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| Practicando yoga bovino para evitar el clembuterol |
Con la temporada ciclista concluida, toca una de las pocas secciones fijas de este modestísimo blog, consistente en
desenterrar una cápsula de tiempo que sólo ha estado enterrada -y a la vista de todos- nueve meses y ver que ha sido de sus protagonistas en este 2010.
Los famosos equipos
científicos o
superlimpios (en el ciclismo del siglo XXI han intentado vender este oxímoron, y han tragado unos cuantos) no han sido para tanto: salvo el Garmin, donde han andado todos, incluyendo a gente como Tuft o Danielson, el balance del RadioShack, el Columbia y especialmente el Sky ha estado muy por debajo de lo esperado. Eso sí, las espadas siguen en alto para 2011, porque la ciencia no se rinde.
Haussler: el corredor revelación del 2009 ha sido el corredor decepción del 2010. Una temporada tirada por la borda, como las que ejecutó en 2007 o 2008. Problemas en la rodilla, caída en Suiza por culpa de Cavendish después de ganar de manera increíble una etapa y de nuevo problemas de salud. El próximo año estará en el Garmin y bueno, lo que la salud y la ciencia quiera.
Boasson Hagen: ganar ha ganado, hasta siete carreras, incluyendo la etapa de San Benedetto del Tronto en la Tirreno -hubo gente que hasta le incluyó en las quinielas para Sanremo- y su mejor victoria, la etapa de Sallanches en Dauphiné, pero su debut en el Tour ha dejado un sabor agridulce. Ha pasado las montañas de manera ramplona y apenas se le ha visto en dos sprints. Su temporada se enmarca dentro de la su equipo científico Sky: hundidos en el Tour, al nivel de un continental de los malos. En fin, será un clásico de esta sección durante mucho tiempo, debido a sus 23 años y que se puede permitir corregir lo que sea.
Kreuziger: sencillamente uno de los mejores corredores del pelotón. Su única victoria es la Vuelta a Cerdeña y una etapa allá por febrero, pero después fue tercero en P-N, 8º en la Volta, 5º en Amstel, falló en sus tradicionales caladeros de puntos en Suiza (Romandía y la vuelta nacional, que ya ha ganado), 9º en el Tour y una Vuelta a España impresionante como gregario del ganador final Nibali. Su trabajo en la etapa de Cotobello ha sido, sin duda, uno de los momentos de la temporada. Como se pedía al inicio de esta, sale del Liquigas para ser jefe de filas en Astana.
Kolobnev: en su primer año en el Katusha se ha espabilado: ataques para ganar en las Ardenas rematado con un 2º puesto en Lieja -su mejor resultado vistiendo una casa comercial-, Tour completo con ataque en el Tourmalet incluído, y Vuelta a España de igual factura con ataque en los Lagos incluído. En el Mundial fue séptimo. Se quita un poco la imagen de corredor lagunar, pero no tanto la de uno al que le cuesta horrores rematar.
Boonen: alguno ha escrito que la suya ha sido una temporada para olvidar. Segundo en Sanremo, segundo en Flandes y quinto en Roubaix. Para olvidar, ya ven. Hay que ganar siempre. Del Boonen de 2010 se recordará su maillot de campeón belga, una casaca con la que ha subido al podio en un montón de grandes carreras, incluyendo la P-T de 2009. Las victorias han escaseado -su mejor resultado ha sido su primera victoria en Italia, una etapa de la T-A- y Cavendish lo tiró al suelo en Suiza. A partir de ahí, todo problemas de salud.
Gilbert: pues ha mejorado su 2009. Ahí esta la clasificación UCI (tercero) y sus seis victorias. Tercero en G-W, Flandes y L-B-L, y ganando la A-G-R, dos etapas en la Vuelta, Piamonte y Lombardía. Uno de los cinco mejores corredores del mundo, un año más. Por cierto, nada parece apuntar a que vaya a bajar el ritmo, al contrario.
Fuglsang: tercero en Suiza sólo superado por su jefe de filas y por un corredor que no debería estar ahí, en el Tour se tuvo que multiplicar para suplir la temprana baja de F. Schleck. Después ganó su vuelta local y ha concluído con un otoño espectacular. El próximo año va al nuevo equipo de los Schleck, por lo que se supone que seguirá desempeñando las mismas funciones, cuando en el Saxo Bank hubiese tenido más espacios. Hay cosas que no se entienden.
Pellizotti: cazado por el pasaporte biológico, el favorito de salida para el Giro simplemente por mover el escalafón se ha quedado en blanco, y ojalá con dos años en el dique seco.
Ballan: "veremos que tal rinde fuera del Lampre". Apartado por su equipo por estar en una investigación de dopaje, se perdió todo el norte y ha estado toda la temporada a trancas y barrancas. Curiosamente, nadie lo ha echado de menos.
Van den Broeck: cuarto en Dauphiné y quinto en el Tour. Los mejores resultados de un belga en ambas carreras en dos décadas, quizás más. Algún día ganará algo, el problema es precisar qué, porque de entrada se plantea objetivos extremadamente ambiciosos.
Karpets: convertido en un hombre de equipo, el ruso parece lejos de volver a colarse en ningún momento entre los diez primeros de la general de una gran vuelta, aunque esta temporada haya logrado ser 14º en el Giro y 13º en la Vuelta. La estrella ascendente de J. Rodríguez y sus antagónicas características como ciclistas actuan en su contra. Negro futuro.
Devolder: un cadáver de corredor. En junio ganó la Vuelta a Bélgica y el campeonato nacional, pero su equipo no lo llevó al Tour, a saber por qué. Seguramente la razón no está lejos de cómo obtenía unos rendimientos espectaculares hace unos años, hasta el punto que se llegó a plantear el asalto a la general de la carrera francesa. Su director amenazó con expulsarlo por sus bajos resultados, no se ni dónde se va.
Soler: caídas, recaídas y caídas. Hasta se dice que tiene una lesión crónica. Lo que es crónico es su rendimiento en el Tour 2007 y a lo que se debe, un secreto de esos que no son secreto en el ciclismo. Y desde entonces, viviendo del cuento. En el Caisse juegan a los chinos sobre qué fichaje ha sido mejor: el de Cobo, el de Rui Costa o el de Soler. Gana siempre Movistar.
Gasparotto: consiguió ser tercero en Amstel y su equipo no lo llevó ni a F-V ni a Lieja. En el Giro estuvo ayudando por ahí a Vinokourov hasta que se retiro, en la Vuelta ni se le vió y, en general, sigue siendo un corredor lagunar, pero de esas lagunas ponzoñosas y propiedad de Michelle Ferrari.
En cuanto a la pregunta final, Wiggins ha hecho el Tour que se esperaba de un contrarrelojista de pista olímpico. Dice que se equivoco yendo al Giro, donde ganó el prólogo y estuvo en la escapada de L´Aquila. Yo digo que se equivocó de profesión, tenía que haber sido prestidigitador.
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Como Jaime Lissavetzky, Zapatero y Villar ya nos han metido de lleno en la locura de organizar el Mundial de Fútbol 2018,
seguro que les interesará esta noticia. Se trata de prácticas a las que jamás hubiesemos recurrido, y la mejor prueba es esta: el COI ha optado en dos ocasiones por candidaturas mejores que las de Madrid 2012 y 2016. Eran candidaturas mejores, no que pagasen más. Y mucho ánimo para Ponferrada 2014, el próximo año no habrá que viajar a Australia y sí a la más cercana Dinamarca. Por allí es todo muy caro, eso sí.
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Curiosa la selección fotográfica escogida por
cyclingnews.com para ilustrar la noticia de la demanda millonaria del Liquigas contra Ettore Torri.
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Un artículo a favor del dopaje digno del nivel de
El Periódico. Utiliza términos como
fatwa o
Gran Hermano para referirse a la política antidopaje. Firma sin estar vinculado a ninguna institución, por lo que habrá que colegir que es profesor por libre. Es muy lógico: igual que pide el dopaje libre, en normal que ejerza la enseñanza libre. Ya nos preocuparemos de sus efectos más adelante. Veo por Internet que está vinculado a la Roviri i Virgili, una universidad del percentil bajo del sistema español. Normal que no quiera citarla, no vaya a ser que suba su prestigio. Lo de rebatir sus argumentos endeblemente expuestos lo dejo para más adelante, en lo más crudo del invierno, que es cuando ejercen su poder calorífico, por eso de calentar al personal.
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Jose
Empirismo Samano, responsable directo de que Arribas llame "vehemente" a un director de la AMA que hace su trabajo, se mofe de compañeros de profesión que hacen su trabajo y, en general, contribuya decisivamente a que el ciclismo sea cada vez más parecido al
wrestling en cuanto a credibilidad,
se pone con un ciberchat. Ya avisa de entrada que tratará de la última jornada de Liga.
Sin embargo, la primera pregunta es sobre el
caso solomillo. A pesar de que reconoce que "hoy llueven las preguntas sobre el "caso Contador", sólo entrará esta pregunta de las 22 que contesta. Recuerden: iba a hablar de la última jornada de Liga, que nadie venga a molestar con la línea editorial o el tratamiento vodevilesco del ciclismo en la sección que dirige. El autor de la pregunta utilizada por Samano para curarse en salud y ponerse a hablar de lo que le gusta es
nickKarajin, ilustre lector de este blog, miembro de la cofradía
¡Fertonani, no te olvidamos! y contramaestre iniciado en las artes del
ematocrito ballerino, "están todos, menos Valverde" y
lo importante es dar espectáculo. Un buen conocedor del ciclismo, pues.
La pregunta es un tropel de preguntas y quizás por esa la escoge Samano para dar carpetazo al asunto. Da la impresión de que tenía la respuesta preparada y así la suelta. Califica todo el asunto como de "extremada dificultad periodística", lo que sin duda incluye dar rienda suelta a que Arribas descalifique el método del Doctor Segura, tarde cuatro días en informar a los lectores de los plásticos en la sangre, califique de culpables a los responsables del laboratorio alemán y en ningún momento plantee duda alguna sobre Contador, que de partida es inocente, a pesar de haber dado positivo. Ya ven: extremadamente complejo para el periodismo.
Después evita caer en personalismos y se arroga de las decisiones mancomunadamente: "hemos intentado aproximarnos lo máximo posible a la verdad de la única forma que entendemos, recabando las posiciones de todas las partes, por sospechosas que sean". ¡Coño! ¿Pero han preguntado a Seppelt, el único que ha visto los análisis de plásticos de Contador? En fin. Hace un resumen
sui generis del caso y termina con una frase boomerang: "A veces a los periodistas les resulta imposible ejercer de policías". Perdón: la policía son las autoridades antidopaje, que han hecho su trabajo; el periodista no es policía, es vigilante: tiene que desconfiar de todos y ofrecer la información. Parece mentira que haya que decir esto a un redactor-jefe.
Como en la Operación Puerto, parece que la mayor baja de todo el caso
Komando Solomillo va a ser la credibilidad de una profesión. No dejen de notar que no responde a ninguna de las preguntas de
nickKarajin, sólo endosa su respuesta previamente preparada.