![]() |
| El ganador se llevó el beso de la azafata |
Harelbeke es un pequeño patrimonio de todos los aficionados al ciclismo. Conocido como el pequeño Tour de Flandes, la carrera tiene entidad propia suficiente y categoría como para que este año haya sido incluída en la máxima categoría de la UCI. Muchas temporadas es mucho mejor que su pariente mayor. Probablemente este año haya sido así, aunque sólo sea por el detalle no baladí de que no han dejado de lado la subida a Grammont.
La escapada del día tuvo a nueve corredores y se formó al paso por el Paddestrat cuando el Quick Step rebajó el cerrojazo que puso a la carrera en la primera hora y media. De esos nueve corredores tres eran del Farnese de Pozzato (Hulsmans, Gatto y Ascani), un equipo invitado por gracia de su ilustre jefe de filas y que, rememorando otros equipos invitados que acaban comiéndose todos los canapés, se manejaba con una soltura difícilmente esperable en algunos de los muros más famosos de las clásicas flamencas.
Ver para creer, porque Gatto -el último de los resistentes- llegó a circular escapado a 30 kms. de meta tras todo el día en fuga, y estamos hablando de alguien que parecía el enésimo muñeco roto del ciclismo italiano hasta que el año pasado ganó una etapa del Giro ante Contador. La ganó en buena lid, y no porque el TAS se la haya dado más tarde. Ahora resulta que es un clasicómano experto en el pavé.
En la escapada también iba Michael Morkov, danés compañero de Contador, que ya fue escapado en Sanremo y en A través de Flandes. Fue 13º en meta, un resultado muy notable habida cuenta de su desgaste durante la jornada. En las últimas tres pruebas que ha disputado suma 400 kms. de fuga, mientras su jefe de filas desconoce su nombre y que, mientras estaba fugado en Italia, tenía tiempo para poner un tweet de lo bien que se lo había pasado en un musical casposo y cutre la noche anterior. Por decirlo en pocas palabras: hay mucho más ciclismo fuera del solomillo, o este deporte supera a sus personajes más nefastos. La carrera de ayer fue un buen ejemplo, como casi siempre que hablamos de clásicas y pruebas de un día.
Boonen, como viene siendo habitual desde 2004, movió la carrera en los muros. En el Taainenberg, a 60 kms. de meta, subió a bloque y el único que aguantó el ritmo en primera instancia fue Van Marcke, su sucesor natural. Sin embargo, en esa primera embestida se vio que ayer era un día especial y los muros no hacían la misma selección que en otras ocasiones. En las posiciones delanteras se veían las nuevas caras (Sagan y un impresionante Degenkolb) y las más habituales, desde Ballan a Paolini, pasando por un centradísimo Freire.
El Paterberg tampoco hizo diferencia alguna, y todo quedó para el Oude Kwaremont, ese muro enlazado de 2´2 kms. que suele ser la piedra de toque para ver si uno vale para las clásicas o no. Gatto seguía escapado y, aunque Cancellara intentó hacer de las suyas -ya había sufrido un par de pinchazos y caídas- acabó relegado por un problema mecánico, uno de esos que tanto le pasan a este corredor extraño y exagerado.
En el tramo llano tras la subida fue arrolado por Carlos Barredo, ese ciclista, al que han llamado de todo sus compañeros por twitter. El propio Cancellara lo ha llamado looser, que es algo muy feo y muy poco ajustado a la realidad, porque no abarca toda la esencia del corredor asturiano. Roulston, mamporrero de Cancellara, ha dicho que ayer había gente en el pelotón que no sabía andar en bici. Barredo se ha roto un hueso y estará fuera del pelotón algún tiempo.
Cancellara, fielmente ayudado por su coche de equipo, consiguió enlazar con los favoritos, que iban en un pelotón muy numeroso, yo creo que el más numeroso que ha visto esta clásica en las últimas décadas. A pesar de que el fiel Chavanel y Murayev iban escapados, estaba muy claro que el desenlace de la carrera iba a ser al sprint. Y qué sprint, porque estaban algunos de los corredores más rápidos del pelotón.
Yo no se ustedes, pero al ver a Freire en ese pelotón -primero una toma fugaz, su figura diminuta entre los nuevos ciclistas de gimnasio y ciencia, después la confirmación- arropado como pocas veces en su carrera por compañeros -Paolini y Spilak-, esos 25 kms. hasta llegar a Harelbeke pasaron muy lentamente, en la seguridad de que iba a estar ahí para disputar la victoria.
Tras varios fuegos de artificio de flamencos olvidados -Hoste y Devolder-, se llegó al núcleo urbano de Harelbeke. Como dijo Eisel, tercero en la meta "todos iban muy cansados, a 1 km. de la llegada iba en cuarta posición y nadie ha intentado disputarme la posición". ¿Y qué pasa cuando ha sido una carrera muy disputada, cuando todos están cansados? Que lo que parece un sprint tipo gran vuelta por etapas acaba siendo un mano a mano entre los mejores, entre dos titanes.
Boonen lanzó el sprint muy lejos, casi como hizo en Het Volk, y Freire empezó muy tarde. El belga se impuso por apenas un tubular al tricampeón del mundo, que se ha quedado a las puertas de dar un campanazo inolvidable. Boasson Hagen, Sagan y otros corredores muy cacareados por jóvenes ni se metieron en la lid, y hay que buscarlos a partir del puesto décimo. Fue un sprint inolvidable entre dos campeones gigantescos, resuelto a favor del que jugaba en casa.
Porque decir Boonen y Harelbeke es decir lo mismo. El mejor corredor de todos los tiempos sobre adoquín ganó la carrera cuatro años seguidos (2004-2007), para después ser otras dos veces segundo y sin poder romper el empate a cuatro triunfos con Rik Van Looy. El empate se ha roto en la edición 2012, y Boonen lo ha hecho batiendo a Freire, el mismo que está empatado con Van Looy con tres campeonatos del mundo. No hay un podio con más prestigio que el de ayer en Flandes, y es difícil que lo haya.
Boonen se ha tomado venganza de la derrota en la Sanremo de 2010, donde Freire jugaba en casa. Quid pro quo. La pena es ese tubular de diferencia, o esos 10 ctms. más que hubiese necesitado el corredor único que ayer asomó la cabeza en un reino que no es el suyo -pero que en absoluto le es desconocido-, porque hubiese sido una victoria para recordar por los tiempos de los tiempos.
Yo sólo veo un ejemplo comparable: vale que Pozzato ganó aquí a Boonen en 2009, pero Pozzato no tiene el palmarés de Freire y es un corredor más del Norte que el cántabro. El único ejemplo comparable es el maravilloso triunfo de Bugno en el Tour de Flandes de 1994, cuando fuera de su terreno batió al sprint a Museeuw, Ballerini y Tchmil, los mejores corredores de pavé de su generación.
Sin embargo, no pudo ser en esta ocasión. Quedará como un bello recuerdo. Freire, muy contrariado en meta, dijo que se equivocó en el sprint porque no conocía la llegada (¡ay!, tantos años en el Rabobank y nunca lo trajeron por aquí, igual que nunca lo arroparon) y que no considera la carrera como una preparación a otros objetivos. Quería ganar y no ha podido. Le ha derrotado el mejor en su terreno. Y por un mísero tubular.
A Freire no le gustan nada los podios. En esta ocasión se rio bastante de que la azafata que entregó el trofeo a Boonen fuese una peculiar artista llamada Germania, salió con la gorra hacia atrás en estilo pandillero, evito ser regado por champán y ni miró la medalla que le dieron. Sin embargo, le sobran los motivos para estar orgulloso: corre para ganar, y es el primer español que lo logró en Flandes (Gante-Wevelgem 2008) y que todavía lo sigue haciendo. Con 36 años. Puede que con el tiempo haya otro Boonen, pero nunca habrá otro Freire. Nunca habrá otro podio en Harelbeke con cuatro mundiales, tres Sanremo, tres Roubaix y cuatro G-W representados. ¡Maldito tubular!
Niki Terpstra, un buen corredor holandés, fichó por el Quick Step la temporada pasada tras toda una vida en equipos menores y bastante anonimato. Buen contrarrelojista y muy alto, estaba en una forma increíble -y con el maillot de campeón nacional- cuando una caída en los Tres Días de la Panne le dejó fuera de las clásicas que cuentan. Este año parece que está con la misma gasolina que todo el equipo, y el miércoles arrasó literalmente en A través de Flandes. Se escapó a 20 kms. de meta tras el Paterberg y llegó solo, después de que entre el y su compañero Chavanel hubiesen movido la carrera a su antojo y en todas y cada una de las subidas. Evidentemente, el francés del Quick Step fue el segundo de la carrera, prolongando un dominio en el calendario por parte de su equipo que trae las peores pesadillas de los tiempos más oscuros de este deporte.
***
Kevin Van Impe, que este año había salido del Quick Step para recalar en el Vacansoleil de todas las salsas, se retira de improviso con sólo 30 años. Dice que no tiene la motivación suficiente. Suena muy raro, la verdad.Y más viendo como andan sus ex-compañeros y sus actuales compañeros.
***
Parte de bajas. Taaramae, que había empezado muy potente la temporada y era de los máximos favoritos para la P-N -fracaso total-, resulta que tiene mononucleosis. Se pierde la temporada y a ver qué ciclista queda, porque es una enfermedad de la que no se vuelve a gran nivel. Julian Dean se ha roto el fémur y Fulgsang el esfoides, por lo que se pierde todas las Ardenas en las que tenía muchas ambiciones. En Harelbeke se rompieron huesos Millar y Barredo, y Gilbert anda penando por ahí porque dice que tiene una infección de dientes.
***
Objetivo de Barredo para este año: "Disfrutar como lo hago de cada carrera". Tremendo. Yo soy su director y lo despido fulminantemente, pero bueno, dado que lo no hizo con sus ataques de globero -barrita energética en la boca incluído- en la pasada temporada y le parece todo muy bien, pues nada. En la entrevista hay las típicas lamentelle y excusas propias de este ciclista y de los ciclistas de su región. El periodista analfabeto de Marca (@Nachoabarga) escribe "Kruizbick" por Kruijswijk. Y así todo, todos los días. Qué pesadilla de periódico y de periodismo.
***
López-Egea, que a grandes pasos se aproxima a niveles de abyeción y propaganda propios de El Mundo, es capaz de escribir una crónica sobre la etapa de la nieve en la Volta sin ¡una sóla crítica a la organización!. Y encima le pone firma. Son capaces de todo.
***
Es increíble. Qué forma de defender a un tramposo patológico. Y vuelven a poner la misma (impagable) foto que en la ocasión de su "retirada" -ya estaba cumpliendo sanción por dopaje-. ¿En Cantabria son tontos? Parece que sí. Y algunos les pagan por ello y que lo dejen escrito.
***
¿Eres de Burgos y no tienes nada que hacer el lunes? Quizás te interese esta actividad. ¿Eres español y te interesan los hitos de la decadencia de nuestro país, especialmente los simbolizados por la clase política, sus universidades de juguete y la sinvergonzonería descarada? Pues seguro que también te interesa la misma actividad.
