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05 marzo, 2006

ProTour versión 2.0

Este domingo la Paris-Niza y su tradicional prólogo servirán para otorgar los primeros puntos del UCI ProTour. Criticado encendidamente por la mayor parte de los actores del ciclismo y apoyado tibiamente por una minoría, el invento sigue adelante con la amenaza manifiesta de encontrarse en 2007 con las puertas cerradas de las tres grandes. Ha pasado un año y el balance es sumamente negativo: ningún corredor, ni siquiera el vigente campeón, se ha tomado la disputa de la Challenge como un objetivo de la temporada. No es para menos. Di Luca llegó un poco de sorpresa en una temporada clave en su futuro profesional, Boonen estaba a otros asuntos mucho más ventajosos, Rebellin es un clásico de los buenos puestos y las victorias escasas y Ullrich compite dos meses al año, al igual que el ya retirado Armstrong. Esos fueron los cinco primeros del extraño engendro. Los cinco siguientes, una mezcla de gregarios y corredores que producen más escepticismo que realidades concretas (Leipheimer, Julich, Hincapié), junto con Bettini y Vinokourov.

Di Luca va este año a por el Giro (ni siquiera a debutado esta temporada), allá él; Boonen a repetir el año pasado; Rebellin suma y suma puntos como la hormiga frente a la cigarra, mientras van pasando los años; Ullrich va a por el Tour: antes hace la Vuelta a Suiza y después la Vuelta a Alemania y Zurich, no se puede esperar mucho más....y así hasta el infinito. Quizás el máximo favorito para el UCI ProTour de este año sea Bettini, que es un corredor que puede combinar victorias en clásicas con etapas en carreras, aunque le van muy mal las generales. Ganador de las tres últimas ediciones de la Copa del Mundo, directa antecesora del ProTour, sabe aprovechar muy bien el sistema de challenge de la competición. El máximo favorito, y el único. Absolutamente ningún otro corredor del circuito se plantea la competición de la UCI como un objetivo de la temporada. Esta claro que a medida que se vayan repartiendo los puntos habrá sobrevenidos, un poco como Di Luca hace un año: ya que estoy arriba, voy a exprimirme por ser noveno en la Vuelta a Benelux o Polonia, por poner un caso. Que de ahí surja competición ya está menos claro. Di Luca no tuvo ningún rival serio en todo el año, ni uno.

Alguna cosa se ha corregido. El sistema de puntuación de victorias parciales, que el año pasado estaba diseñado por un mono loco o un jugador de badminton (recuerden: un punto por cada etapa en vueltas, tres en las grandes) se ha adecuado a la realidad y los sprinters no se verán perjudicados. Ahora se reparten diez puntos por victoria en el Tour (ocho el segundo y así en progresión descendente); ocho por la victoria en Vuelta y Giro; y tres por triunfo de etapa en vueltas (dos al segundo y uno al tercero). El campeonato del mundo, que en la junta de la UCI de Madrid iba a salir fuera del sistema de puntuación, ha quedado en un limbo del que desconozco si dará puntos o no. ¿Qué cambia el sistema de puntuación? Para la general, muy poca cosa: un corredor que haga octavo en Suiza se lleva diez puntos, los mismos que un corredor que gane tres etapas y entre tercero en otra en la misma carrera. Una locura, una sinrazón y algo de lo que nadie se quiere hacer cargo ¿Ha habido alguno de los responsables del ProTour que haya admitido esos fallos?

Un ejemplo práctico: el año pasado Petacchi acabo 11ª con 128 puntos. Quitamos 3 puntos de sus victorias en Tirreno, 2 de Romandía, 18 del Giro (4 etapas, 2 segundos, 2 terceros) y 17 de la Vuelta (5 etapas y un segundo). Total sin etapas: 128 – 40 = 88 puntos. Con el nuevo sistema de puntuación: 9 en Tirreno, 6 en Romandía, 48 en el Giro (sin contar cuartos y quintos puestos) y 46 en la Vuelta. Total con nuevo sistema: 88 + 109 = 197 puntos, con lo que hubiese acabado segundo del ProTour. El problema es que Petacchi recogió el año pasado unos valiosísimos puntos (40) al ser segundo en Tirreno que es muy difícil que vuelva a repetir, lo que le descarta para la victoria final. Lo que quiero demostrar con esos números es que el cambio hecho en el sistema de puntuación maquilla un sistema de reparto injusto, en el que se ha solucionado un problema para crear uno mayor: la gran diferencia entre la victoria en una grande y en otro tipo de carreras. Sinceramente, ¿es justo que una victoria en la Vuelta valga 8 puntos y en País Vasco sólo 3?. Es más, ¿qué sistema es uno que premia quedar tercero en una etapa del Tour con 6 puntos, como ganar dos etapas en Tirreno? De chiste.

Ah, que el ProTour es más que una challenge, que también está la liga cerrada de equipos. Si, muy bien ¿pero merece la pena recordar el aniversario?
***
Los primeros tres puntos para Julich. Mañana comentario de Murcia, Eeckhout y Astarloa, como no.

1 comentario:

jefe dijo...

Yo en etapas daria puntos al ganador y punto final. Y lo de los puntos en las generales es de escándalo, ciertamente.