasta unos pantagruélicos 3´50" a 18 kms. de meta, cuando las rampas del Lautaret se hacían más pronunciadas. Y todo gracias a Monfort, que hoy ha rendido como nunca.

¿En qué estaban pensando el resto de favoritos? ¿Y sus directores deportivos? ¿En un improbable hundimiento de Andy Schleck, que ya hizo en solitario los 25 últimos kms. de la Lieja 2009? A saber. A 12 kms de meta la ventaja del luxemburgués, que tampoco iba tan rápido porque todavía tenía a rueda a Roche y a Iglinski, era exactamente la misma: 3´50".

En el grupo, que era numerosísimo y con corredores tan pintorescos como Geraint Thomas o Hesjedal, se cortó el ritmo. Nadie quería tirar y Voeckler hacía aspavientos para que nadie lo hiciese, a pesar de ser líder y llevar al inexplicable Rolland. Evans intentó hacer el juego, pero le pudo su naturaleza de perseguidor y, tras un km. de duda donde la ventaja subió a 4´20", se puso a tirar. Quedaban 11 kms. para meta.

Poco antes de coronar el Lautaret y coger el desvío al Galibier, con ocho kms. para meta, Andy Schleck ya circulaba en solitario. Y así también iba Evans, al que nadie dio ningún relevo y se las arregló para ir reduciendo la diferencia poco a poco, mientras las auténticas garrapatas iban cayendo. Una de las primeras fue S. Sánchez, el corredor que sólo tiene una Vuelta a Burgos y que quería alcanzar el podio de París. Un gran trabajo del Euskaltel para su auténtico líder, Contador.

El madrileño cedió de los últimos, cuando ya sólo quedaban seis corredores y tras ir a la cola toda la ascensión y haciendo mohines, muecas y extraños gestos. Se quedó de propio agotamiento y sin que mediase ningún ataque: se quedó del ritmo de Evans. Se quedó, pero ya se había quedado cuando quedaban 60 kms. para meta, en un ataque que jamás ha hecho: el es mucho más de los últimos ocho kms. Esta vez se quedó a tres de meta, dando una imagen de derrota que ninguno de los grandes campeones con los que se le compara dio jamás antes de su despedida final.

En las rampas más duras del Galibier Andy conservaba un km. de ventaja y 3´05". A pesar de ir francamente agotado, consiguió entrar en meta con un tiempo para nada extraordinario (peor que el horario previsto, 6h 08´, 32, 7 km/h de media) y 2´07" de ventaja sobre su hermano Frank, que atacó en las rampas finales. Esta vez Contador no les ha regalado la etapa, como en 2009 y 2010. Ha sido una victoria aplastante.

El resto de corredores se dejó una ristra de segundos entre sí, con Contador 15º a 3´50"  y S. Sánchez 18º a 4´42", que más que una ristra es un rosario. ¿Habrá tenido algo que ver sus números circenses de los dos días anteriores? No lo sé, pero dicen que en el Tour cualquier esfuerzo se paga. Y miren: ahí tienen el ejemplo de Andy Schleck. Ataque a 60 kms. de meta, etapa y derrota histórica a su rival generacional. El ciclismo tal cual debería ser.

Faltó el liderato, que Voeckler ha retenido por 15". Frank está ahora a 1´08", Evans a 1´12". Cunego, sorprendente quinto, se va ya a 3´46", el mismo tiempo que Basso, sexto. Mañana se vivirá una interesante mini-etapa de 109 kms. con Galibier por su cara más dura -pero sin coronar, porque se pasa el túnel que está a cota 2.500 metros- y final en Alpe D´Huez, que quizás vea algún hundimiento, pero en la que si Evans consigue aguantar se llevará el Tour. Se lo ha ganado por la persecución de hoy.

En cuanto a Andy, gane o no la general, ha hecho un ataque para merecerlo. Si viene bien, y si no, también, aunque no duden que aquí se celebraría. De momento, ya tiene la victoria de etapa en la meta más alta jamás cruzada por el Tour, con un ataque de leyenda y el inevitable recuerdo a Charly Gaul, el corredor con el que emparenta, y ya no solo por su nacionalidad.
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Arribas llama "estúpido" al ataque de Evans llegando a Gap, que le reportó 3". En la misma crónica llama al mismo ciclista "aburrido". ¿A ustedes les parece normal? A mí no, me parece anormal. De remate. El mismo día acusa a la UCI de haber matado a Kennedy y de difundir la viruela, como poco.
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Juanma Trueba, que por lo general escribe bien pero que ya ha demostrado el suficiente lacayismo que se exige a los periodistas del ciclismo en determinados Rubicones, dice que el ataque de Contador en el Col de Manse "será tan recordado, o más incluso, que algunos de sus triunfos". Tanta épica, tantos retruécanos estilísticos, tantas bonitas metáforas, para escribir esa tontería. Esa gilipollez, Juanma, esa auténtica gilipollez. Y lo sabes perfectamente.
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Nadie sufre como Jens Voigt, artículo en el Wall Street Journal. Yo sí conozco a varios que sufren más que Jens Voigt: se llaman aficionados que no se explican como con 40 años y ese tamaño se pueda masacrar al pelotón subiendo el Tourmalet. En el ciclismo, nadie sufre tanto como nosotros.

16 julio, 2011

No es el Tour: es la Vuelta a España

Así han entrado los favoritos hoy; mañana final en Burgos
Como con la etapa del Tourmalet dije que había sido bastante buena, que se habían visto ataques y mucho desgaste, y la opinión mayoritaria era que realmente había sido una birria, ¿qué opinará el aficionado con la etapa de hoy con final en Plateau de Beille? Yo creo que ha sido lo más parecido a una etapa de la Vuelta a España que se ha visto jamás en los Pirineos del Tour.

Como si el mapa se hubiese invertido, fue como vivir la enésima llegada a Cerler. El mismo tipo de vencedor, el mismo tipo de ataques, el mismo tipo de resultado final. Ha sido una etapa que, en vez de sumar aficionados, los resta. Una jornada lamentable donde no sólo es que no pasase nada, es que encima se han visto espectáculos grotescos.

El día comenzó con una numerosa fuga -acabó sumando 24 corredores- que se formó antes de la subida al primer puerto de la jornada. En la misma iban muy buenos corredores, pero ninguno claramente escalador. A la misma se intentó sumar, y lo consiguió tras quemar en el intento a gente como Ventoso, otro pequeño grupo de rezagados con Rui Costa, Pineau y Rubén Pérez como corredores más destacados.

Con el Leopard muy bien representado con Gendermann y Voigt, parecía que el movimiento táctico iba a surtir bastantes efectos: llevando a estos dos buenos corredores por delante, el equipo de Luxemburgo se ahorraba tener que trabajar por detrás, donde la marcheta del Europcar hizo que la diferencia rozase los 8´.

Sin embargo, el paso por cuatro puertos de montaña y el cansancio acumulado hizo que, al inicio de la subida al Plateau de Beille, sólo Sandy Casar estuviese por delante, con menos de un minuto de ventaja. En el grupo de favoritos estaban todos los del día de Luz Ardiden, y eso incluía a Voeckler y su fiel gregario Pierre Rolland, que ha vuelto a aguantar con los mejores cuando los mejores ya no tenían ningún gregario.

El favorito que ha llevado más peso de la carrera ha sido Basso, primero con su habitual ritmo y después con algún aceleron. F. Schleck lo ha intentando tímidamente, pero lejos de la fuerza de Luz Ardiden. Los dos únicos corredores que han atacado y han abierto hueco han sido los mismos protagonistas de la jornada del jueves, por increíble que parezca: Jelle Vanendert y S. Sánchez.

A siete kms. de meta ha saltado el belga, con una facilidad pasmosa para alguien que era un perfecto desconocido hasta hace dos días. S. Sánchez ha vuelto a las andadas, a lo que es su trayectoria como corredores profesional, y ha salido tarde y mal, cuando el belga ya había abierto un hueco de 40". Mientras tanto, en el grupo no se movía nadie y, cuando alguien lo hacía, Voeckler se ponía en cabeza para aminorar la marcha.

Sí, como en la Vuelta a España. Un corredor anónimo ganando en una cima donde antes sólo se habían impuesto Pantani, Armstrong y Contador, un corredor típico de la ronda española logrando ser segundo y los favoritos, a punto de entrar en meta de montaña con un sprint masivo, mientras el líder corre en el Puertas Wigarma y jamás se ha visto en una así en su largo historial de batallador por metas volantes.

Andy Schleck, que va fundido, ha atacado en los últimos 500 metros para arañar dos segundos a sus rivales. También es una diferencia propia de la Vuelta a España. El único que ha cedido es Cunego, 39" con los favoritos. Haciendo un ejercicio de ciclismo-ficción, estos Pirineos hubiesen sido ideales para gente como Wiggins, Brajkovic o Klöden, especialistas en aguantar el ritmo. No les digo ya Van den Broeck, dado que su equipo vuela (tres etapas con tres corredores diferentes sólo está al alcance de algunas de las grandes escuadras hemáticas que todo el mundo tiene en mente).

Pero bueno, eso es ciclismo-ficción y nunca sabremos lo que hubiese pasado. Lo que ha pasado realmente es esto: una etapa que borra a cualquier potencial seguidor de este deporte. La general sigue encabezada por Voeckler con 1´49" sobre F. Schleck, 2´06" con Evans, 2´15" con A. Schleck, 3´16" con Basso, 3´44" con S. Sánchez (el único de los favoritos que ha sacado tiempo en las dos etapas de los Pirineos) y 4´ sobre Contador, que no ha recuperado nada en el primer ciclo de montaña y ha seguido perdiendo tiempo.

Ahora mismo, queda una situación curiosa de carrera. O Contador confía mucho en hacer un numerito antológico en los finales en Galibier o Alpe d´Huez (recuerden que es sólo una etapa de 109 kms.), y que pasa por meter 3´ a sus rivales para llegar al menos con un minuto a la crono de Grenoble, o este Tour va camino de convertirse en una carrera por eliminación: primero esquivando las caídas, después no atacando y, por último, coronándose en París. Es triste decirlo, pero el corredor que más méritos está haciendo es, además de S. Sánchez, Thomas Voeckler. Y en absoluto está eliminado.
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Jean-Philliphe Robert es el médico detrás del sorprendente salto de calidad de Pierre Rolland: dice que le ha hecho trabajar la musculatura...
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Rueda de prensa de puro coraje, ahora que ha sido exonerada de los presuntos delitos de los que había sido acusada. Como el dopaje no es delito en España, en su vertiente de consumidor/a compulsivo/a, sale muy farruca. Yo di carpetazo al asunto cuando salió lo de Urco, por motivos que el tiempo ha ido confirmando. Como tituló la Gazzetta el otro día, "el dopaje es casi legal en España". ¡A por Londres 2012! ¡Y Madrid 2020! ¡Viva la Monarquía Constitucional Española, la MCA heredera de la RDA!
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Dios mío, qué pueblerinos. "Suelo ser muy pesado con esto de mi tierra"...lo sois todos, todos sin excepción reseñable.

14 julio, 2011

Laiseka, Mayo, (Astarloza) y Samuel Sánchez

Hoy también ha llorado, una marca de la casa
Etapa reina de los Pirineos -que no del Tour- y gran desgaste de todos los corredores, puesto que los mejores no han bajado de las seis horas. Aunque pueda parecer lo contrario, ha sido una gran etapa de ciclismo, con gente valiente, buena estrategia, un justo vencedor y muchas señales entre los favoritos. Y es sólo la primera etapa de montaña.

La fuga del día se formó de salida, compuesta por seis corredores entre los que estaban el gran Geraint Thomas, Jeremy Roy -escapado todo el Tour-, Rubén Peréz o J.I Gutiérrez. El primer puerto de la jornada, un primera paralelo al Aspin y que nunca se había subido en el Tour de Francia -aunque sí en la Ruta del Sur- tenía un descenso complicadísimo, donde sólo la última parte estaba con asfalto reciente.

Ahí se cayó el galés Thomas, y quedó tan atemorizado que su coche tuvo que guiar el descenso pastoreando al joven corredor en su primer gran día en la alta montaña, y aún así se volvió a caer. En el mismo punto del descenso el líder Voeckler se salió, y tras el se cayeron bastantes corredores, con el resultado de que el grupo ralentizó su tímido ritmo de caza, por lo que la diferencia de los fugados se fue de nuevo a más de 7´.

En la larguísima subida al Tourmalet coronaron Roy y Thomas, mientras que un Kreuziger que había saltado del grupo con Chavanel veía como las fuerzas le abandonaban; en el grupo, por su parte, el Europcar del líder intentó llevar el ritmo hasta que fue relevado por el Leopard, primero con Cancellara, después con O´Grady y durante gran parte de la ascensión con el incombustible y rozando los cuarenta Voigt, el autor del estropicio de la subida al Tourmalet en 2008, cuando dejó el grupo en cuadro.

En esta ocasión no fue así: dejó en cuadro a su equipo, pues ni Monfort ni Gendermann dieron ningún relevo relevante, pero es que tampoco pareció que el alemán los necesitase. A ese ritmo se fueron quedando muchos corredores: Gesink, el segundo de la general y compañero de equipo SMS Sánchez o Vandevelde, si es que alguien todavía confíaba en el americano.

Sin embargo, antes de la cumbre vimos uno de los movimientos más extraños de la historia reciente del ciclismo: Jesús Hernández, cuyo mayor mérito en el pelotón es ser amiguito del alma de Contador, atacó. A veces pienso que el ciclismo, igual que la marcha atlética, tendría que tener árbitros a pie de carretera e ir sacando advertencias a según que corredores. ¿Dónde iba? ¿Qué pretendía? De ese arreón y de otros como el de Ten Dam -prácticamente lo único que le queda al Rabobank- se formó un pequeño grupo en la bajada, que fue vertiginosa.

Sin valle antes de Luz Ardiden, Thomas y Roy iniciaron la subida con 3´ de ventaja sobre un pequeño grupo de fugados donde estaban Gilbert, su gregario Vanendert y un sorprendente Samuel Sánchez que, por una vez en su ya larga vida profesional, decidió atacar antes del último km. Se aprovechó muy bien del trabajo de un entregadísimo Rubén Pérez, y se marcó la subida a Luz Ardiden con la única compañía de Vanendert.

¿Y quien es este? Corredor del más absoluto montón, ha progresado en esta temporada de maravillas en el Lotto. Con decirles que fue de los que más tiró en la última AGR para neutralizar a A. Schleck, y en la FV pudo ser sexto en la meta de Huy...De sus habilidades escaladoras en una gran ronda por etapas no se sabía nada hasta hoy, pero esta claro que Van den Broeck iba a por el Tour: una vez más, basta con ver a los gregarios para saber como va el líder.

Se lo digo porque en el grupo el último corredor del Leopard, de nuevo Voigt, se apartó a 10 kms. de la cumbre. Ahí tuvo que pasar de nuevo el Europcar, representado por un increíble Pierre Rolland, el mismo del que se reía en anteriores Tours Carlos de Andrés (lo hace de prácticamente todos los corredores que no son españoles) con un chiste sobre el torneo de tenis con el que comparte nombre. Aguantó con los mejores en una etapa reina, cuando nunca antes lo había hecho; aguantó con los mejores tras haber trabajado todo el día; no es el que maillot amarillo de alas, es que da bula a todo el equipo, por lo que parece.

Cuando su ritmo decreció, Basso mandó pasar al fiel Szymd, el funicular polaco. Con su ritmo costante fue madurando al grupo, que se quedó reducido a doce unidades con todos los favoritos más el sorprendente joven francés Jeannesson (FdJ, estuvo en el Caisse), un Cunego que no vivía una así desde el año 2004 y los habituales Evans, los Schleck, Alberto Contador o Danielson. A cuatro kms. exactos de meta salió tímidamente A. Schleck.

Muy tímidamente. Poco después, Frank. Tras un momento de parón -en ese momento los fugados Vanendert y S. Sánchez llegaron a contar con unos opíparos 1´14" de ventaja- F. Schleck lanzó un ataque de verdad al que no respondió nadie: estamos hablando de un claro candidato al podio de París, visto que este año no se ha caído, cosa rarísima con la cantidad de caídas que ha habido.

Uno de los tres mejores escaladores del mundo, y no sale nadie a por el. Estaba claro que iban todos muy fundidos, y se veía en las caras. Todos menos Frank, que ha hecho una subida prodigiosa en la que a punto ha estado de disputar la etapa a la pareja hispanobelga. Sin embargo, le han faltado unos metros, los mismos que esta vez le han sobrado a S. Sánchez, que después de haber perdido tantas carreras en el último km. ha conseguido resolver favorablemente la fuga.

Vale, fue contra Vanendert, pero ya que por una vez ha atacado de lejos, está bien que se haya llevado el premio gordo: nada menos que la etapa reina de los Pirineos, con lo que eso significa en su equipo, y en el mismo sitio donde ganó Laiseka en 2001 la primera de las dos etapas que hasta ahora adornaban el exiguo bagaje del equipo naranja en la carrera francesa.

La segunda fue en 2003 en Alpe D´Huez con Iban Mayo, el mismo día en que un joven S. Sánchez entraba fuera de control, probablemente porque le sentó al revés lo mismo que le había sentado estupendamente al vizcaíno. No volvió a la carrera hasta 2008 para hacer, precisamente, segundo en la etapa de Alpe D´Huez que ganó Carlos Sastre. Para que vean lo entrelazado que está todo. Y mejor no les cuento lo de Astaloza en 2009, que si no vamos a dejar el entrelazamiento por los vasos comunicantes de la preparación específica.

El mayor de los Schleck llegó a 10", Basso a 30" junto a Evans y A. Schleck, Cunego a 35" y Contador a 43" tras flaquear en la última rampa. Una pena la estrategia del Leopard: seguramente Andy no atacó más porque su hermano iba por delante, pero estoy seguro que Contador -al inicio de Luz Ardiden le dijo a C.A Sorensen que no se pusiese a tirar con los Europcar- hubiese cedido como fruta madura mucho antes. Sin embargo, son 13" cedidos adicionales con su rival en los dos últimos años, 33" con F. Schleck.

El líder Voeckler sólo ha perdido 7" más que Contador, por lo que, de seguir a este ritmo, acabará entre los diez primeros del Tour, algo bastante predecible teniendo en cuenta su temporada y su tesón. Ahora mismo cuenta con 1´49" sobre F. Schleck, 2´06" con Evans, 2´17" con A. Schleck, 3´16" con Basso, 4´ exactos con Contador y 4´13" con S. Sánchez. Y habiendo cedido diferencias no superiores a los 30" con el primero de los favoritos en la etapa reina de los Pirineos.

¿Lecciones de la primera etapa de montaña? El mejor escalador es F. Schleck, que tiene una oportunidad inmejorable de alcanzar el podio que acarició en 2008; S. Sánchez tiene todavía muy lejos el podio, y no podrá volver a jugar la carta de la sorpresa; Evans resiste y es el mejor contrarrelojista, con mucha diferencia, de los favoritos, pero ya ha perdido dos Tours en la última crono; A. Schleck no parece ir tan fino como en otros años; y Contador no está muerto, qué va, pero este año no se va a poder chutar un solomillo para recuperar antes de la etapa reina de los Alpes y la crono de Grenoble. Quizás este sea el auténtico Contador.

10 mayo, 2011

Weylandt se merecía algo mejor


Periodistas de ciclismo españoles con el libro de ruta
 Para cuando ustedes lean esto, es muy probable que el pelotón ciclista del Giro 2011 haya cruzado la línea de meta encabezado por los corredores del Leopard, el equipo del único corredor que ya no está con sus compañeros: Wouter Weylandt. El belga falleció ayer porque en el ciclismo, a diferencia de otros deportes con los se compara en crudeza (marathon, por ejemplo), es probable que tengas una caida mortal de necesidad y pases al otro mundo, si es que existe.

Como es imposible idear un recorrido 100% seguro, y como pasa en la mayor parte de las cosas del mundo humano, toda acción se encamina a reducir esos riesgos inherentes al subirte a un aparato que se apoya sobre el mundo sobre 20 mm., que pesa 8 kgs y que alcanza velocidades de 90 kms/h. Como además estamos muy mal diseñados, y tenemos partes vitales del cuerpo expuestas de tal manera que es mejor reducir el riesgo, todo pasa por la prevención. Aprovecho la ocasión para recordar que sólo la trágica muerte de Kivilev en 2005 hizo que los ciclistas empezasen -obligados, eso sí- a competir con el casco reglamentario.

Prevención, claro. Desde este modestísimo blog siempre he defendido que en el Giro hay recorridos que no son propios del ciclismo: no me refiero a los porcentajes de carretera de cabras, aunque también, sino al continuo sube y baja con el que Angelo Zomegnan intenta satisfacer a todos, pero especialmente a sí mismo. Ahora, cuando surgen como setas venenosas los adalides de que otro ciclismo ya existe y es posible sin invenciones circenses, esta bien recordar que bajo el barro no hay ciclismo, que los recorridos no están pensados para el ciclista y que, por ejemplo, en esta edición del Giro harán un movimiento de yo-yo en la península itálica, con tanto de desplazamientos y traslados.

Además, en este Giro la UCI ha autorizado excepcionalmente el concurso de 23 equipos, un total de 207 ciclistas, algo que no se veía en una carrera por etapas desde hacía muchos años. Se redujo el número máximo a 22 equipos y 198 corredores porque, a mayor número de corredores, mayor riesgo de caídas múltiples. Además, estamos hablando de Italia, un país donde las carreteras anchas y espaciosas no existen, y menos cuando se transita por la Liguria, como ayer. Cuando se anunció que la UCI autorizaba el equipo número 23 se vendió como un "gran éxito", gracias a la celebración de los "150 años de la unidad italiana".

Será casualidad que una parte importante de los corredores fallecidos mientras disputaban carreras lo hayan sido en los primeros días de las pruebas, pero es muy probable que no lo sea. Había que minimizar los riesgos inherentes a la práctica del ciclismo, que he intentado presentar sucintamente un poco más arriba, y no se ha hecho. Alguien debería decir algo, pero no lo harán: como mucho, en el descenso del Monte Crostis, y después a seguir corriendo, porque al igual que en el tema del dopaje, los ciclistas demuestran ser meros esclavos y gladiadores al servicio de los demás, y muy poco al de su propia salud o condición personal.

Las reacciones a la triste muerte de Weylandt han sido las esperadas en este caso: críticas con la boca pequeñísima a la organización, y poco más. Sin embargo, ese nido de villanos que es El Mundo ha vuelto a destacar por su inmundicia y perversidad. Como sabrán, el periódico de Pedro Jeta tiene una sección fija de obituarios que se publica diariamente haya muertos excelentes o no, porque algún día este idiota de La Rioja se dio cuenta que en sus admirados periódicos estadounidenses tenían esta sección, y el siempre ha querido ver en su panfleto algo parecido. Ya que no puede ser, por lo menos vamos a imitar la apariencia, aunque el olor es difícil de camuflar.

La sección es lamentable. A falta de muertos conocidos a nuestro alcance, se dedican a fusilar obituarios que publican en otros sitios, sin ninguna relación con España: han llegado a publicar obituarios de líderes comunistas turcos, por ejemplo, o de actrices de serie Z británicas -cuyas obras jamás fueron estrenadas en España-, y todo a cargo de becarios que cometen los errores más comunes al copiar directamente del inglés.

Hoy han publicado el obituario de Weylandt a cargo de Pablo de la Calle, cuyo apellido es un programa. Les reproduzco su final, todo un puntapié al sentido común y la redacción. Tras relatar la victoria conseguida en la Vuelta 2008, el último párrafo es este: "Su palmarés lo enriqueció con victorias en el Tour de Benelux, conseguida en 2007. Ese año también se impuso en una jornada de la Vuelta a Bélgica. Su gran éxito internacional se produjo en el Giro de Italia de 2010, cuando conquistó la tercera etapa. Tres, trágico dígito. Su final llegó en la tercera jornada del desgraciado Giro de 2011". Como ven, parece que le hubiesen pedido un párrafo más, y tuvo que volver a saltar atrás en el palmarés y recurrir a la cabalística. Si que es desgraciado todo, sí.

Sin embargo, no acaba aquí. Firma la información de la etapa, ilustrada con una captura de imagen de la emisión de la RAI, donde se ve al ciclista tumbado, el doctor cortando con las tijeras el casco y el grumoso charco de sangre formándose. Es El Mundo, señores. El titular está a la altura: Víctima de un recorrido brutal. Para el titular y de la Calle no hay duda: el recorrido ha matado al belga. Sin embargo, de ahí no se infiere una responsabilidad de los organizadores, no en vano son los mismos que pagan su sueldo y poseen el periódico.

En el gráfico del recorrido de la etapa se han alterado las proporciones para hacerlo más bestial, alterando la escala: de ser cierto, el paso del Bocco de 957 metros estaría representado como un alto de 5.000 metros, seguido de un descenso vertical. Todo valga para la propaganda y la desinformación. En la información escrita, llena de las habituales faltas de ortografía y de escritura propias del periódico, muchas declaraciones de ciclistas y nada de trabajo periodístico. En la página siguiente, una foto de la mujer de Weylandt llegando al aeropuerto, con gesto de preocupación. Este es el pie de foto: "La viuda de Weylandt, embarada".

El otro día el gran tahur que es Carlos Arribas tenía un ciberchat con los lectores. Yo le pregunté que, cuando el ciclismo sea como el boxeo, cual habrá sido la responsabilidad de los periodistas que siguen este deporte. No contestó, claro. Nunca lo hacen. Simplemente viven de la banalidad, de dejar indicios para, cuando suceden cosas como esta y como las otras, poder decir "¡ya lo decía yo!". Mentira, nunca lo dijisteis. Sólo os interesa vender carnaza, se llame cabeza reventada con sangre, viuda embarazada o "recorrido brutal".
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Este disparate no es casual, porque el periódico que lo publica es local y organizador de la prueba. La bellaquería es así: "2005: el italiano Alessio Galleti muere al quedarse sin aire cuando subía el alto de La Manzaneda, en Asturias (España)." Nunca se supo la autopsia, aunque el mismo día del deceso decían "paro cardíaco", que siempre es lo más recurrente. Si preguntas un poco más, ya empiezan con la tonterías de "mal congénito indetectable" y demás. Pero, ¿que es exactamente quedarse sin aire? ¿Corría con escafandra?

04 abril, 2011

No diga Samuel Sánchez, diga segundo, tercer o cuarto puesto

Yo gano todo, pregúntame cómo
Todavía con la resaca del maravilloso Tour de Flandes empieza la Vuelta ciclista al País Vasco. Gran parte del espectáculo vivido el domingo en Bélgica fue posible gracias a una realización televisiva primorosa, con la cámara donde tenía que estar y el realizador, listo para poner el momento interesante de la carrera. Hoy, en la primera etapa de la Itzulia, hemos vuelto al pasado.

El pasado en el ciclismo significa, en estos términos de realización que estamos considerando, volver a la época de la realización cutre, interrumpida y casposa. Quizás a los más jóvenes les resulte extraño esto, porque últimamente nos habíamos acostumbrado a poder ver las carreras ciclistas aunque mediasen condiciones metereológicas realmente adversas -como en el Tour 2007, con la niebla en el Port de Bâles, o el barro de Roubaix-, pero el pasado significa también esto: quedarte con las ganas de ver una carrera por razones técnicas.

Si antes eran justificables por el nivel tecnológico, ahora ya no. Lo vivido en este primera etapa de la Vuelta al País Vasco, una de las citas del calendario más prestigiosas y con mejor participación, es una vergüenza que se añade al largo historial de las carreras producidas por ETB, como la Clásica de San Sebastián, donde se suele enfocar a las bondades del paisaje y no a los corredores.

A 15 kms. de meta, con el Leopard tirando para echar abajo la escapada del día con Tamkink como corredor más destacado, se fue la señal, que ya antes iba a trancas y barrancas. No volvió hasta los últimos cinco kms. a meta, cuando se afrontaba el durísimo repecho antes de bajar a Zumárraga. ¿Qué pasó en medio? No se sabe, aunque seguro que la excusa ya está preparada. Recuerden: en Bélgica logran una cobertura primorosa del Tour de Flandes, y en España pasa esto, igual que en la Vuelta de 2010 -como el día de Peña Cabarga- no mostraban ni el vencedor de la etapa.

En fin. El Leopard calentó la subida y parecía que iba a saltar F. Schleck, pero el primero fue el vigente campeón de la prueba Horner. Con su estilo característico de ir volcado sobre el manillar -la pendiente inhumana también ayuda- hizo un hueco muy notable, pero prematuro. A por el fueron J. Rodríguez, un especialista en el terreno y, con más dificultad, S. Sánchez. En el descenso se unió Kloden. Cuatro corredores en un descenso vertiginoso hacia la victoria en Zumárraga.

El más rápido, con diferencia, era S. Sánchez, pero ya se sabe que el corredor de Oviedo no gana nunca, y menos en estas circunstancias. Ya en el descenso iba nervioso, sacando la rodilla mal y tarde, y el sprint lo afrontó de la peor manera y en el peor momento: batido por J. Rodríguez por medio centímetro, que "no se esperaba ganar". Ni yo. Es su segunda carrera desde su lesión, su segundo día desde que ha bajado del Etna, pero ya nada sorprende. Dice que "no voy a regalar nada, que bastantes miserías he pasado ya". Pues vale.

Por su parte, S. Sánchez fue entrevistado un poco antes y se mostraba igual de contento y ufano que siempre, hablando en plural -has perdido tú, entérate- para hacer partícipe al equipo de su nuevo fiasco y toda la serie de tópicos imaginables, incluyendo la felicitación a J. Rodríguez. Los cuatro corredores han sacado 6" al resto de favoritos, con algún damnificado ilustre como T. Martin, al que se daba muchas posibilidades en la salida de la Itzulia.

Gente que sabe de ciclismo, ojo, daba posibilidades a un corredor que anda cerca del metronoventa, y que por naturaleza debe acusar las rampas que se afrontan en el País Vasco. Esas rampas en las que se recrea la pésima realización mientras por delante se está jugando la etapa, porque es más bonito sacar a corredores que se bajan de la bici para subir la última rampa de la cuesta de cabras de hoy que lo que realmente importa. Pero no me interpreten mal: seguro que el realizador, al ver que iba S. Sánchez en un grupo de cuatro, optó por esos planos porque ya sabía cómo iba a acabar la etapa. Como todos.
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De entre la fantasiosa crónica de Arribas para Flandes -si les sorprende su extensión es porque El País dedica los lunes 20 páginas a los deportes desde hace unas semanas-, donde parece que Flecha ha hecho algo y ha hecho lo de siempre -nada, absolutamente nada, pero con los mismos elogios de costumbre y por los de siempre: sus amigos-, destacan las declaraciones de este ciclista, siempre susceptibles de comentario. Llamar chuparruedas a corredores que han ganado el doble o el triple que uno mismo tiene narices, pero ya sabemos como es cada uno, y su rol como ciclista. Sin embargo, lo mejor es esta frase: "Cancellara es un ciclista que tiene que beber mucho"

En fin, ciclistas que beben mucho. Ya sabemos la historia y el por qué. Lo que hubiese estado bien es que explicase eso de ciclistas que tienen una pájara y que milagrosamente se recuperan con la misma fuerza de antes, sin haber cejado mucho durante. De eso, ni el periodista ni el ciclista dicen ni mú. Tampoco la inmensa mayoría de las crónicas o pintorescos análisis de la carrera. Sorpresa.
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Entrevista a S. Sánchez, desde hace un tiempo menos jugosas por la contención del ciclista. Dice que en el alto de L´Ospedale también le atacó la alergia -como a Contador-, "si das una pedalada de más, siempre hay alguien detrás que le va a sacar provecho" -suena a todo un leit motiv vital-, y pasa la tostada de la carrera al RadioShack.
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Estupenda golosina visual. Por cierto, asombra ver que Gilbert ya está, por números, entre los más grandes belgas para clásicas de todos los tiempos, aunque a mí modesto entender aún le falto un poquito, particularmente ganar una prueba de pavés. Además, la opción de elencar hasta nueve grandes clásicas (los cinco monumentos más G-W, P-T, F-V y A-G-R) está muy bien, Freire ya llevaría cinco...Por otra parte, la misma revista tiene un concurso de lo más curioso, a ver si alguien se anima...menudo tramo de adoquín perdido para el espectáculo.
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Ponferrada 2014: The Return. Ni siquiera se sabía, tras la decepción de Geelong -no tanta: el viaje a Australia es de los que se recuerdan-, si finalmente iban a re-presentar su candidatura. Ah, que se hace de oficio para dos ediciones. La UCI lo dice claro en la escueta nota de prensa: no se ha presentado nadie más respecto a las candidaturas de 2013. O sea, que habrá que rascar el dinero de Madrid, que según las últimas noticias disponibles no estaba comprometido. Este post no ha perdido su vigencia, ni siquiera el titular: la otra vez fue la siguiente. Porque no se presentó nadie más. Mundial en España, y prometen que duro. Yo me he opuesto como contribuyente cuando había que hacerlo, que es cuando todavía no estaba adjudicado. Una vez hecho, ya sólo queda apoyarlo y que salga lo mejor posible, aunque va a ser difícil.
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Cada uno tiene una estupenda interpretaciones de lo sucedido en Flandes, pero hay una muy atractiva: Cancellara simplemente subió Grammont a la velocidad que su corpulento físico o motor le permite. Sin más.