(Inspirar, espirar, inspirar, espirar, inspirar, espirar) Vinokourov ha ganado la Lieja-Bastogne-Lieja 2010 (diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno) Ha ganado de la misma forma y con las mismas armas que cuando era el terror del pelotón: remando con las piernas y entrando en solitario. Ahora tiene 36 años para 37 pero en la foto (¡guapos!) no se nota: podría ser perfectamente de 2007 (pensar en nubes, pensar en nubes) o de cualquier año o realidad alternativa donde no hubiese legislación y autoridades antidopaje. Es bien sabido, pero no está mal dejarlo escrito bien claro: el ganador fue pillado con una hemotransfusión en 2007 en pleno Tour, donde a pesar de tener la rodilla destrozada había ganado dos etapas: una crono larga y una de alta montaña, entre los elogios desmedidos de los mismo que hoy escriben "cumplió su sanción y no hay nada que reprochar". Nunca reconoció su dopaje y de vez en cuando deja caer eso de "nunca di positivo". El segundo del podio es un corredor lagunar y excesivo que se intercambia cordiales SMS con un médico deportivo de larga trayectoria. El tercero es Alejandro Valverde, al que su médico deportivo identificaba con un nombre de perro, condenado por dopaje en Italia y en breve en el resto del mundo.
Esto es el ciclismo realmente existente en una de las citas más importantes de la temporada.
Esta es una carrera organizada por los mismos que dicen "combatiremos el dopaje hasta el fin" y que el año pasado estaban todo orgullosos que no hubiese habido ningún positivo en la joya de su corona, el Tour.
Esto es lo que nos venden como normal y hay que tragar, pero se empiezan a ver los primeros síntomas de agotamiento: por primera vez en una carrera ciclista, el vencedor fue abucheado en meta por el público. No en el podio, sino en meta, cuando hasta por pura inercia se aplaude al primero que pasa, antes de poder reflexionar.
Su equipo logra tres podios en las tres carreras de las Ardenas con tres corredores diferentes. A fe de historia, un equipo ya había conseguido algo parecido, pero con tres corredores diferentes una misma carrera. Me refiero a el famoso copo del Gewiss en la F-V de 1994. A efectos prácticos la sensación del aficionado es la misma: con tardes como la de ayer es mucho mejor ver la carrera en diferido (saltándose la publicidad) e ir a disfrutar de la buena tarde que perder el tiempo, porque a mí no me gusta el wrestling. El problema del ciclismo ya no es el dopaje, es su absoluta falta de credibilidad: y no es un problema de ¿huevo o gallina?, porque aquí sabemos perfectamente qué empezó todo.
Con la Redoute convertida en ráfagas para corredores menores, todo se concentró en la Roche aux Fauçons, a -20 de meta. Por ahí iba escapado Tem Dam hasta que saltó A.Schleck, el del dorsal número uno. Se pegó fácilmente Gilbert y el luxemburgués se hizo fácilmente el grueso de la subida sin sentarse. Inútil, porque por detrás apretaron y, poco antes de neutralizarlos, saltó Contador con más esfuerzo del que nos tiene acostumbrados. Enlazó, quitó del grupo a cualquier gregario y los tres coronaron, pero en el descenso les alcanzó el grupo de los favoritos.
En un falso llano a -17 de meta atacó Vinokourov con un desarrollo imposible. El llano enlazaba con una subida muy complicada y Kolobnev, el único que saltó inmediatamente, hizo un esfuerzo sobrehumano para alcanzar al kazajo que conoce Puente Viesgo, tan lejos de la estepa. Gilbert intentó hacer lo propio cuando vio el peligro de la pareja (el ruso había llegado al último km en solitario en Amstel y F-V) y formó un grupo con Valverde y Evans.
Estos no se entendieron bien, según el campeón del mundo porque Valverde no tiraba y después les atacó en la última subida a Ans para llevarse la tercera plaza, y Gilbert se desesperaba e intentaba irse en solitario. Vinokourov se deshizo de Kolobnev cuando ya no le servía para nada y le metió 6" en meta y un minuto a Piti (otra vez derrotado por el kazajo), Gilbert y Evans, un trío brutal se mire como se mire, incluso por la fecha de nacimiento. Todo fue grotesco y feo.
Contador, décimo en meta, dijo que estaba tan contento como si hubiese ganado el mismo: para eso se trajo a sus fieles Noval y Pereiro y el equipo dejó en casa a Gasparotto. No es para menos: tanto Vinokourov como Contador ya habían corrido juntos esta carrera, en el año 2006 y con el inolvidable maillot del Liberty Seguros. Este deporte no tiene futuro, sólo pasado.
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En Trentino el corredor local Bertolini, de casi 39 años, se llevó la tercera etapa anticipando al pelotón. Esta es su historia. La última etapa vio a un valiente Riccò atacar para la general, que se le escapó por 12 centésimas ante Vinokourov, las que les separaron en crono. Tanto final en alto y al final el arrasazo que hizo el kazajo en el primer día fue el que contó. La etapa fue para Pozzovivo.
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Ángel Vicioso gana en Llodio el sábado y el domingo en La Rioja. Tiene 33 años, nunca ha cumplido ninguna sanción deportiva y en dos días intentará repetir su triunfo de 2008 en la Vuelta a Asturias.
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Para la antología del disparate...existiendo en el mercado el famoso estirador mecánico, ese que se anuncia en la teletiendas a las tantas de la madrugada, no se como se recurre a un producto que tiene una posología totalmente diferente...como la engañifa está clara, hasta el mealitio de Arribas se pone en su tono pater nostrum del tirón de orejas y el así no, así no...
Fantástica su nueva aportación a su descrédito particular: "Y, tal y como los aficionados, forzosamente cada vez más cínicos, sospechan, y como atletas, ciclistas, futbolistas, tenistas se empeñan en demostrar, ante el dopaje, la mentira es la norma". Me pregunto qué porcentaje se atribuirá en ese incremento del cinismo el incapaz de ver lo de Valv. (Piti). Seguramente ninguno, porque el sólo informa.
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El mismo escribano lee los SMS de Contador, que casualmente le dicen lo mismo que dijo el cuando salió derrotado (por la alergia, porque nada humano le derrota) en su mítica crónica "Dos segundos perfectos". Y eso que son los "amigos", tan amigos que no los puede identificar, por lo que habrá que suponer que no son ni parches de calor, ni el otro esbirro que apoyaba a Vinokourov y al que alguna vez dieron tribuna en El País. A mí lo que me parece es que A.C tiene excesos de amigos y defecto de modestia, esa que le lleva a autoincluirse en la lista del Mundial o a enfadarse cada vez que pierde, aunque no esté en su terreno.
En Trentino el corredor local Bertolini, de casi 39 años, se llevó la tercera etapa anticipando al pelotón. Esta es su historia. La última etapa vio a un valiente Riccò atacar para la general, que se le escapó por 12 centésimas ante Vinokourov, las que les separaron en crono. Tanto final en alto y al final el arrasazo que hizo el kazajo en el primer día fue el que contó. La etapa fue para Pozzovivo.
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Ángel Vicioso gana en Llodio el sábado y el domingo en La Rioja. Tiene 33 años, nunca ha cumplido ninguna sanción deportiva y en dos días intentará repetir su triunfo de 2008 en la Vuelta a Asturias.
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Para la antología del disparate...existiendo en el mercado el famoso estirador mecánico, ese que se anuncia en la teletiendas a las tantas de la madrugada, no se como se recurre a un producto que tiene una posología totalmente diferente...como la engañifa está clara, hasta el mealitio de Arribas se pone en su tono pater nostrum del tirón de orejas y el así no, así no...
Fantástica su nueva aportación a su descrédito particular: "Y, tal y como los aficionados, forzosamente cada vez más cínicos, sospechan, y como atletas, ciclistas, futbolistas, tenistas se empeñan en demostrar, ante el dopaje, la mentira es la norma". Me pregunto qué porcentaje se atribuirá en ese incremento del cinismo el incapaz de ver lo de Valv. (Piti). Seguramente ninguno, porque el sólo informa.
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El mismo escribano lee los SMS de Contador, que casualmente le dicen lo mismo que dijo el cuando salió derrotado (por la alergia, porque nada humano le derrota) en su mítica crónica "Dos segundos perfectos". Y eso que son los "amigos", tan amigos que no los puede identificar, por lo que habrá que suponer que no son ni parches de calor, ni el otro esbirro que apoyaba a Vinokourov y al que alguna vez dieron tribuna en El País. A mí lo que me parece es que A.C tiene excesos de amigos y defecto de modestia, esa que le lleva a autoincluirse en la lista del Mundial o a enfadarse cada vez que pierde, aunque no esté en su terreno.

