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| Compañeros de equipo y de podio |
Por supuesto, están enrolados en un equipo distinguido y sin tacha como el Astana, al igual que antes lo estaban en el Gewiss, ONCE, Casino, Discovery, Saunier o Liquigas. Dobletes en el ciclismo, qué historia. Dobletes con terceros espadas, qué tradición.
Si la edición de 2010 fue para el mentor y origen del Astana -previo pago de 100.000 euros a un gregario ocasional de otro equipo-, la edición 2012 ha ido a un compatriota kazajo y el tercer puesto del podio a un corredor que una semana antes había ganado la Amstel Gold Race y que jamás había entrado entre los veinte primeros de la Lieja. No ha habido escapada, no: se han impuesto por fuerza. Por otro motivo no iba a ser.
La carrera empezó con la baja de Igor Antón, que se rompió la clavícula antes de la salida. Lo de este corredor y las caídas es de campeonato. El trabajo de Katusha, BMC y Lotto consiguió mantener las fugas bajo orden hasta que todo se decidiese en el nuevo juez de la carrera, la Roche aux Façons, la subida que ha dejado a La Redoute convertida en un trámite.
Ahí se cayó -el solito- Voeckler, arrastrando a Valverde. El murciano rompió la bici y después se puso a perseguir -otro como Antón, con sucesos repetitivos- de tal forma que cogieron mal algún desvío y fueron descalificados tanto Piti, como Lastras, Madrazo y Rojas. Un papelón, vamos. Eso sí, con muchas ganas hacia el Tour, esa carrera que tanto se adapta a sus cualidades.
En Roche Aux Façons el encargado de ir reduciendo el grupo de favoritos, sin llegar a irse, fue Nibali. Fue un trabajo precioso donde se vio que J. Rodríguez no estaba para ganar, ni tampoco Gilbert. Sin embargo, el valiente italiano sólo se pudo ir en solitario -una de sus especialidades- en el descenso -su especialidad más reconocida-.
Por detrás empezó el caos entre el resto de favoritos, de tal manera que el enorme Nibali -ataques en las dos últimas Sanremo, su fenomenal apuesta de "o todo o nada" en el Lombardía 2011- se puso con ¡42"! a 10 kms. de meta. Iglinski, que en meta reconoció que había saltado del grupo de perseguidores "para ser segundo", subió St. Nicolas a un ritmo increíble, dejando de rueda a J. Rodríguez y acercándose cada vez más a Nibali, que una vez más en su carrera fue de más a menos, y por eso lo queremos tanto.
De hecho, ayer se hundió con un pajarote de órdago: cuando Iglinski le superó bajo la pancarta de último km., iba literalmente clavado. Todo lo contrario del kazajo, ayer más kazajo que nunca. Es cierto que es un corredor que siempre ha rondado las clásicas (tercero en Harelbeke 2009, ganador de Strade Bianche y segundo este año) pero un éxito como la Lieja estaba objetivamente fuera de su alcance.
Iglinski es uno de los escasos corredores multiherramienta que quedan en el pelotón. Anda bien en pavé y Ardenas, y encima escala: como muestra, recordar que el año pasado estuvo escapado casi todo el día de la tremenda etapa con final en el Galibier, y Andy Schleck sólo lo pudo dejar en los últimos tres kms. A falta de referencias en pista, tampoco es cojo en la crono. Tiene 31 años y mejor presente que Kasheshkin, su casi contemporáneo compatriota y de reconocida trayectoria. Sí, este año ha vuelto a Astana, tras haber disimulado en el Lampre.
En fin. Para rematar el butrón, Gasparotto (1º-11º-3º en Ardenas 2012) ganó el sprint del grupo, donde también estaba su compañero Kiserlovski, el que hizo la apuesta de ganar la Itzulia con un ataque en solitario y lejano (29º-5º-14º en Ardenas 2012). Entre los derrotados por el italiano, en orden descendente, Voeckler -y eso que se había caído y tenido que perseguir-, Dani Martin -algún día ganará esta carrera-, Mollema -lo mismo, si cambia de equipo- y S. Sánchez, que arañó otro séptimo puesto de esos que tanto le gustan, y eso que había renqueado subiendo Stockeu.
Ah, me queda por poner la sucesión de puestos de Iglinski en esta campaña de las Ardenas: 11º-13-1º. Nunca había entrado entre los 20 primeros de ninguna de estas carreras, y eso que las corre todos los años. En cuanto al Astana, felicitar al director: para Amstel Gasparotto (bingo), para Flecha Kiserlovski (5º, el primero de los que no intentaron seguir a J. Rodríguez) y para Lieja el protagonista de este post, Iglinski. Vamos, una estrategia de equipo de manual. Médico. De Vademecum.
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En el Giro del Trentino victoria final para Pozzovivo, que se impuso en una nueva cuesta de cabras que han descubierto.
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"Contador se dopaba desde 2005"
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Un buen trabajo estadístico sobre los mejores del tríptico de las Ardenas.


El post de hoy debería ir dedicado a Klöden, un corredor de vueltas que ya tenía dos segundos puestos en el Tour y victorias en P-N y P-V (cuando recibía paquetes de droga desde Friburgo a nombre de su novia, hoy su mujer) en el 2000, Tirreno en 2007 y que ayer sumó Romandía a su notable y lagunar palmarés.