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14 mayo, 2010

La carta en la manga

En tiempos de Giro es imposible leer la Gazzetta sin una buena pinza en la nariz y guantes ignífugos. A su condición de organizador de la carrera -olvídense de críticas- une la siniestra pluma de sus escribanos, ya de por natural lacaya y siniestra, que estos días alcanza nuevas cotas de perversión.

En plata: están que no cagan con Nibali. Italiano, joven y con la fedina penale bianca -sin antecedentes por dopaje-, el otro día comparaban su inclusión a última hora con el Tour ganado por Gimondi, pero al mismo tiempo también con Anquetil y con Coppi, todo en el mismo párrafo. Y ya lo comparan con Contador -qué menos, vistos los nombres citados-, pero por un motivo mucho más abyecto.

Como sabrán, Contador ganó el Giro 2008 viniendo de la playa. Al principio lo decía mucho e incluso se vio a su novia en Milán con los recibos del hotel, por si alguien no se lo creía. Alguien le debió decir, ya bastante avanzado el esperpento, que mejor no sacase mucho pecho de eso, por lo que tiene de humillación a los rivales y por hacer del deporte más sufrido del mundo una excursión. O algo así, porque es mucho suponer en A.C y su entorno. El caso es que ya no lo dice nunca e incluso evita el tema.

Nibali, por su parte, estaba en Sicilia tomando granita -una bebida artesana con hielo picado muy popular en el sur de Italia- a bordo de una Vespa cuando recibió la llamada. No es la playa, pero casi. Para incrementar más la leyenda que se está formando (¿se sorprenderá alguien si digo que Nibali es favorito para ganar el Giro?) hoy su padre afirma que, tras colgar el teléfono, se hizo 100 kms. en Vespa hasta el Santuario de la Virgen de Tindari para rezar. Esa distancia, en Vespa y por las carreteras de Sicilia, duele. Y también ponerse de rodillas cuando eres ciclista.

A mí Nibali, que es un corredor cacareado desde su paso a profesional (bronce mundial junior en 2002, bronce mundial amateur en 2004), me llamó la atención por unas cosas que dijo a principios del 2007, del tipo "yo no tengo nada que ver con el dopaje, pero conozco esto y esto". Desde entonces ha moderado un poco esa verborrea -el ejemplo de Riccò ayuda mucho- y se ha pasado al estilo místico-ascético de su compañero Basso: leer una entrevista actual de Nibali y que se ponga a hablar de la primavera y il bello di essere così es normal viniendo de donde viene, no tanto esa insistencia en honrar a los campeones del pasado (ayer en la rueda de prensa confundió a Binda con Girardengo: hay algo de impostura) y la profesión ciclista. Indigestión de Bicisport, creo.

Muy bien, que lo vendan como chico nuevo, limpio y temeroso de sus antepasados, pero yo hay cosas que no me creo. En teoría, Nibali llega al Giro de sorpresa. En teoría, claro: no se oculta lo de que entra sustituyendo a Pellizotti por sus problemas con el pasaporte biológico, pero no se lee en ninguna parte que este corredor ya había tenido que declarar en la UCI el 3 de marzo, cuando recibió el primer aviso. Y sí, los equipos también son avisados en esos casos.

¿Y cuales son las implicaciones de que en el Liquigas supiesen desde hace dos meses que a lo mejor Pellizotti no podía ir al Giro? Pues tener en la recámara a Nibali, lo que explicaría su decepcionante rendimiento en unas Ardenas donde tenía que haber ido a tope si su auténtico objetivo era el Tour, como se vio que iban a tope Contador o los Schleck (uno más que el otro). A lo mejor Nibali disfrutaba de la eterna primavera siciliana igual que disfrutó en enero de Argentina (con victoria incluida: la primera vez que un ciclista con objetivos en julio gana en esas fechas), pero no me creo eso de que estuviese totalmente desconectado. Estaba a la espera.

Y no era una espera de "a lo mejor sí, a lo mejor no". Como sabrán, las grandes vueltas y la UCI han llegado a un acuerdo para que no vuelva a haber escándalos de dopaje durante las grandes vueltas, que el ciclismo anda ya muy tocado. Eso explica por qué el positivo de Di Luca durante el Giro no se supo hasta julio -dos meses después- o el positivo de Astarloza antes del Tour hasta concluida la carrera, donde ganó una etapa y rozó el top ten: a los pocos días de pasar por París ¡oh sorpresa!, positivo en el Campeonato de España. Y mejor no les hablo de la Vuelta, donde nunca ha habido un positivo en carrera.

Si Pellizotti era seguido por el pasaporte biológico desde el 3 de marzo, y corredor y equipo lo sabían (muy probablemente también el organizador), también sabían que el anuncio del plan estrella de la UCI sería antes de la gran cita de mayo, nunca (y nunca significa nunca, leer el anterior párrafo) durante, y mucho menos después, porque Pellizotti salía a ganar el Giro y no a ganar una etapa e intentar colarse en el top-ten, como el vasco de ¡inocente, inocente!. La carrera, que lleva con dopados en el podio desde 2006, no podía seguir con esa serie y más de partida, porque los análisis sospechosos son de mucho antes del Giro. Ni la organización ni la UCI hubiesen quedado muy bien ante la perentoria pregunta de si ya sabían todo eso, ¿por qué lo dejaron salir?.

O sea que de lo sorpresa, lo justo, que en ciclismo significa nada, porque todo es ya una farsa. Y en cuanto a lo de su fedina penale, pues mejor no entramos mucho al trapo de con quien entrenaba y lo que dijo Ivano Fanini, otro personaje al que el tiempo está siempre dando la razón: al parecer, el siciliano Nibali entrenaba -justo es: son compañeros aunque uno viva en el Veneto y el otro en Toscana- con Pellizotti, tanto en el Teide como en Suiza seguidos por el Doctor Ferrari. Allí prepararon el Tour 2009, el de Pellizotti al ataque todos los días y rey de la montaña (uno de los análisis raros de su pasaporte biológico es de esa carrera) y el de Nibali 7º final, y con rendimientos inexplicables y sin precedentes, como el 3º puesto en la etapa de Vevey. El siciliano era la otra carta a jugar por el Liquigas en caso de problemas con Pellizotti, pero está igual de marcada que las otras. Esto es ciclismo, no póker.
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Ayer etapa homenaje a Coppi y Girardengo con final en Novi Ligure, la ciudad a los pies de las montañas que separan Piamonte de Liguria. Se pasó por Castellania, el pueblo donde nació el mito de los mitos en el ciclismo, y todo era muy verde, lleno de frutales y colinas, como acostumbra en ese maravilloso rincón de Europa. Al pelotón se le fue la fuga del día, y eso siempre es una gozada para el espectador: les podrían haber cogido en el último km., pero el hábil trabajo de un Quick Step en la cabeza del pelotón -cerraba a cualquiera que quisiese saltar y así impulsar al grupo- facilitó la victoria de su compañero Pineau, que llevaba ¡cinco años sin ganar! una carrera.

Hoy etapa de media montaña por los Apeninos toscoligures. Bertogliatti y Matthew Lloyd se fueron y el Liquigas les dejó hacer. Cuando a falta de 40 kms. para meta y con 5´de ventaja parecía claro que el equipo verde no iba a hacer nada, se formó un grupo perseguidor con Sarmiento, Petrov y Tschopp para intentar arrebatar la etapa al ticinés y el australiano, que no hay que confundir con el corredor de mismo apellido del Cervelo. Tras pasar al lado de las famosas canteras de Carrara, donde lo que más sorprende es que se llevan excavando desde hace 2.200 años sin interrupción, Lloyd descolgó al one hit wonder Bertogliatti y se marcó los 12 últimos kms. en solitario. La etapa ha sido emocionante, pero de muy poco nivel. Petacchi atacó bajando a 15 kms. de meta para pasar destacado por lo que es su zona. El Lampre es un equipo de chiste.

Para el fin de semana, dos etapas muy atractivas: el sábado 222 kms. por algunas de las zonas más bonitas de Toscana (Volterra y Val di Orcia), por no decir del mundo, y tramos de caminos sin asfaltar, para el guste. Y el domingo final en el Termillo: la televisión conecta tras el paso por Terni, no se pierdan los espectaculares paisajes de la cascada Marmore, el lago de Piediluco, la piana di Rieti y la subida final en primavera. Cosas de otro mundo, ¿de que quieren que les hable si está siendo un Giro horrible?
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¿Lo habrán hecho con el Plan E? No me extrañaría nada...
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¿Cómo? ¿Una pulsera solidaria contra el cáncer es una estafa? Seguro que se equivocan: yo conozco una amarilla que es símbolo de garra, tesón y transparencia.
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La familia Pantani, muy molesta porque un Ministro ha vinculado el nombre de su hijo al doping. Entre los argumentos destacados brilla ese de "nunca dio positivo". ¿Alguien les puede enviar la ficha PNTA que apareció publicada en Interviú?
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Así no se gana ninguna credibilidad: es sencillamente mentira que una persona que utilice 160 veces al año su bici para hacer gestiones cotidianas ahorre 710 euros al Estado. Es una mentira y una mierda de argumento: la bici no es una medicina. El que quiera ir en bici, que vaya, porque que yo sepa no hay ninguna ciudad que prohiba ir en bici; y el que quiera más carriles pintados en la acera para que paseen los ancianos, que vote al partido que los prometa. Pero por favor, que cada vez que uno tenga que leer este tipo de noticias no se tenga que llevar las manos a la cabeza de las tonterías que se llegan a argumentar...
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"Se que tienes una sorpresa para el final del directo..." Supongo que ya lo habrán visto por ahí. No es nada extraño, porque este gran locutor (no hay ninguna ironía aquí) lleva toda su vida vacilando a sus compañeros -sobre su mujer y demás temas de carajillos y solsombras-, despreciando al rival -especialmente cuando tiene un nombre difícil de pronunciar- y haciendo un mal uso de la sana chulería madrileña, aunque sea de Cabra (Córdoba). Por ese origen geográfico no tiene que ser ajeno a las situaciones de pobreza extrema, y eso es lo que hace más sangrante su sorpresa para el final del directo.

Les cuento esto para que vean el nivel del periodismo patrio y porque a este locutor, que ama su trabajo y le creo porque vive cada uno de los momentos, le encargaron un año ir a cubrir la Vuelta a España, creo que debió ser la de 2002 o así. Lo hizo con desgana y parsimonia. Parece que se lo pasa mejor de bufón y pluriempleándose porque "hay que enviar a las hijas a estudiar a Irlanda" (también las ha traído a colación en sus excusas, como Maradona). Yo creo que hay formas mejores de ganarse el jornal y de no humillarse, pero teniendo en cuenta que sólo es la correa de transmisión final del pan y circo llamado deporte, por eso evito llamarle periodista. Locutor y bufón, y ahora impresentable.

En cuanto a la populosa plataforma que se ha montado en Feis Buk (camino de los 100.000 miembros en tres días) para que apaleen públicamente a Manolo Lama por su fea actitud, estoy seguro que la mitad de ellos ven habitualmente Callejeros, 21 días o cosas parecidas, programas especializados en hacer cotidianamente lo que el empleado de la SER ha ido a hacer en Hamburgo...En general, parece que un tuerto haya mirado a El Carrusel, ese gran programa de entretenimiento: miren lo que le está pasando a la mafia periodística asturiana..."menosprecio a los anunciantes", y por parte de poco más que un becario: ¿quien pensaría que le esta pagando el ALSA a la tierrina?. Y menosprecio a los jefes...aquí se dan todos los elementos de un grupo que se hace fuerte y se cree capaz de todo. Un clan en toda la regla.

Eso sí, parece que la justa y merecida sanción a Francisco González -un jefe es un jefe- ha hecho efecto, porque otro miembro de la terna de la sidra y el merenderu no dice ni pío en su twitter, y eso que no hace mucho decía eso de "yo me he quedado en la SER perdiendo dinero". Atentos a lo que pone en "bio". Supongo.

05 mayo, 2010

Otro gregario que cae con el pasaporte biológico

Un año después de las primeras víctimas del pasaporte biológico, y casi tres años desde el inicio del programa, la medida estrella de la UCI contra el dopaje se cobra su primera víctima ilustre, por decir algo de un corredor que únicamente ha ganado etapas en el Giro.

Franco Pellizotti era el máximo favorito para la carrera que comienza el sábado: lo era porque el escalafón se ha movido (vigente tercero final, ni el primero ni el segundo participarán) y porque el recorrido era ideal para sus características. El anuncio de la UCI, que no tiene nada casual en sus fechas (ya el año pasado hizo el primer anuncio antes del Tour) tiene algo de ejemplarizante y de propia vindicación, porque tanto trabajo y propaganda para únicamente pillar al italiano, el esloveno Valjavec (ex-Phonak) y un español agropecuario no es para tirar cohetes.

Evidentemente, los medios afines transalpinos han sembrado dudas y certezas, aunque hay que señalar que ya no hay defensas numantinas de ningún corredor: simplemente se da boca libre a Pellizotti para que diga que está "muy tranquilo" y que no tiene nada que ver. Analizando el primer asunto no queda ninguna duda, puesto que el rizoso véneto se mostraba así de dispuesto y alegre en esta irónica sesión fotográfica. No deja de ser curioso que tres favoritos al triunfo final, con los 365 días que tiene el año, vayan juntos de excursión.

A Pellizotti, que cuenta con 22 controles en su pasaporte biológico, le han pillado por una alteración de los valores en dos controles: uno por sorpresa en noviembre de 2008 y otro en julio de 2009 durante el Tour de Francia, donde estuvo escapado todos los días de montaña y se llevó el maillot de mejor escalador. Estaba siendo seguido por la UCI y ya el 3 de marzo había tenido que defenderse, aunque no transcendió y el corredor seguía diciendo sus lugares comunes (sto crescendo per il Giro, la condizione c´e) como si la cosa no fuese con el. Más o menos la misma actitud que tiene en su defensa.

En el recurso de marzo explicó sus valores en el Tour porque había estado concentrado en altitud en el famoso pueblo de Livigno durante 15 días: estaría bien saber las fechas exactas del control, para saber hasta donde llega el efecto de la altitud en algunos corredores. Por algo su equipo no va a este recóndito lugar italiano y prefiere irse a Tenerife, lugar por donde no se ha visto nunca a Pellizotti, que debe tener su preparador particular.

Es el enésimo positivo de un corredor del Liquigas, un patrocinador que entró con mucho dinero en el ciclismo en el año 2005 y que no se ha comprometido para el año que viene. En el equipo de Da Ros, Beltrán, Di Luca -expulsado tras ganar Lieja y Giro- y Paolini dicen que no tienen nada que ver, y ahí están con Basso para ganar el Giro, porque los ciclistas no son más que soldados que ni siquiera tiran de la manta: incluso aunque tengan que pagar unos ridículos 100.000 euros de compensación por doparse, como le ha pasado al de Jaén.

No se esperan grandes sorpresas del llamado Delfino di Bibbione, y eso que sólo tiene que agarrarse a tres etapas en el Giro y un puesto en el podio. Caerá en el olvido y dirá que todo es una injusticia, cuando podría entrar en la historia del ciclismo si contase todo lo que sabe o lo que ha visto. Si fuese gregario a lo mejor había un atisbo de esperanza, pero como se considera un capitán vivirá en su mundo autoreferencial, el mismo que se intuye con sus declaraciones: "la UCI no me ha hecho ningún control en los últimos meses, si fuese un corredor perseguido tendría que haberlo hecho": quizás porque ya le bastaba con esas dos muestras.
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Valverde, que hasta el Dauphiné de 2008 no tenía ninguna vuelta de prestigio, añade el Romandía a su palmarés, una carrera que venía rondando desde hace tiempo. La crono fue para un desconocido australiano del CSC, Spilak del Lampre se llevó una etapa y Valverde remachó en la última: ha vuelto a ganar por el juego de bonificaciones. Tercero en el cajón Menchov. El Romandía no ha defraudado.
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En Asturias Intxausti ganó la crono y el colombiano Duarte en el Acebo. El último día vino Zaballa, compañero de Santi Pérez y flamante subcampeón nacional de ciclismo, y envió a todos al olvido. Un gran mes de muchos implicados en la Operación Puerto, especialmente de todos los que no han recibido sanción y siguen compitiendo y cumpliendo años. El palmarés de los últimos años de la carrera asturiana es de vértigo, parece una servilleta de Eufemiano.
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Weggman gana el GP de Frankfurt. Siempre ha intentado ganar grandes citas y con mucho esfuerzo se cuela en el top-ten, parece que le van mejor estas citas.
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El ciclismo, historia de una muerte anunciada.
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Así es la triste realidad del entorno de la bicicleta como instrumento y como política pública: fíjense en la publicidad que hace de un sistema (hasta dice el precio, le falta añadir el distribuidor) y en la genuina soplapollez de "todo el mundo tiene derecho a usar la bicicleta en sus desplazamientos cotidianos" (no sabía que hubiese toque de queda y salvoconductos para el libre movimiento de personas).
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Diplomático

30 octubre, 2008

La farsa del pasaporte biológico

Pasaporte es una palabra mágica. En tiempos de guerra o para los emigrantes adquiere una connotación mística, casi un salvoconducto. Por esas mismas cualidades, su valor referencial ha sido exportado a otras áreas, hasta el punto de ridiculizarlo: la bochornosa Expo 2008 tenía su pasaporte, también los animales de compañía -aquí adjunto, señor agente- y, cómo no, los ciclistas.

Lanzado como la gran innovación en la lucha antidopaje, el pasaporte biológico es un programa carísimo de controles dentro y fuera de la competición a la comunidad ciclista. Sufragado por la UCI y los propios equipos, en teoría iba a servir para suspender a corredores que presentasen valores repentinos y anómalos, a pesar de que no hubiesen dado positivo. Ha acabado la temporada y el pasaporte biológico, como era esperable, no ha servido para nada.

Es cierto que algunos ciclistas han caído a raíz de los análisis para este ambicioso programa, pero ninguno lo ha hecho por el seguimiento y el track tenure de sus valores. Las cifras del programa, dadas a conocer recientemente, son abrumadoras: 4358 controles de sangre (452 en competición), 2143 controles de orina (de los que 1211 en carrera), dando un total de 4838 controles fuera de competición, donde son realmente efectivos. ¿Seguro?

749 corredores han pasado por el programa, lo que arroja una cifra media de 8,6 controles para cada uno de ellos. Ojo, con 8´6 se puede hacer un buen seguimiento, y más si tenemos en cuenta que la Agencia Antidopaje Francesa también ha facilitado sus propios controles al programa, para mejorar su fiabilidad. Y aún así, nada. Los de hay que creer en el ciclismo interpretan estos resultados como la muestra de que los dopados son una minoría, que se está avanzando en la lucha contra el doping y bla-bla-bla. En cambio, el ciclismo realmente existente, bastante alejado de esa ensoñación pueril y bastante majadera, se empeña en sacar nombres como los de Kohl, Schumacher o Riccò, autores de bastantes numeritos perfectamente factibles -y lógicos desde el punto de vista médico- para los responsables de interpretar los pasaportes biológicos.

La australiana Anne Griper es uno estos responsables. Pide "paciencia". Con toda la parsimonia del mundo -y desfachatez- explica que hasta el momento se han estado recogiendo datos, y que ahora viene la segunda fase: ordenarlos y enviarlos a expertos -nueve- para que los interpreten. Sí, como abrir el vientre de las golondrinas en la Roma clásica. Estamos en la era de la informática y alguien todavía hablar de "ordenar datos", cuando con una sencilla aplicación se puede hacer. El alquimista Daamsgard lo hace. Y eso del grupo de expertos...en fin: seguro que entre ellos hay algún conocido hemodruida o agente doble, porque en ese mundillo se conocen todos. Sería muy divertido conocer la transcripción de las reuniones y ver como algún galeno que en su consulta privada lleva a uno de los analizados intenta justificar que el hematocrito salte de 42% al 51% por una cagalera o un resfriado.

Ya saben cómo es el mundo del ciclismo. La propia Griper, en el momento de presentar su invento-estrella, dijo que el caso Sinkewitz había sido con "el corredor equivocado, en el momento equivocado, en el país equivocado y en el equipo equivocado". Ya saben, la cantinela de que los jóvenes no se dopan, que el Tour es la carrera más limpia, que Alemania combate el dopaje y que el T-Mobile estaba luchando activamente contra la plaga. Y si la realidad, terca como es, te lleva la contraria -con Beltrán dijeron que era de la "vieja guardia", cuando dos días después cayeron Dueñas y Riccò se comieron sus argumentos-, pues a reir y cantar, que el espectáculo tiene que continuar.

¿Saben cúal es el pasaporte biológico más efectivo y económico que existe? Nada de cifras de miles y miles de controles. Nada de millones de euros gastados en avivar la farsa de que se lucha contra el dopaje, cuando hay equipos que sistemáticamente nunca dan positivo, a pesar de que sus corredores están metidos hasta las cejas -Basso y F. Schleck-. Nada de inventos propagandísticos de dudosa efectividad. Es tan sencillo como obligar a todos los corredores con licencia profesional -se acabaría con la impunidad de los continentales, autores de algunas de las mayores exhibiciones de este año- a dejar una muestra de su ADN en el momento de recoger su licencia. Y después, en colaboración con las autoridades nacionales de cada país, ir a hacer visitas de cortesía a los famosos laboratorios de doctores. Recoger muestras. Y que después expliquen que hacían por ahí todos esos corredores que jamás darán valores anómalos en el cacareado pasaporte biológico, la enémisa farsa del ciclismo que busca nuevos alambiques cuando la prueba del ADN es i-rre-fu-ta-ble. Será que no mueve tanto dinero.
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El dopaje transtorna. Las declaraciones no tienen desperdicio.