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10 julio, 2006

¿Contador no tiene quien le escriba?

Desde el inicio de la Operación Puerto ha habido extrañas maniobras para intentar librar de la quema a varios corredores. El primero fue Valverde, singularmente destacado por Arribas como limpio en los primeros compases; lástima que después se le colase un documento que implica directamente a El Intocable. En el caso del Liberty Seguros, donde ha habido un caso de dopaje sistemático y de equipo a toda la plantilla -sí, toda-, en los últimos tiempos se ha desatado una operación de camuflaje para salvar a los más jóvenes, singularmente a Paulinho, L.L. Sánchez y Contador.

El Liberty Seguros consiguió la temporada 2005 acabar 5º en la clasificación por equipos del ProTour y ganar siete carreras de esta competición, además de sumar puntos con nueve corredores. Curioso: de lo sabido hasta ahora de la Operación Puerto, 15 de los 25 corredores están fehacientemente en programas de doping. Pensar que los otros diez están limpios en una estructura como la de Manolo el de Torrelavega es dar un margen de inocencia a un tipo que es un falso y un mentiroso: impulsa el Código Ético y pasea por el noble Chamberí con 60.000 euros y cuatro cajas de hormonas falsificadas chinas. Y otras lindezas bien conocidas. Revisitemos el 2005: de las siete victorias, dos fueron de Heras en la Vuelta. Se quedan en cinco, ¿o también vamos a dar margen de credibilidad a Heras y que sólo dió positivo en la crono de Alcalá? Una de Marcos Serrano en el Tour, también completamente dopado: ya sólo nos quedan cuatro. Una de Allan Davis en Alemania, el del dopaje por objetivos: tres victorias ProTour en el haber de los azules. Una de Koldo Gil en el Giro: de momento no está en los papeles de Eufemiano, pero viendo su extraño comportamiento en Bicicleta Vasca, digno de Voigt, tampoco lanzaría las campanas al vuelo. ¿Y las dos últimas pruebas Protour del Liberty? De Alberto Contador en el País Vasco y Romandía.

Atenta contra el mínimo sentido común pensar que un equipo que ha conseguido todos sus éxitos con dopaje nos intente vender que Contador consiguió los suyos limpio. Tanto él como L.L Sánchez llevaban una preparación extrañísima: se iban a Australia en enero y arrasaban a los pobres canguros en su Tour Down Under, escapándose los dos como en los mejores tiempos de la Once. Y con 23 años. Tercero y cuarto ese día fueron Davis y Ramírez Abeja. Considerando que también obra en poder del juzgado de Plaza de Castilla que lleva el caso que el documento que prueba que el dopaje sistemático también alcanzaba al Würth filial, ¿qué moto trucada nos intentan vender los medios que dan cancha a la teoría de que los jóvenes están limpios? Es increíble, pero harán cualquier cosa por conseguirlo. Al día siguiente de publicase en este blog una carta abierta a Josu Garai, en el Marca apareció una carta abierta de Contador, que reproduzco íntegra a pesar de que el post vaya a quedar larguísimo: es por miedo a perder el enlace y que después digan que no existió.

"Hace dos años me apoyasteis en una experiencia durísima, cuando en la Vuelta a Asturias peligraba mi vida personal y profesional. Más recientemente, el pasado año, compartí con vosotros la realidad de mi recuperación y el disfrute de los triunfos conseguidos en 2005.Por todo ello, y porque me animasteis con vuestros gritos o al ver mi nombre en la carretera, infundiéndome las fuerzas necesarias para subir ese último y durísimo puerto, me siento en la obligación de compartir esto que me ha tocado vivir y deciros cómo me siento.Por casualidad del destino me aficioné a la práctica del ciclismo e hice mi elección: sacrificio, esfuerzo, sufrimiento y renuncia a vivencias de mi juventud a cambio de hacer algo con lo que disfruto y me siento privilegiado y orgulloso: LLEGAR A SER CICLISTA PROFESIONAL.Y porque es algo con lo que disfruto y porque he comprobado que no hay nada más satisfactorio que el fruto del esfuerzo y el trabajo, deseo deciros que en estos momentos me siento triste, desilusionado, impotente y no se cuantos calificativos más, que por innumerables que fueran serían incapaces de haceros imaginar mi estado de ánimo.Soy una persona que piensa, y la vida me lo ha demostrado, que las experiencias que a primera vista nos parecen dañinas y desagradables, siempre pueden aportarnos enseñanzas altamente positivas. Estoy convencido de que mi vida futura, profesional y personal, estará marcada por lo sucedido estos días, pero trataré de quedarme con lo bueno y seguiré trabajando y esforzándome, con más ahínco aún, si se puede, para haceros disfrutar de un deporte tan hermoso como el ciclismo y del que me atrevo a deciros que sigáis creyendo en él y en mí. A vosotros, jóvenes que os iniciáis en este deporte, os animo a compartir algo conmigo: HACED DEL CICLISMO UN DEPORTE ADMIRADO POR TODOS. Y porque creo en un deporte limpio y así lo HE PRACTICADO, pasados algunos años tendremos la compensación por lo sucedido."

Al margen de lo lastimoso que resulta su apelación a la enfermedad (igual que Santi Pérez hablando de su madre soltera, nunca he entendido muy bien esas ganas de dar pena), lo que más destaca de la carta es que no niega que esté metido hasta sus pobladas cejas, no, se dedica a pedir una nueva oportunidad ("trataré de quedarme con lo bueno" "que sigais creyendo en mí" "enseñanzas positivas", que es como un puntapié al aficionado) y algo de redención muy patente en la última frase. Yo no dudo que Contador no haya practicado el deporte limpio (en mayúsculas), pero habrá sido en el fútbol. ¿Y que eco ha tenido su carta, el objetivo final de una carta abierta? ¿Contador no tiene quien le escriba?

Y tanto. Al margen del mensajero, el servil Garai, también Eufemiano Fuentes se apresuró en descartarlo al inicio de su maratoniana entrevista radiofónica (parecía que era el primer punto de su agenda), donde incluso afirmó que no lo conocía, a pesar de llamarlo "Alberto". No ha sido el único. Hace unos días se informa de que Bruyneel está muy interesado en llevarlo al Discovery. Algo le habrán visto en el potencial del chico, bien claro a tenor de los resultados: sus programas de mejora de rendimiento deportivo, en lenguaje de Eufemiano, funcionan. ¡Y eso no se puede desaprovechar, que no todos van a ser muñecos rotos como Unai Osa u Oscar Sevilla!
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¡Ay el Tour! El ganador ayer, en un día que se prevía de zafarrancho, fue Sylvain Calzati. A 32 km. sus inermes compañeros de fuga hicieron todo lo posible para ser cazados por el pelotón y el francés se fue por delante para llevarse la etapa. Contra todo el pelotón. Boonen pinchó y su equipo, que parece que sólo tiena a Gárate para cazar, se riló por completo. El Rabobank y el Davitamon lo mismo. Y Calzati ganó en Lorient escapado. En el Tour. En la primera semana, cuando las fuerzas de los otrora superequipos están indemnes, sin haber pasado ni un puerto. ¡Ay el ciclismo!

Un dato que invita a la reflexión y que emparenta con un post reciente: Calzati se ha calcado Romandía, Giro, Vuelta a Suiza y Tour. Dos meses sin bajarse de la bici. La preparación de los ciclistas ha cambiado. Incluso la de uno que ganó el Porvenir en 2004 enrolado en el modestísimo RAGT. Un corredor del montón, del Ag2R, con más ciclismo en las piernas esta temporada que muchos de los fresquísimos gregarios del pelotón, les gana la etapa con 2´ de ventaja. Y ahora que nos cuenten batallitas de que si el terreno no favorecía la persecución, que si estaban pensando en la final de la Copa del Mundo o que es un buen chaval y se lo merecía.
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González Linares sigue anclado en su ciclismo de otros tiempos, sin enterarse de lo que ocurre a su alrededor. En As: "Hoy, descanso para los ciclistas y los directores, que se quitarán la tensión de la carrera y la rutina de los horarios. Hace años el día de descanso generaba problemas y pájaras(...)Hoy en día, los corredores se cuidan más y están sometidos a más cuidados el día de descanso." Como decía ayer nickVier, el día de descanso, en el ciclismo actual preOperación Puerto, es día de repostaje: se ha visto en las tablas de Hamilton, de Beloki y de Heras. No estaría de más que la gente actualizase algunos de los tópicos más manidos del ciclismo, especialmente ese del día de descanso para esparcimiento y solaz con la familia.

08 julio, 2006

Gontchar, etapa y maillot amarillo

El incauto lector que se haya enterado del resultado de la primera crono larga del Tour leyendo este titular todavía estará recuperando el aliento: hay que leerlo dos veces, pero es verdad. El ucraniano, que ya estaba en el Mundial CRI de Duitama en 1995, ha conseguido con 36 años su victoria de mayor calado, en la primera temporada en la que milita en un equipo grande. Ya en el Giro anduvo muy bien, con maglia rosa incluida, pero una caída camino de Sestri Levante le relevó en la general. En montaña no se despega ni con salfumán, y visto como está el Tour (hasta Arribas maneja teorías cabalísticas sobre que los años terminados en seis traen un vencedor sorpresa: Walkowiak, Aimar, Van Impe, Rijs) es otro candidato a la victoria final: la última contrarreloj larga le favorece sobremanera.

Hoy ha volado en Rennes. Ha metido 1´01” al segundo, Landis, que a su vez no ha podido meter más de un minuto a los doce siguientes. Sencillamente, el corredor del T-Mobile ha hecho su crono y todos los demás la suya, con sus altos y bajos. Individuales y por equipo. Previstos e imprevistos. Desde que empezó la Operación Puerto el ciclismo ha cambiado: equipos que antes arrasaban en la especialidad se han visto relegados a comparsas (CSC, Discovery), y mañana ríase usted de encontrar algún análisis serio sobre el hecho o la directa relación con la redada antidopaje en los medios tradicionales. Es lo que hay que sufrir para que el circo continúe. Yo les pongo en riguroso orden de llegada los diez primeros de la etapa: Gontchar; Landis; Lang; Rogers; Larsson; Sinkewitz; Fothen; Kloden; Menchov; Posthuma. Ahora toca de nuevo leer la primera frase del post. Es el Tour, no la Vuelta a Georgia o la Subida al Moncayo. El mejor español ha sido Sastre, decimoctavo a 2´11”. Zabriskie ha sido el mejor CSC, pero con una crono propia de lo que es: un corredor mediocre, en la mejor escuela de David Millar. De O´Grady no se tenían noticias en meta al cierre de esta edición. ¿Voigt? Creo que estaba cobrando el dinero a Gárate. El mejor Discovery ha sido Savoldelli, pero Popovych se ha dejado más de tres minutos e Hincapié dos y pico. Para llegar a Azevedo se me ha bloqueado el cursor, que no baja tanto. En meta Rubiera estaba serio, muy serio: dice que al equipo le interesa tener corredores arriba, para intentar la fuga desde lejos. Curioso: el año pasado pasaban ocho de los azules marcando el ritmo al pelotón por el Galibier, y ahora piensan meterse en fugas, como el Wigarma o el Puertas Mavisa.

Los escaladores se han dejado diferencias de vértigo: Marchante cuatro y medio, Cunego seis y medio, Simoni cinco y medio, Mayo por el estilo. En todo caso, el mayor damnificado de la jornada ha sido Leipheimer, en tiempos de escalador. Y de los malos. A sólo tres semanas de su triunfo en Dauphiné. Y al poco de revelarse que –casualmente, que después me acusan de capcioso- compartía hotel con el Dr. Ferrari en Tenerife. Habrán considerado peligroso hacer llegar al Tour la paloma con el mensaje, como reveló Manzano en argot de los hemodruidas. Hay muchos otros análisis de la etapa (salvo Moreau, todos los corredores han ido de más a menos, como si no hubiese gasolina), pero la general se queda copada por corredores del T-Mobile, que se ha salido en la etapa colocando 14º a Kessler (a rueda de Gontchar en cuanto le superó) y Mazzoleni, pásmense, 16º, el mejor de los escaladores puros con muchísima diferencia. Otro que lleva Ferrari, pero con mejor paloma. Rogers tercero, Sinkewitz cuarto, Kloden sexto...un Tour más y la eterna bi-tricefalía del equipo magenta en solfa. Esperemos que este año la resuelvan mejor que en otras ocasiones, cuando Ullrich salía a los ataques de Kloden, Vinokourov a los de Ullrich y por delante Aldag, Guerini o Sevilla querían ganar la etapa. Viendo la general, parece que el T-Mobile haya hecho una crono por equipos. ¿Será que después de la limpia de tramposos quedan como los auténticos esforzados de la ruta? No se, no se.

Eso sí, los favoritos al triunfo final ya están situados. Landis es segundo a 41”, Karpets séptimo a 1´52”, la misma diferencia de un Evans magnífico (uno que sabe atacar, ojo con él) y Menchov noveno a 2´. Entre ellos parece estar el triunfo final, salvo golpe de mano del Discovery en estrategia por equipos. Digo esto porque en teoría esto es obra de la mente y no del dopaje, y eso no lo pueden haber perdido: un equipo que hacía esos abanicos, que en la etapa de Revel del año pasado metió a tres corredores en la escapada y que tiene a Ekimov con 40 años de mariscal de campo no puede confiarlo todo a la fuerza bruta. Aunque recordando las exhibiciones de Armstrong, ¿por qué no?. Sinceramente: estoy impaciente por ver la primera etapa de montaña y el primer Discovery en meta, que creo que será Egoi. Mención aparte merece el joven del Gerolsteiner Fothen, del que se hablan maravillas y no se para: séptimo en la etapa, ahora es quinto en la general a 1´50”. El año pasado cuajó un magnífico Giro en su debut en una grande y ahora va de tapado-destapado. Atención.

Carlos de Andrés y Rubiera apuestan porque mañana por tierras bretonas habrá zafarrancho, total al día siguiente se descansa. Es cierto que los equipos de sprinters no controlan la carrera en este Tour (la gasolina, que no da para tantos km.), pero también es cierto que el equipo del líder está fortísimo y está acostumbrado a llevar la carrera en todos estos años, aunque no tuviesen el líder. ¡Cómo no recordar esas etapas de montaña en las que el T-Mobile marcaba el ritmo como si Lance Armstrong fuese magenta!. En un Tour tan raro como este, cualquier cosa es posible. Hasta que mañana Godefroot de vacaciones y llegue una escapada bidón. Estaremos al tanto.
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La realización de TVE es magnífica, con imágenes de archivo de anteriores llegadas en la misma ciudad, o de otras citas de la misma temporada, ya sea de sprints o cronos. Además, el buen rollo entre Carlos de Andrés y Perico ayuda mucho a la retransmisión. Que no todo van a ser malas noticias, hombre.

07 julio, 2006

¡Qué grande es Oscar Freire!

Hace tiempo que quería poner este titular. La magnífica etapa de la Vuelta a Suiza de hace tres semanas me pilló en una pausa técnica, y aprovecho ahora el soberbio triunfo de ayer en el Tour para poner una exclamación de auténtico fan, pero con los pies en la tierra: muy pocos corredores se lo merecen y da igual si fuese portugués, polaco o griego. Óscar Freire es único e inimitable, un auténtico patrimonio viviente para cualquier aficionado al ciclismo.

Dentro de este Tour tan extraño donde el primer intento de fuga fructifíca y se deja ir, incluso cuando los equipos representados son tan irrelevantes como el Millran y el Ag2r, la etapa trascurría por el guión clásico de la primera semana del Tour. Carreteras secundarias, mucho paisaje sin casas y llegada al sprint cantada. Los escapados fueron neutralizados a cinco km. de meta por el fuerte ritmo impuesto por Quick Step y Liquigas, que está viendo relativamente fuerte a Paolini. Entre caídas varias y muchos sustos, los favoritos para la llegada masiva fueron copando los primeros puestos, con un orden mucho más aparente que en los días precedentes, pero muy lejos de los trenos que el otro día echaba de menos Flecha en su absolutamente prescindible columna de La Vanguardia, a medio camino entre Un país en la mochila de Labordeta y un editorial de Telva. Oscar Freire aparecía, como tantas veces, perdido entre los grises belgas y el amarillo de su líder Boonen, y el verde italiano. En varias tomas se le vió entre las dos filas de corredores, buscando su lugar. Steegmans apareció de repente (ha fichado para las próximas dos temporadas por el Quick Step) y puso un ritmo de sprint para McEwen, perfectamente soldado a su rueda. En ese momento quedaban 400 m. para meta y Freire tenía 15 corredores por delante. Se le vió mover la cabeza negativamente. El viento soplaba muy fuerte de cara. Otra oportunidad perdida.

Entonces Steegmans se retira a su derecha y Freire salta detrás, superándolo con facilidad y al doble de velocidad de los demás corredores. Ver la toma aérea repetida una y mil veces y maravillarse del increíble reprise del cántabro es todo uno: desde Saronni no se veía algo igual. Cuando se pone a la altura de Boonen, en diez pedaladas, el belga se da cuenta e intenta acelerar el sprint, pero sencillamante no puede. Freire le saca una bicicleta de ventaja en meta. Sonrisa de felicidad y brazos en T, su gesto característico. El año pasado en la Vuelta Bettini le ganó a Petacchi un fenomenal sprint en Valladolid, y el muy vanidoso campeón olímpico comentó "ya tengo la foto que me faltaba batiendo a todos los grandes sprinters". No esperen jamás un comentario de ese jaíz por boca del tricampeón del mundo, pero la foto de la inolvidable llegada ayer a Caen refleja a Freire batiendo netamente a un Boonen vestido de amarillo. Qué gusto. Qué maravilla. Hará un juego fenomenal con su otra victoria en el Tour, la de 2002 en Sarrebrück, también conseguida por la derecha de las vallas y con el maillot del campeón del mundo: desde 1980 con Jan Raas un arcoris no ganaba etapa en el Tour. Boonen se las prometía muy felices en el Tour, pero de momento el corredor que lleva 17 victorias en la temporada muerde el polvo.

Freire sólo lleva 5 victorias. Es un decir, claro. Una etapa en Tirreno. La Flecha del Brabante. Una etapa del País Vasco. Una etapa de la Vuelta a Suiza. Una etapa del Tour. Cuatro etapas de pruebas ProTour (y que pruebas, no precisamente la Vuelta a Alemania o Polonia) y una clásica belga. Además, en todas esas carreras ha conseguido al menos otro puesto entre los tres primeros: en Tirreno le batió Hushvod, en País Vasco, Valverde y en Suiza, Vicioso. Freire acaba contrato este año y alguna información dice que está oyendo los cantos de sirena del Saunier. Es cierto que en las clásicas de las Ardenas el Rabobank le dejó tirado apostando por Boogerd, el increíble hombre que nunca gana, pero Freire se rebeló y en Lieja realizó una fuga que quemó completamente a varios equipos. Es uno de los corredores más valiosos del pelotón, de los cinco imprescindibles. Ojalá decida con sabiduría su futuro profesional, porque con 30 años y considerando que McEwen tiene 33 y está hecho un mozo, todavía le quedan muchos triunfos por celebrar. A pesar de que ayer volviese a estar sólo. A Flecha ni se le vió. Qué raro. Será el viento de cara, que es muy molesto. En cyclingnews.com le preguntan por la ayuda recibida por el catalán, y Oscar es bien clarito: Flecha es una gran ayuda, para despejar cualquier duda.

En meta ningún problema. Su tradicional buen humor y despiste (casi llega tarde al podio por atender una entrevista), a punto de ser padre primerizo y con risa tonta por el hecho, su capacidad innata para poner los pies en la tierra ante cualquier triunfo -por importante que sea- y su eterna sonrisa hace que cualquier triunfo de Freire sea un festival del buen rollo y reconcialiación con este deporte. No corresponde a Freire el grito, los dientes cerrados, las miradas de odio y furia de algunos de los grandes corredores con los que ha coincidido, no, no. Escribo este post sin conocer los titulares de la prensa, pero mucho me temo que hablarán de nos hace recuperar la esperanza y cosas de ese estilo, cuando Freire esas cosas nunca las ha pensado y no lo veo pronunciándose en tal sentido. En su dedicatoria forzada por Perico en el muy divertido y ameno resumen de la etapa de las 20:30 en la 2, Freire dedicó su victoria a la afición "para que apoyen a los ciclistas en estas etapas tan largas -ayer 225 km-, que son muy duras". Un crack. Una maldad final: estoy deseando saber que le ha pasado a Boonen con su bici, si se le ha desinflado la rueda o le ha saltado el cambio. Lo peor de todo es que se acrecienta mi certeza de que en el Mundial de Madrid Freire hubiese pulido al belga...y lo dejo ya, que voy a buscar billetes para Salzburgo.
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Hoy también previsible sprint en la meta de Vitré, donde en 1995 ganó Marcel Wust. El sprinter alemán, lanzado al estrellato desde el MxOnda, consiguió aquella victoria enrolado en el Festina y con el maillot de líder de....la montaña. Eran los primeros compases de la carrera y se había metido el día anterior en una fuga donde consiguió puntos en una tachuela. Que un corredor con el maillot de puntos rojos gane un sprint masivo en el Tour no deja de ser algo anécdotico, pero siempre está bien recordar a otro corredor extremadamente simpático.

06 julio, 2006

"Jose Ramón es ciclista y yo soy trapecista de circo"

La frase, pronunciada a eso de la 1:20 de la madrugada por Eufemiano Fuentes, refleja el nivel de absurdo alcanzado a lo largo de una hora y media de soporífera entrevista. El que haya tenido la buena suerte de no escucharla, que sepa que no se ha perdido nada; yo que he tenido la desgracia de esperar hasta el final para ver si al menos se besaban, a ver si este pequeño resumen les sirve de algo. Siempre nos quedará la página de propaganda que la SER insertó en la prensa para anunciar el evento y que reflejaba un balón desinflado, una rueda pinchada y una jeringuilla. Como en una peli de Eloy de la Iglesia, tipo Navajeros.

La cosa (es el término que más se adapta a lo oído) empezó con la mutua entrega de flores: Eufemiano se presenta como hombre de palabra ("yo ayer te dije que venía") y dice: "Tengo miedo". ¿De qué? ¿De quién?. De la Morena le dice "¿no pretenderá usted usarme a mí?" y "no estoy aquí para juzgarle", y al final el que queda como hombre de palabra es el periodista, que cumple a rajatabla su pretensión: usado como plataforma de propaganda para Fuentes y encima sale de la plaza indemne, sin una cornada. El post también va camino de ser soporífero, o sea que ahorro el trámite: Fuentes no dijo ningún nombre, salvo al principio del programa cuando quiso exculpar a Contador y Ballester y....quería continuar con nombres pero De La Morena le interrumpió. El de Brunete se había preparado la entrevista de una forma envidiable: le preguntó por el uso de nandrolona en el ciclismo (¿¿??), habló de la Vuelta de Álvaro Pino y ya ni se acuerdaba de cuando ganó Perico su primera Vuelta...este hombre se quedó anclado en los ochenta.

Y mientras tanto, ante la carencia total de un periodista digno de tal nombre, Eufemiano desarrolló su discurso: que nunca ha puesto en peligro la salud de sus pacientes/clientes (curiosa igualación), que "llevo 29 años en la medicina deportiva", soy un "empollón", "no entiendo de leyes" y así durante la mayor parte de la entrevista. Entre las mentiras más divertidas de un embaucador patológico (recuerden: este hombre les vendió a Hamilton y Pantani que con 34 años podían ganar una grande) dijo que muchas de sus pócimas son sólo de efecto placebo (citó explícitamente las bielas de Casero), "no recuerdo si la EPO hacía daño en 1991-1992", "yo nunca he puesto EPO, pero tengo mis ideas", "el EPO que me han encontrado era para tratar a un familiar" (la misma explicación de Edita Rumsas y Vandenbroucke para su perro) y "de un burro nunca se hará un caballo de carreras". ¿Ah no? ¿Y David Blanco, el ciclista que rema con las piernas, qué es? ¿Y Basso, que tiene la misma técnica que una persiana, qué es?

Tuvo toques de milagrero, algo penado por la ley tras el escándalo Bio-Bac ("sólo por el deseo de curarse hay gente que se ha curado", pero por si acaso les pido 40.000 euros), de chulería ("yo tengo de forma natural un 52% de hematocrito", "evidentemente, no puedo vivir del aire"; piensa un segundo y se corrige: "Podría") y de mucha negación de la realidad: "lo que yo hago no es secretismo, es discreción". Claro, por eso lo de los códigos secretos, los dos pisos sin placa en la puerta y su supuesta retirada del ciclismo a principios de 2005 para investigar una enfermedad ocular. Algunas cosas si que fueron parcialmente ciertas ("yo me dedico a asesorar y vender conocimiento", como un gurú del management), con las bolsas sólo pretendía "suplementar y reponer lo que se va perdiendo" y que "todos los medicamentos tienen dosis terapéutica y dosis letal". Toma ya. Eso ya lo decía el nutrólogo Grande Covián con la frase "hay que comer de todo, pero en plato pequeño".

Y termino ya, que con ánimo de ser completista me está quedando un zurullo de post. Al final De La Morena le presenta su plantel de expertos compuesto por el Doctor Romo (igual que un pomo de la puerta, y con las mismas agudezas), Juamma Trueba de As, un ingenioso periodista que se daba cuenta de la situación y presionaba a Eufemiano para que le diese el titular ("¡diga de una vez Yo he dopado¡", tal cual) y alguien más que había por ahí, pero Morfeo ya me había vencido. Si que tuve tiempo de escuchar la última cosa a Fuentes: "Mi vida va a dar un giro de 360º". Coño, un tío que se nos vende como tan inteligente, tan cum laude, ¿no sabe que 360º es para volver al punto de partida? ¿O quizás era la última broma de Eufemiano?
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En el Tour extraordinaria victoria de McEwen, que sacó tres bicicletas a todos sus rivales. Freire se tragó todo el aire en los últimos 500 metros y aún así fue tercero, batiendo a un Boonen que no termina de funcionar en el Tour. Gálvez fue segundo al sprint tras caerse a 14 km. de meta (Zabel pinchó a dos y no tuvo la oportunidad de volver), un resultado que sólo se podía imaginar en sueños. Y es que están pasando cosas muy raras en el Tour: las medias han bajado espectacularmente (gracias nickJaimeaguada), la escapada buena se forma al primer intento y un corredor como Juanma Gárate marca el ritmo del pelotón hasta que quedan 20 km. a meta. Veremos si es coyuntural o una tendencia marcada al calor de la Operación Puerto.
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En la primera etapa del GP Agostinho, victoria para Rubén Plaza. El corredor de Ibi fue agraciado con una bolsa de sangre del Dr. Fuentes en la pasada Vuelta a España, donde ganó una crono con tiempos del mejor Boardman. Ahora se dedica con su equipo a proclamar su inocencia mientras la Comunitat Valenciana sigue patrocinando el equipo (en contra de lo anunciado por Levante) y la UCI no les retira la licencia.

05 julio, 2006

La peor propaganda en el mejor altavoz

Al final el gozo en un pozo y la supuesta "entrevista del año" de JR de la Morena era con Eufemiano Fuentes. Con el juego que hubiese dado Heras, incluso dentro de su estoicismo castellano...esto pasa por ilusionarse. Es más: lo de ayer ni siquiera fue entrevista, sólo una toma de contacto para la gran cita de hoy, que seguramente formará la serpiente del verano. Sin embargo, las grandes líneas ya están trazadas, y ya se sabe lo que se puede esperar hoy.

De la Morena va a dar (ya ha dado) a Eufemiano el mejor altavoz posible para que cuente su historia; a cambio le pide nombres y carnaza. De esta relación de interés mutuo, muy alejado de los fines profesionales de médico y de periodista, sólo puede salir un programa inolvidable para todo amante de lo oculto y lo estrambótico, una especie de Milenio3 de Iker Da Vinci, perdón, Jiménez. Avisados están, yo no me lo pienso perder. Lo de ayer fue terrible: un De la Morena concesivo, claudicante, dejó explayarse a su gusto a Fuentes, más que nada porque no tenía asegurada la entrevista. El hemodruida accedió al final a la gran tentación de llegar a la masa de oyentes de El Larguero (y todos los medios que se harán eco) con sólo dos condiciones: que no se le interrumpa (lo tiene difícil); y que no se le obligue a desvelar nombres "porque soy un profesional y mantengo el secreto de mis pacientes".

Así las cosas, ayer quedó bien clara la estrategia del ginécologo con "brillante expediente" (Xabier G. Luque lo enumeró en un artículo a medio camino entre la elegía y la baba), un claro ejemplo de lo que Jose Antonio Marina llama la inteligencia fracasada en el libro homónimo. Su discurso se basó en una serie de ideas-fuerza bien claritas: la Guardia Civil me ha tratado con exquisitez; soy un profesional y jamás pondré en peligro la vida de sus pacientes (va a ser su estrategia judicial, como ha informado Carlos Arribas); hay más deportes implicados (para desviar la atención del ciclismo, su auténtico mercado y donde tenía prestigio); y como tire de la manta ¡uy, como tire de la manta!...La zanahoria perfecta para que un periodista como De la Morena, desde hace muchos años volcado en el fútbol, pique.

Sin embargo, lo más interesante para mí fue oir de viva voz al hemodruida isleño. Sus entrevistas en prensa se cuentan con los dedos de la mano (G. Luque: "de trato amable, nunca rehuye una pregunta": ¡puaj!), no les digo ya en la radio, más proclive a meteduras de pata y a revelar la personalidad del sujeto. Fuentes es un vanidoso: ayer se escucharon cosas como "los presos se daban cuenta de que no era como ellos y que iba a estar poco tiempo", "la Guardia Civil me trató con gran deferencia, yo no soy un delincuente" o "ya sabía que me estaban siguiendo, porque oía cosas raras por el teléfono". Ya. Por eso lo tenías todo tan escondidito en los tres apartamentos, y por eso la reunión en la cafetería de Zurbano, que para los que no conozcan Madrid "no es precisamente un descampado" (brillante definición de un lector del blog).

Lo más patético de ayer es que Fuentes creía que todavía estaba al mando de la situación: De la Morena "¿Hay equipos de Primera?" Fuentes: "De Primera...(duda un momento) y de Segunda", para hacerla aún más gorda. "Si no los he llevado yo, lo han llevado otras personas con mi asesoramiento" (ya veo que hoy nos venderán como noticia que la Real de la temporada 2002-2003 era tratada por Jesús Losa), o la más escalofríante de todas "yo tengo bolsas de sangre de mis clientes para dárselas en caso de que las necesiten por enfermedad, en casos de vida o muerte, para ayudarles". También dijo, dentro de la estrategia del ventilador de la basura, que en "en el Tour participan corredores que yo he llevado" (¿se atreverá a decir Valverde?) y que en las listas publicadas "hay algunos que son inocentes". De la Morena callaba, claro, porque sabe perfectamente que a un vanidoso, a un self-made-man lo mejor es dejarle hablar. Y que se desnude el mismo.

Como este modestísimo blog no es la correa de transmisión que es la Cadena SER, pero aún así es más leído de lo que se creen, yo si tuviese la gran oportunidad de De la Morena no dejaría de preguntarle a Eufemiano Fuentes algunas cosas. ¿Por qué anunció que dejaba el ciclismo a principios de 2005? ¿Cúal ha sido su relación con el Phonak? ¿Por qué los corredores acudían a él? ¿Estaban todos enfermos y necesitaban un banco de sangre? ¿Hay corredores donantes de sangre a otros corredores? ¿Que quiso decir con "la sangre se extraía porque había un problema en la reglamentación"? ¿Que haya una reglamentación antidoping es un problema para pioneros y visionarios de la medicina como usted? ¿De donde sacó los contactos en tres instituciones públicas para obtener material para sus experimentos? ¿Cree que hay un garganta profunda detrás de la Operación Puerto? ¿Cree que es un ex-cliente? ¿No era consciente de estar realizando una actividad ilegal? ¿Cobrar minutas de 40.000 euros/capita sin ningún recibo no es ilegal? ¿Cúanto tiempo puede estar criogenizada una bolsa de sangre? ¿Utilizar productos falsificados chinos no introduce un factor de riesgo en su "tratamiento profesional"? ¿Cuanta competencia profesional hay en el mundo del doping organizado? ¿O nos quiere hacer vender que es el operador monopolista? ¿Córdoba, Viru, su hermana le daban dinero por su asesoramiento? ¿El doping puede hacer de un ciclista normal un campeón? ¿Qué era Basso antes de ser tratado por usted? ....y muchas otras más. Eso sí, en una cosa tenía razón Eufemiano: ha habido una filtración selectiva desde la prensa. 18.-Valv. (Piti) es un gran ejemplo.

04 julio, 2006

Valverde cae por segunda vez

A Alejandro Valverde, más conocido como “campeón” para su loro o como “Piti” para su médico, estaba ejecutando un año 2006 fantástico, como reflejan sus fabulosos 187 puntos en el ProTour, conseguidos sin participar en ninguna grande. Sin embargo, las cosas se empezaron a torcer el 22 de mayo con el inicio de la Operación Puerto. Entonces no sabíamos nada y desde El País se templaba el ánimo asegurando que el antiguo Balaverde no estaba entre los implicados. Un error de Carlos Arribas al reproducir más documento del que debía, reveló que 18.- Valv. (Piti) tenía una bolsa de sangre criogenizada en el estante cuatro del arcón frigorífico el 4 de mayo de 2004. Leves indicios, repiten de vez en cuando sus numerosos defensores, porque Valverde, además de El Imbatido, es El Intocable. Primera caída. Tocado.

La segunda caída de Valverde se acaba de producir en tierras holandesas. No, no me refiero a su extraña “crisis de hambre” en la pasada Amstel, de la que milagrosamente se recuperó para ganar seguiditas Flecha y Lieja, sino a una caída real y nada metafórica. Un afilador en medio del pelotón le ha tirado al suelo y se ha roto la clavícula. Adiós al Tour. Se pierde así su estado de forma, siempre y cuando no pueda congelar su sangre y después reinyectarla para preparar la Vuelta, más o menos como se hizo el año pasado para preparar el Mundial cuando también abandonó el Tour tras subir el Galibier silbando. ¿Osado? Más osado fui hace unos post, cuando aposté a que Piti no acababa el Tour: no esperaba una resolución de este tipo, sino más bien una expulsión de carrera tras las revelaciones de la Gazzetta. Los italianos se quedan sin supuesta exclusiva y los medios españoles sin el corredor mediático. Que cada uno se interrogue sobre lo que realmente perdemos. Segunda caída. Tocado, pero todavía no hundido.

La etapa con final en Valkenbourg ha sido para Kessler, que perdió el día anterior la victoria en los últimos 400 metros ante McEwen y la legión de sprinters. El buen corredor alemán, que ya estuvo dando guerra en la primera semana del Giro, obtiene su victoria más prestigiosa tras aprovecharse del estúpido trabajo de Boogerd en el Cauberg. El holandés es un moderno Sísifo, condenado a subir una y otra vez la misma montaña para nunca ganar. Se cebó en poner un ritmo duro que ni Freire podía aguantar y cuando saltó el alemán –estaba cantado, estrategia T-Mobile de toda la vida como la que hizo Wesseman en Amstel y Lieja- no tuvo reprise para neutralizarlo. Flecha, ese increíble corredor especialista en tirar cuando la situación ya es irresoluble, echó un cable en los dos últimos km., pero por la toma aérea iba tan rápido que se separo del grupo. Un corredorazo, que dicen. La horrible realización del Tour, que apostaba porque Kessler iba a ser neutralizado, cerró el plano y vimos la victoria del todavía joven corredor casi como si fuese a estrellar con la cámara. Cuando cambiaron a otra cámara, el sprint del grupo ya estaba hecho: segundo Michael Rogers (muy bien), después Bennati, Boonen, Zabel, Paolini y Freire. Hushvod ha entrado cortado y el maillot amarillo pasa a Boonen, que consigue su deseo de salir mañana de Bélgica mezclando arcoiris y jaune: desde Greg Lemond en 1990 no se veía algo igual. Si ya había gente hoy en la carretera, lo de mañana en la salida de Huy puede ser de órdago.

Y termino ya el post, que por la tele están poniendo las imágenes de la caída de Valverde con Tears in heaven de Eric Clapton de fondo y no tengo la mascarilla a mano. Como este Tour lo va a ganar un medianía si Cunego no lo remedia, prepárense para las avalanchas de lamentaciones, “oportunidades perdidas” y fantasías variadas. Recuerden: todos los años se cae un favorito en la primera semana del Tour (Leipheimer y Simoni en 2003, Mayo en 2004, Menchov en 2005). Mucha mala suerte, pero esto va a servir a los valverdistas para adjudicarse una victoria virtual que nadie asegura que se fuese a producir.
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Interviú publica que Pantani estaba en la listas de Fuentes en 2003. Usted, querido lector, ya sabía eso porque en este blog últimamente vamos un poco por delante de los demás. No sé cuanto durará, pero les juro que no tengo acceso a ninguna información confidencial.



03 julio, 2006

Son todos los que están, pero no están todos los que son

En las listas publicadas hasta la fecha de los ciclistas seguidos y tratados por Eufemiano Fuentes hay ausencias muy destacadas, que sólo se explican porque todavía no se conoce todo el asunto. Recordemos: sólo sabemos el código de Marisquería Rafa, que corresponde a un arcón de uno de los tres pisos registrados e incautados. Y por las imágenes de la Guardia Civil, había múltiples neveras, además de cajas de cartón supercutres con restos de sangre y jeringuillas. Sin ir más lejos, la imagen que recoge la bolsa “Klaus” (que no aparece en la relación de códigos) es de un arcón vertical, de esos que no necesitan una chuleta para saber en que repisa están las cosas, como si en cambio los horizontales, mucho más profundos y difíciles de acceder. Yo particularmente echo de menos a Santos González, el ciclista que fue cuarto en la Vuelta 2000 ganando la crono final de Madrid –esa que siempre mimaba con bielas especiales el ginecólogo canario-, para después penar algunos años en el Domina Vacanze y resurgir en 2004...en el Phonak.

Era una de las letanías que más repetía en el blog: “Santos González, que algún día tendrá que explicar su quinto puesto en la cronoescalada de Alpe D`Huez en el Tour 2004”, sin que tuviese mayor efecto. Y ese extraño resultado del corredor alicantino tiene su miga, no se crean. Uno de los mayores tópicos del mundo ciclista es afirmar que “cuando el líder no va, el resto del equipo tampoco”. Por lo que sabemos hasta ahora, las cosas no son tan poéticas: cuando el líder no va, se decide por no meter la bolsa de sangre nueva a los gregarios, que siempre pueden servir para otras batallas. Así pasó con la ONCE en 1996 (Zulle se cae en las primeras etapas y el resto del equipo vaga por el Tour; en la Vuelta van todos como motos hasta la intoxicación masica -sic- camino de Ávila) y en 2003 (Beloki se cae camino de Gap y el equipo desaparece; en la Vuelta Galdeano va como una moto, no les digo ya Nozal), o con el Liberty en 2004. En 2005 fue diferente, porque a pesar de que Heras no volvió a carburar (¿Miedo a registros en el Tour? ¿Miedo a una delación con el dedo?), todavía tuvieron arrojo de meterle una bolsa de sangre congelada a Marcos Serrano para que ganase la etapa por excelencia del oncismo, la de Mende. Un acto de vanidad, sin ninguna duda.

¿Y cuando no queda sangre del propio corredor en las existencias? Pues existen los grupos sanguíneos compatibles, como cualquier médico sabe y también cualquier Testigo de Jehová. Atención: Hamilton y Santi Pérez fueron cazados porque se encontraron reticulitos que no eran de su cuerpo en su sangre, no por ninguna otra cosa. A lo mejor ni siquiera sabían que les estaban metiendo sangre del mismo grupo sanguíneo, pero de otro corredor. Así las cosas, se puede hipotizar que dentro del dopaje moderno existe la figura del “nodriza” o “donante”, un corredor al que se tiene sólo para entrenar y después chuparle la sangre. Vandevelde es un buen ejemplo, porque nunca se ha visto otro caso parecido: un corredor que no ha ganado nada, que nunca ha hecho nada, es objeto de las agrias disputas entre los grandes equipos (Discovery, Liberty, CSC) para tenerlo en sus filas...y después rara vez lo alinean en las grandes citas. Confieso que es un caso que me tiene perplejo. En todo caso, creo que la pista de las compatibilidades sanguíneas ha sido poco trillada y puede traer nuevos y sorprendentes resultados.

Y otro corredor como Santos González (al que le han quitado su victoria en la Vuelta a Murcia, pero no le han sancionado: yo ya no entiendo nada) es Martín Perdiguero, compañero de la banda de la Covatilla. Sprinter de la Escuela Kelme, (esto es: gana poco y malo), se convierte con los años en escalador, contrarrelojista y clasicómano, a pesar de tener unas piernas tipo Roberto Carlos. Gana la etapa del Alto de Aitana en la Vuelta a Valencia de 2003, justo, justo después de una de las concentraciones famosos de principio de temporada, de esas que son claves para el doping. En 2004 se convierte en uno de los corredores de la temporada en la filas del Saunier Duval de Matxín, con victorias en la general de la Volta y una clásica de San Sebastián ante Bettini y Rebellin. Ficha por el Phonak y en 2005 no gana nada de nada. Como en 2006. Ah, pero el Saunier está limpio, dirán ustedes: un cuerno. Constantino Zaballa está en la lista de Eufemiano: en 2005 ganó también en San Sebastián y fue tercero en París-Niza, resultados de relieve para un corredor que empezó modestísimo en el Kelme. Este año lleva una temporada de pena en el Illes Balears, y lo han sacado del equipo del Tour a última hora, ¿por qué será?
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Los petrodólares kazajos comprarán la licencia de Active Bay a Manolo Saiz. Así lo informa el periódico oficioso del exequipo amarillo y exequipo azul. Es de suponer que el cántabro empleará el dinero en contratar un buen abogado, mejor incluso que Carlos Bueren o los que le adjudica el famoso despacho Uría&Menéndez. También informan que Vinokourov será el director deportivo dentro de dos años, a la edad de 34 años. Hombre, uno deduciría que por entonces tiene previsto retirarse, aunque también puede intentar la opción Giovanneti en el fugaz Eldor-Viner en 1993: el italiano duró dos meses compatibilizando ambas funciones.

En todo caso, si al final se rinden a la evidencia del dopaje masivo (de momento, 15 de los 25 corredores del equipo son seguros en los protocolos de Eufemiano) quizás ya no quede ni licencia para repartir.
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El diario Levante anuncia que la Generalitat Valenciana retira el patrocinio al equipo ciclista. Después de 9 millones de euros tirados al sumidero, parece una decisión lógica. Incluso en la región autónoma más endeudada de Europa y responsable de Quiebra Mítica.
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Hoy en el Tour se llega a Esch-sur-Alzette, en Luxemburgo. Se espera movimiento de Schleck y Kirchen, pero también de Azevedo: en el pequeño Principado centroeuropeo hay un 40% de portugueses. ¡Ay, Azevedo! ¡Si es que ya no se puede citar a ningún ciclista!

02 julio, 2006

Lance Armstrong gana su octavo Tour

Como el Cid Campeador, el heptacampeón del Tour de Francia sigue ganando carreras una vez retirado. Lo de su habilidad con los juicios era ya bien conocido, pero si alguien ha salido fortalecido de la Operación Puerto es el americano, que no está en la salida de esta edición porque no ha querido. Retirado invicto y sin muestras de debilidad, seguramente se refocila en alguna de sus múltiples pertenencias (¿el rancho? ¿el avión? ¿la bicicleta?) pensando que el segundo, el tercero, el cuarto y el quinto de la edición 2005 ven la edición actual como él: desde casa y por el televisor.

O lo que equivale a decir: soy tan bueno que ni siquiera esa banda de italianos, alemanes, españoles y kazajos, metidos hasta las cejas, han podido conmigo. Capaces de congelar su sangre para después reinyectarla en plena carrera, en esa jornada de descanso sagrada que se tiene que emplear para estirar las piernas o escuchar una serenata de Sheryl Crow. Capaces de plantearse ganar Giro, Tour e ir al Mundial en la misma temporada, algo que el jamás intentó con su cuerpo. O poner la identidad privada de sus perros al alcance de un siniestro druida del hematocrito. No, no, ¡eso ni por asomo!

Al menos Armstrong ahora ya tiene respuesta a muchas de sus dudas. Ya sabe porqué Basso cada vez subía mejor, a veces sin levantarse del sillín. Como Ullrich conseguía acabar los Tours mejor de como los empezaba, en contra de cualquier lógica asociada a un deporte de resistencia y desgaste en una prueba de 21 días. La increíble capacidad de Mancebo para afrontar las cronos con un Cx próximo a una patata y con la cabeza puesta de manera tal que pueda recibir la mayor cantidad de aire posible, y aún así mejorar año tras año contra las manecillas del reloj. O como Vinokourov pierde cinco minutos en la etapa de Courchevel y al día siguiente gana la etapa del Galibier tras 150 km. escapado y luchando contra ocho corredores del Discovery tirando a bloque. ¡Al menos esas certezas ya las tiene!

Pero si estos malvados europeos son capaces de hacer esto, si hasta tienen un periódico que se ha especializado en difamarle, ¿por qué los que siguen en carrera habrían de ser diferentes? Pues por lo mismo que Lance Armstrong ha ganado su octavo Tour sin ni siquiera montarse en la bicicleta.¡Que gran campeón!
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El prólogo del Tour fue para Hushvod por un suspiro sobre Hincapié. Valverde quinto a 5” para goce de la prensa nacional. Hoy Hincapié se ha metido en un sprint para arañar bonificaciones, mientras que Unai Etxebarría se ha colado en la fuga de la jornada para limpiar su nombre, ensuciado en medios afines como El Correo Vasco. Sumaron el acrónimo “1ai” a “Etxebarría” (de David) y les salió el corredor vascozolano, aunque pidieron disculpas al día siguiente. Igual que Iván Gutiérrez en los inicios de la Operación Puerto, aunque a este no le ha pedido disculpas ni la tata. Con la de nombres evidentes que hay ahí, a la vista de todos (cada día que pasa estoy más convencido de que no volveremos a ver documentos reproducidos en la prensa) y van estos periodistas a buscar lo más enrevesado...

El sprint de hoy tenía la miga de saber si Hushvod podría conseguir bonificación en meta para evitar que el maillot amarillo fuese al mejor amigo de Lance Armstrong, además del interés por la etapa en sí. El sprint, por decirlo finamente, ha sido muy extraño. Seguramente inicia una serie de cosas extrañas que habremos de ver en este Tour, por eso aviso a los navegantes. A un km. para meta Freire iba segundo detrás de un Quick Step. Una locura. Nadie se hacía cargo del lanzamiento y, entre empujones varios, Boonen se quedó al frente del grupo a falta de 400 m. para meta. Con lo bueno que es el chaval y va y se nos rila. Empieza a mirar para atrás, deja de pedalear y por poco no provoca una catástrofe: la de que el espectador corriente se de cuenta de que algo falla en el guión recauchutado de los últimos años. Afortunadamente salió el eterno imprevisto, en este caso Jimmy Casper, y se llevó la etapa ante McEwen, Zabel, Bennati, Paolini y O´Grady, algo que con 28 años y tras su fulgurante Vuelta a Alemania de 1999 (cuatro etapas seguidas) no soñaba ni en sus fantasías más inconfesables.

Y así entró en meta el bueno del francés, metiéndose los dedos en la boca y sin proferir ni palabra, asustadito el pobre. En la entrevista no estaba ni feliz ni contento, estaba conmocionado. Como los comentaristas, centrándose en la sangre de Hushvod (en el sprint algo impacta en su brazo y riega con su sangre a Freire, que entra hecho unos zorros pero muy tranquilo en la circunstancia: un fenómeno) cuando la noticia, de haberla, sigue estando en la sangre congelada. O en los múltiples gendarmes que estaban dentro de las vallas con el sprint lanzado, y que hubiesen provocado un Armentiers II que ríase usted del brazo de Hushvod. Ay, Armentiers...lo que nos vendían como el inicio de la evolución de Jalabert, de sprinter a ganador de grandes vueltas.

En resumen: Hushvod sigue con su serie de desgracias en cuanto se pone el amarillo (en 2004 cayó en Wasquehal y el UsPostal no esperó al líder de la carrera, preferían eliminar a Mayo) y George Hincapié es el nuevo líder del Tour. Otro sprinter que ambiciona una grande por etapas.
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El periodista de La Vanguardia Xavier G. Luque firma en la edición del domingo un artículo con el título “Muertos los perros, ¿se acabó la rabia?”. Dentro no hay ninguna referencia a los cánidos ni como han sido clave para resolver el Cluedo del doping. Será algún chiste privado. Tampoco han llegado noticias de un repentino empeoramiento de la salud de los simpáticos Piti, Birillo y Goku, como le paso al recordado Tugboat hace un par de años. Cervantes escribió “El coloquio de los perros”: esta claro que cuando no se puede llegar al nivel del Manco de Lepanto algunos optan por salir directamente con el bozal.

01 julio, 2006

La clave está en Girona

Pasará el tiempo y el recuerdo general de los implicados en la Operación Puerto se difuminará para beneficio de propios y extraños. Algo de eso había ayer cuando Mancebo se reía ante su expulsión del Tour (“me voy a la playa”, “si se aplicase el Código Ético sólo saldría LeBlanc”) o Sevilla mostraba su permanente sonrisa avant Ronaldinho para proferir la eterna letanía de “nos tratan como apestados, como delincuentes”. Una especie de asunción de que esto es un accidente en el camino, que ya escampará y Santas Pascuas.

Puede ser, pero si se quiere llegar hasta el final hay que investigar el cruce de caminos que es Girona. Si algo quedará seguro del Gabinete del Doctor Eufemiano es la difusión pública del método de dopaje moderno: esas tablas donde se ve que el dopaje empieza en la primera concentración de enero (esa Vuelta a Valencia de 1996 que la ONCE copó, qué momento), se sacan unas bolsas, en mayo-junio se hace un engorde tipo veterinario cara al Tour y en la etapa de descanso se mete una bolsita. O dos. Hemos visto en El País las tablas de preparación de Beloki, Hamilton y Scarponi. Todas iguales en la distribución del doping, al fin y al cabo es el mismo médico. Pero no el único.

No existe el método Eufemiano como algo exclusivo. Si así fuese, todos los corredores que ha tratado volverían a él ante la imposibilidad de encontrar otra salida y mantener su rendimiento. Hay un personaje clave en la historia, quizás el que ha desatado todo: Roberto Heras. Gana la Vuelta en el año 2000 con 26 años, pero ya de neoprofesional gana una etapa en la Vuelta 97. Siempre bajo los atentos cuidados del médico del equipo. Ficha por el UsPostal y se compra una casa en Girona para estar cerca de su jefe, Armstrong. Igual que Hamilton. Igual que Hincapié, ese ciclista que con 32 años sigue evolucionando y ya hasta gana etapas reinas en el Tour. Se tira tres años tirando del carro en el Tour y después haciendo la Vuelta en septiembre, con el éxito de 2003 tras una semana final sensacional, incluyendo una ascensión con sangre nueva a Abantos. Ficha por el neonato Liberty y, según las declaraciones de Manolo Saiz ante el juez reproducidas en El País del domingo, es el propio Heras el que le pide ser llevado por Fuentes.

Dentro de la poca credibilidad que tiene un personaje como Saiz, capaz de mentir al juez, si que hay una cosa interesante. Heras sabe lo que necesita para rendir, pero ya no se lo puede proporcionar el UsPostal. Y no me creo que le llevase Eufemiano en sus años americanos. No creo que Armstrong corriese ese riesgo. No, allí ya tenía algo similar. Como Hamilton, que aparece en las fichas del ginecólogo canario nada más que sale de la casa postal, en 2002. ¿Y antes que, no se dopaba? ¿Y como hizo para ganar la Dauphinè 2000 y subir los puertos del Tour a ritmo endiablado? En Girona se cocinaba algo muy gordo, camuflado en las bondades de la provincia y “las buenas carreteras y perfiles que da para entrenar”. David Moncutiè comentaba con mucha sorna cuando se destapó la Operación Puerto que el éxito de que tantos corredores se instalasen en España no era sólo por el sol. El propio Armstrong denunció ante la UCI después de la exhibición de Euskaltel en la Dauphiné 2003 que se investigase el uso “de derivados sanguíneos del vacuno” para el dopaje en el equipo vasco.

Al parecer, la Guardia Civil está investigando otros centros de dopaje en el Levante y fuera de España. Debería interrogar a Heras, si es que no colabora ya con ellos: en la página 67 de El País del domingo se informa en la noticia “Sangre para el Giro” que fue “un chivatazo de un conocido del gremio del ciclismo” lo que puso en marcha la Operación Puerto. Heras es el hipervínculo por definición: del Kelme-Eufemiano al UsPostal de Armstrong y de nuevo al Liberty-Eufemiano. Nadie como él puede hablar con más autoridad de las prácticas de dopaje sanguíneo. Y no me creo la mentira de Manolo Saiz de que fuese el bejarano el que reintrodujese a Eufemiano en el equipo: sería como reconocer que el Tour 2002 (Beloki 2º, Igor 5º, Serrano 9º) lo consiguieron con azucarillos y agua bendita. ¿Mi hipótesis? Existe una garganta profunda tras la Operación Puerto. Saiz sabe quien es. Yo lo intuyo y lo digo. Sólo pido que también cante lo del UsPostal y que no guarde todo su resentimiento para Fuentes/Saiz.

Que alguien trate de ponerse en todo lo que le ha pasado por la cabeza a Heras en todos los meses pasados desde su positivo de noviembre. En la humillación pasada tras la vuelta de espalda de todos los responsables. Y no es el único hipervínculo: también está Vandevelde. Del UsPostal al Liberty y ahora al CSC. Y también tiene casa en Girona.
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Hoy comienza el Tour de Francia. El favorito, al haber bajado el escalafón del último Tour hasta el 6º clasificado del año pasado, es Leipheimer. Y después Landis: un corredor ex-gregario de Armstrong que ha ganado en febrero la Vuelta a California, en marzo la Paris-Niza, en abril la Vuelta a Georgia y en junio ha acabado a una hora de Leipheimer en la Dauphiné. Ningún problema. Es del Phonak y ya habrá hecho su plan de engorde mayo-junio. Pero claro, tendrán que afrontar al Discovery Channel y su arsenal secreto (Popovych, otro con preparación a lo Khenteris y Thanou); a Piti y su loro mágico, del que creo sinceramente que no va a acabar la carrera (ayer la Gazzetta no publicaba su código 18: seguro que se lo reservan para mitad del Tour y lo presentan como una exclusiva); y a Mayo el de la cronoescalada al Ventoux, por no hablar de Millar. En todo caso, mucho ojo a Cunego que tiene la oportunidad de su vida.

Bienvenidos al ciclismo, la inocencia pasó. Hoy nos presentarán el nuevo circo en la pista central.
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Alguna gente se ha sorprendido de que Pantani apareciese en las fichas de Fuentes. Pantani pasó sus últimos meses de vida en casa de Dani Clavero, el ciclista que fue expulsado el penúltimo día de la Vuelta a España de 1998 cuando iba quinto corriendo en el Vitalicio asesorado por Fuentes. Entre sus méritos también figura haber sido quinto en el Giro de 1998, el de Zulle completamente dopado, Pantani con los ojos fuera de las órbitas y Camenzind cuarto, en su mejor resultado en una gran vuelta: después jamás conseguiría entrar entre los diez primeros.

Pantani, que por entonces tenía 34 años, incubaba sueños de grandeza de que "iba a volver como nunca", "que estaba entrenando duro" y bla-bla-bla. También Hamilton se planteaba ganar el Tour 2004 con 34 años. ¡Lo que les vendería Eufemiano con su método!

30 junio, 2006

Carta abierta a Josu Garai

Tu no me conoces pero todos te conocemos a ti. Te conocemos desde los lejanos tiempos del induranismo y el oncismo, cuando tu te erigiste como el mayor defensor de la familia Saiz. Ha pasado mucho tiempo desde entonces. Ha pasado el escándalo Festina, han pasado los Tours en blanco de la ONCE de 1996 y Liberty 2004. Tu sabes las causas. Nosotros sabemos las causas, ¿por qué ese empecinamiento en defender lo indefendible? ¿Cuántos cadáveres en el armario hay que seguir escondiendo?

Me dirijo a ti porque hoy publicas en tu periódico un grotesco “Confidencial” insistiendo en que la Guardia Civil no tiene idea del asunto (“Guti es el Búfalo porque lo publica el Marca”), que LeBlanc se expone a graves compensaciones en caso de excluir a los corredores y demás cuentos que sirven para asustar a viejas. Igual que diste pábulo en tu sección al inicio de la Operación Puerto para que un jurista dijese que “no había indicios de delito”. No es eso, Josu. Sabes perfectamente de lo que estamos hablando. Y lo sabes perfectamente porque no tuviste la valentía de firmar tu “Confidencial”, en donde aprovechas para dar un buen bastonazo a los medios por Internet.

Tu mismo. Al fin y al cabo trabajas para un periódico que el viernes pasado ponía en cabecera al portero de Arabia Saudí bajo el titular “Te va a caer un saco”. 1-0 y pidiendo la hora. El mismo periódico que quería jubilar a Zidane. Gol en el minuto 90 y la selección española a casa. Quizás no te puedas escapar de la línea editorial, pero si que se puede pedir que intentes escapar de la Operación Puerto. Por la poca credibilidad que tienes. Probablemente no hubiese escrito esta carta abierta de no ser la referencia explícita a los blogs en tu “Confidencial” supercutre. El blog que yo escribo se ha ganado una credibilidad proporcional a la que han perdido los medios tradicionales en este caso. Y no me gusta que saques tiempo para dar a las cosquillas cuando con tus contactos podrías estar descifrando parte del sánscrito de Eufemiano. Internet y sus blogs, El País o el Tour de Francia no son el problema. Parece mentira que haya que recordárselo a un periodista.

Y termino con una apelación. Tu que tienes el inmenso poder de llegar a millones de personas todos los días, tu que trabajas para un medio de referencia, tu que estás en el desayuno con porras del taxista, en la galleta maría del estudiante y en la partida de dominó del jubilado, tu, precisamente tu, deberías ser el primero en comprender la magnitud del problema e intentar cambiar la línea programática que te impulsa. Que te impide ver la realidad. El titular de hoy no era “El Tour en manos de cuarenta folios”, desacreditando a los Cuerpos de Seguridad del Estado, sino “El ciclismo en manos de cuatro mangantes”. Quizás sea pedir mucho, pero creo que es una recomendación constructiva. Ese inmenso poder que te da la rotativa millonaria y su difusión no merece ser malgastado en una batalla perdida. Tu puedes, no yo desde mi modesto blog, que sólo llego a una selecta minoría. Todavía estás a tiempo. Afectuosamente,



Sergio www.ciclismo2005.blogspot.com

Olor a carne quemada

A Francisco Mancebo (Navaluenga, 1976) se le adjudica un carácter tranquilo, amigable, lejos de la arrogancia castellana tan patente en sus paisanos Sastre y el falllecido Jiménez. O así era hasta el pasado noviembre, cuando en pleno escándalo Heras se desmarcó con estas sorprendentes declaraciones: "Quien juega con fuego se quema". Ayer sólo se conoció una punta del iceberg de la Operación Puerto (el CSC hizo llegar a la UCI a través de la FCE un resumen del informe de 500 páginas de la Guardia Civil, que no es el sumario judicial), pero ya pululan por los diferentes medios gente que clama por su inocencia y no se que de conspiraciones. El olor a carne quemada inunda todo el pelotón y, como decía la canción primeriza de Gabinete Caligari del mismo nombre, "va a comenzar/ la función, oh, oh, oh".

A mucha gente le ha sorprendido encontrar a Francisco Mancebo en la lista de Eufemiano. Podían tragar con Ullrich y con Basso, que son extranjeros y, por definición, pérfidos y malvados, ¿pero cómo iba a estar nuestro Paco, ese sufridor que entroncaba directamente con la tradicción del ciclismo patrio del rostro desencajado, siempre por detrás de los favoritos y victorias con la palma de las manos? Mancebo se dió un porrazo de aupa en el año 2000 disputando el Giro del Trentino: se rompió todos los dientes, pero por lo que sabemos ahora la cara no se la rompió porque la tiene de marmól. Lentamente iba mejorando año tras año sus prestaciones, dentro de una horquilla muy restringida. Así la gente pudo olvidar su abandono entre lágrimas tras quedarse en el llano en la Vuelta 2001, la misma en la que también abandonó Beloki (compañero de arcón congelador) siendo maillot amarillo. O su impresionante contrarreloj final en Madrid en la Vuelta 2004, sólo batido por 8" por...Santi Pérez, otro compañero de criogenización. Para la posteridad nos queda su foto sentado en el plante del Campeonato de España, repitiendo "no es eso, no es eso", como un Ortega demediado. Ahora ya sabemos lo que es, Paco.

A Ivan Basso se le congeló literalmente la sangre el pasado Giro tras dar una exhibición en el Monte Bondone, que no tenía lógica con su carrera deportiva. La Operación Puerto había comenzado un par de horas antes y es dudoso que Rijs le informase en plena carrera, pero en el hotel ya no se pudo aguantar más. Al día siguiente Basso regalaba la etapa de Plan de Corones a Piepoli, y poco después Voigt le vendía la etapa reina a Gárate. El CSC convertido en una ONG, con los mismos fines: para lavar conciencias. Del día de la Operación Puerto guardo uno de los post de los que me siento más orgulloso, porque se lee un mes y medio después con una vigencia terrible, no así como los comentarios de muchos lectores anónimos. Y perdón por el momento de vanidad. Ivan Basso se tiró tres temporadas en el Fassa Bortolo sin ganar ni a las chapas. Ficha por el CSC, hace podio en el Tour y al año siguiente se plantea ganar Giro y Tour. Algo le debió pasar con su bolsa de sangre en la etapa del Stelvio, que el pobre perdió 42´, pero afortunadamente pudo reinyectarse una bolsa buena y ganar una crono y una etapa de montaña en la última semana, un hecho inaúdito en el ciclismo moderno. Su club de fans tenía un lema ingenioso: "Tutti puntano in alto, noi in Basso". Y tan bajo, oigan.

Ullrich llevaba una vida más próxima al alemán habitual de la OktoberFest y el veraneo en Mallorca que la de un ciclista profesional. Aún así, milagrosamente, siempre lograba estar en forma para el Tour. Tenía siempre un problemilla con la primera etapa de montaña, que gracias a las fichas de Eufemiano conseguiremos resolver. No será el único implicado del T-Mobile, me temo. Davis tenía un "dopaje por objetivos", una especie de stock options para ascender a la élite mundial. El equipo filial del Liberty iba metido hasta las cejas. Menchov y Flecha también, según De Teelegraf. Y está todo el Comunitat Valenciana (Eladio Jiménez ganó en Los Lagos completamente dopado, por ejemplo), ese equipo que hacía ganar etapas a corredores tan magníficos como Cayetano Julià, el amicissimo de Valverde. Uy, un vaso comunicante. Cuidado, que me cierran el tenderete. Valverde es intocable. Aunque El País se hace eco hoy de la información adelantada por este blog, citando fuentes de la investigación, "no hay nada que temer". Guau, guau, que ladraría Piti.

Y voy terminando. Falta el cuarto de los tomos del sumario. Sólo hay 31 nombres de ciclistas confirmados de los 56-58 implicados. No se ha encontrado copia de papel de las fichas de corredores del año pasado, por lo que es probable que estén en Excel. Eufemiano Fuentes no es el único gurú del dopaje en el ciclismo. Esto lo digo para todos aquellos que todavía conservan alguna esperanza o ídolo con pies de barro, y que se aferran desesperadamente a teorías de la conspiración del grupo PRISA, a la siniestra venganza de los franceses que quieren ganar el Tour con Moreau, a que este blog no tiene ninguna credibilidad o que zutanito no tiene perro. Mañana comienza el Tour. La carrera va a excluir, como dicen sus reglamentos, a todos "los corredores implicados en procedimientos judiciales por dopaje", como le pasó a Di Luca en 2004. Al fin y al cabo, el olor a carne quemada más familiar viene de la barbecue, una cosa tan francesa como el paté y luego americanizada. Como el Tour.

29 junio, 2006

Los vasos comunicantes

Les propongo unos ejemplos para entender lo que voy a explicar. Cojan al azar cualquier personaje de una serie televisiva de jóvenes. A lo largo de los siguientes capítulos verán como las parejas de cama van cambiando, de tal manera que sobre el capítulo 50 no queda nada como estaba (vale desde Aquí no hay quien viva a Melrose Place). Imaginen esta hipótesis: que su personaje elegido tenga Sida. En el capítulo 50 todos infectados, bajo el concepto de "cama redonda" que impulsa a los guionistas. Todos con todos. Otro ejemplo, muy popular hace unos años: el de los contactos. Consiste en saber cuantas personas intermedias necesitas conocer antes de llegar a una celebridad (por utilizar el término americano, muy aficionado al asunto). Cuando las teorías de la aldea global, se calculó que había seis personas intermedias antes de llegar, que-se-yo, hasta el presidente de EE.UU. Yo conozco a menganito, que ha estado en zurito y vio a casimiro, que viajo a boniatolandia y se encontró a argimiro, que una vez saludó al presidente. ¿Entienden? Bien, pues existen atajos, favorecidos por la globalización y los modernos medios de comunicación: yo los llamo hipervínculos. Es como si en el segundo estadio de relaciones ya estrechases la mano personalmente al Rey, que conoce a todos. ¿Claro, verdad?

Uno de los tópicos más extendidos en el ciclismo es el de "la familia ciclista" o el "mundillo ciclista". En esta expresión se recoge todo lo mejor y todo lo peor de la profesión. Todos conocen a todos. Pasan los años, los corredores se jubilan, cambian los patrocinadores y siguen estando una serie de popes inalcanzables. Es relativamente fácil tener siempre controlados a los 400 profesionales que cuentan para ganar algo, así como el calendario de carreras y el puñado de países que realmente cuentan. Todo muy pequeño, ya les digo. Cojan al azar cualquier ciclista pasado a profesional a finales de los noventa. Repasen mentalmente su trayectoria por los equipos y verán que invariablemente ha estado en contacto con ciclistas dopados, directores traficantes o directamente sancionado. Y están los hipervínculos, claro.

¿Cúal es el vínculo directo entre el Kelme y el Phonak? Alvaro Pino. El director que en noviembre de 2004 no supo decir si Eufemiano Fuentes era el médico de Santi Pérez (llevado del Kelme al Phonak por decisión personal de Pino, sin resultados en la mano). El gallego pasó a profesionales a Pereiro en 2002, donde debutó en el Giro en el puesto 11º. Ha sido décimo en los dos últimos Tours, donde siempre se había presentado con victorias. Este año está en Illes Balears y va al Tour totalmente en blanco, incluso de resultados destacables. ¿Quién sustituye a Pino al frente del Phonak cuando el gallego hace precisamente eso, el gallego -no se pronuncia, no sabe, no contesta: al final emigra-? Juan Fernández. El director de Casero en su Vuelta victoriosa, la de las bielas. Y también en el Coast, donde tiene a Pevenage y Ullrich muy cerca, además de un Casero que decía antes del Tour 2003 "voy muy fuerte". Una expresión que, por otra parte, es común a todos los clientes con posibles de Eufemiano. Y Casero después ficha por el Kelme-Comunitat Valenciana, donde se encuentra a muchos compañeros de arcón congelador. Fíjense como de puente a puente me lleva la corriente, que se dice. Sin forzar las situaciones, sólo con algunos nombres.

Vale cualquiera. En serio, hagan el ejercicio. Juan Carlos Domínguez, mismamente. De la cantera Banesto, pasa algunos problemas de salud, entra en el Kelme y se convierte en un corredor comodín que tanto vale para subir los Lagos a todo tren (Vuelta 1997) como para ganar carreras de una semana o tirar del pelotón 100 km. Pasa al Banesto y sigue siendo bueno, pero sólo en carreras de una semana. Cae en la trampa del Linda McCartney y acaba en el Phonak, donde se reencuentra con su querido Álvaro Pino y logra su mejor victoria: el prólogo del Giro 2003. Stuart O´Grady, integrante de la increíble y ultradopada selección australiana de pista, para la que ha conseguido algunos oros. Pasa algunos años en el Credit Agricole, donde sólo gana una etapa del Tour y muchos buenos puestos: un sprinter más de la escuela de los canguros. Ficha por el Cofidis de Lelli el traficante, Gaumont y Millar y se ventila etapas de Dauphiné en escapada y con puertos, clásicas como Hamburgo, además de podios en San Remo o Flandes. Ahora está en el CSC, pero como se pegó un castañazo en la etapa de Tívoli de la Tirreno todavía no hemos visto todo su "potencial" (¿habeis visto el aspecto de mazacote de pista que tiene?). Ojo con él para el Tour.

Y que decir del CSC, un equipo donde han recalado los ex-ONCE y conocedores de Eufemiano Sastre, Marcelino García, Jaksche y este año Cuesta. Seguro que Rijs no sabe nada. Uno de los máximos implicados en la Operación Puerto es Marcos Serrano, el gallego incombustible que ha acabado entre los diez primeros en Vuelta, Giro, Tour y L-B-L,entre otras carreras. Este año se había planteado hacer las tres grandes, como el que no quiere la cosa. ¿Sabe quien las hizo el año pasado? Lombardi. Con 36 años. Y casi le gana la etapa de Vitoria a Valverde. Corredores ex-Kelme y con conocimiento de Eufemiano en el UsPostal: Rubiera y Heras. ¿Alguien se puede creer que Armstrong no supiese nada y lo que fichaba? Y más teniendo a Bruyneel de director, el hombre del podio en la Vuelta-95, en plena orgía EPO de la ONCE, el Gewiss y todo lo que se imagine. Y así acabamos llegando a la casa americana.

Leipheimer, Livingstone, Vandevelde, Heras, Landis y Hamilton son ex-gregarios de Armstrong. Cada uno en su equipo, con sus ambiciones, con sus numeritos en algún Tour que le ha hecho crecer en posibles y creerse esa mentira de "si no fuese gregario, puede aspirar a la victoria en una grande". Curioso. Ninguno ha triunfado fuera de la casa, salvo cosas muy concretas y coyunturales. Y según los papeles de Eufemiano, en el caso de Hamilton y Heras -los más dotados de la relación, sin ninguna duda- en cuanto salieron de casa Armstrong solicitaron fervientemente sus servicios. ¿Para mantener el nivel? ¿Para superarlo? ¿Que lograría Ekimov con 40 años si no estuviese en el grupo de Armstrong?

En un par de días empieza el Tour. Con buena memoria y viendo el prólogo, a medida que los ciclistas vayan bajando de la rampa pueden repetir el ejercicio: es para acabar asqueado, o sea que a lo mejor pongo la venda, el bozal y la mascarilla al lado del mando a distancia y a disfrutar del ciclismo, que es la tesis defendida por el 95% de los periodistas.
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Jose Carlos Carabias del Grupo Correo (ABC, El Correo, Diario Vasco y otras muchas cabeceras regionales) se hace eco hoy de la relación 18.-Valv (PITI), sin citar la fuente. Será que queda feo citar un blog, pero así de esclerotizados están los medios tradicionales.

28 junio, 2006

Si el loro le dice campeón, ¿qué le dirá el perro?

A finales de enero Carlos Arribas publicaba en El País una estupenda entrevista con Valverde, donde descubríamos que el fenómeno murciano tenía un loro que le repetía "campeón" y "guapo". Tal cual. Cuando uno es una estrella, es normal que le dediquen artículos incidiendo en cosas tan pintorescas como la belleza de la novia, la grupetta de todos los días y lo que le gusta el jamón, así que no puse especial atención en una de estas piezas publicadas hace poco en As.

Gracias a nickQuintus he reparado en que Valverde también tiene perro, y se llama Piti. Atención, que esto no es el ¡Hola! y ahora viene la noticia: en los documentos del sumario reproducidos por El País este lunes aparece una lista de nombres en clave de corredores. El número 18 es así: Valv (PITI), con una bolsa de sangre en el arcón, nivel cuatro. Yo no creo en las casualidades en una persona tan metódica y a la vez tan chusquera como Eufemiano, y mucho me temo que la esperanza del ciclismo español para intentar volver a enganchar al gran público esté enfangada en el caso. Tampoco sería tan raro, la verdad.

Todos y cada uno de los grandes corredores que ha tenido el Kelme-Comunitat Valenciana en estos años han caído como moscas: Heras, Botero, A.González, Sevilla...¿por qué Valverde iba a estar al margen? Es más, la fecha del documento reproducido es muy clara: 4 de mayo de 2004. En esas fechas el fenómeno de Las Lumbreras acababa de ganar tres etapas seguidas (se dice pronto) en la Vuelta a Castilla-León, incluyendo un ascenso bajo la niebla y el frío al Alto del Morredero. Tras esa epopeya que remataba una primavera realmente grande en carreras de medio pelo y extrañas desapariciones en las grandes citas como el País Vasco, el ciclista murciano se disponía a descansar hasta el mes de agosto, donde reaparecería como un huracán en la Vuelta a Burgos ganando, pásmense, otras tres etapas seguidas.

Había hambre de Olimpiadas. Valverde se quedó como única punta de la selección tras los descalabros de Astarloa y Freire, llega a la última vuelta bien situado, asomándo la cabeza...y catuplúm: entre el 47º alegando calambres y "una crisis de calor". Cualquier lector habitual de este blog sabe bien que el ahora ciclista de Illes Balears no es santo de mi devoción, y siempre he señalado las incongruencias de su rendimiento. No me voy a extender más de lo evidente y que está a la vista de todos: 18.- Valv (PITI). Cada uno que piense lo que quiera, pero yo lo tengo muy claro: altos y bajos en el rendimiento se acaban traduciendo en dóping. No les digo ya las exhibiciones.

El caso más clamoroso fue en el último Mundial. Valverde había abandonado el Tour de Francia alegando un dolor en la rodilla. Muy intenso tuvo que ser, porque se tiró sin competir hasta finales de septiembre en la prueba mundialista. Dos meses. Se presenta en carrera, anda mal en las primeras vueltas y los compañeros le tienen que ayudar (ningún periódico lo reseñó), después se recupera, va al ataque y acaba haciendo segundo al sprint. Sobre 278 km. Imaginen que Valverde fuese italiano o suizo y lo que pensaríamos a partir de los datos objetivos. Y por favor, basta ya con lo de la clase y la calidad.

Eso sí, Valverde es intocable. Cuando estalló a mediados de mayo la Operación Puerto, Arribas ya se procuró de meter un suelto de "una fuente autorizada" en la que se decía que "están todos los ciclistas famosos del pelotón nacional, menos Valverde". En su momento me hice eco de esa extraña reseña, esa deferencia hacia el inabarcable y el intachable. Pamplinas. Me hace gracia que el reportero de El País se dedique a buscar a "Klaus", "El hijo de Rudicio" y "Jan" desesperadamente y deje al albur el resto de nombres que hay en la lista que él mismo reproduce, y que por cierto aparece cortada en el último estante del arcón de la sangre. El resto de los mortales, que sólo hemos tenido acceso al sumario trámite sus revelaciones, sólo podremos ver confirmadas nuestras sospechas cuando se levante el secreto judicial. Entre tanto, que a nadie pille de sorpresa lo que vaya a pasar.

27 junio, 2006

De perros muertos, clavículas rotas y Álvaro Pino: 4142

Como ya todo es esperpentento, las sucesivas mentiras sobre el tema del dopaje masivo se acumulan en una sucesión de gags de mal gusto, como si ya todo fuese un chiste: Frank Vanderbroucke, cuando le pillaron con un arsenal de jeringuillas y viales en su casa, dijo que eran para curar a su perro, tan enfermo terminal como su carrera deportiva; Tyler Hamilton, tras abandonar en el primer puerto del Tour 2004, dijo que estaba deprimido por la muerte de su perro. Y entre ladridos, babas y olor a can seguimos disfrutando de un deporte bajo la amenaza del plante obrero-patronal, en un sinsentido del que alguno cree que disfrutamos. Al contrario, pero lo que no voy es dejar de revisitar toda la carrera deportiva de Tyler Hamilton, uno de los mayores caraduras del pelotón.

Hamilton vivió su momento de mayor gloria deportiva cuando en el año 2000 ganó el Dauphiné Liberé como pago por los servicios a su patrón en el Tour. Andaba como un tiro en contrarreloj y subiendo y entre ambos americanos le hicieron el sándwich a Haimar Zubeldia. Era el típico corredor de Lance: era mejor que muchos de sus rivales, pero desaparecía después de julio. En 2002 hizo como Livingstone y se fue a conocer nuevos horizontes como jefe de filas. Curiosamente, es entonces cuando se empieza a dopar según las fichas de Eufemiano. Curioso: se empieza a dopar cuando ya era uno de los mejores corredores del pelotón, superior en todos los terrenos al 98% de los ciclistas. O se empieza a dopar porque al volar fuera del nido se le acaba el tubo de contacto con el material del jefe.

El CSC, que era un equipo discreto dentro del pelotón, inicia en 2002 una política de prestigio fichando al americano y Sastre. A nuestro protagonista Rijs lo envia al Giro y acaba segundo a poco más de un minuto de Savoldelli. Se supone que el danés no sabe nada de dopaje, y será por eso que en el Tour (fue saludado como un héroe por afrontar las dos grandes seguidas en una época en la que no hacía nadie) sólo pudo ser 15º. Al año siguiente mejoró, y de qué manera. Grandes resultados desde principio de temporada en París-Niza, Critérium, segundo en el País Vasco tras Mayo, gana la Lieja ante el vasco seis días después de que se meta tres bolsas de sangre (documento con sello del juzgado) y después arrasa en Romandía. En el Dauphiné se arrastra y abandona en la última etapa, a pesar de lo cual proclama que llega al Tour "como nunca" y "para ganar". Curioso, como Heras en 2005. O como Landis y Vinokourov este año, que han acabado a una hora de Leipheimer.

Se cae en las primeras etapas y los de Discovery Channel que le estaban realizando un documental se quedan con el chasco, pero obtienen un testimonio épico de un corredor que acaba cuarto en el Tour con la clavícula rota y ganando la etapa de Bayona escapado a lo Chiappucci. Qué héroe. De esos que dan exhibiciones la última semana. Casualmente, justo después de la etapa de descanso. Bolsita y para arriba. Y corriendo en el CSC de Rijs, que algo sabría. La misma política de prestigio la intenta el Phonak al año siguiente, fichando al antiguo gregario a pesar de que ya tiene 34 años, y a Oscar Sevilla para intentar el asalto al Tour. Ambos clientes de Eufemiano. Decisión personal de Álvaro Pino, buen conocedor del ginecólogo canario.

Hamilton hace una temporada bien parecida a la de 2003: buen segundo sector en la última etapa del País Vasco, 9º en Lieja, arrasa en Romandía y en el Dauphiné...¡ay el Dauphiné de 2004! Segundo a sólo un peldaño del estrastosférico Mayo. Perdió menos de un minuto con el vasco en la crono de Ventoux, pero le sacó un minuto a su antiguo patrón. Y en todas las quinielas de asaltante al nivel del naranja de Igorre. El prólogo le sale así, así, superado por sus compañeros de equipo Pereiro y Quique Gutíerrez, a 18" de Cancellara y 16" de Armstrong. Bah, no pasa nada, un mal día lo tiene cualquiera. En la CRE el Phonak queda segundo a un minuto del USPostal y Hamilton queda cómodamente instalado en la general hasta la etapa duodécima de La Mongie, donde se deja 3´30" con el vencedor, Basso. Al día siguiente se llegaba a Plateau de Beille y Hamilton, sin duda destrozado por el terrible golpe de la pérdida de su perro, abandona. Santos González aún tendrá energía para ser quinto en la crono de Alpe D´Huez y Pereiro para acabar décimo. De Santi Pérez, Sevilla y Quique Gutiérrez no se supo nada más. Algo debió pasar con las bolsas buenas y las malas, y sólo Eufemiano lo sabe. Y Álvaro Pino.

Milagrosamente nuestro héroe se recupera y arrasa en la crono de los JJ.OO. El equipo le obliga a participar en la Vuelta en contra de su voluntad y en la etapa del Xorret de Catí acusa gravemente a los españoles del Discovery de no defender con solvencia el liderato de Landis. Gana apabullando la crono de Almusaffes mientras su compañero Santi Pérez empieza a carburar. Esta vez las bolsas son buenas, lástima que no sean las de ellos. Son cazados por encontrar retículitos de otras personas en su sangre. Meses después Carlos Arribas publica un magnífico artículo (de los mejores de su producción) sobre los recursos que emprende el americano para demostrar su inocencia, incluyendo la apelación a un hermano gemelo que murió durante el embarazo...Hace unos meses organizó una carrera en Colorado, con maillots y todo, para pedir justicia. La UCI desautoriza el acto y desde entonces no hemos tenido noticias del ex-corredor de 36 años, que cumple su sanción de dos años el próximo 22 de septiembre.

Ojalá el ciclismo quitase, como a Ben Johnson, las carreras obtenidas bajo manifiesto dopaje. El problema es que el triunfo en la Lieja 2003 iría para Mayo...hasta tal punto está necrotizado este deporte. Como solución alternativa propongo que pongan en el historial de las carreras que ganó el mismo código que le daba Eufemiano: 4142.
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Sobre "Jan", "Hijo de Rudicio" y Ullrich. Creo que se han lanzado a saco a por el alemán, descartando abiertamente la opción de Hruska. Arribas escribía ayer que ese nombre código recibió tres bolsas de sangre seis días antes de empezar el Giro, donde Ullrich se presentó "fuera de forma y ganó la crono llana". Ya, pero en esas fechas Hruska ganaba la Clásica de Alcobendas y después daba hematocrito alto en la Volta a Cataluña.

26 junio, 2006

Fuenteovejuna ciclista en torno al doping

Como se prevía, el secreto de sumario de la Operación Puerto ha saltado mucho antes de que el juez lo decretase. El País lanzó la liebre en su importante edición del domingo (un millón de ejemplares de venta directa frente a los 400.000 de un buen día de la semana) con titulares en primera página y abundante despliegue de material oficial del sumario. Con sello y todo. Evidencias, que las llaman. La reacción de los ciclistas ha sido plantarse en el Campeonato de España, bajo argumentos de que "hay muchos otros deportes implicados" y no se qué otras tonterías. Protestan por la "indefensión" ante evidencias palpables y leíbles, cuando en un Estado de Derecho el que es inocente no tiene nada que temer nada de la justicia. Y protestan todos, el gran error. Al practicar el fuentovejunismo, una de las pocas veces que se recuerdan en el ciclismo, lo que hacen es dar argumentos al lego en la materia sobre ese run-run que todos intuyen: todos se meten. Yo ya no tengo argumentos para llevar la contraria en esta opinión que invariablemente te espetan cuando dices que eres aficionado al ciclismo. Y menos desde el domingo y desde que hay evidencias de 58 ciclistas metidos hasta las cejas.


El País publica hoy un editorial muy significativo recordando una verdad de perogrullo: el problema está en el ciclismo y no el periodismo, que simplemente ha hecho uso del Art. 20 de la Constitución y del secreto de las fuentes en el ejercicio profesional. Si la filtración es un problema, eso lo tendrá que arreglar el juzgado que lleva el caso, no el plante patronal-obrero del domingo. O boicot. El instigador -señalado claramente por Arribas como del "Comunitat Valenciana y de Madrid"- contó con el apoyo del guerrillero Belda (el del gorro con el Che Guevara y la militancia en el PP) y los ciclistas del Liberty (15 de los 25 de la plantilla en las listas de Eufemiano) y, pásmense, del Kaiku, el equipo que se vería más beneficiado si largan de una vez ese semillero de doping que es el heredero del Kelme. Aunque la ejecución material del plante no pudo evitar lo chusquero de todo el asunto desde el inicio de la Operación Puerto -reunión en el camper de los premios-, hay que dar cierto pábulo a la hipótesis de que ha sido una cosa relativamente espontánea de los ciclistas. Sí, porque Echávarri no tenía ni idea y cuando se dió cuenta no pudo evitarlo: todos sus ciclistas habían vuelto a ser engañados y manipulados, igual que en una operación muy similar que sucedió en el Tour de 1998. Aquel entonces el instigador fue Manolo Saiz, que tenía a su médico Nicolás Terrados en la cárcel, y consiguió enfangar al Kelme de Escartín (cuarto en la general), al Banesto que no se jugaba nada tras perder a Olano en una caída y al Vitalicio (creo). Por las características de lo sucedido ayer quizás no esté tan lejos la mano del cántabro, aunque insisto en la creencia de que fue algo relativamente espontáneo.


Curiosamente, ni los ciclistas ni el presidente de la inoperante ACP han considerado necesario comentar las evidencias (todas con sellos del juzgado) presentadas ayer y hoy en el prestigioso diario independiente de la mañana (no es ninguna coña). Esas plantillas con toda la temporada de un ciclista planificada en torno a las carreras y las inyecciones. Las evidencias que cualquier freakie del ciclismo puede relacionar con un corredor atendiendo a las inyecciones y los resultados conseguidos. Como David Etxebarría y sus increíbles Ardenas de 2005, el año de su retorno a la casa de Manolo Saiz: 8º en Amstel, 4º en Flecha, 6º en Lieja. Es importante decir nombres, puesto que Arribas sigue tirando la piedra y escondiendo la mano como cuando dice en un suelto final de hoy "dos corredores guipuzcoanos en diciembre de 2003 recibieron 9.000 unidades de EPO". Abadiño no es Guipúzcoa, pero es fácil seguir la pista: los hermanos Osa. Y más conociendo el mini-diccionario con el "sánscrito de Fuentes" en la edición de hoy. Hay dos artículos centrados exclusivamente en Ullrich y Hamilton, sobre los que me extenderé en el futuro, pero lo más interesante está en cotejar los datos. A Labarta le intervinieron una tarjeta de Marisquería Rafa (otro detalle chusquero) con el dorso lleno de números asociados a un mote: el 6, Sancti Petri, es evidemente Santi Pérez, que también aparece en el segundo documento de la página 77 de El País, en una hoja manuscrita del 4 de mayo de 2004. Por entonces tomaba anabolizantes (tomó la salida en el Tour de ese año para ser 49º, dentro del batacazo del Phonak con Hamilton), se supone que por el verano pasó a las bolsas. De su Vuelta ya lo sabemos todo, pero es interesante recordar como proclamó su inocencia a diestro y siniestro, habló de su madre soltera y de lo difícil que era ser ciclista cuando naces en Vega de Paridiello. Patético. Y con él, todos los que le creyeron como De la Morena,que le veía una especia de anti-Heras y anti-Saiz, dándole alcoba y micrófono en su homilía de medianoche. Todavía se ponen los pelos de punta al recordar ese Larguero realizado en Gijón, una quema de brujas al revés.


Tampoco es cuestión de analizar uno por uno cada uno de los datos y evidencias, pero para los valverdistas hay un balón de oxígeno: en la misma página manuscrita reproducida en El País hay una referencia "18.- Valv (PITI)", con una bolsa en su haber congelada en el arcón. Sinceramente, no creo que se trate del murciano, por entonces aún en las filas del Kelme, pero si me inclino por la opción de Valjavec, el esloveno que ese año militaba en el Phonak y que hizo 4º en Romandía por detrás de su ultradopado jefe de filas Hamilton y 9º en el Giro de Italia tras mejorar en la última semana. La fecha del 4 de mayo de 2004 está justo entre el final de la carrera suiza y el inicio de la ronda italiana. Perfecto para un viajecito a la clínica de Moreno Batres y una sesión de vampirismo castizo. Por cierto, el esloveno no ha vuelto a lograr nunca más esas prestaciones y este año sale como jefe de filas del Lampre para el Tour, sin ningún resultado reseñable en toda la temporada. Considerando que el equipo de Saronni ya tuvo el año pasado un escándalo de dopaje en pleno Tour con Eugeni Petrov (después readmitido en el equipo, sin ninguna explicación) y que poco antes expulsaba a Michelle Scotto d´Abusco por dopaje con EPO (búsquenlo en Google, que también ha sido noticia este año), si la fiscalía italiana o francesa tienen a ver leer este blog que estén sobre aviso. O todos aquellos que se quieran adelantar a la noticia, claro. Yo les podría seguir hablando de 1ua (un-a-i, claramente Unai), Vcs (Vicioso) y Birillo (se admiten apuestas, también sobre "amigo de Birillo") pero esto ya se alarga demasiado.


Para no llevar la contraria a periodistas serviles que acusan abiertamente de que "hay gente que disfruta con este escándalo", les comento que mañana les hablaré exclusivamente de Tyler Hamilton y su trayectoria. Recuerden: el ciclista que justificó su abandono en la primer puerto de la primera etapa de montaña del Tour 2004 con la jaimitada de que se había muerto su Golden Retriever de nombre Tugboat. Pobre, que depresión. Disfrutar no disfruto en absoluto, no, pero al igual que con Manolo Saiz, me aplicaré especialmente en los que iban de adalides del juego limpio. Por caraduras, por estafadores y porque en Fuenteovejuna es todos a una. Todos, menos uno. Siempre he sido de Calderón de la Barca.

23 junio, 2006

Como cambian las cosas: del Giro al Tour sin pausa

Será el signo de los tiempos y la moda que intenta imponer Basso tras los oscuros años de Armstrong y su dedicación casi exclusiva al Tour de Francia. O cualquier otra cosa que algún día sabremos. O no. El caso es que en la próxima edición del Tour de Francia van a estar nueve de los diez primeros en el último Giro de Italia. El único que faltará será la sorpresa y revelación Quique Gutiérrez, que sí tenía en planes ayudar a Floyd Landis, pero ha sido apartado del equipo hasta que se aclare el alcance real de la Operación Puerto. Miel sobre hojuelas para el valenciano, que así podría preparar la Vuelta para ganarla, siempre que le hagan llegar el alimento para búfalos. Sin embargo, este desembarco masivo del Giro en el Tour no ha sido nada frecuente en los últimos años.

Gotti, Garzelli, Simoni, Savoldelli, Cunego y prácticamente todos los últimos vencedores de la ronda italiana han decidido descansar después de sus laureles y prometer una dudosa reaparición en la lejana Vuelta a España. Los más profesionales, como Simoni o Cunego, cumplieron, pero la mayoría se limitaban a tomar la salida en Suiza a intentar cazar una etapa y después desaparecían. Y con ellos, los demás corredores clasificados en los puestos de honor. La excepción se produjo el año pasado, cuando Savoldelli disputó el Tour en calidad de gregario de Armstrong, una nueva paradoja de estos extraños tiempos que vivimos. Fue el punto culminante de la subordinación de la carrera rosa respecto al Tour, pero nada hacía prever lo que va a suceder este año.

Basso, Simoni, Cunego, Savoldelli, Casar, Gárate, Pellizotti, Peña y Villa disputarán el Tour. Algunos repetirán su papel de gregarios, pero muchos otros saldrán como jefes de filas. Ináudito. El único corredor que ha hecho algo parecido en los últimos tiempos fue Hamilton en 2002 (2º en el Giro, pero después 15º en el Tour y por detrás de su compañero Sastre 10º). Las ambiciones de Basso son bien conocidas, Simoni va para intentar ganar en Alpe D´Huez, Savoldelli "compartiendo liderato con Popovych, Hincapié y Azevedo" (no se lo cree ni él), Casar como jefe de filas de la FDJ, Gárate tendrá que ver que tuerce Rujano, Pellizotti como apoyo a Garzelli, Peña para Landis y Villa para...Cunego.

Es una incógnita el rendimiento que podrá tener el joven italiano en su debut en el Tour. El año pasado el que debutó fue Valverde y ganó en Courchevel. En teoría, no tenía muchas ganas de ir pero en el equipo le han forzado y va con un equipo potentísimo, donde dicen que Valjavec es la apuesta para la general. Me resulta extraño que apoyen a este corredor con Tiralongo, Bruseghin o Villa, todos ya rodados del Giro. Sí, hasta los gregarios hacen este año Giro-Tour. Además, el esloveno no ha obtenido ningún resultado de relieve en las pruebas de preparación para el Tour. En cambio, Cunego acabó el Giro de menos a más, ha estado reposando este mes previo y la única vez que hizo dos grandes en un año, el 2004, ganó el Giro con cuatro etapas y después cuajó una buena Vuelta a España acabando 11º....

Veremos que tal le va, pero lo que está claro es una inversión en la forma de afrontar las carreras después del Giro. Todos al Tour, incluso los gregarios. En la plantilla del Discovery militarán Rubiera y Ekimov, que con 40 años debe considerar adecuado hacer el Giro antes del Tour. ¿Lo peor de todo? Que la única respuesta válida para explicar este cambio repentino está en manos de los doctores. O si no, que me lo expliquen.

22 junio, 2006

Feliz aniversario de Bicisport

Este mes se cumple el 30º cumpleaños de la revista italiana de ciclismo Bicisport, que se gusta autodefinir como la Biblia del ciclismo. No creo que tenga el mismo estatus de verdad revelada, pero sí que es un lugar común reconocer su importancia y echarle un vistazo de vez en cuando, al menos para sus estupendas fotografías. Otra cosa son sus artículos. Al lector que no la conozca quizás le pueda quedar una mala impresión al acabar de leer el post, pero nada más lejos de la realidad: si conocen a alguno que vaya a Italia, encárguenle el número de la revista y por 5€ (un precio nada competitivo) pueden pasar un buen rato. Seguro que no consideran el dinero malgastado.

Ha llovido mucho desde el lejano 1976, cuando Gimondi se acababa de imponer en su tercer y último Giro. Sin embargo, la revista conserva muchas de las características de entonces. La principal, una defensa desaforada del corredor como tal, al margen de cualquier consideración. Actualmente cuenta con una media de 300 páginas al mes, de las que la menos la mitad son publicidad y propaganda ("pruebas técnicas", en políticamente correcto), lo que considerando el precio de portada les dejará unos grandes beneficios al grupo editorial. Claro, esto es una exageración: aunque publican otras dos revistas (para BTT y cicloturistas) y anuarios varios, la estructura es extremadamente amateur y hasta hace bien poquito no tenían ni página web. Y la actual es de nivel rupestre. Quizás sea esto también lo que le da el encanto, no lo sé. Yo siempre me propongo no comprar ni un número más y al final acabo picando, para después arrepentirme y criticar. Al final será todo como la bulería de Bambino: "Oye lo que digo/oye lo que digo/sólo se odia/a lo ya querido". El problema es que creo que algún día me pasará con el ciclismo.

En fin. Sus contenidos consisten en una larguísima sección de cartas al director -Sergio Neri, un representante más de la gerontocracia que dirige el país desde la comunidad de vecinos a la Presidencia de la República-, siempre de seis-siete páginas, donde el abuelete responde con consejos a medio camino entre el consejero aúlico y el prétor a las cuestiones más variopintas. Nunca falta la carta del chaval de 15 años que pide motivaciones para seguir en el ciclismo ("¡Es el deporte más bello¡", la invariable respuesta) , la carta de recuerdo a Pantani y algún bastonazo a los dirigentes de la Federación Italiana, nunca del agrado del consejo editorial. Para entender esto es importante señalar que la revista es romana al 100%, en un país donde toda la tradicción está en el norte y donde Milán ejerce de imán para toda la industria editorial con sus poderosos grupos Rizzoli y Mondadori. No les quiero contar la extracción geografíca de los mandamases de la FCI.

Después hay reportajes, muchos, sobre ciclistas italianos incidiendo en aspectos humanos (un fijo: la foto familiar con perro incluído. Todavía recuerdo una de Pozzato con su madre cocinando en un momento en que no estaba con su novia) , en los meses que no hay competición sobre momentos históricos o ciclistas retirados y unas fabulosas entrevistas kilométricas con las estrellas de la actualidad. Y del pasado. Es una constante la referencia a los grandes nombres del ciclismo italiano para cualquier tipo de asunto: la opinión de Moser, Bugno, Binda, Adorni (que tuvo sección fija durante años) es elevada a la categoría de "he dicho", con especial referencia a Alfredo Martini, el antiguo seleccionador nacional del que parecen haber olvidado sus graves responsabilidades en los desastres de 1996 o 1997. Pero claro, como es ultraviejo se le perdona todo.

El mejor número del año es el de mayo. Un superespecial a la manera de un diario con toda la actividad de las clásicas del norte, escrito con un mimo y un cariño realmente especiales, y con fotos exclusivas lejos de las manidas de los Watson o Bettini. Envían su propio coche durante un mes a Bélgica y vuelven con un cargamento de documentos que van desde la composición del avituallamiento a la cara embarrada de los corredores, pasando por los momentos decisivos de la carrera. Una joya. El nivel redaccional es pobre-escaso, con un estilo dominado por la florituras y el escaso detallismo. Además, aunque publican todos los resultados, dejan sin cubrir todo el calendario español (a la Vuelta le dedican media columna). Pero lo peor de todo es la sección de lamentele: Los ¡ay! y quejíos varios, que se prolongan durante meses en caso de la enésima decepción en el Mundial, son realmente insufribles porque jamás entrán al núcleo del asunto. Y olvidénse de leer algo serio sobre dóping: estoy convencido de que no saben que es la WADA o la AMA.

A pesar de todo, insisto en la recomendación del primer párrafo. Feliz Aniversario y que cumpla otros 30.

21 junio, 2006

Sevilla, 30 años y una Vuelta a Asturias

Oscar Sevilla, antiguo Duque Blanco del Tour y corredor mimado por la prensa ("conecta con el público") ha ganado la edición del 50º aniversario de la Vuelta a Asturias. Es su primera victoria en muchos años y la más importante de su exiguo palmarés, donde con anterioridad ese privilegio correspondía a una etapa de Romandía en 1999. A muchos les puede sorprender ese dato, pero tampoco es tan infrecuente: la mejor victoria de corredores como Jiménez, Triqui, Escartín o Beloki es la Volta a Cataluña, por mucho que nos quieran vender otras motos. Sevilla, ni eso.

La última etapa, como suele suceder en la ronda astur, fue todo menos intrascendente. Eladio Jiménez, que sólo estaba a 6" del liderato, atacó en el Alto de la Faya de los Lobos, pero el manchego se fue fácilmente tras él y después le dejó en el descenso, aprovechando las cautelas que toma el salmantino desde que una caída casi le dejase en silla de ruedas. El Comunitat Valenciana consiguió reducirlo pero subiendo Santo Emiliano, el puerto que comunica las cuencas del Caudal y del Nalón, saltó Rubén Plaza y nuevamente Sevilla se fue tras un corredor verdiblanco. El alicantino de Ibi hizo valer sus dotes de rodador y juntos entraron en Oviedo, donde poco antes de encarar la cuesta del Parque de San Francisco dejó de rueda a Sevilla para ganar la etapa, la quinta victoria de su equipo en lo que va de temporada, un balance bastante magro para un conjunto que proclama que tiene nivel ProTour. Un minuto sobre el pelotón y el ciclista del T-Mobile era coronado con la montera picona, idea inspirada en la clásica txapela de las carreras vascas.

Oscar Sevilla vivió su momento de mayor gloria en 2001, cuando fue séptimo en el Tour (quinto si tenemos en cuenta el cuarto puesto de Kivilev y el sexto de Simon gracias a la escapada de Pontarlier), con prestaciones increíbles como el tercer puesto en la cronoescalada de la Chamrousse. En la Vuelta a España fue segundo tras ir líder toda la prueba y perder la crono final ante las bielas de Casero, que corría con el mismo médico. Asimismo, fue fundamental en el triunfo de Freire en el Mundial de Lisboa. En 2002 las cosas no fueron tan bien. En la Vuelta a España, en un incidente magníficado por los medios de comunicación que veían en el manchego al nuevo ídolo, perdió el liderato ante su compañero Aitor González en la subida al Angliru y después el tercer puesto del podio ante Beloki (con el que también compartía médico) en la crono final, tras tres averías mecánicas en otras tantas bicicletas: de haber conseguido el podio, el equipo hubiese tenido que aflojar una buena prima, demasiado para una empresa renqueante como Kelme que ya tenía que afrontar la victoria de Terminaitor. Y seguro que no tenían contratada una póliza.

La cosa quedó muy turbia y Sevilla se arrastró en el Tour 2003, en torno a la posición 25º de la general, cuando en teoría llegaba muy fuerte visto su rendimiento en la Clásica de los Alpes: un bajón típico de corredor de la Once. O de Eufemiano. En la Vuelta la cosa no fue mucho mejor, pero en las etapas finales andaba igual de fuerte que Valverde, para el que hizo un trabajo precioso tras una recuperación milagrosa, en todas las acepciones del término. Fin de ciclo y fichaje por el Phonak, al que se lleva a su fidelíssimo Quique Gutiérrez. Allí también se encuentra con un ex-compañero de equipo, Santi Pérez. Sólo dura un año en el equipo, suficiente para ser tercero en la Dauphiné de ese año, la edición que da vergüenza leer los resultados y los tiempos, tras una prodigiosa y nauseabunda cronoescalada al Ventoux. Algo debió asustar al pobre chaval, en el sentido de preguntarse que se estaba metiendo. En el Tour desapareció con todo el equipo (¿alguien se acuerda del abandono de Hamilton en el primer puerto? ¿sangre en mal estado?) y se empezó a hablar de una caída en el Mundial de Hamilton como causa de todos sus problemas. Y un cuerno, o si no que expliquen el rendimiento en Dauphiné. Sólo dura una temporada en el equipo, precisamente el año del positivo de Camenzind y el vampirismo de Hamilton y Santi Pérez. O el año en blanco de Bennati, nunca explicado.

Ficha por el T-Mobile y logra completar un buen Tour metiéndose en varias escapadas en la última semana (decisivo para ganar la competición por equipos) y después una buena Vuelta entre los diez primeros. Este año se había planteado ganar la ronda española tras trabajar para Ullrich en el Tour. Estalla la Operación Puerto y Sevilla no sabe decir si Eufemiano es su doctor o no. No sabe decir si ha estado en Zurbano 92 o no. No sabe decir si va a aparecer en los eufevídeos o no. El equipo lo pone en cuarentena y, de momento, no está en la lista para el Tour, por mucho que insista Josu Garai, ese Judas con máquina de escribir. Cada uno que piense lo que quiera, pero viendo la evolución del ciclista de Ossa de Montiel me vienen a la cabeza las bolsas de sangre criogenizadas y tantas mentiras autoimpuestas con vendas en los ojos. Que disfrute su Vuelta a Asturias, posiblemente a lo máximo que puede aspirar con su líquido vital incautado por la Polícia.