Desde el 7/06/2013 en www.ciclismo2005.com
Mostrando entradas con la etiqueta Phinney. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Phinney. Mostrar todas las entradas

20 septiembre, 2012

Hay Mundial

En el mundo de las bicis, esta es una holandesa
Me dicen amigos residentes en Holanda, y que el domingo podrán disfrutar del Mundial de ciclismo en directo, que estos días los informativos nacionales abren sus informaciones con las noticias del evento.

Parece increíble, pero es así. El Mundial de este año se disputa en un país que vive el ciclismo como pocos, a pesar de carecer de grandes figuras en este deporte -aunque un nivel medio muy alto- en versión masculina.

Creo que es suficientemente indicativo que será la quinta vez que Valkenbourg -sureste de Holanda, zona de las Ardenas- alberga la cita en pos del maillot arcoiris. Eso es afición y querer ligar la imagen de una ciudad con un deporte; es más, la imagen de un país, como se ve en la imagen de hoy.

El recorrido es duro y, con la lluvia que dicen que habrá y el frío que ya hay, será aún más duro. Será probablemente uno de los Mundiales más duros de los últimos 15 años, junto al de 2009 y la anterior edición en Valkenbourg, en 1998. Es un Mundial que llama a grandes campeones, como casi siempre hace esta cita.

 Como se está convirtiendo en tradición desde que la UCI cambió el reglamento, los 100 primeros kms. del Mundial se harán fuera del circuito final, sin mayor dificultad aparte de lo estrecho de las carreteras. A partir de entonces, se darán 10 vueltas a un circuito de 16´5 km. que es básicamente el mismo que en 1998, incluyendo dos cotas por cada vuelta: el Bemelerberg (900 metros con picos del 7%) y el Cauberg (1´5 km. con picos del 12%).

Ambas subidas son muy conocidas en el mundo del ciclismo profesional por ser parte del menú y la conclusión de la Amstel Gold Race; sin embargo, el final del circuito no está en la cima del Cauberg, sino 1´7 km. más allá, todos llanos y en medio de un campo: es el mismo final en donde ganó Kessler la etapa del Tour 2006, esa que vio a Valverde caerse el solito en medio del pelotón.

Destacan dos selecciones por encima de las demás: al ya comentado caso de España y su desequilibrio -ojo con J. Rodríguez, que está entrenando muy fuerte y se pavonea en twitter con su compinche D. Moreno- se une Bélgica, con Boonen, Gilbert y Van Avermaet, además de Leukemans, Meersman y Roelandts. El resto de selecciones están uno o dos peldaños por debajo, aunque cuentan con favoritos de primera fila.

Es el caso de Australia con Gerrans, Francia con Voeckler y Alemania con Degenkolb, al que favorece el llano antes de meta. Parece que Gran Bretaña -con Cavendish, Froome y Wiggins en un estado de forma ignoto- lo fiará todo al Tiernan-Locke, ese sputnik sobrevenido este año y que rinde como un Sky sin serlo y Holanda no tiene un líder claro -como el Rabobank- y el que más en forma parece es Ten Dam, que vive al lado del circuito.

Esas son las grandes selecciones en cuanto a número de participantes: después hay corredores que, sin estar respaldados por un gran equipo, sabrán moverse bien: Breschel, Rui Costa, Kiryenka, Sagan, Albasini o los noruegos Boasson Hagen y Nordhaug, además de Kolobnev y la banda rusa, que jamás ha funcionado como un equipo en el Mundial, así como EE.UU y Van Garderen: los yankis no rascan una medalla en un Mundial de fondo desde Armstrong en 1993, y su mejor puesto sigue siendo el 5º de Chann McRae en Verona 1999.

Mención aparte merece Italia: la selección que realmente vive el Mundial como La Carrera, y referencia año tras año, está en pleno proceso de mutación. El natural, por el cambio generacional, y el inducido por una federación que sí combate el dopaje e impide alinear a corredores involucrados en investigaciones o con positivos pasados. Además, está Bettini, el que nunca se equivoca, que ayer ya ofreció una buena muestra de sus conocimientos con la caída de Pinotti en la crono: abrazarlo, mirar a los ojos, no decir nada. Pura new age.

El equipo no es malo (destacan Moreno Moser, que a ver que hace en una gran cita, y Nibali, acompañados de Nizzolo, Cataldo, Cappechi, Gatto, Marcato  y su supuesta experiencia holandesa, Nocentini y el expertísimo y en forma Paolini) pero hay algo que no funciona ahi: salvo Nibali, no se ve ahí a nadie capaz de ser campeón del mundo. Y eso no es Italia, es otra cosa.

Por el recorrido, la participación y el rango de la cita, de Valkenbourg sólo saldrá un gran campeón: como siempre.
***
Emocionantísimo Mundial CRI. Con poquísimo público -ahí están las imágenes para comprobarlo- Tony Martin revalidó su título por apenas 5" y sufriendo muchísimo en la recta final, donde iba dando tumbos y no podía mantener la trayectoria recta. Parecía que se le escapaba la carrera ante un brillantísimo Taylor Phinney, que este año ha dado un salto de calidad enorme y muy precoz. El americano se quedó muy disgustado en meta, pero ya tendrá muchas otras oportunidades.

Por su parte, Tony Martin se desplomó al cruzar la meta, cosa que fue calificada por Juan Carlos García de RTVE como "numerito": debió ser que no vio el tremendo esfuerzo del alemán para hacerse con el oro, auténticamente agónico. O debió ser que, como había doblado a su ídolo Alberto Contador, le caía mal. El madrileño ofreció un espectáculo -"lo importante es dar espectáculo"- consistente en levantarse de la bici en tramos llanos, ir a duras penas acoplado más de un minuto y acabar noveno en meta.

Castroviejo quedó del puesto veinte para arriba. El tercero fue Kiryenka, un resultado que hace tiempo se esperaba del bielorruso, pero que ha llegado un poco por sorpresa y con 5" sobre Van Garderen, otro que tendrá muchas otras oportunidades. Por cierto, Kiryenka quedó a 1´45" del oro, lo que demuestra que Tony Martin corrió en sus marcas, pero el que voló fue Phinney.
***
Muere atropellado Victor Cabedo, neoprofesional del Euskaltel. Estaba entrenando en su Castellón natal cuando fue alcanzado por un vehículo y después cayó por un desnivel. Tenía 23 años y apenas pudo demostrar el buen ciclismo que tenía en sus piernas.
***
Así se manejan Madariaga y González de Galdeano: Txurruka a la calle, a pesar de ser uno de los corredores emblema del equipo. Se escudan diciendo que no tiene puntos UCI, pero si no le hubiesen hecho centrarse en el Tour durante años -¡y que va a hacer el pequeñito ahí, con el motor que tiene!- a ver si volvían a dejar barra libre como en 2007 -el más combativo de todos los participantes- y sí en carreras a su alcance, tendría más puntos. Son una banda y jamás han hecho nada por el ciclismo vasco. Por su parte, Alan Pérez anuncia su retirada tras haber sufrido en sus carnes la misma receta que Txurruka: profesional entre 2005 y 2012, no se puede colocar en ningún otro equipo, como pasa al 95% de los corredores que forma Euskaltel.
***
Ciclismo-circo: después hablan de la UCI y su ansia por sacar dinero donde sea, incluso en China. Miren lo que va a hacer el Giro de Italia, mientras sigue coqueteando con la idea de salir algún año desde ¡EE.UU!: en 2013, en la etapa 15 de carrera, pondrán el final de etapa en ¡el Galibier!, que se subirá por el lado contrario respecto a 2011 y la maravillosa victoria de Andy Schleck, aunque se llegue al mismo punto.Serán sólo 150 km. de etapa con Mont-Cenis, Telegraphe y Galibier. Será que en Italia no hay suficientes montañas. Ah no, que es un homenaje a Pantani en el 15º aniversario de su ataque en el Tour de 1998 en medio de la niebla del Galibier. ¡A Pantani! Este deporte....este deporte....
***
Podrían pedir ayuda al colectivo de deportistas profesionales: están sanos -es un decir, claro-, son jóvenes y, más importante aún, están muy familiarizados con la praxis.
***
Las cuentas anuales de la Agencia Estatal Antidopaje: de 5 millones de presupuesto, se gasta la mitad en pagos al personal, unas 60 personas.
***
Toda la noticia es un despropósito. El último párrafo no se explica ni siquiera como error. Está mal escrito Cavendish, Goss con el segundo nombre, los resultados mal puestos...Calificar a Contador de "ciclista extremeño" quizás sea un sentido homenaje del desafortunado redactor, quizás charnego en Cataluña, a los padres extremeños del ciclista madrileño.
***
La UCI da un ultimatum a Ponferrada: o garantiza la cobertura económica del Mundial 2014 en un mes, o lo pierde. La edición de 2016 irá a Qatar, por lo que Cavendish podrá ser dos veces campeón del mundo en su vida deportiva.

28 julio, 2012

El silencio es oro

Este deporte no tiene remedio. Antes de lo que propagandistas que trabajan como periodistas empiecen a publicar sus crónicas de los lamentables sucesos vividos esta tarde en Londres, recuerden esto: este deporte no tiene remedio.

Veníamos de un Tour en el que, de nuevo, un equipo en su conjunto había andado una o dos velocidades por encima de los rivales, hasta el punto de ganar las tres últimas etapas, ir en fugas, colocar a dos hombres como primero y segundo de la general, y ahí estaban los propagandistas hablando del nuevo ciclismo limpio, de rodamientos de cerámica y trajes sin cremallera como explicación al fenómeno.

No tienen remedio, pero no me preocupa. El problema es el ciclismo, que en el mayor escaparate mundial del deporte, y en el día en que tiene un protagonismo casi exclusivo -fin de semana, primer día de competición- ha vuelto a lanzar un mensaje inequívoco: este deporte no tiene remedio.

El olimpismo ya había amenazado que el ciclismo corría el riesgo de ser excluido del programa olímpico tras las fuertes sospechas del dopaje de Ullrich en Sidney 2000, el positivo de Hamilton en Atenas 2004 o el positivazo por CERA de Rebellín en Pekín 2008, donde fue plata. Ahora el ciclismo envía al olimpismo un nuevo campeón: Vinokourov, 39 años, y un pasado de dopaje como pocos otros corredores del pelotón.

Como ven, el kazajo aúna en un sólo hombre rasgos muy envidiables para la salud de este deporte: joven y con una hoja de servicios inmaculada. Ha ganado de la misma forma en que ganaba cuando atendía a partes iguales a Eufemiano Fuentes y a Michelle Ferrari: atacando de lejos, sin flaquear nunca, mientras los demás se van disolviendo, quizás porque no son de la misma raza kazaja con la que lo vendían dos famosos propagandistas.

La carrera estaba diseñada para un triunfo de Cavendish, y así lo veían todos. Sin embargo, la prueba en ruta de los JJ.OO no ha acabado nunca en sprint masivo, porque hay muchos intereses en juego y pocos hombres para controlar. El Sky-selección británica ha controlado en cierta medida durante todas las subidas al circuito de Boxhill, pero después ha caído en una emboscada necesaria.

A 40 km. de meta y ya encarando de nuevo hacia Londres, ha habido un ataque con nada menos que treinta corredores, donde Suiza colocó a cuatro de sus cinco hombres, y España a tres. Los suizos, con un impresionante Schär y un increíble Albasini, han puesto la fuga con velocidad de cohete, ayudados por un incombustible Castroviejo, un chaval vasco que ya iba en la fuga del día y que parecía diminuto entre las dos montañas suizas.

A la hora de tirar no, porque menudo carrerón que ha hecho Jonathan Castroviejo. Cuando los suizos ya había desaparecido, en parte porque se quemaron y en parte porque Cancellara tomó una curva como un principiante y se fue al suelo, Castroviejo seguía tirando, llevando la fuga -también hubo impulsos de Gesink, Leipheimer y Fuglsang- a un límite en el que empezaron a reventar los perseguidores.

Ahí se vio quedarse a Froome, y también a Wiggins, y también a Eisel, que hoy no corría por Austria y si por la casa comercial que le paga. Tiraba Alemania, y también un poco Australia, pero al paso por Putney Bridge estaba claro que la carrera ya estaba en la fuga, con 51" de ventaja sostenidos desde hace tiempo y con sólo 10 km. para meta.

Fulham Road, Stanford Bridge y entrada a King´s Road, la arteria central que atraviesa Chelsea. No se el lugar exacto en que atacaron, cada uno por su lado, Vinokourov y Urán, pero cuando pasaban por Sloane Square y Harrod´s ya estaba claro que iban a ganar: nadie, absolutamente nadie, tiró en el pelotón del resto de fugados.

Eso incluye a los dos murcianos presentes, el malhadado Valverde y el cazador de etapas, pero nunca de grandes victorias, SMS Sánchez. Castroviejo se desgañitó y dio un lección de ciclismo, entrega y pundonor para que el duo murciano hiciese lo de siempre: ir a cola, echar la culpa al empedrado y ni siquiera meterse en el sprint. Mucho vasco para tan poco murciano. Mucho vasco para tan poco seleccionador. De Rojas mejor no hablamos, ¿vale?

Con la cámara fija de meta enfocando a la extraña pareja kazaja-colombiana, a la sombra de Buckingham Palace y tras pasar el arco de Wellington, Urán, que sólo tiene dos victorias de profesional en siete años, miró hacía atrás y Vinokourov se fue como un fiera hacia meta. Campeón en solitario, sin ni siquiera sprintar. Simplemente dar pedaladas como martillazos, su estrategia de siempre.

En el sprint de los fugados Kristoff se llevó el bronce, Phinney cuarto -disputará al menos igual número de JJ.OO-, Lagutin quinto y O´Grady, que es quinto de Vinokourov en edad y prácticas y disputa sus sextos JJ.OO,  sexto. SMS Sánchez, por si les interesa, fue 14º, pura inercia. Un propagandista muy famoso titulará Kazajastán-Colombia-Noruega, de tan preocupado que está por el nuevo ciclismo cuando el viejo nunca se ha ido.

Vinokourov ya fue plata en Sidney 2000, en el famoso copo del Telekom. Era la primera vez que su país obtenía una medalla olímpica, y ahí empezó el mito Vinokourov, al menos para los centroasiáticos. Más famoso que los Beatles, es capaz de movilizar recursos propios de un Ministerio para construir un equipo a su medida sólo un mes después de desmoronarse el Liberty por la Operación Puerto -donde todos los papeles de 2006 que le incriminaban desaparecieron-, así como de movilizar recursos de esa misma naturaleza para comprar nada menos que una Lieja-Bastogne-Lieja.

¿Naturaleza? Nada en Vinokourov es natural. Con una postura encima de la bici indecente, era capaz de ganar cronos, porque usaba sangre que no era suya. Sería la famosa raza kazaja. Al donante jamás se le ha vuelto a ver en posiciones de cabeza, quizás porque no tiene la misma facilidad económica de su líder, que lo volvió a acoger en el equipo tras la cuarentena de rigor.

Según los propagandistas, Vinokourov pagó sus pecados de dopaje -de los que nunca confesó, como Valverde y Contador- y ahora tiene todo el derecho a competir. Ya, igual que yo tengo todo el derecho a pedir sanciones de por vida para dopados, porque esto no tiene remedio y este deporte se va por el garete en cuanto a credibilidad. Un dopado que compra carreras gana el oro olímpico con 39 años. Vende esto como deporte: a televisiones, a patrocinadores que no sean dictaduras petroleras centroasiáticas, al simple aficionado de pie de calle. Esto no tiene remedio.

Curiosamente, los JJ.OO tenían una norma que impedía a un sancionado por dopaje competir en las Olimpiadas inmediatamente posteriores a cumplir su positivo. Y el comité olímpico británico, que organiza estos JJ.OO, tenía una norma aún más restrictiva que impedía representar al país a cualquier dopado.

Como David Millar se vende muy bien, la norma se recurrió al TAS -la suya y la general, la conocida como Osaka- y se anuló, así pueden estar en los JJ.OO tanto el famoso ciclista de la jeringa dentro de un libro, como Valverde, como Vinokourov. Dicho y hecho: una norma que era un avance en el deporte se conculca y ¿cómo se paga? Llega un conocido ladrón y se lleva todo el oro. Este deporte no tiene remedio. No lo tiene.

Vinokourov pudo volver a competir sin que nadie le exigiese confesión de quien le dopaba, donde conseguía la droga, cómo había que hacerlo, quien instruyó en el dopaje sanguíneo, qué sabe de ciclismo. Vinokourov calló, como ha callado Valverde y Contador, y ha vuelto. Vinokourov calló, porque una vez más en este deporte el silencio es oro, y lo seguirá siendo mientras no se alce la voz y se piden sanciones de por vida ya. Que no vuelve a suceder algo como lo de esta tarde. Que el ciclismo no sea el hazmereir de todos los deportes.

10 mayo, 2012

Empieza el Giro

Phinney, de cicloturista
Parece que hoy, por fin, comienza el Giro de Italia, aunque nunca se sabe con esta carrera: a lo peor anulan la etapa, o la reducen, o pasa cualquier otra cosa en esta prueba especialista en esquilmar la competición en aras de otras cosas.

Hay que insistir (mucho) en esto: el Giro se ha convertido en una carrera de dos semanas, aunque nadie lo diga así. La excursión recaudatoria por Dinamarca, el traslado y la CRE de ayer nos ponen en el ¡sexto! día de la prueba con los sesenta primeros de la clasificación en un minuto de diferencia. Es como si el Giro empezase hoy, y ni siquiera: está programada una etapa totalmente llana siguiendo la Via Emilia romana con una subida de cuarta categoría. Y si, ya salen las cuentas: mañana será el séptimo día de carrera.

En Dinamarca, concretamente en una zona que no recibe nada de turismo y a la que habrán estafado con eso de la promoción que consigue el Giro -como hicieron en la Vuelta con la zona de Holanda que linda con Alemania- no ha pasado absolutamente nada. Un prólogo callejero y dos sprints con los alicientes propios del que no le gusta el ciclismo: tampoco había terreno para que pasase nada, y creo que de eso se trataba. Por eso la carrera empieza hoy. O mañana.

En el prólogo se impuso el talento americano Taylor Phinney, sólo 21 años, gran envergadura -lo que en principio lo imposibilita para la general de las grandes vueltas, pero de aquí a diez años la ciencia médica puede dar grandes avances-, que envió al segundo clasificado a 9" en apenas 8,7 km. Con las atribulaciones propias de la edad -ayer, al perder el liderato, su primer tweet fue a las azafatas del podio que lo habían acompañado en estos días-, mucho desparpajo y unas inmensas ganas de aprender nos acostumbraremos a verlo por este tipo de prólogos, las clásicas -le encantan las piedras, especialmente la Roubaix- y el llano.

El segundo día Cavendish, perfectamente lanzado por G. Thomas -segundo en el prólogo-, se impuso con muchísima suficiencia a Goss y el resto de sprinters, a pesar de que en Romandía parecía estar lejos de su mejor forma. Phinney tuvo una salida de cadena a 8 kms. de meta y se pegó un buen calentón para llegar con el tiempo del grupo.

24 horas después lo que tuvo fue una caída monumental en meta, provocada por el bandazo del Savio-uomo Ferrari, que provocó que medio pelotón fuese al suelo. Phinney acabó con un tobillo con el doble de tamaño y tres puntos de sutura, pero todavía líder. Cavendish había salido retrasado en el sprint e intentaba remontar cuando Ferrari, más lento, cambió la trayectoria. La etapa fue para Goss -su estreno en grandes vueltas- y el abucheo de todo el mundo anglosajón para Ferrari, al que poco menos tacharon de delincuente cuando se han visto cosas mucho peores de McEwen, Renshaw o el propio Cavendish.

En la crono por equipos Phinney hizo todo lo posible para seguir siendo protagonista: en un relevo y una curva absurda por lo fácil, se salió fuera. Hasta la cadena llevaba hierba cuando volvió al grupo. Probablemente ese error le costó el liderato, aunque el Garmin voló -como suele hacer en este tipo de pruebas- y el nuevo líder es el lituano Navardauskas, que siempre recibe grandes elogios por parte de su director por su capacidad de trabajo.

El líder tenía que haber sido Alex Rasmussen, el olvidadizo danés que fue tercero en el prólogo y que ayer no pudo seguir el ritmo de sus compañeros. Navardauskas fue sexto en aquel prólogo y ahora líder. Sin embargo, la sorpresa de la etapa estuvo en los puestos de honor: el Katusha, con un equipo de rodadores y escaladores -ojo, no contrarrelojistas- hizo el segundo mejor tiempo, confirmado que lo de Holczer y Mikhailov es de órdago. También que J. Rodríguez tiene una oportunidad única para ganar una gran vuelta por etapas.

Tercero el Astana, otros con las mismas características del Katusha, y quinto el Quick Step, más de lo mismo. Estoy seguro de que los tres equipos no habían entrado entre los cinco primeros puestos de una CRE de una gran vuelta en los últimos siglos, pero es lo que tiene ser "los equipos de moda", que todo el mundo anda. Hasta Tiralongo se mete en los sprints, ya ven. O aguanta en la CRE.

Así pues, ahora que comienza el Giro, las diferencias entre los favoritos están así. El primero es Hesjedal -ojo con el, puesto que es muy hábil con la bici y no caerá en las típicas trampas de las carreteras italianas-, cuarto de la general y a 11" del liderato de su compañero lituano. El segundo es ¡J. Rodríguez!, décimo en la general tras haber pasado ¡dos de las tres cronos del Giro! y con 30" de retraso. Lean bien esta frase y saquen sus propias conclusiones.

Kreuziger está a 40", Basso a 47", Intxausti a 56", Urán a 58", F. Schleck a 1´09", Cunego a 1´19" y Scarponi a 1´22". Rujano a 2´33" y Gadret a 2´43", así como Nieve a 3´23", se confirman como escaladores netos sin mayores aspiraciones que ganar una etapa. Pero ojo a las diferencias de J. Rodríguez con sus rivales, porque llevar 52" de ventaja sobre el actual campeón del Giro con la birria de competición disputada tiene su importancia. Eso sí, salvo que haya escapada este fin de semana con el final en alto de Rocca di Cambio y Lago Laceno, el líder será Hesjedal. Que tenga cuidado J. Rodríguez de ponerse líder antes de tiempo, no vaya a ser que le pase como en la Vuelta del año pasado. Por cierto, visto que su privilegiada posición en la general se debe al rendimiento conjunto e inesperado de su equipo, un fuerte saludo a Galimzyanov. Es de justicia. Deportiva.
***
Se ha disputado estos días la Vuelta a Madrid. Primera etapa: crono tipo prólogo en la Casa de Campo, que fue para Castroviejo. Segunda etapa: etapa de montaña con final en La Morcuera, ganó el ruso Firsanov (había sido tercero el 1 de mayo en el GP Frankfurt, con una brillante escapada). General para Firsanov. Estado del ciclismo en Madrid: excelente. Han conseguido fusionar la Vuelta a los Puertos y la Clásica de Alcobendas en una única carrera. Y en breve les van a dar unos casinos con su mafia y prostitución asociados. Todo 3x1.
***
También corre en el Quick Step Zdanek Stybar, el checo especialista en ciclocross que quiere dar el salto (exitoso) a la ruta. De momento, se ha estrenado de esta manera en una etapa de los 4 días de Dunkerke. Con adoquín del bueno y mucho más ciclismo que en las cuatro primeras etapas del Giro. Es el 12º corredor del Quick Step que consigue victoria esta temporada.
***
Dice Cancellara que no tomado analgésicos durante la recuperación de su clavícula rota por "miedo a los controles antidopaje".  ¿Qué tipo de analgésicos está considerando?
***
Mikel Nieve: "El equipo me pide algo realista (para el Giro 2012)". Hombre, considerando que ha ganado la etapa reina en la primera grande en la que debutó (Vuelta 2010), la etapa reina del Giro 2011 y que ha acabado entre los once primeros las tres grandes que ha corrido, ¿qué es ser realista? "el equipo me pide una cosa realista: terminar entre los 10 primeros o buscar una victoria de etapa". Ah, pues te pide lo de siempre.
***
Graeme Obree, el protagonista de lo que es para mí una de las mayores hazañas ciclistas de toda la historia, se dedica ahora mismo a esto, tras superar sus problemas de depresión.
***
Gracias a un periodista paisanu, se descubre por fin la función de Benjamín Noval en el ciclismo profesional: "hacer el abanico al de Pinto en los llanos". Después de ponerle (furtivamente) vídeos de caza cuando comparten habitación, ahora lo abanica en "los llanos", que suena como a comarca de Sudamérica. ¡Bravo!
***
La resurrección en 2011 de Tom Danielson se debe fundamentalmente...a que se ha operado la visión.
***
Juan Gutiérrez, el periodista de ciclismo en As, mantiene un blog regular de ciclismo -por su periodicidad, que es su característica más elogiable, y por otro- con entradas blancas y de teletipo. El otro día se desmarcó de lo acostumbrado y escribió esto. Muy triste, ya lo ven: eso de reescribir crónicas. El problema es que se puede hacer otro periodismo, y más cuando un corredor está compitiendo por capricho del organizador, al que pagó boicoteando la carrera en el Crostis. Se podía haber escrito sobre las hazañas de Contador con el freno puesto. Yo lo hice, pero no soy ejemplo para nadie. Parece que es mucho mejor lamentarse como un aficionado más, en vez de como un profesional dedicado a informar.

28 julio, 2010

El futuro del ciclismo estadounidense

Como todos los años tras el Tour, los equipos grandes empiezan a reclutar corredores amateurs para foguearlos en carreras menores. Una parte importante de los actuales profesionales tuvieron su debut en los meses de agosto-septiembre, algunos de manera anónima y, como el caso que hoy nos ocupa, con un revuelo mediático que irá creciendo a medida que se acerque su estreno entre los profesionales.

El mismo está programado para el próximo 4 de agosto en la Vuelta a Dinamarca, el mayor evento deportivo de este país -parece mentira, pero es así- y una carrera que ha crecido mucho a pesar de sus inexistentes dificultades orográficas. Para más interés, la última etapa concluirá dando cinco vueltas al circuito del Mundial 2011, que se disputará por tercera vez en Copenhague.

Sin embargo, el mayor interés recaerá en el bautismo de Taylor Phinney, apuntado por muchos como The next big thing, o un campeón predestinado. Estadounidense de 20 años recién cumplidos, con 18 años fue séptimo en los JJ.OO en persecución individual, modalidad en la que ganaría los dos últimos campeonatos del mundo. ¿Otro corredor de pista? Ya podría ser, ya: también ha ganado las dos últimas ediciones de la París-Roubaix para aficionados. ¿Pista y pavé? ¿Con apenas 20 años? Pues sí.

Corre en el equipo amateur que montó Armstrong, dirigido por Axel Merckx, y en lógica consecuencia su debut será con el RadioShack. Gracias a su twitter sabemos que su vida en Europa transcurre a mitad de camino entre Girona y Pisa, garantía inequívoca de grandes éxitos deportivos. Algunos dicen que su gran altura (1´93 metros) será un impedimento en su futuro como corredor, otros dicen que sus datos fisiológicos son tan impresionantes que da igual lo que mida.

En EE.UU protagoniza reportajes y entrevistas, y no sólo en medios especializados. Este Tour de Francia ha visto el entierro de la gran generación de corredores americanos surgidos a finales de los noventa, e incluso la de ese corredor americano surgido a principios de los noventa. El campeonato del mundo ganado por Armstrong en 1993 con 21 años (el más joven de la historia) fue el inicio de una generación post-Lemond y post-Hampsten con varios nombres propios: Julich, Hincapie, Horner y más tarde Leipheimer, sin olvidarnos de Hamilton y Landis. Por el camino se quedaron mucho antes Chann McRae (5º en Verona 1999), F.Rodríguez o Livingstone, y ahora los que han llegado hasta el final de una larguísima y hiperlongeva vida profesional agotan ya sus últimas pedaladas. Todos menos Horner, claro.

Este corredor ha logrado acabar 10º el pasado Tour, con 38 años. También ha ganado este año la Vuelta al País Vasco, un resultado sin precedentes en su vida deportiva. Sus éxitos personales no ocultan que su resultado en Francia es el peor de un estadounidense desde 1997, un año antes del podio de Julich tras Pantani y Ullrich. A pesar de que no hay generación intermedia -Vande Velde tiene 34 años-, los estadounidenses tienen una hornada de jóvenes dispuestos a saltarse las etapas de crecimiento.

El primero de ellos es el sprinter de 26 años llamado Tyler Farrar que en apenas dos temporadas se ha instalado en la élite mundial. Vive en Gante, le gusta el norte y gana sprints masivos en grandes vueltas y va muy bien clásicas. El segundo es Tejay Van Garderen, que tiene 22 años y en este año de neoprofesional ha logrado ser tercero en el Dauphine Libere tras Brajkovic y Contador, nada menos, y eso como resultado más espectacular de una temporada muy completa. Corre en el Columbia y su fuerte es la contrarreloj y la montaña.

Y ahora llega Phinney. Desde luego, en la Vuelta a Dinamarca no sabremos como anda en montaña, pero seguro que en el llano va ir fuerte-fuerte. Y con 20 años puede evolucionar hacia lo que quiera. Lo que es seguro es que no pasarán muchos Tours hasta que un estadounidense vuelva a meterse en el top-ten, una constante de la última década al margen de Armstrong.
***
Urraburu dispara con bala en la polémica creciente sobre la no alineación de Intxausti en la Vuelta: (Rijs y los Schleck) "han demostrado ser inteligentes, no como sucede, o sucederá, con otros torpes que dirigen equipos. Porque un corredor vaya a cambiar de aires le marginan en pruebas importantes". Claro,que también se puede estar refiriendo a Juan Fernández y Escartín en la Vuelta 1995...Habrá que volver a decir, como en el pasado Criterium Internacional, aquello de Intxausti Askatu!. También publica hoy esta noticia de rumores, muy completa.
***
"He peleado el podio hasta el último momento. Con eso me quedo de la carrera. He sido cuarto, a 3:40 de Contador. Andy Schleck finalizó segundo el año pasado a 4:10". ¿Quiere decir esto que podía haber sido segundo? "No es un cuarto porque sí, sino la consecuencia de luchar por el tercero e incluso por el segundo puesto". ¿Ein? ¿Me he perdido algo?. En cuanto a la crono, tras decir hace unos días que "si me dijeses que he sido yo el que he fallado, pero es que Denis nos metió por encima de minuto y medio a mí, a Alberto y a Andy. O los tres pegamos un bajón increíble o él se salió", ahora resulta que "los demás estuvieron más o menos a su nivel, pero Denis lo hizo excelente".
***
Una llegada y una salida de la Vuelta cuesta 130.000 euros, al menos en Murcia-city. Según el alcalde, los retornos serán de 500.000 euros, un poco el mito de El Dorado. Lo que no cuenta el regidor es que, si por casualidad se llegase a esa cifra (incluye hasta el concepto "compras") es porque además de la llegada y salida, en Murcia-country se disputarán dos llegadas y dos salidas de la Vuelta, y es de suponer que la caravana se alojará los dos días en su municipio. Nadie da duros a cuatro pesetas.
***
Otro fantástico artículo sobre Landis y Armstrong.
***
Se disputa estos días el Campeonato de Europa de Atletismo. Barcelona es la sede, 18 años después de los JJ.OO en esta ciudad adicta a los eventos. Odriozola, que no necesita presentación aquí ni en la casa de Rubalcaba o Lissavetzky, ha predicho 15 medallas para nuestros aguerridos atletas. Es la cifra que se logro en Munich 2002, cuando la gran orgía canaria-ginecológica. Para los de 2006 pasó algo el 22 de mayo y aquel calendario de "Campeonatos de Europa" desapareció, igual que muchos atletas, aquejados súbitamente de extrañas afecciones.

Desde aquí el mayor ánimo y apoyo posible a la cultura atlética española, fruto de la raza y la superación. En los recientes campeonatos de España ya hemos visto importantes progresos. Campeonatos celebrados hace nada -ni un mes- en Avilés, una ciudad que está cobrando un protagonismo mayúsculo en la mejora del rendimiento deportivo. Ya verán como mejoran las marcas logradas en los campeonatos, y todo fruto de este intenso mes y no de haber pasado por la ciudad asturiana. Yo seguiré el acontecimiento en la esperanza de que Amat Carceller vuelva a hacer preguntas incómodas a los atletas (lo dudo, después del rapapolvo de Pekín por parte de un atleta que le reprochó sus críticas y su falta de apoyo, como si un periodista tuviese que ser un hooligan más y no un profesional), por las siervas de Lukashenko, por nuestras atletas (Mayte, Natalia y Marta sobre todas las demás: seguirán mejorando a pesar de la edad) y porque viendo los cuatro gatos que hay en las gradas, hay que apoyar a los nuestros.